Niños Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Niños”

A estas alturas

Hace unos diez años o más – la cosa es que ya no me acuerdo bien – estaba hablando con una doctora que quería ayudarme a resolver mis conflictos psicológicos a causa de recientes y catastróficas rupturas.

En un momento le dije algo como “lo que pasa es que a estas alturas…” y me interrumpió rápidamente: “Nada de ‘a estas alturas’, me dijo, la vida no ha terminado”. Es verdad, pero igual…

A estas alturas ya no me importa si salí de mi casa con el pelo desordenado o si la gente se da cuenta que mis calcetines tienen un corte para que no me lastimen la piel.

A estas alturas me halaga, en lugar de ofenderme, que me digan algo como “Eres como los niños”. Tengo una resistencia persistente y orgánica a madurar.

A estas alturas no me seducen los romances o enamoramientos vespertinos, aunque fui enseñado recientemente que al amor hay que respetarlo en todas sus expresiones, aunque uno sea un exiliado voluntario de sus territorios.

A estas alturas me acurruco en el rincón más agradable de mi jardín secreto; allí me sale el habla que les mento aquí y también ciertas reflexiones inconfesables respecto de doctrinas, instituciones y señores gobernantes. Verdaderos interesados pueden consultarme en mi correo personal.

A estas alturas derivo rápidamente a los jóvenes toda visión sobre proyectos de alcance mundial y las grandes producciones que se proponen llegar a todos los rincones del planeta. Me pasa que no puedo creer que el amor de Dios sea reemplazado por artilugios virtuales diseñados a considerable distancia de la realidad.

A estas alturas ya no me sale inclinarme respetuosamente ante los dignatarios, los miembros del sagrado colegio y sobre todo ante esas criaturas devenidas celebrities que inventaron una canción, una película, un sistema de auto ayuda magnífico o un personaje chistoso. Sobre todo, ante ellos no. Si no puedo evitar estar en la zona me quedo a cierta distancia procurando por todos los medios pasar absolutamente inadvertido.

A estas alturas procuro diligentemente seguir confrontando mis creencias a ver si todavía puedo descubrir cosas nuevas y conquistar más espacios de libertad, paz e independencia de funcionarios y controladores.

A estas alturas, al menos esas cosas me puedo permitir, ¿no les parece?

7 maneras de malcriar a tu hijo

Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos. Pero, muchas veces, el buen deseo de sus corazones se va al extremo y llegan a malcriar a sus hijos. Es probable que esta acción no sea consciente, pero con el tiempo tiene consecuencias devastadoras para las familias. Un hijo que ha tenido una mala crianza en su niñez, será un adulto con problemas y criará de la misma forma a sus hijos. Para evitar conflictos futuros, es mejor abrir los ojos a tiempo y corregir los errores.

Estas son señales de que estás malcriando a tus hijos:

1. Cuando le das todo lo que te pide

La figura de autoridad en la familia es el progenitor, no los hijos. Sin embargo, hay padres que ceden ante cada capricho. Por ejemplo, hoy en día hasta los niños tienen ≪listas de deseos≫ para sus cumpleaños y festividades especiales. Y si bien estas sirven de ayuda para que los padres vean qué anhela más el niño, no es una lista que ellos estén obligados a cumplir. Un hijo puede pedir lo que se le antoje, pero eso no significa que sea algo que realmente necesite. Es decisión de los padres separar los pedidos de sus hijos en dos categorías: lujo o necesidad.

2. Cuando dejas que influya en tus compras

La publicidad hoy en día está dirigida a los niños y jóvenes porque los vendedores saben que, en la gran mayoría de familias, son ellos quienes influyen en las compras. Y los padres por no querer quedarse atrás, caen en el juego y dejan que sean los hijos quienes decidan qué se compra, con qué frecuencia y qué marcas. Estas actitudes hacen que los hijos sean incapaces de administrar sabiamente sus finanzas.

3. Cuando le das cosas caras

Para muchos, tener cosas caras es sinónimo de un buen estatus social. Es por eso que procuran darles a sus hijos los productos más costosos. Sin embargo, por más que exista la buena intención de darles lo mejor, esto también les enseña a ser irresponsables con el dinero. Con el paso del tiempo pondrán los lujos por sobre sus necesidades y vivirán en constante deuda y estrés monetario.

