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¡Un buen ayuno!

“Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien, para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa.” Mateo 6:17-18 (DHH).

El ayuno consiste en privarse por algún tiempo de algo que nos gusta, para enfocarnos en la oración y en la búsqueda de la presencia de Dios. Generalmente se lo asocia con no comer, pero también en este tiempo se ve mucho los ayunos tecnológicos, que consisten en privarse de ver televisión o de pasar tiempo en redes sociales. El ayuno no debe ser una carga para nosotros, ni debemos pregonar que estamos ayunando. Por el contrario debemos disfrutar ese tiempo para tener una comunión profunda con Dios con una actitud humilde y gozosa. Sin embargo la oración y la lectura bíblica deben estar ligadas al ayuno de manera que nuestros corazones sean más parecidos al del Señor y Él que nos observa sabrá como recompensarnos conforme a su buena voluntad.

¿Cuándo ayunas te gozas o te afliges?

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué es la Cuaresma?

La cuaresma puede ser algo confuso para niños y para adultos también. El mundo secular lo ve como un tiempo de hacer dieta, pero es más que dejar de comer dulces o tomar sodas por 40 días. Es una oportunidad de enfocar nuestra atención en Jesús y el sacrificio que Él hizo en los días que nos llevan a celebrar la resurrección. Aunque comenzó como una tradición católica, los cristianos de varias denominaciones participan de la Cuaresma.

La cuaresma no aparece en la Biblia, pero es una tradición que comenzó con la iglesia en sus inicios. Antes de celebrar la resurrección de Jesús, los cristianos del principio de la iglesia, hacían ayunos cortos para prepararse y preparar sus corazones para la gran celebración de la resurrección de Cristo.

Muchos atribuyen esto a los cuarenta días de ayuno que Jesús hizo luego de ser bautizado por Juan el Bautista.

El ayuno ha sido visto como una manera de hacer “penitencia” que se le ofrece al Señor por los pecados del pasado. Hay muchas tradiciones en la iglesia católica. Como la cruz de cenizas en la frente.

El número cuarenta también tiene un significado importante en la Biblia, por ejemplo, Moisés esperó en el Monte Sinaí cuarenta días para recibir las tabletas de los Mandamientos. El pueblo de Israel anduvo por cuarenta años en el desierto antes de entrar a la tierra prometida. Elías caminó por cuarenta días para encontrarse con Dios en el Monte Horeb y Jesús ayunó por cuarenta días en el desierto antes de que el maligno lo tentara. Aún después que los cristianos acordaran en un período de ayuno antes de la Pascua, no había mucho acuerdo en cómo se contaban los días. En Jerusalén, la cuaresma duraba ocho semanas y las gente ayunaba de lunes a viernes por un total de cuarenta días de ayuno. En otros lugares por seis semanas seis días a la semana y entonces eran 36 días.

Hoy día se supone que dura seis semanas y media, lo que da exactamente cuarenta días entre el miércoles de cenizas y la Pascua de resurrección. Los domingos nunca se han incluido en los días de ayuno ya que el domingo es el día que se celebra la resurrección de Jesús.

Lo cierto es que lo que la gente deja de hacer o de lo que decidan abstenerse ha variado mucho y de persona a persona. Pero es decisión de cada cual. Algunos renuncian a los chocolates, los dulces y el café, tal vez la televisión también por los cuarenta días. Otros hacen ayuno de un día completo a la semana sin comer absolutamente ningún alimento y se dedican a orar y meditar en la Palabra de Dios.

Cuéntame, ¿qué haces tú en este tiempo de Cuaresma?

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué es el ayuno y por qué debería hacerlo?

Cuando alguien ayuna, renuncia la comida (u otra cosa) durante un período de tiempo para centrar sus pensamientos en Dios. Es un acto de arrepentimiento ante Dios. No es un acto que alguien debería hacer para presumir o para que los demás sientan lástima. Está destinado a reemplazar ese tiempo en el que normalmente pasarías comiendo, viendo algo, durmiendo, etc., con tiempo para estar en comunión con Dios, principalmente a través de la oración.

Diferentes tipos de ayunos de comida

Si quieres comenzar un ayuno, necesitas conocer que hay una variedad de formas en cómo hacerlo. El ayuno regular incluye cortar todas comidas y bebidas, excluyendo el agua. (Mateo 4:2) Algunas personas pueden dejar de comer solo un tipo de comida que les cuestan mucha dificultad restringirse de consumirlo (Daniel 10:3). También hay un ayuno en el cual solo consumes líquidos, como los jugos. Otros cortan cualquiera forma de alimento y bebida incluyendo el agua. (Ester 4:16) Pero esto solo debe durar solamente de tres a cinco días. Recuerda que los humanos no deben estar sin a beber agua por más de tres días. Como puedes ver, todos varían. Para no dañar su salud, asegúrate de hablar sobre esto con alguien que lo haya hecho antes.

Lo que necesitas saber sobre los ayunos antes de comenzar uno

“Si nunca has ayunado antes, ten en cuenta que en las primeras etapas puedes marearte y tener dolores de cabeza. Esto es parte del proceso de limpieza del cuerpo y pasará con el tiempo. Asegúrate de romper el ayuno gradualmente con fruta fresca y No coma en exceso después del ayuno. ¡El chile y la pizza pueden sonar bien después de varios días de no comer, pero por favor, ejerciten un poco de moderación y digan que no”! – (Lo que los cristianos deben saber sobre el ayuno, libro por Sam Storms) Al comenzar tu ayuno, considera las restricciones dietéticas. Si tienes desórdenes alimenticios, no se recomienda ayunar porque, como dice el pastor Brian Croft, “El objetivo del ayuno es combinarlo con un tiempo de oración más intenso y concentrado que traiga una mayor comunión con Dios, un mayor empoderamiento de los demás el Espíritu, y una mayor seriedad en tu alma”.

Cómo el ayuno nos afecta espiritualmente

El ayuno nos enseña decir “no”. Notaremos que se pone muy difícil en un cierto punto debido a todas las tentaciones que se presentan. Un ejemplo es estar en ayuno cuando vas a una fiesta de cumpleaños y quieres comerte un pastel o una croqueta. La carne te dice “date un capricho ya que trabajaste tan duro”. Cada oportunidad que niegas lo que la carne quiere, vences otra batalla. El punto de esta batalla es ser librado de cosas que posiblemente eran ídolos o adicciones. El punto también es vencer ese hambre o ansia que dejas que te controla. Cuando rechazas los impulsos  y buscas a Dios cuando los sientes, tú estás buscando esa comodidad en Dios en vez de en otra cosa. 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Ayuno?

“Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado. Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron.”  Hechos 13:1-4 (LBLA)

Muchos tienen la idea de que al ayunar recibirán una respuesta más rápida de Dios o que será más fácil de convencerlo a seguir sus propios planes humanos y en última creen que es una buena opción para adelgazar. Es verdad que ayunar es abstenerse de alimentos, pero para que este tenga valor real, debe estar acompañado de una búsqueda por Dios en oración, meditación en su palabra, un tiempo de alabanza y gratitud. Lo cual nos ayudará a ver nuestra situación a través de los ojos de Dios, a abandonar lo terrenal y aumentar el deseo de vivir en santidad y a recibir su aliento y dirección en cada decisión. Si hoy atraviesas por circunstancias que escapan de tus manos, te invito a hacer un ayuno, porque su palabra dice que hay géneros de demonios que sólo salen con ayuno y oración.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Dinamita espiritual

“Pero este género no sale sino con oración y ayuno.” Mateo 17:21 (RVR1960)

Muchas veces nos hallamos turbados cuando atravesamos por pruebas que humanamente parecen ser imposibles de resolver y nos olvidamos que la combinación del ayuno con la oración pueden resultar una bomba atómica espiritual capaz de destruir toda fortaleza creada por el enemigo y liberar el poder de Dios en nuestras vidas. ¡Si estás en una encrucijada o necesitas tomar decisiones, ayuna y verás cómo Dios obra a tu favor y los poderes espirituales de maldad caerán!

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Búscalo y lo encontrarás

“Así que ayunamos y oramos intensamente para que nuestro Dios nos cuidara, y él oyó nuestra oración” Esdras 8:23 (NTV)

El ayuno no sólo es un tiempo para abstenerse de comer sino para dedicarse por completo a buscar de Dios, este período especial entre el Padre y sus hijos es invaluable. A diario necesitamos que Dios intervenga cuando estamos pasando problemas y el ayuno es una de las armas poderosas que podemos usar en esos tiempos complicados. Él promete responder a quien le busca con fe e intensidad.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Beneficios del ayuno

Ayunar es no comer por uno o más días, pero sin llegar al extremo de pasar hambre y morir de inanición. Los especialistas en nutrición recomiendan ayunar por un día, al menos una vez por mes. Esto, con el fin de ayudar al cuerpo a reposar del proceso de la digestión y a generar mejores defensas. Otros beneficios del ayuno, son:

  • Permite que tu cuerpo queme células de grasa más efectivamente que una dieta regular. Esto se debe a que la fuente principal de energía es la grasa, pero cuando se ingiere demasiada azúcar, el cuerpo utiliza éste último como recurso. El ayuno hace que el cuerpo use la grasa en vez del azúcar, lo cual ayuda a tener un cuerpo más saludable y con el peso adecuado.
  • Hace que tu sistema digestivo descanse y ayuda a acelerar tu metabolismo. El ayuno hace que tu cuerpo procese eficientemente las calorías y tus intestinos funcionen de mejor manera. Esto es especialmente beneficioso para quienes tengan una digestión lenta.
  • De acuerdo a diversos estudios realizados en diferentes partes del mundo, el ayuno incrementa tus años de vida. Los investigadores llegaron a esta conclusión después de analizar a personas longevas y sus costumbres de alimentación. Algo que tenían en común era que ingerían menos cantidad de comida, y por lo tanto, tenían una rápida digestión.
  • Un grupo de investigadores descubrió que las personas que comen en exceso no reciben las señales correctas de su cuerpo con respecto al hambre. Cuando el cuerpo no ha experimentado hambre real, es común que genere una sensación de apetito a cada hora; sin embargo, cuando se ayuna, el cuerpo corrige las hormonas y se autoregula al momento de enviar una señal de hambre.
  • Incentiva la producción de una proteína llamada Factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), la cual es importante para el funcionamiento del cerebro. Esta proteína también protege al cerebro de sufrir Alzheimer y Parkinson.
  • Mejora el sistema inmunológico, pues reduce el estrés en el sistema interno y ayuda a que el cuerpo pueda combatir las infecciones y enfermedades.
  • Ayunar por un día hace que el cuerpo se libere de toxinas; además, hace que distribuya energías en otros sistemas. Este proceso incluso ayuda a tener una mejor apariencia en la piel y a reducir el acné.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Buscar a Dios

Es curioso cómo casi todos los cristianos definen la oración, el ayuno, la lectura de la Biblia y la meditación en un lugar privado: buscar a Dios. Lo que quieren significar es poner la mente en Dios de una manera dedicada.
Las palabras son una cosa rara: a veces dicen una cosa pero quieren significar otra muy distinta. Buscar, según cualquier definición confiable, es “hacer lo necesario para encontrar a una persona o cosa.” ¿Cómo esto puede tener sentido cuando la persona buscada es Dios? ¿No está en todas partes? No está escondido ni habita un lugar remoto.
Lo veo como una expresión más de ese continuo desplazamiento de la persona humana hacia el centro de todo: Busco a Dios para que, cuando lo encuentre, me responda, me consuele, me ayude, me traiga paz de mente y de espíritu. La característica central de toda religiosidad es la idea de la persona humana elevándose de algún modo hacia la divinidad para lograr de ella algo. El evangelio es algo completamente distinto: es Dios descendiendo a nosotros; no hay esfuerzo humano que pueda producir esto, no hay nada que buscar.
Otra fuente de donde parece proceder esta noción (recordamos eso del “único y personal Salvador”) es el individualismo que predomina en las culturas centrales de donde proviene la mayor parte de la teología y la enseñanza cristiana. Teniendo resuelta toda clase de necesidades materiales y disponiendo de una enorme batería de certezas fabricadas por la economía y la religión es natural que se hayan puesto ellos al centro de todo y a Dios como un servidor, pero no tan expuesto como un sirviente por lo cual hay que buscarlo.
Suena noble y bello escuchar a alguien decir que va a retirarse a un lugar privado para orar y ayunar para buscar a Dios. No vamos a promover aquí ninguna cruzada contra esta práctica. Sólo aportamos una mirada critica, siempre necesaria por estos rumbos.

(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Antes de preocuparte

Nehemías, un judío que trabajaba como copero para el Rey Artajerjes de Persia, recibió la visita de algunos hombres que llegaban de Judá que le dieron una triste noticia para él: «Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego». Nehemías 1:3 NTV

Esta noticia fue ocasión para que se entristezca mucho, llore, se ponga de duelo, ayune y ore a Dios pidiéndole perdón por los pecados de su pueblo, de su familia y también de él, y recordándole al Señor la promesa que les hizo si regresaran a Él: “Si me son infieles los dispersaré entre las naciones; pero si vuelven a mí y obedecen mis mandatos y viven conforme a ellos, entonces aunque se encuentren desterrados en los extremos más lejanos de la tierra, yo los volveré a traer al lugar que elegí para que mi nombre sea honrado”. Nehemías 1:8-9 NTV

Finalmente en su oración le pide a Dios que oiga los ruegos de todos los que le temen y que le ayude a tener éxito con el Rey Artajerjes, cuando pidiera permiso pues él tenía la intención de ir a Judá a restaurar su ciudad.

La actitud de Nehemías es la debemos imitar cuando los problemas llegan, el dolor provocó que llorara, ayunara, y orara a Dios por misericordia y una solución a lo que su pueblo pasaba.

Muchas veces nuestra reacción es contraria, lloramos y nos quedamos sumergidos en el dolor sin esperanza, incluso solemos enojarnos con Dios y nos alejamos, o permitimos que el problema tome control de todo nuestro ser, quedándonos derrotados; en cambio, Nehemías reconoció que hubo desobediencia y acudió a Dios para hallar gracia y cambiar la situación de su ciudad amada y de todos sus habitantes, y no fue decepcionado, porque el Señor le dio el éxito que le pedía.

Nunca es tarde para instruirse, la Biblia nos da tantos ejemplos de cómo actuar en situaciones complicadas, aprendamos que antes de preocuparnos que debemos acudir a Dios con todas las herramientas que dispuso para recibir dirección y esperanza.

¡Antes de preocuparte busca de Dios!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Él es misericordioso y compasivo

“Vuélvanse a mí ahora, mientras haya tiempo; entréguenme su corazón. Acérquense con ayuno, llanto y luto. No se desgarren la ropa en su dolor sino desgarren sus corazones. Regresen al Señor su Dios, porque él es misericordioso y compasivo, lento para enojar y lleno de amor inagotable. Está deseoso de desistir y no de castigar.” Joel 2:12-13 (NTV)

Dios conoce aquello que te hizo tropezar, que te llevó a pecar, sabe que te encuentras en el suelo, sin fuerzas, sin animo, triste y derrotado. Conoce los pensamientos que susurran en tu mente en este momento, que todo se acabó para ti, que ya no tienes más perdón.

Y es que a satanás le encanta golpear a las personas recordándoles su pecado, le gusta vernos derrotados y sin esperanza. Es especialista en condenar y un maestro para convencer de que todo está perdido. Pero Dios es amor y dador de nuevas oportunidades. Por eso nos dice: “Vuélvanse a mí ahora, mientras haya tiempo; entréguenme su corazón. Acérquense con ayuno, llanto y luto.” Si hoy estás leyendo este mensaje es porque Dios quiere que te levantes, vuelvas con un corazón arrepentido y sigas adelante.

No pienses que Dios te rechazará por haberle fallado reiteradas veces, todos hemos fallamos más de una vez. ¿Sabías tú que el Apóstol Pedro fracasó miserablemente? ¡El que camino sobre el agua se equivocó! Cuando Jesús más lo necesitaba, Pedro lo negó, ¡no una vez, sino tres veces!

Después de que Jesús resucitó de entre los muertos fue a Galilea y encontró a un abatido y derrotado Pedro, lo restauró y lo encamino de nuevo. No muchos días después de haber sido lleno con el Espíritu Santo, este mismo hombre, Pedro, predicó el primer mensaje de la iglesia y tres mil personas entregaron sus vidas a Cristo Jesús. Este relato sobre Pedro se encuentra en Mateo 26:69-75; Juan 21:1-17; y Hechos 2:14-41.

Y no sólo Pedro falló, hay muchos hombres de la Biblia que le fallaron a Dios, pero cuando se arrepintieron y volvieron a Él, fueron usados en gran manera.

Hoy puedes comenzar de nuevo,  levántate y vuelve a Dios;  Él conoce tu corazón y tu disposición para ser moldeado. No permitas que el enemigo te robe todo lo que Dios tiene preparado para ti y, sobre todo, no pierdas tu salvación  sólo porque volviste a caer. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse…” Proverbios 24:16

Nunca pierdas la esperanza.

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Amor en Acción

“Hananí, uno de mis hermanos, vino a visitarme con algunos hombres que acababan de llegar de Judá. Les pregunté por los judíos que habían regresado del cautiverio y sobre la situación en Jerusalén. Me dijeron: «Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego». Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo.” Nehemías 1:2-4 (NTV)

Nehemías fue un hijo de Dios que al enterarse de la triste noticia de su pueblo se quebrantó en llanto, oró y ayunó por sus compatriotas. Sus lágrimas expresaban y demostraban cuánto amor tenía por sus parientes. Su compasión y misericordia por sus seres queridos lo llevó a suplicar al único y verdadero Dios que podía ayudarlos.

Realmente eso es amor en acción y lo puedes aplicar en tu entorno. Si tú amas a tu familia, amigos, nación y ves cómo está la situación, no te quedarás con los brazos cruzados porque la persona que ama hace hasta lo imposible por el bien de sus amados. Nehemías es un claro ejemplo de amor, quien dio todo por el bien de su pueblo con el propósito de que ellos disfruten la vida y reconozcan al único Dios que los restauró.

Algunas preguntas para reflexionar: ¿Cuál es mi reacción cuando veo a mis amigos (as) destruyéndose en el pecado? ¿Qué hago cuando mi familia está en desgracia? ¿Cómo reacciono cuando mi país está envuelto en la idolatría y corrupción? ¿Soy una persona que tiene el espíritu de Nehemías?  ¿Me pongo a clamar y ayunar cuando veo que las cosas no están bien?

Cuando veas que las cosas a tu alrededor no andan bien, solamente busca a Jesús, pide Su misericordia y ayuda, así como lo hizo Nehemías. Dios te escuchará y ayudará.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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