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Todo depende de ti 1

Todo depende de ti

Recuerdo que, hace un tiempo, encontrar la respuesta a la tarea asignada por los maestros de escuela no era tan sencillo porque uno tenía que leer libros y más libros para hallar lo que se requería, ya que toda la información se encontraba en ellos. En la actualidad todo es más fácil, con sólo escribir en un buscador de internet como Google, la palabra que se requiere, encontramos un sinfín de información que está al alcance de todos; y lo que comúnmente la mayoría de las personas hace es: Copiar y Pegar ¿No es así?

No hace mucho escuché un comentario que decía, “Me esfuerzo tanto para alcanzar mis metas, pero veo a otra persona en mi misma situación y no le cuesta tanto como a mí, parece que a él todo le cae del cielo”

La verdad es que  todo lo que deseamos alcanzar merece que se le ponga el esfuerzo necesario, y no esperar a que el tiempo lo haga todo o que las cosas se den, porque a veces es necesario pelear por la bendición y no escoger lo que aparentemente ya está hecho, como Lot  lo hizo al escoger una tierra aparentemente bella a sus ojos.

La Biblia, en Génesis 13, nos menciona la separación de Abram y de Lot, siendo ellos  hombres ricos en ganado, plata, oro, tiendas, etc., la tierra donde vivían no era suficiente para que habiten juntos, por sus grandes posesiones.

Pero después de un breve conflicto entre los pastores de ambos, Abram le dijo a Lot que no era necesario llegar a la pelea, considerando que son parientes, pero que sí era mejor separarse, entonces Abram le dio a escoger a Lot su sobrino la tierra donde empezaría de nuevo.

“Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.” Génesis 13:10-11 (RVR)

Lot escogió una tierra hermosa, pero no sabía que finalmente sería su perdición por todo lo que representaba. Desde muy joven Lot perdió a su padre, pero contaba con el ejemplo de su tío Abram y de su abuelo Taré; aparentemente vivía a la deriva con la ley del mínimo esfuerzo, estaba tan atrapado en su presente que era incapaz de ver las consecuencias de sus acciones, lo que quizá repercutió en su futuro.

Posiblemente en este tiempo te has acomodado a una sociedad que busca lo sencillo sin hacer el mínimo esfuerzo para conseguir una meta, puede que hasta el día de hoy hayas vivido a la deriva o dependiendo de una herencia o que simplemente esperas que las  bendiciones caigan del cielo, pero déjame decirte que si vives buscando lo fácil y lo que no te demande tiempo o esfuerzo, los resultados serán de la misma forma.

Las bendiciones de Dios están sobre nosotros, pero no todo lo que uno desea conseguir será sencillo, se necesita poner esfuerzo para alcanzar una meta. Así que ¡Todo depende de ti!

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Deja de lamentar 2

Deja de lamentar

¿Alguna vez dijiste: Por qué no hice esto o tal cosa,  nada de esto hubiera sucedido si yo hubiera actuado a tiempo?

Muchas veces vivimos situaciones en las que pudimos haber intervenido para evitar grandes catástrofes en nuestras vidas; pero por nuestro temor, vergüenza, dejadez, etc. no lo hicimos y al final terminamos lamentando no haber actuado a tiempo.

En realidad, aunque estos son pensamientos que muchas veces llegan a nuestra mente, Dios quiere que nos volvamos a levantar de donde caímos.

La Biblia nos cuenta que hubo un hombre llamado Pedro, quién cometió el error más grande de su vida, el mismo que casi le costó su ministerio y no porque Dios no pudiera perdonarlo, sino porque a él le costó hacerlo. Después de negar tres veces a su Señor, con quien había pasado bastante tiempo, empezó a lamentarse y a retroceder hacia el pasado, así como cuando sólo era un pescador y no un discípulo suyo.

El conocer a Dios, ser un discípulo suyo, ministro de alabanza, pastor, maestro, etc. no es garantía para no tener dificultades, contratiempos, y grandes caídas. Todos somos tentados, incluso Jesús también lo fue, pero jamás pecó porque con la palabra resistió al diablo y eso es algo que debemos hacer cuando nos hallemos en situaciones similares; y con toda confianza podremos acercarnos a nuestro salvador, sabiendo que Él nos perdonará de toda maldad.

Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Hebreos 4:15 (NVI)

Si hoy volviste a caer en el mismo error no es momento de lamentarse sino de pedir perdón y levantarse. Así como a los grandes boxeadores se les exige volverse a levantar cuando caen al suelo, porque no saben si el siguiente  golpe  está a punto de darles la victoria, de la misma forma Dios te alienta a levantarte porque Él tiene la victoria preparada para ti.

Levantarse quiere decir confiar plenamente en Dios a pesar de lo grande que pueda parecer el obstáculo. Ya no te bases en los: “Si hubiera hecho o dicho antes…” No vale la pena lamentarse por algo que ya pasó, es momento de avanzar y para ello debes confiar en un Dios que te ama y perdona cada uno de tus errores.

 “porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará; los malvados, en cambio, se hundirán en la desgracia.” Proverbios 24:16 (NVI)

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡A empezar de nuevo! 3

¡A empezar de nuevo!

Si bien cada día podemos empezar de nuevo, el inicio de una etapa puede ser bastante alentador para este propósito. Cuando culmina un tiempo siempre evaluamos cómo nos fue, lo que hemos logrado, los avances y fracasos; a pesar de los resultados este análisis nos ayuda porque se da fin de un periodo para emprender otro y tener la oportunidad de ser mejor.

“Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que sí hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzarme por alcanzar lo que está delante, para llegar a la meta y ganar el premio celestial que Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jesús.” (DHH) Filipenses 3:13-14

Tenemos una carrera por delante, por tanto es tiempo de soltar el pasado. Si queremos que este nuevo año sea grandioso y podamos alcanzar nuestras metas, existe un requisito primordial que es olvidar lo que queda atrás y esforzarnos por lo que está adelante. Tienes un largo camino por recorrer y ¡lo que quedó atrás ya no cuenta!

Es suficiente de lamentarse por las caídas, debilidades o errores cometidos; eres humano y es natural que te equivoques, e incluso que vuelvas a caer, pero tu mirada no debe estar en ello sino en el reto que tienes por delante. Este tiempo te animo a luchar por tus sueños, valora a las personas que están contigo porque quizá mañana se vayan, disfruta el presente y ¡Perdona!

El perdón es necesario para que no sigas atado emocionalmente al ayer ¿Quieres avanzar? Entonces quiebra todo lo que te une al pasado como la amargura y el rencor. No olvides que por delante te esperan lindas bendiciones, amistades que conocerás y otras cosas, pero primero debes aprender a soltar lo que está atrás.

¡Olvidemos y sigamos adelante!

 

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¡No vuelvas a pecar! 4

¡No vuelvas a pecar!

Muchas veces cometemos el error de medir el pecado por la gravedad del asunto, pero debemos saber que delante de Dios no hay diferencias sino consecuencias. Puede que algunos pecados pasen desapercibidos para el hombre, pero no así para Dios; porque tanto el mentiroso, como el asesino y el homosexual están en la misma línea o como alguien dijo: “en el mismo bote”.

En Juan 8:1-11 Podemos encontrar la famosa historia de la mujer que fue sorprendida en adulterio, quien por los fariseos fue llevada no sólo ante Jesús sino ante una gran multitud para ser avergonzada y apedreada.

4”Y le dijeron a Jesús:

—Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo pecado de adulterio.En nuestra ley, Moisés manda que a esta clase de mujeres las matemos a pedradas. ¿Tú qué opinas?

Ellos le hicieron esa pregunta para ponerle una trampa. Si él respondía mal, podrían acusarlo. Pero Jesús se inclinó y empezó a escribir en el suelo con su dedo. Sin embargo, como no dejaban de hacerle preguntas, Jesús se levantó y les dijo:

—Si alguno de ustedes nunca ha pecado, tire la primera piedra.

Luego, volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el suelo. Al escuchar a Jesús, todos empezaron a irse, comenzando por los más viejos, hasta que Jesús se quedó solo con la mujer. 

 Juan 8:4-9 (TLA)

¿Cuántas veces has sido acusado por el enemigo a causa de tu pecado? No sé cuáles son los errores que has cometido, pero Dios vino para perdonarte y no para acusarte.

Su amor es tan grande que aun siendo merecedores de la muerte por nuestros actos no arrojó ni una sola piedra para acusarnos.

Puede que la gente a tu alrededor haya sido testigo de tus grandes o pequeños errores y tal vez hayan intentado avergonzarte por ellos, pero si Dios no te condena, ¿Quiénes son lo demás para hacerlo?

 “(…) Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar.” Juan 8:11 (TLA).

Qué agradable es saber que tenemos una nueva oportunidad en Jesús. Levántate y deja que su amor te dirija hacia su voluntad.

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristianaCVCLAVOZ.

Solamente una parte… 5

Solamente una parte…

Muchos cristianos se torturan pensando que no recibirán el perdón de Dios por todo lo que hicieron, peor si se trata de una recaída; piensan que el Señor solamente les ha perdonado una parte y lo demás está en deuda. Este pensamiento es tan infantil como el niño que cree que sus padres lo odian por hacerles enojar.

Referente a este tema, quisiera darte un ejemplo: imagina que tienes un hijo pequeño al cual le dices: “cuidado con ensuciar tu ropa”, pero cuando él va a jugar se ensucia las manos, la cara, los pies y, en especial, las prendas que te costaron lavar. Entonces, regresa a casa con temor sabiendo lo que hizo ¿lo vas a botar o bañar? Imagino que no sólo le lavarás la ropa, sino le darás una ducha completa porque quieres que esté totalmente limpio, lo mismo sucede con el Señor.

Cuando te acercas a Dios, jamás te botará, ni te perdonará sólo una parte, sino que limpiará tu alma de toda mancha en su totalidad porque quiere que disfrutes de una vida santa con Él.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” Juan 3:17 (RVR 1960).

El Señor no vino a condenarte, por tanto, no sigas castigándote más. Por supuesto que nuestro mal comportamiento tendrá sus consecuencias, pero es mejor enfrentarlas con el Señor y no separados de Él.

Si eres un creyente que en este momento se encuentra triste por los pecados que ha cometido, desanimado y hasta frustrado por volver a caer, en esta oportunidad te invito a regresar a casa, pide perdón al Señor y decídete empezar de nuevo.

Por otro lado, si aún te resulta difícil continuar, te invitamos a escribirnos, nos gustaría apoyarte.

 

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Deja atrás el lamento 6

Deja atrás el lamento

Resulta comprensible cuando vemos a alguien lamentarse por las caídas que ha sufrido. Muchas veces dicho estado de ánimo es el resultado de la pérdida de algo que la persona considera valioso, sea esto, un ser querido, un empleo o simplemente el tiempo que pasa y nunca vuelve atrás. Pero quizás, sea un buen propósito para este nuevo año, cambiar lamento por arrepentimiento.

La palabra arrepentimiento significa “cambiar” de corazón, dirección, y mentalidad. Por ejemplo, si en algún momento me he quejado de mí mismo, pensando que “Soy un fracaso, un desastre, no sirvo para nada” Es tiempo de pensar diferente: “soy capaz, tengo potencial, y soy valioso”, es decir se trata de renunciar al lamento para iniciar un necesario proceso de cambio.

Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse…” Proverbios 24:16 (RVR1960)

¿Sabías que el fracaso es una parte normal del éxito? Las personas que han alcanzado importantes logros o metas, han podido superar los obstáculos que se les oponían, al igual que sus terribles caídas. Pero ellos han aprendido de estas experiencias y han decidido levantarse, porque la realidad es que de los errores también se aprende.

La palabra de Dios dice: “Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte”. En 2 Corintios 7:10 (RVR1960)

En este pasaje se mencionan dos tipos de tristeza: la tristeza según Dios y la tristeza del mundo. La tristeza según Dios produce arrepentimiento, es decir, nos motiva a cambiar y actuar. Mientras que la tristeza del mundo conduce a la muerte, debido a que la persona se deprime, desmoraliza y pierde los deseos de vivir.

Otro aspecto que es fundamental destacar es “la autocompasión” es decir “sentir lastima por nosotros mismos” es una emoción destructiva que nos lleva a vernos como víctimas de la situación, por lo tanto, perdemos los deseos de luchar. Es importante aclarar, que esta situación de “autocompación” no nos deja ninguna enseñanza positiva, por el contrario puede llevarnos a hundirnos en una profunda depresión.

Es verdad, cometimos errores, tuvimos caídas, algunas veces hemos fracasado, sin embargo debes declarar con fe que las metas que quieres alcanzar, dependerán de ti, porque si Dios está contigo, ¿quién contra ti? Es tiempo de cambiar y tomar responsabilidad por el futuro.

En esta oportunidad te animo a seguir el camino del cambio, comienza por no sentir lástima de ti mismo porque tú puedes superar aún los mas grandes obstáculos y alcanzar tus metas, recuerda que Dios te ha dado las capacidades para hacerlo, ¡levántate y continúa rumbo al éxito!

Por último, si el 2017 ha sido un año de éxito para ti, recuerda que aun te espera un nuevo año ¡no te conformes y ve por más! Dios tiene un propósito para ti.

 

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De la debilidad…al pecado 7

De la debilidad…al pecado

Eli es un personaje del Antiguo Testamento con un problema muy actual. Durante cuarenta años fue líder de Israel y un excelente sacerdote que se ganó el respeto del pueblo. Sin duda era una buena persona y si bien no estaba cometiendo adulterio ni robando las ofrendas, su deficiencia como padre lo llevó a la tragedia.

Si Elí era un buen hombre, ¿Qué pasó? ¿Por qué fracasó?

Cometió tres errores que como padres o líderes somos también propensos a caer.

     – Fue tolerante con el pecado, Eli estaba consiente que sus hijos Ofni y Fines cayeron en fornicación aun siendo siervos en el tabernáculo, no se atrevió a reprenderlos.

       – Fue muy tímido para poner mano fuerte a la rebeldía de sus hijos. Es verdad que ya tenía una edad avanzada y tal vez se sentía débil físicamente, pero hizo muy poco para corregirlos.

    – Fue lento para actuar y reprender el mal proceder de sus hijos y cuando quiso hacerlo, ya era demasiado tarde, porque ellos no quisieron obedecerlo.

“Elí, que ya era muy anciano, se enteró de todo lo que sus hijos le estaban haciendo al pueblo de Israel, incluso de que se acostaban con las mujeres que servían a la entrada del santuario. Les dijo: ¿Por qué se comportan así? Todo el pueblo me habla de su mala conducta”. 1 Samuel 2:22-23 (NVI)

Si en estos días has visto cómo un integrante de tu familia o de tu congregación ha cometido una falta que deshonra a Dios y por no quedar mal con esa persona o por no sentirte fuerte espiritualmente no dijiste nada y lo dejaste pasar ¡Ten cuidado! Dios no puede ser burlado, Él es capaz de quebrantar sus promesas para erradicar el pecado. Esto fue lo que hizo con Elí y sus hijos, el Señor le había prometido que su familia ministraría para siempre, pero a causa de la desobediencia anuló su promesa y lo cambió por maldición.

Ofni y Fines murieron y más adelante Elí también lo hizo. Tal vez el futuro habría sido otro si Elí no se hubiera convertido en cómplice de sus hijos.

Hoy por hoy, en la posición que te encuentres, Dios te dio una gran responsabilidad para con tus hijos u ovejitas de tu congregación, si te sientes incapaz de reprender a alguno que haya caído en pecado, empieza por examinar tu vida y busca alguna debilidad moral o espiritual para no dudar y actuar con rapidez ante el pecado.

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.” Salmos 139:23-24 (RVR)

Por Ruth Mamani.

 

 

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No más de lo que puedas resistir 8

No más de lo que puedas resistir

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”. 1 Corintios 10:13 (RVR1960)

Las tentaciones están a la orden del día, pero qué lindo es saber que en medio de todo ello, Dios permanece fiel y no permitirá que las tentaciones sean mayor a nuestra resistencia. Si ha habido momentos en los cuales te ha sido difícil decir no al pecado y volviste a caer en lo mismo de ayer, hoy te recuerdo que si es posible vencerlo. ¿Cómo? Busca a tu padre en oración y permite que Él te fortalezca a través de su palabra.

Por Ruth Mamani

 

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¿Estás siendo tentado? 9

¿Estás siendo tentado?

El diccionario define tentación como “Impulso o estímulo que induce a hacer una cosa”. En la palabra de Dios encontramos historias interesantes de personajes que cayeron ante una tentación.

– Eva fue tentada por la serpiente para comer del fruto prohibido.
– Sansón cayó en manos de Dalila y ese fue el principio de su derrota.
– David, fue tentado al ver Betsabé y fue el inicio de su camino en la inmoralidad para luego convertirse en un asesino.

No podemos negar las obras y los planes del enemigo, seas creyente o no en algún momento la tentación llegará. La palabra de Dios nos dice: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar” 1 Pedro 5:8 (NTV), satanás jamás se quedará quieto porque su objetivo es destruir y matar.

¿Qué hacer cuando estamos siendo tentados?

1.- Procura una vida de oración.- No esperes tener problemas para comenzar a buscar de Dios,  Mateo 26:41 dice: “Manténganse despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Ustedes tienen buena voluntad, pero son débiles” (DHH), muchos cometemos el gran error de creer que como creyentes somos inmunes a la tentación y ese el principio de una muerte anunciada porque las tentaciones llegarán pero si estamos fuertes en la oración podremos resistir.

2.- Medita en la palabra de Dios.- Jesús también fue tentado pero, en medio de esa situación, nos dio una estrategia para resistir al enemigo, Él dijo “Escrito está” usó la palabra para hacerle frente a satanás, ahora la pregunta es ¿Cuánto de la palabra conoces y tienes? ¿Son suficientes para responder adecuadamente cuando seas tentado? “Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios” Efesios 6:17 (NTV).

3.- Congrega.- Dios en su palabra nos insta a no dejar de congregar ¿Por qué? el ladrón para atacar no lo hace cuando hay mucha gente a nuestro alrededor, esperará a que estemos solos; del mismo modo puede obrar satanás, alejará a los creyentes de la iglesia a través de un problema o le dará un simple motivo para dejar de congregar y es allí cuando atacará.

Como hijos de Dios somos el blanco del enemigo y agotará todos sus recursos para que caigamos en la tentación, pero debemos estar firmes y con las armas adecuadas para resistir los tiempos de ataque.

 “Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman” Santiago 1:12 (NTV)

Por Judith Quisbert.

 

 

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Perdida 10

Perdida

Un grupo de estudiantes, a cargo de una educadora,  fueron de paseo a un bosque con la única regla de permanecer en el grupo; sin embargo, una adolescente quiso hacerlo a su manera y se apartó del camino.

Ella sabía que debía regresar, conocía cuál era el camino, pero no lo hizo; tal vez porque sentía vergüenza o por creer que no necesitaba de los demás. Cuando empezó a anochecer y el camino era poco visible ya estaba demasiado apartada del grupo y entonces se dio cuenta de que un lobo la asechaba y aunque corrió para salvar su vida fue demasiado tarde.

“Vuelve, oh Israel, a Jehová tú Dios; porque por tu pecado has caído.” Oseas 14:1

En este pasaje el Señor pide a su pueblo que “vuelva” porque a causa de su pecado está en dificultades o se le aproxima un sufrimiento mayor. Él sabe que el enemigo aprovecha cuando estamos lejos de su protección y también conoce las dolorosas caídas que sufrimos por separarnos de Él.

La adolescente caminó todo el tiempo como si estuviera perdida, pero no lo estaba, ella conocía el camino y sabía lo que tenía que hacer. Así mismo, nosotros sabemos qué debemos hacer cuando estamos alejados de Dios: volver a orar, estudiar la Palabra, volver a ir a la iglesia y servir, pero no lo hacemos por vergüenza o porque creemos que no necesitamos de Dios.

“Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción.” Job 22:23

La desobediencia siempre nos apartará del camino correcto, por tanto, es importante analizar cómo se encuentra tu vida espiritual y si estás consiente que estás alejándote de Su voluntad o te estás enfriando; entonces, decide “volver” al camino correcto y de esta manera alejar la aflicción de tu casa.

¡No esperes a que sea demasiado tarde!

 

 

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¡Mira arriba! 11

¡Mira arriba!

Cuenta una historia que, mientras visitaba a una vecina, una madre permitió que su hijo de seis años saliese a jugar a la calle. Después de un momento fue a ver lo que hacía el niño. Allí cerca se hallaba un pintor que trabajaba sobre elevados andamios y, aterrada, observó la señora que su hijo se había subido hasta el último peldaño de la escalera.

  • ¡Bájate, Enrique! – gritó desaforadamente y su voz alarmó al niño, quien rápidamente miró hacia abajo, lleno de terror.

El pintor, dándose cuenta de lo que acontecía, con voz  reposada calmó a la madre exclamando:

  • El pequeño está bien, yo me hago cargo de él.

Al niño le dijo:

  • Escúchame amiguito: mira hacia arriba y sube hasta donde estoy.

El niño levantó los ojos,  sonrió, y llegó sano y salvo con el pintor, quien tomándolo en brazos descendió con él cuidadosamente y lo entregó a la madre atribulada.

A todos nos pasa que cuando estamos en una situación complicada tendemos a mirar abajo, a las circunstancias, nuestros defectos y las todas las cosas adversas que nos rodean, cuando en realidad deberíamos levantar la vista y fijar la mirada en Dios.

Siempre que se va escalar o trabajar en altura, una de las  recomendaciones que se da es la de no mirar hacia abajo, esto porque el vértigo, que es una sensación ficticia  por una alteración en el oído o el sistema nervioso central, hace que sintamos que las cosas alrededor nuestro se están moviendo o, inclusive, podemos sentir que somos nosotros los que estamos dando vueltas o flotando; este desequilibrio puede hacer que caigamos si no cambiamos nuestra mirada.

Esa misma sensación experimentamos cuando estamos con problemas y nos sentimos agobiados, por eso mismo mirar hacia arriba siempre será lo mejor, el cambio de dirección de nuestra mirada nos mantendrá a salvo.

“Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra. No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida”.  Salmos 121: 2,3 (NVI)

Dios no permitirá que nos lastimemos, sino que nos tomará entre sus brazos con amor y nos conducirá a un lugar seguro. ¡Mantén fija tu mirada en Dios, Él cuida de ti!

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¡Construir! 12

¡Construir!

Generalmente toda persona suele establecerse metas personales: estudiar una carrera profesional, tener una familia, brindar una educación sana para los hijos, tener un negocio propio y lucrativo, levantar en un buen ministerio, etc.

Todos esos logros suenan nobles y honorables, pero sin duda requieren esfuerzo continuo y dedicación permanente, ya que nada que sea perdurable es construido de la noche a la mañana.

Salmos 127:1 dice: “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vélala guardia.” Versión Reina-Valera 1960

Esta es la realidad: No importa lo que estemos construyendo, logrando o levantando, en algún momento las dificultades se harán presentes y tratarán de arrasarlo todo, es más, esas mismas dificultades provocan que nuestras debilidades y el mal carácter que tenemos se hagan evidentes para quienes nos rodean. Todo esto puede provocar inestabilidad y la mayoría de las veces nuestra capacidad puede ser rebasada.

Mateo 7:24-25 dice: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.” Versión Reina-Valera 1960

Un nuevo año termina y otro más está por comenzar. Quizás hubo muchos emprendimientos o metas que te pusiste a ti mismo, y tal vez no todo se ha cumplió como esperabas. No te desanimes.

Un nuevo año es una nueva oportunidad para volver a empezar. Esta vez ten presente a Dios porque lo que Él hace siempre permanece. Su poder tiene la cualidad de hacer posible aquello que para nosotros parece imposible, sencillamente porque cuando nuestra capacidad es rebasada su fuerza continúa, cuando nuestra sabiduría es insuficiente Él puede seguir guiándonos y cuando parece que ya nada se puede hacer, Dios todavía puede hacer más.

Si ya empezaste y ves que existen problemas golpeando tus proyectos, tu familia, tu negocio, tu ministerio, etc. es hora de incluir a Jesús en todo el proceso, porque todo lo que es edificado sobre la Roca firme permanece.

Dios es fiel.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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