desobediencia Archives | CVCLAVOZ

All posts in “desobediencia”

Bendición en la obediencia 1

Bendición en la obediencia

Cuentan que cuando Livia hubo logrado que su imperial esposo, Augusto, no le negase nada, los demás romanos le pidieron el secreto de su éxito, a lo que ella contestó:
– Yo lo gobierno obedeciéndole a él primero.
Lo mismo sucede en nuestra relación con Dios; si somos obedientes Él nos bendice.
En la Biblia encontramos muchas historias acerca de la obediencia y la bendición que ésta trajo sobre aquellos que siguieron los consejos y mandamientos de Dios.
Muchas veces queremos la bendición de Dios pero no estamos dispuestos a cambiar nuestras vidas ni a seguir los mandamientos del Señor, queremos hacer todo a nuestra manera y lo único que logramos es ir de un fracaso a otro.
Deuteronomio 28:1 (NTV) dice: “Si obedeces al Señor tu Dios en todo y cumples cuidadosamente sus mandatos que te entrego hoy, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las demás naciones del mundo”.
La clave para tener una vida bendecida está en obedecer primeramente a Dios. Cuando seguimos sus mandamientos y buscamos su voluntad todo lo que hacemos prospera y vamos cumpliendo la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.
A veces la gente cree que Dios tiene “favoritos” y que sólo bendice a algunos de sus hijos, o que el Señor se ha ensañado con ellos y por eso todo les sale mal. Sin embargo, no se dan cuenta que han sacado a Dios del primer lugar en sus vidas, van a la iglesia sólo los domingos o lo buscan solamente cuando necesitan urgentemente su ayuda.
“Cumple los requisitos del Señor tu Dios y sigue todos sus caminos. Obedece los decretos, los mandatos, las ordenanzas y las leyes que están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y dondequiera que vayas” 1 Reyes 2:3 (NTV)
Si hasta ahora has estado viviendo a tu manera sin prestar atención a los mandamientos de Dios y sin consultar con Él tus decisiones antes de tomarlas, te invito a reflexionar y a acercarte nuevamente a Dios, confíale tus planes y búscalo, Él te está esperando y desea bendecirte.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

5 maneras de ser infiel a Dios 2

5 maneras de ser infiel a Dios

Cuando pensamos en la palabra ≪infidelidad≫, a menudo pensamos en la infidelidad marital o de pareja. No obstante, hay un tipo de deslealtad que podemos estar practicando en nuestra vida espiritual. Quizás traicionemos a Dios sin darnos cuenta o creyendo que lo que hacemos está bien, pero la Biblia nos ayuda a entender de qué manera estamos siendo infieles a Dios.

1 Adorando a otros dioses
Uno de los Diez Mandamientos dice que no debemos adorar a ningún otro más que a Dios (Éxodo 20:4-6). Queda claro que Dios no quiso que se haga ninguna representación de Él en ningún tipo de material. Sin embargo, la adoración a otros dioses no se refiere únicamente a ídolos o estatuas. La idolatría abarca todo aquello que reemplaza el lugar de Dios en nuestra vida: la pareja, los hijos, el trabajo, el dinero, la apariencia, la superación personal, etc. Somos infieles a Dios cuando hay otro dios que toma su lugar en nuestros corazones.

≪No se fabriquen ninguna clase de ídolos, ni los adoren, pues yo soy Dios.≫

Levítico 26:1 (TLA)

2 Amando las cosas de este mundo
Es fácil dejarse llevar por las preocupaciones y situaciones que nos tocan vivir. Sin embargo, cuando nos concentramos más en nuestra vida en la Tierra que en las cosas celestiales, estamos restándole importancia a Dios. Por esta razón, Colosenses 3:2-4 (NBV) dice: ≪Llenen sus pensamientos de las cosas de arriba y no en las cosas de este mundo.≫ Esto no significa que debemos ignorar lo que sucede en nuestro presente, sino verlo desde la perspectiva divina.

≪No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo≫

1 Juan 2:15-16 (NTV)

3 Siendo orgulloso
Una persona soberbia tiene la certeza de que puede hacerlo todo gracias a sus propias fuerzas y cree que no necesita de Dios. Es por esta razón que en varias partes de la Biblia se menciona que Dios aborrece el orgullo. Al permitir que el orgullo se apodere de nuestros corazones, nos convertimos en nuestro propio dios, y de esa manera estamos siendo infieles a nuestro Creador.

≪Amen al Señor, todos ustedes sus santos. A los fieles guarda el Señor, pero retribuye en abundancia al que actúa con soberbia.≫

Salmos 31:23 (RVA2015)

4 Desobedeciendo sus mandamientos
El pastor y teólogo, Timothy Keller, explicó la diferencia entre la religión y el evangelio: ≪Cómo trabaja la religión: Si obedezco, entonces Dios me amará y me aceptará. [Cómo trabaja] el evangelio: Soy amado y aceptado; por lo tanto, deseo obedecer.≫ Nuestra obediencia a Dios es algo que viene como consecuencia de haber sido amados y perdonados. Si hacemos lo contrario estamos rechazando el sacrificio que Jesús hizo en la cruz; y ésa es una manera de ser infieles a quien siempre es fiel para con nosotros.

≪Nosotros demostramos que amamos a Dios cuando obedecemos sus mandamientos; y obedecerlos no es difícil.≫

1 Juan 5:3 (TLA)

5 Haciendo lo mismo de antes
Cuando confesamos y admitimos nuestros pecados, Jesús nos perdona y nos da un nuevo comienzo. Pero si volvemos a hacer lo mismo que hacíamos antes de aceptar a Dios en nuestra vida, estamos siendo malagradecidos y despreciando las cosas buenas que Él hizo por nosotros. No podemos decir que amamos a Jesús si no demostramos cómo Él nos cambió.

≪Ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.≫

Efesios 4:22-24 (TLA)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Es Cristo el Señor de tu vida? 3

¿Es Cristo el Señor de tu vida?

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46.

Jesús dio un claro ejemplo a sus discípulos de las personas que escuchan y obedecen sus enseñanzas. También de aquellas que oyen su palabra, pero son desobedientes a sus mandamientos. Afirma que la persona obediente nunca será destruida por los problemas o circunstancias de la vida; en cambio, el que escucha sus enseñanzas y no las obedece será completamente destruido.

¿Sabes lo que significa llamarle Señor a Jesús? Significa, mostrar obediencia absoluta a su palabra, es entender que Él tiene el poder y la autoridad sobre tu vida. Es darle el control de todas las áreas de tu ser y confiar en su voluntad, aunque las circunstancias no sean como tú esperas.

Si el Señor dice: “Ama a Dios con todo tu ser y a tu prójimo como a ti mismo.” “Honra padre y madre.” “Ama a tu esposa tal como Cristo amó a la iglesia.” “Respeta y sométete a tu esposo, como conviene en el Señor.” “No te entregues al pecado sexual, no rindas culto a ídolos, no seas ladrón, avaro, una persona que insulta o estafa”, entonces, debo escuchar y obedecer.

Solamente si obedeces puedes decir que Jesús es tu Señor. Pero si no hay obediencia, entonces eres de los muchos que dicen ser “cristianos”  pero viven a su manera. Jesús dijo: “El que me ama, mi palabra guardará.” Juan 14:23.

No olvides que no todos los que digan, Señor, Señor, entrarán en el reino de los cielos, sino los que hacen la voluntad del Padre que está en los cielos. (Mateo 7:21)

Si has vivido en desobediencia y desordenadamente, cambia tu actitud y empieza hoy a obedecer. Recuerda que Jesús murió por ti y te dio una nueva vida para que seas libre. Piensa en tu forma de actuar y vive para Cristo, quien resucitó por ti y preparó un lugar en los cielos.

No seas un oidor solamente, obedece y pon en práctica las instrucciones de Dios. Caso contrario, solamente te engañas a ti mismo.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Arriesgarías tu vida para agradar a Dios? 4

¿Arriesgarías tu vida para agradar a Dios?

¿Quieres abandonar las cosas malas pero no puedes? Muchos nos escriben con este problema; quizá falta algo que no están considerando.

En esta oportunidad quisiera compartir contigo la historia de unas mujeres que arriesgaron sus vidas por no ir en contra de Dios:

“El faraón, rey de Egipto, ordenó a las parteras que atendían a las mujeres hebreas (dos de las cuales se llamaban Sifrá y Fuvá) que se fijaran en el sexo del bebé a la hora de nacer, y que mataran a todos los niños hebreos en cuanto nacieran, y que dejaran con vida sólo a las niñas. Pero las parteras tenían temor de Dios y desobedecieron al faraón, pues permitían que los niños vivieran.

El faraón las citó para que se presentaran delante de él, y les preguntó: ― ¿Por qué me han desobedecido y han dejado vivir a los niños?

―Señor —dijeron ellas—, las mujeres hebreas no son como las egipcias, son tan vigorosas que dan a luz antes de que nosotras lleguemos.

Dios bendijo a las parteras por haber favorecido a su pueblo. Así que los israelitas siguieron multiplicándose, hasta llegar a ser una nación poderosa. Y como las parteras tuvieron temor de Dios, él les permitió tener muchos hijos.” Éxodo 1: 15-20 (NBV)

¿Qué tenían las parteras? En este pasaje está clarísimo: “Pero las parteras tenían temor de Dios y desobedecieron al faraón”

El Faraón en la máxima autoridad, por tanto desobedecerlo implicaba estar a un paso de la muerte. A ellas no les importó lo que podría pasarles, fue más fuerte el respeto que tenían al Dios vivo.

 “… con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” Proverbios 16:6

¿Tienes temor a Dios? Este se manifiesta en nuestras acciones o decisiones que tomamos, ser leal a las palabras del Señor aunque vaya en contra de nuestros superiores y sabiendo que  después podríamos recibir una terrible disciplina.

Si examinas tu vida y te das cuenta que todo lo que hiciste hasta el momento fue por ausencia de ese temor al Señor en tu corazón, entonces te animo a orar pidiéndole que te cambie y te dé este respeto por su maravilloso nombre.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Apartado de Dios? 5

¿Apartado de Dios?

“El Espíritu de Dios vino sobre Azarías hijo de Oded, y este salió al encuentro de Asá y le dijo: Asá, y gente de Judá y de Benjamín, ¡escúchenme! El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él. Si lo buscan, él dejará que ustedes lo hallen; pero, si lo abandonan, él los abandonará.” 2 Crónicas 15:1-2.

Durante mucho tiempo Israel estaba perdido y apartado de Dios, había olvidado al Señor y decidido servir a otros dioses y como consecuencia de no buscar a Dios servirlo, estaban viviendo en tribulación y angustia.

Pero a pesar de la actitud del pueblo de Israel, el Señor en su amor y misericordia, decidió hablarles y darles una nueva oportunidad. “Si lo buscan, él dejará que ustedes lo hallen…”

Quizás como las tribus de Judá y Benjamín, llevas mucho tiempo alejado de Dios, viviendo  a tu manera y buscando respuestas en el mundo. Hoy quiero recordarte lo que Jesús dijo: “separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5)

Vivir sin Dios es vivir una vida incompleta porque sin Él, el ser humano está muerto espiritualmente. El Señor les dijo a Adán y Eva, que el día que ellos desobedecieran a su palabra, “ciertamente” morirían (Génesis 2:17). Como sabemos, ellos desobedecieron y aunque no murieron físicamente ese día, murieron espiritualmente. Ya no tuvieron el privilegio de ver a Dios, la comunión con el Creador no fue igual, ya no pudieron gozar de la presencia del Señor ni escuchar su voz audible, todo eso acabó.

Pero nunca es tarde para volver a Dios; si tienes vida, tienes esperanza. La verdad es que Dios te ama incondicionalmente y hará todo lo imposible para que vuelvas a Él. Sin embargo, eres tú el que toma la decisión.

Puedes tomar la actitud de Asa: “Cuando Asá oyó este mensaje del profeta Azarías hijo de Oded, se animó a eliminar los detestables ídolos que había en todo el territorio de Judá y Benjamín, y en las ciudades que había conquistado en los montes de Efraín. Además, restauró el altar del Señor que estaba frente al atrio del templo del Señor.” 2 Crónicas 15:8

Si hoy quieres volver a Dios, cambia tu actitud y quita de tu corazón todo aquello que está ocupando el lugar que le corresponde a Él. Acércate al Señor para pedirle perdón por alejarte de Él y ten fe en que te perdonará. Y quizás eso no haga desaparecer del todo los sentimientos de culpa, por eso debes esforzarte y no darte por vencido hasta ver restaurada tu relación personal con Dios.

Dios te ama y es fiel a su palabra, no dudes de Él.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Victoria o derrota? 6

¿Victoria o derrota?

Después de la victoria que tuvo el pueblo de Israel contra Jericó, la siguiente ciudad que tomarían sería Hai; según los espías que fueron a reconocer ese territorio con dos mil o tres mil guerreros sería suficiente para derrotarla porque no era una ciudad grande. Sin embargo, los de Hai los derrotaron haciéndolos huir y matando a treinta y seis israelitas. 

Josué estaba indignado y con gran tristeza, rasgó sus vestiduras y oró a Jehová preguntando porqué había permitido esta caída, y Jehová respondió: “Lo que pasa es que los israelitas han pecado. Yo les ordené que destruyeran todo lo que había en la ciudad de Jericó. Era un trato que habíamos hecho. Pero se quedaron con algunas de esas cosas. Se las robaron, las escondieron entre sus pertenencias, y luego mintieron acerca de lo que habían hecho. Por eso los israelitas no pueden vencer a sus enemigos. ¡Huyen porque ellos mismos merecen ser destruidos! Yo no voy a ayudarlos mientras no destruyan las cosas que les prohibí tocar.”  Josué 7: 11-12 (TLA)

Lo que pasó el pueblo de Israel es una gran lección para nosotros, Dios nos respalda en las luchas que enfrentamos, Él quiere que salgamos victorioso y conquistemos áreas para nuestro crecimiento. Pero también permite las derrotas cuando infringimos alguna de sus ordenanzas o mandamientos.

Examinemos qué hay detrás de nuestras derrotas pasadas y las luchas que vamos a enfrentar. Reflexionemos si hay algo que nos está alejando de Dios, si estamos siendo desobedientes o si tenemos algo escondido en nuestro corazón que no agrada a Dios.

Si hay algo escondido, tenemos la misericordia de Dios para entregarlo y retomar la santidad: “¡Vamos! Ordénale al pueblo que se purifique y se prepare para mañana. Dile lo siguiente: “El Dios de Israel dice que les ordenó destruir todo lo que había en la ciudad de Jericó, pero que ustedes se quedaron con algunas cosas que debían haber destruido.”. Josué 7: 13 (TLA)

¡Corramos la carrera de la fe libre de todo peso y la victoria de Dios estará garantizada!

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

No dejes que el enojo te domine 7

No dejes que el enojo te domine

“Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” Mateo 5:22 RVR 1960.

El odio es un sentimiento negativo que se caracteriza por el rechazo a una persona o el deseo que le vaya mal o bien que le suceda algo malo.  Esto es algo que no debiera existir en la vida cristiana, ya que Dios nos manda a perdonar a las personas que nos lastiman.  Sin embargo, esta no es una tarea fácil, pero contamos con la ayuda de Dios para poder hacerlo. Si persistimos en estar enemistados con nuestro prójimo, pecamos. También podemos hacer como que nada sucede, pero interiormente guardamos sentimientos de odio hacia alguien, esto  nos llena de amargura y nos convierte en mentirosos delante de Dios.  No dejemos que el odio nos destruya, en Hebreos 12:15 DHH dice: “Procuren que a nadie le falte la gracia de Dios, a fin de que ninguno sea como una planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente”. Dios nos estimula a que hoy dejemos ese odio, seamos libres y nos despojemos de todo mal sentimiento. Hebreos 12:1 DHH “Dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.”

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Solía 8

Solía

Solía – pretérito imperfecto de soler.

Soler – verbo intransitivo. 1. tener costumbre de hacer una cosa; 2. señala que algo es habitual en una persona.

Había nacido con un impulso innato a la desobediencia. El tiempo le enseñaría que la desobediencia implícitamente escondía la violencia del sometimiento. Lo había sentido en su uniforme de colegio, en su adoctrinamiento religioso, en las interminables horas de banco colegial mientras miraba por la ventana el movimiento de las hojas de los árboles y el volar de los pájaros.

(Francis Mallman, Sueños de libertad desde el impulso de la desobediencia, Revista La Nación)

Solía dormirme en cualquier lugar, a cualquier hora, cuando recorríamos el país en camión con el primo Germán; debajo del remolque, sobre unos sacos tibios de cemento, bajo la sombra de los eucaliptus en el verano ardiente de Casablanca.

Solía acumular recuerdos hermosos del lago Villarrica, de las alturas de Trafún, de la profesora de francés, de unos besos vertiginosos en la costanera del río Calle Calle, de las fiestas de toque a toque en tiempos de la dictadura.

Solía escribir poemas, preguntas, angustias, descubrimientos, ansiedades, asombros y perplejidades en pequeños archivadores negros de Rhein con hojas blancas de renglones menudos. Escribía en buses, aviones, cafés, en la plaza de la Constitución.

Solía ir al cine a media mañana, a tomar un cortado en el Haití, a comprar un libro en la Editorial Universitaria y esconder o tirar los comprobantes porque, “¿Cómo puedes gastar plata en cosas que no son prioritarias?”

Solía aspirar profundamente el aire de las mañanas frías de junio o dejar que se mojara la cara con la lluvia porque me parecía que me limpiaba el alma de mis oscuridades y secretos inconfesables.

Solía pensar que el amor era una cosa esplendorosa, un viaje imaginario a la tierra de los encantos, una emoción compartida, un descubrimiento constante, un romántico estado de bienestar hasta que “me voy, me voy, que a mi tren nocturno no se suba el amor; quédese en el andén con un abultado equipaje de abalorios y querellas.

Solía experimentar un entusiasmo enorme, un optimismo desbordante, un sueño infatigable, una esperanza redoblada, un cuerpo ágil, un corazón generoso, una curiosidad insaciable, una ingenuidad rayana en la estupidez, una confianza desmesurada.

Poco a poquito se fue destiñendo todo y así, hasta que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota en el pozo…

¿Sabías que otros sufren por tus errores? 9

¿Sabías que otros sufren por tus errores?

¡Qué terrible es sufrir por algo que no hiciste! Podría recordarte a tu infancia, cuando tus padres castigaban a todos sus hijos hasta que el culpable confesara su fechoría. También sucede cuando un docente suspende a varios estudiantes por la indisciplina de uno. ¿Sabías que en estos momentos otros sufren por tu causa?

La palabra de Dios dice: “Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová…” Jonás 1:1-3 (RVR 1960). El Señor buscaba a Jonás para que realizara un trabajo, pero él no escuchó y prefirió escapar de su presencia.

Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos.

Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir. Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.” Jonás 1:4-6 (RVR 1960).

Jonás subió a una nave para ir a un lugar contrario al que Dios le había mandado, pero cuando se encontraba en medio del mar, vino una terrible tempestad, a tal grado que el barco estaba a punto de partirse; las personas de la barca estaban asustadas, por lo que cada uno buscó clamar a su dios, situación que empujaba a Jonás a arrepentirse.

Y aquellos hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado. Y le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más.

Él les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.” Jonás 1:10-12 (RVR 1960).

Las personas que se encontraban dentro la barca estaban enfrentando una terrible crisis por la desobediencia de Jonás, al enterarse de esta realidad, tuvieron temor a Dios, por lo que echaron a Jonás de la nave y la tempestad se calmó.

Podríamos estar viviendo la historia de Jonás ¿estamos obedeciendo o huyendo de Dios? ¿Lo escuchamos o ignoramos? Lamentablemente si dejamos de escuchar al Señor no sufriremos solos las consecuencias, sino también las personas que nos rodean ¿Cuántas familias se encuentran en crisis porque un miembro del hogar se ha revelado contra el Señor?

En esta oportunidad quiero animarte a tomar la decisión de “escuchar a Dios y obedecer” No hagas oídos sordos, recuerda que si no estás con Cristo estás contra Él, si no recoges, solamente desparramas. Levántate, y si no tienes fuerzas para luchar por ti mismo, lucha por las personas que amas.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Perdóname! 10

¡Perdóname!

Disfruto mucho de la música y en este último tiempo llegué a interesarme por el género musical mexicano (Mariachi) y me gusto más cuando oí por primera vez la canción de Alex Campos “Perdóname”; quiero compartir con ustedes la primera parte de esta hermosa canción:

Perdóname Dios mío te suplico

Sabiendo lo que hacía te falle

Mi rostro oculté de tu presencia

Hoy siento la vergüenza de mí ayer…

Considero que estás palabras, más que ser parte de una canción, son la oración sincera de una persona arrepentida. Lastimosamente a diario le fallamos a Dios, pero no todos toman la decisión correcta de regresar al Padre y muchos se pierden siguiendo sus deseos y anhelos, aun sabiendo que están equivocados.

Es triste ver cómo aquellas personas que han tenido el privilegio de aceptar a Dios en su corazón y conocer la verdad que da libertad, hoy se encuentran viviendo bajo sus reglas y principios, aun sabiendo que están dando pasos errados “Queridos amigos, si seguimos pecando a propósito después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda ningún sacrificio que cubra esos pecados” Hebreos 10:26 (NTV).

La historia de Sansón refleja esta condición: “pecar sabiendo que se está pecando”, pues él sabía que había nacido con un propósito “Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; (…), y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos” Jueces 13: 5 (NTV) y no desconocía la prohibición que tenía de tomar una mujer para él que no fuera de su pueblo “Pero su padre y su madre se opusieron.—¿Acaso no hay una sola mujer de nuestra tribu o entre todas las israelitas con la que puedas casarte? (…) Sin embargo, Sansón le dijo a su padre: —¡Consíguemela! A mí me gusta ella” Jueces 14:3 (NTV).

Qué triste es ver cómo las personas que un día han experimentado la transformación que Dios hace, guiados por sus deseos y emociones viven bajo sus reglas, a pesar de estar transgrediendo las leyes de Dios. Diariamente sabemos de personas que tienen una relación sentimental con una persona no creyente, personas que viven en adulterio, etc. y son estas acciones las que lastiman el corazón de Dios.

Como seres humanos no estamos libres de fallar, pues nuestra naturaleza es pecadora y se inclina a hacer lo malo, pero dependerá de cada uno el hacer lo correcto y lo justo aún a pesar de ir contra nuestros propios deseos y anhelos.

Recuerda que Dios no quiere acusarte y condenarte por tus errores, Él quiere sanarte y perdonarte “Al oír esto, Jesús les contestó: ―No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos” Mateo 9:12 (NVI) vino por ti, porque no quiere que vivas sufriendo pero sólo tú puedes decidir volver si le fallaste.

¿Le fallaste a Dios?

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Búscalo antes que sea demasiado tarde 11

Búscalo antes que sea demasiado tarde

“Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis.” Amos 5:4

Dios iba a traer juicio al pueblo de Israel por causa de su desobediencia y los pecados que se cometían. Pero, como padre amoroso, dio primero la oportunidad para que se arrepintieran, antes de enviar el castigo. “Buscadme y viviréis.” Al final de la historia el pueblo no escuchó ni obedeció la corrección divina y tuvo que ser castigado por ello.

A veces olvidamos que nosotros también enfrentaremos el juicio de Dios, 2 Pedro 3:10, dice: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

No podemos evitar que ese día llegue, la realidad es que todos enfrentaremos la ira de Dios. Pero a diferencia del pueblo de Israel, tú puedes cambiar tu destino y salvarte. El Señor sigue siendo el mismo de ayer, de hoy y de siempre. “Búscame y vivirás dice Dios”

No hay excusas para no buscar a Dios, tenemos acceso libre para hablar con Él y pedir su ayuda. Ya no es como en el Antiguo Testamento donde únicamente el Sumo Sacerdote, podía acceder a la presencia de Dios y lo hacía solo una vez al año. Un velo muy grueso nos separaba del Señor, pero cuando Jesús clamó en la cruz “¡Consumado es!”, la Biblia relata que “…el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mateo 27:51) a partir de ese momento es posible llegar a su presencia en cualquier momento y encontrarnos con Él.

Dios quiere que le busques y vivas cerca de Él. No importa si has cometidos muchos errores o has dejado de buscar a Dios hace mucho tiempo. “Vengan, vamos a discutir este asunto. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, yo los dejaré blancos como la lana.” Isaías 1:18 (DHH)

Aparta un tiempo cada día para conversar con Dios y decirle cómo te sientes. “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” Jeremías 29:13.

Oremos:

“Señor perdóname por no buscarte cada día y dejar que otras cosas sean más importantes que Tú. Quiero ser un verdadero cristiano, comprometido contigo, apartado del mundo y de todos sus deseos. Ayúdame y cambia mi vida, trabaja en mí y prepárame para tu gloria y honra. En el nombre de Jesús. Amén.”

“Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo; llámenlo ahora, mientras está cerca.” Isaías 55:6 (NTV)

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Apartado? 12

¿Apartado?

“Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.” 1 Samuel 12:22 (RVR 1960)

En ocasiones podemos tomar malas decisiones, cometer errores y pecados que nos apartan del camino correcto; pero sin importar cuán lejos estemos Dios irá a nuestro encuentro para traernos nuevamente de vuelta; así como el buen pastor buscó a la oveja extraviada y sanó las heridas que fueron producidas por su desobediencia, de la misma manera el amor de nuestro Padre nos restaura a pesar de nuestra rebeldía. Él no nos abandona.

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend