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¿Aumentaste un poco? No desesperes

Toma una actitud positiva ante los kilitos ganados. No estás sola en esto. No eres la única que tuvo ese resultado por las fiestas. No hay que mortificarse, solo decidirse. Yo que te lo digo. ;)

Decídete a comer más saludable. Si quieres perder peso, tienes que dejar de comer algunas cosas. Primordialmente azúcares, y grasas saturadas, pero puedes comer frutas y hacer de ellas tus dulces. Comienza con un extraordinario desayuno. Frutas, luego espera quince minutos y te comes dos huevos como más te gusten.

Normalmente cuando hago una dieta muy estricta de azúcares, lo que hago es que meto en mi lonchera para el trabajo dos dátiles. Si siento una urgencia muy grande me como uno de a pedacitos. Eso me quita el deseo de comer dulce, pues son bastante dulces, pero también tienen fibra y son naturales. Y siempre incluyo una merienda, como un palito de queso o una manzana y me la como con una cucharadita de mantequilla de maní o de almendras.

Toma agua siempre; y cuando sientas deseos de comer algo, prepárate una taza de algún té delicioso que te guste mucho. A mí me encanta el de jamaica pues además ayuda a quitarte la ansiedad y el sabor es delicioso. Acidito. También cualquier té de hierbas como menta o verbena te ayudan. El otro dato es exprimir medio limón en tu agua y eso le da un sabor al té y ayuda a quemar grasas y controlar el apetito.

Un excelente dato para este propósito es no comer carbohidratos en la noche. Come jamón, o pavo, y llénate con vegetales cocidos, como calabacines, champiñones y brócoli o coliflor. Hay tanta variedad, que lo mejor es que escojas los que más te gusten, les pones un poco de aceite de oliva, un chorrito de limón y un poquito de sal y te quitan la ansiedad. Si aún sientes necesidad de algo dulce, cómete una gelatina sin azúcar. Solo tienen diez calorías, las que vienen ya listas y en potecitos. O te preparas una gelatina sin sabor con un edulcorante natural como Stevia y alguna fruta picada natural. No uses la piña porque por alguna razón de sus componentes la gelatina no se te va a cuajar.

Tienes que hacer algo de ejercicio. Si no puedes salir porque llueve, hace mucho frío o mucho calor, quédate dentro pero pon música alegre y movida y te pones a bailar al menos por media hora. Ese es el mínimo de ejercicio diario que debes hacer, pero si deseas bajar más rápido, agrega al menos unos quince minutos más.

Anota lo que has comido en el día. Es una manera de tener en la memoria todo lo que te has preparado y te vas a sentir más complacida.

Por último, trata de conseguir alguna persona con la cual compartas el mismo propósito y se mantienen informadas (os) de sus logros. Siempre ayuda.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

4 mitos acerca de perder peso

Mito 1: Desayunar es esencial para perder peso.

Si bien es cierto que hay estudios que indican que desayunar es importante para perder libras, también es cierto que muchos de esos estudios los han fundamentado los fabricantes de cereales. En otros estudios en una universidad, de 200 personas que hicieron dieta por cuatro meses, no hubo una diferencia significativa en pérdida de peso entre quienes tomaban desayuno y quienes no lo hacían. Lo cierto es que pienso que si vas a dejar de desayunar si es importante que tengas a mano algo saludable por si te da hambre antes del almuerzo. Eso evitará que comas cualquier otra cosa que consigas a la mano y que no sea buena para ti.

Mito 2: Puedes comer cualquier tipo de comidas mientras cuentes las calorías.

Contrario a lo que muchos piensan, de que el cuerpo metaboliza todas las comidas de la misma manera, hay comidas que afectan cuántas calorías quemamos. Hay personas que con una dieta baja en carbohidratos queman más calorías por día que cuando tomaban el mismo número de calorías incluyendo mas alimentos con carbohidratos procesados. Es muy cierto que los carbohidratos, tortas, y galletas, y dulces en general hacen subir la glucosa y hacen que el páncreas produzca más insulina, lo que lleva al cuerpo a que sus células grasas almacenen calorías y no las usen como energía. Es preferible cambiar una galleta por un puñado pequeño de nueces, medio aguacate o un trocito de queso.

Mito 3: Comer de noche te hace aumentar de peso.

No necesariamente. Mientras no te pases de la cantidad de calorías que debes comer por día, el acostarte con el estómago lleno no te va a engordar. Pero si estás comiendo cosas de más antes de acostarte, como una bolsa de chips viendo televisión, es muy probable que si aumentes de peso. Si tomas la cena temprano y te acuestas tarde, es muy probable que te de hambre antes de irte a dormir. Entonces lo que puedes hacer es no comerte la merienda de la mañana o de la tarde y la dejas para antes de acostarte. Por ejemplo una manzana en trozos con mantequilla de maní o unos trocitos de apio o ruedas de pepino con crema de garbanzos.

Mito 4: Cuando quemas muchas calorías haciendo ejercicios puedes comer más.

Esto es cierto sólo hasta cierto punto. El ejercicio sí quema calorías, pero también hacer mucho ejercicio te puede dar tanta hambre que te puedes exceder. También sucede que las personas piensan que como han hecho ejercicio, pueden comer lo que quieran y comen cosas que no son saludables. La verdad es que el ejercicio es muy bueno para mantenernos ágiles y sentirnos bien, pero la mejor manera de perder peso, es comiendo menos comida de la que comemos normalmente. También es importante en los casos en los que hacen mucho ejercicio, el no confundir la sed con hambre. Cuando sientas hambre, primero toma un vaso de agua y espera quince o veinte minutos y luego ves si aún te sientes igual.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

3 cosas que no sabías que te engordan

Comer en exceso y la falta de ejercicio causa sobrepeso; sin embargo, hay otras prácticas que también contribuyen a que esto suceda. Cuando uno pierde el control de la cantidad de consumo de comida, es más fácil que suba de peso de una manera no saludable. Por tal motivo, uno debe cuidar sus hábitos y costumbres para evitar ganar kilos extra sin proponérselo.

1. Comer viendo la televisión:

Comer frente a cualquier aparato electrónico que propague imágenes continuas y en movimiento es dañino para la salud. De acuerdo con un estudio publicado en JAMA Network Journals, la televisión promueve la vida sedentaria y mientras se mira más películas o programas que tengan más acción, uno tiende a comer más. Esta afirmación es reiterada por muchos otros científicos y estudiosos, entre ellos, Opeyemi Bolajoko, nutricionista y dietista de la Politécnica Rufus Giwa. Esta nutricionista afirma que las personas que pasan mucho tiempo mientras comen y ven la televisión, viendo Internet o televisión por cable, están propensos a ganar peso: “Estarían comiendo y realmente no estarían conscientes de lo que o la cantidad de lo que están comiendo. Así que tienden a comer más. Es por eso que muchas personas comen, comen más, y porque comen más, puede hacer que agreguen peso junto con el hecho de que cuando comen, el tiempo que pasan viendo la televisión, no están haciendo nada activo, eso es la inactividad, a lo que llamamos estilo de vida sedentario.”

2. Estrés, ansiedad y depresión:

La revista The Obesity Society publicó un estudio en donde se demostró que el estrés crónico está asociado con los altos niveles de obesidad. Por otra parte, la ansiedad en algunas personas se manifiesta por el deseo compulsivo de ingerir cantidades grandes de comida; lo cual resulta en la rápida ganancia de peso. Asimismo, un estudio publicado en la revista Appetite afirma que tan solo pensar en un evento futuro también puede causar el deseo de comer más. Esto se debe a que la hormona ghrelina (la llamada “hormona del hambre”) se eleva cuando se piensa en un evento estresante. De igual manera, un resumen de quince estudios publicados en la revista Archives of General Psychiatry manifiesta que la obesidad y la depresión están fuertemente relacionadas. “Es fenómeno del pollo y el huevo”, dice la psicóloga Leslie Heinberg, PhD, que dirige el Instituto Bariátrico y Metabólico de la Clínica Cleveland. “Pero sí sabemos que la depresión tiene muchos síntomas que pueden empeorar la obesidad: trastornos del apetito, falta de energía, falta de motivación para hacer las cosas”.

3. Tener amigos o familiares con el gusto por la comida chatarra:

Las relaciones personales también afectan nuestros hábitos alimenticios. Nuestro círculo de familiares, amistades y conocidos puede hacer que cambiemos nuestro nivel de consumo de comida. Un estudio publicado en New England Journal of Medicine descubrió que las personas que tienen a un conocido con problemas de obesidad, tienen el 57% de probabilidades de caer en el mismo problema. El Dr. Nicholas Christakis, un físico y profesor de sociología médica en la Facultad de Medicina de Harvard, explica que esto se debe a que “tú cambias tu idea de qué es un tipo de cuerpo aceptable al mirar a las personas alrededor tuyo”. Además, las reuniones sociales o salidas en grupo hacen que uno se adapte a las costumbres alimenticias de los otros; y si ellos no llevan un estilo de vida saludable, es muy probable que influya en nuestro comportamiento.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo es el cuerpo perfecto?

La concepción que tenemos del cuerpo perfecto proviene de la influencia de los artistas, modelos, actores, comerciales en la televisión, revistas de moda, etc. Gracias a ellos, hemos formado una imagen de un cuerpo ideal al que todos debemos aspirar. Sin embargo, no notamos que esta idea ha evolucionado durante el transcurso de la historia.

En los años 1400 al 1600, los cuerpos voluptuosos eran considerados como los más hermosos. Mientras que en la Era Victoriana, las mujeres solían utilizar corsés que modificaran la forma original de su cuerpo para hacer que luzca como el de un reloj de arena. En la actualidad, la ilusión de la forma del cuerpo perfecto varía de acuerdo al contexto social. En algunos lugares, se ve a la extrema delgadez como un sinónimo de belleza; en tanto que otros prefieren el cuerpo con los músculos bien tonificados.

91% de las mujeres no está conforme con cuerpo.
Tanto hombres como mujeres, tenemos distintas formas de cuerpos. Esto es un hecho inevitable pues hemos nacido de esa manera. Por lo tanto, la búsqueda por poseer el cuerpo perfecto va en contra de nuestra naturaleza. Esto no quiere decir que debemos darnos al abandono y llegar a los extremos, sino que debemos entender que éste es nuestro estado original.

95% de personas entre 12 y 25 años tienen desórdenes alimenticios.
La mayoría de personas busca perder peso por razones estéticas. Si bien los médicos recomiendan que debemos conservar un peso ideal de acuerdo a nuestra estatura y estilo de vida, esto no es un motivo para castigar a nuestro cuerpo con desórdenes. La solución no es comer en exceso ni las dietas extremas; sino alimentarse de manera saludable y de acuerdo a las necesidades de nuestro cuerpo.

Esta generación es la que se ha hecho más cirugías estéticas que las anteriores.
La cirugía plástica ha hecho realidad los deseos de todos aquellos que quieren lograr tener el cuerpo perfecto. No obstante, un estudio demuestra que una vez que se tiene una primera intervención quirúrgica, es muy probable que se realicen más. Esto es debido a que se comienza a buscar la perfección y se cae en la adicción.

Entonces, ¿existe realmente el cuerpo perfecto?
No. Con el paso del tiempo, la moda cambiará, al igual que nuestro ideal de belleza. Así que no siempre podremos ceder a la presión de los demás. En cambio, aprendamos a amar nuestro cuerpo y hacer que esta actitud sea el cuerpo perfecto.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Medidas para bajar de talla

Muchas veces nos cansamos de hacer dieta y ejercicios y nos montamos en la pesa y el resultado es que no hemos bajado de peso. Hay razones muy sencillas para esto. Primero, la grasa pesa menos que el músculo. Si están creciendo tus músculos por el ejercicio, aunque bajes la grasa en el cuerpo, tu peso no va a variar y hay casos en los que incluso aumenta el peso.

Si estás haciendo pesas, lo más probable es que te aumente el músculo. El secreto está en hacer pesas de poco peso con muchas repeticiones. Esa es la manera de quemar grasa y tonificar. Es posible que con más peso te sientas hinchada también. Y a fin de cuentas, lo que se necesita para rebajar y ponernos en forma es mucha disciplina y una tonelada de fuerza de voluntad. Desde luego que también están las fajas, que dan resultado inmediato pero la mayoría de las mujeres no las soportamos. Si la aguantas, úsala por varias horas al día, pues también son aliadas para moldear el cuerpo.

En cuanto a la fuerza de voluntad, yo he sentido muchas veces que la mía está débil, pero enfocándome no en hacer dieta sino en comer saludable, se me ha hecho mucho más fácil. Me relajo y solo trato de escoger las opciones más inteligentes a la hora de comer algo. Ten a la mano opciones saludables todo el tiempo. Frutas, frutos secos como almendras, nueces. Si me provoca algo dulce, me como uno o dos dátiles. Si lo que deseo es algo crujiente, descubrí que la jícama me tranquiliza ese antojo. La corto en trocitos o palitos, le rocío un poco de jugo de limón y chile Tajín o si no tengo, le pongo un poquito de pimienta cayena y una espolvoreada de sal. Las nueces o frutos secos tampoco los debemos comer en exceso porque son muy cargados en calorías.

Lo que hay que hacer es una combinación de ejercicio, buena comida y poca cantidad, pero unas cinco o seis veces al día. Limpiar tu despensa y tu casa en general de tentaciones es la mejor opción, pero no siempre tenemos esa opción. Si te decides, y tienes chicos, acostúmbralos también a comer saludable. Un yogurt con dátiles y un poco de miel les va a encantar. Dales opciones. Jugos hechos con la fruta natural y un poco de fibra, hará que el impacto del azúcar en la sangre no sea tan inmediato y los acostumbrará a optar por lo natural. El pan, es una de las cosas que no tenemos por qué eliminar, pero sí debemos optar por panes con fibra, con granos y bajos en azúcar.

Otro alimento que no comemos a menudo son los frijoles, y la verdad es que son muy nutritivos y sabiéndolos preparar, ya sea en sopa en crema, licuados, les pueden encantar a los chicos y a nosotras nos dejarán satisfechas rápidamente.

Los quesos, embutidos, jamón y todas esas delicias que nos encantan tienen un alto contenido de sal, así que si quieres bajar o desinflamarte debes moderarlos o eliminarlos de tu menú.

Por último, bebidas con pepinos  perejil y piña son diuréticos naturales que van a eliminar el exceso de agua en tu organismo rápidamente.

Dormir bien es muy importante. Relájate mucho en la noche practicando respirar profundamente y pausadamente y no veas programas de televisión que sean de mucha acción y te alteren.

Comer grasas de las buenas, como el aceite de coco, el aceite de oliva extra virgen y el aguacate, ayudan a quemar las grasas. Evidentemente todos los excesos son dañinos. Hay que comerlos pero moderadamente.

Haz la prueba de ejercitarte y comer sano por tu bienestar y con el enfoque de llegar a una edad madura sintiéndote ágil y saludable.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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