embarazo Archives | CVCLAVOZ

All posts in “embarazo”

Lo que pasó en tu niñez influye en quién eres hoy

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

–Association for Psychological Science. (2011). Change in Mother’s Mental State Can Influence Her Baby’s Development Before and After Birth. Recuperado el 1 de marzo de 2019, de https://www.psychologicalscience.org/news/releases/a-fetus-can-sense-moms-psychological-state.html
–Kibbe, M. M., & Leslie, A. M. (2011). What Do Infants Remember When They Forget? Location and Identity in 6-Month-Olds’ Memory for Objects. Psychological Science, 22(12), 1500-1505. doi:10.1177/0956797611420165
–Simpson, J. A., Collins, W. A., & Salvatore, J. E. (2011). The Impact of Early Interpersonal Experience on Adult Romantic Relationship Functioning: Recent findings from the Minnesota Longitudinal Study of Risk and Adaptation. Current Directions in Psychological Science, 20, 355-359.
–Simpson, J. A., Collins, W. A., Salvatore, J. E., & Sung, S. (2014). The Impact of Early Interpersonal Experience on Adult Romantic Relationship Functioning: In M. Mikulincer & P. R. Shaver (Eds.) Mechanisms of social connection: From brain to group, (pp. 221-234). Washington, DC: American Psychological Association.
–Simpson, J. A., Collins, W. A., Tran, S., & Haydon, K. C. (2007). Attachment and the experience and expression of emotions in adult romantic relationships: A developmental perspective. Journal of Personality and Social Psychology, 92, 355-367.

¿Has recibido malas noticias?

Una mujer salió frustrada de un hospital porque le dijeron que su enfermedad no tenía solución y solamente le quedaba tres meses de vida. Desde ese momento no pudo descansar tranquila y lo único que hacía era buscar una salida. Ese tiempo alguien la invitó a una iglesia, a la que asistió como su única esperanza y después de conocer a Cristo vivió veinte años más.

Lamentablemente muchos profesionales en la salud acaban fácilmente con la esperanza de las personas cuando utilizan palabras como: “no hay solución para ti”, “tu esposa posiblemente nunca podrá tener hijos”, “te queda poco tiempo de vida”, “la operación es de alto riesgo” Y es comprensible porque es parte de su ética profesional decir siempre la verdad.

Otro aspecto es que ellos son humanos, su trabajo es limitado y por tanto, no pueden prometer cosas que no van lograr. Así que si has recibido una noticia preocupante de parte de los doctores no te desanimes, existe alguien a quién puedes acudir, es Todopoderoso y tiene grandes promesas para ti.

Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres.

Se rio, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja?  ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?…” Génesis 18:10-14 (RVR 1960)

El Señor prometió a Abraham que tendría un hijo, pero él y su esposa estaban viejitos; además a Sara le había llegado la menopausia, por lo que médicamente hablando era imposible que esta mujer pudiera quedar embarazada.

Por esta razón ella dudó y se rio al escuchar nuevamente la promesa de Dios, pero el Señor le hace una pregunta bastante clara: ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?

Es posible que hayas recibido una terrible noticia o sucesos angustiantes han venido sobre ti o tu familia, pero quiero preguntarte ¿Habrá algo difícil para Dios? En esta oportunidad te animo a clamar por tu aflicción al Señor y depositar tu confianza en Él.

¡Con Dios tenemos una esperanza!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Te estaba esperando

Una muchacha estaba asustada porque descubrió que se encontraba embarazada, pensó que su padre la mataría, por lo que decidió irse de su hogar y buscó refugió en la casa de una amiga.

Después de un tiempo se dio cuenta que necesitaba el apoyo de su familia para salir adelante, por lo que decidió regresar. A pesar del dolor y angustia que sufrieron sus padres por su desaparición, al verla, la recibieron con alegría, abrazos y besos porque su hija que creyeron muerta, ahora estaba con ellos.

Esta anécdota se parece a una historia que se encuentra en la Biblia: Un joven pide la parte de su herencia para irse de su hogar, su padre accede y el muchacho comienza a vivir perdidamente hasta que su fortuna se termina, sufre por sus errores y decide regresar a su padre, aunque sea recibido como un sirviente.

“Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.” Lucas 15:20-24 (RVR 1960)

Su padre lo estaba esperando y cuando lo vio, corrió para abrazarlo y besarlo, no le interesaba si su hijo había gastado todo el dinero de la herencia, si había vivido de la peor manera, lo que importaba era que había vuelto e hizo fiesta para celebrar.

A veces tenemos miedo de acercarnos a Cristo porque le hemos fallado, cediendo a nuestras debilidades o tomado decisiones que no eran correctas, y pensamos que Dios no quiere escucharnos o vernos; sin embargo, Él está esperando nuestro regreso, no le interesa cuánto nos hemos ensuciado o cuántas caídas tuvimos, sólo le interesa que regresemos a casa.

En esta oportunidad te animo a regresar a los brazos del Señor, entra a su presencia en oración, Dios está esperando que vuelvas a cruzar esas puertas y te aseguro que habrá una gran fiesta porque su hijo que parecía estar muerto, ha vuelto a vivir.

¡No importa el pasado, sólo la decisión que tomes ahora!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Consejos para madres primerizas

Las únicas personas que están capacitadas para hablar sobre la maternidad, son las mismas madres, pues ellas saben de primera mano qué implica criar a un hijo. Es por ello que en esta ocasión le hice una entrevista a mi mamá y le pregunté qué significa para ella ser madre, su respuesta fue:

“Ser madre es un «regalo» de Dios, pero en un sentido diferente de la palabra. Las mamás somos administradoras de los hijos; ellos no son nuestros, le pertenecen a Dios. En algún momento se irán, y por eso debemos preguntarnos: ¿Qué legado voy a darle? ¿Ese legado será bueno o malo? ¿Seré de ejemplo o no? Para eso debemos pedirle a Dios que nos dé sabiduría para edificar bien nuestro hogar, para preparar adecuadamente a nuestros hijos para la vida, y también para que ellos sepan educar a sus propios descendientes.”

También le pedí que diera consejos a las que serán madres por primera vez:

1. Comer saludable:

“Con el pretexto de «comer por dos», muchas mujeres se descuidan y comen en exceso. Es cierto que uno debe de comer más por el bien del bebé, pero eso no significa consumir comida no saludable. Las mamás primerizas deben tener una dieta sana y balanceada que les beneficie tanto a ellas como a sus bebés. De esta manera, ella podrá regresar al peso que tenía antes del embarazo y, también, mantener al bebé sano y fuerte.”

2. No quedarse en casa:

“Es tentador quedarse en casa porque una tiene que cuidar al bebé, o porque hay muchos quehaceres por realizar; sin embargo, es importante darse un tiempo para salir fuera. Esto ayuda a relajarse y distraer la mente. El atender a un bebé recién nacido es agotador y gratificante a la vez; es por eso se debe encontrar un tiempo para salir fuera de casa.”

3. Pasar tiempo con otras madres:

“Las que ya somos mamás tenemos experiencia criando hijos y somos capaces de aconsejar a las que son madres por primera vez. Ellas deben hacerse amigas con otras mujeres que estén en su misma situación para que compartan historias y consejos. Además esto ayuda a que la mujer se sienta acompañada y se dé cuenta de que ser mamá es difícil pero no imposible.”

4. Orar:

“En Proverbios 1:8 dice que las madres tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos, pero somos humanas y nos equivocamos. Es nuestro deber orar a Dios y pedirle que nos dé sabiduría para tener la capacidad de dirigir a nuestros hijos por el buen camino. Solo Dios puede darnos las fuerzas, la paciencia, sabiduría y el amor que se necesita.”

5. Consultar con otros:

“No se debe menospreciar el consejo de otras mamás, la información que nos dan los médicos, u otros especialistas que conocen sobre el tema. Las mamás debemos tener deseos de aprender y superarnos. Esto es importante para que seamos mejores mujeres y madres. Lo que aprendemos será de beneficio para nosotras mismas, nuestras familias y la comunidad en general.”

6. Tomar consciencia sobre los cambios:

“Cuando una se embaraza y da a luz, hay cambios físicos y emocionales. Algunas mujeres tienen estrías, otras, depresión post-parto, cambios en el carácter, etc. Todas estas cosas son normales y es algo que una debería esperar. Esto no es para que se asusten ni tengan miedo. Se puede tomar medidas de precaución para cada situación. Para los cambios físicos hay tratamientos naturales que uno puede seguir. También es muy importante tener un apoyo emocional, ya sea del esposo, algún familiar, o un consejero.”

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Aborto: Si lo hubiesen hecho contigo ¿Qué faltaría?

Aborto: Si lo hubiesen hecho contigo ¿Qué faltaría?

Por Saraí Llanes

Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre”.

Salmos 139:13

Tener un hijo es una decisión importante en la vida. Es una responsabilidad y una tarea permanente. Nadie tiene suficiente preparación para ello y lo digo con conocimiento de causa, pues después de haber estudiado psicología y haber obtenido un grado académico en una materia que se supone te prepare para algo en la vida, cuando llegó mi primer hijo no estaba lo suficientemente prevenida, así que nadie se engañe.

Pero sobre todo si se es joven hay mucha menos preparación. Por eso es necesario estar consciente de cuáles son los pasos para tener ese hijo, y cuáles son los que han de tomarse si no se desean o, por lo menos, no en un momento específico.

Existen numerosos métodos anticonceptivos. El primero y más efectivo es la abstinencia sexual, simplemente no tener sexo si no se quiere salir embarazada o correr el riesgo. También existen las tabletas anticonceptivas, los implantes, parches, inyecciones, el condón masculino y femenino, el diafragma, la esponja, el anillo, los dispositivos intrauterinos, las relaciones sexuales sin penetración, el coitus interruptus, los espermicidas y la esterilización, en las mujeres mediante el amarre o cauterización de las trompas y en los hombres a través de la vasectomía.

Pero ¿qué sucede si ya la mujer está embarazada?

Durante los últimos 40 años se ha legalizado el aborto en muchísimos países, y se ha naturalizado algo que no debía serlo: la interrupción de la vida durante la gestación. No tengo que explicar aquí la cronología de la formación del ser humano en el útero materno, cuando a las pocas semanas ya late un corazón. No tengo que explicar cómo una madre siente los movimientos del bebé en su vientre, ni cómo puedes ver todos sus órganos en un ultrasonido. Ese ser está vivo sin ninguna duda. Entonces surge la pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre dentro y fuera?

Me emocioné tanto cuando vi a mi sobrinita en el primer ultrasonido 3D que presencié. Deseé tanto poder abrazarla. Ella estaba viva, completa, un ser humano perfecto, solo que no a mi alcance porque aún no veía el sol. Nadie puede decirme que no era ella porque la encerraba una prisión de carne. Por eso no puedo entender cómo se le otorga más valor a unos huevos de tortuga, o a un embrión de cualquier especie animal que a un feto humano. Somos tan valiosos como cualquier especie. Por el camino que vamos, nosotros también nos dirigimos rumbo a la extinción.

En unas de sus bellas canciones con historias, Ricardo Arjona dice: “Llevas una estrella en tu vientre, llevas una vida que late, un posible ingeniero, rockero o escritor, quizá bohemio, quizá un señor, quizá compositor, poeta medio loco o trovador, quizá una idea, quizá una solución”. Sabemos de numerosas personalidades del mundo de la ciencia, el deporte y la cultura que estuvieron a punto de no nacer, cuyos padres quizás, o sus familias pensaron en algún momento abortar, y que afortunadamente fueron convencidos o tomaron la mejor decisión de continuar esa vida. Tal es el caso de la cantante canadiense Celine Dion, el actor norteamericano Jack Nicholson, el astro del fútbol Cristiano Ronaldo; el tenor italiano Andrea Bocelli; el famoso actor mexicano Roberto Gómez Bolaños, Chespirito; el Papa Juan Pablo II, y el fundador de las empresas Apple y Pixar Steve Jobs. Todos fueron librados de la muerte por aborto y gracias a eso el mundo ha podido disfrutar de sus ideas y talentos. Incluso tú, tal vez, eres uno de los que han escapado a este holocausto silencioso.

En las redes sociales circula el video del testimonio de Gianna Jessen, sobreviviente de un procedimiento abortivo en 1977. Cuenta cómo a los 7 meses de gestación su madre decidió someterse a un aborto con solución salina que ocasionaría la muerte del bebé en 24 horas. Sin embargo a las 18, nació viva milagrosamente con una parálisis cerebral originada por la falta de oxígeno mientras intentaba sobrevivir. Fue adoptada aun con un diagnóstico pesimista y actualmente padece una ligera cojera y problemas de equilibrio que hacen que caiga frecuentemente, pero todo lo entiende como parte del propósito de Dios para poder compartir su historia, condenar las prácticas criminales de las clínicas que ingresan millones de dólares mediante la muerte de nonatos, y abrir un camino de esperanza, defender el derecho de nacer y declarar la vida en el nombre de Jesús.

Actualmente, miles de familias intentan cada día tener un hijo. Se someten a tratamientos costosos y dolorosos, mientras otros deciden exterminar la vida de un feto viable. ¿Por qué antes de considerar el aborto no considerar la adopción? Es una camino menos traumático, y su final es siempre más feliz.

Arjona termina su canción con estas frases: A esa estrella en tu vientre no le digas detente. Si lo hubiesen hecho conmigo, hoy faltaría una canción”. Quizás tú puedas responderte. Si lo hubiesen hecho contigo ¿Qué faltaría?

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

 

 

Derramando tu alma

En 1 de Samuel vemos que Ana, una mujer piadosa, que sufría porque no podía concebir un hijo. Cuando subió a casa de Jehová, con amargura de alma y llanto abundante oró, y dio voto diciendo: “Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.”

El sumo sacerdote Elí, creyó que Ana estaba ebria al observarla mientras ella oraba al Señor delante del tabernáculo en Silo. Cuando él descubrió su verdadera ansiedad, pues  derramaba su alma delante de Jehová por tener un niño, la bendijo.

Ana, entonces, no volvió a estar triste, lo cual fue una evidencia de que tuvo confianza en que Dios había escuchado su oración, y que la respondería; así fue, ella después concibió a Samuel, profeta y juez de Dios.

Existen muchas peticiones que tenemos, necesidades no suplidas que nos angustian y desmotivan, pero en vez de lamentarnos y tener la cabeza agachada podemos optar por tener la actitud de Ana: Orar fervientemente, con el corazón, no una oración aprendida o con palabras rebuscadas sino con humildad y sencillez, dispuestos a aceptar la respuesta de Dios.

Por supuesto que no todo lo que pedimos está en la voluntad de Dios y por lo tanto, habrá respuesta negativa; pero si oramos de corazón seremos dirigidos a lo que es ventajoso y mucho mejor para nosotros, incluso si fuera un “no” de parte del Señor tendremos paz y no nos angustiaremos.

Ana sentía profundo dolor por no tener un hijo y tú, ¿por qué estas angustiado? Derrama tu alma en oración, confía y tendrás paz.

¡Tu oración será escuchada!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend