buque Archives | CVCLAVOZ

All posts in “buque”

¿Quién sostiene el timón de tu vida?

Un buque se encontraba en inminente peligro, el barco estaba a punto de chocar contra unos altos peñascos.

De pronto un hombre, desobedeciendo las órdenes del capitán, fue hasta donde estaba el piloto, a quien vio amarrado y haciendo girar la rueda pulgada a pulgada para llevar el buque mar adentro. Cuando el  marino vio al hombre le sonrió y este último se apresuró a bajar y dijo a los otros pasajeros:

     – He visto el rostro del piloto y sonreía. No se preocupen.

Seguramente todos los pasajeros del barco estaban preocupados  y hasta  en pánico viendo cómo el buque podía chocar contra los altos peñascos. Desde el lugar en el que se encontraban y con la información que tenían, seguramente esperaban un final trágico.

Sin embargo, hubo un pasajero que decidió ir a ver a quien estaba en control y encontró una esperanza en la sonrisa del piloto.

Las noticias no siempre son buenas, a veces nos invaden los problemas y parece no haber esperanza, empezamos a ver cómo nuestra vida se dirige hacia rocas que podrían destruirnos. Pero cuando eso sucede, podemos ir a buscar a Dios, quien dirige nuestras vidas y confiar en que no hay nada ni nadie que pueda lastimarnos.

“Pero cuando tenga miedo, en ti pondré mi confianza. Alabo a Dios por lo que ha prometido.
En Dios confío, ¿por qué habría de tener miedo? ¿Qué pueden hacerme unos simples mortales?” Salmos 56:3,4 (NTV)

Cuando las dificultades invaden nuestra vida y no sabemos qué hacer, cuando todo parece perdido, podemos levantar la mirada para ver al piloto de nuestras vidas. Sin duda alguna, encontraremos paz al saber que Dios es quien tiene el timón en sus manos.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Milagro en alta mar

En un viaje por el océano, una señora se puso tan enferma por el mareo que el médico le dijo que solamente el comer muchas naranjas podría restablecerla. La señora,  en su debilidad dijo:

– Doctor, no se apure, mi Padre Celestial me las enviará. Yo voy a pedírselo ahora.

– Pero, querida señora- contestó él – no olvide que nos hallamos en la mitad del océano.

– No importa, amigo mío; para Dios todo es posible.

Unas horas más tarde, el mismo doctor entraba corriendo hasta la enferma, para poner a los pies de su cama un cesto colmado de naranjas.

Como pudo, nervioso y maravillado, explicó su procedencia:

– Un buque averiado… le hemos auxiliado… un cargamento de naranjas en el buque… un…

– ¡Un milagro de mi Padre Celestial, doctor! – le interrumpió la enferma.

Humanamente vemos miles de impedimentos para todo lo que hacemos y queremos, normalmente confiamos más en las cosas que vemos y percibimos con nuestros sentidos que en Dios, olvidando que para Él no hay nada imposible.

“He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?” Jeremías 32:27 (RVR1960)

No importa dónde te encuentres, ni cuáles sean tus circunstancias, si tienes fe en Dios y confías en Él de todo tu corazón verás milagros suceder, aún contra toda posibilidad humana.

A Dios no lo limitan las circunstancias, los lugares ni las personas, lo único que no permite que se mueva la mano de Dios es nuestra incredulidad, nuestra falta de fe.

Pon en acción tu fe, deja de ver las circunstancias que te rodean y cree que para Dios no hay nada imposible.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Barco de guerra o crucero turístico

La principal diferencia entre un barco de guerra y un trasatlántico de uso turísticos, es que uno está preparado no solo para atacar sino también para recibir ataques, el otro ha sido equipado con áreas de recreación y descanso.

Los buques de guerra poseen sistemas de armas, están blindados y aunque eso adhiere un peso extra, normalmente son rápidos y más fáciles de maniobrar que cualquier otro barco. Entre otras cosas, cuentan con munición, abastecimiento para su tripulación, áreas de entrenamiento, radares para detectar enemigos, artillería pesada y sobre todo, soldados que actúan coordinadamente en caso de alerta.

Por otro lado, los trasatlánticos o barcos turísticos se mueven con lentitud, tiene áreas de confort para la recreación de cada pasajero, los eventos son coordinados para el deleite de los turistas. Durante el día existen actividades en grupo en el que se puede disfrutar de un show, pero también, tranquilamente uno se puede disfrutar de lecturas recostado sobre la cubierta tomando sol con una sombrilla y agua de coco.

La armada naval se ha convertido en la forma más importante de defensa para los países que cuentan con un litoral o que poseen áreas costeras que resguardar. En tiempos de guerra son totalmente esenciales para el traslado tropas, municiones y alimentos, ya que tiene una capacidad mucho más grande que cualquier tipo de transporte aéreo.

Los cruceros tienen como fin mantener contento y cómodo al turista. Hoy en día existen muchas empresas ofreciendo paquetes de viaje en distintas categorías, tratando de llenar la capacidad del trasatlántico.

Ambos barcos han sido construidos con distintos fines y las diferencias son totalmente marcadas y comprobables a simple vista.

Tomemos esta analogía y meditemos un poco: ¿A cuál de estos barcos debe parecerse más a una iglesia?

Salmos 18:32-34 dice: “Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino; Quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas; Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce.” Versión Reina-Valera 1960

Dios quiere adiestrarnos para que sepamos pelear cada batalla que se presenta en nuestra vida, de hecho 2 Timoteo 3:17 agrega refiriéndose a la Biblia: “…a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” Versión Reina-Valera 1960

La iglesia es un barco de guerra donde se preparan hombres y mujeres para pelear batallas espirituales con firmeza en la palabra de Dios, y no un crucero de placer al que se asiste con fines turísticos y de recreación.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend