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¡No es mi estilo! 1

¡No es mi estilo!

Cuando de talentos se trata, y de diversas tareas que los seres humanos somos capaces de realizar, puede uno admirar mucho un estilo, sin por ello tener que imitarlo. ¿No es cierto?

Hay maneras de escribir que me encantan, que me disfruto enormemente leyendo, y sin embargo, aunque quisiera (y he pensado en hacerlo) escribir algo en ese estilo, no se me da, porque no es el mío. Tan sencillo como eso.

Y sé que nos pasa a muchos. Con diversas cosas. Uno ve a alguien bailando de una manera espectacular, y le provoca a uno bailar, pero en lo que te decides, te das cuenta de que no lo haces igual. Y es que no puedes, porque no eres esa persona.

Para la convivencia, para las relaciones interpersonales debemos tener eso siempre presente. Porque normalmente esperamos que las personas reaccionen con nosotros, de acuerdo a como nosotros les hemos tratado. Y eso es imposible porque ellos no son nosotros. Si admiras mucho a una persona, existe la posibilidad de que trates de imitarle, y tal vez te ayude a mejorar en algún aspecto de tu vida el tratar de ser como esa persona (teniendo en cuenta que puede ser mejor que tú en algo). Pero el ser original o ser tú mismo es la mejor opción. Cada quien tiene un estilo para todo. Para sonreír, para conversar, para caminar, para crear, escribir, pintar, y eso es maravilloso. Es algo que hay que respetar y admirar.

No te sientas nunca menos porque alguien hace algo mejor que tu. Seguro hay otras cosas que tú haces mejor que ellos y ellos admirarán de ti. O sencillamente habrá quien le guste más tu estilo que el de esa persona que sientes que lo hace mejor que tú.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Busca su voluntad... 2

Busca su voluntad…

“Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar.” Proverbios 3:6 (NTV)

Cuando no la conocemos nos sentimos inseguros de avanzar, en cambio sí sabemos  Sus propósitos, comenzamos a caminar con certeza.

Si hasta hoy creíste que es suficiente conocer a Dios y sin darte cuenta tu vida de a poco perdió el rumbo, te animo a buscar en oración a tu Padre celestial,  y a través de la meditación de Su palabra te guiará hacia su Voluntad.

¡No hay nada más importante que caminar en ella!

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿En qué camino andas? 3

¿En qué camino andas?

 

En la vida escogemos diferentes opciones, diferentes estilos, diferentes vías o caminos.

¿En cuál andas tu?

Hay quienes andan como navegando en un río, dirigiéndose según los lleva la corriente a donde los dirija esa  corriente. Así, muchos se dejan llevar por corrientes que los llevan a malos caminos a decisiones equivocadas y a alejarse de Dios en lugar de acercarse.

Hoy te recuerdo lo que dijo Jesús y lo puedes leer en Juan 14:6 “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí”.

En Jesús, Dios y el hombre fuimos unidos. Cuando se habla de que se rompió  el velo del templo, que se rasgó en dos, (Mateo 27:51), lo que significa es, que se abrió el paso para todos los que creamos en Jesús como el único Hijo de Dios; se abrió la comunicación directa con Él. Antes solo el sumo sacerdote podía pasar tras el velo y una sola vez al año. Solo esa vez estaba ante la presencia de Dios.

Jesús es el Nuevo Pacto, y tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesús. Él abrió el camino directo a Dios.

Entonces, si no andas en Sus caminos, ¿en cuáles andas? ¿En los del mundo? ¿En los que alguien te ha invitado a caminar?

Solo recuerda que el pecado mantiene a la humanidad apartada de la presencia de Dios. Antes se hacia una ofrenda anual y sacrificios innumerables para pagar por los pecados del pueblo. A través de la muerte de Jesús, nos quitaron las barreras entre Dios y el hombre y podemos como dice en Hebreos 4:14-16 aproximarnos a Él, al trono de la gracia, confiadamente.

Las misericordias de Dios son nuevas cada día. Andemos entonces en Su camino y hallemos así Su gracia maravillosa.

¡En todo tiempo te alabaré! 4

¡En todo tiempo te alabaré!

