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Regresando al camino

En el reinado de Josías, el pueblo de Judá había llegado demasiado lejos y el juicio tenía que venir sobre ellos. Cruzaron el límite reincidiendo en los mismos pecados, siendo rebeldes, adorando dioses ajenos y no había la posibilidad de recibir un aplazamiento de la sentencia, no había forma de escapar del  cautiverio al que Jehová los enviaría.

Si bien siempre se muestra a Dios como un alguien bueno, compasivo y amoroso, también debemos tener presente que es justo y celoso, en especial cuando nos desviamos hacia otros “dioses”: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Jeremías 2:13 y Jeremías 15:5-6a (NVI) dice: “¿Quién tendrá compasión de ti, Jerusalén? ¿Quién llorará por ti? ¿Quién se detendrá a preguntar por tu salud? Tú me has rechazado, te has vuelto atrás —afirma el Señor—…”

Hay palabras de confrontación que siempre debemos tomar en cuenta, para examinar nuestra vida, y en especial para enderezar nuestro andar, ya que hay pecados que cuando a su tiempo no lo detenemos suelen ser tan frecuentes que perdemos la sensibilidad sobre ellos y creemos que no tendrán consecuencias sobre nosotros.

Cuando Dios va dando sentencias sobre su pueblo también va exhortando a que se vuelvan a Él, “Por eso, así dice el Señor: «Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme…” Jeremías 15:19 Si eres confrontado de algún modo, cambia de dirección y retorna a Dios, ya que te espera para darte una nueva oportunidad.

¿Hay algún pecado que hace que te alejes de Dios? ¿Él es tu único Dios o tienes otros “dioses”? ¿Crees que estás con Él pero tu actuar dice lo contrario?

Hoy no es tarde para ponerte a cuentas con el Señor y empezar una nueva marcha hacia el camino correcto.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Volver atrás?

Cuando oímos la historia de Sodoma y Gomorra, no podemos evitar recordar a la familia de Lot y en especial a su esposa, que si bien no se la llama por un nombre propio, sus acciones la llevaron a ser mencionada en la Biblia, Génesis 19:26 dice: “pero la esposa de Lot miró hacia atrás mientras lo seguía y quedó convertida en una estatua de sal.” (NTV)

Esta mujer recibió la misericordia de Dios porque salió a tiempo de la ciudad, antes de que fuera destruida, recibió una oportunidad de vida pero porque amaba lo que dejaba, perdió la vida.

Al igual que esta mujer, hoy muchos se encuentran mirando lo que dejaron atrás; es triste ver cómo aquellos que un día fueron limpiados y transformados en Cristo, vuelven a hacer lo mismo que hacían en el pasado.

El pueblo de Israel, cuando fue liberado de Egipto, mientras caminaba por el desierto comenzó a extrañar los alimentos y todo lo que tenían cuando eran esclavos y eso tuvo consecuencias, “Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y ahí morirán.” Números 14:35 (NTV).

No mires lo que un día tuviste o fuiste, en Cristo tienes una nueva oportunidad para andar en lo correcto. Bien sabemos que el enemigo anda como león buscando su presa para devorar y en los momentos más complicados de tu vida tratará de susurrarte al oído esta palabra: “vuelve”; si lo haces será el principio de tu perdición.

Avanza y no te detengas en este camino de la fe, habrá obstáculos y razones para extrañar lo que dejaste, pero te animo a mantener tu mirada firme en Dios.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Dejarlo todo?

Conocí un joven que se enamoró profundamente de una extranjera mientras estudiaban en la misma institución. Cuando ella debía regresar a su país, él decidió irse también, dejando su familia, trabajo y todo lo que tenía ¿Dejarías lo que es significativo para ti, por amor?

 “El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Mateo 13:44 (RVR 1960)

En esta enseñanza, el Señor hace una comparación del reino de los cielos con una anécdota de la vida real. Antiguamente no existían los bancos o empresas financieras para depositar los ahorros, estos eran ocultos bajo la tierra en baúles o cajas, llenas de oro o de billetes de esa época, por lo que encontrar un tesoro en un campo no era algo extraño para esta época.

Este ejemplo muestra cuán valioso es el reino de Dios, el hombre que lo encuentra, en realidad halla un tesoro y da todo lo que tiene por adquirirlo. Por esta razón, podemos comprender porque  muchas personas que se entregan a Jesús, sorprendentemente en algunos casos, dan todas sus posiciones a los pobres e incluso dejan su nación para ir a predicar por el mundo, arriesgando su propia vida.

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.” Filipenses 3:7-8 (RVR 1960)

Muchas cosas pueden ser valiosas para ti, pero cuando conoces a Cristo te das cuenta que existe algo de mayor valor, por lo que ya no duele renunciar a todo por amor a Jesús. Esto mismo sucedió con Pablo, quién dice: “por amor del cual lo he perdido todo”. Si aún no has encontrado el verdadero tesoro  quizá sea difícil comprender todo esto, por eso  te animo a buscarlo.

Quisiera terminar con una pregunta ¿has conocido a Cristo?

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Te desviaste?

En el reinado de Josías, el pueblo de Judá había llegado demasiado lejos y el juicio tenía que venir sobre ellos. Cruzaron el límite reincidiendo en los mismos pecados, siendo rebeldes, adorando dioses ajenos y no había la posibilidad de recibir un aplazamiento de la sentencia, no había forma de escapar del  cautiverio al que Jehová los enviaría.

Si bien siempre se muestra a Dios como un alguien bueno, compasivo y amoroso, también debemos tener presente que es justo y celoso, en especial cuando nos desviamos hacia otros “dioses”, en Jeremías 2:13 dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Y  Jeremías 15:5-6 (NVI) indica: “¿Quién tendrá compasión de ti, Jerusalén? ¿Quién llorará por ti? ¿Quién se detendrá a preguntar por tu salud? Tú me has rechazado, te has vuelto atrás —afirma el Señor—…”

Hay palabras de confrontación que siempre debemos tomar en cuenta, para examinar nuestra vida, y en especial para enderezar nuestro andar, ya que hay pecados que cuando a su tiempo no los detenemos suelen ser tan frecuentes que perdemos la sensibilidad sobre ellos y creemos que no tendrán consecuencias en nuestras vidas.

Cuando Dios va dando sentencias sobre su pueblo también va exhortando a que se vuelvan a Él, “Por eso, así dice el Señor: «Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme…” Jeremías 15:19 Si eres confrontado de algún modo, cambia de dirección y retorna a Dios, ya que te espera para darte una nueva oportunidad.

¿Hay algún pecado que hace que te alejes de Dios? ¿Él es tu único Dios o tienes otros “dioses”? ¿Crees que estás con Él pero tu actuar dice lo contrario?

Hoy no es tarde para ponerte a cuentas con el Señor y empezar una nueva marcha hacia el camino correcto.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Contrólate!

A diario tenemos una batalla con nosotros mismos, pues nuestra naturaleza está inclinada a hacer lo que quiere en el momento que lo desea, pero como hijos de Dios sabemos que no podemos dar rienda suelta a nuestros deseos y pensamientos porque prácticamente nos estaríamos entregando al pecado.

 Pablo comprendía lo que era luchar con uno mismo, Romanos 7:19 dice: “Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago” (NTV)

¿Qué es el dominio propio? Es la capacidad que todos tenemos para controlar nuestros deseos y emociones en nuestra vida diaria.

En la vida del creyente, el dominio propio va más allá de controlar el carácter porque también se refiere a la capacidad que uno tiene para resistir la tentación.

La tarea de satanás es hundir al hombre en sus deseos y pasiones para que se pierda en el pecado, por ello es una tarea dura y difícil la que tenemos para vivir en santidad y ser agradables ante la presencia de Dios, pero también sabemos que nuestro Padre nos dio lo necesario para hacer frente a este problema Usamos las armas poderosas de Dios, no las del mundo, para derribar las fortalezas del razonamiento humano y para destruir argumentos falsos” 2 Corintios 10:4 (NTV).

Quizás hoy estás luchando para dejar el alcohol, las drogas, la pornografía o algo que está mal y que poco a poco te está arrastrando al pecado; tal vez crees que no puedes dejarlo y te has resignado a que eso te controle, pero recuerda que Dios puede darte victoria y libertad, solamente necesitas tomar una firme decisión y hacer uso del dominio propio que Dios te dio.

No sigas dando pasos peligros que pueden llevarte a la muerte ¡detente, mira y toma el control! Eres tú quien decide tus acciones y pensamientos.

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Nunca te dejaré!

Los grafitis son considerados como arte urbano, en muchos lugares encontramos paredes con este tipo de pinturas; en mi ciudad ocurre lo mismo y  una frase que llamó mi atención fue la siguiente “Nunca te dejaré” probablemente fue un mensaje de una persona enamorada.

Quizás el texto “Nunca te dejaré” en esa pared no haya sido para ti, pero Dios te dice las mismas palabras a través de este versículo “Yo seré su Dios durante toda su vida; hasta que tengan canas por la edad. Yo los hice y cuidaré de ustedes; yo los sostendré y los salvaré” Isaías 46:4 (NTV).

A veces cuando pasamos momentos difíciles como: enfermedades, la pérdida de un ser amado, problemas económicos, familiares, sentimentales, etc. pensamos que Dios nos ha abandonado y nos ha olvidado y es en ese momento cuando surgen muchas ideas equivocadas que nos llevan a la angustia, tristeza y hasta la rebeldía, llegando incluso a dudar de la existencia de Dios.

Pero debes recordar que en esos momentos de mayor dolor Dios está contigo para ayudarte, sostenerte y darte aliento, quizás dudes de su presencia en medio del tiempo difícil porque te encuentras solamente mirando lo grande que es tu problema pero eso no significa que Dios no está ahí.

El Señor responde al llamado de auxilio de sus hijos, “El Señor está cerca de todos los que lo invocan, sí, de todos los que lo invocan de verdad” Salmos 145:18 (NTV), búscalo y lo encontrarás.

Él estuvo contigo incluso antes de que estuvieses en el vientre de tu madre y promete estar contigo hasta el fin de tus días.

Recibe la promesa de Dios ¡El jamás te dejará!

Por Judith Quisbert.

 

 

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Ven y sígueme

Jesús, después de ser bautizado,  fue llevado por el Espíritu Santo  al desierto, donde fue  probado y salió victorioso.   Posteriormente el Señor inicia su ministerio haciendo un llamado  a quienes Él había escogido diciéndoles: “Venid en pos de mí,   y os haré pescadores de hombres” (Mateo 4:19),  los llamó a cada uno de ellos  y dejando sus ocupaciones lo siguieron.

Todos ellos fueron instruidos por Jesús y en su caminar con Cristo vieron milagros asombrosos: Los ciegos podían ver, paralíticos caminar, mudos hablar, vieron a los mares y vientos obedecerle, también fueron testigos de la multiplicación de panes y peces para alimentar a multitudes. Los hombres que decidieron seguir a Jesús no se imaginaban que era un tours con el mismo Dios.

En Marcos 10:17-12 está el relato de la oportunidad en la que un joven que tenía muchas posesiones le preguntó a Jesús qué podía hacer para heredar la vida eterna, a lo que el Maestro le respondió que debía guardar los mandamientos que conocía. El joven entonces le dijo: Maestro, todo  he guardado desde mi juventud. Jesús lo miró a los ojos y le hizo una propuesta: Vende todo lo que tienes y dalo a los pobre, y tendrás tesoros en el cielo; y ven y sígueme.  Al escuchar esto  el hombre se fue triste porque tenía muchas posiciones.

El seguir a Jesús demanda renunciar a nuestras comodidades, es salir de nuestro estado de confort. “Ven y sígueme” es una invitación de Jesús para poder capacitarnos y  mostrarnos la gloria de Dios de cerca con milagros y prodigios.  Hoy te animo a que aceptes la invitación del Maestro a seguirlo, que tu respuesta sea como la de los discípulos que dejaron lo que estaban haciendo y lo siguieron.

 “Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”.  Lucas 9:62

¿Cuál será tu respuesta?

Por Miguel Ángel Veizaga.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Tiempos de descanso

“Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor” Hechos 3:19 (NVI).

Si en verdad queremos vivir tiempos de descanso de parte de nuestro Señor, debemos empezar por arrepentirnos de nuestro mal proceder y dejar toda pereza espiritual. Hoy te animo a buscar el perdón de Dios, sin importar los errores que hayas cometido, Él te espera con los brazos abiertos ¡Vuelve al Padre!

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Administrador

Muchos pasajes de la Biblia describen a Jesús como siervo. Uno de ellos es Filipenses 2:5-8 que dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” Versión Reina-Valera 1960

La pregunta es: ¿Podemos decir que esta definición de siervo también se ajusta a nosotros? Es decir, ¿nos despojamos de nuestros intereses personales y actuamos constantemente en obediencia a Dios?

Uno de los versículos que más me han hecho pensar con relación a las formas en las que estamos llamados a servir dentro del Reino de los Cielos es Colosenses 1:16 que dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” Versión Reina-Valera 1960

El versículo no se refiere únicamente a todo lo creado en el principio y detallado en Génesis 1, sino también a todo lo que hoy podemos ver. En realidad todo le pertenece a Dios y existe porque Él así lo ha permitido. Ni siquiera nuestro cuerpo nos pertenece, 1 Corintios 6:19.

Si todo le pertenece a Dios, nosotros nos convertimos automáticamente en administradores. Esta realidad es reforzada con la parábola de los talentos relatada por Jesús, en la cual menciona a un hombre (Dios) que dejó sus bienes a sus siervos y se fue, pero al volver les pidió cuentas, Mateo 25:14-30.

Esto quiere decir que no sólo el diezmo le pertenece a Dios sino todo el dinero, no sólo el domingo sirve para alabar su nombre sino que todos los días, no deberíamos disponer sólo un poco de tiempo al día para un devocional y orar, sino que deberíamos meditar en su palabra de día y de noche. Incluso nuestro cuerpo debe ser administrado de mejor manera con ejercicios y con comida más saludable.

Pero no te confundas. No es que Dios no quiere que vayas de vez en cuando al cine y que comas algo sabroso con tus amigos, que sepas comprar buena ropa para vestirte y que procures ahorrar para realizar algún viaje de vacaciones. Es más, a Él le interesa que prospere tu vida así como prospera tu alma, 3 Juan 1:2.

Pero ahora que conoces esta realidad, procura ser buen administrador de todo lo que se te ha entregado, incluso de tu tiempo, porque algún día tendrás que rendir cuentas por todo.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Vuelve a empezar

Joás era un niño cuando comenzó a reinar en Judá, su reinado duró 40 años. Él fue fiel a Dios y restauró el templo de Jehová, temía a Dios y lo obedecía.”E hizo Joás lo recto ante los ojos de Jehová todos los días de Joiada el sacerdote.” 2 Crónicas 24:2 (RV-1960)

Pero sucedió que después  de todo ese tiempo de fidelidad a Dios él se dejó llevar por la idolatría y provocó la ira de Dios, se alejó y perdió esa pasión por su Padre.

Al igual que Joás tal vez has dejado tu primer amor, haz comenzado a servir a Dios, obedecerlo y agradarlo en todo, pero hoy ya no es lo mismo. Puede ser por las diferentes obligaciones, por algún pecado o haz dejando que el fuego de su amor se vaya apagando.

No permitas que te suceda lo mismo que a Joás, recuerda ese primer momento cuando aceptaste a Cristo como Salvador, cuando descubriste que hay alguien que te ama sobre todas las cosas.”Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado.” 2 Crónicas 24:18 (RV-1960)

Hoy Dios te está dando una  nueva oportunidad para volver a ese primer momento, a ese primer amor.

Deja a un lado lo que hoy te aparta de Él, vuelve a sus brazos y aviva nuevamente el fuego que una vez estuvo ardiendo en tu corazón.

” Y nosotros hemos conocido y creído el amor de Dios. Dios es amor. Y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. – 1ra de Juan 4:16  (RV-1960)

Dile ahora que deseas volver a empezar con un corazón sencillo, como al principio, cuando lo conociste, recupera aquel sentir, cuando tu deseo era vivir toda una vida para Él; necesitas regresar a tu primer amor.

No es tarde para gozar de su amor y ponernos a cuentas con nuestro Padre. Empieza otra vez.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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