4. Cuando no puedes decirle ≪no≫

Algunos padres tienen la percepción de que son malos progenitores si niegan algo a sus hijos. Por tal razón acceden a cada petición que ellos les hacen. No obstante, es de buenos padres negarles cosas a los hijos, cuando sea necesario, y así enseñarles que no siempre obtendrán lo que desean porque la vida no funciona así.

5. Cuando no le pones límites

Corregir y disciplinar es una muestra de amor. Los padres que no ponen límites ni orden en su hogar demuestran que no les importa lo que suceda con sus hijos. A nadie le gusta ser amonestado, pero es así como aprendemos que hay acciones que tienen consecuencias y que debemos afrontarlas. Las lecciones que se aprenden en el hogar forman a las personas y hacen de ellas la clase de ciudadanos que son en el futuro. Si en casa no hay reglas, los hijos crecerán sin ningún respeto por la autoridad. Pero también si se cae en el control y la manipulación, los hijos serán incapaces de vivir por su cuenta.

6. Cuando le corriges y luego cambias de opinión

Esto se da con mayor frecuencia de lo que se cree. Por ejemplo, cuando uno de los padres impone un castigo al hijo y luego el otro progenitor lo libera la corrección. O cuando se le enseña al hijo que no se debe mentir, pero luego se le envía a decir que no hay nadie en casa. No ser fieles a la palabra es un mal modelo para los hijos. Con el tiempo ellos no respetarán lo que dicen sus padres porque saben que después cambiarán de opinión. Además, seguirán ese mismo ejemplo y lo practicarán en sus hogares.

7. Cuando justificas su mal comportamiento

Hay padres que justifican el mal comportamiento de sus hijos con frases como: ≪es un poco inquieto≫, ≪es que tiene mucha energía≫, ≪no es travieso, solo es hiperactivo≫, ≪el médico ha dicho que es parte de su desarrollo≫, ≪se comporta así porque es un niño sano, si estuviera enfermo no haría nada≫, ≪todavía es pequeño, no entiende las cosas≫, ≪en la casa no se comporta así≫, etc. Pero no hay frase que pueda enmascarar la verdad: ese niño requiere disciplina.

Un niño malcriado es eso: mal criado. No es su culpa actuar de esa manera, es de los padres por no haberle puesto reglas. Los niños no son tontos, entienden cuando se les enseña, y más aún cuando lo ven en el ejemplo de sus padres. Por lo tanto, si sus progenitores le enseñan buenos principios, ellos los aprenderán y pondrán en práctica el resto de sus vidas.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

–Bredehoft, D. (2019). Are Kids Today More Overindulged? Recuperado el 17 de julio de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-age-overindulgence/201907/are-kids-today-more-overindulged
–Bredehoft, D. (2018). What Is Childhood Overindulgence? Recuperado el 17 de julio de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-age-overindulgence/201809/what-is-childhood-overindulgence

Valores que se están perdiendo

“La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.” Proverbios 22:15 (RVR 1960).


Es impresionante los tiempos en los que vivimos, donde hay niños que levantan la mano a la madre o hablan de forma irrespetuosa a su padre. El respeto es uno de los valores que se está perdiendo, primeramente dentro la familia y como consecuencia, en la sociedad.


Dios nos enseña en su Palabra que como padres debemos corregir a nuestros hijos en su momento para que se aparten de la necedad. Considera que es posible desaprender aquello que se aprendió mal y enseñarles mediante la Palabra los principios de Dios para que sigan el buen camino.
Te animo a que apliques lo que dice las Escrituras, y ten por seguro que el Señor te respaldará y tu hogar será más estable.

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Patrimonio de la humanidad

Aylan Kurdi no se llamaba Aylan, sino Alan y tenía dos años, no tres. Apareció muerto una mañana en una playa de Akyarlar Bodrum, Turquía. Vestía un remerita roja, unos pantalones cortos de color azul y zapatos negros.

Un malintencionado político conservador australiano dijo que llevaban al niño a una clínica dental a Europa, lo cual no sólo era falso sino una patética justificación contra la inmigración. Escapaban de las garras del estado islámico que había invadido Kobane, ciudad kurda del norte de Siria.

Una detallada lectura de la situación de los refugiados arroja datos que estremecen. Según ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) hay unos 5,6 millones de ellos en la región, de los cuales 2,6 millones son menores de edad.

De acuerdo a la misma fuente “seguir llevando a cabo programas básicos de ayuda en Turquía, el Líbano, Jordania, Irak y Egipto hasta finales de año harían falta 196,5 millones de dólares. Aquí se engloba asistencia económica en efectivo, protección, sanidad y cobijo.”

