CVCLAVOZ Reflexiones Cristianas | CVCLAVOZ

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Guiados por Dios

“Dame, pues, un corazón atento para gobernar a tu pueblo, y para distinguir entre lo bueno y lo malo.” 1 Reyes 3:9 (DHH)

Uno puede tener conocimiento de qué es bueno y malo, pero llevarlo a la práctica y vivir por nuestras convicciones muchas veces suele tornarse difícil, sin embargo si acudimos a Dios, nos ayudará a accionar conforme a su plan y nuestras decisiones estarán llenas de su sabiduría. Si estás ante la presión de tomar una decisión y esto te quita la paz,  entrégaselo a Dios, Su ayuda y consejo te hará entender el camino a seguir.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Volviendo a casa

Un niño, cansado de la disciplina de sus padres, un día decidió huir de casa, creyendo que era la solución para su vida. Sin embargo, una mujer maliciosa encontró a este pequeño y aprovechó de su situación para ponerlo a trabajar para ella, después de unos días el niño logró fugarse y entre indecisiones volvió a su casa. Cuando llegó, vio por la ventana a sus padres, entonces el miedo y la vergüenza lo dominaron haciendo que se quedara afuera toda la noche.

A la mañana siguiente su padre lo halló tendido en el suelo, durmiendo y con mucho frío; en ese momento lo llevó en sus brazos a su habitación y cubrió al pequeño para que entrara en calor.

Al despertar el niño no pudo mirar a su padre cara a cara, estaba muy avergonzado por lo que hizo, pero su papá sin decir palabras simplemente lo abrazó y se alegró de tenerlo nuevamente en casa.

Sin duda es un peligro salir de la cobertura de quien te protege. Es igual y aún más peligroso salir de la protección de Dios por sólo querer experimentar deseos que van en contra de Su Palabra,  por llevar una vida a la ligera y sin control. Es un gran riesgo porque puedes terminar muy herido.

Si estás alejado del Señor, tampoco te quedes aislado, anhelando desde la ventana el abrigo y el calor que Dios ofrece. No dejes que la vergüenza o el sentirte indigno te detenga. Solamente debes tocar la puerta porque Él te ha estado esperando para abrazarte, para darte el calor de su amor y su perdón.

Aférrate a esta Palabra: “Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos.” Hebreos 4:16 (NTV)

¡Vuelve a casa!

 

 

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El aceite

El avance de la ingeniería automotriz permitió la construcción de motores cada vez más potentes obligando a los fabricantes a mejorar el chasis y la tracción de las ruedas en sus vehículos.

Estos cambios se fueron dando desde los primeros automóviles que salieron en circulación usando sistemas de correas, cadenas o cuerdas para generar movimiento en las llantas. Pero siempre se rompían con facilidad debido a los cambios de velocidad y el desgaste.

Con el tiempo se implementó el uso de engranajes cuya composición básica es la de dos discos dentados: el más grande se llama corona y el otro de menor tamaño es el piñón, el primero genera potencia y el otro transmite las revoluciones. Este último generalmente tiene una larga extensión metálica que está conectada a las llantas traseras.

Este sistema es definitivamente lo más importante en la conexión que hay entre el motor y la transmisión de las ruedas. Pero existe un serio problema. La constante fricción de los engranajes genera calor haciendo que queden completamente secos y expuestos a corrosión. La única solución se reduce al uso de un lubricante apropiado para que corrija su funcionamiento.

Juan 16:13 dice: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.” Versión Reina-Valera 1960

Consideremos la siguiente alegoría: Supongamos que Dios es como un motor que mueve todo, Jesús es el engranaje principal (corona) y el otro más pequeño es su iglesia (piñón). Toda esta maquinaria está construida para funcionar a la perfección, pero para que la conexión sea constante y perfecta debe existir la lubricación de un aceite.

En los tiempos del Antiguo Testamento se ungía sólo a reyes y a algunos hombres para que cumplan un propósito aquí en la tierra. Pero hoy en día ya no existe esa exclusividad.

Joel 2:28 dice: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne.” Versión Reina-Valera 1960. El cumplimiento de esa promesa inicia en el momento que los discípulos de Jesús fueron bautizados con lenguas de fuego (Hechos 2). A partir de ese instante hasta el presente el Espíritu Santo de Dios llena los corazones de todos los hombres dándoles convencimiento de la verdad y llevándolos a una autentica relación con Jesús.

Así como la tracción de un automóvil necesita mantenimiento y aceite para su buen funcionamiento, nuestra vida necesita del Espíritu de Dios para que en Él todo funcione como un engranaje perfectamente alineado.

No esperes más y comienza buscar al Espíritu Santo hoy.

 

 

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Tengo que oír

“Mas el que me oyere, habitará confiadamente  Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.”  Proverbios  1:33 (RVR1960)

Los niños en la mayoría de los casos tienen temor cuando se encuentran solos y tienen miedo de caminar en la oscuridad porque no se sienten seguros y protegidos. Cuando escuchan la voz de su padre su corazón se llena de seguridad, de confianza y tranquilidad, y el temor no tiene mas relevancia; de la misma manera escucha la voz de Dios en medio de la situación que te encuentres para que tu corazón se llene de paz y no de duda.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

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Que cada día cuente

Tendido en su pobre lecho, un  joven moribundo gemía:

       – ¡Perdida, perdida, perdida!

Su atribulada madre, muy anciana ya, acercándose al joven le dijo:

       – Hijo mío, mi querido hijo: ¿Es posible que hayas perdido totalmente la fe en Dios?

       – No, madre…. No la he perdido… Yo sé que soy salvo…

       – Pero, hijo querido… ¿Por qué gimes con tanta pena “¡Perdida, perdida, perdida!”?

     – Madre… mi querida madre… ¡He perdido mi vida! He vivido veinticuatro años salvado por Jesús y no he hecho nada para que otros sean salvos

¿Cómo has estado viviendo? Sin importar la edad que tengas, ¿Cómo evaluarías tu vida hasta este instante?

En ocasiones dejamos para después las cosas importantes y empezamos a llenarnos de ocupaciones y compromisos que van restando tiempo a lo trascendental.

Muchos  pecamos de necios al dar las cosas por sentado y pensar que mañana o la próxima semana o más adelante tendremos las mismas oportunidades que ahora, la fuerza y los recursos con los que contamos hoy cuando en realidad todo puede cambiar de un momento a otro, ni siquiera la vida la tenemos asegurada; en Santiago 4:14 dice: “¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma”. (NTV)

Cada día que tenemos una nueva oportunidad que no debe ser desperdiciada, vivamos de la manera más sabia posible, que al momento de evaluar nuestro día podamos estar en paz, sabiendo que hicimos lo mejor posible.

“Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos”.  Efesios 5:15,16 (NTV)

No desperdicies un solo día más, no guardes ningún abrazo ni palabra de aliento para los que te rodean, no permitas que un enojo o mal rato te robe la paz, perdona, que el rencor no se adueñe de tu corazón porque solamente te robará tus días y las bendiciones que Dios tiene para ti.

 

 

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Buena fama

“Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente” Proverbios 3:3-4 (NVI)

Todos queremos que nos recuerden con amor y respeto, para ello es necesario tener un buen testimonio delante de Dios y de los hombres. Quizás te preguntes ¿Cómo lograr un buen testimonio? Demostrar amor y ser genuinos son los principales recursos para lograr aceptación y ganar buena fama ante Dios y los demás.

Por Judith Quisbert

 

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El Poder de la Oración

Ana, nos mostró que el poder la oración puede lograr que una mujer anciana pueda dar a luz a un hijo. Elías oró y descendió fuego del cielo. Jonás oró y fue libre del pez que le había tragado.

Es impresionante recordar o conocer estas historias que reflejan el poder que hay en la oración de fe, genuina y sincera, con ella podemos derribar a los gigantes que afligen nuestra vida.

Dios promete estar atento a nuestras oraciones, “Es cierto, pídanme cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!” Juan 14:14 (NTV), podemos acercarnos.

Es cierto que para muchos es difícil hacer de la oración un estilo de vida, al enemigo no le agrada que pasemos tiempo con nuestro Padre por ello utilizará sueño, cansancio, problemas, tristezas y otras cosas para que no podamos tener tiempos de oración y lamentablemente, muchos caemos en su trampa, en lugar de doblar rodillas en una situación difícil nos dedicamos a lamentarnos.

Jesús enseñó a sus discípulos acerca de la importancia de la oración (Lucas 18) pues conocía el valor de estar en contacto con su Padre.

Hablar con nuestro Padre, no es una opción sino una necesidad, quién ama a una persona pasa tiempo con ella y  si amamos a Dios debemos pasar tiempo con Él en oración, “Mi corazón te ha oído decir: «Ven y conversa conmigo». Y mi corazón responde: «Aquí vengo, Señor»” Salmos 27:8 (NTV).

Quizás estás pasando por un tiempo complicado y doloroso y orar te es difícil, pero es justamente en esos momentos cuando debes aprender a depender de Dios. La Palabra nos dice que los problemas no deben llevarnos a la preocupación sino a la oración, “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho” Filipenses 4:6 (NTV)

¿Has experimentado el poder de la oración?

Cuando pasamos un tiempo con Dios encontramos paz, consuelo, fortaleza, fuerza, etc. si no has tenido la oportunidad de disfrutar de los beneficios de la oración, te animo a que puedas doblar rodillas y tener esa experiencia íntima.

Por Judith Quisbert.

 

 

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Sin límites

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8: 31-32 (RVR1960).

Muchos solemos creer que la libertad es no tener que rendir cuentas a nadie, hacer o decir lo que queramos; sin embargo, aquel que no conoce a Jesús, no conoce la verdad, porque Él es la verdad y sólo a través de ella podemos liberarnos de la condición pecaminosa en que vivimos. Acércate a Jesús y experimenta una libertad sin igual.

Por Cesia Serna

 

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A mí primero

Cuando se enfrenta un tiempo difícil, la mayoría de las personas no sabe qué hacer o por dónde empezar para recibir respuesta del Señor. La historia de una viuda nos muestra claramente lo que Dios quiere que hagamos primero en un momento de necesidad:

“Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.

Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.” 1 Reyes 17:8-14 (RVR1960)

El Señor envía a Elías a pedir apoyo a una mujer viuda, ella era una persona en necesidad, tenía solamente un puñado de harina y un poco de aceite para preparar su comida, y después esperaría la muerte con su hijo; sin embargo, Elías le pide que ella primero sea obediente al Señor porque después le llegaría una gran bendición.

Cuando enfrentamos un tiempo de aflicción, generalmente ponemos nuestra necesidad en primer lugar, pero el Señor nos pide que antes de la necesidad esté la obediencia.

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33 (RVR1960)

Esta es una hermosa promesa del Señor: “busca primeramente el reino de Dios y lo que Él quiere y todo lo que necesitas vendrá por simple añadidura”. Por tanto, si estás enfrentando una situación difícil y necesitas respuesta, te animo a poner en primer lugar a Dios, a buscarlo en oración, en la lectura de la Palabra y en tu iglesia.

Recuerda que primero es Dios y después siguen las bendiciones.

 

 

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Estoy contigo todos los días

Cuando atravesamos momentos difíciles, una enfermedad, un problema económico, una desilusión amorosa, etc. A veces creemos que Dios nos ha abandonado, que no nos ama, que nos ha olvidado, y un sin fin de cosas.  ¿Has pensado de esa manera?

Este tipo de reacción en medio del sufrimiento no es de una persona que ha puesto su confianza en Dios, es de alguien que no ha conocido por completo al Señor y ahora está dudando de Él.

¿Qué hacer en ese momento donde nuestros pensamientos nos dominan y nos hacen dudar del poder y la existencia de Dios?

“Pero si oras a Dios y buscas el favor del Todopoderoso, si eres puro y vives con integridad, sin duda que él se levantará y devolverá la felicidad a tu hogar.” Job 8:5-6 (NTV)

Lo que debemos hacer es buscar a Dios y confiar en Él. Para eso es importante orar, leer su Palabra y llenarnos de su Presencia, es decir, apartar un tiempo a solas con Él.

Dios sabe cuáles son nuestros problemas y qué es lo que necesitamos. Ha prometido estar con nosotros todos los días y no abandonarnos jamás. No perdamos la fe ni la esperanza, la tribulación es temporal. Aunque ahora no veamos ninguna solución, Dios va a glorificarse por las maravillas que hará en nosotros.

“Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.”  2 Corintios 4: 17-18.

Sea cual sea tu situación, Dios tiene un propósito con ello y es necesario que la atravieses. Él sabe qué es lo que necesitas para crecer espiritualmente y quiere ayudarte acercándote más a Él. Porque a través del dolor, sin darnos cuenta, nuestra relación con Dios se hace más cercana que nunca.

Por favor, no te rindas ni dejes de creer en Dios, Él te ama y nunca te abandonará. Jesús dijo: …y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:20. (RVR1960)

Oremos:

Señor amado, gracias por tu palabra y por esta oportunidad de hablar contigo. Perdóname por desconfiar de ti y cuestionar tu poder. Por favor quita toda duda de mí, toda aquella mentira que me quiera llevar a perder mi confianza en ti y en tus promesas. A partir de hoy decido creer más en tu palabra que en mis circunstancias. Amén.

 

 

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Tesoros en el cielo

“No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” Mateo 6:19-21 (NVI).

Esta  ilustración que Jesús hizo fue para hacernos entender que los bienes de este mundo son temporales e inciertos, por ello, no debemos darles más valor del que en verdad merecen.

Cuando Jesús habló de tesoros no hizo referencia solamente a cosas materiales de mucho valor económico, como joyas, dinero, automóviles lujosos, etc. Más bien, creo que se refirió a todo aquello que ocupe un lugar excesivamente importante en nuestro corazón y que ha llegado a convertirse en nuestro tesoro personal.

No podemos negar que cuando poseemos un tesoro, buscamos cuidarlo, preservarlo y, si es posible, acumularlo. Pero debemos entender que concentrarnos sólo en las riquezas, hará que nos comportemos de manera muy egoísta, sin ver las necesidades de los demás, podrá hasta quitarnos el tiempo que merecen nuestras familias, amigos, hermanos, padres y le restamos importancia a aquello que realmente importa y lo trasladamos ese valor a nuestro tesoro (éxito, logros, posesiones, posición laboral, social y eclesiástica).

Si hasta el día de hoy has puesto tu esfuerzo, tu tiempo y tu corazón sólo en alcanzar cosas materiales ¡detente! Porque así como le dijo al rico insensato, Jesús te dirá: “¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?” Lucas 12:20 (NVI)

Las riquezas pueden llegar a convertirse en rivales del Señor. Él nos ama tanto que no quiere compartirnos con nada ni nadie, pero cuando nuestra mente y todas nuestras energías están concentradas en las cosas temporales de este mundo, lastimamos el corazón de nuestro Salvador, quien desea ser el centro de nuestros pensamientos.

Es necesario que hoy recapacitemos sobre dónde hemos puesto nuestro corazón y revisemos nuestra lista de prioridades.

Te invito a que puedas poner tu corazón y cada uno de tus anhelos en Cristo Jesús, permite que Él sea el tesoro de tu vida; no cabe duda de que su riqueza es inagotable, la que puedes compartir con los demás.

Por Ruth Mamani.

 

 

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Si tan sólo se lo pides…

“Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente.” Proverbios 2:6-7 (RVR1960)

¿Te ha pasado alguna vez que necesitabas llegar a un lugar, pero al preguntar la dirección de éste, te dieron la incorrecta? Un consejo erróneo puede arruinar tu día, terminar con tu tiempo y tus planes. No permitas que esto suceda en tu vida, acude a Dios por su ayuda, Él promete darte sabiduría, conocimiento e inteligencia si tan sólo se lo pides. (Santiago 1:5)

Por Ruth Mamani

 

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