sexo | CVCLAVOZ

All posts in “sexo”

Breve anatomía del poder (1)

El año 2000 fui invitado a escribir un ensayo sobre el poder para un periódico de mi país. Lo encontré mientras revisaba antiguos archivos. Pensé que pese al tiempo transcurrido los conceptos pueden ayudar a la reflexión sobre el tema. Estuve cavilando si adaptarlo o dejarlo tal cual. En el primer caso resultaría más “pasable”. En el segundo caso podría levantar molestias por los conceptos empleados. He resuelto usar esta última opción. Será necesario dividirlo en varias entregas, por lo cual solicito la paciencia de mi amable audiencia.
———————
Se dice que tres son las tentaciones que seducen a los líderes: el dinero, el sexo y el poder. La Biblia constituye una fuente riquísima de ejemplos. Los señala con meridiana claridad tanto en el precepto como en el ejemplo. De los peligros del dinero y del sexo habla frecuentemente, por ser muy evidentes los frutos de su abuso. De cómo funciona la tentación del poder no siempre oímos por ser más difícil detectar su fascinación.
Releía recientemente la obra capital de Maquiavelo, “El Príncipe”. Su tesis es que la moral y los sagrados títulos de la humanidad deben estar sometidos a la política y al Estado. Plantea el principio de que “el fin justifica los medios”. De estos paradigmas pueden surgir grandes bienes o grandes males.
La Biblia y la historia muestran que quienes detentaron el poder fueron no pocas veces personas que provenían de la pobreza, la marginación y la falta de educación. Varias de ellas cedieron a la tentación de un poder dictarorial absoluto, condición que los historiadores atribuyen a la ignorancia de los sanos principios del buen gobierno o bien a la fascinación de tener un dominio sin contrapeso sobre cientos o miles de personas después de haber sido individuos ignorados o pasados a llevar.
Los líderes que se entregan a la tentación del poder absoluto se legitiman habitualmente en el argumento de “los superiores intereses de la Patria”, “la importancia de que la misión de la empresa se cumpla a toda costa” o “el llamado y la unción de Dios sobre mí”. Hay dos apoyos que dan una enorme fuerza a estos argumentos: nadie, en su cabal juicio, estaría en contra de los intereses de la patria, la misión de la empresa o la unción de Dios: sería un traidor, uno que “atornilla al revés”, un peligro para la obra.
La otra fuerza de apoyo es esta afirmación del líder: él no buscaba ese cargo en manera alguna. La patria, la empresa o Dios los llamaron pese a que él no quería. El debe cumplir con ese llamado superior, a cualquier precio, incluso el de eliminar del camino a quienes amenacen su posición. Cuando este líder es atacado, hace saber a sus seguidores que no es a él que se está atacando: es a la patria, a la empresa, a la obra de Dios.

(Sigue)

(Este artículo ha sido reeditado especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

7 cosas que pueden destruir tu matrimonio

Viendo las estadísticas de los divorcios crecer incluso en los matrimonios entre cristianos, me decidí a buscar siete causas que pueden contribuir a destruir la relación. Hay muchas variantes por pareja evidentemente pero estas causales son bastante comunes.

1- Los celos: Cuando una persona es enferma de celos, llega a ver lo que NO ha pasado. Lamentablemente esto es una desconfianza sin bases y genera un cansancio que puede acabar con el amor de la otra persona. Recomiendo ver a un sicólogo e ir a terapias de pareja o a un consejero de su iglesia.

2- Los cambios: Cuando quieres cambiar a tu pareja para que sea como tú quieres que sea, eso trae disgustos, discusiones y muy malos ratos. Tu pareja puede cambiar por diversas circunstancias, pero su esencia, su espíritu es el mismo. Tienes que aprender a amar a esa persona con su manera de ser. (Aquí evidentemente no hablo de abuso verbal o físico) Estoy hablando por ejemplo de las personas que son muy románticas y quieren que su pareja responda de la misma forma. Si no fueron románticos durante el noviazgo, no los vas a cambiar. Cada persona es diferente.

3- La infidelidad: Este es un factor que destruye relaciones. Y aunque he sabido de parejas que se han perdonado y lo superan, son pocas las que logran hacerlo. La traición, la deslealtad y el engaño no le hacen bien a ninguno de los dos. Generalmente la persona quiere encontrar de nuevo la emoción que sintió cuando comenzó su relación con su pareja, pero resulta que el amor va creciendo y evolucionando. Por tanto tiene que cambiar. Uno debe aprender a amar las etapas del amor y disfrutarlas. ¡No querer volver al pasado! Respeta tu relación y respétate tu mismo (a).

4- La rutina: Es evidente que no se puede vivir en una aventura continua, pero no debemos dejar que la rutina nos haga sentir aburridos. Hay miles de experiencias que una pareja puede disfrutar sin tener que invertir tanto dinero o tiempo. Una caminata disfrutando del atardecer en una playa, un picnic improvisado en una noche de luna llena, un juego en el jardín entre ambos en un día de lluvias, todas esas cosas cambian la rutina y refrescan la relación.

5- La falta de comunicación: Cuando la pareja lleva muchos años, a veces tienden a pensar que su esposo o esposa tienen que saber lo que les pasa o lo que están pensando. Puede ser que muchas veces eso sea cierto, pero no hay mejor cosa que comunicar lo que queremos y lo que sentimos cuando lo estamos deseando o sintiendo. Si ya llevan años, lo mejor es hablar. Conversar acerca de lo que te inquiete. Es TU PAREJA, tienen la confianza de decirse las cosas y buscar soluciones. Si se van guardando cosas, especialmente resentimientos, toda la relación se va contaminando con la amargura que llega por esas cosas no dichas y almacenadas. Hablen mucho. Propónganse hablar al menos una hora diaria, sin televisión ni celulares que los distraigan. ¡Es una tarea y la deben cumplir! Les aseguro que les va a mejorar la relación.

6- Los reproches generan emociones negativa:. Cuando vives con una persona que está pendiente de destacar solo lo que haces mal o te sale mal, llega un momento que ya no quieres estar al lado de esa persona. Si hay algo que no te gusta que tu pareja hace, díselo desde el amor que le tienes. Piensa en cómo te enamoraste de esa persona antes de hablarle y verás que te sale todo con más dulzura. Y de paso, no es para cambiarle, es para tratar de buscar una solución donde ambos queden felices.

7- El sexo o la falta de sexo: Una vez mas en este punto iríamos al punto cinco, la falta de comunicación. Las necesidades de la mujer y del hombre en este sentido son diferentes. Tienen que llegar a un acuerdo y jamás usar esta parte íntima de la relación para manipular o castigar. ¡Por favor! Si no pueden llegar a un acuerdo, una vez más les recomiendo ir a un consejero de su iglesia o a un especialista en relaciones.

Luchen por sacar a delante su relación matrimonial con amor, respeto, admiración, comunicación y diversión. Recuerden que una cuerda triple no se corta fácilmente como dice en Eclesiastés 4:12 y se refiere a ustedes, la pareja y Dios con ustedes.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Luchando por la Pureza una Batalla Interna

Dios quiere llevarte a un nuevo nivel de identidad y autoridad pero las luchas internas con tus deseos impuros pueden robarte esta oportunidad.  Cuando deseas servir  a Dios tus deseos se convierten en secundarios y la prioridad se vuelve honrar a Dios, sin embargo muchos anhelando agradar a Dios caen en situaciones en las que no desean estar. El Apóstol Pablo dice: “Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago” (Rom.7:19). La transparente descripción de la lucha interna en los pensamientos del ser humano, no puede ser mas evidente en este versículo. Sin embargo, el hecho de que la palabra de Dios registre esta contradicción nos anima a pensar que cuando se menciona un problema se debe también mencionar una solución. Y la Biblia está cargada de soluciones.

