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Bendecidos

Una pareja que había sido muy rica, por diferentes circunstancias, llegó a ser pobre y por las circunstancias que atravesaba se vio en la necesidad de  despedir a los empleados que tenían  y empezaron a cuidar ellos mismos de los niños y su hogar.

Una noche, después de cenar, papá se entretenía con los dos hijos, en tanto que mamá concluía con el lavado de unas cacerolas.

La niña, saltando sobre las rodillas de su padre, le rogaba dulcemente:

   – Papá, no quieras ser otra vez rico… Ahora somos más felices y… jugamos mucho mejor.

Mucha gente se concentra tanto en acumular bienes materiales, dinero, en tener fama y éxito, que olvidan todas las demás bendiciones, de las que van más allá de las posesiones.

Estar vivos, tener salud, una familia, amigos, un trabajo, un techo y comida son las bendiciones más grandes que podemos tener. Tal vez tengamos problema en algún área pero aun así, si posees alguna de las cosas mencionadas  puedes considerarte una persona bendecida.

Hoy mismo existen muchas personas que quizás están lamentando el no haber dedicado más tiempo a su familia, el no haber valorado su salud, gente que por desastres naturales como los terremotos, huracanes, inundaciones o algún accidente perdieron todo y no sólo cosas materiales.

No te concentres en lo que no tienes ni permitas que la avaricia o el afán de poseer te cieguen, más bien, disfruta de todo lo que Dios te regala y agradécele porque aunque no posees todo lo que quieres, Él te da lo que necesitas y cada día tienes la oportunidad de empezar de nuevo tomado de su mano.

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre”. Hebreos 13:5-6 (RVR1960)

Disfruta las bendiciones que Dios te regala y confía en Él porque suplirá todas tus necesidades.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Aún por el más pequeño

Juan Falk era muy conocido por su amor a los niños que tenía bajo su cuidado, y se cuentan varios episodios muy curiosos de su vida. Uno de ellos relata que estaban cenando con unos niños y un muchacho hizo la oración usual: “Ven Señor, sé invitado a nuestra mesa y bendice lo que Tú nos has dado”.

Después de la oración, un pequeño de tres años dijo:

– ¿Por qué el Señor Jesús no viene nunca? Le pedimos cada día que venga a comer con nosotros y nunca viene.

– Hijo – dijo Falk – puedes estar seguro de que vendrá. Él nunca menosprecia nuestra invitación.

– Pues cuando venga quiero que se siente en mi silla – dijo el pequeño.

Aún no había terminado de  pronunciar estas palabras cuando alguien llamó a la puerta. Era un muchacho pobre, que quería un lugar para pasar la noche. Falk lo hizo entrar y le dio la bienvenida; el pequeño le dio su silla y todos se disputaban el derecho de darle su plato, incluso uno se lamentaba de que su camita era demasiado pequeña para dormir con el forastero, quién lloró de  emoción al ver tantas atenciones.

Entonces el pequeño dijo a Falk:

– El Señor Jesús no pudo venir porque estaba muy ocupado, pero nos ha enviado a este muchacho pobre, ¿no es verdad?

– Sí, pequeño – dijo Falk. Cada pedazo de pan, cada vaso de agua que damos a los pobres, enfermos o prisioneros en el nombre de Jesús, a Él se lo damos, pues dijo: “…Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”. (Mateo 25:40 NVI)

Siempre tenemos la ocasión de ayudar a alguien, existe mucha gente en necesidad, pero a veces nuestro corazón se endurece y olvidamos que en muchas ocasiones Dios nos da una oportunidad para ayudar a otros, para mostrar su amor de forma práctica y hacernos partícipes de su obra.

Cuando alguien llame a tu puerta o se te acerque en la calle para pedir que lo ayudes, no le niegues un vaso de agua,  alimentos o quizás abrigo, recuerda que todo lo que hacemos, aún a los más pequeños, es por Jesús.

No juzgues a la gente por su apariencia o situación, sólo Dios sabe cómo llegaron hasta ahí, mejor dale una mano y muéstrales el amor de Jesús.

 

 

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Él no te abandonará

En un paseo familiar cerca de un parque, nos encontramos con un niño que vendía helados, él llevaba en su hombro un recipiente térmico que se veía muy pesado para su edad. Nos acercamos para comprarle unos helados y al ver a otro hombre cerca que también ofrecía lo mismo le pregunté si era su papá y el niño me respondió: “No, el mío se fue con otra mujer”. Mi corazón se hizo añicos al escuchar esas palabras tan duras  en un niño que no pasaba de los 10 años, porque ya sabía que su progenitor había preferido una aventura que a su familia.

¿Será que ese niño en el futuro podrá ser un buen esposo o padre, viendo el desamor de su propio progenitor? Es triste ver cómo tantos niños se crían sin su padre, ya sea por el abandono o porque las madres, por una u otra razón, no les permiten verlos. Lo terrible es el sufrimiento silencioso de estos inocentes que a su edad van formando malos paradigmas de su identidad y de su valor.

No obstante quienes se queden al cuidado de estos pequeños pueden sacarlos adelante, formando en ellos una identidad firme según Dios y no lo que creen los demás. El Rey David sabía que aún si existiera la posibilidad de que lo abandonaran sus padres, el Señor lo recogería. “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá en sus brazos” Salmos 27:10 (NVI)

Con Dios se puede formar vidas con valores que superen el mal ejemplo que recibieron de sus padres. Incluso las personas que estamos alrededor de ellos podemos sembrar amor, perdón, esfuerzo, dedicación, sana autoestima y cualquier cosa buena que les ayude a ser mejores.

Todos tenemos la oportunidad de tener ese amor paternal de Dios, Él es nuestro creador y no nos abandonará, al contrario a cada instante busca atraer a todos hacia su amor incondicional.

Cualquiera podrá abandonarte menos tu Creador porque eres importante para Él.

“Y a pesar de todo, oh Señor, eres nuestro Padre; nosotros somos el barro y tú, el alfarero. Todos somos formados por tu mano.” Isaías 64:8 (NTV)

 

 

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¿Los padres tratan de manera diferente a sus hijos e hijas?

Vivimos en una era donde se habla de igualdad de trato, tanto para los varones como para las mujeres. No obstante, algunos estudios sugieren que los padres crían a sus hijos e hijas de diferente manera. Según la teoría social cognitiva de Albert Bandura sobre el desarrollo del género, los padres tienen estereotipos de género sobre el comportamiento que su hijo o hija debe tener. Los padres, inconsciente y conscientemente, hacen que esta ideología influencie en la crianza de sus hijos, así también como en las recompensas y castigos.

Un ejemplo de esta práctica fue demostrada por una investigación publicada en la Asociación Americana de Psicología, donde los estudiosos descubrieron que los padres (varones) eran más receptivos a las hijas cuando mostraban emociones sumisas; mientras que, eran más propensos a responder a los hijos cuando hacían berrinches.

Otro estudio publicado en la revista Behavioral Neuroscience, concluyó que los padres sonmás propensos a participar en el juegos duros y físicos con hijos en vez de hijas. Al interactuar con las hijas sin embargo, los padres eran más propensos a participar en el canto o silbido y también eran más emocionalmente y socialmente sensibles a las hijas.” Esta investigación también aseguró que hay diferencias significantes en el tipo de lenguaje que se usan con los hijos e hijas.

La educación que se brinda a los hijos e hijas en su infancia influye en su comportamiento de adultos. Es por ello que los expertos recomiendan a los padres a considerar sus propias creencias, prejuicios y estereotipos al momento de educar a sus hijos.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

6 tipos de frases que debes decirle a tus hijos

“Sé cuidadoso con tus palabras, una vez que son dichas, sólo pueden ser perdonadas, no olvidadas”. -Anónimo

Los recuerdos que uno atesora en la niñez están formados por las experiencias y las palabras que se dijeron en el momento. Estos sucesos tienen gran impacto en la vida adulta,y es por ello que los padres deben ser cuidadosos con las frases que les dicen a sus hijos. El neurocientífico de la Universidad Thomas Jefferson, Dr. Andrew Newberg, y el experto en comunicaciones, Robert Waldman, aseguran que “una sola palabra tiene el poder de influir en la expresión de los genes que regulan el estrés físico y emocional”.

Para hacer que las palabras ayuden a criar a un hijo de manera que tengan buena autoestima, sean exitosos y respetuosos con los demás, entonces diles lo siguiente:

1. Palabras que demuestren tu fe en ellos:
  • “¡Tú puedes hacerlo!”
  • “Creo en ti.”
  • “Sé que puedes lograrlo.”
  • “Me gusta cómo piensas.”
  • “Dios tiene un plan especial para ti.”
2. Palabras que reflejen tus sentimientos:
  • “Te amo mucho.”
  • “Estoy muy orgulloso de ti.”
  • “Me haces feliz.”
  • “Me haces sonreír.”
  • “Gracias por tu ayuda.”
  • “Disfruto mucho de tu compañía.”
  • “Me alegra tenerte en mi vida.”
  • “Me impresionas.”
3. Palabras que le hagan sentirse seguro:
  • “Puedes confiar en mí.”
  • “Daré lo mejor de mí para mantenerte a salvo.”
  • “Siempre estaré a tu lado.”
  • “Puedes contar conmigo.”
  • “estoy dispuesto a escucharte.”
4. Palabras que le enseñen a ser persistente:
  • “Está bien equivocarse.”
  • “Nunca te rindas.”
  • “Hiciste un buen intento.”
  • “No necesitas ser perfecto.”
  • “Aprende de tus errores.”
  • “Puedo ver que estás practicando.”
5. Palabras que refuercen su autoimagen:
  • “Eres hermoso.”
  • “Eres único y especial.”
  • “Eres creativo.”
  • “Tus ideas son valiosas.”
6. Palabras que le animen a respetar a otros:
  • “Eres un buen amigo.”
  • “No hagas a otros lo que no quieres que te hagan.”
  • “Los demás son tan especiales como tú.”
  • “Me gusta cuando ayudas a otros.”
  • “Me alegra que seas amable.”

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo premiar a tus hijos?

Cuando los hijos realizan una buena acción u obtienen algún logro, los padres acostumbran premiarlos. Muchos especialistas recomiendan utilizar las recompensas como un estímulo para que ellos continúen con su buen comportamiento. Sin embargo, esta acción también tiene su lado negativo. Si bien por una parte puede ayudar a mejorar la conducta de los hijos, por otra, les puede convertir en personas que solo hacen las cosas por interés. De tal modo que los incentivos deben darse sabiamente y de acuerdo a cada situación.

Una forma común de gratificación es regalarles algún bien material, ya sea un juguete, aparatos electrónicos, ropa, o cualquier otra cosa que ellos deseen. No obstante, esto hace que los hijos pierdan el enfoque de lo que realmente importa en la vida. En Mateo 7:11, dice: “Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón Dios, su Padre que está en el cielo, dará buenas cosas a quienes se las pidan.” Pero, ¿qué significa “dar cosas buenas”? Los bienes materiales se gastan, destruyen y no duran eternamente; sin embargo, las enseñanzas que se dejan, sí.

En lugar de dar un objeto, regala experiencias. No prometas a tus hijos comprarles lo que quieran si se comportan de una manera; en cambio, reemplaza los regalos materiales con viajes, salidas al parque, visitas al zoológico, o alguna otra actividad que pueda ayudarlos a desarrollarse en un ambiente social. Esto hará que tus hijos disfruten el momento, se diviertan, pasen tiempo en familia, se ejerciten, atesoren buenos recuerdos, y se lleven una gran lección de vida.

Mateo 6:19-21 recomienda poner nuestros objetivos en lo eternal y no en lo terrenal, y ésto es lo que se debe enseñar a los hijos: No traten de amontonar riquezas aquí en la tierra. Esas cosas se echan a perder o son destruidas por la polilla. Además, los ladrones pueden entrar y robarlas. Es mejor que amontonen riquezas en el cielo. Allí nada se echa a perder ni la polilla lo destruye. Tampoco los ladrones pueden entrar y robar. Recuerden que la verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón” (TLA). Este consejo les servirá para cuando crezcan y tengan su propia familia.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Frases que nunca deberías decirle a tus hijos

La educación que los padres brindan a sus hijos repercute en la manera en que ellos guían sus vidas y la forma en que criarán a sus futuros descendientes. Las palabras que se les dice causa un gran impacto en ellos; es por eso que se debe evitar la repetición de frases negativas. La psicóloga PhD Erica Reischer, afirma que “Usar la vergüenza, la culpa o el miedo eventualmente se volverá contraproducente porque estas estrategias no se enfocan en el problema real (comportamiento) e implican, en cambio, que su hijo es el problema.”

Éstas son algunas frases que los padres no deberían decir a sus hijos:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Gloria Baena nos invita a acercarnos a los niños con la lectura

En El Arranke nos encanta brindarte recursos e información para tu crecimiento intelectual y el de tu familia, por eso nos complació entrevistar a la escritora, profesora y consejera colombiana, Gloria Baena.

Gloria lleva a cabo una gran misión con los niños: enseñarlos y motivarlos a leer. Por esta razón, ha creado y desarrollado “Vocalina”, un proyecto que potencia la parte lingüística e incentiva a los pequeños a establecer el hábito de la lectura.

Conoce cómo los padres pueden despertar en sus hijos el deseo de leer, mirando la entrevista:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Coros de niños en Navidad. Una historia real.

Una de las tradiciones más bellas de la Navidad en las iglesias es la de los coros. Muchas iglesias que cultivan esta expresión artística realizan un arduo trabajo que comienza incluso meses antes con ensayos interminables para montar programas musicales variados.

Los niños son generalmente protagonistas obligados de estas actividades. En algunos lugares se les disfraza de los personajes del pesebre, en otros usan sus togas tradicionales.

Toda mi vida he trabajado con los niños en la iglesia. Comencé a hacerlo cuando tenía 16 años. Pero para la navidad de 1995 decidí organizar un coro de niños y montar lo que nosotros llamábamos una Cantata, que era una presentación musical compuesta por una serie de canciones que relataban la historia de la navidad. Durante muchos años lo que se hacía regularmente era enseñarles los villancicos tradicionales, pero yo quería hacer algo diferente, ya que todos los domingos cantábamos villancicos en la congregación. No quería que los niños repitieran lo mismo en su show especial.

Así que empecé a buscar música distinta, que narrara la historia de la anunciación de María, el pesebre, los pastores, los magos y que además fuera para niños. Sin embargo, mi búsqueda fue un tanto infructuosa. Estábamos viviendo una situación económica tremenda, nadie tenía ni un cassette de música infantil y mucho menos navideña.

Por eso un día me fui para el templo, me senté en el piano y cogí mi Biblia. Y empecé a leer los textos y a intentar ponerle música y hacer que rimaran un poco.

En el siguiente ensayo le dije a mis niños, quiero que escuchen algo y me den su opinión. Les canté la primera canción… y gracias a Dios… les encantó.

Esa navidad hicimos un programa totalmente nuevo, casi compuesto de ensayo a ensayo donde los niños opinaban y me cambiaban “un poquito “el ritmo. Y no me excomulgaron de milagro, porque mi iglesia que era supertradicional y conservadora, ese año tuvo un coro de niños, con unos villancicos casi a ritmo de conga.

 

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Cómo ayudar a un huérfano con Rebeca Segebre

Como en años durante esta fecha, Rebeca Segebre nos visita para recordarnos e invitarnos a hacer un compromiso con un niño huérfano.
Rebeca es madre adoptiva de una niña y un niño, los cuales han la han inspirado y le han cambiado la vida para bien. Actualmente, Rebeca es activista de los derechos de los huérfanos y nos enseña las maneras en las cuales nos podemos involucrar.
No te veas obligado o presionado a adoptar, hay más maneras de ayudar a estos pequeños que por muchas razones han sido rechazados y dejados en orfanatos.
Aprende en esta entrevista como apoyar:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Confiando como un niño

Sin duda los niños tienen una ternura e inocencia natural, desde pequeños tienen tantas ocurrencias y expresiones que producen alegría.

También confían y creen en todo lo que les decimos, por lo que  muchas veces se toma ventaja de ese detalle para motivarlos a obedecer, como cuando no quieren comer y decimos que  “si no comes vendrá el “coco” y te comerá a ti”, por  lo cual terminan su alimento sin problema.

Incluso entienden las órdenes de forma literal. Un entrenador le enseñaba a un niño de más o menos 3 a 4 años de edad cómo jugar beisbol, cuando el niño ya estaba listo para batear y la pelota estaba sobre un pedestal para que pueda golpear con el bate, el entrenador le dijo: “No quites los ojos de la pelota”. El niño bajó el bate y se acercó a la pelota, apoyando sus ojos sobre la bola. El entrenador al principio hizo una expresión de “¿Qué estás haciendo?” pero después se acercó y le abrazó por su inocencia.

Me conmovió mucho esta escena y también recordé lo que Marcos 10:14-15 TLA dice: “Al ver Jesús lo que estaban haciendo sus discípulos [retiraban a los niños que se acercaban], se enojó con ellos y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos.  Les aseguro que quien no confía en Dios como lo hace un niño, no puede ser parte del reino de Dios.»”

¿Recuerdas cuando eras niño? ¿En quién confiabas? Seguro que tus padres, porque sin dudar sabías que ellos te amaban y te protegerían. ¿Cuán inocente eras? ¿Creías todo lo que te decían?.

Aunque ya pasamos esta etapa  debemos conservar el corazón de niños con Dios, porque Él es nuestro Padre Celestial, que siempre estará pendiente de nosotros con todo el amor que nos tiene.

Cree que a pesar de todos los problemas que puedas estar pasando Dios te socorrerá y tu fe te ayudará a mantener la esperanza en sus promesas y cuidado.

¡No dejes de ser un niño que confía en Dios!

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

15 actividades para hacer en familia

Los recuerdos familiares que se crean, nos acompañan durante toda la vida. Es por ello que debemos disfrutar los momentos con la familia y hacer que se conviertan en ocasiones especiales. Para lograrlo, no se necesita organizar grandes fiestas ni tener mucho presupuesto. Solo debes utilizar al máximo tu creatividad y considerar los gustos de todos, de modo que todos puedan gozar las actividades.

Éstas son algunas ideas que te pueden inspirar:

  1. Hacer un libro de recuerdos.
  2. Hacer un medidor de estatura para los niños.
  3. Bañar a la mascota.
  4. Jugar un juego de mesa.
  5. Crear un juego para encontrar un tesoro dentro de la casa.
  6. Construir un castillo con materiales caseros.
  7. Escribir una historia.
  8. Enseñar a los niños a cocinar algo sencillo.
  9. Aprender frases en otro idioma.
  10. Recolectar ropa, juguetes y zapatos para donación.
  11. Leer un libro.
  12. Inventar un baile para una canción.
  13. Grabar un vídeo para enviárselo a los abuelos.
  14. Practicar jardinería.
  15. Salir al campo y desconectarse de la tecnología.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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