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Un amigo es un compañero de viaje ¡Elige bien!

Existen muchas frases acerca de la amistad y  una de ellas, que llamó mi atención, es la siguiente: “Un amigo es la familia que uno elige”.

A Dios le interesa mucho que nos relacionemos con personas que construyan y no destruyan, por ello a través de su palabra nos enseña verdades acerca de la amistad.

“Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades.” Proverbios 13:20 (NTV)

“El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre.” Proverbios 27:17 (NVI)

Aquellos que tenemos el privilegio de contar con buenos amigos y disfrutamos la bendición de una amistad de años, sabemos lo difícil que es construir amistades sólidas.

Hoy quiero compartir contigo algunos consejos que pueden ayudarte a encontrar amigos verdaderos, porque ellos serán tus compañeros de viaje en esta vida, por ello debes elegirlos bien.

– Elige una persona que ame a Dios porque necesitas junto a ti a alguien que tenga una misma meta (salvación); su palabra dice: “Ni puede haber amistad entre Cristo y el diablo. El que es seguidor de Cristo no llama hermano al que no lo es.” 2 Corintios 6:15 (NTV)

– Escoge una persona sabia porque en muchos momentos será tu consejero “El buen amigo da buenos consejos; el malvado se pierde en su maldad.” Proverbios 12:26 (TLA)

–  Elige un amigo valiente y sincero porque habrá ocasiones en que tendrá que ponerte un alto cuando estés tomando decisiones equivocadas, “Quien de veras te ama te reprenderá abiertamente. Más te quiere tu amigo cuando te hiere que tu enemigo cuando te besa.” Proverbios 27:5-6 (TLA).

– Escoge a quién busque la paz antes que el conflicto, pues la violencia, el rencor, el orgullo y la altivez pueden ser generadores de grandes problemas y desastres “No te juntes con gente de mal genio ni te hagas amigo de gente violenta, porque puedes volverte como ellos y pondrás tu vida en peligro.” Proverbios 22:24-25 (TLA).

Todos anhelamos encontrar amigos que edifiquen nuestra vida pero también debemos anhelar y procurar ser esos amigos verdaderos.

“El amigo siempre es amigo, y en los tiempos difíciles es más que un hermano.” Proverbios 17:17 (TLA)

Por Judith Quisbert

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Preguntas que fastidian

En una ocasión observé la imagen de una chica que se había caído de una bicicleta, entonces su acompañante le pregunta: ¿Estás bien? Y ella responde en forma graciosa: “Sí, solamente me quebré el brazo” Considero que a nadie le gustaría responder esta pregunta en ese estado, y a través de una fotografía cómica se manifiesta lo absurda que puede llegar a ser esa pregunta en una situación así.

Otros ejemplos se pueden observar con preguntas como: ¿cuándo te vas a casar? En el caso de un soltero, o cuando estás casado: ¿cuándo van a tener hijos? ¿Estás embarazada?

Tenemos un año de matrimonio, estoy felizmente casada, pero aún no está en nuestros planes una descendencia; sin embargo, a donde vamos debemos responder estas dudas y realmente es cansador.

La palabra de Dios dice: “Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.” Romanos 15:2 (RVR 1960)

Es este aspecto, muchos cristianos se acercan con buenas intenciones a preguntar, pero la realidad es que en lugar de ayudar a veces fastidiamos a los demás. Por esta razón, es fundamental ser sabios, de tal manera que edifiquemos con nuestra presencia a los que nos rodean.

Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.” Marcos 12:30-31 (RVR 1960)

En este pasaje bíblico el Señor manifiesta dos mandamientos que son mayores que cualquier otro; el primero es amar a Dios con todo nuestro ser y el segundo es parecido: “amar al prójimo como a ti mismo”. En este sentido, es preciso analizar si amo a las personas que me rodean: ¿Los trato como a me gustaría que me traten? ¿Me pongo en su lugar?

En esta oportunidad te animo a obedecer la palabra de Dios mostrando amor a tu prójimo pero con sabiduría; es decir, trátalo como te gustaría que te traten, preocúpate por ellos siendo de edificación y agrado para su vida, recuerda que un hijo de Dios debe buscar ser de bendición y no una piedra en el camino.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Sobre qué estás edificando tu vida?

Los huracanes, las inundaciones y los tornados han causado grandes pérdidas materiales y humanas en países que han experimentado estos desastres. Por esta razón algunos constructores han decidido edificar casas que son como fortalezas, con ventanas que pueden resistir grandes vientos, fuertes clavos para techos que sólo pueden ser cortados y muros que no sean movidos por los desastres naturales.

Algo similar sucede con nosotros, cada área de nuestra vida  es una casa por construir. Cuando se presentan los problemas, es cuando vemos qué tipo de cimiento tenemos en cada una de ellas.

¿Sobre qué estás edificando tu vida? ¿Sobre tu experiencia, inteligencia, sabiduría humana o sobre la Roca?

Si llevas una vida inestable y sientes que no hay respuesta ni cambio en ningún área, es porque estás edificando tu casa sobre la arena. Tal vez te desanimas fácilmente cuando llegan los problemas y sientes desfallecer, pensando que huir de esa situación es tu mejor salida.

El fruto que das, es el que refleja el cimiento en el que está construida tu vida:

“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”

(Gálatas 5:19-21 NVI)

Para que tu vida sea edificada sobre un cimiento fuerte, debes tomar decisiones radicales que te permitan crucificar todo lo que ofende a Dios. Esto podría llevar tiempo porque hay que cavar hondo y se necesita de disciplina para tener estabilidad, pero si quieres subir un nivel más, deberás crear hábitos espirituales: La oración, la meditación de su Palabra y el congregarse; así cuando vengan los vientos de problemas puedas estar firme en tu fe.

Es hora de trabajar en un sólido proyecto de vida, en el que escribas tus metas y definas cómo las vas a lograr. Analiza dónde estás parado, si tu vida está edificada sobre la roca o sobre la arena, porque que tus sueños se hagan realidad, dependerá del cimiento sobre el que los construyas.

“Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.” Lucas 6:47-48 (RVR).

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Cuidado!

En una de las publicaciones de la revista Selecciones de Reader’s Digest, Clarence W. Hall,  cuenta una historia que le fue relatada por un amigo suyo:

“Vino a vivir en nuestro pueblo una mujer viuda, de gran belleza, madre de tres hijos; a las pocas semanas era la comidilla de todo el vecindario. Decían que era demasiado hermosa, que la visitaban hombres, que tenía muy poco de ama de casa, que sus hijos vagabundeaban por las calles y comían en casa de los vecinos, que pecaba de perezosa y se pasaba la mayor parte del tiempo tendida en un sofá entregada a la lectura.

Una mañana nuestra linda vecina se desmayó en la oficina de correos y no tardó en saberse la verdad. Padecía una incurable enfermedad que le impedía hacer las labores de la casa. Enviaba a los chiquillos a la calle cuando los medicamentos no bastaban para aliviar su dolor. “Quería –explicó- que me viesen siempre feliz y alegre”. Los hombres que la visitaban eran el antiguo médico de la familia, el abogado que  cuidaba de sus bienes y el hermano de su marido.

Los vecinos del pueblo se portaron muy bien con ella durante los restantes meses de su vida, pero los murmuradores nunca se perdonaron su ligereza”.

A todos nos ha pasado que en alguna oportunidad nos apresuramos a juzgar a alguien, por su apariencia, actitud, por lo poco que vemos o creemos conocer de esa persona, buscamos conocer su vida o detalles de ella que llenen nuestra curiosidad.

Cuántas vidas y familias han sido destruidas por los chismes, por gente que sin saber la situación real de la persona, tomaron lo poco que conocían de ella, agregaron suposiciones y esparcieron esa información falsa, lastimando a más de uno; y cuando quisieron remendar los daños ya era prácticamente imposible porque ese chisme había pasado de uno a otro desconociendo su alcance.

No asumamos el papel de jueces con los demás, si realmente te interesa la vida de esa persona, busca conocerla, pregúntale qué necesita o cómo podrías ayudar, pero no saques conclusiones basado en suposiciones.

Romanos 14:13 dice: “Así que dejemos de juzgarnos unos a otros. Por el contrario, propónganse vivir de tal manera que no causen tropiezo ni caída a otro creyente”. (NTV)

Cuida mucho lo que dices de los demás, recuerda que podrías causar un daño irreparable. Por algo es que Jesús hace la siguiente advertencia: “Les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho. Las palabras que digas te absolverán o te condenarán”. Mateo 12:36,37 (NTV)

Busquemos que nuestras palabras sean portadoras de ánimo y que edifiquen a los demás, marquemos la diferencia.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Por quién está gobernada tu casa?

A muchos no les gusta la bebida o irse de parranda pero al final lo hacen por presión y por agradar a sus amigos, o varias mujeres no les gusta maquillarse pero si lo hacen por sobresalir en la sociedad ¿Quién gobierna tu vida?  En el matrimonio se puede creer que el hombre tiene el dominio por tener fuerza, pero si siempre se hace lo que la mujer quiere entonces sabemos quién tiene el control.

Así que ¿Quién tiene el control de tu vida, la sociedad, tu familia, tus amigos, tu pareja? Puedes creer que eres tú mismo, pero esto se reflejará en las decisiones que tomes y bajo quién están influenciadas.

 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46

La realidad es que así como no nos conviene que otros gobiernen nuestra vida, tampoco es bueno que nosotros mismos seamos los gobernantes. Dios nos dice: ¿Por qué me llamas, Señor, Señor y no haces lo que te digo?” Con mucha frecuencia hacemos lo que queremos hacer aunque este mal y no hacemos lo que Él dice; queremos vencerlo y luchamos para que al final se haga lo que deseamos.

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.” Mateo 7:24-27

Es posible que en estos momentos te encuentres en ruina porque no has dejado que sea Dios quien administre tu vida. Tal vez estas a punto de caer, desanimado o sin saber qué hacer, pero no es tarde para comenzar de nuevo y entregar a Dios el control. Te invito a edificar tu casa sobre la roca, y para eso, deja de hacer lo que tú quieres o lo que otros quieren, y empieza a hacer lo que Dios te pide.

¡Te aseguro que con Él todo estará bajo control!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Te gusta el ambiente de tu hogar?

Mucha gente prefiere pasar su tiempo libre fuera de su hogar. Los jóvenes que lo hacen mencionan que su casa se ha vuelto un lugar frío o inhabitable, posiblemente por la actitud de sus padres o la indiferencia de los mismos. Hombres que prefieren estar con sus amigos o en su trabajo antes que con su pareja, porque el ambiente de su hogar no es agradable.

La realidad es que el ambiente, en cualquier parte que te encuentres, es muy significativo.

Si vas a un río y te echas en un pasto verde, bajo la sombra de un gran árbol, estoy segura que ese ambiente hermoso y lleno de paz haría que te quedarás todo el tiempo que sea necesario. Es diferente llegar a un lugar donde existe tensión y conflicto, un ambiente tan incómodo que no puedes descansar.

Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará; Y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable. Proverbios 24:3-4

La biblia menciona que cada uno de nosotros es responsable de edificar y afirmar nuestro hogar; te animo a que empieces a producir un ambiente agradable,  introduce bienes preciados que no sean sólo físicos. Es decir, limpia y adorna tu casa para que se vea hermosa pero también agrega alegría, amor y confianza, de tal manera que el que llegue no quiera retirarse jamás.

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!

Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras; Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna. Salmos 133:1-3

Es posible que el lugar donde no quieras llegar no sea precisamente tu hogar, puede ser el trabajo por causa de un jefe demasiado intolerante, el colegio por causa de los compañeros o hasta la misma iglesia porque existen hermanos que tienen un carácter difícil de soportar. La realidad es que vivir en un ambiente de paz y armonía es como un plato delicioso y ahí el Señor nos enviará bendición.

Este tiempo te animo a cambiar el ambiente en el que generalmente habitas pero que lamentablemente no es de tu agrado. Empieza depositando en él bienes preciados, verás que en poco tiempo en ese mismo lugar habrá cambios, será edificado y firme.

¡Verás cómo cambiar tu ambiente tiene muchos resultados!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Un regalo especial

A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento; a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; a otros, poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina. 1 Corintios 12:7-11 (NVI)

Este versículo lo comparo con uno o más regalos que recibimos del Espíritu Santo y que muchas veces no los valoramos porque estamos más enfocados en nosotros mismos y en alcanzar nuestros objetivos personales, incapaces de ver la necesidad de otros. Si comprendiéramos la importancia de cada uno de ellos, nos esforzaríamos más en ponerlos al servicio de los demás, porque nos fueron dados justamente para ayudar y edificar a todos los que nos rodean. Si creíste que tu habilidad de escuchar y dar consejos; de ser compasivo y bondadoso con los pobres; de disfrutar el tiempo con personas enfermas, niños, ancianitos o privados de libertad; de evangelizar, de cantar, de enseñar, de interceder por otros, eran parte de tu carácter, déjame decirte que estás equivocado(a), son dones que recibiste de Dios y la manera cómo los administres te será demandada cuando te presentes ante Él.

¿Y tú qué estás haciendo con el regalo que se te otorgó? ¿Agradeciste por él y lo estás usando correctamente o aún lo tienes guardado? ¿Te imaginas lo distinta que hubiera sido tu vida y la de otras personas si tan sólo hubieras usado ese don el momento indicado? Si hoy estás vivo(a), es porque aún tienes tiempo para ser un canal de bendición para otras personas, pon al servicio de otros todo lo que Dios te dio, verás que el(la) más bendecido(a) serás tú.

Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.2 Corintios 12:15 (RVR1960)

El valor de una vida se mide por las vidas que toca. Quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, pues el bienestar de cada uno está unido al bienestar común.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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