UNICEF estima en 50 millones los menores de edad desplazados por el mundo debido a la guerra, el hambre y la falta de oportunidades.

————————-

La catedral de Notre Dame, patrimonio de la humanidad, se incendió hace unos días en París. Su construcción tomó unos 180 años a partir de 1163. El mundo miró asombrado cómo el techo y luego la torre, construida alrededor de 1850, se desplomaban consumidas por el fuego.

Tres días después ya se habían comprometido más de mil millones de dólares en donaciones para su pronta reconstrucción. La humanidad no puede prescindir de tal patrimonio.

————————-

Queda para la reflexión cuánto ayudaría que grandes fortunas fueran donadas para disminuir el sufrimiento de otros millones de seres humanos, de los cuales más de la mitad son niños.

Pero entendemos el problema. Nunca queda claro cuánto de los dineros enviados para ayudar a los pobres y necesitados del mundo se convierte efectivamente en acciones concretas de transformación: dirigentes, funcionarios, técnicos e instituciones se van quedando con buena parte de esos recursos.

Y es difícil además que esas donaciones queden registradas en una placa en el muro para recordatorio permanente del alma generosa. El nombre del donante se hace invisible en la protección, sanidad, cobijo y planes sociales en beneficio de los pobres y necesitados de este mundo.

Niños del mundo: la humanidad no puede prescindir de tal patrimonio.

Venezuela 60D: La historia de Venezuela y un canto de esperanza

Creative & Focus Films presentará Venezuela 60D. Este documental, dirigido por Fabiola Romero, muestra testigos importantes de la historia contemporánea de ese país. Hace un recuento desde la Venezuela rica y próspera, hasta su transformación al estado en el que se encuentra en la actualidad. Venezuela 60D tiene el objetivo de ayudar a organizaciones que rescatan niños venezolanos en situaciones de riesgo.

La canción lema de este documental, Regresaré, fue escrito por Silvana Armentano y producido por el prestigioso compositor y arreglista venezolano, ganador de Grammy Latino 2010, Marcos Campos-Salas. Este tema musical tiene un mensaje de fe y esperanza y el sentir de nostalgia con el que se identifican todos quienes han dejado atrás la tierra que les vio nacer.

Cantantes venezolanos como Liliana Rodriguez, Morillo, César Roman, Carmen Alicia Lara, Carolina Quiroz, Karolina Pulgar, Moises Levi, Lorena Valenzuela y Samara Pérez, son las voces que interpretan este canto que llega en momentos tan cruciales para Venezuela.

Las ganancias de la canción servirá para apoyar la obra misionera de REMAR Internacional (www.remar.org), con refugios para niños y madres solas, así como comedores populares en Venezuela.

6 mitos acerca de la adopción

Cuando vemos películas o programas, tendemos a obtener una imagen de cómo son las adopciones y no es necesariamente cierto. Para conocer lo que es cierto, necesitamos ver los datos empíricos. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. publicó las últimas estadísticas de adopción extraídas de la Encuesta nacional de padres adoptivos (NSAP, por sus siglas en inglés) de 2007. Este es el primer estudio empírico con evidencia cuantificable que se puede usar para combatir conceptos erróneos comunes. Aquí hay algunos conceptos erróneos sobre la adopción.

1. «Los niños adoptados no serán amados como los niños biológicos.»

En el estudio hecho por NSAP, 3 de cada 4 niños adoptados de las edades 0-5 tienen padres adoptados que les leen y le cantan diariamente, comparado a la mitad de los que no son adoptados. Además, más de la mitad de los niños adoptados se sientan con su familia para cenar al menos seis días en la semana. El hecho que estos niños son adoptados enseña que ellos son escogidos. Otra estadística en los Estados Unidos enseña que 9 de cada 10 parejas dicen que tienen una relación muy cercana con sus hijos y que ellos definitivamente adoptarían otro niño.

2. «El padre biológico nunca verá a su hijo de nuevo.»

Esto era cierto hasta hace varios años atrás, pero ahora es aceptado que las madres biológicas decidan la cantidad de apertura en la relación y escojan la familia que acepta su solicitud. La mayoría de ellas son adopciones semi abiertas en las que la madre es parte de la vida del hijo, aunque solo sea por carta y por fotos.

3. «Los niños adoptados no son saludables.»

85 por ciento de los niños son clasificados a tener “excelente” y “muy buena” salud. 82 por ciento de niños que no son adoptados son clasificados como saludables. 

4. «El niño no sabrá que él es adoptado.»

Recientemente, 99 por ciento de ellos de las edades 5+ saben que son adoptados. 

5. «Los niños odiarán a sus padres por darlos en adopción.»

Las estadísticas demuestran que más de 90 por ciento de los niños adoptados de las edades 5+ tienen sentimientos positivos sobre sus adopciones. Muchos de ellos son criados en un ambiente feliz con padres que los aman.

6. «Las agencias de adopción retienen información relevante sobre la adopción, la madre biológica y el niño.»

Ya en la década de 1960, las instalaciones estatales de adopción pensaron que era mejor retener los registros médicos de las familias adoptivas hasta que el niño tuviera 18 años para tener más chances de ser adoptados. Pero, esto fue más dañino. Después de muchas demandas y un cambio general en la percepción, hoy en día los gobiernos estatales, agencias privadas y muchas leyes y regulaciones estatales (todos de los EE. UU.) establecen que toda la información médica conocida se divulgue a la familia adoptiva. Es muy importante tener esta información para que la familia adoptiva conozca cualquier problema de salud sobre el niño adoptado, y para que el niño adoptado sepa cómo cuidarse a sí mismo. 

En las últimas décadas, Corea del Sur, Rumania, Guatemala, China, Kazajstán y Rusia, todos ex líderes en adopción extranjera, también han prohibido o reducido las transferencias internacionales de custodia.

En 2005, casi 46,000 niños fueron adoptados a través de las fronteras, aproximadamente la mitad de ellos se dirigieron a una nueva vida en los Estados Unidos. En 2015, las adopciones internacionales habían caído 72 por ciento, a 12,000 en total. Solo 5.500 de estos niños terminaron en los EE. UU., y el resto aterrizaron en Italia y España. Entonces con esas regulaciones, los ciudadanos de los Estados Unidos no pueden adoptar a estos niños huérfanos aunque realmente lo deseen. Pero estas regulaciones no se aplican a las agencias nacionales de adopción. Por lo tanto, si usted es alguien que se siente llamado a adoptar, considere adoptar a un niño en su propio país. Como ha leído anteriormente, la adopción es algo hermoso. Da un niño a los que quieren expandir una familia. También le da a un niño una familia y un hogar. Le aliento a que realmente investigue, lea las historias de las familias que pasaron por el proceso y, sobre todo, ¡ore!

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

-American Adoptions, I. American Adoptions - Important Adoption Statistics You Need to Know. Combatting Common Misconceptions About Adoption. Recuperado el 13 de noviembre de 2018, de https://www.americanadoptions.com/pregnant/adoption_stats
-Office of the Assistant Secretary for Planning and Evaluation. (2009). National Survey of Adoptive Parents (NSAP). Recuperado el 13 de noviembre de 2018, de https://aspe.hhs.gov/national-survey-adoptive-parents-nsap
-Montgomery, M., & Powell, I. (2018). International adoptions have dropped 72 percent since 2005 – here’s why. Recuperado el 14 de noviembre de 2018, de https://theconversation.com/international-adoptions-have-dropped-72-percent-since-2005-heres-why-91809

Mi historia de detectives

El tío Tercio llegó una mañana a la puerta de casa preguntando por mi mamá mientras dirigía furtivas miradas a ambos lados de la calle. Vestía un ajado sombrero de fieltro, una manta marrón, pantalones de mezclilla y ojotas de goma de neumático. Mi mamá lo introdujo en la cocina “rancha” detrás de la casa donde sostuvieron un misterioso diálogo en voz baja.

(La cocina rancha era una réplica de las que existían en el sur, de donde provenían mis padres, que se construían de madera en torno a un poyo de ladrillos en donde había continuamente fuego y brasas. Allí hervía la ennegrecida tetera, se cocinaban las tortillas de rescoldo bajo las cenizas y en las noches de invierno la tía Ana nos contaba truculentas historias de aparecidos, descuartizamientos y pactos con el diablo).

