cambios Archives | CVCLAVOZ

All posts in “cambios”

Estados alterados

A fin de sacar algunas frases interesantes para colocar en el estado de WhatsApp releo artículos que he escrito aquí desde octubre de 2012.

Confieso que si alguien lee la totalidad de estas notas, que superan las 650 ediciones, habrá hecho un viaje al fondo de mí.

Esto no es poco decir porque es un viaje complejo. Volver a leerlos ha sido algo revelador porque describen un período de dramáticas decisiones y grandes cambios.

Me di cuenta que los primeros tres años exploraban mucho más los sentimientos que el pensamiento. A este último modo lo he denominado “escritura técnica”, que se dedica a tratar cuestiones de orden, digamos, material.

La mayor parte de ese primer período profundiza en el dolor, la soledad, el redescubrimiento del entorno físico, el cuerpo en transición, la ida al amor y el regreso, los deseos contenidos, la celebración del libro, la escritura y el viaje, otros detalles mínimos como la rosa, el helecho, la buganvilla, la lavanda y el café. También las empanadas del “18” (sólo para chilenos).

Observo estados de gran esperanza y expectante contemplación de las posibilidades junto a otros de gran desapego, casi despedida y sosegado escepticismo, especialmente frente a la convicción de que no parece que las cosas van a cambiar para mejor.

Una de mis colegas del trabajo solía decirme – ahora no, curiosamente – que yo era ciclotímico, es decir, que experimentaba frecuentes altibajos emocionales. Leo que estos estados son menos agresivos que el trastorno bipolar pero se le parecen.

Le explico a mi amiga que son “estados alterados” porque no siempre me someto a los dictados de la justa razón.

A veces la razón no me entiende y no me encuentro dispuesto a entenderla a ella. Es decir, a pesar de lo que dice un amigo mío, en esos momentos simplemente no voy y hago lo correcto.

(Noto algo interesante sobre la gente que siempre hace lo correcto: tiene ese aire de “yo soy más santo que tú” aunque a veces tengo la sospecha de que se sujetan a la razón pero se mueren de ganas de otra cosa).

Tengo preguntas. No tengo todas las respuestas que me hacen falta. No todo está tan clarito. Hay días que en que me asiste, como a Sábato, una demencial esperanza en la gente y otras veces no tengo más ganas de tener esperanza.

Debo parar aquí. Me estoy repitiendo…

Los cambios pueden aterrorizarnos…

No sé si a ustedes, pero aunque pueden ser emocionantes al principio y nos pueden llenar de buenas expectativas; con el paso del tiempo y mientras no llegan, se nos pueden hacer difíciles esos cambios y nos pueden invadir de temores.

Es posible que sea que yo solo esté pasando por uno de esos días donde me ataca un poco la ansiedad por los cambios que se están produciendo en mi vida. Por momentos quisiera que todo se diera como lo pienso, como lo sueño, en tiempo récord y no es así. Todo se toma su tiempo.

Tal vez porque en principio me puse como meta tres meses y el tiempo se está cumpliendo y no he hecho yo todos los cambios que creí que tendría listos…pero mientras escribo esto, que viene siendo como una terapia para mí, pienso también en que sí he hecho bastante. Pienso mejor en lo que he hecho y no en lo que me falta por hacer, ya que eso precisamente fue lo que me quitó un poco de sueño anoche. Terrible…

Por tanto, los dejo en manos de Dios…(los cambios que deben suceder) y en Su tiempo todo saldrá de acuerdo a Su voluntad, que es mejor que la mía.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Hacia la perfección

Un hombre encargó a cierto artista la ejecución de una escultura y visitando su estudio, después de una ausencia de varias semanas, le pareció que la obra no había hecho ningún progreso.
– ¿Qué has hecho en todos estos días? – Preguntó el caballero al artista.
– Trabajar en esta figura.
– Pero no veo nada nuevo en ella después de mi última visita.
– ¿Cómo?- Replicó el artista- He sacado un poco más de este músculo, he modificado esta parte del vestido, he cambiado ligeramente la expresión de este labio…
– Pero esas son insignificancias, pequeñeces – dijo el caballero.
– Es verdad señor, pero la perfección la constituyen precisamente las pequeñeces que parecen insignificantes.

Nuestra vida es como esa escultura que para ser perfecta debe ir trabajándose poco a poco cada día en aquellas cosas que quizás parecen pequeñas e insignificantes pero que si no se corrigen no nos permitirán llegar a ser aquello que estamos destinados a ser.
Muchas veces, queremos cambiar de golpe algo que no nos gusta o que nos molesta y cuando no podemos nos frustramos y enojamos. Pero lo cierto es que los cambios deben ir dándose día a día.
“No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo”. Filipenses 3:12 (NTV)
En este camino hacia la perfección todos tendremos días buenos y malos. Quizás hoy tengamos un gran día y podamos dominar nuestro carácter, logremos leer la Biblia como nos propusimos o dediquemos más tiempo a nuestra familia y, posiblemente, mañana fallemos en algo; pero eso no debe derribarnos y hacernos retroceder. Debemos ser conscientes de que cada día es una nueva batalla y que todos los días debemos encomendar nuestras vidas a Dios para que Él vaya puliéndolas y haga de nosotros hermosas obras de arte.
Quizás no veas grandes cambios de un día a otro pero ten por seguro que si te esfuerzas cada día un poco en ser mejor, los cambios se darán y llegarás a ser esa persona que Dios quiere que seas.
Recuerda que los verdaderos cambios, esos que perduran, no suceden de la noche a la mañana, necesitan perseverancia y esfuerzo, así que no te desanimes y continúa luchando.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Después nos toca…

Al pasar por diferentes lugares se puede observar ancianos en necesidad, ya sea vendiendo algunos productos para ganarse la vida o solos, esperando que alguien los ayude a cruzar las calles. La pregunta es ¿dónde están sus hijos?

Otros casos son más inquietantes porque la persona mayor sufre estando con sus hijos debido a que ellos no le tienen paciencia, ninguno los quiere tener en su casa o invertir en sus cuidados, considerando una carga a sus progenitores, en lugar de estar agradecidos por su vida.

Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.” Efesios 6:2-3 (RVR 1960)

El Señor nos ordena que honremos a nuestros padres, además nos da una hermosa promesa: si obedecemos nos irá bien y se alargaran nuestros años de vida. Por tanto, si te preguntabas cuál es la fórmula para vivir más tiempo, esta es clara “hora a tus padres”, es un mandato y bendición de Dios.

 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Gálatas 6:7 (RVR 1960)

La realidad es que estamos sembrando lo que vamos a cosechar, todos envejecemos así que tarde o temprano estaremos en el lugar de nuestros padres.

¿Cómo están tus padres? En esta oportunidad te animo recordarlos y  ponerte en su lugar. Así como enfrentamos cambios dolorosos en nuestra vida como la pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación u otros, también ellos los sufren; los cambios que viven provocan en las personas mayores sentimientos de tristeza y soledad en los cuales necesitan apoyo.

En su tiempo el Señor te recompensará por la honra que les diste a tus padres, por lo que comienza a cuidar sus vidas con paciencia y amor. Por otro lado, si tus padres ya no están contigo, aún hay muchos ancianos en las calles que necesitan un hijo como tú, estamos seguros que el Señor se gozará de que empieces a actuar correctamente.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo cambiar mi mal carácter?

“Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” 2 Corintios 5:17 (NVI)

Alguna vez escuché la frase “soy así, ya no cambiaré mi carácter”, pero la Biblia menciona: “Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto.” Romanos 12:2 TLA. Por lo tanto, la Palabra de Dios nos está diciendo que sí podemos cambiar toda mala actitud, lo bueno es saber que lo podemos hacer con la ayuda del Espíritu Santo quien producirá en nosotros amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre. Entonces ¿Qué esperamos para hacer los cambios que Dios desea?

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El hechizo

Cuentan que cierto indígena acudió muy afligido a un misionero, porque su perro había devorado algunas hojas  de una Biblia que  le había sido regalada  pocos días antes por la misión.

       – No se preocupe tanto por la pérdida de una Biblia – le replicó el misionero- pues fácilmente podemos conseguirle otra.

       – No es eso – respondió el aborigen- No se trata del libro, sino de mi perro que era un magnífico cazador, y ahora, ¿Cómo  voy a dar de comer a mi familia?

       – ¿Qué quiere decir? – preguntó intrigado el misionero.

       – Se lo explicaré- dijo el indígena. Yo he visto muchos casos de gente que ha venido a la misión y por el hechizo de este libro, los que antes eran  guerreros y pendencieros se han vuelto mansos como corderos, y ya no quieren pelear ni matar a nadie. Si mi perro ha caído bajo el hechizo de este libro ser volverá también manso y, ¿cómo voy a hacer para atrapar la caza?

El misionero le explicó que el “hechizo” no consiste en comer, sino en creer y aceptar las enseñanzas del Sagrado libro.

Si bien sabemos que no se trata de ningún “hechizo”, el argumento de este nativo y su declaración de lo que había visto en otros, nos muestra que la Palabra de Dios tiene poder  cuando es aceptada y se busca obedecerla con humildad.

“No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia”. Santiago 1: 22-25 (NTV)

De nada sirve que leamos la Biblia sólo porque sí o que tengamos más de una versión de ella,  si es que no creemos en las Escrituras y no estamos dispuestos a obedecerlas, de ser así  pasarán a ser parte de nuestra biblioteca personal,  se convertirán en un libro más.

La Biblia, al ser palabra de Dios tiene el poder para transformar vidas,  incluso, podríamos leer cientos de veces un mismo versículo, una parábola, un relato y siempre encontraremos una enseñanza diferente, algo que no habíamos visto anteriormente pero que en ese instante hablará a nuestro corazón, nos exhortará  y  nos alentará. Es por eso que Hebreos 4:12 dice: “Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.” (NTV)

Posiblemente hasta hoy has estado leyendo la Biblia sólo por leerla y no has permitido que las Escrituras puedan penetrar a tu corazón y transformar tu vida. Pídele a Dios que te de humildad, entendimiento y sabiduría para poner en práctica su Palabra y que la gente pueda ver en tu vida el poder transformador que tiene.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

7 cosas que pueden destruir tu matrimonio

Viendo las estadísticas de los divorcios crecer incluso en los matrimonios entre cristianos, me decidí a buscar siete causas que pueden contribuir a destruir la relación. Hay muchas variantes por pareja evidentemente pero estas causales son bastante comunes.

1- Los celos: Cuando una persona es enferma de celos, llega a ver lo que NO ha pasado. Lamentablemente esto es una desconfianza sin bases y genera un cansancio que puede acabar con el amor de la otra persona. Recomiendo ver a un sicólogo e ir a terapias de pareja o a un consejero de su iglesia.

2- Los cambios: Cuando quieres cambiar a tu pareja para que sea como tú quieres que sea, eso trae disgustos, discusiones y muy malos ratos. Tu pareja puede cambiar por diversas circunstancias, pero su esencia, su espíritu es el mismo. Tienes que aprender a amar a esa persona con su manera de ser. (Aquí evidentemente no hablo de abuso verbal o físico) Estoy hablando por ejemplo de las personas que son muy románticas y quieren que su pareja responda de la misma forma. Si no fueron románticos durante el noviazgo, no los vas a cambiar. Cada persona es diferente.

3- La infidelidad: Este es un factor que destruye relaciones. Y aunque he sabido de parejas que se han perdonado y lo superan, son pocas las que logran hacerlo. La traición, la deslealtad y el engaño no le hacen bien a ninguno de los dos. Generalmente la persona quiere encontrar de nuevo la emoción que sintió cuando comenzó su relación con su pareja, pero resulta que el amor va creciendo y evolucionando. Por tanto tiene que cambiar. Uno debe aprender a amar las etapas del amor y disfrutarlas. ¡No querer volver al pasado! Respeta tu relación y respétate tu mismo (a).

4- La rutina: Es evidente que no se puede vivir en una aventura continua, pero no debemos dejar que la rutina nos haga sentir aburridos. Hay miles de experiencias que una pareja puede disfrutar sin tener que invertir tanto dinero o tiempo. Una caminata disfrutando del atardecer en una playa, un picnic improvisado en una noche de luna llena, un juego en el jardín entre ambos en un día de lluvias, todas esas cosas cambian la rutina y refrescan la relación.

5- La falta de comunicación: Cuando la pareja lleva muchos años, a veces tienden a pensar que su esposo o esposa tienen que saber lo que les pasa o lo que están pensando. Puede ser que muchas veces eso sea cierto, pero no hay mejor cosa que comunicar lo que queremos y lo que sentimos cuando lo estamos deseando o sintiendo. Si ya llevan años, lo mejor es hablar. Conversar acerca de lo que te inquiete. Es TU PAREJA, tienen la confianza de decirse las cosas y buscar soluciones. Si se van guardando cosas, especialmente resentimientos, toda la relación se va contaminando con la amargura que llega por esas cosas no dichas y almacenadas. Hablen mucho. Propónganse hablar al menos una hora diaria, sin televisión ni celulares que los distraigan. ¡Es una tarea y la deben cumplir! Les aseguro que les va a mejorar la relación.

6- Los reproches generan emociones negativa:. Cuando vives con una persona que está pendiente de destacar solo lo que haces mal o te sale mal, llega un momento que ya no quieres estar al lado de esa persona. Si hay algo que no te gusta que tu pareja hace, díselo desde el amor que le tienes. Piensa en cómo te enamoraste de esa persona antes de hablarle y verás que te sale todo con más dulzura. Y de paso, no es para cambiarle, es para tratar de buscar una solución donde ambos queden felices.

7- El sexo o la falta de sexo: Una vez mas en este punto iríamos al punto cinco, la falta de comunicación. Las necesidades de la mujer y del hombre en este sentido son diferentes. Tienen que llegar a un acuerdo y jamás usar esta parte íntima de la relación para manipular o castigar. ¡Por favor! Si no pueden llegar a un acuerdo, una vez más les recomiendo ir a un consejero de su iglesia o a un especialista en relaciones.

Luchen por sacar a delante su relación matrimonial con amor, respeto, admiración, comunicación y diversión. Recuerden que una cuerda triple no se corta fácilmente como dice en Eclesiastés 4:12 y se refiere a ustedes, la pareja y Dios con ustedes.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Como recibes tú el Nuevo Año?

No me refiero a costumbres como algunas que tenemos los venezolanos, de salir a la calle con maletas dizque para viajar mucho en el año. No.

Me refiero a cuál es tu visión. Hay quienes se quejan de que van a cumplir un año más y por tanto estarán más viejos. Hay quienes miran sombríamente pensando en lo malo que les puede traer este año. Pero ¿cómo recibes tú el Año Nuevo?

¿No te parece mejor idea verlo como una nueva oportunidad que Dios nos da, de terminar algo que no habíamos completado, de realizar un cambio que se nos había ocurrido, ya sea en la casa, en el jardín, en el auto, o en nuestra persona?

Haz una lista de cosas que necesitas hacer este nuevo año. Luego haz una lista de cosas que quieres hacer. Después haz una lista de sueños que deseas realizar y coloca esas tres listas (se generosa o generoso contigo mismo) en un lugar donde las puedas ver a diario. Como cuando colocas un calendario y vas tachando los días que van pasando. Pues coloca esas listas y proponte tachar cada una en su debido momento. Dedícate a ello y puede que realices todos esos deseos, que cubras todas esas necesidades y logres todos esos cambios.

No olvides algo muy importante: Háblale a Jesús acerca de esas listas. Coméntalas con Él. Insisto como siempre en que lo que más desea Él es que tengamos una relación con Él. Por tanto, dile. Muéstrale tus listas y pídele que te ayude a lograr tachar cada una de ellas.

Espero que lo logres. Yo voy a hacerlo. Feliz comienzo de año. Que este 2017 sea muy productivo y espectacularmente bueno para ti.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Abdominales “protegidos por una gruesa capa… de grasa”?

Parece una contradicción, o una manera jocosa de decir que estamos “gorditos”, pues si hay esa capa de grasa, los abdominales no se ven. Pero no, les digo que sí están ahí.

Si durante muchos años de tu vida hiciste ejercicios y tenías los abdominales bastante marcados, aunque hayas aumentado de peso, esos músculos siguen estando ahí…pero por los cambios que trae la vida, con la edad, con los cambios de trabajo, comienza a acumularse la grasa en esa zona.

women legs with overweight standing on bathroom scales

Se los digo por experiencia propia. Y he tomado varias medidas que les voy a compartir, porque me han funcionado. No es un tratamiento mágico. No es algo que sucede de un día para el otro, ni siquiera en dos semanas. Se toma su tiempo, y hay que ser constante, persistente y tener un poco de paciencia.

Ponte como meta que quieres deshacerte de esa grasita que va aumentando con el paso del tiempo y lo puedes lograr. Mantenernos enfocados es importante. A continuación, los pasos a dar:

1- Ejercítate. Aunque sea por media hora al día, dividida en tres fragmentos de diez minutos, toma el tiempo para moverte, bailar, caminar, saltar cuerda, subir escaleras, lo que más te guste. O puede ser un poco de cada una de esas cosas. Hay ejercicios de estiramiento para esa zona que son especiales para quemar grasa. Si puedes hacer más de eso, no lo intentes el primer día, porque luego te va a doler todo y va a ser excusa para no seguir. Tómatelo con calma.

2- Tómate en ayunas todos los días, un vaso de 8 onzas de agua con una cucharada de vinagre de cidra de manzana. ¡Ayuda! Verás que sí. Si no puedes con el sabor, agrégale una cucharadita de miel. También lo puedes hacer dos veces más al día si te sientes un poco decaído, ya que te va a dar un poco de energía.

3- Hay ejercicios abdominales que se pueden hacer mientras miras la televisión. Hazlos. Sentado, sube la rodilla derecha hacia tu codo izquierdo y luego la rodilla izquierda hacia tu codo derecho. Vas alternando y puedes hacer tres series de treinta en cada lado. Luego, sentados, pueden subir ambas rodillas hacia el pecho. También treinta veces, por tres veces, con descansos entre una y otra vez. Estás tan cómodo que ni te va a parecer que haces ejercicios.

4- Compra unos guantes carrasposos que se usan para exfoliar la piel y cuando te bañes, y con un poco de jabón masajea esa zona haciendo un poco de presión y con movimientos giratorios. Te activará mucho la irrigación sanguínea allí y eso ayudará a quemar grasita. Luego si tienes, puedes aplicar un gel o crema de las que venden para eliminar la celulitis.

5- Toma agua en abundancia y trata de comer lo más saludable que puedas. Comidas altas en fibra, bajas en grasa y muchos vegetales y frutas son la clave para desinflamar esa zona.

Espero que estos datos te ayuden, y debajo, en Comentarios, me puedes contar cómo te fue haciendo estas cosas con regularidad.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Nuevos Tiempos

“Tantas veces soñé con ser adulto, y ahora solamente quisiera ser niño otra vez” ¿Cuántas veces has escuchado esta frase? A quién no le gustaría volver a su infancia donde uno solamente se preocupaba por jugar; cuántos padres desearían que sus hijos no crezcan rápido porque pronto dejarán el hogar o  hijos que temen dejar a sus padres porque llegó el tiempo de independizarse.

Los cambios forman parte de la vida y constantemente tenemos que adaptarnos a ellos en el puesto de trabajo, una ruptura de pareja, cambios en el grupo de amigos, casarse, convertirse en padres, mudarse de casa, ciudad o país, y toda situación en que se tenga que enfrentar nuevos tiempos.

Enfrentar un nuevo tiempo no es fácil de asimilar, pero para crecer como personas y ser felices es preciso abrazar y aceptar cada etapa, viviéndola al máximo porque la biblia menciona:

“Todo lo hizo hermoso en su tiempo…” Eclesiastés 3:11

Todo tiene su tiempo y en su momento es hermoso. Es inevitable que exista sufrimiento por el cambio, en especial por dejar atrás circunstancias satisfactorias que nos tocaron vivir, pero si aprendemos a aceptar la etapa que nos toca haremos un bien para nuestra vida y en lugar de amargarnos, la disfrutaremos.

He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte. Eclesiastés 5:18

El hombre más sabio del mundo dijo que es bueno que uno disfrute y goce de su trabajo todos los días de su vida porque ésta es la parte que le corresponde. Muchos sufren porque quisieran retroceder el tiempo o por adelantar etapas y esto los hace infelices. El Señor quiere que seas sabio y disfrutes el tiempo que te toca vivir con alegría, que crezcas y tomes buenas decisiones.

Es posible que estés enfrentado un cambio que hasta ahora conlleva sufrimiento, primeramente acércate a Dios y pide que te ayude a levantarte, también escríbenos y comparte con nosotros cuál es tu inquietud, nos gustaría acompañarte en este proceso.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Cerrar capítulos. Seguir adelante

Comenzar una nueva etapa genera muchas expectativas, hay muchos sueños todavía por cumplir, y parece que cada puerta que se abriera fuese la correcta pero por alguna razón, una vez más nuestra mente nos juega una mala pasada y terminamos en un lugar que muy lejos está de quien realmente debemos ser.

Como la palabra “NO” en nuestro vocabulario es difícil de encontrar, nos lanzamos a la aventura de hacer algo que no sabemos muy bien pero como somos expertos en casi todo aunque profesionales en nada, allí avanzamos.

Cuando nuestros emprendimientos no están alineados al propósito, hay mucha pérdida de tiempo en el camino, y aunque todo sirve para aprender, no siempre las cosas van a resultar terminando de la mejor manera.
Creamos nuestro propio cuento y tratamos de hacer lo imposible porque funcionen las cosas, pero en nuestro interior sabemos que esto muy lejos no llegará, debemos cerrar un capítulo.

Para esto necesitamos:

– Reconocer que no siempre vamos a ser buenos en todo lo que nos llegue.
– Aceptar un fracaso temporal  tampoco es el fin del mundo.
– Observar las cosas objetivamente, aún con nuestros errores Dios tiene un plan maestro.
– Entender que si seguimos, estamos dejando ir un recurso valioso: EL TIEMPO.
– Saber pedir ayuda, somos imperfectos.
– Enfocarnos en nuestro propósito.

Soltar aquello que creíamos que podía llegar a darnos una identidad, donde dejamos el 101 % de nosotros mismos es un paso doloroso, y nadie afirma que es fácil pero sin proceso no hay suceso.
Nuestra IDENTIDAD no tiene que estar en lo buenos que podamos ser haciendo cosas, sino en lo auténticos que podamos ser como personas.

Send this to a friend