Entonces ¿cómo ganarle la batalla a los pensamientos impuros? Primero entendiendo que Dios nos ha dado un ayudador, el Espíritu Santo y que la santidad no fue diseñada para ser lograda sino para ser manifestada, según el Pastor y consejero Daniel Arbolaez. Algunos puntos claves que te pueden ayudar a vencer la lucha contra la impureza.

-Honra tus relaciones motivado por amor y no por temor.

-La santidad no es odiosa es hermosa (Salmos 96:4).

-El pecado viene débil la primera vez, pero va tomando fuerza. El mejor momento para vencerlo es el inicio.

Escucha la entrevista completa para más recomendaciones.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Falta de intimidad sexual: Queja #1 de los hombres

Pocas cosas destruyen más un matrimonio como la falta de intimidad sexual. Y dentro de las quejas mas comunes de los hombres, esta es la número uno. Según el Dr. Gary Chapman en su libro Los 5 Lenguajes del amor, “el contacto sexual es una experiencia de vinculo emocional. Une a dos personas de la manera más profunda posible. Todas las culturas tienen una ceremonia de boda pública y una consumación privada del matrimonio en la relación sexual. El acto sexual está diseñado para ser la expresión única de nuestro compromiso mutuo para toda la vida. Cuando se rompe este compromiso, es devastador para el matrimonio”. Es por ello que en Energía Total hemos decidido hablar del tema franca y bíblicamente.

Escucha al Pastor y consejero familiar Rey Francisco Matos explicar la base del distanciamiento íntimo entre las parejas y cómo se puede restaurar la conexión. Anota estas tres cosas que te ayudarán a recuperar el cariño y atención de tu cónyuge;

-Sé atento:  Es importante que sienta que estás enamorado de ella cada día. Una palabra amable, un cumplido, una caricia te abrirán el camino de su corazón.

-Escúchala:  No se trata de buscar soluciones a lo que te cuenta, sino solo de prestarle atención a su necesidad de ser oída.

-Préstale ayuda:  Las tareas de la casa pueden ser intensas, si ayudas cooperando con algunas de ellas, tu pareja estará más relajada y descansada al final del día. También estará agradecida.

Recuerda que Dios diseñó la familia, pero también diseñó el sexo. En su adecuado contexto ambos están hechos con un propósito divino y para bien.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De la Soltería al Matrimonio: Aligera tu equipaje 1

Todas las personas viajamos por la vida con asuntos sin resolver, pues preferimos guardarlos en nuestro equipaje que enfrentarlos. Esto hace que no nos demos cuenta que la raíz de muchos de los problemas que tenemos en la forma de relacionarnos en el presente se encuentra en el pasado; cargamos con creencias erradas acerca de nosotros mismos, actitudes destructivas y reacciones negativas que están basadas en patrones de respuesta aprendidos durante la infancia.

La realidad es que cualquier cosa dañina que haya en nuestro corazón de la que no nos encargamos, se extenderá y contaminará todo nuestro ser, así como todo lo que está a nuestro alrededor y sobretodo nuestra relación con Dios y con los demás. Es por esto que la soltería es la etapa perfecta donde podrás lidiar con asuntos no resueltos para lograr una salud emocional y aligerar tu equipaje antes que un matrimonio sólido y saludable pueda ser edificado.

Muchos estudios han indicado que los matrimonios más saludables son los formados por dos personas que han podido experimentar una niñez saludable. Pero seamos sinceros, no todo el mundo tiene el privilegio de crecer en un hogar saludable. La paternidad no es una carrera profesional que se pueda estudiar en una universidad, es una cuestión de ensayo y error, así que los padres muchas veces nos equivocamos y fallamos. Nuestros padres posiblemente repitieron los mismos patrones negativos para criarnos que aprendieron de sus padres, así como nosotros repetiremos los mismos patrones negativos con nuestros hijos si no hacemos algo para cambiarlos. Pero, entonces ¿qué puedes hacer para que aunque no hayas experimentado una niñez saludable estés saludable para formar un matrimonio sano y perdurable? La buena noticia es que puedes decidirte a cambiar las interpretaciones no saludables que recogiste en tu niñez y de esa forma aligerar tu equipaje al matrimonio.

Puedes comenzar a sacar cosas que no sirven de tu equipaje y para ello debes comenzar por resolver… te estaré dando los puntos en la segunda parte del articulo; por ahora mándame tus comentarios y opiniones de cuales crees tu que son esas áreas que aligeran tu equipaje.

(Espera la conclusión de este artículo la próxima semana)

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El sexo puede esperar, conoce por qué con Carlos Cordero

El tema del sexo continúa siendo tabú en pleno siglo XXI y en muchos hogares cristianos. Por este motivo, decidimos hablarlo con el pastor Carlos Cordero del ministerio venezolano Sexualidad & Juventud a lo Cristiano.

Según las estadísticas presentadas por el pastor Carlos, la mitad de las parejas jóvenes en la iglesia han tenido relaciones sexuales antes del matrimonio. La falta de información y la presión social puede empujar a muchos jóvenes a tomar decisiones equivocadas en materia de sexo.

Conoce los factores más comunes, los beneficios de esperar y cómo saber abstenerse, escuchando la entrevista:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo se inician las adicciones sexuales?

Las adicciones sexuales son uno de los más crecientes problemas en la sociedad. El consumo de la pornografía, la practica de la masturbación, y la prostitución son males que están destruyendo poco a poco al ser humano y a la familia.

La pornografía distorsiona la imagen de los seres humanos (las mujeres y los hombres son desvirtuados en emociones y físico) también distorsiona la realidad del acto sexual (duración, conexión, interacción). La practica de la masturbación fomenta la soledad y la desconexión y conlleva sentimientos de culpa que te roban autoridad espiritual. Y finalmente la prostitución degrada al ser humano y fomenta crímenes como la trata, el abuso sexual y la pedofilia. Toda adicción sexual destruye parte de tu ser, la salud emocional y sexual de tu matrimonio y marca tus generaciones para mal. Mientras el individuo esta envuelto en las adicciones sexuales es casi imposible lograr una verdadera comunión con Dios, y una vida íntegralmente plena. Es por esto que romper el silencio y buscar ayuda es imperativo.

En la actualidad las adiciones sexuales no están reservadas solo para hombres solteros, sino que también abarcan una gran cantidad de mujeres y niños. En Energía Total, Johanna y Camilo entrevistaron a la Sexóloga Danisa Suarez para responder las siguientes interrogantes ¿que es una adicción sexual y cómo se inicia? ¿Cómo prevenir que nuestros hijos caigan presa de este mal? (Encuentra aquí una lista de filtros para monitorear las imágenes y rendir cuentas, un compilado especial realizado por Cierralapuerta.org) ¿Cúales son algunas señales de que nuestro cónyuge puede estar luchando con adicciones sexuales?

Por supuesto nuestra invitada especial la Sexóloga Danisa Suarez nos contesta estas preguntas, y nos da respuestas de como salir de estas practicas nocivas que dañan la sexualidad, y nuestra relación con Dios.

(Espera la segunda parte de esta entrevista el próximo Lunes por Energía Total).

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Cuando tus hijos te preguntan acerca de la virginidad

Escuchar a los jóvenes hablar de la virginidad hoy día puede ser preocupante. A algunos adultos les hace gracia solo de ver lo mal informados que pueden estar. Los adolescentes tienen mucha curiosidad, pero hay que hacerles ver que es un tema serio y lo podemos hablar sin tabúes.

Los chicos se preguntan unos a otros: ¿ya perdiste la virginidad? Cuando en realidad, no la pierden. La dan. La regalan. Y no regresa. No se repara. Es algo que decides dar y ya no hay vuelta atrás. Así le dije a mis hijas. El problema es que cuando la das, luego te enamoras de verdad, consigues a la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida y te hubiera gustado esperar por él. En el caso de los chicos, por ella.

Es un tema delicado, de mucha controversia, pero la verdad es que si toman el sexo como diversión, y lo hacen con quien sea y donde sea, nunca van a saber cuán hermoso y maravilloso puede ser “hacer el amor”. He sabido de chicos que han estado buscando la felicidad en una pareja, y no la encuentran en esa y pasan a otra, y así van, de cama en cama y no encuentran el verdadero amor. Porque el sexo no lleva al amor. Luego de acostarse de esa manera con un compañero o compañera de clases, se pueden sentir decepcionadas (os) de la experiencia y traicionadas (os), porque no los vuelven a llamar. Sienten que alguien les robó algo y no lo pueden recuperar. Hay un tiempo para cada cosa y definitivamente a esta edad no están preparados para ser madres o padres, para ser esposos o esposas. Hay muchas cosas que vale la pena esperar por ellas. Tómate el tiempo para hablarles claro. Todo esto es bueno explicarlo a los jóvenes para que no se vayan a creer los mitos que les dicen en la escuela.

Diles que:

1- Tal vez queden con una enfermedad incurable o difícil de curar. Las enfermedades de transmisión sexual son incómodas, penosas y largas para curarse.

2- Las chicas pueden quedar embarazadas, los chicos van a ser padres antes de tiempo. Les cambia la vida por completo.

3- Van a tener un bebé que no tenían en planes, para el cual no están preparados.

4- Si piensan en el aborto, ¿Saben lo que le hace a su cuerpo el procedimiento? ¿Saben el dinero que cuesta? ¿Saben el dolor que puede causar y las consecuencias de vivir con el cargo de conciencia?

5- La única manera de asegurarse de no quedar embarazados es la abstinencia.

6- El sexo fue creado por Dios, pero no para usarlo sin reglas. Toda creación, todo en la vida tiene normas a seguir para que funcionen apropiadamente.

7- Explícales que Dios creó el sexo para el matrimonio. Es algo serio e implica responsabilidad. Si no son responsables, es preferible no tener sexo.

8- Diles que se hagan el propósito de ser diferentes, de no dejarse llevar por la corriente y les va a ir mejor.

9- Si comparten sus propósitos con otros, tal vez hayan algunos que los seguirán a ellos.

10- Es mejor alejarse de las tentaciones. Lugares solitarios con la persona que les gusta. Invitaciones a la casa de la persona que les gusta para “conocer a su familia”.

11-Por la falta de experiencia de la mayoría de los jóvenes, se van a llevar una mala impresión de lo que puede ser una forma maravillosa de expresar su amor a la pareja que va a compartir con ellos el resto de sus vidas.

12- Si hay alguna bebida con un poco de alcohol en una fiesta, diles que recuerden que debilitan su fuerza de voluntad.

13- Hacer actividades en grupos, deportes o reuniones en casa de los padres donde puedan cantar, conversar y realizar juegos de mesa son más seguros. Y la actividad dinámica gasta las energías que quieren ponerle a una relación inapropiada. 

14- Por último, diles que porque ustedes, su madre y padre ya saben acerca de eso, es por lo que son quienes mejor los pueden aconsejar en ese tema.

Si el caso es que sus chicos ya perdieron la virginidad, no permitan que eso los haga sentir que ya no tienen nada qué cuidar. Déjenles saber que a ustedes les importan, y que a Dios les importan. No es demasiado tarde para volver a empezar. La virginidad no va a volver, pero Dios los perdona por haberla regalado. Los ayudará a comenzar de nuevo y a llevar una vida de acuerdo con el propósito de Dios. Una vida alineada con Dios siempre va a traer mejores frutos que una vida lejos de Él.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Día de los desamorados

“El amor era…”
Era la frase final que buscaba para la nota de despedida. Había adquirido un pasaje definitivo hacia la soledad y estaba a punto de abordar el vuelo. Aquella decisión in extremis, pensó, pondría fin a las lágrimas de esa última madrugada rumbo al aeropuerto. Pero quería dejar algún registro de esa complicada historia.
“El amor era…”
El licor de la imaginación desatada navegando por las venas, llenando todo de una tibia humedad. La masiva inundación de palabras que sueñan, que dibujan metáforas donde otros sólo ven tierra, agua y cielo. El alborozo de las emociones desatadas, la tersura de la piel, el desborde del sexo, la noche perpetua, el reloj que no marca las horas, la luz tenue de la habitación. Los proyectos compartidos, la esperanza sin límite, el optimismo a ultranza, las esperas ansiosas, los encuentros. La canción que era de nosotros, las miradas inteligentes, las palabras que no era necesario decir, las risas ahogadas, los juegos que habíamos inventado.
“El amor era…”
Las preguntas sin respuesta, los silencios, la confianza rota, la decepción que crece lenta y se enquista en lo más profundo de la conciencia. Los momentos sublimes, las peleas colosales. Los proyectiles de la razón disparados a destiempo y que no hay manera de detener. Los argumentos del sentimiento que no valen un comino a la hora de explicarse. El martirio de las noches en blanco, las lágrimas en dos cubos de hielo y el humo en los ojos. El temblor incesante, el miedo, los celos. Las heridas abiertas, los moretones. El cansancio, la pena, la cruda luz del alba, la ropa tirada, las cuentas sin pagar, los años que pasan, las arrugas infelices, el tapiz gastado de los sillones, los platos sin lavar, el espejo roto, las ganas de no tener más ganas. Las conversaciones que se arrastran a la hora de la cena, las fotografías viejas que dicen algo pero ya no recordamos qué, el beso frío de la mañana, la rutina de los cuerpos vencidos. Las exigencias de las instituciones, las sonrisas inventadas. La reunión familiar, triste procesión del buen comportamiento y los lugares comunes. La comparsa repetida de las reuniones sociales, las miradas clandestinas, las fantasías secretas. El cansancio, el inmenso cansancio.
Por fin, decidió no escribir nada. Cerró su viejo maletín de mano, abrió la puerta de calle, echó una última mirada a la silenciosa sala y se perdió en la neblina de la madrugada…

El amor era

“El amor era…”
Era la frase final que buscaba para la nota de despedida. Había adquirido un pasaje definitivo hacia la soledad y estaba a punto de abordar el vuelo. Aquella decisión in extremis, pensó, pondría fin a las lágrimas de esa última madrugada rumbo al aeropuerto. Pero quería dejar algún registro de esa complicada historia.
“El amor era…”
El licor de la imaginación desatada navegando por las venas, llenando todo de una tibia humedad. La masiva inundación de palabras que sueñan, que dibujan metáforas donde otros sólo ven tierra, agua y cielo. El alborozo de las emociones desatadas, la tersura de la piel, el desborde del sexo, la noche perpetua, el reloj que no marca las horas, la luz tenue de la habitación. Los proyectos compartidos, la esperanza sin límite, el optimismo a ultranza, las esperas ansiosas, los encuentros. La canción que era de nosotros, las miradas inteligentes, las palabras que no era necesario decir, las risas ahogadas, los juegos que habíamos inventado.
“El amor era…”
Las preguntas sin respuesta, los silencios, la confianza rota, la decepción que crece lenta y se enquista en lo más profundo de la conciencia. Los momentos sublimes, las peleas colosales. Los proyectiles de la razón disparados a destiempo y que no hay manera de detener. Los argumentos del sentimiento que no valen un comino a la hora de explicarse. El martirio de las noches en blanco, las lágrimas en dos cubos de hielo y el humo en los ojos. El temblor incesante, el miedo, los celos. Las heridas abiertas, los moretones. El cansancio, la pena, la cruda luz del alba, la ropa tirada, las cuentas sin pagar, los años que pasan, las arrugas infelices, el tapiz gastado de los sillones, los platos sin lavar, el espejo roto, las ganas de no tener más ganas. Las conversaciones que se arrastran a la hora de la cena, las fotografías viejas que dicen algo pero ya no recordamos qué, el beso frío de la mañana, la rutina de los cuerpos vencidos. Las exigencias de las instituciones, las sonrisas inventadas. La reunión familiar, triste procesión del buen comportamiento y los lugares comunes. La comparsa repetida de las reuniones sociales, las miradas clandestinas, las fantasías secretas. El cansancio, el inmenso cansancio.
Por fin, decidió no escribir nada. Cerró su viejo maletín de mano, abrió la puerta de calle, echó una última mirada a la silenciosa sala y se perdió en la neblina de la madrugada…

Si hay amor ¿Porqué no he de hacerlo con mi novio?

Un día llegó una joven a platicar con su mamá, a quien le tenía la suficiente confianza para decirle sus inquietudes, le dijo que cada vez que estaba con su novio despertaba en ella deseos pasionales que la hacían querer tener relaciones sexuales. Por lo que le preguntó: mamá, si nos amamos ¿porqué no he de hacerlo con mi novio? A lo que la madre respondió: “no”, porque no sabes si se quedarían juntos para siempre.

Pero más allá de esta respuesta o las consecuencias que puede traer relaciones sexuales antes de tiempo como embarazo no deseado, enfermedades, un matrimonio por compromiso, noviazgos muy largos por costumbre y sin compromiso, entre ortos. Existen otras realidades sobre el sexo en el noviazgo, como lo siguiente:

Prueba de egoísmo
A lo que se pudiera pensar de que intimidar en el noviazgo es una prueba de amor, es todo lo contrario. Es una prueba de egoísmo, porque anteponen lo que sienten y quieren ahora, sin importar que no existe un compromiso estable. Es una manera de demostrar que primero está el deseo físico, lo que le produce placer en el momento, que respetar a su pareja. Entonces eso ya no es amor, es interés y satisfacción personal.

Si bien, la actividad sexual es una expresión de amor, hay que enfatizar que el amor conlleva bendecir, cuidar, proteger, respetar y sobre todo dar de manera incondicional para toda la vida. Una persona que ama y se deja amar, es una persona que se respeta y se deja respetar, y que mejor manera de demostrarlo en el noviazgo, cuando se está en esa etapa de conquista, para darse a conocer, ver por los intereses uno del otro, intercambiar opiniones, ideales, apoyarse en proyectos, enfrentar dificultades, todo un proceso que los prepara para el matrimonio; pero que al dejarse llevar por el impulso a tener relaciones sexuales, rompen con el encanto de la conquista.

Por eso y más no debería existir las relaciones sexuales en el noviazgo, aun cuando realmente se amen, porque el verdadero amor no es egoísta, posesivo, condicional o interesado. Muchos noviazgos son pasajeros, nacen de una atracción física, de un momento agradable, de una amistad, de una oportunidad, pero que terminan en nada.

Prueba de amor
La mejor prueba de amor, es el respeto a quien supuestamente se quiere, reconocer que el amor va más allá de la atracción y el deseo, es permitirse conocer y darse conocer a la persona aceptando defectos y virtudes para juntos, en el momento acordado puedan dar ese paso tan importante que es el pacto matrimonial, y ahora sí como pareja comprometida a dar incondicionalmente pueden disfrutar del sexo como la máxima expresión física de amor que los funde en un solo ser.

Por eso, el sexo no es malo, al contrario es algo maravilloso que Dios creó en su plan perfecto, para que sea exclusivo y perpetuo en el matrimonio. Así como un papá o una mamá daría lo que fuera por evitar que su hija o su hija no tuviera relaciones sexuales apuradas, porque sabe que esto le puede acarrear muchos problemas, no por nada hay tantos hijos no deseados, enfermedades venéreas a causa de excesos y relaciones promiscuas, infidelidades, abortos, gente lastimada con el corazón roto, cicatrices en el alma, entre otras consecuencias negativas, es que Dios mismo, como nuestro Padre Celestial nos quiere evitar tanto sufrimiento.

Es por amor y beneficio de nosotros mismos que nuestro Papá Dios diseñó perfectamente el sexo con la instrucción que debe ser sólo el matrimonio, donde al fundirse en uno solo se comparten todo lo que son en alma, cuerpo y espíritu, reforzando así el amor conyugal. Así que la motivación principal de la relación sexual es amar a la pareja en el matrimonio donde hay un pacto de exclusividad para toda la vida.

Dentro las características de la definición perfecta del amor, Dios nos dice que el amor es benigno, no hace nada indebido, no busca lo suyo, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera. Entonces, ¿Cómo deseas vivir tu noviazgo, basado en amor o egoísmo?

¿Satisfecho en tu matrimonio?

Muchos esposos y esposas viven en matrimonios donde no se sienten satisfechos, felices o realizados.  Culpan al cónyuge de su infelicidad y pasan el tiempo criticando, amenazando o quejándose de su pareja.  Creen que si tan sólo su pareja cambiara todo marcharía mejor…  Lamentablemente un lenguaje y una actitud negativa hacia al cónyuge no son las herramientas apropiadas para traer cambios positivos al matrimonio.

Las criticas y regaños ponen a la defensiva a la persona.  Al sentirse amenazado, humillado u ofendido, la típica reacción es el querer defenderse.  La persona ofendida por lo regular se defiende usando las mismas herramientas que su acusador.  El responder con críticas, amenazas, regaños y quejas es lo común.  Las múltiples acusaciones y ofensas en lugar de producir cambios positivos terminan por herir, enojar, frustrar y amargar a ambos cónyuges.

No se pueden producir cambios positivos cuando las herramientas usadas son negativas.  En lugar de renegar y pelear la persona que desee mejorar su matrimonio debería enfocarse en ser un ejemplo de cambio.  Dios llama al esposo a que sea cabeza del hogar, que den el ejemplo, que no sea áspero con su esposas y que las traten con cuidado, como un vaso frágil (Efesios 5:23-25, Colosense 3:19 y 1 Pedro 3:7).  El Señor también le pide a las esposas a que mantengan una conducta integra y respetuosa hacia sus maridos (Efesios 5:33 y 1 Pedro 3:1-5).  Los cambios positivos ocurren en el matrimonio cuando uno o ambos cónyuges deciden vivir de acuerdo a las reglas de conducta que Dios ha establecido para el matrimonio.

Otra forma muy efectiva de mejorar el matrimonio es el perdonar.  Las heridas y falta de perdón a menudo son las razones del porque existen sentimientos negativos en una relación.  La falta de perdón produce amargura que se manifiesta por medio de las críticas, amenazas, quejas o acusaciones.  La Biblia dice en Hebreos 12:15,  Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminado.  La amargura contamina el corazón, el matrimonio y a todo el hogar.  Si se molesta con su pareja trate siempre de arreglar sus diferencias y perdone, así no le dará cabida al diablo en su corazón y mente (Efesios 4:26-27).

El perdonar debe ser acompañado con el dominio propio.  Si su pareja te hiere no permitas que la venganza o retribución invadan tu corazón.  No Pagés mal por mal, tu  como una persona que tiene a Dios en su corazón has sido llamado para ser de bendición y no para maldecir (1 Pedro 3:9).  Aun cuando piense que su cónyuge está actuando injustamente, al hacer el bien el Señor te promete en 1 Pedro 3:12 que Sus ojos y oídos están atentos a las oraciones de los justos.  Dios oirá tu clamor, está a tu favor y estará pronto a ayudarle.  El dominio propio es un don de Dios que apaga fuegos, evita heridas, trae paz y acerca a una persona al Señor.

El incluir a Cristo en el matrimonio es esencial para tener un matrimonio exitoso que va mejorando día a día.   El enfocarse en hacer el bien y el acercarse a Dios traerán cambios perdurables que impactarán positivamente su vida espiritual y matrimonio.

Send this to a friend