Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20  (NTV)

Gálatas 2:20 marca la unión con Cristo a través de la cruz, es nuestra identificación, un comentario bíblico dice: “cuando Cristo murió al pecado (Romanos 6:10), yo morí al pecado (Romanos 6:2).  Morí con respecto a su poder dominante y su control.  Éste es el mismo verbo que aparece en Romanos 6:6: “Conociendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado (aoristo/pasado, voz pasiva) juntamente con él, para que el cuerpo del pecado, sea destruido (rendido nulo, cancelado), a fin de que no sirvamos más el pecado.”

La nueva identidad en Cristo nos hace dependientes de Él, y no hay cristiano que no deba hacerlo, y si hay alguien que no dependa del Señor, no es un cristiano nacido de nuevo o es solo un simpatizante o debe mirar a la cruz nuevamente. Otro comentarista bíblico dice: “Para creer en Cristo crucificado, no sólo debo creer que él fue crucificado, sino también debo creer que estoy crucificado con él.” Cuando desviamos la vista de la cruz nuestro enfoque se torna egoísta, superficial, en muchos casos abrumador, porque la fe es cegada por el orgullo.

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La crucifixión de Jesús va más allá de su muerte, implica nuestra muerte carnal, a pesar de que vivimos en la carne, no debemos vivir según ella sino según la fe verdadera, la que nos aferra a Cristo. “El justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17).

Hay deseos que nos conducen a tomar malas decisiones, existen tentaciones grandes que se presentan a diario, nuestros propios placeres, orgullo y demás, pero ya no debemos dejarnos dirigir por ellos, pues somos criaturas nuevas en Cristo Jesús, muramos a nuestro yo y permitamos que el Espíritu Santo gobierne nuestro ser.

Derrotemos a nuestro viejo hombre con Palabra, intimidad diaria con Dios y fe, así viviremos confiados en Dios y no en las malas circunstancias que todo el mundo pasa.

Dios es nuestro Padre y tiene cuidado de nosotros pero es necesario morir para vivir.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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