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Oremos por Sri Lanka

Este domingo 21 de abril, en muchos países se celebró la Semana Santa o la Pascua como un recordatorio de la muerte y resurrección de Jesús. Sin embargo, lejos de celebrar esta ocasión, en Sri Lanka muchos creyentes murieron a causa de atentados a iglesias que dejaron 290 muertos y 500 heridos. En este país, casi sólo el 8 % se identifica como cristiano y la religión predominante es el budismo.

Si bien aún no se identifica al grupo terrorista responsable, el gobierno cree que se trata de alguna organización extremista. Pero este hecho ha demostrado lo que viene ocurriendo en diferentes partes del mundo: que los cristianos son perseguidos por su fe. El atentado contra los cristianos en Sri Lanka demuestra lo que Jesús ya había dicho hace miles de años cuando aseguró que sus seguidores serían llevados presos y entregados a las autoridades para que los maltraten y los maten; y que todo el mundo los odiaría por ser Sus discípulos (Mateo 24:9). Es conocido el hecho de que hay países en donde no hay libertad de creencia y se encarcela, persigue y asesina a aquellos que no renuncian a su fe en Cristo.

Este hecho debería unirnos para orar por aquellos que sufren, para que Dios les dé fortaleza para afrontar las situaciones que viven y para que haya libertad de culto en esos lugares. Además, debemos tomar consciencia y ser agradecidos por vivir en países en donde ser seguidor de Jesús no es un delito. Tener esta libertad debería instarnos a hablar de las buenas nuevas y a apoyar en oración a otros cristianos que enfrentan la persecución.

Oremos por Sri Lanka y por los creyentes en diferentes partes del mundo. Pidamos que Dios avive nuestros corazones y tengamos pasión para cumplir lo que dice en Su Palabra y ser luz en el mundo.

¿Cómo saber qué promesas de la Biblia son para mí?

Dios siempre, siempre cumple sus promesas (Números 23:19) y Su fidelidad permanece para la eternidad (Salmos 119:90-91). En la Biblia encontramos todo lo que Él quiere comunicar a la humanidad y también lo que nos ofrece. Sin embargo, no todas esas promesas se aplican para nosotros en este tiempo pues muchas de ellas ya fueron cumplidas. La mala interpretación de la Biblia puede llevarnos a creer que somos merecedores de algo que en realidad nunca estuvo destinado a ser nuestro. Y para evitar esta clase de errores debemos aprender a diferenciar cuáles de ellas se aplican a nuestra vida y cuáles no.

Conocer el contexto

Una equivocación frecuente es leer un sólo versículo e ignorar el contexto en el que se dijo. Si en un caso en específico, Dios le dice algo a alguien, es porque esa promesa iba referida sólo a esa persona (por ejemplo, la promesa de Dios a: Abram en Génesis 12:1-3 o Salomón en 1 Reyes 9:5). Podemos tomar ese verso como inspiración, pero no todo lo que se menciona en la Biblia es una promesa directa hacia nosotros. Por ejemplo, muchos creen que Proverbios es un conjunto de promesas, cuando en realidad son principios y consejos. Por otra parte, al analizar el contexto es importante leer el libro completo para entender el propósito con el cual fue escrito. De esta manera estaremos seguros de lo que estamos leyendo.

Buscar la condicional

Algunas promesas de Dios requieren obediencia de nuestra parte. Es decir que son condicionales. Un ejemplo de esto se encuentra en Romanos 10:9, en donde dice:

≪que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.≫

La promesa comienza con: ≪si confesares […] y creyeres…≫; lo cual quiere decir que para que la promesa de salvación se cumpla, primero se tiene que confesar y creer que Jesús resucitó. Hay otras promesas que tienen condicionales y que se cumplen únicamente cuando obedecemos.

No manipular el texto

Algo que sucede a menudo es que las personas toman los versículos bíblicos y las manipulan para que cumplan sus objetivos. Por ejemplo, esto sucede con Filipenses 4:13. Algunos toman ese verso como un talismán para cumplir sus metas; piensan: ≪Bajaré de peso este año porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece≫, ≪puedo dar un buen examen porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece≫, ≪lograré un aumento porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece≫, etc. Sin embargo, no leen el libro completo y no analizan en qué situación se encontraba Pablo cuando lo escribió. (Para más información, leer: ¿Este versículo bíblico se aplica para ti?). Cada promesa de Dios nos ayudarnos a someternos a Su voluntad y confiar en Él. Sus promesas jamás son para que Dios haga nuestra voluntad.

Pedir ayuda

No es sabio abrir la Biblia al azar y esperar que lo que leemos sea una promesa de Dios. Para entender qué promesas se aplican en nuestra vida debemos tener una comunicación estrecha con Dios a través de la oración. La lectura de la Biblia y la oración van de la mano y no pueden funcionar adecuadamente si están separadas. Es a través de la oración que pedimos sabiduría y discernimiento para que Dios hable a nuestras vidas y nos enseñe. Además, cuando oramos dejamos que Dios nos conozca y revele las verdaderas intenciones de nuestro corazón.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

5 maneras de ser infiel a Dios

Cuando pensamos en la palabra ≪infidelidad≫, a menudo pensamos en la infidelidad marital o de pareja. No obstante, hay un tipo de deslealtad que podemos estar practicando en nuestra vida espiritual. Quizás traicionemos a Dios sin darnos cuenta o creyendo que lo que hacemos está bien, pero la Biblia nos ayuda a entender de qué manera estamos siendo infieles a Dios.

1 Adorando a otros dioses
Uno de los Diez Mandamientos dice que no debemos adorar a ningún otro más que a Dios (Éxodo 20:4-6). Queda claro que Dios no quiso que se haga ninguna representación de Él en ningún tipo de material. Sin embargo, la adoración a otros dioses no se refiere únicamente a ídolos o estatuas. La idolatría abarca todo aquello que reemplaza el lugar de Dios en nuestra vida: la pareja, los hijos, el trabajo, el dinero, la apariencia, la superación personal, etc. Somos infieles a Dios cuando hay otro dios que toma su lugar en nuestros corazones.

≪No se fabriquen ninguna clase de ídolos, ni los adoren, pues yo soy Dios.≫

Levítico 26:1 (TLA)

2 Amando las cosas de este mundo
Es fácil dejarse llevar por las preocupaciones y situaciones que nos tocan vivir. Sin embargo, cuando nos concentramos más en nuestra vida en la Tierra que en las cosas celestiales, estamos restándole importancia a Dios. Por esta razón, Colosenses 3:2-4 (NBV) dice: ≪Llenen sus pensamientos de las cosas de arriba y no en las cosas de este mundo.≫ Esto no significa que debemos ignorar lo que sucede en nuestro presente, sino verlo desde la perspectiva divina.

≪No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo≫

1 Juan 2:15-16 (NTV)

3 Siendo orgulloso
Una persona soberbia tiene la certeza de que puede hacerlo todo gracias a sus propias fuerzas y cree que no necesita de Dios. Es por esta razón que en varias partes de la Biblia se menciona que Dios aborrece el orgullo. Al permitir que el orgullo se apodere de nuestros corazones, nos convertimos en nuestro propio dios, y de esa manera estamos siendo infieles a nuestro Creador.

≪Amen al Señor, todos ustedes sus santos. A los fieles guarda el Señor, pero retribuye en abundancia al que actúa con soberbia.≫

Salmos 31:23 (RVA2015)

4 Desobedeciendo sus mandamientos
El pastor y teólogo, Timothy Keller, explicó la diferencia entre la religión y el evangelio: ≪Cómo trabaja la religión: Si obedezco, entonces Dios me amará y me aceptará. [Cómo trabaja] el evangelio: Soy amado y aceptado; por lo tanto, deseo obedecer.≫ Nuestra obediencia a Dios es algo que viene como consecuencia de haber sido amados y perdonados. Si hacemos lo contrario estamos rechazando el sacrificio que Jesús hizo en la cruz; y ésa es una manera de ser infieles a quien siempre es fiel para con nosotros.

≪Nosotros demostramos que amamos a Dios cuando obedecemos sus mandamientos; y obedecerlos no es difícil.≫

1 Juan 5:3 (TLA)

5 Haciendo lo mismo de antes
Cuando confesamos y admitimos nuestros pecados, Jesús nos perdona y nos da un nuevo comienzo. Pero si volvemos a hacer lo mismo que hacíamos antes de aceptar a Dios en nuestra vida, estamos siendo malagradecidos y despreciando las cosas buenas que Él hizo por nosotros. No podemos decir que amamos a Jesús si no demostramos cómo Él nos cambió.

≪Ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.≫

Efesios 4:22-24 (TLA)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

4 pasos para volver a tu primer amor por Dios

Perder el primer amor por Dios es algo que le sucede a muchos cristianos. Pero no es un fenómeno que sólo ocurre en la actualidad; de hecho, ya se daba en el tiempo de los primeros seguidores de Jesús. Es una situación muy lamentable y nos separa de Dios, pero sin importar cuánto nos alejemos de Él, aún tenemos una oportunidad de regresar al primer amor. Estos son los cuatro pasos que debes seguir para lograrlo:

Paso 1: Recuerda

≪Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete…≫

Apocalipsis 2:5 (RVR1960)

La Biblia nos dice que el primer paso es recordar cómo eras cuando estabas en ese primer amor. Un ejercicio que te ayudará a reflexionar en este punto es hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Con qué frecuencia buscabas de Jesús?
  • ¿Cuál era tu actitud al ir a la iglesia?
  • ¿Cómo era tu forma de orar?
  • ¿Cómo era tu actitud cuando leías la Biblia?
  • ¿Cómo te sentías cuando hablabas acerca del cambio que Dios hizo en tu vida?

Una vez que hayas recordado cómo te sentías cuando entregaste tu vida a Jesús, toma nota de cuán diferente es la situación ahora. Este paso no es para que te sientas mal, sino para que te sirva de inspiración y anheles volver a tener esa misma conexión con Dios. Luego, haz una oración y confiesa tus pecados ante Dios. Él sabe lo que has hecho, pero quiere ver tu arrepentimiento y ganas sinceras de cambiar. En tu oración también pídele que te ayude a volver a sentir el primer amor y te dé la perseverancia para mantenerlo.

Paso 2: Obedece

≪…y vuelve a obedecer a Dios.≫

Apocalipsis 2:5 (TLA)

Las cosas salen mal cuando comenzamos a obedecer a nuestros propios deseos y no a los principios de Dios. Seguir sus mandamientos no te hace esclavo: te libera. Esto es porque sólo nuestro Padre sabe qué es lo mejor para nosotros; si nos pide que le obedezcamos es porque conoce las consecuencias que nuestras acciones tendrán. El segundo paso para volver a tu primer amor por Dios es cumplir sus preceptos. Si se te hace difícil o crees que no podrás, pídele al Espíritu Santo que te ayude a lograrlo.

Paso 3: Deja de pecar

≪Deja de hacer lo malo…≫

Apocalipsis 2:5 (TLA)

Sí, es cierto que Dios perdona nuestras fallas. Sin embargo, cuando lo hacemos una y otra vez sólo porque Dios es misericordioso, entonces jamás tendremos una relación con Él. (Para mayor información sobre el tema, leer el artículo Si Dios me perdona, ¿por qué debo dejar de pecar?). Un paso importante es rechazar todo lo malo y comenzar a practicar lo que dice la Biblia. Nadie es perfecto, pero Jesús nos dejó al Espíritu Santo como ayuda y guía para estar siempre en sintonía con Dios. Es el Espíritu Santo quien da la sabiduría y la fuerza para resistir las tentaciones y alejarnos del pecado.

Paso 4: Haz lo que hacías al principio

≪…vuelve a practicar las obras que hacías al principio.≫

Apocalipsis 2:5 (TLA)

El primer paso consistía en recordar lo que hacías cuando estabas en tu primer amor. En este último paso no sólo es recordar sino hacer. Quizá no puedas repetir al pie de la letra las mismas buenas costumbres que tenías, pero sí puedes hacerlo mejor. Por ejemplo, si antes tenías un tiempo determinado para leer la Biblia y orar, ahora puedes incrementar esos minutos y estar más cerca de Dios. Si antes compartías con otros las buenas nuevas de Jesús, ahora puedes hacerlo con mucha más alegría. ¡Que tus acciones sean un reflejo de cómo Dios actúa en tu vida!



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Esta es la razón por la que Dios no te habla

 

 

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¿Qué significa ser una mujer?

Ser mujer simplemente significa nacer mujer. Con eso vienen cualidades y responsabilidades que se suman a lo que somos.

A lo largo de la historia, las mujeres fueron influenciadas para asumir los roles que la sociedad les asignaba. No fueron valorados como iguales, sino que pensaron que tenían menos poder que los hombres. Durante muchos años los hombres hablaron por las mujeres. Sin embargo, los tiempos han cambiado drásticamente y las mujeres en muchos países del mundo han recibido los derechos que siempre deberían haber tenido. Con toda la libertad que tenemos ahora, aunque todavía no sea perfecta, muchas cuestionan sus identidades y lo que es ser mujer.

Muchos dan sus opiniones; sin embargo, esto no responde a la pregunta porque es demasiado general. Los hombres también pueden hacer las mismas cosas. ¿Entonces, dónde se puede encontrar esa repuesta?

¡La Biblia!

Lo más probable es que conoces de la chica de “Proverbios 31”. Según la Biblia, el rey Lemuel comparte dichos que su madre le instruyó. Él habló de cuáles son las cualidades que un hombre debe buscar en la esposa ideal. Aunque estés soltera, ser una esposa es uno de los pasos más importantes hacia la condición de una dama, por eso que es mejor verla como un ejemplo a seguir.

Ella es:

  • Noble

Una verdadera mujer noble es justa en todos sus caminos. Ella se esfuerza por hacer el bien a los demás, sabe cómo tratar a los demás y es una mujer valiente. A lo largo de toda la Biblia, todas las mujeres que eligieron seguir a Dios arriesgaron sus vidas. Los ejemplos incluyen a Ester, Febe, Rahab, Jocabed, Ana y la lista continúa. Cada una de ellas eran nobles.

  • Leal

Una mujer tiene que ser leal a todos aquellos con quienes está cerca. Ella pierde toda su credibilidad si es alguien que otros no pueden confiar.

  • Cuidadosa

En cualquier decisión, ella debe ser consciente de las posibles consecuencias. Ella debe recordar que los demás dependen de ella, por lo que debe pensar en ellos.

  • Amorosa

Si una mujer no ama, todas las demás cualidades que tiene no tendrán sentido. Ella debe hacerlo genuinamente.

Estas son cualidades que las mujeres deben tener como hijas de Dios. Ser mujer significa ser quien Dios te preparó para ser. Significa aceptar cómo te hizo, aceptar el sexo que te dio y aceptar los planes que tiene para ti. Ser mujer significa desafiar lo que otros creen que no puedes hacer al permitir que Dios te dé la fuerza para hacerlo.


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¿Qué dice la Biblia acerca del matrimonio?

Dios instituyó el matrimonio. Es por esta razón que en la Biblia encontramos las pautas que deberían guiar a las parejas. Entre las muchas cosas que se dice de una relación marital y el amor, en las Sagradas Escrituras encontramos los siguientes principios:

El matrimonio es la unión de un varón y una mujer

«Los creó hombre y mujer, y los bendijo.» Génesis 5:2 (RVC)
«Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.» 
Génesis 2:24 (RVR1960)

Dios creó a Eva como una ayuda idónea para Adán (Génesis 2:20); ambos eran de la misma especie, pero al mismo tiempo eran completamente diferentes. Dios los hizo así con el propósito de complementarse, pues la unión marital es más que una unión sexual: es espiritual. Y así como Dios creó a Eva específicamente para Adán, también tiene a una persona especial para cada persona. Cuando seguimos Su plan y nos unimos con la pareja que Él designó, Dios bendice y prospera la familia.

El matrimonio es un ejemplo de la relación entre Jesús y la iglesia

«Ustedes, las casadas, honren a sus propios esposos, como honran al Señor; porque el esposo es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así como la iglesia honra a Cristo, así también las casadas deben honrar a sus esposos en todo. Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante. Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a sí mismo. Nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como lo hace Cristo con la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.» Efesios 5:22-30 (RVC)

En la Biblia encontramos que Dios asignó roles específicos para el varón y la mujer dentro del matrimonio. Y estas funciones son una muestra de cómo Jesús ama a Su iglesia. No se trata de una jerarquía o una competencia para ver quién tiene mayor autoridad, sino una relación de respeto y amor mutuo. Además, si Jesús nos insta a amar a todos sin excepción (Mateo 5:43-48; Lucas 6:27-36); ¡cuánto más a la persona que Él eligió como nuestros cónyuges!

El matrimonio es honroso

«Honroso es para todos el matrimonio, y pura la relación conyugal; porque Dios juzgará a los fornicarios y a los adúlteros.» Hebreos 13:4 (RVA-2015)

Es cierto que en algunas culturas la poligamia era una práctica común y aceptada. No obstante, Jesús dijo que el plan de Dios desde el principio era la monogamia (Mateo 19:8). Debido a que el matrimonio es un ejemplo de la relación entre Jesús y la iglesia, y Él es fiel en todo momento (Deuteronomio 7:9), las parejas casadas deben tratar al matrimonio con honra y se deben fidelidad hasta que la muerte los separe.

El matrimonio es para siempre

«Le preguntaron: “Entonces, ¿por qué Moisés mandó darle a la esposa un certificado de divorcio y despedirla?” Él les respondió: “Moisés les permitió hacerlo porque ustedes tienen muy duro el corazón, pero al principio no fue así. Y yo les digo que, salvo por causa de fornicación, cualquiera que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio. Y el que se casa con la divorciada, también comete adulterio.”» Mateo 19:4-9 (RVC)

El matrimonio es más que un simple documento legal. La Biblia enseña que es una unión física y espiritual. Por lo tanto, no es un compromiso que puede tomarse a la ligera. No es una cuestión de sentimientos pasajeros o emociones del momento, sino una decisión para toda la vida. Hay muchos factores que pueden causar problemas en una relación, pero cuando ambas personas han hecho ese compromiso y tienen a Dios como el centro de su matrimonio, entonces todo lo que hagan prosperará.

¿Quieres aprender más? Lee: 10 mandamientos del matrimonio

 

 

 

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¿Dios te conoce?

 

 

 

 

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Thompson, C. (2010). Anatomy of the Soul (pp. 11-26). Carol Stream: Tyndale Momentum.

Lidiando con el rechazo

Desafortunadamente, vivimos en una sociedad cada vez más ruda, menos sensible a la condición humana. Sí, es más tolerante e incluyente políticamente, pero esa inclusión no es real porque es meramente política. Por ejemplo, los latinos en Estados Unidos, ciertamente no son bienvenidos; pero sí necesitados y, por tanto, tolerados. Y la tolerancia no es aceptación.

Ya que el rechazo es parte de la vida y lo encontraremos siempre, lo mejor es aprender a lidiar con él. Dios nos da pautas para hacerlo, lo primero es reconocer que Él siempre nos acepta tal y como somos y, una vez aceptados, Él nos enseña con paciencia y compasión las áreas que debemos dejar que Él transforme. Dios nunca nos rechaza. 

«Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá en sus brazos.» Salmos 27:10 (NVI)

El rechazo en una persona puede venir de diferentes ámbitos: escolar, laboral y familiar. Dentro del hogar se puede percibir rechazo cuando hay favoritismo entre los hijos, o preferencia en querer más a una hija que a un hijo por su sexo (un ejemplo común, es decir: es que las niñas son más amorosas, es que los varones son más activos).

«Cuando entren en una casa, digan primero: “Paz a esta casa”. Si hay allí alguien digno de paz, gozará de ella; y, si no, la bendición no se cumplirá.»  Lucas 10:5-6 (NVI)

Otro de los consejos que encontramos en la Biblia es no reaccionar ante el rechazo como algo personal, sino mas bien verlo como una actitud incorrecta de la otra persona. O sea, lo que otros nos hacen no nos define a nosotros, los define a ellos. Quienes rechazaron y se burlaron de Jesús no determinó Su propósito, sólo mostró el carácter de ellos.

La vida es una carrera donde tendremos obstáculos, como el rechazo, y debemos superarlos para poder avanzar y cumplir el propósito para el cual fuimos creados.

 

 

 


Euri Marosi es colaboradora del programa El Antivirus de CVCLAVOZProduce el segmento Puertas Adentro, dedicado a tratar temas sobre las situaciones que pasan dentro del hogar y cómo enfrentarlas desde una perspectiva bíblica. Marosi es una periodista galardonada de los Premios Emmy y apasionada por la comunidad. Vive en Florida con su esposo y tres hijas.

 

 

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Mujeres ejemplares de la Biblia

Las vidas de los personajes de la Biblia son modelos de cómo debemos o no actuar. En aquella época se tomaban en cuenta a los varones más que a las mujeres y es por eso que no hay registros más detallados de sus vidas. Sin embargo, aquellas que fueron mencionadas dejaron un legado del cual podemos aprender. A continuación se encuentra una lista de algunas mujeres de la Biblia que fueron valientes y que dejaron un buen ejemplo:

1. Abigail (1 Samuel 25): Ella demostró que la sabiduría puede remediar hasta los peores conflictos.

2. Acsa (Jueces 1:11-15): Reclamó su herencia, lo cual era extraño en esa época.

3. Ana (Lucas 2:36–38): Profetisa que anunció el nacimiento de Jesús antes de que ocurriese.

4. Ana (1 Samuel 1:2, 5-20, 22-28; 2:1-10, 19-21): Su fe y perseverancia en la oración movieron a Dios y le concedió un hijo que de adulto se convirtió en profeta.

5. Betsabé (1 Reyes 1:11–31; 2:13–19): Sus rápidas acciones y sabiduría ayudaron a que su hijo se convierta en rey de Israel.

6. Débora (Jueces 4–5): Profetisa que infundió valor a un comandante del ejército y así salvaron a Israel.

7. Elisabet (Lucas 1:5–80): Supo reconocer la presencia de Jesús cuando Él aún estaba en el vientre de María.

8. Ester, llamada también Hadasa (libro de Ester): Mujer que superó las adversidades, se convirtió en reina del imperio Persa y salvó a los judíos de la destrucción.

9. Eunice (2 Timoteo 1:5): Instruyó a su hijo a amar a Dios y posteriormente él se convirtió en un importante líder.

10. Febe (Romanos 16:1-2): Diaconisa de la iglesia que ayudó a muchos creyentes, sobre todo a Pablo.

11. Jael (Jueces 4:17–23): Mujer que asesinó a un rey y con eso ayudó a Israel a ganar la guerra.

12. Jocabed (Éxodo 1; 2:1–11; 6:20; Números 26:59): Madre que con sabiduría salvó a su hijo Moisés de la matanza de niños.

13. Juana (Lucas 8:1-3): Con sus propios bienes y recursos apoyaba el ministerio de Jesús.

14. Lidia (Hechos 16:14–15): Fue una de las primeras personas en convertirse al cristianismo.

15. Loida (2 Timoteo 1:5): Junto con su hija Eunice, instruyó a su hijo a amar a Dios y posteriormente él se convirtió en un importante líder.

16. María (Lucas 1:26-38, 39-45, 46-56; 2:4-7, 16-20, 22-24, 33-35, 39-40, 41-52; 8:19-21): Gracias a su devoción y fidelidad a Dios tuvo el honor de llevar en su vientre a Jesús.

17. María Magdalena (Mateo 27:55-56; 27:61; 28:1-11): Ella y la otra María fueron las primeras en anunciar que Jesús había resucitado.

18. María (Éxodo 2:1-4, 5-9): Ayudó a su madre a salvar la vida de su hermano, Moisés.

19. Mical (1 Samuel 19:1-17): Su astucia salvó la vida de su esposo.

20. Noemí (Rut 1:1-3, 5-8, 10-22; 2:1-2, 6, 11, 18-20, 22-23; 3:1-6, 16-18; 4:3, 5, 9, 14-17): Después de quedar viuda, cuidó de su nuera como su fuese su propia hija.

21. Pérsima (Romanos 16:12): Una mujer dedicada a servir a Dios.

22. Priscila (Romanos 16:3-4): Ayudó a Pablo y arriesgó su vida por él.

23. Rut (libro de Rut): Se caracterizó por su amor y lealtad hacia Dios y su suegra.

24. Seera (1 Crónicas 7:23-24): Construyó tres ciudades.

25. Susana (Lucas 8:1-3): Con sus propios bienes y recursos apoyaba el ministerio de Jesús.

26. Tabita, llamada también Dorcas (Hechos 9:36-40): Era amada por las personas porque era generosa y amable.

 

 

 

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¿Qué dice la Biblia sobre la soltería?

La Biblia hace referencia a muchos temas con respecto al matrimonio. No obstante, en ninguna parte se hace una mención explícita a la soltería tal como la conocemos ahora. Pero eso no quiere decir que no tenga nada que enseñarnos con respecto a esta etapa de la vida. A continuación se encuentran tres verdades que la Biblia nos enseña acerca de la soltería:

La soltería tiene un propósito

Jeremías y Pablo fueron personajes bíblicos que permanecieron solteros. En el caso de Jeremías, nunca se casó ni tuvo hijos por mandato de Dios (Jeremías 16:2). Pablo era soltero (aunque estudiosos afirman que pudo haber sido viudo) y aconsejaba que los demás también lo fueran para servir a Dios (1 Corintios 7). En ambos casos, ellos dedicaron sus solterías al propósito que Dios les tenía preparado. En su debida época, cada quien hizo algo que revolucionó a su comunidad e impactó la vida de las personas. Esto nos enseña que la soltería tiene una razón de existir y cuando se vive el propósito de Dios, es aún mejor.

La soltería es difícil

Dios diseñó al ser humano para tener un cónyuge (Génesis 2:18). Y si bien algunas personas eligen la soltería por diversos motivos (Mateo 19:12), lo ideal es que se casen. En la Biblia hay varias razones de por qué el matrimonio es mejor en todos los sentidos. Esto significa que cuando uno es soltero le resulta más difícil hacer ciertas cosas, lo cual hace que esta etapa sea un verdadero desafío para muchos (Eclesiastés 4:9-12).

Para mayor información, leer: ¿Y si Dios quiere que sea soltero toda la vida?

La soltería no es permanente

La soltería es pasajera porque Dios diseñó al varón y a la mujer para complementarse. El tiempo en que se está soltero debe ser para superación personal en todos los ámbitos, sobre todo en el espiritual. Una comunión adecuada con Jesús es la clave para una vida plena y satisfactoria. Cuando Él no está en presente, es casi improbable que una relación amorosa sea duradera, estable y mucho menos feliz (2 Corintios 6:14). Por tal razón se debe ser paciente durante la soltería y esperar a la persona correcta que Dios ha preparado.

 

 

 

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¿Cuál es la mejor hora para leer la Biblia?

Para algunos, es mejor leer la Biblia de mañana; otros dicen que lo ideal es hacer antes de dormir. Pero, ¿quién de todos tiene la razón?

Salmos 37:31 dice que en el corazón del justo ≪habita la ley de su Dios; por eso sus pies nunca resbalan≫, y para que esto suceda debemos meditar en la Palabra de Dios en todo momento de día. No hay un versículo en donde se especifique la hora exacta en la cual debemos tener un tiempo especial con Dios. Lo que sí dice es que debemos meditar en su Palabra constantemente (Josué 1:8). Debido a las obligaciones y ocupaciones que cada persona tiene, la elección de la hora preferida para leer la Biblia es personal. Sin embargo, lo ideal es que lo hagamos la mayor cantidad de veces posibles. Esto es porque a cada minuto nos vemos tentados a hacer lo malo y necesitamos recordar los principios bíblicos para aplicarlos en nuestras acciones.

Algo que podemos hacer es incorporar la lectura de la Palabra de Dios en nuestra rutina. Por ejemplo: Podemos poner versículos bíblicos en paredes o lugares que siempre frecuentamos, y escuchar la Biblia en audio. Algo adicional que se puede hacer es separar un tiempo para leer la Biblia en la mañana, tarde y noche.

Leer la Biblia en la mañana

«Señor, escucha mi voz por la mañana; cada mañana llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera.» Salmos 5:3 (NTV)

No sabemos qué nos deparará el día. Por este motivo debemos estudiar la Biblia para recordar que debemos confiar en Dios en todo momento. Cada mañana debemos pedir sabiduría para cuidar nuestros pensamientos y acciones. Las enseñanzas de la Palabra de Dios que leamos al comenzar el día nos ayudarán a mantenernos enfocados en el bien y a actuar como Dios quiere que lo hagamos.

Leer la Biblia en la tarde

«En la tarde, en la mañana, al mediodía, clamaré a Dios, y él oirá mi voz.» Salmos 55:17 (RVC)

Puede ser difícil encontrar un tiempo libre a la mitad del día, pero hay libros, capítulos y versículos cortos de la Biblia que pueden leerse en minutos. En las tardes podemos aprovechar en repasar algún texto bíblico en particular que queramos memorizar, y de esa manera tener presente la Palabra de Dios.

Leer la Biblia en la noche

«Bienaventurado el hombre […] que […] se deleita en la ley del Señor, y día y noche medita en ella.» Salmos 1:1-2 (RVC)

Estudios han demostrado que leer antes de dormir tiene un efecto relajante. No solo disminuye el estrés, sino que también mejora el aprendizaje. Leer la Biblia en la noche tiene todos esos beneficios y más: nos insta a crecer espiritualmente, hace que examinemos nuestros corazones, nos corrige, exhorta, reconforta, alienta, instruye y nos ayuda a conocer más de Jesús.

En conclusión, lo importante no es a qué hora leemos la Biblia o tenemos un tiempo de comunión con Dios, sino la intención de nuestros corazones y cómo nuestros hechos reflejan las enseñanzas de Jesús.

 

 

 

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