corrección Archives | CVCLAVOZ

All posts in “corrección”

Disciplinados para mejorar 1

Disciplinados para mejorar

“Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella.” Hebreos 12:11 (NVI).

La disciplina nos ayuda a ser más constantes y a tener dominio propio. Pero en el momento, nos llenamos de tristeza, pues ninguna corrección es agradable, al menos al tiempo de recibirla.  Sin embargo, más tarde nos ayuda a tener una vida de paz y rectitud.

Entonces, si estás pasando por un tiempo de corrección, no te desanimes cuando Dios te reprenda, no lo tomes a la ligera queriendo vivir la vida como mejor te parezca, ya que Su corrección es una muestra de Su amor que te llevará a tener una comunión más íntima con Él y te llevará a ser mejor cada día.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La corrección duele 2

La corrección duele

“¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del SEÑOR y no te des por vencido cuando te corrige. Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo»” Hebreos 12:5-6 (NTV).

La Biblia nos dice que Dios corrige a todo aquel que lo recibe como Padre, entonces cuando Él vea que nos dirigimos por caminos que no son buenos, nos reprenderá. Quizá la corrección duela y tengamos que asumir las consecuencias, pero todo eso ayudará a que podamos recapacitar y volver al camino que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros.

Por tanto, si el sendero que estás siguiendo te están alejando de los propósitos de Dios, debes volver tu mirada a Él y permitir que te corrija; el proceso dolerá pero tendrás como resultado una vida llena de paz y rectitud.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Tienes un conflicto con alguien? 3

¿Tienes un conflicto con alguien?

Un joven había quedado desempleado y sin un lugar donde vivir, por lo que pidió apoyo a su comunidad cristiana. Una mujer, que supuestamente quiso colaborar, le dio un cuarto; sin embargo, poco tiempo después lo botó afirmando que constantemente el cuarto se encontraba en desorden, humillándolo delante de su líder y de su comunidad.

Este joven nunca más volvió a la iglesia por la vergüenza que sintió,  porque en realidad no recibió corrección, sino humillación, que son cosas completamente diferentes.

Seguramente Dios sabía que como humanos presentaríamos conflictos con las personas que nos rodean, por lo que la palabra del Señor nos enseña a corregir a nuestro hermano con sabiduría y no a nuestro modo, puesto que podemos lastimar y hasta matar.

“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.” Mateo 18:15 (RVR 1960)

El propósito de corregir siempre debe ser: “ganar a tu hermano” es decir, ayudarlo a cambiar, preocuparse por él, por tanto, no se debe tener una mirada despectiva o de juez, sino de compasión. Segundo, es necesario conversar a solas con él y mostrarle el problema, si esta persona es madura seguramente el conflicto se solucionará rápido.

“Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.” Mateo 18:16-17 (RVR 1960)

Por el contrario, si la persona no escucha es preciso aumentar un testigo para la corrección, en este caso es necesario incluir una autoridad, como: padres, pastores o líderes, puesto que ayudarán a solucionar el conflicto.

En la anécdota que comenté a un principio la única perjudicada por el desorden era la señora, por lo cual, no era necesario involucrar a más personas a parte del líder. Sin embargo, existen otros casos en los que la actitud de alguien afecta a toda la comunidad y es ahí cuando  se debe notificar al grupo.  Por ejemplo: un hombre casado, que molesta a una y otra señorita mostrándose como soltero, si no entiende a solas o con sus autoridades, entonces tendrá que ser amonestado públicamente, con la finalidad de proteger a las señoritas estarían  en riesgo de ser engañadas.

Aprendamos a corregir siempre pensando en el otro, si tienes un problema o quieres corregir a alguien te animo a hacerlo siguiendo la Palabra de Dios, busca de qué forma puedes apoyar a esta persona, sin juzgar, gritar, insultar. Recuerda que humillar nunca ha cambiado a nadie, al contrario, lastima el corazón que le pertenece a Cristo.

¡Actuemos como hijos del Señor!

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Corazón como diamante 4

Corazón como diamante

¿Tienes compasión por las personas que necesitan ayuda? ¿Te pones en el lugar de aquellos que están sufriendo? ¿Sientes dolor por haber fallado a Dios o hacer algo que no era correcto?

“Y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.
Y aconteció que así como él clamó, y no escucharon, también ellos clamaron, y yo no escuché, dice Jehová de los ejércitos.” Zacarías 7: 12-13

El pueblo del Señor endureció su corazón a tal grado, que la Biblia lo describe como un “diamante”. Estos corazones son duros, fríos e insensibles, no se  conmueven fácilmente, ni sienten compasión por el otro, se encuentran llenos de orgullo, rencor, celos, envidias y contienda, por lo que no quieren perdonar, ni escuchar corrección alguna.

Lo peor de esta situación es que ellos estaban conscientes del mal que hacían, pero aun así prosiguieron, tapando sus oídos para no escuchar a Dios. Por supuesto que esto trajo consecuencias y sufrimiento, y cuando llegó ese tiempo e Señor no escuchó sus plegarias.

Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Ezequiel 36:26

¿Cómo está tu corazón? El corazón duro enoja  al Señor y por tanto te aleja más de Él y su voluntad. Si no tienes compasión por aquel que te pide apoyo, si no quieres perdonar, si tienes rencor,  orgullo o no sientes dolor por los pecados que te apartan del Señor, entonces tu corazón está tan duro como un diamante.

En esta oportunidad recibe una buena noticia: ¡Dios puede darte un nuevo corazón! Solamente debes tomar la decisión de volver a Él con todo tu corazón, es posible que te hayan lastimado o herido, por lo que no deseas perdonar, pero Dios quiere sanarte y bendecirte, solamente debes escuchar su voz y obedecerle.

¡Cambia tu corazón y deja de sufrir!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

"La respuesta es no, pero te amo" 5

“La respuesta es no, pero te amo”

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. Santiago 4:3

Días atrás festejábamos el día del padre, como cada año es un tiempo de familia, donde se aprovecha para dar honra, y agasajar a los que Dios ha puesto como cabeza de familia y sacerdote del hogar.

Cuando pensamos en paternidad, seguramente lo asociamos rápidamente con tres características: Protección, Corrección y Provisión.

Cuando el padre está en la casa, trae a los hijos una sensación de seguridad, de que todo está bien, cualquier problema que se presente, está papá para resolverlo. Por eso vemos que cuando el padre falta, ya sea porque ha fallecido o bien porque se encuentra ausente, hay una carencia en los hijos que los lleva a sentirse inseguros.

Provisión: Otra de las características del padre es la de proveer para el hogar, es necesario que el hombre cumpla esta función que es de vital importancia.

Corrección y Disciplina. También el padre es encargado de corregir y poner límites, o por lo menos se espera que lo haga, claro que esto también involucra a las madres. Es necesario tener un sano equilibrio en esto, porque es tan malo el exceso de limites como su falta, lo mismo podríamos decir para protección.

Ahora, si en lugar de hablar de un padre terrenal, hablamos de nuestro Padre celestial, que seguros podemos sentirnos sabiendo que en Él encontramos protección, provisión y corrección.

Hablando de esta última y aunque a veces no nos guste, que importante es cuando un padre dice no.

Uno, humanamente tiende a querer satisfacer al máximo las necesidades de los hijos, en lo que piden, quieren o necesitan, sin embargo a veces necesitamos poner límites y decir no, lo mismo pasa con nuestro Dios, me imagino en su corazón de padre, queriendo responder cada oración pero a veces y por nuestro bien necesita decirnos que no.

Al momento nos sentimos frustrados, pero tal vez nos lleve tiempo, comprender que él tenía un plan mejor que el que yo había pedido.

¿Qué hacemos frente a los no del Señor? ¿Nos frustramos? ¿Nos entristecemos y pensamos esto no funciona?, ¿Pensamos en dejar todo? Si aprendemos aceptar los no del Señor, quitándoles el aspecto negativo que generalmente le damos, realmente podremos comprender que Él nos sorprende incluso más abundantemente de lo que nosotros esperamos.

Un no a tiempo, puede evitar muchas malas decisiones, ahorrarnos años de angustias, si Dios cierra un camino, puedes estar seguro que abrirá uno mejor aún donde no hay nada. Confía en Él y pronto habrá un sí mucho más grande para tu vida.

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Respeto o Complicidad? 6

¿Respeto o Complicidad?

Hoy día se usan mucho estas palabras: “políticamente correcto”.

Considero que en Estados Unidos ha ocurrido un fenómeno y es el siguiente: fue un país fundado en principios cristianos y por ello se convirtió en la potencia que llegó a ser. Por la misma razón, muchos extranjeros vinieron a realizar lo que es reconocido como el “Sueño Americano” de llegar y prosperar como no podrían en sus países. También han llegado por el deseo de tener la libertad de expresión y religión que no les permitían. El fenómeno al que me refiero, viene cuando por tener tanta diversidad de religiones y culturas, se cambian las propias.

Es decir, si tu invitas a una familia de Japón a tu casa, los atiendes y ellos te dicen que comen en el piso y sin cubiertos, solo con las manos; tal vez se los permitas, pero no quiere decir que a partir de eso tu vas a cambiar las costumbres de tu casa, ¿no? Es posible que incluso por congraciarte con ellos, los acompañes y compartas sus costumbres, pero ¡no vas a decidir que tus hijos y nietos tienen que cambiar las costumbres  radicalmente ni siquiera porque ahora ellos ¡se van a quedar a vivir en tu casa!, y entonces, para no ofenderlos, o para no ser “políticamente incorrectos” vas a echar tus costumbres al cesto de la basura.

Siento que eso es lo que ha ocurrido acá. Hay tantas culturas, que la propia llegó a ser ofensiva. En lugar de ofenderse los Estados Unidos por las culturas o costumbres impuestas en SU territorio, resulta que hay que cambiar hasta en las cortes la costumbre de jurar sobre una Biblia para declarar. Se hace ofensivo tener una Biblia sobre el escritorio de un profesor en una escuela del gobierno ¡Hay que sacar a Cristo de Christmas, o sea de la Navidad, cuando lo que celebramos es Su nacimiento; porque los que no la celebran se pueden ofender!

Con esas cosas definitivamente no estoy de acuerdo; y pienso, que si compartimos esas nuevas normas, no es que estamos “respetando”, porque las leyes ya fueron hechas; estamos convirtiéndonos en cómplices de quienes están obrando incorrectamente. Al fin y al cabo, nosotros sabemos que a quien le rendimos cuentas al final, de todos nuestros actos, es al GRAN JEFE, nuestro Todopoderoso Dios! Por tanto, no nos convirtamos en cómplices, denunciemos lo que se está haciendo mal, que para eso, contamos con “libertad de expresión”.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia”. 2a Timoteo 3:16

La corrección no me gusta 7

La corrección no me gusta

¿A quién le gusta ser corregido? Algunas veces la corrección se tomade buena manera pero otras no, en especial cuando creemos que estamos haciendo bien las cosas o tomando la decisión correcta y de repente pasa algo que demuestra lo contrario, es muchas veces frustrante.

Como un hijo que no se percata de que ha llegado en reiteradas veces tarde a su casa hasta que el padre o madre lo reprende, ahí es donde se pone a pensar y cambia de actitud, o cuando pierdes la cabeza por una persona y te vuelves ciego sordo y mudo y no quieres ver más allá de tus ojos y viene alguien para decirte que esa persona no te conviene por razones justificadas, o dejas esa atracción o te enredas en un laberinto sin salida. La corrección siempre es necesaria a cualquier edad y en todas las circunstancias es indispensable una palabra que nos guíe a lo bueno.

En la Biblia se registran varios ejemplos de cómoJesús corrigió sus discípulos cuando apartaron y reprendieron a los niños que se acercaban al Maestro, Él, les dijo: “dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis”Creían que hacían bien en retirar a los niños pero no era así. También a la mujer adúltera, no la condenó, pero le dijo: Vete y no peques más, en cambio los fariseos y escribas solo la condenaron.

Dios usa a otras personas para aconsejarnos y corregirnos como el caso de Moisés, cuyo suegro le recomendó una forma de atender su enorme carga de trabajo. Moisés lo escuchó y puso en práctica su sugerencia de inmediato (Éxodo 18:13-24). Moisés era un hombre que tenía mucha autoridad ¿Por qué aceptó el consejo de su suegro? Porque era humilde. Dice en Números 12:3 “Moisés era con mucho el más manso de todos los hombres que había sobre la superficie del suelo.”

Una persona que acepta la corrección tiene humildad, y está yendo en el camino a la sabiduría, como dice Proverbios 19:20 dice “Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.”

Así que, aunque no nos guste la corrección aceptemos humildemente los consejos y confiemos que son para nuestro bien.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Dolor por amor 8

Dolor por amor

Una señora pasaba el verano en una región montañosa de Suiza. Un día,  mientras subía la ladera de una montaña encontró un aprisco y, andando hacia la puerta, miró dentro. Allí estaba el pastor sentado, rodeado de su rebaño, mientras que cerca, en un montón de paja había una sola oveja con la patita entablillada.

Cuando la señora expresó simpatía por el animal que sufría, el pastor le dijo:

  • Señora, la pata se la rompí yo.

La señora manifestó su asombro de que un pastor, a propósito, hubiera roto la pata de una de sus ovejas, por lo que el hombre contestó:

  • Señora, de todas las ovejas que tengo en el rebaño, ésta es la más obstinada y revoltosa. Y no sólo es desobediente ella misma, sino que siempre está descarriando a las demás ovejas del rebaño. Ya tengo experiencia con ovejas de este tipo, así que le rompí la pata. El primer día después de esto, cuando le llevé de comer, intentó morderme la mano, por lo que la dejé un par de días antes de volver a ella. Y entonces no sólo aceptó el alimento, sino que me lamió la mano y dio muestras de gran sumisión y aún afecto. Más adelante, cuando esta oveja esté bien, será el modelo de las ovejas del rebaño. No habrá ninguna otra oveja que oiga mi voz y siga más rápidamente que ella. En su vida tendrá lugar una transformación completa; dejará de ser revoltosa y se volverá obediente, algo que habrá aprendido mediante el sufrimiento.

Existen ocasiones en las que Dios permite que  pasemos circunstancias dolorosas para aprender a ser obedientes. Quizás Él ha estado hablándonos durante mucho tiempo a través de Su Palabra, de personas, dprogramas de radio, de sermones y de otras muchas formas y nosotros hicimos oídos sordos. Es entonces, cuando esto sucede, que Dios aplica métodos que pueden ser más dolorosos pero que, por amor, nos llevarán de regreso al camino.

Si bien es cierto que Dios nos ama y acepta como somos, su amor es tan grande que no nos dejará como estamos, sino que quiere transformar nuestras vidas y cumplir los sueños que tiene para nosotros.

En Proverbios 3:11, 12 se nos da un consejo: “Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni te enojes cuando te corrige. Pues el Señor corrige a los que ama,  tal como un padre corrige al hijo que es su deleite”. (NTV)

Ningún padre que ama a su hijo le permitirá a éste hacer cosas que pueden dañarlo, lo exhortará y castigará  para corregirlo, hará lo que esté a su alcance para evitar que sus acciones o actitudes equivocadas lo lleven a pasar un dolor mayor. ¿Cuánto más nuestro Padre no nos corregirá?.

“¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor  y no te des por vencido cuando te corrige. Pues el Señor disciplina a los que ama  y castiga a todo el que recibe como hijo». Hebreos 12: 5,6 (NTV)

Dios, en su infinito amor y misericordia, prefiere que pasemos unos días de dolor a una eternidad lejos de Él. No te resistas, examina tu vida y corrige tus pasos, Dios está permitiendo que pases unos días de dolor por amor a ti.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Son necesarios los castigos en los hijos? 9

¿Son necesarios los castigos en los hijos?

Hay ciertas situaciones de desobediencia o acciones incorrectas de los hijos que hacen difícil mantener siempre la calma, por lo que es inevitable que los padres se enojen de vez en cuando.

Muchos reaccionan impulsivamente aplicándole un castigo como puede ser zarandear, pellizcar, jalón de oreja, amenazar “la próxima vez que respondas así, te va ir muy mal”, retirarle el afecto “ya no te quiero, vete de aquí”, la burla “ahí está otra vez el cochino de la casa”, los chantajes “me vas a enfermar”, así por el estilo algunos ejemplos de las diferentes maneras de castigar.

La realidad es que el castigo es de los peores métodos que se pueden utilizar, después de todo, un niño castigado severamente no aprende a controlarse sino sólo evitar el castigo, lo cual puede producirle enojo, deseos de venganza, resistencia a colaborar y/o miedo. Podrá lograr que con el castigo cambie su comportamiento pero sólo de momento, en cuanto desaparezca la vigilancia, volverá hacerlo.

Lo ideal es que el niño aprenda a comportarse acorde a los límites, normas y valores por el mismo, y no porque está sujeto a una autoridad que lo controle y lo sancione.

Utiliza mejor otros métodos positivos para disciplinar y enseñarle a ser responsable, considerando lo siguiente:

1) Corregir en el momento

Cuando comienza una conducta negativa del niño es necesario detenerla en el momento, pero antes es necesario que el padre o la madre esté en calma. Si se siente muy enojado es válido hacerlo saber y expresarle “esto que hiciste me molestó”, que lo diga con energía pero sin agredir. Si de manera ocasional, se actúa impulsivamente hacia el hijo, entonces hay que pedir perdón cuando se hayan excedido.

Una vez listos para hablar de la conducta errónea del hijo, se debe explicar por qué no se acepta lo que hizo. Tiene que saber cómo afecta su comportamiento a otros y a él mismo, y también qué puede hacer para remediarlo.

La disciplina acompañada de una explicación se puede aplicar a partir de los 2 años de edad, antes de esa edad el bebé solo necesita orden y hábitos estables.

2) Aprender de las consecuencias

Hay un camino mucho mejor para lograr el buen comportamiento de un hijo, funciona más que cualquier discurso, amenaza o castigo, esto es permitir que vivan las consecuencias de su comportamiento, si es agradable, el niño va repetirla; si le molesta, va decidir hacer otra cosa. La cuestión es que no se le proteja ni le impida vivir los efectos de su conducta; por ejemplo, no hizo la tarea a tiempo, entonces no sale a jugar con sus amigos. Esto no es castigo, es consecuencia por no cumplir con sus obligaciones.

En ocasiones las consecuencias naturales de sus actos no siempre son suficientes para disciplinar. A veces no se ve afectado directamente por lo que hace, más bien perjudica a otros, entonces es cuando se deben buscar otras consecuencias relacionadas con lo que hizo; ejemplo, si agrede a sus compañeritos, hay que quitarle el objeto con lo que lo hizo y aislarlo hasta que se tranquilice y quiera remediar el daño por su propia voluntad.

Buscar siempre que la consecuencia tenga proporción con lo que hizo, si tiró las cosas de un cajón, su consecuencia es guardar todo de nuevo en su lugar, no que será privado de jugar todo el mes.

3) Procurar ser coherente

Identifica con sinceridad si lo que estas pidiendo al niño es coherente con lo que haces, ejemplo, si contesta grosero o incluso pide las cosas a gritos, ¿por qué lo está haciendo? es algo ocasional o es una conducta que ve en casa.

El ejemplo es una manera de enseñar algunos valores, principios y normas.

Tú eres su modelo a seguir en orden, limpieza y el trato hacia los demás empezando por los de casa. Sé como te gustaría que se comportara y vas evitar darle órdenes arbitrarias, inadecuadas o ilógicas para él.

Recuerda es necesaria una explicación del porqué de la disciplina, es una manera de enseñar al hijo a resolver los conflictos mediante el diálogo, nunca con agresividad, porque nada justifica el maltrato a un niño. No se le debe pegar, humillar, encerrar o dejarlo sin comer. Eso no es disciplina, es castigo, lo que significa causar sufrimiento al niño para que cambie su comportamiento.

Tampoco se trata de consentirlo y hacer lo que quiera. Jamás debes renunciar a tu autoridad, el hijo necesita límites claros y firmes, pero en amor y respeto.

Por último, ten presente que sin corrección no hay sabiduría, sólo necedad.

“No corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo”. Proverbio 13:24

¿Será un castigo? 10

¿Será un castigo?

Lo que ocurre normalmente, cuando alguien hace algo incorrecto, es que se le da un castigo. Así sucede en el caso de los hijos en el hogar, se acostumbra a que los padres actúen cuando el hijo obtuvo malas calificaciones, imponiéndoles una sanción, ya sea quitándoles algo que ellos quieren, prohibiéndoles hacer ciertas actividades que a ellos les gustan, en fin a eso se le llama castigo.

También se ha oído hablar de que Dios te puede castigar, pero debemos saber distinguir un castigo de una consecuencia. Él no castiga, no hace nada para que tu sufras o pagues por tus actos, al contrario Jesús ya pagó por cada uno de nosotros y no está al pendiente de hacernos pagar o, como se dice, castigarnos.

Todas las situaciones difíciles por las que podemos estar pasando son sólo consecuencias de nuestros propios actos y nuestra rebeldía.

Dios nos advierte sobre las consecuencias, no como un castigo que vendrá sobre nosotros si no obedecemos si no, para que estemos consientes de los frutos que recogeremos como productos de nuestros actos.

Quita de tu cabeza que la situación que estás atravesando es un castigo, con Dios no existe eso, por el contrario, están la gracia y el perdón. Con Él tienes una nueva oportunidad y sobre todo las herramientas que te ayudaran a atravesar este tiempo.

Nosotros mismos provocamos las consecuencias, mas Dios nos disciplina con amor para que no caigamos y tengamos que pasar por ese dolor.

“Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido.” Proverbios 3:12 (RV-1960)

Dios nos disciplina porque su amor es tan grande que cuida de nosotros a través de cada advertencia que está plasmada en su Palabra, pues sólo quien está interesado en ti quiere tu bien.

Deja de pensar que Dios te está castigando, Él siempre te da una salida para no caer, pero es tú decisión aceptarla o ver las consecuencias de tu necedad.

“Quien se burla de la instrucción tendrá su merecido;quien respeta el mandamiento tendrá su recompensa.” Proverbios 13:13 (NVI)

Hoy te invito que puedas ser sensible a su voz y obediente a su corrección, pues solamente así evitarás ser victima de ti mismo.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend