Estaciones Cristianas CVCLAVOZ Archives | Page 4 of 31 | CVCLAVOZ

All posts in “Estaciones Cristianas CVCLAVOZ”

El sufrimiento es parte de la vida

“Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará.” Mateo 10:22 (DHH)

La decisión de entregar nuestra vida a Jesús y seguirle es un viaje que implica sufrimiento, rechazo de la sociedad y persecución. Es por eso que seguir a Cristo no es fácil. En Juan 15:18-20 (NTV) Jesús dijo: “Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero. Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del mundo. Yo los elegí para que salieran del mundo, por eso el mundo los odia. ¿Recuerdan lo que les dije? El esclavo no es superior a su amo”. Ya que me persiguieron a mí, también a ustedes los perseguirán. Y, si me hubieran escuchado a mí, también los escucharían a ustedes.”

No pienses que la vida cristiana es pura felicidad y sin ningún tipo de problemas. Tampoco te sorprendas cuando lleguen problemas a tu vida o familia por ser fiel a Dios. El sufrimiento es parte de la vida cristiana.

“Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución.” 2 Timoteo 3:12 (NTV)

“…Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.” Hechos 14:22 (RVR1960)

Quizás te has hecho las siguientes preguntas: ¿Por qué sufren los justos?,  ¿Por qué es inevitable que seamos perseguidos? La respuesta es sencilla, no eres del mundo ni haces las cosas que enseñan en el mundo.

Si fueras un creyente que vive conforme a las normas y costumbres de este mundo, con seguridad no tendrías muchos problemas ni serías perseguido porque el diablo no se molesta cuando ve a un hijo (a) de Dios en desánimo y apunto de alejarse de su Señor.

Es posible que no estés experimentando ningún problema ni persecución; entonces,  sería conveniente  que te preguntes, cómo está tu relación con Dios y tu obediencia a su palabra.

Ten por seguro que cuando comiences a testificar de Jesús con tu vida, el mundo se va a sentir incómodo contigo y empezará a perseguirte. Pero no te preocupes, al contrario, gózate y alégrate porque tu galardón es grande en los cielos.

Te animo a leer Mateo 5:10-12 y recuerda que el sufrimiento es parte de la vida cristiana.

Oremos:

“Gracias Señor por tu palabra y por enseñarme que el sufrimiento es parte de seguirte. Te pido que me fortalezcas y ayudes a esforzarme por buscarte cada día. Quiero servirte y llevar a otros a tus pies para que te conozcan y experimenten tu amor. Amén.”

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡No digas no puedo!

Mientras toda la nación de Israel se había pervertido y apartado de la voluntad de su creador, Él ya tenía a alguien en mente para una misión importante y aunque este personaje iba a ser rechazado por su pueblo, golpeado y aun encarcelado a causa de su fe, lo más estremecedor para él fue el mensaje que debía comunicar. Su corta edad y la falta de un carácter firme lo hicieron sentirse incapaz, pero Dios le dijo que desde el vientre de su madre ya lo había escogido para ser profeta y que no debía preocuparse por el efecto de su mensaje, sino que simplemente debía comunicarlo. Tal vez Jeremías estaba menospreciándose así mismo, poniendo sus propias barreras, pero Dios no pensaba de la misma forma, entonces le dijo:

«…No digas: “Soy muy joven”, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene.  No le temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte…».  Jeremías 1:7-8 (NVI).

Estas palabras que le sirvieron de ánimo y de consuelo al profeta, son válidas también para ti que estás en la obra de Dios. Puede ser que no tengas el carácter de Pablo o el de Pedro y al igual que Jeremías sientes no poder hacerlo por ser muy joven, pero quiero recordarte que no es cuestión de carácter, ni de edad, sino de disposición del corazón. Dios no escogió a Jeremías por la escasez de un profeta, Él ya lo tenía pensado desde el vientre de su madre y aun con la peculiaridad de su carácter tranquilo, fue elegido. David siendo el menor de sus hermanos fue escogido para ser Rey ¿Era importante su carácter explosivo o templado? No, simplemente Dios se agradó de su corazón.

No sé a qué te ha llamado Dios, pero no pienses que eres insuficiente para esa misión, no te menosprecies creyendo que es mucha responsabilidad para ti, no te limites por tu corta edad, ni quieras abandonar el reto por no tener facilidad de palabra porque Dios está dispuesto a poner sus palabras en tus labios para declarar libertad, sanidad, bendición, etc.;  y su presencia sobre tu vida, te convertirá en una amenaza para el reino de las tinieblas.

Así que no te resistas a asumir el desafío para el que fuiste escogido, porque Dios conoce tus fortalezas y tus debilidades. No digas: ¡no puedo!, esas palabras no deberían existir en tu vocabulario.

Quizás la tarea para la que has sido asignado te lleve por un camino lleno de sacrificios, pero esa no es razón para rendirse antes de comenzar, sino para confiar en Dios y creer que todo obstáculo será derribado en su nombre.

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13 (RVR).

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El justo prosperará

“Pero los justos florecerán como palmeras y se harán fuertes como los cedros del Líbano;” Salmo 92:12 (NTV)

Es maravillosa la comparación que Dios hace entre los justos y las palmeras. Es importante saber que tanto estos árboles como los cedros poseen raíces profundas que resisten grandes tormentas. Por ello, si vivimos una vida llena de misericordia, de testimonio y entrega a Dios, seremos prósperos en toda la plenitud de la palabra, a tal punto de que podremos bendecir a aquellos que lo requieran. Si estás atravesando por alguna necesidad, esta promesa es para ti, sólo mantente firme en el Señor y persevera, porque llegará el momento de florecer y disfrutar de sus bendiciones.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Él es la solución

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.” 1 Juan 4:10 (NVI)

Con la caída de Adán y Eva toda la raza humana se separó de Dios, pero sus propósitos no se detuvieron. El Señor tenía un plan de salvación para el hombre, en un tiempo perfecto Cristo vino al mundo para llevarlo a cabo. Su nacimiento, su obra, sus milagros y sacrificio fueron los que marcaron un antes y después en la historia.

Hoy en día cuántos testimonios podríamos recolectar de las personas que le han permitido ingresar a su vida y ser quien dé solución a sus conflictos. En primer lugar a la separación de Dios, Jesús es el único camino al Padre; a la falta de autoestima sana, dándoles una nueva identidad en Él; a los que tienen problemas de vicios y ataduras da libertad; a los enfermos sanidad, y un sinfín de problemas que se presentan a lo largo de la vida, Él es la solución.

Pero hay millares de personas que aún no lo conocen, y esa también debe ser nuestra tarea, la de esparcir la buena nueva de la cruz, ¡Jesús es la solución! El Apóstol Pablo en Corinto centró el mensaje del Evangelio en este principio, de tal modo que no se hiciera vana la cruz de Cristo: “Pues Cristo no me envió a bautizar sino a predicar la Buena Noticia, y no con palabras ingeniosas, por temor a que la cruz de Cristo perdiera su poder.” 1 Corintios 1:17 (NTV)

Un Pastor dijo al respecto: “…si fuera Cristo el que estuviese siendo anunciado desde las grandes plataformas digitales, televisivas, radiales y congregaciones del mundo. Si el por ciento mayor de mensajes que se predican hoy en todo el mundo tuviesen la cruz de Cristo como su centro, entonces no estaríamos en el peor tiempo de la apostasía final profetizada en las sagradas Escrituras… Pero debido a la cercanía de la venida del Señor y al contexto anunciado en que ocurrirá ese evento glorioso, la cruz de Cristo no es el mensaje más popular de nuestros días.”

El Maestro es y fue la solución a todo ¿Podrías contar qué hizo Él por ti? Además, ¿Estás compartiendo con otros acerca de Jesús?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Hacedor de sueños

“Aun antes de que haya palabra en mi boca, Oh Señor, Tú ya la sabes toda”. Salmos 139:4 (NBLH)

Amar y temer a Dios nos lleva a esforzarnos en obedecerlo y servirle en muestra de gratitud. Como respuesta, Él da prosperidad a sus hijos que se esfuerzan. Hace algunos años, uno de mis amigos vio un auto que le gustaba mucho y dijo en su corazón: “¿cuándo llegaré a tener uno de estos?” Este era un anhelo que tenía y que nunca se atrevió a expresar. Sin embargo, el Señor recompensó su obediencia y la ayuda que hace con amor en su obra. Él concede los anhelos ni siquiera pronunciados, aquellos que están guardados celosamente en lo más profundo de nuestro ser. Por tanto, te animo a someterte a su palabra: “El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.” Juan 14:23. ¿Esperas la bendición de Dios? Da el primer paso, comienza por obedecerle.

Por Danitza Luna

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Un ejemplo de esperar en Dios

Aproximadamente a sus diecisiete años David fue ungido para ser rey de Israel (1 Samuel 16). No obstante tuvieron que pasar al menos trece años hasta que la palabra que recibió diera fruto y fuera nombrado primeramente rey de Judá, y siete años después rey de todo el pueblo de Dios (2 Samuel 5:4-5).

Durante ese tiempo de espera, David pasó por muchas calamidades debido a la persecución que sufrió por el odio y la envidia que le tenía Saúl, rey de Israel en ese entonces. Todo ese tiempo fue marcado con angustia, temor e incertidumbre, tal como lo podemos ver en varios Salmos que él mismo escribió.

Por ejemplo el Salmos 143:3-4 dice: “Porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos. Y mi espíritu se angustió dentro de mí.” Versión Reina-Valera 1960

David sufrió mucho, pero es interesante notar que nunca hubo una ocasión en la que él haya querido ocupar prepotentemente el trono de Israel y en ningún momento decidió forzar su ascenso al poder e incluso hubo dos ocasiones en las que pudo matar a Saúl, pero no lo hizo, 1 Samuel 24 y 1 Samuel 26.

Esta es una prueba más en la que podemos ver claramente a David como un hombre que entendía el concepto de esperar en Dios y respetar Su tiempo. Aunque hubo motivos poderosos para forzar su búsqueda de justicia debido a su destreza militar y sobre todo porque existía una promesa de Dios en su vida, nunca buscó imponer su propia voluntad.

Salmos 52:9 dice: “Oh Dios, siempre te daré gracias por lo que has hecho; esperaré en ti delante de tus fieles, porque eres bueno.” Versión Dios Habla Hoy

¿Te sientes abrumado por alguna circunstancia de la vida en la que parece que no puedes hacer nada? Toma el ejemplo de David que siempre buscó permanecer cerca de Dios y obedecer sus mandamientos. Al final, Él siempre tiene la última palabra.

Jeremías 29:11 dice: “Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.” Versión Dios Habla Hoy

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Dispuesto a rescatarte

“Me hundí hasta el fondo de la tierra; ¡ya me sentía su eterno prisionero! Pero tú, Señor, mi Dios, me salvaste de la muerte.” Jonás 2:6(DHH).

Esta pequeña porción bíblica representa el clamor de alguien que está experimentando en carne propia la angustia y la aflicción. Cuando te sientas de esta manera, al punto de desfallecer, pon tu mirada en Dios y no en las circunstancias que te rodean, confía en que puede rescatarte de las situaciones más difíciles y peligrosas en la que te encuentres, además volverás a experimentar la paz que necesitas.

No huyas de la presencia de Dios, pues son severas las consecuencias lejos de Él.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Gigantes… ¡¡apártense!!

Los gigantes siguen andando sueltos. Los vemos día a día en nuestras vidas.

Muchas veces los hemos enfrentado y nos deshicimos de ellos, otras simplemente nos dimos por vencidos con tan sólo verlos y les permitimos quedarse en nuestras vidas, incluyéndolos en todas nuestras actividades.

Tus gigantes pueden ser traumas, recuerdos, frustraciones, problemas de salud, problemas familiares  o económicos… no importa de qué tipo sean, en algún momento nos atemorizamos cuando los vimos y decidimos ser indiferentes con ellos o tratar de crear buenas relaciones para que la convivencia sea más amena, descartando  la posibilidad de sacarlos de nuestras vidas porque los vimos muy grandes para nosotros.

El pueblo de Israel había visto milagro tras milagro desde su salida de Egipto. En Números 13 Dios le pide a Moisés que mande 12 espías a reconocer la tierra de Canaán. Cuando volvieron de su misión, 10 de los 12 espías dijeron que era imposible conquistar la tierra por los gigantes que la habitaban.

El pueblo, al escuchar el relato de lo que habían encontrado, se desanimó y se rebeló contra Dios. A causa de esto, Él decidió  que los únicos que entrarían a la tierra prometida serían Caleb y Josué, los dos espías que no se desalentaron al ver a los gigantes sino que creyeron que Dios los entregaría en sus manos y les daría la tierra que les prometió. Los demás murieron en el desierto.

Muchas veces hacemos lo mismo. Vemos la mano poderosa y misericordiosa de Dios en muchas áreas de nuestras vidas pero a nuestros gigantes  los tenemos bien instalados con nosotros y es tanto así que ya nos hemos acostumbrado a tenerlos cerca y no nos molestan, tristemente se han hecho parte de nuestras vidas.

Piensa bien cuáles son esos gigantes que están en tu vida y que no se los has entregado a Dios. No vaya a ser que por comodidad, por no hacerle frente a tu gigante, estés perdiendo la tierra que Dios te ha prometido.

No le creas a la gente que,  como los 10 espías, te dice que no se puede, que es imposible. No veas la dificultas ni le creas a las circunstancias; créele a Dios y Él hará.

No pierdas tu bendición por un gigante. No mueras en el desierto cuando ya estás a las puertas de la tierra que Dios te ha prometido, entra en ella y disfruta de las bendiciones que el Padre tiene para tu vida.

Esfuérzate y sé valiente. Recuerda que Dios pelea por nosotros.

“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Romanos 8:31 (RVR1960)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Libre o prisionero?

“Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres” Juan 8:34 y 36 (NTV)

Caer en el pecado es como caer en una prisión que poco a poco te irá arrebatando la salud y la esperanza de vida. Sabemos que el enemigo vendrá a acusarnos por lo que hemos hecho, pero es necesario saber que tenemos un poderoso libertador que es Jesús. Él puede sacarnos de esa prisión de pecado y darnos una nueva oportunidad. No te acostumbres ni te resignes a seguir en esa prisión. Hoy puedes ser libre, solo depende de tu decisión porque la gracia de Dios está disponible para ti.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué estás escondiendo?

Un plan que tenía como objetivo ocultar el error (pecado) de un rey, no resultó como se esperaba y terminó en tragedia, esta es la historia del rey David, Betsabé y su esposo Urías que encontramos en 2 Samuel 11 y 12.

Todo lo sucedido entres estas personas fue una tragedia para un reino y una familia. A pesar de que David conocía a Dios y tenía una relación cercana con Él, no dudó en tratar de esconder su pecado, pero su plan no salió como había pensado y todo empeoró al punto de que una persona perdió la vida.

Parecía que había sido el crimen perfecto, pero recordemos que a Dios nada se le puede esconder, por ello Natán fue usado para confrontar a David “Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre (…)” 2 Samuel 12:7 (NTV)

Aunque David trató por todos los medios ocultar lo que hizo, fue descubierto  “Tú lo hiciste en secreto, pero yo haré que esto suceda abiertamente a la vista de todo Israel” 2 Samuel 12:12 (NTV), de esta misma manera, hoy muchos tratan de esconder sus faltas e ignoran que mientras más tiempo pase, el pecado puede seguir dañándolos y hundiéndolos.

¿Tienes algo que esconder? Somos seres humanos que fallamos y nos equivocamos pero también tenemos un Dios Bueno y Misericordioso que espera que nos acerquemos a Él y reconozcamos nuestra falta “Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció” Salmos 32:5 (NTV).

Es cierto que Dios sabe lo que hiciste, pues Él estaba ahí, pero necesita que reconozcas tu falta, pide que esas palabras de arrepentimiento genuino salgan de tu boca.

David halló el perdón porque habló y reconoció su pecado, hoy te animo a ser sincero con Dios y que le digas en lo que fallaste, pues solo así serás librado de la culpa que puedes cargar una vida.

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Obrero aprobado

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” 2 Timoteo 2:15 (RVR1960).

Para conseguir un buen empleo, primero debemos prepararnos, buscar una formación superior o técnica, ya que ello nos califica para ser competitivos. De igual forma, para ser un obrero a quien Dios apruebe, tenemos que buscar Su presencia en nuestras vidas y prepararnos, estudiando y meditando en Su Palabra, pues ésta  nos enseña, corrige, instruye y capacita. (2 Timoteo 3:16-17).

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Blah, blah, blah

A veces nos involucramos en rumores o chismes, porque nos parecen interesantes o nos gusta juzgar el problema de los demás, olvidando que estas habladurías son un veneno que lastima al que las escucha y a la persona de quién se habla.

Hace tiempo atrás escuché el rumor que se decía de una familia: “esa mujer no es buena madre, porque sus hijos están descuidados y ese hombre es un vago, porque no trabaja”, pero cuando conocí a esas personas descubrí que  el padre no podía encontrar trabajo y sufría por no llevar el alimento a su hogar y su esposa apenas pasaba tiempo con sus pequeños debido a que realizaba pequeñas labores para sostenerlos de algún modo.

¡Qué fácil es criticar! Me dio tanto coraje contra las personas que hablaron demás, pero me doy cuenta que también fui parte de eso porque permití aquella conversación. Alguien dijo una vez: “El chisme muere cuando llega al oído de una persona inteligente” La Biblia  califica a esta persona como “Prudente”.

“En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.” Proverbios 10:19 (RVR 1960)

La persona que habla mucho no tardará en pecar y aquella que escucha todo tipo de rumores o chismes también es participe del pecado, la palabra del Señor dice que no existe sabiduría en alguien que no sabe frenar sus labios, por lo cual tarde o temprano recibirá el juicio de Dios.

“Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.” Mateo 12:36 (RVR 1960)

En este pasaje bíblico se muestra que recibiremos juicio por las palabras ociosas que salgan de nuestra boca ¿Qué es una palabra ociosa? Es aquella que no es productiva, que no es de provecho, es un mensaje inútil que no traerá ningún beneficio y por tanto, Dios nos pedirá cuentas de cada una.

Amiga (o) si el comentario que vas a hacer de otra persona no es útil o de provecho te animo a guardar silencio, controla tu lengua y no permitas que sea un instrumento del diablo; por otra parte, si estás en una conversación que no es productiva, es mejor que detengas el chisme y no seas parte del pecado.

Recuerda que hasta el necio pasa por sabio cuando cierra su boca.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend