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Alcanza tus sueños

A veces solemos dejar de lado algo que nos gusta o que quisiéramos realizar, postergamos las cosas para más adelante, y aunque no queramos reconocerlo, se debe a que no tenemos autoconfianza, creemos que es necesario el apoyo de otra persona, o tropezamos con la escasez de recursos.

En el fondo, seamos sinceros, tiene que ver con el miedo a salir de la zona de confort, a fracasar en el intento, como si uno tuviera que alcanzar éxito a la primera.

El miedo al cambio puede llegar incluso a paralizar a la persona, haciendo que olvide que no está sola. Aquí es donde cobran importancia las palabras del apóstol:

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13 (RVR1960).

Estas deben hacer eco en nuestro corazón e impulsarnos a conquistar nuevos terrenos, superar viejas heridas y dar un paso decisivo en pro de nuestro bienestar.

Quizá el proceso sea lento y complicado, y es probable que debas recordar a diario que no estás solo, que el Señor va contigo.

“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.” Isaías 54:10 (RVR1960).

Hoy te animo a ver tu presente y futuro con optimismo, retoma aquellas cosas que dejaste pendientes, estudios, proyectos, etc., no dejes pasar más tiempo, alcanza tus sueños y confía en la guía de Dios y que te sostendrá a lo largo del camino que debas recorrer.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De manos atadas

Cuántas veces nos encontramos en situaciones en la vida, donde sabemos que lo que sucede no es justo o no está bien; y estamos seguros que deberíamos hacer algo al respecto pero no podemos ni debemos porque no nos corresponde. Y si estamos en una posición que dejaría ver que sí nos corresponde, hay múltiples causas o razones, (en este caso no hablo de excusas) por las que sentimos que no debemos o no podemos hacer nada al respecto. Eso pensamos, pero sí podemos y debemos orar por ello.

Hace muchos años, cuando trabajaba yo en el canal 8, que era el canal del estado en Venezuela, el canal del gobierno, había un afiche en el departamento de maquillaje con tres monos pequeños. Uno estaba haciendo una travesura, otro lo estaba mirando y el otro miraba hacia otra parte, es decir, ni se daba cuenta. No podemos encerrar a todas las personalidades tan complejas en tres categorías, pero si es cierto que en el ser humano, hay los que hacen pasar las cosas, hay los que las miran pasar y no hacen nada y hay los que se preguntan ¿qué pasó?

Y aunque a mí personalmente muchas veces me ha ido mejor en la posición de ¿qué pasó? ¡Ay, no me di cuenta! Ha habido muchos momentos en mi vida en que he logrado que pasen cosas, me he plantado ante injusticias y se ha sabido y se ha hecho algo al respecto.

Al estar ante casos en los que nadie ha hecho nada, he buscado las razones y he sacado conclusiones. Hay situaciones tan complejas, muchas veces de costumbres de tantos años, que querer cambiar requiere de mucha valentía, de gran convicción y de un respaldo en oración, aparte de apoyo moral, todos imprescindibles. Tratar una sola persona de hacer un cambio en algo que tiene raíces de años e involucra a muchos, es como querer meter el océano en un contenedor que no tiene las dimensiones del mar.

Son esas situaciones donde muchos nos podemos sentir “de manos atadas”. Cuando me siento así, me rindo una vez más ante Dios, y con mis manos atadas, le digo: “es tuyo Padre, lo pongo en tus manos y que se haga tu voluntad”.

 

 


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Solo pero acompañado

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” Isaías 41:10 (RVR 1960).

Algunas circunstancias de la vida pueden hacernos sentir el sabor amargo de la soledad en toda su intensidad. Ya sea que se trate del abandono por parte de un ser querido, una dolorosa pérdida o bien porque un hijo se fue de la casa, de cualquier manera nos sentimos invadidos por el sentimiento de soledad.

Así le pasó al apóstol Pablo, un gran líder, lleno de la presencia de Dios, pero justamente el día que tenía que presentarse ante el juez, él necesitaba más del apoyo de sus amigos; en cambio todos lo desampararon. ¡Cuántas veces nos hemos sentido así, con un gran sentimiento de soledad que nos produce angustia! Pero a pesar de esto, Pablo se aferró a Dios, al punto de afirmar: “En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas (…) 2 Timoteo 4:16-17 (RVR 1960) En esos tiempos, en los cuales, la soledad se hace presente pretendiendo consumirnos, debemos recordar que Dios está con nosotros, Él no nos desampara, además de ello nos da fuerzas para seguir el camino que tenemos por delante.

Por Neyda Cruz


El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Que no se apague el fuego!

¿Alguna vez has intentado mantener una vela encendida con el viento en tu contra? Seguramente has vivido esta experiencia cuando te encontrabas en un día de campo o tenías que cocinar al aire libre. A mí me sucedió hace poco cuando fuimos a la casa de un amigo con una torta a sorprenderlo por su cumpleaños, como el lugar era abierto el viento no permitía que la vela permanezca encendida; necesitamos la ayuda de varias manos para cubrir la vela del viento, fue bastante divertido.

Comparto esta anécdota porque los seres humanos siempre necesitamos del otro, somos seres sociales, una persona que se encierra en las tinieblas de la soledad simplemente está manifestando que no se encuentra bien, tiene un problema y necesita ayuda.

“Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; más cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.” Éxodo 17:11-12

Moisés era un gran líder, un hombre que hacía milagros y prodigios con la autoridad de Dios, pero era humano; es decir, también se cansaba, era inseguro e incrédulo al principio, antes de cumplir el llamado que tenía; además en ocasiones no controlaba su enojo lo que provocó consecuencias negativas en su vida.

Por estas razones, Moisés necesitaba personas a su lado que lo ayudaran a levantar las manos cuando él se cansaba, de lo contrario perdería la guerra.

Los desafíos que enfrentamos en la vida son así, ninguno es autosuficiente. Si deseas vencer, tener éxito, salir victorioso del problema que enfrentas necesitas personas que te alienten y apoyen a salir adelante.

Así mismo, puedes ser tú el apoyo para otros, para que los demás permanezcan con el fuego del Espíritu de Dios encendido en su corazón necesitarán del apoyo de sus hermanos. Te animo a salir de la soledad, a buscar apoyo y apoyar a los demás para que la pasión por el Señor no se apague.

 

 

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¿Te han abandonado?

Existe un refrán que dice: “a los buenos amigos se los conoce en el tiempo de necesidad” Esta frase seguramente se creó pensando en la cantidad de personas que desaparecen de tu lado cuando necesitas apoyo ¿Alguien te ha abandonado cuando más lo necesitabas?

Recuerdo la historia de un hombre que siempre estaba rodeado de amigos y familiares, haciendo fiestas u otras actividades con el dinero que tenía, hasta que se enfermó. Cuando dejó de trabajar y, obviamente comenzó a enfrentar necesidades, nadie lo visitaba, entonces recién se dio cuenta que no tenía verdaderos amigos o personas en quienes podía confiar.

Y le dijo José: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días. Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero. Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.” Génesis 40:12-14

Algo parecido sucedió con José, él había interpretado el sueño del copero del Rey  y le dijo  que en tres días sería restituido en su puesto y estaría nuevamente a lado del Faraón; entonces, le pidió  al copero que cuando esto sucediera se acordara de él y lo mencionara para que fuera liberado. Pero lamentablemente este capítulo tiene un triste final:

Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.” Génesis 40:23

El sueño que José había profetizado se cumplió al pie de la letra, pero aun así el copero se olvidó de él ¿Has colocado tu confianza en alguien? Lamentablemente si colocamos nuestra fe en un ser humano lo más probable es que salgamos lastimados, lo mejor es entregar nuestra vida y cargas a alguien que realmente nos ama.

El Señor demostró su amor desde antes de la creación del mundo; si en alguien podemos confiar es en Él, quién nos socorre cuando clamamos su nombre.

En esta oportunidad te animo a entregarle a Dios tus preocupaciones y necesidades, confiando que nunca te dejará abandonado. Y no olvides que aunque muchos te hayan dejado solo, al final tendrás la victoria si confías en Dios, así como lo hizo José.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Compañía

¿Cuántos de nosotros al atravesar circunstancias dolorosas y difíciles hubiésemos querido tener cerca a alguien que, sin necesidad de decir nada, simplemente esté ahí, brindándonos su apoyo?

Hay momentos en los que las palabras no confortan o dan el consuelo que quisiéramos y  cuando una silenciosa compañía hace más que mil palabras.

Así como pasamos por situaciones que nos hacen querer tener el apoyo de otras personas; quienes están en nuestro entorno, seres queridos, familia, amigos, etc., también tienen luchas que enfrentar y necesitan ser apoyados.

A veces no sabemos cómo reaccionar o que decir ante el sufrimiento de otras personas, y también puede suceder que quien sufre no encuentra la forma de exteriorizar cómo se siente o simplemente no está listo para hablar. En esos momentos, pongámonos en su lugar y quedémonos cerca, digámosle con nuestra presencia cuán importante es para nosotros y que  estamos ahí para él o ella.

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.” Salmos 34:18 (RVR1960).

Como recibimos ayuda y soporte del Señor, brindemos nuestra compañía a quienes sufren y dejemos que Él nos guíe y dé las palabras necesarias en el momento oportuno.

Por Cesia Serna

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Eres de bendición para tus hijos?

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos” Salmos 115:14 (RVR1960)

¿Oíste este refrán? “cosechas lo que siembras” ¡Cuánta verdad hay en estas palabras! Como padres anhelamos lo mejor para nuestros hijos, por ello nos esforzamos para darles educación, salud y un buen nivel de vida. Pero ante todo tenemos la tarea de educarlos en el temor de Jehová. Dice la Biblia que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría (Proverbios 9:10). Por lo tanto, si queremos ser sabios y que nuestros hijos también lo sean debemos enseñarles a caminar en obediencia a la voluntad de Dios. Recuerda que todo lo que hagamos tiene influencia sobre ellos, para bien o para mal. Siembra hoy para que tus hijos puedan cosechar un futuro próspero y bendecido.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Tus acciones hablan

“Todas vuestras cosas sean hechas con amor”. 1 Corintios 16:14 (RVR1960)

Algunos grandes cocineros tienen la costumbre de no revelar sus ingredientes secretos y en definitiva es lo que hace tan especiales sus comidas. Como cristianos, todas nuestras acciones, también deben tener un ingrediente secreto, una marca distintiva de quien somos y esto es el amor. Que en todas nuestras acciones reflejemos a Jesús, quien vive en nuestro corazón, porque en esto, los demás conocerán que el amor del Padre mora en nosotros.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No te rindas ni retrocedas

Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan presente la gran recompensa que les traerá! Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido. «Pues, dentro de muy poco tiempo, Aquel que viene vendrá sin demorarse. Mis justos vivirán por la fe. Pero no me complaceré con nadie que se aleje». Pero nosotros no somos de los que se apartan de Dios hacia su propia destrucción. Somos los fieles, y nuestras almas serán salvas. Hebreos 10:35-39. (NTV)

El Señor nos exhorta a no perder la confianza en Él, porque tiene una gran recompensa. Como dice: «Pues, dentro de muy poco tiempo, Aquel que viene vendrá sin demorarse.”

Sé que hay momentos dolorosos que nos llevan a perder la fuerza y el deseo de seguir luchando, donde creemos que todo está perdido y que nada tiene solución. A veces pensamos que lo mejor es rendirse y abandonar las esperanzas.

Esta historia que todos conocemos dice que Job perdió repentinamente toda su riqueza y lo más importante que tenía: sus hijos. Seguramente Job no sabía ni entendía qué estaba pasando en ese momento, todas las noticias que le llegaban eran malas; pero a pesar de eso seguía conservando su integridad. “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.” Job 2:9 (NTV)

No sólo había perdido sus riquezas e hijos, sino también el apoyo y la ayuda de su esposa. No imagino lo doloroso que debe ser escuchar “muérete” de alguien que amas. ¡Qué terrible la situación de Job, perder todo y no tener apoyo de tus seres queridos es sumamente trágico!

Posiblemente te identifiques con la situación de Job y estás apunto de renunciar a todo. Los problemas son etapas que llegan a nuestra vida cuando menos los esperamos y muchas veces, a través de esas circunstancias,  satanás logra apartar a muchos cristianos de su fe.

Job no se dejó llevar por la situación ni sus sentimientos y dijo: “…¿Aceptaremos solo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo?…” Job 2:10 (NTV) No preguntó nunca por qué le estaban ocurriendo esas cosas ni pensó en abandonar su fe en Dios. Al contrario, le dijo a Dios en oración cómo se sentía y puso su situación delante de Él.

Quizás piensas que todo acabó, que nada tiene sentido, y la única solución que encuentras es renunciar y volver atrás en tu propósito de caminar con Dios. Te animo a confiar en la palabra de Dios y en sus promesas. Declara en este momento con todo tu corazón, “El SEÑOR es mi fuerza y mi canto; ¡él es mi salvación! No he de morir; he de vivir para proclamar las maravillas del SEÑOR.” Salmo 118:14,17. (NVI)

Job no quedó en la ruina para siempre, Dios lo bendijo con el doble de lo que tenía antes. No pienses en rendirte y darte por vencido, levántate en fe y sigue adelante. Dios te bendecirá con mucho más de lo que te imaginas. Se fiel y no retrocedas. «Pues, dentro de muy poco tiempo, ÉL vendrá.”

 

 

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Por amor…

En una ocasión me encontraba en compañía de mi padre cuando se descargó la batería de la movilidad;  lamentablemente estuvimos detenidos bastante tiempo porque nadie quiso parar para ayudarnos, hasta que finalmente un señor se detuvo para proporcionarnos auxiliarnos, y cuando lo hizo, no tardo en cobrar por su ayuda.

Es interesante pensar que nadie quería hacer un favor y el único que se detuvo fue esperando recibir algo a cambio.

Generalmente uno “espera recibir algo” después de brindar un servicio o un favor, de lo contrario es probable que no se haga nada. Sin embargo, es interesante analizar ¿Qué haría Jesús? Él ayudaba por amor, por esto daba sin esperar, se encontraba en el momento de necesidad y no le importaba si recibía algo por su esfuerzo, sino que se preocupaba en apoyar al que lo necesitaba.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” 1 Corintios 15:58 (RVR 1960)

A veces sucede lo mismo en el servicio a Dios, esperamos algo a cambio por parte de los líderes o pastores, como un aplauso, unas palabras como: “lo hiciste bien, eres el mejor”, y cuando no recibimos aquello, nos desanimamos y vacilamos; por esto, en este pasaje el Señor nos pide que sigamos adelante, firmes y constantes, porque el trabajo que realizamos para Dios no es en vano.

Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.” Hebreos 6:9-10 (RVR 1960)

Cuando sirves a Dios No esperes aplausos, tarima o que te tomen en cuenta, sírvele por amor. Dios sabe lo que haces, y Él no es injusto para olvidar el trabajo que realizas con amor; aunque el hombre no reconozca tu trabajo, hay un Dios que sí lo hace, que está viendo tu trabajo.

Te animo a servir al Señor con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas, sin esperar nada a cambio de tus autoridades o de la persona a quien estás apoyando, sirve con un corazón humilde y seguro porque en su tiempo recibirás la recompensa y no de un hombre, sino de Dios.

 

 

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Quiero estar solo

Leticia precisaba comprar una silla de ruedas para su mamá, pero no disponía del dinero suficiente. El día que tenía que recibir su paga, el jefe de la empresa en la que trabajaba le descontó más de la mitad de su sueldo injustamente, pero ella no quería pedir ayuda, y menos que se enteraran de su problema.

Trató de conseguir otro empleo y sólo recibió malos tratos, hasta que un día se le agotaron las fuerzas, se sentó en una calle y se puso a llorar; justamente pasaba por ahí uno de sus primos y se acercó para consolarla. La sorpresa fue grande para Leticia al ver que al día siguiente se compró la silla, porque toda la familia e incluso amigos quisieron colaborar.

“Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; más cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Éxodo 17:11-12 (RVR1960)

Moisés debía permanecer con las manos en lo alto porque el pueblo del Señor se encontraba en una dura batalla, pero como humano él se cansaba y cada vez que bajaba sus manos el enemigo prevalecía. Es por este motivo que necesitaba el apoyo de Aarón y Hur quienes no permitieron que se rindiera.

A veces batallamos solos con los problemas y podemos desanimarnos en el camino, porque somos humanos, por esto mismo necesitamos que otros nos apoyen y ayuden a llevar el peso que tenemos. No sólo materialmente, sino en oración.

“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mateo 18:20 (RVR1960)

Muchas personas escriben y comentan que no asisten a una iglesia y escuchan prédicas por la televisión o internet, de hecho no es algo que este mal; sin embargo, resta importancia al propósito de congregarse en familia, el compañerismo y la comunión entre hermanos.

Si estás enfrentando una dificultad y todo este tiempo has estado peleando solo(a) te animo a pedir apoyo a tu familia, a tu iglesia, y si deseas puedes escribirnos, con gusto estaremos orando por tus necesidades. Pero no luches solo, porque Dios permitió que formes parte de una gran familia.

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

“El hombre propone y Dios dispone”

Un nuevo año significa 365 oportunidades y nuevos planes y proyectos; muchos nos encontramos pensando y proponiendo metas para este nuevo tiempo que comenzó. Como seres humanos soñamos grandes cosas en la familia, para el  trabajo, en los estudio, etc. y algunos quizás imaginamos más de lo que podríamos lograr.

Proponerse grandes cosas no es malo, pero sí debemos considerar la posición de Dios con respecto a nuestros planes.

Proverbios 16:1 dice: “Podemos hacer nuestros propios planes, pero la respuesta correcta viene del Señor” (NTV).

Nosotros podemos planificar y caminar hacia el objetivo que nos hemos propuesto pero en el momento, Dios es quien tiene la última palabra, solamente Él abre oportunidades y puertas para que nosotros, sus hijos, logremos ese sueño.

¿Ya planificaste? ¿Cuántos de esos proyectos los haz puesto ante Dios? Muchos al momento de hacer planes dejamos que nuestra imaginación y corazón hablen tan fuerte que dejamos de oír la voz de Dios y no consideramos su opinión.

Sueña con libertad pero siempre ten presente en tu mente y corazón estás palabras “Si es voluntad de Dios”. Quizás algunos de tus proyectos no se cumplirán de la manera y en el tiempo que querías, pero ten por seguro que los propósitos de Dios son buenos y perfectos para cada uno y tiene preparadas cosas maravillosas que el hombre no ha visto, “(…) Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman” 1 Corintios 2:9 (NTV).

Considera a Dios y su palabra en todos tus planes y verás su protección y provisión en todo tiempo.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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