El tío Tercio se quedó en nuestra casa; se le habilitó uno de los dormitorios y pasaba el día sentado pensativamente a la orilla del fuego. A ratos se sacaba las ojotas y con mucho cuidado se quitaba unas pequeñísimas espinas, tarea que le tomó varios días. Era una ocupación evidentemente dolorosa y rara para nosotros, niños que nos asomábamos curiosos a la vida. Mi hermano mayor nos reveló, bajo juramento del más estricto silencio, que algo había hecho el tío en el sur y había tenido que huir medio desnudo una noche entre campos de remolacha y zarzamoras.

En medio de todas estas extrañas cosas, otra mañana me tocó atender a la puerta donde otro señor, esta vez de traje oscuro y corbata, preguntaba por el tío Tercio o por mi mamá. Corrí a buscarla y con la mayor seriedad le dije: “Hay un caballero en la puerta que pregunta por el tío Tercio o por usted.” “Parece un detective”, agregué con un cierto tono de complicidad.

Cuando salió a recibirlo lo saludó con una ancha sonrisa: “¡Elizondo, qué sorpresa!” y se dieron un abrazo de viejos amigos. Acto seguido, esta vez en el comedor de la casa, hubo nuevos y misteriosos conciliábulos.

Al rato, el tío Tercio y don Elizondo se marcharon, mi madre continuó con su lavado semanal y yo me quedé para siempre con la tristeza de no haber podido dilucidar el enigma de mi única – e inconclusa – historia policial. Mamá se llevó aquel secreto a la tumba…

Inicuo contraste

Un programa periodístico de investigación en la televisión reporta que un alto funcionario del poder judicial ha gastado 125 mil dólares en el cumpleaños de su hija, un evento descomunal en algún lugar top de Buenos Aires. En seguida el periodista conductor aborda un tema dramáticamente opuesto: el aumento de niños y niñas que acuden a los merenderos (comedores infantiles). En algunos de ellos, en medio de la pobreza y del barro les comentan que últimamente padres y madres también vienen a comer.

Estos dos hechos han ocurrido en la misma ciudad – una metrópoli de 13 millones de habitantes – y son presentados mientras la audiencia cena frente al televisor después de haber disfrutado la tarde de domingo en un parque cercano y seguramente se prepara para ver luego una serie de Netflix. Sin filtro ni transición presenciamos la obscenidad del dinero gastado para una celebración social al mismo tiempo que el drama de miles de menores y que comen en el merendero la única comida del día como si de dos hechos completamente naturales se tratara. Quedará en la conciencia de los televidentes alguna vaga inquietud que se olvidará en las próximas horas merced a la vida que pasa y al Mundial que ocurre.

Hemos comentado aquí la poca esperanza que tenemos de que las cosas puedan mejorar de alguna manera. Qué pasa por la cabeza de alguien que puede tirar semejante cantidad de plata en un evento de discutible valor social en tanto que a algunos kilómetros de distancia hay hambre y pobreza de flagrante iniquidad. El personaje en cuestión es alguien que se supone debe trabajar por la preservación de la justicia y la equidad.

No hay asombro. No hay sentido de las proporciones. El pecado social en forma de codicia de unos pocos a costa del sufrimiento de muchos ya no deja a nadie perplejo. Todos vivimos en esta carrera de ratas y lo único que queremos es salvar el pellejo del desastre y pasarlo lo mejor posible. Unos en su religión, otros en sus negocios, otros en sus adicciones, otros en sus pasiones de diversa índole.

La clase política, los líderes religiosos, el poder económico, el desorden social, los medios de comunicación sin responsabilidad pública, todos nosotros., sin conciencia, sin coraje, sin solidaridad alguna. Encerrados en nuestros discursos para justificarnos y esperar que de pronto pase algo que arregle las cosas mágicamente o que nos hundamos todos en un cataclismo sin retorno.

Vive como un niño

Jesús llamó a un niño pequeño y lo puso en medio de ellos. Entonces dijo: Les digo la verdad, a menos que se aparten de sus pecados y se vuelvan como niños, nunca entrarán en el reino del cielo. Así que el que se vuelva tan humilde como este pequeño es el más importante en el reino del cielo. Mateo 18:2-4 (NTV)

Estas palabras de Cristo son en respuesta a la pregunta que le hicieron los discípulos “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” (Mateo 18:1) Al parecer, en la sociedad que vivimos y en nuestra mente está siempre ser el primero, el mayor, el mejor y el más poderoso. Nos han enseñado que el éxito es estar ahí arriba, en la cima. Y no es algo malo ni daña a nadie, pero debemos tener mucho cuidado con  la soberbia y el orgullo. Porque pueden afectar nuestra relación con Dios y el verdadero propósito por el cual hemos sido creados.

En una ocasión los discípulos de Jesús, disputaban entre sí sobre quién será el mayor en el reino del Señor y entonces Jesús les preguntó: “… ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino? Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor. Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.” (Marcos 9:33-35)

En ningún sentido Dios prohíbe que seamos los mejores o los más exitosos en nuestras vidas, familias o profesiones. Es más, en su palabra Dios desea que prosperemos en todas las cosas y que tengamos buena salud (3 Juan 1:2) Sin embargo, debemos actuar con humildad, sabiduría y gratitud con todo lo que recibimos de Dios.

Jesús, cuando dice que debemos ser como niños para entrar al reino de los cielos, se está refiriendo a aquellas características que los adultos hemos perdido y que necesitamos volver a recuperar.

¿Por qué Jesús quiere que seamos como niños? Porque, lo primero que hacen los niños, cuando despiertan en la mañana, es buscar a su mamá o papá para luego ponerse a jugar. (Salmo 63:1)

No se preocupan por las necesidades del día, ni quién podrá prepararles el almuerzo. Juegan tranquilos porque saben que hay otros que velan por su bienestar. (Mateo 6:25-34) Cuando necesitan algo, inmediatamente se acercan a sus padres, porque confían que serán escuchados y que pueden cubrir sus necesidades. (Mateo 7:7-11; Santiago 1:6)

Si están cansados a media mañana o por la tarde después de jugar, buscan a su mamá para poder descansar o tomar su siesta. (Mateo 11:28)

Cuando se caen o lastiman, lloran y buscan a su madre o padre para recibir de ellos el consuelo que necesitan. (1 Juan 1:9; Isaías 1:18; 1 Juan 2:1)

Reciben disciplina de sus padres y nunca queda en ellos un enojo o rencor. Porque después de un momento de dolor ya están de nuevo en los brazos de sus padres. (Hebreos 12:6) Tampoco buscan vengarse como lo hacemos muchas veces los adultos. (Efesios 4:31-32)

Y algo hermoso que caracteriza a los niños y que Jesús lo resalta es su humildad, no distinguen lo que es ser más que otro. Por ejemplo, un niño rico puede jugar con un niño pobre sin ningún problema, para ellos no hay diferencias. El Señor nos dice que la humildad se demuestra en el servicio a los demás, como podemos observar en los siguientes los pasajes: Mateo 20:25-28; Romanos 12:16; Filipenses 2:3.

Aprender a vivir como un niño y en todo tiempo depende de tu Padre y actúa como él te manda.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡No permitas que los niños consuman alcohol!

Para muchos, que los niños consuman alcohol es impensable e incorrecto en muchos sentidos; sin embargo, hay lugares en donde esta práctica es común, e incluso, socialmente aceptable. Aunque está ampliamente comprobado por científicos y especialistas que el alcohol es perjudicial para las personas, en algunas culturas es normal ver a padres ingiriendo bebidas alcohólicas y compartiéndola con sus menores hijos. Una reciente investigación de la Universidad de Búfalo demostró que tomar o degustar esta clase de bebidas a temprana edad influye a que el niño ingiera alcohol con mayor frecuencia y cantidad en los últimos años de adolescencia.

Esta investigación publicada en la revista Addictive Behaviors sostiene que aproximadamente un tercio de todos los niños ingieren alcohol antes de los 12 años con permiso de sus padres. Esto sucede cuando los progenitores dejan que sus hijos prueben un sorbo de las bebidas ocasionalmente. El problema es que, según los estudiosos, esto ocurre alrededor de cuatro o cinco veces al año; y una vez que los niños llegan a los 13 ó 14 años comienzan a beber por iniciativa propia, lo cual los expone a los efectos del alcohol a una edad temprana. El patrón que se establece no solo ocurre con niños que ven el mal ejemplo de sus padres alcohólicos, sino de familias en donde no se consume alcohol con frecuencia.

Craig Colder, líder de la investigación, sostuvo que el estudio que realizó con su equipo no fue en familias alcohólicas, sino con padres que están en contra del consumo de los mismos en menores de edad. Colder también aceptó que hay otras variables que influyen en el comportamiento pro-alcohol de los niños, pero indicó que “la degustación y bebida a temprana edad predicen una mayor conducta de bebida en la edad adulta. Beber y probar el alcohol en la infancia con permiso de un adulto se asocia con una mayor frecuencia de consumo de alcohol y una bebida adicional por episodio de consumo.”

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Colder, C. R., Shyhalla, K., & Frndak, S. E. (2018). Early alcohol use with parental permission: Psychosocial characteristics and drinking in late adolescence. Addictive Behaviors, 76, 82-87. doi:10.1016/j.addbeh.2017.07.030

Bendecidos

Una pareja que había sido muy rica, por diferentes circunstancias, llegó a ser pobre y por las circunstancias que atravesaba se vio en la necesidad de  despedir a los empleados que tenían  y empezaron a cuidar ellos mismos de los niños y su hogar.

Una noche, después de cenar, papá se entretenía con los dos hijos, en tanto que mamá concluía con el lavado de unas cacerolas.

La niña, saltando sobre las rodillas de su padre, le rogaba dulcemente:

   – Papá, no quieras ser otra vez rico… Ahora somos más felices y… jugamos mucho mejor.

Mucha gente se concentra tanto en acumular bienes materiales, dinero, en tener fama y éxito, que olvidan todas las demás bendiciones, de las que van más allá de las posesiones.

Estar vivos, tener salud, una familia, amigos, un trabajo, un techo y comida son las bendiciones más grandes que podemos tener. Tal vez tengamos problema en algún área pero aun así, si posees alguna de las cosas mencionadas  puedes considerarte una persona bendecida.

Hoy mismo existen muchas personas que quizás están lamentando el no haber dedicado más tiempo a su familia, el no haber valorado su salud, gente que por desastres naturales como los terremotos, huracanes, inundaciones o algún accidente perdieron todo y no sólo cosas materiales.

No te concentres en lo que no tienes ni permitas que la avaricia o el afán de poseer te cieguen, más bien, disfruta de todo lo que Dios te regala y agradécele porque aunque no posees todo lo que quieres, Él te da lo que necesitas y cada día tienes la oportunidad de empezar de nuevo tomado de su mano.

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre”. Hebreos 13:5-6 (RVR1960)

Disfruta las bendiciones que Dios te regala y confía en Él porque suplirá todas tus necesidades.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Aún por el más pequeño

Juan Falk era muy conocido por su amor a los niños que tenía bajo su cuidado, y se cuentan varios episodios muy curiosos de su vida. Uno de ellos relata que estaban cenando con unos niños y un muchacho hizo la oración usual: “Ven Señor, sé invitado a nuestra mesa y bendice lo que Tú nos has dado”.

Después de la oración, un pequeño de tres años dijo:

– ¿Por qué el Señor Jesús no viene nunca? Le pedimos cada día que venga a comer con nosotros y nunca viene.

– Hijo – dijo Falk – puedes estar seguro de que vendrá. Él nunca menosprecia nuestra invitación.

– Pues cuando venga quiero que se siente en mi silla – dijo el pequeño.

Aún no había terminado de  pronunciar estas palabras cuando alguien llamó a la puerta. Era un muchacho pobre, que quería un lugar para pasar la noche. Falk lo hizo entrar y le dio la bienvenida; el pequeño le dio su silla y todos se disputaban el derecho de darle su plato, incluso uno se lamentaba de que su camita era demasiado pequeña para dormir con el forastero, quién lloró de  emoción al ver tantas atenciones.

Entonces el pequeño dijo a Falk:

– El Señor Jesús no pudo venir porque estaba muy ocupado, pero nos ha enviado a este muchacho pobre, ¿no es verdad?

– Sí, pequeño – dijo Falk. Cada pedazo de pan, cada vaso de agua que damos a los pobres, enfermos o prisioneros en el nombre de Jesús, a Él se lo damos, pues dijo: “…Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”. (Mateo 25:40 NVI)

Siempre tenemos la ocasión de ayudar a alguien, existe mucha gente en necesidad, pero a veces nuestro corazón se endurece y olvidamos que en muchas ocasiones Dios nos da una oportunidad para ayudar a otros, para mostrar su amor de forma práctica y hacernos partícipes de su obra.

Cuando alguien llame a tu puerta o se te acerque en la calle para pedir que lo ayudes, no le niegues un vaso de agua,  alimentos o quizás abrigo, recuerda que todo lo que hacemos, aún a los más pequeños, es por Jesús.

No juzgues a la gente por su apariencia o situación, sólo Dios sabe cómo llegaron hasta ahí, mejor dale una mano y muéstrales el amor de Jesús.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend