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Tiempo de lectura: 2 minutos

Volvamos de nuevo por un momento a aquello de “hazte cargo”.
Ayer oí al pasar una frase del bolero La historia de un amor de Los Panchos: “¿Por qué Dios me hizo quererte, para hacerme sufrir más?” Por supuesto es una pieza de texto bastante precaria pero pone de relieve un tema que sale de la lectura de “La Cabaña”: la idea de que Dios hace que las cosas sucedan – o no sucedan, que para el caso sería lo mismo. Antes del encuentro con el supuesto Dios de la novela, Mack tiene un acceso de ira y lo increpa duramente por haber permitido la muerte de su hija Missy. No he concluido la lectura del libro pero ya tengo algunos problemas con el contenido. No sé si vaya a terminarlo en realidad pero eso ya es tema de otro artículo.
Son enormes las inconsistencias y los callejones sin salida a los que conduce esto de que todo ocurre según una predeterminación, un plan que sería inescapable. El tema de la libertad individual queda en la estacada y no hay forma de resolver el dilema entre la voluntad humana y un diseño que condiciona toda la realidad.
Como es sabido, aquí tropiezan los estudiosos de la Biblia de manera monumental. ¿Todo sucede porque Dios lo diseñó así o hay un espacio para la libre determinación del individuo? Las implicancias de esta discusión son enormes y no hay modo de llegar a un terreno común. Los que defienden la imagen del Dios soberano y los que desean otorgarle al hombre algún significado por ser libre no llegarán jamás a un consenso.
Lo que deseamos reiterar aquí, cualquiera que sea el resultado final de esta milenaria discusión, es que hay cierta gente – mucha gente – que sufre y al mismo tiempo atesora la noción de que todo obedece a un plan y por eso encuentra espacio para enojarse con Dios porque ocurren ciertas cosas en las cuales personas inocentes sufren o mueren. Por otro lado, las explicaciones para justificar a Dios son tantas como las de los amigos de Job, al punto que me imagino que Dios mismo a veces quisiera aparecer en escena y decir: “Hey, no me defiendan tanto que yo lo puedo hacer solito.”
Se hace necesario explorar la cantidad de otras opciones que existen para explicar por qué las cosas suceden y darle a la discusión una mirada más personal. Algo así como hacerse cargo un poco más.

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