“Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”. Juan 6:38 (RVR1960).

Cuando Jesús vino al mundo sabía que tenía un propósito que cumplir, El decidió obedecer y llevar a cabo los planes de Dios. Antepuso la voluntad de Dios por sobre la suya, con mayor razón nosotros, como sus seguidores, debemos seguir su ejemplo y dejar de buscar nuestros propios intereses para buscar la perfecta voluntad que Dios tiene para nuestras vidas.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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