La fe es lo que nos hace mantener la esperanza en Dios aún en tiempos difíciles; por lo tanto, ¿cómo podemos hacer para que no falte?
Danilo Montero nos ayuda a comprender lo que dice Romanos 10:17 y nos comparte la manera en que podemos ponerlo en práctica para que nuestra fe nunca disminuya.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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1 Comentario

  1. Pastor Danilo como está ud, aquí le comparto mi parecer sobre la fe, que también es la Esperanza que llamas debemos perder.

    14-03-17.

    No Basta la Fe sin Amor.

    La Fe procede del corazón y del corazón el amor, entonces si decimos que basta solamente con tener fe sin obras, Caemos en un tremendo error, porque en nuestros corazones debe ir naciendo y creciendo la pequeña semilla de mostaza, de la cual brota la fe, la esperanza, la caridad, y sobre todo el amor, porque el amor procede de Dios, y nosotros debemos ir cultivando la semilla poco a poco con: Paciencia, ayudándonos unos a otros, con buenas Oraciones, y con la palabra de Dios.

    Las Buenas obras hechas con Amor, son siempre el Fruto de nuestro corazón, Fruto que debemos trabajar para el Señor, y dar el Cien por uno de todas nuestras obras, y para poder hacerlo debemos también tener como guía el Espíritu Santo, guía consolador, guía que trae la paz, para estar serenos y poder así; poder caminar por el camino derecho, porque Dios mismo lo dijo: Infundiré en ustedes un corazón de carne y les quitaré el corazón de pierda: Ez:36-26.

    Porque Dios se encuentra en la debilidad, en las diversas pruebas, porque el mismo Jesús dice: Serán probados como se prueba el oro por el fuego, P:1-7.

    Dios es bueno y lento para enojarse, pero es mejor no tentar al que tiene todo el poder y la gloría, sino mantener la Fe, como una espada afilada, que nadie podrá quitársela, porque de la fe procede el mismo Dios, nosotros no tenemos merito en ese asunto, sino que debemos ser buenos instrumentos para el Señor, porque todos estamos llamados a la viña del Señor, todos sin excluir a nadie, pero trabajar siempre por el bien, porque todos somos hijos de un mismo padre, sin distinción de raza, porque todo fue creado para él y por el; Col:1-16.

    El mismo Jesús nos dijo: Ustedes son la casa, o sea “iglesia de Dios”, cuyas bases son los apóstoles, y cuya piedra angular es Cristo Jesús.

    Entonces tenemos tres cosas: La semilla, las obras, y el Campo.
    La semilla que debe dar fruto.
    Llas obras el fruto de lo que nosotros cosechamos y el campo somos nosotros.

    ¿Qué campo eres tú? ¿Das fruto para el Señor?

    Escrito por: Santina Gemma.

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