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.” Salmo 34:7.

Indudablemente hay días en que alabar a Dios es lo menos que deseamos hacer y más cuando experimentamos tragedias o periodos de sequedad en nuestro caminar con Él. Sabemos que las circunstancias no debieran condicionar nuestra alabanza, pero en la práctica muchas veces nos sentimos desanimados o sin fuerzas como para hacerlo. Hoy, quiero animarte a usar esa herramienta poderosa que el Señor ha puesto en tus manos y que te podrá liberar de toda angustia, tristeza o depresión. Recuerda que milagros, prodigios y señales, pueden acontecer en medio de la alabanza.

Por Ruth Mamani

 

 

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El kilómetro más veloz del mundo 5

El kilómetro más veloz del mundo

Si piensas darte por vencido, sin importar cuáles son tus circunstancias actuales, deberías leer primero esta historia.

En una pequeña escuelita rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Un pequeño niño era el responsable de  llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.

Una mañana, cuando todos llegaron, encontraron  escuela envuelta en llamas. Sacaron al niño inconsciente (más muerto que vivo) del edificio. Tenía quemaduras graves en la mitad inferior de su cuerpo y lo llevaron de emergencia al hospital del condado.

En su cama, Glenn Cunningham, con quemaduras graves y semi inconsciente, escuchaba al médico que hablaba con su madre. El galeno, le decía  que seguramente su hijo moriría  y que era lo mejor que podía pasar, en realidad, pues el fuego había destruido la parte inferior de su cuerpo. Pero el valiente niño no quería morir.

De alguna manera, para gran sorpresa del médico, sobrevivió. Una vez superado el peligro de muerte, volvió a oír a su madre y al doctor hablando despacito. Debido a  que el fuego había dañado en gran manera las extremidades inferiores de su cuerpo, le decía el médico a la madre, habría sido mucho mejor que muriera, ya que estaba condenado a ser inválido toda la vida, sin la posibilidad de usar sus piernas.  Pero nuevamente Glenn tomó una decisión: Caminaría.

Cuando le dieron el alta, de la cintura para abajo, no tenía capacidad motriz. Sus delgadas piernas colgaban sin vida. Todos los días, su madre le masajeaba las piernas, pero no había sensación, ni control, simplemente no sentía nada. No obstante, su determinación de caminar era más fuerte que nunca.

Una mañana soleada, la madre lo llevó al patio para que tomara aire fresco. Ese día en lugar de quedarse sentado, se lanzó de la silla. Se impulsó sobre el césped arrastrando las piernas. Llegó hasta el cerco de postes blancos que rodeaba el jardín de su casa y con gran esfuerzo, empezó a treparlo. Allí, poste por poste, empezó a avanzar  decidido a caminar.

Empezó a hacer lo mismo todos los días hasta que hizo una pequeña huella junto al cerco. No había nada que quisiera más que darle vida a esas dos piernas.

Por fin, gracias a las oraciones fervientes de su madre y sus masajes diarios, su persistencia férrea y su determinación inquebrantable, desarrolló la capacidad, primero de pararse, luego caminar tambaleándose y finalmente caminar solo y después… ¡correr!

Empezó a ir caminando al colegio, después corriendo, por el simple placer de correr. Más adelante, en la universidad, formó parte del equipo de carrera sobre pista.

Y aún después, en el Madison Square Garden, éste joven que no tenía esperanzas de sobrevivir, que nunca caminaría, que nunca tendría la posibilidad de correr,  Glenn Cunningham, llegó a ser el atleta estadounidense que ¡corrió el kilómetro más veloz del mundo!

¿Sabes cuál era su versículo favorito?

Los muchachos se fatigan y se cansan, 
    y los jóvenes tropiezan y caen;
pero los que esperan en el Señor 
    renovarán sus fuerzas.
Levantarán alas como las águilas;
    correrán y no se cansarán, 
    caminarán y no se cansarán. (Isaías 40, 30-31)

Tanto su mamá como él permanecieron con la esperanza firme, quizás algunos días se sentía más débiles que otros pero ellos sabían en quién confiaban y las circunstancias eran solamente eso, momentos pasajeros.

