“y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.” Lucas 22:46 (RVR1960).

Momentos antes de su captura, Jesús oraba intensamente en el monte de los Olivos, pero al volver donde había dejado a sus discípulos, los encontró durmiendo. No obstante les da una advertencia que a la vez es un sabio consejo para nosotros: “…orad para que no entréis en tentación.”

Es a través de la oración que nos comunicamos con Dios, lo reconocemos como Todopoderoso, confesamos nuestros pecados y nos fortalecemos para no ser presas de la tentación.

De igual forma debemos ser cuidadosos de las cosas que vemos y de lo que permitimos que ocupe nuestra mente, pidamos al Señor que nos ayude a discernir qué es bueno y malo para nosotros. No descuidemos la oración.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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