Viendo las estadísticas de los divorcios crecer incluso en los matrimonios entre cristianos, me decidí a buscar siete causas que pueden contribuir a destruir la relación. Hay muchas variantes por pareja evidentemente pero estas causales son bastante comunes.

1- Los celos: Cuando una persona es enferma de celos, llega a ver lo que NO ha pasado. Lamentablemente esto es una desconfianza sin bases y genera un cansancio que puede acabar con el amor de la otra persona. Recomiendo ver a un sicólogo e ir a terapias de pareja o a un consejero de su iglesia.

2- Los cambios: Cuando quieres cambiar a tu pareja para que sea como tú quieres que sea, eso trae disgustos, discusiones y muy malos ratos. Tu pareja puede cambiar por diversas circunstancias, pero su esencia, su espíritu es el mismo. Tienes que aprender a amar a esa persona con su manera de ser. (Aquí evidentemente no hablo de abuso verbal o físico) Estoy hablando por ejemplo de las personas que son muy románticas y quieren que su pareja responda de la misma forma. Si no fueron románticos durante el noviazgo, no los vas a cambiar. Cada persona es diferente.

3- La infidelidad: Este es un factor que destruye relaciones. Y aunque he sabido de parejas que se han perdonado y lo superan, son pocas las que logran hacerlo. La traición, la deslealtad y el engaño no le hacen bien a ninguno de los dos. Generalmente la persona quiere encontrar de nuevo la emoción que sintió cuando comenzó su relación con su pareja, pero resulta que el amor va creciendo y evolucionando. Por tanto tiene que cambiar. Uno debe aprender a amar las etapas del amor y disfrutarlas. ¡No querer volver al pasado! Respeta tu relación y respétate tu mismo (a).

4- La rutina: Es evidente que no se puede vivir en una aventura continua, pero no debemos dejar que la rutina nos haga sentir aburridos. Hay miles de experiencias que una pareja puede disfrutar sin tener que invertir tanto dinero o tiempo. Una caminata disfrutando del atardecer en una playa, un picnic improvisado en una noche de luna llena, un juego en el jardín entre ambos en un día de lluvias, todas esas cosas cambian la rutina y refrescan la relación.

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5- La falta de comunicación: Cuando la pareja lleva muchos años, a veces tienden a pensar que su esposo o esposa tienen que saber lo que les pasa o lo que están pensando. Puede ser que muchas veces eso sea cierto, pero no hay mejor cosa que comunicar lo que queremos y lo que sentimos cuando lo estamos deseando o sintiendo. Si ya llevan años, lo mejor es hablar. Conversar acerca de lo que te inquiete. Es TU PAREJA, tienen la confianza de decirse las cosas y buscar soluciones. Si se van guardando cosas, especialmente resentimientos, toda la relación se va contaminando con la amargura que llega por esas cosas no dichas y almacenadas. Hablen mucho. Propónganse hablar al menos una hora diaria, sin televisión ni celulares que los distraigan. ¡Es una tarea y la deben cumplir! Les aseguro que les va a mejorar la relación.

6- Los reproches generan emociones negativa:. Cuando vives con una persona que está pendiente de destacar solo lo que haces mal o te sale mal, llega un momento que ya no quieres estar al lado de esa persona. Si hay algo que no te gusta que tu pareja hace, díselo desde el amor que le tienes. Piensa en cómo te enamoraste de esa persona antes de hablarle y verás que te sale todo con más dulzura. Y de paso, no es para cambiarle, es para tratar de buscar una solución donde ambos queden felices.

7- El sexo o la falta de sexo: Una vez mas en este punto iríamos al punto cinco, la falta de comunicación. Las necesidades de la mujer y del hombre en este sentido son diferentes. Tienen que llegar a un acuerdo y jamás usar esta parte íntima de la relación para manipular o castigar. ¡Por favor! Si no pueden llegar a un acuerdo, una vez más les recomiendo ir a un consejero de su iglesia o a un especialista en relaciones.

Luchen por sacar a delante su relación matrimonial con amor, respeto, admiración, comunicación y diversión. Recuerden que una cuerda triple no se corta fácilmente como dice en Eclesiastés 4:12 y se refiere a ustedes, la pareja y Dios con ustedes.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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