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Características de los que son fuertes en la fe

La fe no se puede medir en cantidades; sin embargo, las personas pueden desarrollar mayor madurez, fe y obediencia como resultado de su compromiso con Dios. Es así como se puede decir que alguien es fuerte en la fe (Romanos 15:1-6). Éstas son algunas prácticas que podemos realizar para llegar a ser como ellos:

1. No ser egoístas:

El conocimiento de cualquier tema relacionado con Dios o que ayude a conocerlo mejor, debe ser compartido. De nada vale acumular estudios si éstos no son de utilidad para otros. Los fuertes en la fe saben que no todos tienen la oportunidad de adquirir conocimientos, por lo tanto, están más que gustosos en ayudar a los demás.

2. No menospreciar a otros:

El saber algo que otros desconocen, no nos otorga el poder de degradar a los demás. Es fácil criticar y señalar los errores de otros, pero las personas maduras nunca se creen más que los que lo rodean.

3. Apoyar a los demás:

No basta con solo dejar de criticar. También se debe prestar ayuda a los que fracasan. Los que son fuertes en la fe saben que nadie está seguro y que todos podemos equivocarnos. Así que prestar apoyo sin juzgar, es una práctica digna que debemos imitar.

4. Ser humildes:

Los que son fuertes en la fe no se jactan de ello, sino que son humildes y prefieren darle la honra a quien verdaderamente se lo merece: Dios.

5. Seguir el ejemplo de Jesús:

Ser cristiano no implica imitar a un líder o pastor. Ser cristiano es seguir el ejemplo de Jesús y tener completo entendimiento de que para ello necesitamos de Dios. Si quieres ser fuerte en la fe, deja que Jesús sea tu modelo de vida y no te dejes influenciar por aquellos que digan lo contrario.

6. Promover la unidad:

Debemos ser pacificadores y no destructores. Ser maduro es estar consciente de que un grupo de personas siempre tendrá diferencias por el simple hecho de que todos somos distintos. Los fuertes en la fe son sabios al momento de promover la unidad y mantener paz en tiempos difíciles.

7. Vivir en esperanza:

Es importante vivir con la certeza de que este mundo es pasajero y que nuestro verdadero hogar nos espera en el cielo. Al comprender esta verdad, podrás afrontar cualquier adversidad y vivir en esperanza, así como muchas otras personas fuertes lo hacen.

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¿Eres agradecido con Dios?

Haz el siguiente ejercicio: Escribe una lista de las cosas que recibes diariamente, desde el aire que respiras hasta el buen o mal clima laboral. Al terminar te darás cuenta que disfrutas de muchas bendiciones de parte de Dios, pero como los tienes, olvidas ser agradecido por ellos.

Decir gracias no es suficiente. Hay que ser agradecidos con Dios cada día y éstas son algunas maneras en las que puedes serlo:

1. Pasando tiempo con Él:

“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7

Dedica un momento especial en donde puedas hablar con Dios y leer la Biblia. De esta manera lograrás una relación íntima con Él y podrás decirle lo mucho que significa para ti todas las cosas que Él hace. Este tiempo especial debe ser diario y personal: una reunión especial entre Dios y tú.

2. Perdonando a otros:

“Sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo.” Efesios 4:32

Parte de ser agradecidos con Dios es compartir a otros lo que Él hace por nosotros. No se puede aceptar su perdón si no se hace lo mismo por los demás. Cuando perdonas a los que te ofenden también estás honrando y agradeciendo a Dios.

3. Entregándole tus dones y talentos:

“Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de él.” Colosenses 3:17

Las habilidades que tienes provienen de Dios, y ¿qué mejor forma de agradecerle si no es siendo útil para Él? Nuestro Creador puede darte aún más capacidades de las que te imaginas si tan sólo se lo pides y eres agradecido con Él.

4. No concentrándote en lo negativo:

“Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5:16-18

Dios no nos promete una vida libre de problemas y malas circunstancias; en cambio, su promesa es estar con nosotros cuando lo necesitemos. Así que aprende a verle el lado bueno a la vida y disfruta cada momento ¡Dios siempre está a tu lado!

te dare lo mejor

Te daré lo mejor

En cierta ocasión un ganadero y un pastor  hicieron algunos acuerdos para intercambiar un grupo de sus respectivos rebaños con el fin de diversificar y ampliar más sus negocios. Por un lado,  el ganadero obtendría la lana de las ovejas y el pastor, por su parte,  ya tendría algunas vacas para comercializar con la leche que recibiría de ellas.

Hicieron los acuerdos y ambos se sentían satisfechos, pero el ganadero no quería dejar ir a dos de sus mejores vacas lecheras, así que previo a la transacción, secretamente las cambió por otras dos vacas que eran un poco flacas y daban leche agria.

Al día siguiente ambos hicieron el trueque y todo parecía estar bien, pero por la noche de ese mismo día el ganadero no podía dormir. Dejó volar su imaginación y empezó a temer que el pastor también había intercambiado a dos o más de sus mejores ovejas, dejándolo con algunas que estaban enfermas o algo peor. A la mitad de la noche se levantó para verificar su nuevo rebaño y aunque parecía que todo estaba bien, no podía dejar de pensar que de alguna manera él también había sido estafado.

Esto en psicología se llama proyección. Básicamente se trata de un mecanismo de defensa mental mediante el cual una persona atribuye a otros los sentimientos, pensamientos o impulsos propios que niega o le resultan inaceptables para sí mismo. Este mecanismo se pone en marcha en situaciones de conflicto emocional o cuando uno se siente amenazado interna o externamente.

Por esta razón, quien miente cree que todos le mienten y quien roba cree que todos le roban. Alguna vez oíste la frase: “Lo que vemos en los demás nos dice mucho de nosotros mismos”, pues la proyección psicológica tiene mucho que ver con eso. Lo terrible de todo esto  ocurre cuando también involucramos a Dios en estas sensaciones.

Muchas veces pasa que nosotros no creemos que Dios nos esté dando lo mejor de sus bendiciones, que no nos está dando aquello que realmente merecemos y que no estamos recibiendo lo que es justo.

Efesios 2:4-7 dice: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.” Versión Reina-Valera 1960

Este versículo muestra la gran bondad de Dios en darnos juntamente con Cristo todo lo que Él tiene: No sólo nos salvó, sino también nos hace coherederos del reino. Entonces, cuando Dios nos dice a través de su palabra que quiere darnos lo mejor, realmente se está refiriendo a lo mejor.

Todos recibimos bendiciones de su parte: algunas satisfacen nuestra vida y nos llenan de paz, pero otras, aunque  parecen malas circunstancias, se convierten en herramientas para ayudarnos a crecer en la fe.

¿Crees que Dios no te está dando lo mejor?, quizás sea una alerta de tu propio subconsciente, poniendo en evidencia que tú mismo no le estás dando lo mejor de ti a Dios.

 

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Cuando nadie me ve

¿Cuándo nadie me ve?

Ananías y Safira tenían un plan, vender su tierra y dar un porcentaje de la venta para la obra de Dios, pero en algún momento decidieron esconder la verdad y trataron de engañar a Dios y a Pedro y esto les costó la vida.

Muchos tenemos la falsa de idea de que podemos esconder cosas importantes o vergonzosas, creemos que nadie sabe lo que pasó porque no hubo una persona presente cuando sucedió el hecho. Es fácil engañar a las personas pero debes recordar que uno de los atributos de Dios es que es “omnipresente”, es decir que aunque no lo veas Él está ahí viéndote.

Proverbios 15:3 dice: Los ojos del Señor están en todo lugar, vigilando tanto a los malos como a los buenos” (NVT), entonces cuando uno piensa que puede hacer cosas indebidas porque nadie lo sabrá está muy equivocado porque Dios es testigo de cada acción.

Muchos hemos oído decir “tarde o temprano todo se sabrá” y cuán ciertas son estas palabras y la Biblia misma registra esta verdad, “No hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse públicamente” Lucas 8:17 (NVT)

Cada vez que te encuentres frente a una decisión entre hacer lo malo y vergonzoso o hacer lo correcto, recuerda que Dios está viéndote y que no podrás sostener esa mentira por mucho tiempo, piensa, reflexiona y decide por aquello que no te traerá vergüenza en un futuro.

Por Judith Quisbert

 

 

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No me soltarás

¡No me soltarás!

“Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan” Salmos 23:4 NTV

El doctor Alfonso debía entregar medicamentos al único centro de salud de un pequeño pueblo alejado de la ciudad; en el último tramo antes de llegar, debía caminar por un estrecho y peligroso sendero que rodeaba la montaña,  no podía detenerse ya que quería aprovechar la luz del día para llegar a su destino final, esa era su meta.

Sin embargo, una pequeña piedra hizo que resbalara hacia el vacío, pero instintivamente reaccionó agarrándose de una raíz que sobresalía, pensó ¿Qué hago? ¿Quién me ayudará si no vi a nadie en todo el camino? Entonces gritó insistentemente: ¡Dios ayúdame, Dios ayúdame!, pero la única respuesta que oía era sólo el silbido del viento.

Estaba agotado y su mano ya no aguantaba más el peso de su cuerpo, así que con gran desesperación pensó en dejarse caer al vacío.  Pero en ese instante alguien lo tomó fuertemente de la mano y entre jalones le arrastró hasta el borde del sendero. Era un hombre robusto de piel canela, habitante del pueblo al cual se dirigía y que lo había estado vigilando todo el camino de manera silenciosa, porque era conocedor de los peligros de la zona. Su silencio y su intervención oportuna salvaron al doctor de un fatal desenlace.

Dios conoce muy bien nuestros caminos, los peligros, las complicaciones y los retos que afrontamos. Tengamos por seguro que el Señor está siempre atento, para que cuando lo necesitemos Él venga en nuestro socorro a tomarnos de la mano. Nunca llega tarde ni se distrae, sino que está mirándonos con la misma atención con la que un padre observa a su hijo cuando está aprendiendo a caminar.

Aunque andemos en valles obscuros o si estamos en calma Dios está con nosotros, no hay nada ni nadie que nos aleje de su presencia. Su mano está ahí para sacarnos una y otra vez y traernos de vuelta al camino.

“No me soltarás en la calma o la tormenta” dice una conocida canción, y esto es tan cierto que lo podemos comprobar día a día

“Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre.” Salmos 23:6 NTV

 
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La capacidad de disfrutar

La capacidad de disfrutar

“Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.” Eclesiastés 6:1-2.

En estos días leí una historia que me llamó mucho la atención. Relataba la vida de un hombre de Vermont, llamado Ronald Read, a quien solían ver caminando por las calles de la ciudad, siempre con un abrigo viejo, roto y desteñido. Este hombre trabajó muchos años limpiando en una gasolinera y luego realizó la misma tarea para una conocida e importante tienda de la ciudad. Los que conocían a este hombre decían que era capaz de dejar su precario auto a bastante distancia de los lugares a los que iba, solo para no tener que pagar el estacionamiento.

Desconcertaba a sus conocidos el hecho de ver a Ronald cada día leyendo un ejemplar del “Wall Street Journal”, ya que era notoria y evidente su pobreza, pero pensaron que se trataba de alguna manía relacionada con su edad.
Ronald falleció en Junio del 2014 a la edad de 92 años dejando una fortuna de 6 millones de dólares. Este dinero por indicación suya fue donado a la biblioteca y al hospital de su ciudad. Ni siquiera su propio hijo conocía acerca de la riqueza de Ronald, la cual había sido forjada por su increíble habilidad para operar en la compra y venta de acciones bursátiles.
Era millonario pero vivía como un pobre necesitado y aunque algunos llamarán a esta actitud como humildad, la realidad es que este hombre fue incapaz de disfrutar lo que fue el fruto de tanto esfuerzo y su extraordinaria habilidad para operar en la bolsa.

La Biblia nos enseña que no es bueno amontonar como lo hace el avaro que ama el dinero, no por lo que puede obtener con él, sino por el solo hecho de poseerlo. ya que hace un dios de sus riquezas. En el caso opuesto encontramos a las personas que buscan llenar vacíos comprando todo lo que desean, sin embargo al poco tiempo continúan con el sentimiento de insatisfacción que no pudieron llenar con el consumismo.

Pero también es cierto que fuera de estos casos extremos a veces no sabemos o no nos permitimos disfrutar lo que Dios nos quiere dar. Por eso, no depende tanto de cuanto tenemos sino del contentamiento que podemos lograr con nuestra vida y lo agradecido que estamos en cuanto a lo que Dios nos quiere dar.

Aunque la historia está enfocada en lo económico, su aplicación puede ser mucho mas amplia.

Existen personas que no pueden disfrutar del descanso, sienten culpa de tomar vacaciones o pasar un tiempo haciendo algo que realmente les gusta, o de comprarse algo que no es estrictamente necesario pero que le gustaría tener.

¡Que decir de aquellos que no pueden parar con sus ocupaciones para disfrutar un precioso y necesario tiempo de familia!. La realidad es que mucho podemos intentar por satisfacer nuestros deseos pero es Dios quien nos da la capacidad de disfrutar.
Pienso que nadie quiere ser el hombre del texto bíblico citado, ni tampoco el excéntrico Ronald de la historia, ambos tenían riquezas que no pudieron disfrutar y otros se terminaron beneficiando de ellas. Tenemos la enseñanza del apóstol Pablo que sabía contentarse en toda situación: “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. (Filipenses 4:11)”.

Por lo tanto, creo que hoy es una gran oportunidad para ser agradecido con Dios por todas las bendiciones recibidas de su mano y también para pedir con toda humildad: Señor dame la capacidad para disfrutarlas.

Por Daniel Zangaro.

 

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Honor

Honor

En el año 794 d.C. en Japón, emergió un grupo de guerreros altamente disciplinados conocidos como soldados Samurái. Ellos  eran expertos en el uso de la espada y en el domino de las artes marciales, y aunque al principio no servían a ninguna persona en particular, con el tiempo se convirtieron en la Guardia real del Emperador.

Por aquella época, el país del sol naciente estaba empezando a establecer las bases de su cultura, costumbres, literatura, arquitectura y de todo lo que ahora conocemos de ellos. En este crecimiento paulatino, un hombre se levantó como líder del imperio, pero paralelamente habían algunos clanes poderosos de familias que buscaban quedarse con poder total.

Los clanes más poderosos buscaban guerreros e incluso mercenarios que podían unirse a su causa por una cantidad de dinero, pero entre ellos surgieron algunos hombres que luchaban por algo mucho más importante que el poder o las riquezas. Poco a poco ellos fueron uniendo diferentes técnicas de pelea, tendencias filosóficas orientales y religiosas hasta crear su propio código.

Los Samurái vivían bajo una ley cuyas virtudes principales eran: justicia, coraje, benevolencia, respeto, cortesía, honestidad, sinceridad absoluta, honor y lealtad. Estos hombres pusieron orden al imperio Japonés ya que tenían un alto respeto por la vida y no cualquiera podía enfrentarse a ellos. Hasta el día de hoy los soldados Samuráis son reconocidos por su esplendorosa armadura,  por su espada y sobre todo, por su honor. Lamentablemente hoy no se oye hablar mucho de esa cualidad.

Sin embargo, podemos encontrar en 1 Samuel 2:30 dice: “Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.” Versión Reina-Valera 1960

“¡Honrare a los que me honren!” dice el texto, pero ¿Cómo podemos honrar a Dios? El diccionario define la palabra honor como una cualidad que impulsa a una persona a actuar rectamente, cumpliendo su deber de acuerdo con la moral. Sabemos que nuestra conducta debe estar regulada por lo escrito en la Biblia, entonces podemos decir que honramos a Dios cumpliendo sus leyes y mandamientos.

¿Sabías que cuando un Samurái se deshonraba a sí mismo o a su clan, podía recuperar su honor suicidándose?  Desde luego nosotros no haremos esto, aunque sí hubo alguien que tuvo que morir para que nosotros tengamos una nueva oportunidad al cometer una falta o un error. Él es Jesús.

Corónate de honor y cumple los mandamientos escritos en la Biblia aunque nadie lo note. Con seguridad Dios sí te está viendo y está listo para honrarte como paga a haberlo honrado a Él.

 

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Una sencilla oración

Una sencilla oración

Cuentan que un joven creyente, abogado de profesión, solía pasar los domingos en casa de su madre y hermana, que  vivían un poco alejadas de la ciudad. Su padre  había muerto hacía unos años, así que él se encargaba  de dirigir el culto familiar.

Cierta noche, después de la oración, la madre le reprochó: No me gustan estas oraciones tan cortas que tú haces. Y mucho menos, después de que he leído en los periódicos que el otro día estuviste  dos horas hablando ante el tribunal”

        – Tienes razón, mamá – contestó el joven- pero tú olvidas que el Señor no es tan duro de cabeza ni de corazón como los jueces. Él entiende perfectamente lo que quiero decirle, y no tengo necesidad de convencerle repitiendo una y otra vez la misma cosa.

Sin duda alguna no se trata de lo extensa que se a tu oración o de lo rebuscadas que sean tus palabras, a Dios le interesa un corazón sincero y que crea en que Él escucha y tiene el poder para realizar el milagro que necesitamos o para conceder el anhelo de nuestro corazón.

Hay muchas personas que olvidan la relación que son hijos de Dios y siguen temiendo hablar con Él porque no saben cómo dirigirse ni qué será más adecuado decir, olvidando lo que dice Hebreos 4:16: Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos. (NTV)

Nuestro Dios es un Padre amoroso y misericordioso, no está esperando escuchar la mejor oración, la más adornada, extensa ni correcta estructuralmente para responder, sino que se fija en nuestro corazón y la fe que tenemos.

No necesitamos convencer a Dios de nada, solamente quiere que confiadamente le hagamos llegar nuestras peticiones,  reconociendo su poder, su bondad y amor.

Olvídate de la idea de que Dios está tomando nota  y criticando tu oración, por el contrario, acércate confiadamente, preséntale tus peticiones de la forma más honesta que encuentres, háblale como a Aquel que  te ama tanto que fue capaz de dar a su Único hijo por ti.

 
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Planta superficial

Planta superficial

Existen plantas de raíces superficiales que cuando el invierno u otoño se acerca sus flores se marchitan, a pesar de que tengan nuevos brotes y luzcan bien no duran porque su ciclo es corto ya que sus raíces no alcanzan los nutrientes para mantenerla fuerte. En cambio, hay plantas de raíces profundas que tienen mayor tiempo de vida porque sus raíces extensas les ayuda en la absorción de nutrientes que le ayudan a soportar cambios de estación sin problemas.

Así podemos hacer fácilmente una comparación de estas plantas con nuestra vida espiritual.

 “Las semillas sobre la tierra rocosa representan a los que oyen el mensaje y lo reciben con alegría; pero como no tienen raíces profundas, creen por un tiempo y luego se apartan cuando enfrentan la tentación.” Lucas 8:13 (NTV)

Muchas veces oímos la Palabra de Dios y nos emocionamos con todo lo que encontramos ahí, pero no le permitimos cambiarnos, actuamos superficialmente, reaccionamos emocionalmente, nos movemos impulsivamente dejándonos llevar por las emociones. Pero no nos damos el tiempo de profundizar en ella, de poder hacer crecer nuestra raíz para poder tocar fondo y recibir ese alimento que nuestra vida necesita.

Es hora de preguntarnos si queremos tener una vida superficial, es momento de buscar ser personas con raíces profundas, que cuando el viento o la tormenta lleguen no nos derrumben, no nos marchiten, sino al contrario, que podamos resistir, seguir alegrando nuestro entorno y además dar un buen fruto.

“Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:7-8 (RVR-1960)

La manera en que podemos desarrollar esas raíces es a través de la Palabra de Dios, nutriéndonos de esa agua viva que está ahí, teniendo ese tiempo a solas con Dios diariamente para que no nos marchitemos.

No permitas que las pruebas te sequen, deja ya esa vida superficial, comienza a extender tus raíces y mantenerte firme a pesar de todo.

 
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El teroso escondido

El tesoro escondido

Entre los años 1118 y 1119 d.C. un grupo de franceses crearon “La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón” con el propósito de proteger a los cristianos y guiar a todos los peregrinos en su viaje a Jerusalén.

Conocidos de mejor manera por su nombre corto, “Los caballeros templarios” tuvieron un crecimiento imparable y muy pronto se convirtieron en una de las fuerzas militares más poderosas y ricas de su época. En sus dos siglos de existencia acumularon toda clase de riquezas que no usaban para extravagancias o banalidades individuales, ya que uno de los requisitos para ingresar a la orden era hacer un voto de pobreza.; más bien se podía decir que ellos únicamente eran coleccionistas y guardianes.

Sin embargo, no todos estaban de acuerdo con el poder que habían ganado y muchos de sus opositores eran sus propios aliados, los cuales no tardaron en convertirse en sus verdugos. Hicieron planes, los persiguieron y los aniquilaron sin piedad.

Al enterarse del destino que podía correr toda esa riqueza por la persecución, algunos hombres decidieron huir con todo lo que habían reunido: cargaron todo en 18 buques y fueron a esconderlo en distintos países del mundo, incluso algunos historiadores creen que ellos llegaron a América mucho antes que Cristóbal Colón. De esa manera se expandió la leyenda del tesoro de los caballeros templarios.

Muchos arqueólogos sueñan con ser quienes encuentren esa cuantiosa fortuna ya que eso significaría riqueza y fama, sin duda seria la cúspide a su profesión. Pero no sólo ellos, también los buscadores de tesoros rastrean apasionadamente los posibles lugares donde pudieron haberlo escondido.

Cualquiera que tuviera una oportunidad de encontrar este tesoro, sin dudarlo, dejaría todo lo que tiene para enfocarse únicamente en la manera de obtenerlo, quizás vendería todo lo que tiene y aun trabajaría el doble para comprar el terreno en el que lo halló. Y tú ¿Qué es lo que harías tú si encontraras una riqueza de esa magnitud?

El tesoro escondido de los templarios no deja de ser una simple leyenda. Pero Jesús en una ocasión contó una parábola donde también había un tesoro.

Mateo 13:44 dice: “Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Versión Reina-Valera 1960

La parábola habla de un tesoro real y va dirigida a las personas que ya lo hallaron pero que aún están en proceso de obtenerlo. La verdad es que todos los que fuimos llamados al conocimiento de Dios ya lo descubrimos, pero aún no lo estamos disfrutando en su totalidad. No es una riqueza terrenal sino celestial y aunque en esta tierra podemos gozar de múltiples bendiciones, lo que nos espera allí en la eternidad es infinitamente más grande y mejor.

“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” 1 Corintios 2:9 Versión Reina-Valera 1960

¿Cómo estás luchando por este tesoro?

 

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Vince-Vaughn-&-Luke-Bracey

Vince Vaughn y Luke Bracey de “Hacksaw Ridge” nos hablan sobre la fe

El comediante Vince Vaughn, comparte una faceta diferente en la película “Hacksaw Ridge” del actor y director Mel Gibson. Vince, personifica al Sargento Howell quien confronta las creencias de un joven creyente llamado Desmond Doss dentro de las barracas militares de la segunda guerra mundial. Junto a Vince Vaughn también actúa Luke Bracey, “Smitty” otro recluta que junto al Sargento Howell cuestionan la fe de Desmond y el lugar que esta tiene en medio de un entrenamiento militar, y posteriormente en el campo de batalla. Vince y Luke nos hablan en exclusiva sobre la infinidad de personas que no entienden la fe de un individuo como Doss pero que pueden quedarse sorprendidos de ver como Dios respalda y honra esa fe. Ciertamente como ocurrió en el caso de Desmond Doss. El joven rehusó faltar a su pacto con Dios, no porto armas durante la batalla de Okinawa en Japón pero logró lo impensable, el milagro de salvar 75 vidas en una noche. Se convirtió en el primer “objetor consiente” en recibir la medalla de valor otorgada por las fuerzas militares de Estados Unidos y firmada por el Presidente. La medalla de valor es uno de los mas altos reconocimientos otorgados a los miembros del ejercito que han desempeñado una labor heroica y sobresaliente durante combate activo.
Desmond Doss, recibió este reconocimiento y paso a las páginas de la historia. Su carácter noble y humilde lo llevaron a negarse repetidas veces a aceptar el título de héroe , sosteniendo que los verdaderos héroes son aquellos que dan su vida por los demás y por salvaguardar la libertad de todos. Las hazañas que alcanzó las hizo con la ayuda de Dios y solo a Él le atribuyó el crédito.
“Hacksaw Ridge” nos cuenta la historia de un humilde creyente que logra hacer cosas extraordinarias en las manos de Dios, también nos narra los horrores de la guerra y las responsabilidades a las que nos debemos como seres humanos. Definitivamente la película tocará las fibras más profundas de nuestro ser y de nuestro espíritu.

Disfruta la entrevista a los actores Vince Vaughn y Luke Bracey aquí.

 

Quiero ser millonario

Quiero ser millonario

La antigua URSS una vez diluida, favoreció al nacimiento de varios millonarios a raíz de la privatización de las grandes empresas públicas. Uno de esos tantos fue Román Abramovich cuya fortuna asciende a 205,4 mil millones de dólares.
Es conocido como el magnate del petróleo y tiene bastantes propiedades alrededor del mundo, entre las que podemos destacar el club de fútbol inglés Chelsea. Todo sabemos la increíble cantidad de dinero que se debe desembolsar cada mes para pagar los sueldos a las estrellas de ese club, pero para el magnate es simplemente en un pequeño pasatiempo de domingo cuando la bolsa de valores está cerrada.

Según una biografía, fue un hombre que supo abrirse campo en las esferas políticas y cuando Boris Yeltsin asumió la presidencia de Rusia, se cobró algunos favores consiguiendo varios contratos que le generaron ganancias redondas.
Pero no todo es un cuento de hadas para este hombre. Olga Yúrievna es su primera esposa con la que convivió entre 1987 y 1990, Irina Maladina es su segunda, esposa cuyo romance duró de 1991 a 2007 y actualmente está casado con Daria Zhúkova. Dos divorcios y cada matrimonio siguiente tiene un margen de apenas un año.

Ahora bien, su último divorcio con Maladina le costó 1.500.000 Euros, una cuantiosa fortuna que según la revista Forbes es una de las más costosas separaciones de la historia. La pregunta en torno a estas obscenas sumas de dinero es ¿Cómo una persona tan inteligente para hacer negocios, puede no poder mantener un matrimonio unido?

Hoy en día existen muchos libros y congresos en los que se habla de negocios, incluso se usan ejemplos bíblicos como Abraham, el rey David, Salomón, etc. para usarlos como una ilustración del nivel de riqueza al que uno debería aspirar. Pero Jesús nunca habló de la riqueza terrenal como objetivo, es más. Lucas 12:15 dice: “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” Versión Reina-Valera 1960

El énfasis de Jesús siempre fue hacer riquezas en el cielo más que en la tierra, Mateo 6:19-20. Adicionalmente podemos citar Lucas 16:19-31 que habla de Lázaro y el rico, Lucas 10:4-12 pasaje donde Jesús da instrucciones a sus discípulos de ser como peregrinos que viajan ligero sin llevar muchas pertenencias. Y como la frutilla en la cima de un pastel está Mateo 16:26-27 que dice: “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.” Versión Reina-Valera 1960

Preguntémonos por un momento qué es mejor: ¿Tener un coche potente pero una esposa infeliz?, ¿una casa grande cuyos habitantes estén peleados entre ellos?, ¿Una cena suculenta, pero que nadie tenga tiempo para sentarse y compartir?, ¿Un negocio tan bien remunerado, pero que sólo permita ver a los hijos muy tarde cuando estén dormidos?, ¿Una caja de ahorros llena, pero una vida espiritual vacía?

Con esto no digo que tener riquezas está mal, o que aspirar a un negocio lucrativo esté prohibido, ni que luchar por, como dice proverbios 24:4, llenar las cámaras de todo bien preciado y agradable sea malo. Pero si el afán por ser próspero te está costando tu familia y la necesidad de hacer riquezas en el cielo ha sido relegada a un segundo lugar, quizás deberías replantear tus prioridades.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.