No hay nada imposible si ponemos nuestra fe, nuestra confianza y damos todo lo mejor de nosotros. Aprópiate de esa hermosa promesa, tal como lo hizo Glenn, y permite que Dios renueve tus fuerzas.

 

 

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Lo que nunca volverá 6

Lo que nunca volverá

Una mujer dejó su país para ir a trabajar y tener  mejores ingresos, dando a su familia la oportunidad de tener una vida mejor. Cuando volvió, sus hijos ya eran jóvenes e independientes, por lo cual, a pesar de tener una casa lujosa, automóviles y una buena economía, nunca pudo compensar el tiempo perdido.

El tiempo vale más que el oro, el escritor argentino José Ingenieros lo expresó así: “Nada hay que iguale el valor del tiempo. El dinero mismo no puede comparársele, pues éste vuelve y aquél no; en una vida se pueden rehacer diez fortunas, pero con diez fortunas no se puede recomenzar una vida”. Siempre que pase quedará “perdido” por lo cual, es importante invertirlo sabiamente.

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” Efesios 5:15-16 (RVR1960)

La Palabra de Dios menciona que observemos cuidadosamente nuestro caminar, con sabiduría porque estamos viviendo tiempos muy malos. Es importante tener cuidado, poner atención a cada paso que damos y en las decisiones que tomamos, puesto que en ellas podría invertirse gran parte de nuestra vida que nunca volverá.

“Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.” Eclesiastés 12:1 (RVR1960)

La mayoría de las personas quiere acercarse a Cristo después de “disfrutar su juventud”; sin embargo, la realidad es que no la están aprovechando como creen, lejos de eso la están desperdiciando. Es importante considerar: ¿en qué inviertes tu juventud y fuerzas? La palabra de Dios dice  que te acuerdes de Él cuando eres joven, porque necesitarás fuerzas para experimentar el maravilloso propósito que tiene tu vida.

Si consideras haber “perdido” bastante tiempo, te animo a establecer prioridades:

Para empezar, pon tu relación con Dios en primer lugar, separa un tiempo para leer la Biblia, orar y congregarte en la iglesia, vive para lo que has sido creado. Segundo, piensa en lo que es importante para ti y te recomiendo empezar por tu familia. Recuerda que tus hijos, padres, hermanos, o esposa (o) no estarán para siempre en tu vida y el tiempo que pierdas lejos ellos no volverá jamás.

 

 

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¿Por qué dudaste? 7

¿Por qué dudaste?

Era una noche oscura y había una gran tormenta en el mar con olas de posiblemente 2 a 3 metros de alto y para colmo los discípulos habían remado por mucho tiempo y ya estaban cansados; en ese momento, posiblemente la barca era lo más seguro que tenían, y al ver a Jesús sobre el agua quedaron aterrados.

―Señor, si eres tú —respondió Pedro—, mándame que vaya a ti sobre el agua. ―Ven —dijo Jesús. Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús. 30 Pero, al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: ¡Señor, sálvame! En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Cuando subieron a la barca, se calmó el viento. Mateo 14:28-32 (NVI)

Pedro jamás había imaginado que algún día llegaría a caminar sobre el agua. Jesús pudo haberlo preparado en muchas cosas pero nada se igualaría a esto.

¿A quién no le gustaría experimentar, qué se siente caminar sobre el agua? Tal vez a la gran mayoría. Aquí podemos ver la valentía de Pedro cuando Jesús le contesta: “Ven”. Podemos imaginarnos el asombro de las otras personas en el barco, “Ése es Pedro, es increíble”, “¡no lo puedo creer!”, “¡Vamos Pedro, tú puedes!”.

Era un momento increíble, Pedro estaba caminando en el mar, sintió cómo el agua salpicaba sus pies, su mirada sólo estaba en Jesús quien lo llamaba por su nombre, era una experiencia única, pero en el instante que se dio cuenta lo que estaba aconteciendo, no creyó poder lograrlo y se empezó a hundir.

Luego de rescatarlo, Jesús le reprochó: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”

¿Por qué dudas? ¿Hay algo que está debilitando tu fe?  Ya no mires más las circunstancias ni te dejes llevar por la magnitud de olas que quieran hundirte, sin importar  la situación en la que te encuentres pon tu mirada en Jesús y que tu confianza descanse en Él, sólo así estarás seguro a pesar de las tormentas que puedan golpear tu vida.

Por Ruth Mamani

 

 

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¿Quieres que el Señor te lleve a Su presencia cuando Él vuelva? 8

¿Quieres que el Señor te lleve a Su presencia cuando Él vuelva?

“Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó.” Génesis 5:23-24 (NTV)

Enoc es uno de esos personajes bíblicos de quien, aunque vivió 365 años, no se conoce mucho, pero lo poco que la Biblia dice de su vida es que él tuvo una vida digna y agradable delante de Dios. A tal punto que Dios se lo llevó sin que Enoc conociera la muerte física.

¿Qué hermoso verdad? Irse con el Señor y estar al lado de él todos los días de nuestra vida, sin tener necesidad de nada. Pues esa es nuestra esperanza: “Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Juan 3:16. (NTV)

“Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.” Juan 3:36. (NTV)

“Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.” Romanos 6:23. (NTV)

Una de las características de Enoc, por la cual fue llevado al cielo, era que caminaba en íntima comunión con Dios. Y es que el Señor creó a la humanidad para que ésta tuviera en una relación personal de amor con él. Más que cualquier otra cosa, Dios desea que le amemos con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.

No estoy aquí para juzgarte ni hacerte sentir mal, pero si no estás manteniendo una relación personal con Jesús, amándolo como Él se merece, ni siendo obediente a lo que el Señor te pide en Su palabra, entonces terminarás mal.

No te puedes pasar la vida diciendo que todo está bien cuando tú sabes que en tu interior las cosas no están tan bien como tú piensas. No podemos engañarnos a nosotros mismos, cada uno sabe cómo esta nuestra relación con Dios y qué cosas están impidiendo que caminemos como Dios quiere que lo hagamos.

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.” Salmos 139:23-24. (NTV)

Es hora de que te levantes en el nombre del Señor y que comiences a vivir en íntima comunión con Dios. Tus errores no te van alejar de Dios si tu no lo permites, Él siempre está dispuesto a perdonar y levantar a aquellos que se arrepienten.

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Inseparable de ti… 9

Inseparable de ti…

¿Tienes un amigo inseparable? Es decir, no te imaginas la vida sin su existencia, han vivido momentos inolvidables, confían mutuamente a tal grado que no existen secretos entre ambos, están tan unidos que sólo pensar en que un día este amigo no estuviera sería pensar en un día sombrío.

Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Génesis 5:24

La Biblia hace referencia a que Enoc “caminó con Dios”. Caminar con alguien es ir en una misma dirección, al mismo ritmo, en unidad y comunión,  de tal manera que ambos se acompañen y ninguno quede atrás. Es decir, Enoc vivía una amistad genuina con Dios, estaba su lado, caminando junto a Él en una relación estrecha como si  fuera su mejor amigo.

Enoc estaba tan unido al Señor, que Dios decide llevárselo ¿No te gustaría tener esta misma amistad con Dios? La larga vida de Enoc terminó de forma maravillosa al ser arrebatado repentinamente a los cielos.

Los hijos de Dios tenemos la misma esperanza de ser arrebatados al cielo para encontrarnos  con el Señor.

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” 1 Tesalonicenses 4:16-18

¿Eres amigo de Dios? En este momento examina si estás siguiendo los pasos de Jesús, en unidad y comunión con Dios, de lo contrario, te animo a ser como Enoc.

Un día Dios nos llevará en un abrir y cerrar de ojos para encontrarnos con Él. Si te desviaste nunca es tarde para volver a sus sendas y empezar a ser amigo, y si te encuentras en la dirección correcta te aliento a seguir adelante porque Él cumplirá su palabra.

 

 

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La caída 10

La caída

Stanley Jones, cuenta una historia acerca de una dama de la India, quien caminaba con muletas a causa de una afección en la columna vertebral. Un  día  la mujer cayó de una escalera y quedó tirada al pie de la escalera. Por la caída, una de sus muletas quedó rota y la otra fuera de su alcance, por lo que la señora empezó a clamar por ayuda.

Pero era medio día y no había ningún sirviente en la finca. Finalmente, cuando perdió toda esperanza de ser oída, elevó una oración a Dios con toda la fe de su alma pidiendo fuerzas, y, asistiéndose al pasamano se levantó y empezó a caminar, ¡y ha estado caminando desde entonces sin muletas!

Seguramente muchos de nosotros hemos escuchado, o utilizado, la expresión “Sobre llovido, mojado”, normalmente la usamos cuando sobre un problema viene otro. En el caso de esta mujer, que ya tenía bastantes problemas para desplazarse, una caída  así era lo peor que podía ocurrirle; pero lejos de eso fue lo mejor que le ocurrió.

Dios usa las pruebas para forjar nuestro carácter pero también para bendecirnos. El hecho de depender de Él en medio de las adversidades hace que podamos experimentar milagros de los que  no hubiéramos  sido testigos de otra forma.

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos”. Romanos 8:28 (NTV)

Confía en Dios, no importa que todo parezca adverso, Él tiene algo especial para ti y está en control de todas las circunstancias; solamente cree.

 

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Una verdadera unidad 11

Una verdadera unidad

Jesús, antes de ser arrestado, oró pidiéndole al Padre por la unidad de todos. Esto no era algo del otro mundo, pues si nos ponemos a pensar  y reflexionar, si supiéramos que pronto vamos a morir, ¿Cuál sería nuestra última oración? Supongo que sería la misma, que nuestra familia quede en paz y unida. Jesús pidió eso.

“Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.” Juan 17:21-22 (RVR-1960)

Es admirable cómo se van formando varios grupos de personas que se unen con propósitos; aunque a veces, lamentablemente, no utilizan esa unidad para cosas buenas y lo hacen sólo para lograr un interés particular y, una vez conseguido, se alejan.

Una de las cosas que Dios quiere a través de esta oración es que podamos unirnos de verdad a nuestro prójimo, nuestros hermanos, con un mismo propósito: el de llevar esa palabra de amor a otros.

Tal vez has estado trabajando y luchando por tu lado, si bien es bueno tener esa relación íntima y personal con Dios, también es bueno buscarlo en unidad con tu familia, amigos, congregación, personas con las que puedas unirte con una misma motivación.

Todos somos diferentes pero Dios quiere que el amor que Él nos dio y nos enseñó nos una mucho más.

Deja de andar solo por el camino, Dios desea que, con un mismo propósito y corazón, camines unido a tus hermanos, que nos amemos y tengamos un mismo sentir, el de vivir por Él y para Él. El propósito es lo que nos mantendrá unidos.

 

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Nueva ruta 12

Nueva ruta

Lo que necesitamos para poder ver de manera distinta lo que viene a futuro, y así también dejar el pasado, es cambiar de ruta no dejando que lo malo nos afecte. Debemos aprender a mirar de otra forma los problemas y las pruebas que Dios permite que pasemos.

El primer paso está en comenzar a hacernos responsables de nuestros actos y dejar de buscar culpables, evadiendo las consecuencias que son fruto de nuestras propias decisiones, porque a veces resulta más fácil culpar a otras personas.

Otro paso que debemos seguir es el dejar de hacernos las víctimas, queriendo escapar de las consecuencias de nuestros pecados victimizándonos e intentando provocar pena o lástima en los demás.

Por último, transformemos nuestro estilo de vida, cambiemos el rumbo de  nuestros pasos. Dios se encargará de darnos todo lo que necesitemos para enfrentar lo que en el camino se nos presente. Así que nuestra misión en andar con valentía, siendo capaces de reconocer las fallas que tengamos.

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1:9 (RVR-1960)

Hoy te invito a recorrer con valentía y fuerza este nuevo camino que nos espera, este comienzo puede ser sólo el principio y el nacimiento de un nuevo hombre. Dios te da esta nueva oportunidad para andar con Él con responsabilidad.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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