cristianismo Archives | CVCLAVOZ

All posts in “cristianismo”

¿Cuál es la mejor hora para leer la Biblia?

Para algunos, es mejor leer la Biblia de mañana; otros dice que lo ideal es hacer antes de dormir. Pero, ¿quién de todos tiene la razón?

Salmos 37:31 dice que en el corazón del justo ≪habita la ley de su Dios; por eso sus pies nunca resbalan≫, y para que esto suceda debemos meditar en la Palabra de Dios en todo momento de día. No hay un versículo en donde se especifique la hora exacta en la cual debemos tener un tiempo especial con Dios. Lo que sí dice es que debemos meditar en su Palabra constantemente (Josué 1:8). Debido a las obligaciones y ocupaciones que cada persona tiene, la elección de la hora preferida para leer la Biblia es personal. Sin embargo, lo ideal es que lo hagamos la mayor cantidad de veces posibles. Esto es porque a cada minuto nos vemos tentados a hacer lo malo y necesitamos recordar los principios bíblicos para aplicarlos en nuestras acciones.

Algo que podemos hacer es incorporar la lectura de la Palabra de Dios en nuestra rutina. Por ejemplo: Podemos poner versículos bíblicos en paredes o lugares que siempre frecuentamos, y escuchar la Biblia en audio. Algo adicional que se puede hacer es separar un tiempo para leer la Biblia en la mañana, tarde y noche.

Leer la Biblia en la mañana

«Señor, escucha mi voz por la mañana; cada mañana llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera.» Salmos 5:3 (NTV)

No sabemos qué nos deparará el día. Por este motivo debemos estudiar la Biblia para recordar que debemos confiar en Dios en todo momento. Cada mañana debemos pedir sabiduría para cuidar nuestros pensamientos y acciones. Las enseñanzas de la Palabra de Dios que leamos al comenzar el día nos ayudarán a mantenernos enfocados en el bien y a actuar como Dios quiere que lo hagamos.

Leer la Biblia en la tarde

«En la tarde, en la mañana, al mediodía, clamaré a Dios, y él oirá mi voz.» Salmos 55:17 (RVC)

Puede ser difícil encontrar un tiempo libre a la mitad del día, pero hay libros, capítulos y versículos cortos de la Biblia que pueden leerse en minutos. En las tardes podemos aprovechar en repasar algún texto bíblico en particular que queramos memorizar, y de esa manera tener presente la Palabra de Dios.

Leer la Biblia en la noche

«Bienaventurado el hombre […] que […] se deleita en la ley del Señor, y día y noche medita en ella.» Salmos 1:1-2 (RVC)

Estudios han demostrado que leer antes de dormir tiene un efecto relajante. No solo disminuye el estrés, sino que también mejora el aprendizaje. Leer la Biblia en la noche tiene todos esos beneficios y más: nos insta a crecer espiritualmente, hace que examinemos nuestros corazones, nos corrige, exhorta, reconforta, alienta, instruye y nos ayuda a conocer más de Jesús.

En conclusión, lo importante no es a qué hora leemos la Biblia o tenemos un tiempo de comunión con Dios, sino la intención de nuestros corazones y cómo nuestros hechos reflejan las enseñanzas de Jesús.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

3 señales de madurez en una pareja

Así como la edad no es un indicativo seguro de la madurez de una persona, así tampoco lo es el tiempo de duración de una relación. Hay parejas que pueden estar juntas por muchos años, pero tienen una relación deteriorada, inmadura y hasta tóxica. En la Biblia encontramos algunos puntos importantes que ayudan a descubrir si una pareja es madura o no. Las tres señales más destacadas son:

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Más allá del amor

El más grande amor, es el amor de Dios. Él nos creó, nos dio todo lo que necesitamos; y aunque como seres humano le fallamos continuamente, Él nos perdona, sana nuestras heridas, nos cuida y protege. Su plan de salvación es completo y eterno, y se realizó mediante un sacrificio de su parte, ofreciendo a Jesús, su único hijo, por nosotros.

«Dios es amor» 1 Juan 8:4 (DHH)

Ante este ejemplo de perfecto amor, vemos que el amor va más allá de un mero sentimiento, muchísimo más allá de palabras bonitas y de buenas intenciones.

Cuando hay verdadero amor, hay acción y expresión. Y eso lo podemos poner en práctica en nuestra vida diaria para con Dios y con quienes nos rodean. Sólo basta con estar alerta de nuestra conducta y ser muy intencional al respecto.

Para saber cómo expresar el amor, tenemos que guiarnos de la Palabra de Dios. Porque más allá de amor hay:

  • Alabanza y adoración a Dios. ¿Cómo amar a nuestro Creador y no manifestárselo de la manera que Él espera? «Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas.» Isaías 25:1 (NVI)
  • Dedicar tiempo de calidad a Dios en oración y a nuestros seres queridos. «Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto.» Mateo 6:6 (NVI)
  • Gratitud con acciones y con palabras. «…den gracias a Dios en toda situación…» 1 Tesalonicenses 5:16 (NVI)
  • Honra. Es otra manera de mostrar afecto, especialmente a los padres reconociendo que no fueron perfectos en la crianza. «Honra a tu padre y madre que es el primer mandamiento con promesa.» Efesios 6:2 (RVR 1960)
  • Armonía. Es imposible amar y pelear todo el tiempo. «Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes.» Romanos 12:16n (NVI)
  • Protección. «El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.» 1 Timoteo 5:8 (NVI)
  • Corrección «Corrige a tu hijo mientras aún hay esperanza.» Proverbios 19:18
  • Respeto al prójimo. Sabiendo que todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, la falta de respecto al prójimo viene a ser una burla al Creador. «No está bien discriminar a nadie.» Proverbios 28:21 (DHH)

El expresar amor correctamente es un proceso de enseñanza-aprendizaje, y si no tuvimos a nadie que nos enseñó durante la niñez, como adultos podemos disponernos a aprender, especialmente de la mano de Dios.

¿Amor y/o necesidad?

En esta pregunta estaba atrapada cuando mi esposo me propuso matrimonio. En medio de duda e incredulidad, él insistía en poner una fecha para la boda a lo que yo le respondía: «tú no me amas, sólo me necesitas.» Pero como nuestra relación venía de Dios, y yo lo sabía, todo lo ponía en Sus manos. Y un día en oración el Señor me respondió: «sí, él te ama y te necesita, al igual que Yo. Yo te amo como mi hija y te necesito para que lleves mi mensaje.»

Vino la convicción de que amor y necesidad van de la mano. En el caso de un recién nacido, no ama a su madre, pero la necesita. En el caso de la madre, puede que no necesite al bebé para satisfacer su sentido de maternidad, pero lo ama, y por ende lo cuida y suple las necesidades de ese ser indefenso.

Así que, de la mano de amor, hay muchos sentimientos y emociones envueltas. Todo creado por Dios para que como seres eternos y espirituales que somos tengamos una experiencia humana que nos acerque cada vez más a Su corazón.

 

 


Euri Marosi es colaboradora del programa El Antivirus de CVCLAVOZProduce el segmento Puertas Adentro, dedicado a tratar temas sobre las situaciones que pasan dentro del hogar y cómo enfrentarlas desde una perspectiva bíblica. Marosi es una periodista galardonada de los Premios Emmy y apasionada por la comunidad. Vive en Florida con su esposo y tres hijas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Por qué la Biblia dice que cuidemos nuestra boca?

«El que quiera amar la vida y llegar a ver días buenos, debe refrenar su lengua del mal, y sus labios no deben mentir.» 1 Pedro 3:10 (RVC)

En varias partes de la Biblia encontramos contundentes afirmaciones sobre el poder de la lengua y las palabras. Para muchos, esos versículos son más bien sugerencias que pueden ignorarse por completo. Sin embargo, conforme la ciencia ha avanzado, se ha descubierto que las palabras tienen un poder trascendental en nuestras vidas y de los demás.

Las palabras modifican nuestro organismo

«La lengua apacible es árbol de vida; la lengua perversa daña el espíritu.» Proverbios 15:4 (RVC)

Se cree que cuando insultamos, ofendemos o criticamos a otra persona, sólo estamos hiriendo sus sentimientos o su orgullo. No parece algo importante y a veces no lo consideramos en el mismo nivel que la violencia física. Sin embargo, en Proverbios 15:4 leemos que las palabras negativas también impactan nuestra salud.

Un grupo de investigadores1 descubrieron que las palabras que indican dolor incrementan la aflicción de las personas. Ellos examinaron a pacientes que habían salido de operaciones quirúrgicas y encontraron que aquellos a quienes se les decía frases que contenían sinónimos de dolor, tendían a sentir más malestar de lo normal.

Por otra parte, lo que pensamos o lo que escuchamos también modifica nuestro cerebro2. El cerebro es un órgano capaz de crear conexiones a medida que lo alimentamos con nueva información. Si en ese proceso, el cerebro recibe palabras negativas, la respuesta emocional también cambiará.

Estos y otros estudios confirman que las palabras positivas tienen poder, para bien o mal, sobre nuestras vidas y la de quienes nos rodean (Proverbios 18:20-21).

Las palabras modifican nuestro comportamiento

«El fuego se apaga cuando falta madera, y las peleas se acaban cuando termina el chisme.» Proverbios 26:20 (NTV)

Hablar mal sobre alguien no sólo perjudica a la persona de quien se habla, sino también a quien propaga el chisme. Según una investigación3, la autoestima de una persona disminuye cuando chismorrea sobre alguien. Otro estudio4 descubrió que el chisme en el trabajo hace que las personas se vuelvan más cínicas y reduzcan su productividad.

Las palabras que decimos o escuchamos nos llevan a modificar nuestro comportamiento. Pero también, lo que decimos se refleja en otros, pero también manifiesta lo que está en nuestros corazones. Por lo tanto, es importante que tengamos dominio propio y sepamos elegir cuidadosamente las palabras que salen de nuestra boca. Si no lo hacemos, acarrearemos consecuencias que podrían ser devastadoras para nosotros mismos y quienes nos rodean.

«Luego, Jesús convocó a la multitud y les dijo: “Escúchenme, y entiendan: Lo que contamina al hombre no es lo que entra por su boca. Por el contrario, lo que contamina al hombre es lo que sale de su boca.”» Mateo 15:10-11 (RVC)

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1Chooi, C., Nerlekar, R., Raju, A., & Cyna, A. (2011). The Effects of Positive or Negative Words when Assessing Postoperative Pain. Anaesthesia And Intensive Care, 39(1), 101-106. doi: 10.1177/0310057x1103900117
2Borchard, T. (2018). Words Can Change Your Brain. Recuperado el 29 de enero de 2019, de https://psychcentral.com/blog/words-can-change-your-brain/
3Cole, J., & Scrivener, H. (2013). Short Term Effects of Gossip Behavior on Self-Esteem. Current Psychology, 32(3), 252-260. doi: 10.1007/s12144-013-9176-3
4University of Salford Manchester. (2016). Does gossip at work harm performance?. Retrieved from https://www.salford.ac.uk/news/articles/2016/does-gossip-at-work-harm-performance

¿Por qué es tan difícil esperar la voluntad de Dios?

Romanos 12:2 dice que la voluntad de Dios siempre es agradable y perfecta. Es por esa razón que en toda ocasión debemos pedir que se haga Su voluntad y no la nuestra. Sin embargo, cuando las situaciones son difíciles no nos resulta sencillo aceptar el plan de Dios en nuestras vidas. Pero, ¿por qué sucede eso?

Creemos saber qué es lo mejor

Nuestro cerebro está diseñado para hacer predicciones a cada minuto. Aprendemos a calcular los posibles resultados y esto nos permite sobrevivir el día a día. Sin embargo, esta habilidad también hace que creamos saber qué es lo mejor para nosotros. Por esta razón confiamos en nuestra sabiduría y nos cuesta pensar que Dios tiene un plan más adecuado. No obstante Él es el único que conoce el futuro, y por lo tanto, sabe qué decisión es la acertada.

Queremos hacer las cosas a nuestra manera

Las experiencias pasadas nos enseñan a equivocarnos menos, pero eso no quiere decir que siempre tengamos la razón. Debido a este comportamiento nos cuesta entender que exista una mejor opción. Sin embargo, Isaías 55:8-9 dice que nuestra forma de pensar no es como la de Dios. Nuestra capacidad es limitada, pero la de Él es infinita, y esa es uno de los tantos motivos por los cuales la voluntad de Dios es nuestra mejor opción en todo momento.

Nuestra fe es limitada

Algo que nos impide ceder el control y confiar en la voluntad de Dios es nuestra falta de fe. Una frase popular dice que Dios tiene el tamaño de nuestra fe, y en este caso es cierto. Cuando creemos que nuestra decisión es mejor que el plan de Dios, entonces creemos en un dios que no es todopoderoso.

Puede resultar difícil a veces, pero no hay mejor decisión que confiar en la voluntad de Dios. Eso fue lo que  Jesús enseñó a sus discípulos (Lucas 11:2, Mateo 6:10) y lo que nosotros debemos aplicar en cada circunstancia que nos toca vivir.

 

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo es el verdadero arrepentimiento?

Arrepentirse es más que sólo sentirse mal por una falta cometida. Cuando es verdadero, el arrepentimiento lleva a un cambio radical en la conducta, pero también a recibir perdón, paz y redención de parte de Dios. Algunas consecuencias del verdadero arrepentimiento, según la Biblia, son los siguientes:

Reconocer los pecados

«Después de apartarme de ti, me arrepentí; después de reconocer mi falta…» Jeremías 31:19 (RVC)

Cuando alguien está realmente arrepentido acepta y reconoce sus pecados. En cambio, cuando esta actitud no es honesta, la primera señal es la justificación. Las personas que defienden sus malas acciones e intentan hacerse ver como inocentes, demuestran que no están arrepentidos de corazón.

Dejar de pecar

«Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento.» Mateo 3:8 (NVI)

Reconocer el pecado no es una simple cuestión de palabras. Cuando el arrepentimiento es sincero, la actitud del corazón debe reflejarse en las acciones. Esto quiere decir que ya no se debe cometer los mismos errores, sino que deben cultivarse virtudes que sirvan para reparar las faltas y redimir aquello que se dañó.

Produce obediencia a Dios

«Por eso, dejen de pecar y vuelvan a obedecer a Dios. Así él olvidará todo lo malo que ustedes han hecho, les dará nuevas fuerzas.»Hechos 3:19 (TLA)

El verdadero arrepentimiento hace que una persona redireccione su camino. Nadie conoce el futuro ni cuál es la decisión que más nos conviene, excepto Dios. Es por esta razón que cuando alguien está arrepentido de corazón, quiere enmendarse y ya no pecar más, la mejor elección que puede tomar es obedecer a Dios en todo.

Lleva a la salvación

«La tristeza que proviene de Dios produce arrepentimiento para salvación, y de ésta no hay que arrepentirse, pero la tristeza que proviene del mundo produce muerte.» 2 Corintios 7:10 (RVC)

La Biblia dice que el arrepentimiento sincero no es malo pues nos lleva a aceptar que somos pecadores y que necesitamos la salvación que Jesús nos ofrece. Cuando hacemos esto, nuestros pecados serán perdonados y tendremos nuestro futuro celestial asegurado.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo confiar en Dios?

Confiar en Dios en todos los aspectos de tu vida no es un misterio inalcanzable. Hay cosas prácticas que puedes hacer para poner tu fe en Dios y crecer en tu vida espiritual. Estos son algunos de ellos:

1. Conoce a Dios

Si tuvieras un tesoro preciado, ¿le confiarías a un amigo íntimo o a un desconocido? La confianza es algo que se construye con el tiempo, por lo cual es muy difícil que nos fiemos de alguien a quien no conocemos. De igual manera, la confianza en Dios implica conocerlo primero. No podemos decir que tenemos fe en Él si no entendemos su carácter ni lo que espera de nosotros.

Ahora bien, conocer a Dios no significa creer que existe. La Biblia dice que incluso los demonios creen en Dios, pero que eso no los hace salvos (Santiago 2:19). Para conocer a Dios hace falta desarrollar una relación personal con Él: pasar tiempo en oración, estudiar y aplicar lo que dice la Biblia, y vivir de acuerdo a sus preceptos. Todo esto es algo constante que se desarrolla a diario, y no algo que podemos obtener automáticamente. Así como formar nuevas amistades requiere tiempo y esfuerzo, conocer a Dios también implica poner de nuestra parte.

2. No confíes en tu propio conocimiento

Tomamos decisiones a cada minuto, y las opciones que elegimos se basan en nuestras experiencias pasadas y nuestras expectativas para el futuro. Sin embargo, nuestro juicio sobre las cosas no siempre es el más acertado. Esto se debe a que estamos marcados por nuestro pasado e ignoramos el mañana. En cambio, Dios perdona y olvida lo que hicimos anteriormente y sabe qué vendrá en nuestro porvenir.

Un requisito importante para confiar en Dios es dejar de lado nuestro orgullo y reconocer que nuestros conocimientos o nuestras experiencias no son suficientes. Cuando admitimos que hay muchas cosas que escapan de nuestro control, podemos pedirle a Dios que tome el control de nuestra vida y confiar en Su sabiduría (Proverbios 3:5-8).

3. Confía en el Espíritu Santo

En el viaje de la vida no estamos solos y al confiar en Dios tampoco. La Biblia dice que el Espíritu Santo es un regalo que Jesús nos dejó (Hechos 2:38), una ayuda que nos enseña todas las cosas y nos hace tener presente las enseñanzas de Jesús (Juan 14:26). A través del Espíritu Santo podemos discernir el bien y el mal, y estar conectados con Dios en todo momento. Él es quien crea una conexión con Dios y nos permite confiar en Su poder día a día.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Cuáles son las características de un verdadero cristiano?

El término «cristiano» se utilizó por primera vez en Atioquía para denominar a los seguidores de Jesús (Hechos 11:26). Desde ese entonces se continúa empleando la palabra con el mismo fin, sin embargo, debido a tantas corrientes de pensamiento y mal ejemplo de algunas personas, ser cristiano ha perdido su verdadero significado.

La Biblia dice claramente que nadie puede obtener la salvación por mérito propio, sino que es algo que recibimos por gracia de parte de Dios (Efesios 2:8-9). Al arrepentirnos de nuestros pecados y aceptar a Jesús en nuestras vidas, Él nos perdona (Romanos 10:9-10; 1 Juan 1:9) y nos envía al Espíritu Santo para que resida en nuestras vidas. Es así como nos hacemos hijos de Dios y nos convertimos en cristianos. La Biblia también señala que ser cristiano implica imitar la conducta de Jesús y seguir sus enseñanzas (1 Juan 2:6; Juan 13:15; Efesios 5:2). Y esto incluye no pecar (1 Juan 3:6).

Un verdadero cristiano vive como Jesús lo hizo. En la Biblia se describe Su carácter y naturaleza y los cuales debemos seguir. Asimismo, Romanos 12 señala algunas características que como cristianos debemos practicar:

  • No imitar las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejar que Dios nos transforme en personas nuevas al cambiarnos la manera de pensar.
  • No creernos mejor de lo que realmente somos.
  • Entender y comportarnos como diversas partes de un solo cuerpo y trabajar en unidad.
  • No fingir amar a los demás; amarlos de verdad. Amar también a nuestros enemigos.
  • Aborrecer lo malo. Aferrarnos a lo bueno.
  • No ser nunca perezosos, más bien trabajar con esmero y servir al Señor con entusiasmo.
  • Tener paciencia en las dificultades y seguir orando.
  • Ayudar a otros cuando pasan necesidad y estar siempre dispuestos a brindar hospitalidad.
  • Bendecir a quienes nos persiguen.
  • Vivir en armonía unos con otros.
  • No ser orgullosos.
  • Nunca devolver a nadie mal por mal.
  • Ser honrados.
  • Hacer todo lo posible por vivir en paz con todos.
  • Nunca tomar venganza.
  • Vencer el mal haciendo el bien.

En la Biblia se encuentran más pautas para vivir como Dios espera de nosotros y ser una luz para los demás.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Esta Navidad, no sólo recuerdes el nacimiento de Jesús

En la Navidad, la mayoría de celebraciones se dan en torno al nacimiento de Jesús. Sin embargo, Su nacimiento no es el evento más importante de su venida al mundo. Juan 3:16-18 nos dice que Dios envió a Su Hijo como  un regalo para que seamos salvos, es decir, que toda la vida de Jesús es relevante para nosotros, no sólo su nacimiento.

Jesús vino con el fin de morir por nuestros pecados, pero ¿qué hubiera pasado si a último minuto hubiese desistido? La Biblia nos dice que antes de su muerte estaba entristecido y angustiado en gran manera e incluso oró para que Dios le librara de la muerte (Lucas 22:39-46; Mateo 26.36-46; Marcos 14.32-42). No obstante, no permitió que su tristeza fuera mayor a su propósito y declaró: «no se haga mi voluntad, sino la tuya.» Es así como aceptó su misión, murió crucificado y resucitó al tercer día.

El nacimiento de Jesús no es el único evento que debemos celebrar en Navidad y el resto del año. Sino que cada día debemos recordar que tenemos esperanza y salvación gracias a Jesús. Una forma de mostrar agradecimiento es practicando sus enseñanzas y compartiendo nuestra fe con los demás. Hoy en día no hay excusas para no hacerlo, ya que se puede lograr incluso a través de las redes sociales. Por ejemplo, con la app gratuita de yesHEis puedes compartir videos con tus amigos y así iniciar una conversación sobre Dios.

Lo que importa es que en estas fechas el nacimiento de Jesús no debe ser lo único relevante, sino sus obras, sus enseñanzas, su muerte y su resurrección. Ese es el mensaje que debemos compartir con otros.

«No fueron los clavos en sus manos y pies los que sostuvieron a Jesús en la cruz; fue su amor por ti.»

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Creo en Jesús, pero no quiero celebrar la navidad

Pregunta de nuestra audiencia:

«Creo en Jesús, pero no me gusta celebrar la Navidad porque tengo familiares que murieron en esas fechas y es muy doloroso para mí. Si no celebro, ¿estoy cometiendo pecado?»

La Navidad es una fecha que nos recuerda el mayor regalo de Dios para el mundo: Jesús. En esa temporada recordamos su nacimiento, sus obras y su sacrificio en la cruz. Sin embargo, esta celebración es más bien simbólica pues hasta ahora no se ha determinado la fecha exacta en la que nació. El calendario judío es diferente al que tenemos actualmente, y los investigadores sugieren que pudo haber sido en octubre, junio u otros meses. No obstante, este dato no debería preocuparnos pues, en principio, en la Biblia no hay una indicación específica que nos ordene celebrar la Navidad.

Festejar la Navidad es algo que muchos hacen por costumbre. Para algunos significa reunirse en familia, comer bien, recibir regalos o creer en Santa Claus o Papá Noel. Sin embargo, para los cristianos es un momento para ser agradecidos con Dios por darnos a Su Hijo. Y también es una oportunidad que nos ayuda a compartir a otros sobre Jesús. La Biblia no menciona que debemos celebrarlo específicamente (así como tampoco dice que festejemos nuestros cumpleaños), pero es algo que hacemos de manera voluntaria en honor a nuestro Salvador. Esto quiere decir que si uno decide no celebrarlo, no está cometiendo ningún pecado. Celebrar o no la Navidad es una decisión personal y sólo Dios conoce la intención con la cual lo hacemos. Por lo tanto, no tenemos ningún derecho a juzgar a quien decide o no practicarlo.

Por otra parte, es importante que no recordemos a Jesús únicamente en la Navidad. Ser sus seguidores implica practicar sus enseñanzas y seguir sus mandamientos durante todo el año. Muchos pueden adorar a Jesús en la Navidad, pero se olvidan de hacerlo los demás meses.

Más que una festividad, seguir a Jesús es un estilo de vida. Él ve nuestro comportamiento a diario y conoce de qué forma le adoramos, no sólo en Navidad, sino durante todos los años que nos da de vida.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Celebrando la Navidad

Mateo 1:20-21 (RVR1960)
«Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»

Hay algo especial en la época navideña, aun los que no son cristianos la celebran. Claro, para ellos puede ser una festividad más, sin embargo, para quienes creemos en Cristo debe tener un significado muy profundo y debemos abrir nuestros corazones a escudriñarlo y vivirlo. 

Si nos vamos al hecho original por el cual celebramos la Navidad, nos encontramos con un cuadro muy especial respecto a la familia, más allá del nacimiento de Jesús. Leyendo en estos días el versículo antes mencionado, entendí muchas verdades sobre esta fecha tan especial del año, la cual es la favorita de muchos y dentro de los cuales me incluyo.

¿Qué nos muestra la Biblia en Mateo 1:20-21 respecto al nacimiento de Jesús y qué podemos aplicar a nuestros días?

Este año entendí lo siguiente:

  • Dios habló a José, al hombre de la casa, de lo que debía hacer con su esposa y su hijo. Así que José tuvo que tomar autoridad espiritual sobre su familia, aceptarla y protegerla. Para nosotros es un claro ejemplo que aun en nuestros días, más allá de lo que piensen los demás, debemos tomar decisiones que mantendrán la familia unida. 
  • Dios tiene un plan para la familia y para cada miembro de ella. Por ejemplo, en el caso de la familia de Jesús, el objetivo de José, como padre, fue proteger a un niño que nació con un propósito: ser el Salvador de la humanidad.  Mientras José meditaba en su situación familiar, esa idea de Dios le fue revelada por un ángel a través del nombre que debía poner a su hijo. Cada uno de nosotros nace con un propósito, y sólo Dios lo sabe, mas como padres, el Señor lo puede revelar para que podamos actuar a favor de que se cumpla el plan de Dios en la vida de cada hijo; comenzando por el nombre que le debemos poner. 

En nuestros días, la época navideña se caracteriza por regalos, gozo, alegría, viajes y estar en familia. La primera Navidad, el día que nació Jesús, nos habla de familia: un padre, una madre y un hijo, protegido por ambos.

Así como celebramos la Navidad en la carne, decorando la casa con luces de diversos colores, también celebremos en el espíritu y en nuestros corazones el nacimiento de Jesús, quien es la luz del mundo. 

Juan 8:12 (RVR1960)
«Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.»

¡Feliz Navidad!

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.


Euri Marosi es una periodista ganadora de los Premios Emmy. Fue la reportera y productora de la campaña “Es el momento”, la cual ganó el Premio Especial del Presidente al Servicio de América de la Fundación Educativa de la Asociación Nacional de Radiodifusoras (NABEF). Marosi en la actualidad colabora con el programa El Antivirus de CVCLAVOZ.

 

¿Aburrido de la iglesia?

Mari le ha estado preguntando a su amigo David durante bastante tiempo si alguna vez irá con ella a la iglesia. Ella ha sido su amiga por varios años, pero cada vez que menciona a la iglesia, él cambia el tema. David le ha dicho que la iglesia le parece aburrida. Mari también se ha dado cuenta de que cada vez que intenta invitar a sus otros amigos que no son cristianos a su iglesia, responden de manera similar o idéntica. Mari nota que a ella misma también se aburre de la iglesia. 

¿Eres la Mari en esta situación?

Si lo eres, no eres el único o la única. Esto es muy común. Muchas personas se aburren de la iglesia, y por experiencia, muchos de ellos son jóvenes. La mayoría no quiere sentarse para escuchar a un predicador hablar de 30 minutos a dos horas, ellos prefienren hacer otra cosa. Esto ocurre debido a todas las otras cosas a las que se han acostumbrado, como navegar por las redes sociales, salir con amigos, ver entretenimiento, etc. Se acostumbran tanto a hacer estas cosas que se convierten en parte de la rutina diaria. También tienden a buscarlas cada vez que necesitan algo que le mejore sus humores.

Te voy a hacer otra pregunta: ¿preferirías hacer otra cosa que participar en la iglesia los domingos?

Si respondes que sí, te digo que puedes trabajar contra eso. Solo tienes que tomarte un tiempo y pensar por qué te sientes así. Muchas veces cuando las personas se aburren de la iglesia, no tiene nada que ver con los sermones ni cómo está organizada la iglesia, sino con la persona. La persona podría estar pasando por algo emocional; podría tener algo que le está ocupando sus pensamientos, no permitiéndole enfocarse en lo que el pastor está diciendo y, por lo tanto, se aburre. La persona también podría estar muy cansada cada domingo. Entonces, hay muchos más factores que los afectan. 

Muchas veces cuando esto pasa, miembros de una iglesia se van a otra porque creen que necesitan un más divertida. Como el pastor de la iglesia Redemption en San Diego, California, EE. UU. escribió: “La iglesia no es lo que pensamos que debería ser. La iglesia no es cómo sentimos que debería ser, ni siquiera cómo nos sentimos ese día. La iglesia es acerca de que Dios nos da, y nosotros damos a otros. ‘Consideremos cómo animarnos unos a otros’, dice la Biblia. Esta es una mentalidad muy centrada en ‘nosotros’ y no en ‘mí’”. Por lo tanto, tenemos que averiguar la raíz del problema y eso puede venir cundo pensamos que ser un cristiano es aburrido. Piénsalo así: ser cristiano es una cosa increíble. Tenemos un Salvador que murió por nosotros, pero resucitó y vive para siempre. Tenemos un Dios que hizo y sigue haciendo milagros … ¡Quiero decir, es increíble! ¡Nosotros somos humanos! Somos el ser vivo más complejo que existe y simplemente fuimos creados a partir del polvo. ¡Y somos mortales, pero viviremos por siempre en el reino espiritual! ¿Cuán genial es eso? Uno no puede simplemente ignorar todo eso. No hay nada aburrido en eso. Entonces, si no somos aburridos, la iglesia, el lugar donde las creaciones de Dios se reúnen para aprender acerca de Él y unirse como una comunidad, no es aburrida. El día que creas que Dios es verdaderamente la prioridad, verás que será difícil cansarse de todo lo relacionado con Él.

Necesitamos hacer algunos sacrificios para superar esos momentos en que no tenemos ganas de ir a la iglesia para que podamos estar allí por los demás y seguir siendo un ejemplo. Si tienes ese problema, no lo ignores porque, en realidad, aburrirse de la iglesia puede significar que te falta disfrutar al aprender acerca de Dios. O quizás el caso es que tienes un período de atención corto como mucha gente en este siglo y debido a eso retienes un mensaje corto mucho más que uno largo. En ese caso, intenta expandir el tiempo que puedes estar atento. Pero si puedes pasar esa cantidad de tiempo o incluso más haciendo algo que te parece entretenido, definitivamente puedes cambiar eso. Porque en realidad eventualmente nos aburriremos de la iglesia si comenzamos a poner otras prioridades sobre Dios. 

Un consejo extra

Y si tus amigos continúan viendo la iglesia como algo aburrido, no ignores el hecho que verán a través de tu ejemplo que es exactamente lo contrario.

  • ¡No dejes de orar por ellos! Y no siempre los bombardees con el tema de la iglesia. Menciónalo de vez en cuando, el Espíritu Santo te dejará saber cuándo.
  • Sé paciente con ellos.
  • Invítalos a eventos relacionados con la iglesia, como un evento para jóvenes, un retiro o incluso una cena. A veces, la razón por la que las personas no quieren ir a la iglesia es porque tienen un estereotipo de cómo son las personas de la iglesia. ¡Revela la verdad!

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Davis, N. (2017). Why Does Church Have To Be So Boring?. Recuperado el 05 de diciembre de 2018, de https://corechristianity.com/resource-library/articles/church-is-boring

Send this to a friend