Dones Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Dones”

Los dones de Dios no se venden

“Pedro le respondió: —¡Que tu dinero se destruya junto contigo por pensar que es posible comprar el don de Dios!” (Hechos 8:20 NTV)

Hechos capítulo 8, del verso 9 al 25, relata la historia de Simón, un mago famoso de Samaria que escuchó las buenas nuevas que predicaba Felipe, se bautizó y fue su seguidor; además se menciona que a él le asombraban las señales y milagros que Felipe hacía.

Un día enviaron a Pedro y Juan a Samaria a orar por los nuevos creyentes. Cuando llegaron,  impusieron manos para que los nuevos cristianos pudieran recibir la llenura del Espíritu Santo y los creyentes recibieron el poder de lo alto pero Simón, el ex mago, al ver esto deseó ese poder y ofreció dinero a los apóstoles para obtenerlo. Fue un error, mostró que su corazón no era recto, sus pensamientos no eran buenos porque codició el don para fines egoístas. Pedro y Juan le dijeron que se arrepintiera y Simón lo hizo por temor.

Hoy en día podemos ver a gente inescrupulosa enseñando una doctrina equivocada, creen que Dios es su sirviente y que pueden vender milagros, venden sanidades y promesas de prosperidad a la gente.

La Biblia también nos enseña la historia de Giezi, el siervo de Eliseo. Naamán, un general sirio fue a buscar a Eliseo confiando que podía hacer algo con la lepra que tenía; cuando llegó a la vivienda del profeta, Eliseo envió a Giezi a decirle a Naamán que se sumergiera en el río Jordán siete veces. A pesar de dudarlo el general lo hizo y fue sanado, después retornó para honrar a Eliseo con algunos presentes pero el profeta no aceptó las riquezas que le ofreció.

“Después Naamán y todo su grupo regresaron a buscar al hombre de Dios. Se pararon ante él, y Naamán le dijo: —Ahora sé que no hay Dios en todo el mundo, excepto en Israel. Así que le ruego que acepte un regalo de su siervo. Pero Eliseo respondió: Tan cierto como que el Señor vive, a quien yo sirvo, no aceptaré ningún regalo. Aunque Naamán insistió en que aceptara el regalo, Eliseo se negó.” (2 Reyes 5:15-16 NTV)

Giezi codició en su corazón las riquezas que Naamán les ofreció, así que con engaños fue a alcanzar al general y consiguió que éste le diera el doble de lo que le pidió. Giezi retornó a su casa, escondió el tesoro y fue al encuentro de Eliseo quien se dio cuenta de lo que su mal siervo hizo y la lepra de Naamán cayó sobre Giezi; este mal persistiría aún en su descendencia como castigo. Giezi le cobró por el milagro a Naamán, pero la enfermedad fue el interés que adquirió de por vida.

Los dones de Dios se usan para el ministerio y para edificar al pueblo del Señor, no están a la venta, cada creyente los puede recibir gratuitamente y el único precio son las rodillas dobladas de los que buscan al Señor en todo momento.

Por Carlos E. Encinas

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Mis talentos al servicio de Dios

“Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo y no a la gente. Porque ya saben que Dios les dará, en recompensa, parte de la herencia que ha prometido a su pueblo. Recuerden que sirven a Cristo, que es su verdadero dueño” Colosenses 3:23-24  (TLA)

Una manera de bendecir a los demás con nuestros talentos y agradar a Dios es haciendo todo con el corazón, además desarrollar nuestros talentos requiere de  tiempo y paciencia.

Debemos considerar la importancia de los talentos que Dios nos dio, ya que estos son para el servicio a los demás, no sólo para beneficio propio y mucho menos para engrandecerse. Es ahí cuando debemos considerar el sacrificio de Jesús y su misión en la tierra como ejemplo para nuestras vidas, porque su vida estuvo al servicio de los demás: “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” Mateo 10:45

Por Cristhian Castillo

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Usa tus talentos

“Cada uno de ustedes ha recibido de Dios alguna capacidad especial. Úsela bien en el servicio a los demás. Si alguno sabe hablar bien, que anuncie el mensaje de Dios. Si alguno sabe cómo ayudar a los demás, que lo haga con la fuerza que Dios le da para hacerlo. De este modo, todo lo que ustedes hagan servirá para que los demás alaben a Dios por medio de Jesucristo, que es maravilloso y poderoso para siempre. Amén. 1 Pedro 4:10-11(TLA).

Cada uno de nosotros hemos recibido un talento como un regalo de Dios para beneficiar y edificar la vida de las personas que nos rodean. Por tanto debemos ser responsables de estos dones y ponerlos en acción para bendecir ya sea a la familia, al trabajo, la congregación, y de esa forma creceremos en amor y en servicio a los demás.

¿Has recibido un don? Úsalo de buena manera que la responsabilidad es tuya (1 Timoteo 4:14)

Por Giovana Aleman.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Rompe el molde!

¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué razón muchas personas cercanas a ti han tenido más éxito que tú en la vida? o ¿Por qué otros se han quedado estancados en el mismo lugar que han empezado?

Quizá la diferencia entre aquellos que se han superado y los que viven estancados es que los primeros han desarrollado más sus dones, se han esforzado y han roto los moldes de la comodidad para probar lo desconocido sin importar los resultados que podrían tener.

¿En cuál de estas posiciones estás?

Si te cuesta avanzar, ya sea por tus temores o algún tipo de limitación física, esfuérzate al máximo para emprender lo que Dios de antemano te ha dado. Aunque los demás no crean en ti, aunque tu familia piense que no lo lograrás; debes saber que Dios sí cree en ti y esa es razón suficiente para sentirte capaz de llevar a cabo tus sueños y aún el ministerio que recibiste de parte de Él.

Hace poco vi un vídeo donde una pareja interpretaba una obra de baile teatralizado, quedé impresionada no sólo por el talento que había  en ellos sino porque más allá de sus limitaciones físicas no dejaron de luchar por lo que realmente amaban. El varón no tenía un pie, pero bailaba como si no lo necesitara, la mujer no tenía un brazo, pero su coordinación de manos con su pareja era como si realmente lo tuviera. Si dos personas con ciertas “limitaciones físicas” pudieron alcanzar sus sueños ¿por qué no lo haríamos tú y yo?

¿Te has puesto a pensar el recorrido que has tenido en estos últimos años? ¿Te sientes tan satisfecho con todo lo que has alcanzado que hasta podrías decir: misión cumplida? o ¿Quizá te sientes frustrado porque te cuesta avanzar?

Hoy es el día de levantarte y dejar a un lado todo aquello que te ha detenido para alcanzar tus sueños y aun de emprender el ministerio que Dios te dio. Al igual que al pueblo de Israel, Él de te dice:

Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Isaías 54:2 (RVR1960)

¿Hasta cuándo vas a esperar para empezar a predicar, a cantar, a tocar algún instrumento, a emprender un nuevo negocio, etc.?

Así como dice la frase: “El que quiere puede”

No te afanes por lo que va a suceder o por lo que dirán los demás, o si fracasarás. Mientras tengas el respaldo de Dios en tu vida y en lo que realizas todo estará bajo control, su presencia es más que suficiente para avanzar.

¡No tengas miedo! Rompe el molde del temor y de la comodidad que sólo provocan tu estancamiento.

“Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.” Salmos 143:8 (NVI)

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cuáles son tus virtudes?

La convivencia con otras personas no siempre es fácil.  A veces puede ser complicado con tu equipo de trabajo, tus compañeros de estudio y hasta incluso tu familia.

El carácter de la gente, sus experiencias previas, sus reacciones, su conocimiento o la falta de éste y muchas cosas más hacen que todos tengamos aspectos que hacen complicada nuestra relación con los demás.

A veces, nos enfocamos tanto en nuestros defectos que olvidamos las cualidades que Dios nos ha dado. Y cuando pensamos que las cosas ya son insostenibles queremos optar por la salida más fácil, la de hacernos a un lado o, en todo caso, hacer a un lado a esas personas que nos exasperan. Lo mismo sucedía en una carpintería, donde cuentan que una vez hubo una extraña asamblea, las herramientas se habían reunido para arreglar sus diferencias.

En martillo ejerció la presidencia, pero inmediatamente la asamblea le notificó que debía renunciar porque hacía demasiado ruido y todo el tiempo se la pasaba golpeando.

El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.

Y la lija estuvo de acuerdo, con la condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo juego de ajedrez.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:

“Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos”.

La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.

Se sintieron entonces un equipo capaz de producir y hacer cosas de calidad.
Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

Dios, al igual que el carpintero, usa nuestras cualidades y nuestros talentos para seguir haciendo su obra, para cumplir el propósito que tiene con nuestras vidas. Él sabe de nuestros defectos pero mientras nos va transformando día a día, trabaja con lo mejor que tenemos.

Que nuestro anhelo sea aportar lo mejor que tenemos para cumplir el propósito que Dios tiene con nuestras vidas.

“Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros. Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes para hacer bien determinadas cosas…” Romanos 12: 4-6 (NTV)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Danilo Montero: ¿Cómo retomar los dones que Dios una vez nos dio?

Dios nos otorga distintos talentos para que podamos ser productivos y demos buenos frutos. Sin embargo, ¿qué sucede cuando las olvidamos o no las ponemos en práctica?

La Biblia menciona historias de personas a las cuales se les dio dones y que hicieron mal uso de ellos; no obstante, algunos pudieron retomar sus talentos y utilizarlos para el propósito inicial con que Dios se los había dado. En este vídeo, Danilo Montero toma como ejemplo una de esas historias y aconseja cuál es la mejor manera de retomar los dones que Dios una vez nos dio.

3 consejos para descubrir tu talento

Si alguna vez te has comparado con otras personas, y pensado que son más inteligentes y talentosas que tú, entonces es hora de descubrir tu talento. Muchos viven sin darse cuenta de los dones que tienen; y por lo tanto, no lo desarrollan. Es por ello, que es fácil caer en el pesimismo y la poca valoración de uno mismo.

Recuerda que los talentos tienen que ser trabajados, mientras más lo practiques, serás mejor en ello.

Con estos consejos, descubrirás tu potencial:

  1. Volver ser un niño: Si hay una actividad que disfrutabas practicar en tu niñez pero que abandonaste con el paso del tiempo, tal vez sea hora de volver a considerarlo. Los niños se caracterizan por su asombro ante las cosas más pequeñas, también por tener una imaginación sin límites, y por ser competitivos. Si cuando eras niño disfrutabas de algún deporte o una ocupación que te fascinaba, entonces tal vez sea momento de recordar e intentar volver a practicarlo.
  2. En qué inviertes tu tiempo: Sucede con frecuencia que perdemos la noción del tiempo cuando estamos haciendo algo que disfrutamos. Si esto te ocurre, considera invertir más tiempo, preparación y esfuerzo en ello. Con un poco de esfuerzo, puedes hacer que una simple actividad se convierta en un talento sin igual.
  3. Algo con lo que sueñas: Si hay algo que te interesa, pero que nunca haz intentado antes, no dejes que esa pasión se apague. Infórmate sobre aquella actividad e inténtalo. Incluso si fallas, siempre podrás intentarlo otra vez.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Viviendo la vida plenamente

Quise traducir un artículo de Tom Walsh que leí, porque me encantó y quiero compartirlo con ustedes.

He conocido pocas personas que no me impresionan y eso puede asustarlo a uno. Todo el mundo me impresiona de ciertas maneras. Por alguna razón crecemos pensando que solo esa gente que hace cosas extraordinarias y que han recibido reconocimientos públicos son impresionantes, pero yo se que en mi vida eso está muy lejos de la realidad. De hecho, he alcanzado el punto en el cual el ojo público no me impresiona mucho. Siento que la única diferencia entre ellos y otros es que alguien más los ha colocado ante el ojo público. Y muchos de ellos necesitan estar ahí y serían muy infelices si no estuvieran.

Pero he conseguido cantidad de razones para ser impresionado por casi toda persona que he conocido. He conocido personas que no hacen anda espectacular, pero que han vivido a través de tremenda cantidad de adversidades y aún tienen una sonrisa para compartir con otros. Yo conozco gente que comparte sus talentos con niños y grupos y consistentemente de ello resultan productos de calidad que ofrecen a menudo por ningún pago o reembolso.

Conozco personas que siempre tienen una palabra amable para otros, y que tratan a los demás con dignidad y respeto. Admiro a aquellos que ven los mejor en los otros y tratan de sacarles eso y permitir que brillen. A mi normalmente me toma mucho tiempo para ver el potencial en una persona, las posibilidades que esa persona tiene.

Pero mientras me voy haciendo más adepto a reconocer la belleza y el talento que otros tienen dentro de ellos, mi vida se ilumina.

Veo el mundo y la gente a mi alrededor de manera muy diferente y soy capaz de enfocarme en alentar a otros, posiblemente hasta ayudarlos a sentirse mejor consigo mismos.  Y soy capaz de verme a mi mismo, aceptándome y siendo más tolerante. Veo mi propio potencial y me doy crédito por las habilidades que tengo.

Y ¿cuál es mi punto? Lo puedes ver mejor haciéndote unas preguntas: ¿Quién eres? ¿Qué dones tienes para dar al mundo? ¿A quiénes puedes dar esos dones?

Yo se que hay muchas cualidades impresionantes en ti. Algunos las dejan ver, otros no. Pero todos fuimos creados con nuestros propios y únicos dones, y aunque muchos de nosotros no somos de los mejores dotados en las cosas que hacemos, igual tenemos mucho para ofrecer a otros. Imagina cómo sonaría una orquesta si el primer violinista o chelista fueran los únicos tocando, si aquellos sentado detrás de ellos no tocaran porque sintieran que no tienen nada que ofrecer porque no son los mejores. La música sería delgada, débil y disminuida. ¿Qué es lo que no estás dando al mundo porque sientes que no eres el mejor en hacerlo o porque alguien que conoces es mucho mejor haciéndolo que tu?

A veces, cuando me siento cansado y un poco bajo de ánimo, me recuerdo a mi mismo que aunque el único regalo que tengo para dar al mundo hoy es darle un poco de ánimo a alguien, eso es suficiente. Yo tengo otras cosas que compartir, y trato lo mejor que puedo de compartirlas. De una cosa estoy seguro: aunque mis regalos o dones sean rechazados, lo primordial y más importante es que fueron ofrecidos.

Tu tienes regalos impresionantes que dar. Úsalos, desarróllalos, y deja que la gente vea cuán impresionante tu puedes ser. No esperes que nadie te de reconocimientos o te diga que lo notan. Sé una persona impresionante solo por ser una persona impresionante y hacer así tu vida más brillante. Tú lo mereces. Y todos lo apreciaremos.

Escrito por Tom Walsh. Traducido por Elluz Peraza

Escribe debajo tu opinión respecto al artículo.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El lazo invisible

Bajo la calurosa luz del sol, una caravana atravesaba las arenas del desierto. Poco antes del atardecer se detuvieron para preparar el campamento donde iban a pernoctar. Un joven al que habían contratado para que se ocupara de los camellos se le acercó al jefe del grupo diciéndole:

– Tengo un problema, son 18 camellos y solo tengo 17 cuerdas para amarrarlos.

–  Eso no es ningún problema – le dijo el jefe – los camellos no son muy inteligente. Amarra los primeros 17 y luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él también. Como habrá visto que todos sus compañeros fueron amarrados y habrá sentido que te acercaste a hacerle lo mismo, se quedará quieto toda la noche pensando que él también está atado.

El joven fue a hacer lo que le dijo el jefe sin protestar pero sin creer nada de lo que había escuchado. Al terminar se percató de que el último camello se quedó tranquilo junto a sus compañeros.

Al amanecer el joven vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los otros 17 camellos ya que pronto debían partir. Cuando la caravana se puso en camino, el joven corrió hacia su jefe diciendo:

– Espere, espere, hay un camello que no nos sigue.

-¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar anoche? – contestó el jefe con una media sonrisa en los labios.

– Sí ¿Cómo lo sabe?

-Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo

– Pero no tiene amarras

-Lo sé – contestó pacientemente el jefe –, pero el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino.

Muchas veces nosotros pasamos por lo mismo que el camello de esta historia. Alguien pudo atarnos con algo que no existe. A veces creemos lo que nos dicen y permitimos que nos dejen quietos, atados a complejos e ideas falsas acerca de nuestra capacidad, de nuestros dones y talentos. Nos quedamos quietos en un lugar inmovilizados por algo que no existe y perdemos oportunidades, dejamos que la vida se pase sin que podamos cumplir nuestro propósito.

¿Tienes sueños? Ve por ellos, ponte de pie y empieza a caminar, sal de la zona donde te has quedado esperando que alguien desate esa cuerda inexistente. Dios preparó cosas buenas para ti desde hace mucho tiempo, pero debes levantarte.

“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” Efesios 2:10 (NTV)

Dios ya te dio la libertad que necesitabas, camina sin temor y no permitas que nadie te quite ese hermoso regalo;  cuida de no ser carcelero de nadie, recuerda que con  nuestras palabras y acciones podemos atar a las persona, destruirlas e impedir que Dios cumpla el propósito en sus vidas e incluso tú podrías ser presa de tu propia trampa al no reconocer el valor que Dios te dio, no te menosprecies y lucha por alcanzar aquello que Dios te prometió.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Desarrollo Vs. Entrenamiento

Los líderes pueden entrenar o desarrollar a los sostenedores de escalera. Pero necesitan ayudarlos a entender su propósito; a entender por qué sus funciones son importantes; a hacerles frente a la decepción como también al éxito; y a encender su pasión e inspirarles a alcanzar la plenitud de su potencial. Necesitamos sostenedores de escalera diferentes para los diferentes niveles del ministerio. En la mayoría de las iglesias, entrenamos personas, pero no las desarrollamos. ¿Cuál es la diferencia?

  • El entrenamiento conlleva un enfoque específico, limitado; el desarrollo requiere un enfoque amplio.
  • El entrenamiento está centrado en las asignaciones; el desarrollo está centrado en las personas.
  • El entrenamiento tiene que ver con un trabajo como el de un ujier, un diácono, un maestro de escuela dominical; el desarrollo involucra a la persona completa.
  • Entrenar se enfoca en las tareas y es menos arriesgado. Entrenamos a personas todo el tiempo. Entrenamos a los ujieres, trabajadores con niños y los que dan la bienvenida. Después los situamos en ese papel fijo dentro de cierto entorno. Tienen restricciones a su alrededor, tienen cosas que hacer y otras que no deben hacer, y por lo general tienen también un supervisor. Si cometen errores, generalmente no son errores de alto riesgo.
  • Desarrollar se enfoca en las personas, no en las tareas. El desarrollo apunta mucho más arriba que asegurarse de que alguien puede realizar un trabajo. Y como el desarrollo se enfoca en las personas en vez de enfocarse en las tareas, requiere dar de ti mismo. Si realmente estás desarrollando a una persona, ella podrá terminar tus frases. Sabrá cómo piensas. Sabrá cómo abordas la resolución de los conflictos, cómo desarrollas soluciones y cómo llevas a cabo las iniciativas. En el proceso de desarrollar a un líder, transmites parte de ti mismo. Queremos ayudar a las personas a desarrollar lo que son. Queremos que puedan responder a estas preguntas:
  • ¿Qué es lo que me apasiona?
  • ¿Cuáles son mis dones y talentos?
  • ¿A qué clase de trabajo me está llamando Dios?
  • ¿Qué me frustra?
  • ¿Qué me hace llorar?
  • ¿Qué me trae alegría?

Desarrolla personas y entrénalas después. Convertirás sostenedores de escaleras en trepadores de escaleras.

¿Cómo desarrollas a quienes te apoyan? Samuel Chand te explica en su libro ¿Quién sostiene tu escalera?

¿Conoces tus habilidades?

Todos los seres humanos tenemos habilidades naturales, absolutamente todos; incluso la mayoría poseemos más destrezas de las que nos hemos dado cuenta que tenemos. Recordemos la historia de las escrituras acerca de un hombre que antes de partir a un largo viaje llamó a tres de sus empleados para distribuirles sus bienes para que los manejaran en su ausencia. Curiosamente la moneda en curso de aquella época se llamaba “talento”. Así, a uno entregó diez talentos, a otro cinco y al último uno. Al regresar de su travesía los reunió y les pidió cuentas de lo recibido. El primero entregó los diez recibidos más otro tanto que obtuvo al ponerlos a trabajar; el segundo también duplicó su cuota y el tercero simplemente regresó el talento recibido, ya que por temor a perderlo lo guardó hasta el regreso de su patrón.

Démonos cuenta, somos excelentes para algo que aún no hemos intentado. Para descubrirlo sólo debemos atrevernos a practicar actividades nuevas o diferentes. Te invito a atreverte a intentarlo. Quizás requiere retomar gustos, aficiones y prácticas que abandonaste, te aseguro que no te arrepentirás. Al pensar en dones y talentos no pienses solamente en actividades deportivas y artísticas, recuerde que hay muchas otras habilidades que solemos ignorar y que también son importantes y satisfactorias: saber escuchar, dar consejos, analizar situaciones, capacidad de síntesis, aprendizaje de idiomas, facilidad para las relaciones humanas, cocinar, repostería, distinguir e identificar olores, sentido de orientación, manejo de ordenadores o computadoras, tener sentido del humor, coordinar actividades, dirigir gente y muchas otras más…

Regresando a la historia bíblica del hombre que repartió los talentos, éste, al conocer lo que cada uno de sus colaboradores había hecho con lo que les había dado, regresó a los dos primeros todos los talentos que tenían y habían reproducido (a uno veinte y al otro diez). En cuanto al temeroso, simplemente le quitó el bien y se lo entregó al que tenía veinte. La lección es sencilla, las habilidades que poseemos son regalos de parte de Dios para que las utilicemos, no para esconderlas. Cuando las usamos se reproducen y cada vez poseemos más o somos más diestros.

No permitamos que el miedo, la vergüenza o el conformismo nos impidan disfrutar de todas las destrezas que hemos recibido. Estoy convencido que nuestros talentos tienen mucho que ver con el disfrute de la vida e incluso ingresos que podemos generar. A fin de cuentas, quien es bueno en algo lo disfruta y lo hace bien y cuando esa combinación aparece, por lo general lo que se produce es avance y expansión en todas las áreas de tu vida.

 

Solo tú puedes hacerlo

Si visitas una tienda de máquinas para gastronomía podrás encontrar un equipo para cada cosa: para moler carne, hacer los fideos, hacer el pan,  etc. Cada máquina cumple su propia función. Eso llamó mucho mi atención ya que yo no sabía que existía una máquina especial para procesar cada alimento.

Eso me pone a pensar que cada uno de nosotros, formamos parte del cuerpo de Cristo y tenemos una función única, un don dado por Él. ”Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.” 1 Corintios 12:11 (RVR-1960)

Ha sucedido que a veces llegamos a tener miramientos, envidias, competencia para lograr algo o porque la función que realices resalte sobre las que otras personas hacen.

Pero en realidad cada uno de nosotros estamos en este mundo para hacer algo diferente y en un lugar específico. Recuerda que cuando Dios te llama a cumplir tu misión nadie más está llamado para hacerlo pues Él desea usarte a ti para un tiempo y lugar,  para ser de bendición a personas específicas.

“Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer.” Deuteronomio 5:33 (NVI)

Muchas veces podemos perder la oportunidad de hablar con alguien porque pensamos que ya habrá otra que lo hará pero en realidad cuando Dios te llama por tu nombre nadie más puede responder, es Dios quien quiere usarte a ti y es ahí donde nuestra obediencia debe prevalecer.

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.” 1 Corintios 12:7

No esperes que otra persona lo haga, hoy es el día en que debes responder a tu llamado y encontrar tu propósito.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Chariot Tracking Code

Send this to a friend