cristiano | CVCLAVOZ

All posts in “cristiano”

Embajador

Diego María de Gardoqui y Arriquibar, fue un español nacido en la ciudad de Bilbao el 12 de noviembre de 1735 y murió en Italia el 12 de noviembre de 1798. En vida fue comerciante, político, diplomático, economista y el primer Embajador enviado a América.

Por aquellos años la Corona Española gozaba de un alto prestigio en todo el mundo debido a su capacidad bélica y su gran riqueza. Sin embargo, en ese periodo de tiempo Europa estaba teniendo problemas con sus colonias en América. Pronto Estados Unidos alcanzó su independencia de Gran Bretaña y más al sur se oía hablar de varios levantamientos rebeldes liderados por un hombre llamado Túpac Amaru.

Tras oficializarse la emancipación de Estados Unidos, Gardoqui fue enviado como representante Español debido a su dominio del inglés, prestigio profesional y contactos internacionales para ayudar a la nueva nación a organizar sus políticas de estado, su economía y sus leyes internas.

Recordemos que un embajador es el máximo representante de un determinado país ante otro. El gobierno anfitrión normalmente delega un pedazo de tierra y un inmueble al que se le llama embajada para que se cumplan las funciones diplomáticas que sean de su competencia. Es también considerada una declaración de paz entre dos naciones.

En el ámbito cristiano pasa algo similar.

2 Corintios 5:20 dice: “Así que somos embajadores de Cristo, lo cual es como si Dios mismo les rogara a ustedes por medio de nosotros. Así pues, en el nombre de Cristo les rogamos que acepten el reconciliarse con Dios.” Versión Dios Habla Hoy

El versículo claramente dice que somos representantes de Cristo. Somos embajadores enviados para unir dos lugares distantes como lo son el reino de los cielos y la tierra con el fin de establecer las buenas relaciones. Más específicamente, es una declaración de paz que hace Dios ante la humanidad expresando su intención de continuar con el pacto que logró Jesús en la Cruz del calvario.

Pero un día Él vendrá nuevamente a recoger a su iglesia. Será como si un gobierno retirara a su embajador de otro país declarando el rompimiento de toda relación. Mientras eso ocurra, aún continúa el tiempo de Paz de Dios para con los hombres. Es un tiempo de amnistía que debe ser difundido por todas partes.

Y tú, ¿te consideras un buen representante de Cristo en este mundo?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

40 preguntas: Examina tu relación con Dios

El hecho de ser cristianos no nos hace perfectos ni libres de problemas. Al igual que cualquier otro ser humano, los cristianos pasamos por momentos buenos y malos. No obstante, lo que hace la diferencia entre alguien que tiene a Jesús como su salvador, del que no lo tiene, es que los cristianos podemos disfrutar de la esperanza y paz que sólo Dios puede dar.

Conocer a Dios de manera personal y darle el primer lugar en nuestra vida debe mostrarse en nuestro comportamiento, autoestima, carácter, relaciones con la familia, compañeros, amigos y demás personas. Lamentaciones 3:40 (NVI) dice: “Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor.” Cada cristiano debe estar en constante evaluación de su relación con Dios y con los demás, para que pueda corregir sus malas acciones y pedir perdón a Dios.

Éstas son algunas preguntas que te ayudarán a darte cuenta si realmente estás reflejando el carácter de Jesús y si es que Él es el Señor de tu vida:

