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¿Conoces el amor perfecto? 1

¿Conoces el amor perfecto?

Las montañas podrán cambiar de lugar, los cerros podrán venirse abajo, pero mi amor por ti no cambiará. Siempre estaré a tu lado y juntos viviremos en paz. Te juro que tendré compasión de ti. Isaías 54:10 (TLA)

Una necesidad básica de las personas es amar y ser amadas, y eso se ve afectado muchas veces porque fallamos o cometemos errores, llegando a creer que no merecemos el amor de Dios ni de nuestro prójimo. Es por eso que nada en el mundo necesita tanta compasión como nosotros.

Sólo un amor perfecto, el de Dios, cubre nuestras faltas con perdón y misericordia; pero ocurre que no solemos acudir a ese amor, sino que nos sumergimos en nuestro propio ego y autosuficiencia apartándonos más y más de Él.

Sin embargo, y a pesar de ello, el Señor nos busca y nos espera con amor, como lo describe la parábola del hijo pródigo, a quien no negó en ningún momento su compasión;  aunque fue por voluntad propia que el hijo se fue a mal gastar su herencia y a vivir desenfrenadamente, fue recibido con ternura.

Lo peor que podemos hacer es alejarnos de Dios en esos tiempos que fallamos, por eso debemos considerar que tenemos un Padre lleno de compasión, que su amor es perfecto y que no cambia, pues nos ve a través de Jesucristo, nuestro salvador.

Si sientes que Dios está lejos porque has fallado, no tardes más en acercarte nuevamente, háblale de cómo te sientes y sobre todo recibe su amor perfecto.

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Por qué dudas? 2

¿Por qué dudas?

“Al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Crucemos al otro lado del lago”. Así que dejaron a las multitudes y partieron. Pronto se desató una tormenta feroz y olas violentas entraron en la barca, la cual empezó a llenarse de agua. Jesús estaba dormido en la parte posterior, con la cabeza recostada en una almohada. Los discípulos lo despertaron diciendo: “¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?”, gritaron.

Cuando Jesús se despertó, reprendió al viento y dijo a las olas: “¡Silencio! ¡Cálmense!”. De repente, el viento se detuvo y hubo una gran calma. Luego él les preguntó: “¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?”.

Los discípulos estaban completamente aterrados, “¿Quién es este hombre? -se preguntaban unos a otros – que ¡hasta el viento y las olas lo obedecen!” (Marcos 4:35-41)

Esta porción de la Palabra nos deja dos enseñanzas:

– La primera, es que Jesús les dijo: “Crucemos al otro lado del lago”, no dijo “Crucen”. Cuando enfrentes un momento difícil, recuerda que nuestro Señor siempre estará contigo, que en ningún momento te dejará y que su gracia te protegerá en cualquier lugar.

– La segunda, es que a pesar de que veas que tus circunstancias siguen iguales o que empeoran, no dudes del poder de nuestro Salvador porque una palabra suya es suficiente para cambiar tu realidad. Incluso, si en algún momento no llegas a sentir su presencia, no pierdas la calma ni la fe, porque el momento exacto extenderá sus brazos y te ayudará, no permitirá que nada malo te pase porque tu confianza está puesta en Él.

“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: «No temas, yo te ayudo.»” Isaías 41:13

Este día vuelve a poner tu mirada en Jesús y no te sueltes de su mano, deja de ver a tu alrededor y confía solamente en Él porque a su lado estás seguro y a salvo.

 

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¿En verdad puede escuchar? 4

¿En verdad puede escuchar?

Por siglos hasta el día de hoy sigue siendo un tema  que genera confrontaciones entre  ateos, religiosos, eclesiales, ortodoxos, liberales, teólogos o la gente común como yo.

Es apasionante la batalla e insaciable la búsqueda de respuestas por medio de la discusión, la  investigación, el debate, las preguntas, o simplemente el silencio ante la impotencia de no saber que realmente sucede allá arriba donde deben llegar al menos una de las millones de plegarias que se hacen a cada segundo desde todos los rincones del planeta.

Una sensación de inseguridad nace en el corazón del más devoto y sensible ser humano.  Muchos cuestionan en cuanto a como se hace o cual es la manera correcta y más efectiva para lograrlo.  La humanidad conversa sobre su importancia y ayuda divina en momentos de crisis.  Algunos dicen es complicada y otros dicen que es fácil tener una disciplina, una habitual práctica, y un permanente compromiso con en el ejercicio espiritual llamado La Oración.

Al final todos llegan a una conclusión muy interesante al afirmar que es muy frágil la línea para no caer en desesperación mientras se espera por la segunda parte del proceso: LA RESPUESTA.

El periodista y autor Philip Yancey es una autoridad en el tema, y en su clásica obra literaria “La Oración: ¿Hace alguna diferencia?, nos confronta con las preguntas muy básicas que ha producido nuestra mente en algún momento de nuestra existencia:

  • ¿Está Dios oyendo?
  • ¿Por qué va Dios a preocuparse por mí?
  • Si Dios lo sabe todo, ¿de qué sirve orar?
  • ¿Por qué las respuestas a la oración parecen tan inconsistentes, incluso caprichosas?
  • ¿Cambia la oración a Dios o me cambia a mí?

Cada una de estas preguntas han pasado por mi mente y algunas de ellas las he mencionado hasta en voz alta.  No importa cuántas veces se hable o se genere un foro para poder procesar las interpretaciones de los intelectuales o ver las reacciones de aquellos sin títulos académicos, la realidad es la misma: sigue siendo un misterio y un desafío practicar La Oración.

Para los que aun tenemos luchas internas y demasiadas preguntas sin respuestas al menos Jesucristo ofreció con su vivo ejemplo la importancia de una vida dependiente de La Oración (Juan 17).  Además el Salmo 34 es una evidente manifestación de la Voz divina a la angustia humana que desesperadamente encuentra refugio y descanso en su Presencia.

Como bien aprendí desde niño, ante la duda pregunta y, como dijo Albert Einstein, “no hay preguntas tontas…”.

En medio de nuestra desesperación, problema, situación, decisión vayamos delante de El en oración y esperemos su respuesta  porque en verdad El si puede escuchar (Jeremías 29:11-13).

Una prueba más 5

Una prueba más

Y Gedeón le dijo a Dios: “Si de veras vas a usarme para rescatar a Israel como lo prometiste, demuéstramelo de la siguiente manera: Esta noche pondré una lana de oveja en el suelo del campo de trillar; si por la mañana la lana está mojada con el rocío, pero el suelo está seco, entonces sabré que me ayudarás a rescatar a Israel como lo prometiste”. Y eso fue exactamente lo que sucedió. Cuando Gedeón se levantó temprano a la mañana siguiente, exprimió la lana y sacó un tazón lleno de agua.

Luego Gedeón le dijo a Dios: “Por favor no te enojes conmigo, pero deja que te haga otra petición. Permíteme usar la lana para una prueba más. Esta vez, que la lana se quede seca, mientras que el suelo alrededor esté mojado con el rocío”. Así que esa noche, Dios hizo lo que Gedeón le pidió. A la mañana siguiente, la lana estaba seca, pero el suelo estaba cubierto de rocío.

¿Cuántos de nosotros hoy estamos igual que Gedeón, pidiéndole a Dios que nos de alguna señal para tomar una decisión importante en nuestra vida o para saber cuál es su voluntad respecto a alguna situación que estamos atravesando?

Él es tan bueno y misericordioso que te dará más de una señal para darte a conocer su voluntad y hacerte comprender que si lo obedeces siempre tendrás su respaldo y bendición. Por más que parezca algo imposible de alcanzar, con la ayuda de Dios lo obtendrás porque su Palabra dice: “Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos” Isaías 55:8-9

Dios usará circunstancias e incluso a personas para llevar a cabo sus propósitos en tu vida. Tú solo debes aprender a escucharlo y obedecerle, no te dejes llevar solo por tus emociones, sentimientos, experiencia, lógica ni sabiduría; porque a pesar de que sus planes sean totalmente distintos a los tuyos, Él concederá los anhelos más íntimos de tu corazón conforme a su tiempo y perfecta voluntad.

El hombre planea su futuro, pero Dios le marca el rumbo. Proverbios 16:9 (TLA)

¡Cuando pones tus sueños y anhelos en manos de Dios, Él los hace posibles!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Dios escucha tus oraciones 6

Dios escucha tus oraciones

Había un sacerdote judío llamado Zacarías, un hombre justo a los ojos de Dios al igual que su esposa Elisabet, ambos habían sido cuidadosos en obedecer los mandamientos del Señor, pero no habían podido tener hijos.

Cierto día, Zacarías se encontraba sirviendo en el templo cuando se le apareció un ángel. Al verlo, se llenó de temor, pero el ángel le dijo:

-¡No tengas miedo, Zacarías! Dios ha oído tu oración. Tu esposa Elisabet, te dará un hijo y lo llamarás Juan.Tendrás gran gozo y alegría, muchos se alegrarán de su nacimiento, porque él será grande ante los ojos del Señor. Hará que muchos israelitas vuelvan a Dios. Será un hombre con el espíritu y el poder de Elías; preparará a la gente para la venida del Señor.

Zacarías dijo:- ¿Cómo puedo estar seguro de que ocurrirá esto? Ya soy muy anciano y mi esposa también es de edad avanzada.

Entonces el ángel le respondió: -¡Yo soy Gabriel! Estoy en la presencia misma de Dios. ¡Fue él quien me envió a darte esta buena noticia! Pero ahora, como no creíste lo que te dije, te quedarás mudo, sin poder hablar hasta que nazca el niño. Te aseguro que mis palabras se cumplirán a su debido tiempo.

Cuando Zacarías terminó su semana de servicio en el templo, regresó a su casa. Poco tiempo después, su esposa Elisabet quedó embarazada.

“¡Qué bondadoso es el Señor! -exclamó ella-. Me ha quitado la vergüenza de no tener hijos”.

Una vez más comprobamos, que nada es imposible para Dios (Lucas 1:37) y que Él cumple todo lo que promete. Esta historia también nos enseña que debemos creer en su Palabra y no dudar, porque Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Todas sus promesas son dignas de confianza.

Si Dios te dio un sueño o puso un anhelo en tu corazón, es porque sabe que podrás dar testimonio de su amor, fidelidad y poder a través de él, además que honrarás su nombre. No renuncies a lo que más anhelas y amas, sigue orando y clamando por tu milagro, hasta obtenerlo; tienes un Dios Todopoderoso y si Él está de tu lado, todo es posible.

La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver. Hebreos 11:3 (NTV)

Cuando Dios toca tu corazón, tu vida cambia pero cuando tú tocas su corazón, los milagros suceden.

Recuerda, sin fe es imposible agradar a Dios.

 

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¿El beneficio de la duda? 7

¿El beneficio de la duda?

¿Por qué nos cuesta dar a la gente el beneficio de la duda?

Recientemente aprendí lo que significa esta frase. Toda mi vida la he escuchado en mensajes, consejos, la había leído en artículos, revistas, periódicos, etc,  pero me entraba por un oído y me salía por el otro.

Pensaba que esa frase era muy compleja de entender o que no aplicaba para mi vida. Y así,  fui topándome con varios tipos de personas, hubo algunos que me generaban un sentimiento de confianza enorme y otros, a los que no le creía ni los buenos días.

A ese grupo de personas en los que no confiaba, los mantuve a la raya, distantes, entre: Hola! ¿cómo estás? , Bien! Que bueno!, OK gracias; sin profundizar en nada porque no me era relevante lo que me dijeran o contaran, o simplemente no les creía. Por algún motivo dudaba de todas las palabras que salían de sus bocas, y como era de esperarse cada acción que tomaban yo las veía mal, como algo negativo y si era hacia mi persona, mi pensamiento automático era: “me quiere embromar” o “me quiere hacer daño” lo cual me predisponía a estar en guardia y lista para una pelea o discusión.

Un pequeño gesto mal interpretado fue la gota que derramó el vaso y me hizo casi explotar, bueno está bien, exploté; respondí de vuelta  y decidi ir a pelear con la persona, si pelear! Esa persona no tenía idea de lo que sucedia, no entendió nada, se asustó al verme tan furiosa y le hizo daño mi actitud.

Yo por dentro me sentí victoriosa… “Muy bieeeen” me decía a mi misma, ahora más nadie va a meterse conmigo. Y mantuve mi actitud dura y recia; pero otro pequeño gesto giró el curso de la historia completamente! Y que bueno!

La persona de mi blanco de Guerra, me pidio un minuto para hablar… “¿para hablar, qué vamos a hablar?” me dije, ya no hay que hablar más nada.  Sin embargo, acepté y ni siquiera entiendo aún porque acepté,  y mientras me dirigía al encuentro con el oponente seguía dudando y diciendo ¿para qué hago esto?, ¿de qué vamos a hablar?.

Hablando con “el oponente” me di cuenta que estuve tan equivocada, tan desubicada, tan mal! La verguenza que sentí no fue normal. Pero esta persona me hizo entender que significa que no podemos saltar a conclusiones bajo ninguna circunstancia, que por más obvia que parezca una acción, una palabra, un mensaje, debemos HABLAR, PREGUNTAR; sin preparar un ejercito detrás de nosotros para acabar al que consideramos enemigo, que en realidad no lo es y nunca lo fue.

Aprendí, de la manera más penosa, que tenemos que dar el beneficio de la duda a las personas; no solo por el bien y la armonía de nuestras relaciones con amigos, compañeros y familiares, sino porque eso también trae paz a nuestros corazones. Es incómodo, difícil e imposible, vivir a gusto teniendo que estar a la defensiva por cada palabra y acción que digan y hagan los que nos rodean.

Yo lo aprendí por las malas, pero mi deseo al compartir esta historia y este mensaje contigo, es que tú lo puedas aprender y aplicar por las buenas; y sin necesidad de afectarte a ti, ni a otros.

Lilly Goodman - Yo Soy Segundo  8

Lilly Goodman – Yo Soy Segundo

CVCLAVOZ – Originaria de Santo Domingo, República Dominicana, Lilly es aclamada como una de las voces más destacadas de la música cristiana en español.

Su talento musical fue evidente desde la infancia y ella admite que en su familia. “la música era una forma de vida.” Ella se sintió alentada por su familia para dedicarse a la música, pero el miedo y la duda a menudo se hizo cargo durante esos primeros años y se sentía que no iba a durar ni un año en esta industria.

La vida como cantante y figura pública no siempre fue fácil ya que se enteró que podía y no podía confiar, e incluso recibió amenazas de poner fin a su carrera.

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