“Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres”. Juan 8:36 (NVI)

Hay personas que tristemente se inician en el vicio de la bebida, por la mala influencia de su entorno. Ellos piensan que no es una atadura y que en cualquier momento pueden dejarlo, aunque al tiempo caen en cuenta, que sin la ayuda adecuada les resultará muy díficil dejar de tomar. Es importante recordar que Jesús pagó un alto precio derramando su sangre para hacernos libres del pecado y de toda atadura. “Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres”. Juan 8:36 (NVI) Por lo tanto, busca ayuda y pídele a Jesús que rompa en tu vida toda cadena de adicción. El puede hacerte completamente libre.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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