  1. ¿Le he entregado a Dios todas las áreas de mi vida?
  2. ¿Quién ocupa el primer lugar en mis pensamientos?
  3. ¿Realmente Dios es el dios de mi vida?
  4. ¿En qué forma reflejo el mensaje de Dios?
  5. ¿Adoro a Dios en todo momento?
  6. ¿Busco a Dios solo cuando tengo problemas o está presente en cada momento de mi vida?
  7. ¿Alguna vez me he avergonzado de ser cristiano y/o he negado a Dios?
  8. ¿Hay algún pecado que me niego a dejar?
  9. ¿Pongo excusas para mis pecados?
  10. ¿Soy obediente a Dios, incluso cuando me es difícil?
  11. ¿Oro con sinceridad, humildad, y fe?
  12. ¿Leo la Biblia porque quiero aprender de Dios o por obligación?
  13. ¿Leo la Biblia con un corazón dispuesto?
  14. ¿Cuál es mi motivación para asistir a la iglesia?
  15. ¿Estoy conforme con mi apariencia física?
  16. ¿Soy alguien que critica y causa división o alguien que fomenta la unidad?
  17. ¿Pongo al chisme como una excusa para ayudar a otros?
  18. ¿Perdono a otros así como Dios lo hizo conmigo?
  19. ¿Guardo resentimiento o rencor hacia otros?
  20. ¿Las demás personas saben que soy cristiano?
  21. ¿Soy de ejemplo para otros?
  22. ¿Qué dicen otros de mí? ¿Tengo un buen testimonio?
  23. ¿Mi lenguaje refleja amor?
  24. ¿Me regocijo en mi trabajo, estudios, o en la labor que realizo?
  25. ¿Soy obediente y respetuoso con mis padres, tutores o alguna otra figura de autoridad?
  26. ¿De qué manera cuido mi pureza sexual?
  27. Cuando tengo problemas, ¿mi primer recurso es acudir a Dios o a los hombres?
  28. ¿Estoy acostumbrado a mentir? ¿Por qué me es tan difícil decir la verdad?
  29. ¿Soy compasivo y paciente con otros?
  30. ¿Le he entregado mi carácter a Dios?
  31. ¿Soy humilde?
  32. ¿Agradezco a Dios en todo momento?
  33. ¿Veo a los demás cristianos como a mis hermanos o como competencia?
  34. ¿Estoy predicando con mi ejemplo?
  35. ¿Doy un buen testimonio en mi familia?
  36. ¿En mi trabajo me conocen por mi carácter intachable?
  37. ¿Todo lo que hago es como para Dios?
  38. ¿Soy justo en mis acciones?
  39. Hasta este momento, ¿mi vida ha reflejado el carácter de Jesús?
  40. Si mi relación personal con Dios no ha sido la mejor ¿cuán dispuesto estoy de entregarle mi corazón, mente y pensamientos?

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Día del padre

El hombre que camina vestido de traje por este camino rural es mi padre. Se dirige al pequeño local del anexo de su iglesia del cual es el encargado.
Hace más de diez años que ya no está entre nosotros. Iba en bicicleta a visitar a unos hermanos y sufrió un infarto masivo; un posterior accidente vascular lo tuvo postrado sin habla por seis años hasta su muerte.
Vivió siempre batallando por un cristianismo que tuvo diversos matices, luces y sombras que marcaron a la familia y la distribuyeron por distintos caminos. Combatió con artes indecibles la pobreza y se dispuso siempre al servicio cristiano. No siempre le fue bien pero tenía la rara virtud de encantar a quienes le conocían; quizá por eso siempre todos le concedimos el beneficio del cariño aún en los tiempos más difíciles.
Fue siempre severo en nuestra niñez y adolescencia. Pero con los años fue, como él decía, “doblando el asta” y dulcificando su trato. Debe ser porque los años tienen la gracia de irnos enseñando que las cosas no son como creíamos que eran. Y si somos sabios aprendemos la lección.
Es raro, pero a medida que pasa el tiempo mi cariño por él se va haciendo más actual, más sensible. Hubiera querido que se cuidara más y tener así la ocasión de hablar con él desde el terreno común de la experiencia, de la paz, del sosiego al que nos obliga el desgaste del cuerpo.
Me conmueve la imagen de esta fotografía que tomó mi hermano David y que me envió hace unas semanas. Hay una cierta solemnidad en su paso. Quisiera saber en qué va pensando. Desearía que fuera algo profundo, quizá en las palabras del mensaje que dentro de un rato iba a dar desde el modesto púlpito del local. Aunque es posible que solo estuviera un poco cansado de su continua lucha con los pocos pesos de la pensión mensual.
Cuando murió escribí un largo poema a su memoria que, al final, invocaba el deseo de volver a verlo alguna vez en el país de Nunca Jamás. De ahí, este fragmento:

Te veré allá.
Me acercaré casi sin que te des cuenta.
Te preguntaré cosas que hay en mí.
Porque por alguna razón creo que entonces nos entenderemos.
Entonces hablaremos cara a cara. Entonces nos explicaremos.
Sin palabras, en el misterioso y profundo lenguaje de los cielos.

(Este artículo ha sido escrito especialmente para CVCLAVOZ)

No puedes ser cristiano si no lees tu Biblia

¿Alguna vez te preguntaste por qué de entre tantos medios de comunicación, Dios eligió la Biblia para revelar su mensaje a los seres humanos? ¿Por qué Dios no nos envió una imagen que lo represente?

El cristianismo se basa en el lenguaje escrito y no en imágenes:

Uno de los 10 mandamientos dice: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” (Éxodo 20:4, RVR1960) Este versículo no solo hace referencia a la idolatría, sino que también señala de manera contundente que la comunión con Dios no se da por medio de imágenes. Para comprender mejor porqué Dios prefirió el lenguaje escrito sobre las imágenes, primero debemos de saber el impacto que tiene la lectura en nuestra vida.

Neil Postman, académico en temas de medios de comunicación, explica que las personas centradas en las palabras piensan de manera diferente de aquellos que se centran en las imágenes. Para tener una mejor idea de lo que a esto se refiere, Postman hace una clara distinción entre la lectura y el mirar televisión:

Lectura  Televisión
  • Demanda concentración absoluta.
  • Genera razonamiento lógico.
  • Impulsa la acumulación de conocimiento.
  • Promueve la exploración de ideas.
  •  Demanda poca concentración.
  • Solo genera respuesta emocional.
  • Fomenta la fragmentación de conocimiento.
  • Provoca anti intelectualismo.

“La centralidad de la Biblia significa que el acto mismo de leer puede tener significado espiritual”, afirma Gene Edward Veith Jr en su libro Reading Between the Lines. Veith Jr explica que, a diferencia de otras religiones, donde le dan mayor importancia a otros medios para comunicarse con Dios, el cristianismo centra su rol en el lenguaje.

Para conocer a Dios debemos entablar comunicación con Él por medio de la oración y la lectura de la Biblia. Cualquier otra manera de recibir un mensaje de Dios debe estar acorde a lo que dice su Palabra, pues, la Biblia es el único libro inspirado por Dios, Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16-17, RVR1960) Por lo tanto, es seguro manifestar que no se puede ser seguidor de Cristo si no se lee la Biblia.

Entonces, si quiero seguir a Jesús ¿no puedo leer otros libros?

El hecho de que la Biblia sea el libro que todo cristiano debe leer, no significa que debe ser el único. Hay una amplia variedad de temas en los que deberíamos instruirnos, pero debemos ser precavidos en lo que escogemos. Filipenses 4:8 (NTV) dice: “Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.” Además, si hay algún área en especial en la cual necesitemos mayor comprensión, Dios puede darnos la sabiduría necesaria (Santiago 1:5).

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Quiero ser cristiano porque no quiero ir al infierno

Cada uno tiene un motivo por el cual decidió entregarle su vida a Jesús, y aunque cada caso es especial, hay una razón errónea por la cual muchos se involucran en el cristianismo: el miedo al infierno.

Por medio de la Biblia aprendemos que sólo somos pasajeros por este mundo y que nuestro destino final es el cielo. El deseo de Dios es que todos seamos salvos y pasemos la eternidad con Él; sin embargo, los que rechazan el sacrificio de amor que Él hizo por medio de Jesús, automáticamente ya han elegido pasar la eternidad sin Él.

¿Qué sucede cuando eres cristiano solo porque no quieres ir al infierno?

Amar a Dios solo porque tienes miedo al infierno es igual que estar en una relación sentimental solo porque tu pareja te da dinero. Dios nos ha dado la libertad de escoger y Él nunca obliga a nadie. Pretender amar a Dios para evitar el infierno es un acto egoísta y es una manera de burlarse de Él. No obstante, nadie puede engañar a Dios (Gálatas 6:7) pues Él lo sabe todo (Salmos 139).

¿Amarías a Dios aún si no existiera el cielo o el infierno?

El «Soneto a Cristo crucificado», también conocido como «No me mueve, mi Dios, para quererte», es un poema que data del siglo XVI. Aunque se desconoce la identidad del autor, por sus palabras se puede decir que era una persona que amaba profundamente a Dios y que no necesitaba saber del cielo o el infierno.

Después de leer este poema, ¿podrías decir lo mismo que este autor? ¿Qué es lo que te motiva?

Si eras cristiano por temor al infierno o porque quieres ir al cielo, aún estás a tiempo de cambiar. Acude a Dios en oración y cuéntale tus temores, dudas, y pecados. Él te conoce mejor que nadie y te ayudará a comenzar una nueva vida sincera y llena del verdadero amor que solo Él puede dar. Cuando comiences a amar a Dios por quien Él es, y no por lo que pueda ofrecerte, verás que tu vida cambiará en todos los aspectos.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

9 características que todo cristiano debe tener

Ser cristiano significa seguir el ejemplo de Jesús. Cuando lo aceptas en tu vida, Dios se convierte en el dueño y Señor de todo lo que tienes; y por lo tanto, tu vida cambia. Gálatas 5:22-23 (TLA) dice: “El Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto.” De este versículo se entiende que todo cristiano que verdaderamente tiene a Jesús en su corazón, debe reflejar las siguientes características:

Es imposible que alguien diga que es cristiano y no refleje amor. Esto en sí ya es una contradicción directa, pues, Dios es amor. La Biblia no nos dice que amemos cuando el amor es recíproco, o cuando la otra persona lo merece; sino que amemos a otros de la misma manera en que lo hacemos con nosotros mismos. Sin embargo, para amar a otros, primero debemos amar a Dios. Marcos 12:30 dice: “Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales”, una vez que cumples esa parte, amar a los demás es un simple reflejo de lo que ya llevas dentro: “Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo” (v. 31 TLA).

Demostrar alegría no significa sonreír todo el día. Cuando eres cristiano, entiendes que tu lugar no está en la Tierra y que, por lo tanto, las cosas que aquí ocurren son pasajeras. Cada aflicción, problema, tristeza, o preocupación es nada comparado con la eternidad que nos espera. Colosenses 3:2 nos dice que fijemos nuestra atención en lo eternal; y cuando piensas en el cielo que Dios nos tiene preparado, la alegría que Él pone en nuestros corazones se muestra en cada área de nuestra vida.

“Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense!” (Filipenses 4:4, NTV).

Ser cristiano no significa estar libre de problemas, sino tener la paz y seguridad de Dios cuando estas cosas ocurren. Juan 16:33 (NTV) dice: “Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” Hay muchas técnicas y ejercicios que prometen traernos paz; sin embargo, la paz que Dios da no se iguala a ninguna otra, pues, su paz no es circunstancial, sino que es duradera.

La paciencia es algo que todo cristiano debe reflejar, independientemente de su personalidad. Ser paciente demuestra confianza, esperanza, amor, fe e inteligencia (Proverbios 14:29). Si alguien no es paciente, se puede perder las más grandes bendiciones que Dios tiene para su vida.

Ser amables implica demostrar un genuino interés por la otra persona. Filipenses  2:3-4 (DHH) dice: “..que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.” Uno puede practicar la amabilidad desde pequeños gestos y esforzarse para hacer que otros vean el fruto del amor que Dios nos da.

Hay distintas maneras de demostrar buen trato y una de ellas es con las palabras. Efesios 4:29 nos advierte que debemos decir palabras que edifiquen a la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen. Debemos de tratar bien a otros, incluso cuando ellos no hacen lo mismo con nosotros. En Mateo 5:43-44 (TLA) también nos recomienda a orar por aquellos que no nos desean lo mejor: “Amen a sus enemigos y oren por quienes los maltratan. Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo.”

Dios nos pide depositar toda nuestra confianza en Él, sin importar los momentos difíciles que pasemos, así como dice Hebreos 11:1 (TLA): “Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver.” Dios sabe recompensar a quienes le tienen fe, pues, al hacerlo le estamos demostrando fidelidad. Al ser fiel a Dios, le estás poniendo por sobre todo lo demás en tu vida; y cuando lo haces, todas las cosas siempre trabajan para bien.

La humildad no puede faltar en los cristianos. Efesios 4:2 (TLA) dice: “Sean humildes, amables y pacientes, y bríndense apoyo, por amor, los unos a los otros.” Ser humilde es aceptar que sin Dios no podemos ser nada, y que, gracias a Él lo tenemos todo. Humildad no es sinónimo de baja autoestima ni pobreza, sino de dejar que Dios sea más importante que nuestro yo.

1 Corintios 10:23 (TLA) dice: “Algunos de ustedes dicen: «Yo soy libre de hacer lo que quiera.» ¡Claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere, conviene; ni todo fortalece la vida cristiana.” Dios nos ha dado la libertad para elegir entre el bien y el mal. Cada elección que hagamos tiene una consecuencia. A diferencia de los animales, Dios nos entregó dominio propio para que aprendamos a controlar nuestros malos deseos. Quien necesite ayuda para gobernar sus impulsos, puede acudir a Dios para que Él le dé la fortaleza necesaria.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Absolutamente

“La verdad empírica no se puede conocer con certidumbre absoluta”
Karl Popper

“Las ideologías que reclaman estar en posesión de la verdad absoluta realizan una afirmación falsa; por consiguiente, puede imponerse a la sociedad únicamente por la fuerza. Todas las ideologías de este tipo conducen a la represión.”
George Soros

Es posible que la persona cristiana que gusta referirse a las verdades absolutas de Dios se moleste por el tono de estos dos filósofos “mundanos”. Hemos de hacerle ver con serenidad – y firmeza – que estas palabras fueron anticipadas miles de años en la Biblia por una persona que tenía bastantes razones para decirlas:

“He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos.¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo conocerá?”
Job 26:14

Estas afirmaciones, dos de ellas de filósofos contemporáneos y la tercera de un hombre que mereció el elogio de Dios por su conducta intachable, son una convocatoria a la humildad y a la disposición al diálogo.
He escrito aquí antes que cuando alguien declara conocer la verdad absoluta, se equivoca absolutamente. Algo absoluto – esto es, completo, definitivo – sólo puede ser conocido y expresado por un ser y una mente absoluta – esto es, completa y definitiva. La única persona que conozco que puede hacer esto es Dios. Desde ahí para abajo todos compartimos la finitud, la limitación que emana de nuestra humanidad.
Cuando me preguntan por qué siempre ofrezco esta mirada crítica al establishment institucional cristiano, respondo siempre lo mismo y que está admirablemente descrito por Soros: el reclamo de la verdad absoluta siempre conduce a una forma de represión. Toda persona que cuestione aquella verdad, que haga preguntas, que señale las inconsistencias que se presentan sobre dicha verdad es reprimida. De ser posible, neutralizada.
Las instituciones cristianas han demostrado a través de la historia su intolerancia hacia quienes discrepan o hallan espacios de crítica a un sistema doctrinal que se define a sí mismo como absoluto.
Por eso afirmo que las citas presentadas son una invitación a la humildad y el diálogo. Hay cosas que no podemos saber con completa certeza. Hay cosas que Dios no nos ha dicho y que sin embargo son verdad. Hay episodios en la Biblia donde una verdad es alterada por la misma voluntad de Dios o de sus siervos.
¿No es esto un llamado a la humildad?
(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

¡Realiza tu trabajo!

Hace poco se dio a conocer un caso de violencia que vivió una mujer por parte de su esposo, la víctima quedó con el rostro totalmente desfigurado. Lo decepcionante del hecho es que la autoridad encargada del caso decidió poner en libertad al agresor, sin que este asumiera las consecuencias de sus acciones ¡Qué indiferencia a la gravedad de este asunto!

Todos esperamos que las autoridades defiendan nuestros derechos y nos protejan, pero es una tragedia cuando se muestran indiferentes y pasivos.

Este caso es parecido al de un doctor que no se moviliza de inmediato para socorrer a una persona que está a un paso de la muerte, sino que espera primero recibir el beneficio que obtendrá por su trabajo. Esta irresponsabilidad es preocupante  porque en lugar de bienestar trae sufrimiento a diferentes personas.

Así de triste es observar un cristiano que no cumple su responsabilidad:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.”  Lucas 4:18-19 (RV60)

La Palabra de Dios dice que el Espíritu del Señor nos ha ungido para dar las buenas noticias a los pobres, para sanar las heridas del corazón o físicas,  para dar libertad a los que están esclavizados por el alcohol, drogas, pornografía, etc.  y para predicar el mensaje de salvación. La pregunta que quiero hacerte es: ¿Estás haciendo tu trabajo?

Todos los días tenemos una batalla que ganar contra el enemigo, ¿estás atacando o simplemente eres un hombre cobarde con ropa de soldado? Muchas personas que te rodean están sufriendo y necesitan escuchar una palabra de esperanza y amor, ser libres y levantarse porque sus familias están siendo destruidas ¿Qué esperas para salvar sus vidas?

En este momento tienes que tomar una decisión y volver a Cristo con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas para empezar a realizar tu trabajo. Recuerda que los tibios o cobardes no entrarán al reino de Dios. (Apocalipsis 21:8)

¡Que el Señor te encuentre haciendo su trabajo!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué le pasa?

“¿Es cristiano? ¿Está herido?” Así le preguntan a mi amigo Angel algunas personas que escuchan mis diálogos de los jueves en el programa “Mas Vale Tarde” de CVCLAVOZ; en ese espacio, como varios de ustedes ya saben, comentamos los artículos que publico en este blog. Me sorprendía antes esta reacción; ahora solo me duele. Es tan común en nuestro mundo evangélico el que las personas busquen algún motivo “malo” cuando alguien propone una mirada crítica a la cultura y a la vida de los creyentes. Es tan difícil para ellos entender la búsqueda que va más allá del discurso – o aparte del discurso en este caso.

Cuando mi amigo mencionó en nuestra entrevista que le llegaban esas preguntas no pude evitar recordar cuántas veces he oído esta cuestión por parte de alguna gente que lee o escucha lo que digo: “¿Qué le pasa? Este hermano tiene que estar mal para hablar así”. Están tan acostumbrados a escuchar puras maravillas de una vida que, como todas las vidas, tiene sus lados oscuros y está expuesta a la fealdad de la raza caída, que no pueden entender que se hable de ellos con la misma naturalidad con la que se cuentan las bendiciones.

Me voy a permitir ignorar aquello de si soy cristiano. Si no fuera tan flagrante la falta de respeto al pensamiento diferente tal vez ensayaría una respuesta.

La segunda cuestión me intriga siempre. Estar herido, ¿descalifica, deslegitima lo que uno tenga que decir? ¿No es válido, no tiene fundamento hablar desde el dolor lo que uno siente como verdad? ¿Desconoce esa gente su Biblia, donde tantas veces los profetas describieron la angustia de su tiempo, por no mencionar a Dios y a Jesús mismo llorando por el pueblo y a veces increpándolo duramente? Los profetas, como nosotros, fueron gente de carne, hueso, nervios y emociones. El enojo que expresaron en sus palabras, ¿no les valió, además del desprecio y de la muerte, que sus palabras quedaran grabadas a fuego como testimonio viviente a las generaciones futuras?

No me comparo con ellos, ni mucho menos. Pero reclamo como ellos el derecho a decir lo que me duele y lo que -me parece- arroja una luz mala sobre la gente que cree que está viendo a Dios en nuestros equívocos y malas acciones.

El dolor, lo hemos afirmado aquí muchas veces, puede ser un saludable ingrediente para la exposición de la verdad.

¿Cual es el rol de la mujer en la iglesia?

Muchas cosas se han dicho sobre el rol de la mujer en la iglesia. Se sabe cual era el rol de la mujer hace miles de años, o quizá mejor dicho el “no-rol” que cumplía, ya que no tenia un espacio en la comunidad en los tiempos antiguos. ¿Han cambiado los tiempos? ¿Sabes cual es tu rol como mujer en la iglesia? ¿Quieres pertenecer y participar? Hablamos con la pastora Zayda Lopez, en el segmento de El Arranke “Edifica”, un espacio para aquellas dudas y temas que la mujer de hoy tiene, y quiere escuchar.

 

Emociones que conducen al éxito – Nuevo segmento en El Arranke

Te presentamos un nuevo segmento en EL ARRANKE, todos los MIERCOLES después de la pastora Mirta Colloca. (6.30 am horario Miami/ 8.30 am horario Argentina). El Dr. Hector Teme te ayudara a intervenir en tus emociones y poder mirar tus “problemas” o “situaciones” de una manera diferente.

En un mundo donde el sentir se ha vuelto lo más importante.

La gente esta sedienta de una nueva experiencia que busca al minuto vivir y sentir, pero nada gratifica mas que el presente y nos olvidamos de diseñar un mañana poderoso.

Emociones que conducen al éxito nos enseñan que las emociones pasan pero las consecuencias quedan.

Que las malas consecuencias llegan porque que actuamos por el sentir y no por el pensar.

Este segmento esta basado en su libro “Emociones que conducen al Exito” donde se tratan los siguientes temas:

  1. La verdad sobre el SIENTO Y LUEGO EXISTO
  2. Como no permitir que la emoción de hoy arruine la bendición de mañana
  3. Como observar por sobre encima de la emoción.
  4. Los 7 puntos del fracaso emocional.
  5. Como reinterpretar el pasado para mejor el futuro.
  6. Técnicas de creatividad para un estilo de vida emocionante.

Puedes expresar tus emociones comentando en este articulo, o enviando un email a [email protected]

Escucha el segmento aqui:

 

Ademas queremos regalarte un libro, escríbenos a [email protected] tu nombre, dirección y correo electrónico. 

 

¿Eres alguien que da vida?

¿Alguna vez has asistido a una reunión demasiado aburrida, hasta que llega alguien que cambia el ambiente? Existen personas tan alegres y extrovertidas que logran hacer de una reunión tediosa una diversión, se podría decir que han dado “la chispa de vida” que hacía falta.

Algo similar debería suceder cuando una persona está al lado de un cristiano, debería ver en él una chispa que de vida, encontrar lo que le hacía falta como consuelo, esperanza, amor y paz, así como todos lo encontraban en Jesús.

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”

Podemos concluir que el ser “sal” es una característica muy importante del cristiano.

Las características principales de la sal son: dar sabor a los alimentos, la preservación de ellos y el provocar la sed. ¿Eres una persona que da sabor? ¿Eres útil para tu prójimo? ¿Provocas que las personas tengan deseos que conocer a Dios? Puedes darte cuenta estás siendo sal cuando aquellos que te rodean encuentran algo diferente en ti, se acercan porque eres necesario en sus vidas, has logrado impactar a tal punto que pueden ver a Dios a través de ti.

“Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.” Marcos 9:49-50

Muchos no pueden hacer la diferencia porque no tienen encendido el fuego de Dios en su corazón, aquel fuego con el que pueden ser sal para otros; al contrario, en lugar de dar paz, provocan malestar, conflictos, enojos, continúan con rencores. Cuando realmente se acerquen a Dios entonces serán sal, harán sacrificios por su hermano y de este mundo un lugar mejor para vivir.

La sal no sirve cuando pierde sus propiedades y es importante que analices si estás descuidando este aspecto. No descuides las propiedades de sal que Jesús te ha dado cuando lo has aceptado; y podrías hacerlo pecando y apartándote de la voluntad de Dios.

¡Nunca es tarde para empezar a dar vida!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend