Se cuenta que en una aldea de Madrás, en el día de Acción de Gracias, un nativo pobre ofreció para el Señor un saquito de arroz, el principal alimento de los humildes en la India.

Un pastor que estaba de paso y quien era el encargado de recibir las ofrendas que iban llegando, le preguntó:

      – ¿Cuántos kilos trae hermano?

      – No lo sé…. – fue la respuesta.

      – ¿No lo sabe? Debería saberlo, porque así no sabe cuánto está dando al Señor.

El humilde hombre continuó:

      – Nosotros, aquí, los cristianos de esta aldea, nunca medimos lo que damos a Dios.

La actitud de este hombre es una hermosa lección para todos nosotros pero no solamente en el hecho de dar recursos económicos sino en que deberíamos tratar de dar lo mejor de nuestra vida sin medida, ya sea nuestro tiempo, fuerzas, dones y talentos.

Dios conoce acerca de nuestras posibilidades y nunca nos pedirá más de lo que podemos dar. En 2 Corintios 8:11, 12 dice: “Ahora deberían terminar lo que comenzaron. Que el anhelo que mostraron al principio corresponda ahora con lo que den. Den en proporción a lo que tienen. Todo lo que den es bien recibido si lo dan con entusiasmo. Y den según lo que tienen, no según lo que no tienen”. (NTV)

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No importa si es mucho o poco, lo importante es que al momento de dar lo hagamos con un corazón sincero y agradecido, que todo lo que hagamos para Dios sea con amor, sin mezquinarnos en el tiempo ni dando prioridad a otras cosas. No permitamos que otros afanes nos roben el tiempo que le corresponde al Señor.

El dar sin medida no se refiere a cuantiosas sumas, sino a dar lo que tenemos como agradecimiento, sin estar llevando la cuenta de cuánto le damos a Dios (en tiempo, dinero, fuerzas, etc.) para después “recordárselo” o “cobrárselo” en nuestras oraciones. Dar sin medidas es más una actitud de un corazón agradecido.

Recuerda que el Señor nos da mucho más de lo que imaginamos y muchas de sus bendiciones no las consideramos como tales, olvidándonos que la salud, la vida, la familia, el trabajo, los amigos, son dones de Dios.

Cuando vayas a darle algo al Señor o a hacer algo por Él no te midas y dentro de tus posibilidades, entrégale lo mejor que tienes.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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