Asegúrate de escoger sostenedores de escaleras con las siguientes cualidades para que logres llegar al lugar de tu visión.

  1. Fortaleza. Tienen que ser fuertes. Deben ser personas que puedan lidiar con la instrucción y la crítica, con quienes se pueda hablar claramente. Eso significa que si necesitan ser corregidos en ciertas áreas, puedan cambiarlas sin que tengas que estar preocupado de cuánto vas a lastimar sus sentimientos.
  2. Atención. Necesitan tener la capacidad de prestar atención, estar alertas a lo que les dices y asimilarlo rápidamente. No querrás darles las mismas lecciones
  3. Fidelidad. No se trata de tener fe en el Señor; eso se supone que ocurra si van a servir en la iglesia. Hablamos de tener fe en mí como su líder y estar comprometidos conmigo. Si no son fieles a mí, si no están comprometidos con la misma visión en la que yo lo estoy, me abandonarán. Lo peor es que ellos salen corriendo, no antes de iniciar ni tampoco cuando explico lo que deseo, sino en el momento más inoportuno.
  1. Firmeza. No es ni puede ser explotado por gente manipuladora. En cada iglesia y en cada corporación hay tipos manipuladores. El terrorismo en la iglesia no es nada nuevo, sino que por lo general está cubierto con el lenguaje eclesiástico; se oculta en las reglas, y lo hacen sonar espiritual y atractivo. La meta final de los terroristas de la iglesia es control y destrucción.
  1. No significa que deben estar de acuerdo todo el tiempo. Lealtad no significa repetir «sí, sí, sí», sin importar lo que el visionario dice. He formulado tres frases que explican lo que quiero decir:
  1. Pueden estar en desacuerdo con mi cabeza, pero no con mi corazón.
  1. Pueden estar en desacuerdo con el «cómo hago las cosas», pero no con el «por qué hago las cosas».
  1. Pueden estar en desacuerdo con mis métodos, pero no con mis motivaciones.
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¿Cuántos de tus sostenedores de escalera tienen estas cualidades? Lee ¿Quién sostiene tu escalera? de Samuel Chand

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