Enojo Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Enojo”

Ten cuidado como tratas a tus hijos 1

Ten cuidado como tratas a tus hijos

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6:4.


A veces como padres creemos que nunca provocaremos ira en nuestros hijos, pero la palabra de Dios dice que tengamos cuidado y los eduquemos en el temor del Señor, porque sí podemos provocar enojo en nuestros hijos con la manera en que los tratamos y cómo comportamos con ellos.


Por eso ten cuidado y piensa bien antes de decirle algo a tus hijos, no los ofendas con palabras vanas ni los provoques gritándoles. Recuerda que en la legua hay poder de vida y muerte (Proverbios 18:21).


Tampoco los compares con otras personas ni los humilles haciéndolos sentir que son inútiles, peor, no hagas cosas que los lleven a odiarte u odiar el evangelio, manteniendo una doble vida. No olvides que los hijos son herencia de Jehová y como tal debemos cuidarlos con sabiduría.


En proverbios 1:8 el Señor nos dice que es nuestra responsabilidad educar y guiar a los hijos. En Deuteronomio 6 nos dice que les enseñemos Sus mandatos, decretos y ordenanzas para que tengan éxito en todo lo que hagan y disfruten de una larga vida.


Por lo tanto, debemos crear límites para nuestros hijos y hacer que los respeten. Nunca debemos permitir que ellos hagan lo que quieran, ni dejar que vayan por el camino equivocado. Es nuestro deber enseñarles el camino que les conviene y los lleve a la eternidad.


Hablemos con nuestros hijos del pecado, del sacrificio de Jesús y de lo que debemos hacer para llegar al cielo.
David le dio este consejo a su hijo: “Yo voy camino al lugar donde todos partirán algún día. Ten valor y sé hombre. Cumple los requisitos del Señor tu Dios y sigue todos sus caminos. Obedece los decretos, los mandatos, las ordenanzas y las leyes que están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y dondequiera que vayas” 1 Reyes 2:1-3. Espero que tú también puedas darles el mismo consejo a tus hijos.


“Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.” Proverbios 22:6 (NTV).

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La ira es más dañina que la tristeza 2

La ira es más dañina que la tristeza

Es sabido que la salud mental afecta la salud física. Durante años se ha advertido que la depresión acelera el envejecimiento de las personas. Además que empeora su salud y la calidad de vida. Pero una reciente investigación demostró que la ira incrementa la posibilidad de tener enfermedades crónicas como el cáncer.

Un grupo de investigadores analizaron la salud de 226 adultos de entre 59 a 93 años. Durante una semana se les preguntó cuán enojados o tristes se sentían. Además se les tomó una muestra de sangre para medir la inflamación en sus cuerpos y si tenían alguna enfermedad debido a su edad. Una vez que tuvieron dichas muestras analizaron los resultados y descubrieron que enojarse a diario está relacionado con niveles más altos de inflamación y enfermedades crónicas en personas de 80 años. ≪La tristeza, por otro lado, no estaba relacionada con la inflamación o la enfermedad crónica≫, afirmó el coautor del estudio, Carsten Wrosch, PhD, de la Universidad de Concordia.

La inflamación, en general, sirve de protección al cuerpo e incluso ayuda a que se sane. No obstante, cuando la inflamación se da durante un largo período de tiempo puede generar males crónicas como las enfermedades cardíacas, artritis y hasta el cáncer.

Los investigadores descubrieron que la ira en personas mayores se genera debido a que no pueden hacer las mismas actividades que antes sí podían. También se le suman los factores de la pérdida del cónyuge o la deficiencia en su capacidad motriz. Es cierto que en adultos jóvenes, la ira puede ≪ayudar a motivar a las personas a perseguir sus metas en la vida≫, pero en adultos mayores es algo dañino. ≪La ira se vuelve problemática para los adultos una vez que alcanzan los 80 años, porque es cuando muchos experimentan pérdidas irreversibles y algunos de los placeres de la vida quedan fuera de su alcance≫.

La recomendación de los expertos es aprender a manejar la ira desde la juventud. Y si hay algún adulto mayor en la familia, darle estrategias para lidiar con la ira y la frustración que sienten. Esto hará que tengan una vida más plena y una mejor salud.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Barlow, M., Wrosch, C., Gouin, J., & Kunzmann, U. (2019). Is anger, but not sadness, associated with chronic inflammation and illness in older adulthood?. Psychology And Aging34(3), 330-340. doi: 10.1037/pag0000348
No dejes que el enojo se adueñe de ti 3

No dejes que el enojo se adueñe de ti

“Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.” Colosenses 3:8 (RVR1960).

El enojo suele representar un problema para muchas personas, debido a que se cree que no puede ser controlado; pero no es así, en la Palabra encontramos la instrucción de dejar el enojo, la ira, malicia, etc. Es decir que es posible controlar nuestras emociones e impedir  que estas nos dominen.

Por supuesto, es algo que por nosotros mismos es bastante complicado alcanzar, no obstante, recordemos que tenemos al mejor aliado, al Espíritu Santo, quien al tomar control de nuestras vidas, nos ayuda a cambiar y mejorar las áreas que lo requieren. (Efesios 5:18)

Si estas luchando con emociones como la ira y el enojo, quiero animarte a acercarte a Dios y entregarle esta parte de tu vida, ten la seguridad de que con Su ayuda alcanzarás victoria.

“Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.” Salmos 37:8 (RVR1960).

Por Cesia Serna

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Autocontrol 4

Autocontrol

Muchas personas tienen que lidiar con aspectos de su carácter y personalidad, que los llevan a responder de manera explosiva ante ciertas circunstancias. Es el caso de la ira y el enojo, emociones que generan irritabilidad rabia y hasta deseos de venganza; además de alterar físicamente a la persona, puesto que la presión arterial y el ritmo cardíaco se incrementan.

En Proverbios 19:11 encontramos una mención sobre estos aspectos:

“La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.” (RVR1960).

En este pasaje podemos ver que, sí es posible controlar la ira y el enojo, no tienen que ser ellos quienes controlen nuestras vidas, sino al contrario, cada uno debe y puede tener autocontrol, más aún si contamos con la ayuda del Espíritu Santo.

Tomar conciencia de cómo y porqué surgen estos episodios, es el primer paso, lo siguiente será dejar ir estas emociones, no permitir que invadan nuestro ser, mantener la calma y si es necesario, respirar profundo para no dejarse llevar.

No obstante, es fundamental pedir al Espíritu Santo que tome el control de cada área de nuestras vidas, en especial de las emociones, ya que solo Él puede transformar y renovar nuestras mentes y corazones.

“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.” Proverbios 16:32 (RVR1960).

Vencer la ira y el enojo es posible si te propones esforzarte y trabajar en conjunto con el Espíritu de Dios.

“Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. 9 Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.” Salmos 37:8-9 (RVR1960).

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo lidiar con alguien que está enojado? 5

¿Cómo lidiar con alguien que está enojado?

En nuestra vida diaria tenemos que lidiar con todo tipo de personas. Algunas de ellas tienen un carácter más calmado y tranquilo, por lo que nos resulta sencillo dialogar. Por otra parte, hay gente que se enoja muy fácilmente y pierde los papeles en segundos. Nuestra reacción ante estos comportamientos dice mucho y tiene una gran influencia en los siguientes acontecimientos. Por lo tanto, es primordial que sepamos qué hacer en estos casos.
Para lidiar con alguien que está enojado, podemos hacer lo siguiente:

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Tus palabras bendicen? 6

¿Tus palabras bendicen?

“No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy necesario.” Efesios 4:29 (TLA)

Es triste que muchas personas usan frecuentemente palabras agresivas, hirientes, groseras, etc. con gente que está a su alrededor sin medir consecuencias y el daño que puede causar.

Al calor de las emociones nuestros labios suelen emitir palabras negativas e hirientes que lastimosamente dañan relaciones. Santiago 3:5 dice: “Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!”

Oí un dicho: “Cuando la emoción sube la inteligencia baja” y es cierto, porque no piensas todo lo que acarreará tu reacción negativa y más aún cuando estás encendido en enojo dices palabras hirientes, incluso lo que no es, sólo por herir, por “defenderte” a causa del fuego que se provocó en tu interior por algún problema.

Es por ello que debemos tener cuidado de todo lo que almacenamos en nuestro interior, pues todo lo que ingresa a nuestro corazón es el resultado de nuestras reacciones. Lucas 6:45 dice: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”

Si frecuentemente tus palabras no son de bien, es el momento que permitas a Dios transformar tu corazón, llenarte de su Palabra, que su Espíritu Santo te ayude a tener control y que toda emoción negativa sea filtrada por Él.

Edifica y no destruyas, pero hazlo con la ayuda de Dios.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Tu carácter es bueno o malo? 7

¿Tu carácter es bueno o malo?

“No hay árbol bueno que pueda dar fruto malo, ni árbol malo que pueda dar fruto bueno. Cada árbol se conoce por su fruto: no se cosechan higos de los espinos, ni se recogen uvas de las zarzas. El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca.” Lucas 6: 43-45 (DHH)

¿Cuántas veces no hemos dañado y alejado personas de nuestro lado por nuestro mal carácter?  Generalmente la amargura, el enojo, los gritos, los insultos, la indiferencia, la ignorancia y toda clase de malicia son algunas de las actitudes que terminan alejándonos de las personas que más amamos.

Si estudiamos con detenimiento los versículos que hemos leído, entenderemos que hay dos tipos de persona, el hombre bueno y el hombre malo. Ambos con características diferentes, la persona buena sabe controlar su actitud y tiene un corazón saludable. La persona mala, actúa mal porque en su corazón aún hay maldad y es exactamente lo que refleja en su entorno.

¿Qué tipo de persona somos? La Biblia nos dice que todos los que pertenecemos a Cristo nos hemos convertido en personas buenas, que la manera antigua de vivir ha pasado y que nuestra actitud debe ser diferente. (2 corintios 5:17)

Si nuestra actitud  aún refleja todo lo que está mencionado en Efesios 4:31 es hora de librarnos de toda esa clase de mala conducta y analizar cómo está nuestra comunión con Dios, porque siempre actuamos de manera mala cuando descuidamos nuestra relación con el Señor.

La palabra de Dios señala que la única manera de mantener controlado nuestro carácter es por medio del gobierno del Espíritu Santo en nuestra mente y corazón. “Quédense despiertos y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto a hacer lo correcto, pero el cuerpo es débil.” Mateo 26:41 (PDT)

Esto no se trata de simplemente repetirnos a nosotros mismo: “voy cambiar mi actitud” Sólo podemos cambiar por medio del poder de Dios y su fuerza en nuestro interior. (Filipenses 4:13)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quién gobierna tu vida? 8

¿Quién gobierna tu vida?

“Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día.” Efesios 4:26 (TLA)

En las diferentes actividades que realizamos a diario, es probable que nos encontremos con personas que tengan puntos de vistas muy diferentes a los nuestros. Esto pudiera conducirnos al enojo, lo cual resulta entendible en ciertos casos, pero Dios nos insta a que cuando esto pase, seamos capaces de resolver los conflictos para tener paz con todos. Si se te hace difícil controlar tu enojo, pide a Dios que por medio de su Espíritu Santo te ayude y  gobierne tu vida. Te animamos a buscar entonces, un nuevo nivel en la comunión con Dios, lo cual puedes lograr con acciones concretas tales como orar, leer la Biblia, asistir a la iglesia y también servir al Señor con los dones y talentos que El te ha dado.

Por Danitza Luna

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No dejes que el enojo te domine 9

No dejes que el enojo te domine

“Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” Mateo 5:22 RVR 1960.

El odio es un sentimiento negativo que se caracteriza por el rechazo a una persona o el deseo que le vaya mal o bien que le suceda algo malo.  Esto es algo que no debiera existir en la vida cristiana, ya que Dios nos manda a perdonar a las personas que nos lastiman.  Sin embargo, esta no es una tarea fácil, pero contamos con la ayuda de Dios para poder hacerlo. Si persistimos en estar enemistados con nuestro prójimo, pecamos. También podemos hacer como que nada sucede, pero interiormente guardamos sentimientos de odio hacia alguien, esto  nos llena de amargura y nos convierte en mentirosos delante de Dios.  No dejemos que el odio nos destruya, en Hebreos 12:15 DHH dice: “Procuren que a nadie le falte la gracia de Dios, a fin de que ninguno sea como una planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente”. Dios nos estimula a que hoy dejemos ese odio, seamos libres y nos despojemos de todo mal sentimiento. Hebreos 12:1 DHH “Dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.”

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Controla tu ira en 6 pasos 10

Controla tu ira en 6 pasos

Es normal experimentar el enojo; sin embargo, es peligroso cuando se convierte en parte de nuestro carácter. Las emociones fuertes, como la ira, nunca traen consecuencias positivas, todo lo contrario, alejan a los demás y perjudican a la persona. Por más complicado que parezca, es posible dominar la ira y transformar el carácter, solo tiene que haber disposición y deseos de cambiar.

Éstos son algunos pasos que puedes seguir para tomar el control de tu vida:

1. No hables.

¿Alguna vez escuchaste la expresión “muérdete la lengua”? En este caso se aplica a la perfección. Antes que tu carácter saque lo peor de ti, refrena tus palabras, y si no puedes lograrlo, muérdete la lengua literalmente.
Cuando nos dejamos guiar por el enojo, nuestras palabras pueden herir más que los golpes. Las palabras no pueden ser borradas después de haber sido dichas, es por esa razón que debemos ser cuidadosos con lo que decimos. Para no sentirte culpable y no lastimar a nadie, evita responder a la situación a la que enfrentas.

Recuerden esto, queridos hermanos: todos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse. Porque el hombre enojado no hace lo que es justo ante Dios.” Santiago 1:19-20 (DHH)

2. Controla tu respiración.

Han habido casos de personas que han fallecido por una taquicardia causada por la ira. Esto se debe a que el enojo incrementa la rapidez de la respiración y también acelera los latidos del corazón. Para evitar llegar a ese extremo, el mejor ejercicio es respirar profundamente. Este ejercicio lleva mayor oxígeno al cerebro y ayuda a regular las emociones fuertes. Si estás en una situación donde creas que no puedes controlar tu enojo, respira profundamente hasta que notes que tu pulso y los latidos de tu corazón se normalizan.

“Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día.” Efesios 4:26 (TLA)

3. Aléjate de la situación.

Sin importar el motivo por el cual te enojaste, no debes actuar al momento, sino alejarte de allí lo más pronto posible. Esto te dará la oportunidad de relajarte y retomar el control de tus emociones. Si no puedes irte del lugar físicamente, cierra los ojos o piensa en otra cosa. No permitas que tus pensamientos divaguen y colaboren a acrecentar tu enojo. Una vez que hayas hecho eso, estás listo para el paso más importante.

Deja el enojo, abandona el furor; no te enojes, porque eso empeora las cosas.” Salmos 37:8 (DHH)

4. Ora.

Dios promete darnos paz incluso en las situaciones más difíciles. Confiados en esta promesa, podemos pedirle que nos brinde la calma que necesitamos al momento. Si no quieres que la ira te haga pecar, ora con fe y Cristo te dará la sabiduría para actuar de acuerdo a la situación, es más, te dará amor para no pagar mal por mal a la persona que te ofendió. Éste es el mejor paso para controlar el mal carácter porque solo Dios puede transformar vidas.

“…Dejen que la paz de Cristo gobierne sus corazones, y sean agradecidos.” Colosenses 3:15 (TLA)

5. Estira tu cuerpo.

Así como la respiración te ayuda a controlar las reacciones físicas del enojo, el ejercicio también es una buena opción. Si te alejaste de la situación y tienes un espacio donde puedas estar solo, pon en práctica estos simples movimientos para relajarte: Mueve el cuello a ambos lados, abre y cierra las manos y estira los brazos hacia arriba. Estos ejercicios también son buenos para relajarte cuando estás estresado.

“El bruto da rienda suelta a su enojo, pero el sabio se controla a sí mismo.” Proverbios 29:11 (PDT)

6. Exprésate.

Después que te hayas calmado, vuelve a la conversación y expresa tu punto de vista, pero cuidando tus palabras. Recuerda que hay poder en lo que decimos y, asimismo, debemos tratar a los demás como nos gustaría ser tratados. Teniendo estos dos aspectos en cuenta, comunícate con los demás y soluciona las cosas sin dejar que tus emociones negativas influyan. La buena comunicación establece puentes con quienes nos rodean; la mala, levanta muros.

“Respuesta amable aplaca la ira, palabra hiriente enciende la cólera.” Proverbios 15:1 (BLPH)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Fosforito? 11

¿Fosforito?

¿Alguien te comparó con un fósforo? Este apodo generalmente se da a personas que encienden rápidamente su furia, es decir, se enojan de inmediato y reaccionan muchas veces de forma inapropiada.

Con respecto a este tema, siempre recuerdo la historia de un joven que se enfadó con su mejor amigo y dejó de verlo por bastante tiempo, cuando se enteró que él estaba a punto de morir por una enfermedad, decidió buscarlo; entonces con alegría recordaron viejos tiempos y también se dieron cuenta que se habían enojado por algo insignificante, lastimosamente perdieron mucho tiempo por su orgullo.

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse” Santiago 1:19 (RVR1960)

Si eres de las personas que se caracteriza por enfurecerse rápidamente, debes considerar que el Señor no desea que seas un fosforito. Un hombre sabio es aquel que obedece las escrituras, por tanto, es alguien que escucha rápido, pero es lento para hablar o enojarse.

Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” Efesios 4:26-27

Por otro lado, el Señor nos conoce y sabe que tendemos a enojarnos, sin embargo, en este versículo nos dice: “puedes enojarte, pero NO peques” al guardar rencor hacia alguien, ofender, lastimar, simplemente damos lugar al diablo y nos dañamos.

Por esta razón, te animo a controlar tu carácter, decide gobernar la irá, orgullo o rencor, para que cada día te asemejes más a Cristo.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Del orgullo…a la reconciliación 12

Del orgullo…a la reconciliación

“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.” Romanos 5:10  (RVR1960)

¿Cuantas veces nos enojamos con nuestros hermanos, amigos o parientes cercanos? Seguro nos faltarían dedos en las manos para contabilizar las veces que nos enfadamos con ellos, quizá fuimos culpables o no, pero el hecho es que hubo algo que separó nuestra relación y que ahora no ha sido fácil volverla a restaurar.

La Biblia cuenta de una experiencia similar ¿Recuerdas a Jacob y Esau? Hermanos de sangre que por su egoísmo, ambición y malas decisiones se separaron a tal punto de que uno deseó  terminar con la vida del otro. Puede que no hayas llegado a pensar de la misma forma pero, quizá de tus labios haya salido la típica frase: “No quiero verlo ni en pintura” ¿Crees que es lo correcto?

En el transcurso de mi vida he tratado con todo tipo de personas, estoy segura que tú también lo hiciste, es posible que me des la razón si te digo que no es fácil coincidir con todos y menos agradarles con nuestra forma de pensar o actuar por lo diferentes que podemos ser uno del otro, así como Jacob y Esau aun siendo mellizos tenían diferencias, cuanto más nosotros lo somos con nuestros amigos y parientes. Y aunque ésa podría ser una de las razones por la que surgen pleitos, no podemos negar que cada uno de nosotros utilizamos ciertos escudos para cubrir y mantener nuestra postura y uno de los peores es el orgullo.

¿De dónde viene el orgullo?

El orgullo viene desde que satanás pecó y su corazón se enalteció; fue este mal que Dios no aceptó  y lo expulsó del paraíso para su destrucción.

Desde ese entonces, nuestra lucha diaria es con el orgullo y que lamentablemente nos lleva a no querer reconocer nuestros errores en medio de los conflictos.

Quizá en estos días has pasado por ciertos problemas con personas cercanas a ti,  de las cuales te cuesta entender su proceder y hasta te ha sido difícil perdonar.

Sin importar el problema, déjame preguntarte, ¿realmente valió la pena terminar con tu amistad? ¿en verdad fue productivo el guardar distancia con tu hermano de sangre?

La Biblia dice en Efesios 4:26 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”

Lo que quiere decir es que no permitamos que un día se termine sin haber arreglado nuestras diferencias con los demás, no vayamos a dormir sin antes haber perdonado o pedir perdón.

Hoy quiero invitarte a dejar a un lado aquel orgullo que no te permite reconocer tus faltas y al mismo tiempo disponer tu corazón para que Dios pueda obrar en tu vida como lo ha querido hacer desde hace mucho tiempo.

No permitas que el orgullo te prohíba disfrutar de las buenas relaciones que podrías conseguir con los tuyos y principalmente con Dios.

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend