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¿Por qué te escondes?

¿Cuál es tu actitud cuando le fallas a Dios? Sin duda el temor inunda nuestro corazón por el error cometido y es inevitable pensar que todo el mundo nos vio y se enteró de nuestro mal proceder, y lo único que queremos es escondernos, tal como Adán y Eva lo hicieron después de su caída.
“En ese mismo instante se dieron cuenta de lo que habían hecho y de que estaban desnudos. Entonces tomaron unas hojas de higuera y las cosieron para cubrirse con ellas. Con el viento de la tarde, el hombre y su esposa oyeron que Dios iba y venía por el jardín, así que corrieron a esconderse de él entre los árboles.” Génesis 3:7-8 (TLA)
Al parecer, nunca supieron que estaban desnudos hasta el día que cayeron en pecado, por lo que Adán le dijo a Dios: “Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí “(Génesis 3:10). Aparentemente tuvo vergüenza de estar desnudo físicamente, pero sumado a ello, se sentía indigno delante de Dios. Pues estaba consciente de su pecado.
Quizá hayas perdido la cuenta de la cantidad de veces que le fallaste a Dios, puede que por el tamaño de tus pecados te sientas indigno para presentarte delante del Padre, pero ya no te martirices por ellos, ni te escondas detrás de las hojas de un árbol, tal como lo hicieron Adan y Eva, porque esa no es la solución, no por ello los demás olvidarán lo que hiciste o Dios lo obviará; esto no funciona así.
Al contrario, sal del arbusto y permite que Dios renueve tu ser, porque esa es la buena noticia, que si con un corazón arrepentido vas delante del Padre, sin duda Su sangre limpiará todos tus pecados y te hará justo.
1 Juan 1:9 (RVR1960) Menciona:
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
¿Te das cuenta que no hay necesidad de permanecer escondido?

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El síndrome de autolesión

En el show de esta semana en Ni Más Ni Menos con Elluz Peraza, estuve conversando con Daniel Zangaro, que trajo al programa el tema  que está dando mucho qué hablar y qué estudiar hoy día en personas de todas las edades, pero comentando que han aumentado los casos en los jóvenes. Me refiero a la autoflagelación o castigo. Es cuando los chicos toman el hábito de cortarse o quemarse, algunos se jalan el cabello o se rascan hasta sacarse sangre. Se le conoce como síndrome de autodaño o autolesión.

Parece extraño que una persona se haga algo que le cause dolor, pero sí supe de un caso del hijo de una buena amiga, que al sufrir una pérdida, no sé cómo llegó a eso. A hacerse cortes leves en la piel de los brazos, porque sentía que así el dolor que sentía por la pérdida de un amigo muy cercano le causaba, era más leve. Es como que el dolor que se infligía, le mermaba el que estaba sintiendo emocionalmente.

Y el chico había sido criado en la religión cristiana y asistía a la iglesia. Pero a veces no entienden que ese daño que le están haciendo a su cuerpo es algo que los va a separar de Dios. ¿Por qué? Porque el cuerpo es el templo del Espíritu Santo, que es Dios y no es nuestro. No nos pertenece. Por tanto al quemar o cortar o lo que esté haciendo en ese sentido, está ofendiendo al Espíritu de Dios. Es pecado.

Comentamos también que ha habido religiones donde las personas se auto flagelaban como para expiar culpas, para pagar por el pecado o los pecados cometidos y se daban latigazos, se golpeaban también hasta hacerse heridas.

No debemos olvidar que Jesús vino y dio su vida para pagar por los pecados de todos. Por todos los pecados. Y por gracia, quienes creemos en Él, ahora somos perdonados, somos hechos limpios y puros cuando nos arrepentimos y vamos a Él y le pedimos perdón. Cuando lo recibimos en nuestros corazones y Lo hacemos nuestro Señor y Salvador, nos va cambiando la vida, nos va ayudando a salir de cada prueba que la vida nos presenta y nos ayuda a seguir en el buen camino.

Gracias a Dios debemos dar a diario y si sabemos de casos de autolesión, debemos  orar por quienes lo están sufriendo, sugerir ayuda sicológica, invitarles a actividades que distraigan a la persona que lo está realizando. Un deporte también puede ayudar. Son casos delicados y difíciles a veces de detectar. Pero a los padres, les sugerimos que estén atentos a los hijos que van buscando tiempo a solas con demasiada regularidad y comienzan a aislarse incluso estando en compañía. Cuando no participan de ninguna actividad familiar y tampoco tienen mucha actividad con sus amistades. Comienzan a usar ropa con mangas largas y no usan shorts ni estando de playa o días muy calurosos. Estén pendientes para poder ofrecerles ayuda. Sin criticarlos ni alarmarse. Con amor.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¡Si le fallaste no te escondas!

Muchos de nosotros, en nuestra infancia, hemos tenido la oportunidad de jugar a las escondidas, juego en el que gana el que no es hallado.

Esconderse es una reacción inmediata cuando nos equivocamos, lo hicieron Adán y Eva cuando comieron del árbol prohibido, Jonás cuando trató de escapar a otra ciudad y así evadir la tarea que Dios le había dado y lo hizo David cuando trató de esconder lo que había pasado con Betzabé.

Pensar que podemos ocultarle algo a Dios es una gran equivocación, pues Él está en todo lugar “No hay nada en toda la creación que esté oculto a Dios. Todo está desnudo y expuesto ante sus ojos; y es a él a quien rendimos cuentas.” Hebreos 4:13 (NTV) Si pensaste que nadie te vio cuando hiciste algo incorrecto, ten por seguro que no fue así, Dios sí te vio.

Si te equivocaste y le fallaste, no te escondas y tampoco trates de encubrir o justificar lo que hiciste, reconoce tu falta, disfruta su perdón y la libertad que sólo en Dios puedes hallar, “¡Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubre su pecado! Sí, ¡qué alegría para aquellos a quienes el SEÑOR les borró la culpa de su cuenta, los que llevan una vida de total transparencia!” Salmos 31:1-2 (NTV)

Esconderse es condenarse a vivir con remordimiento, culpa, dolor, etc. y una de las consecuencias más desastrosas que causa es que nos aleja de Dios, no porque Él mantiene su distancia sino porque nosotros nos aislamos creyendo que nos olvidó o que no desea vernos.

Si caíste levántate, asume tu error y las consecuencias, pero no te escondas y tampoco te auto condenes a una vida miserable.

“Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.” Lucas 8:17 (NTV)

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El motor más poderoso

Posiblemente el nombre de Corrie ten Boom no le resulte familiar a muchas personas, pero esta mujer cambió la historia para mucha gente.

Su familia heredó la relojería fundada por su abuelo, que se ubicaba en la planta baja del edificio donde vivía; de esta manera ella se convirtió en la primera mujer relojera de Holanda. Sin embargo, este logro queda opacado cuando nos percatamos de que posiblemente también fue una pionera en dirigir un movimiento de resistencia contra los nazis en su país.

A su manera, sin usar la violencia ni la fuerza, armó un plan de acuerdo a sus principios y su fe cristiana: Su vivienda se convertiría en un refugio, pudiendo albergar a seis o siete personas simultáneamente. La relojería era una “pantalla” perfecta, ya que no era llamativo ni sospechoso que, como en cualquier otro negocio, entraran y salieran personas constantemente. Se estima que de esta forma salvó la vida de unos 800 judíos, además de numerosos integrantes de la resistencia holandesa y estudiantes que eran perseguidos porque rehusaban colaborar con los nazis.

Un día, un hombre entró a la relojería y le dijo a Corrie que él y su esposa eran judíos y que necesitaban dinero para sobornar a un policía. Ella le respondió que podría conseguírselo. Ese hombre fue quien el 28 de febrero de 1944 los delató a la Gestapo (policía secreta de los nazis). Ese día Corrie, su padre Casper, sus hermanos Willem, Nollie y Betsie y su sobrino Peter fueron arrestados y conducidos la cárcel de Scheveningen.

Su padre y sus hermanos murieron en los campos de concentración y de su sobrino nunca más se supo.

A fines de 1944 el nombre de Corrie fue incluido en una lista de personas que debían recuperar la libertad y regresó a Holanda.

Lo más sobresaliente de esta mujer, no fue lo que hizo para rescatar judíos (aunque el valor de esa acción es  imposible de establecer) sino que Corrie perdonó la pérdida de sus seres queridos y sus propios sufrimientos.

En 1947, en Munich, un hombre quiso saludarla y pretendió estrecharle la mano. Al ver su rostro lo reconoció de inmediato como uno de los guardianes más crueles de Ravensbrück, ¿Cómo podía darle la mano a ese hombre? Él le compartió cómo Dios había cambiado su vida después de la guerra y que creía que Dios lo había perdonado por todas las maldades cometidas en el campo de concentración, pero que necesitaba que ella personalmente le dijera que lo perdonaba. Corrie lo hizo y le dio la mano.

Esta hermosa mujer es un ejemplo de lo que el amor de Dios puede hacer en nuestras vidas cuando estamos dispuestos a ser usados por Él. No sólo nos da grandes ideas para ayudar a otros, sino que nos da la fortaleza para sobrellevar las pruebas y, además, perdonar a quienes nos hacen daño.

Corrie bien pudo quedarse lamentando su pasado y considerando que ya había hecho suficiente  por los demás pero no se detuvo ahí sino que fundó una casa de convalecencia en Bloemendal, destinada a la curación y el reposo de los sobrevivientes.

No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro sólo en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. Filipenses 3:13, 14

El amor de Dios es el motor que mueve nuestras vidas, mucho más allá de lo que podemos imaginar, nos da la fuerza para seguir adelante a pesar de las dificultades, para perdonar a quienes nos hicieron daño  y nos permite seguir corriendo hacia la meta.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Imposible esconderlo!

Probablemente todos hayamos tenido una materia que nos complicaba en nuestra época estudiantil.

Recuerdo una vez a un  grupo de compañeros que estaban muy asustados por reprobar una materia. Al hacer cálculos de sus puntajes acumulados a lo largo del semestre se dieron cuenta que eran insuficientes, lo cual los llevó a darse formas para evitar malos resultados. Acudieron a la fórmula fácil para estos casos, y cuando llegó el día del examen era increíble la confianza que tenían, tanto que uno de ellos dijo: “con este método nadie se dará cuenta y seguro aprobamos”, se refería a hacer trampa. Fueron tan hábiles para esto que evidentemente el docente no se dio cuenta. No había duda de que, el día que se revelaron los resultados de los exámenes, aprobaron, es más habían obtenido el mejor puntaje de la clase; por esa misma razón y al ver exámenes similares, el docente los llamó a dirección y les dio otra prueba para corroborar su aprendizaje, lamentablemente los resultados no fueron buenos y no sólo reprobaron el examen sino también la materia.

Es posible esconder nuestros pecados temporalmente, pero no olvidemos que tarde o temprano todo sale a la luz.

“Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a la luz.” Lucas 8:17 (RVR)

No es difícil mentir a nuestros amigos, docentes, líderes y padres, pero no podemos hacer lo mismo con Dios, Él no puede ser burlado, no aprobará  jamás el pecado y mucho menos socapará nuestro mal proceder. No necesitamos justificarnos porque nuestro Juez Justo se encargará de hacer justicia.

“Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.” Eclesiastés 12:14 (RVR)

Por eso, aquellos que hacen trampas en el colegio, universidad o ministerio; empleados que le roban a sus empresas; empresarios que explotan a sus trabajadores; los que difaman contra otros; los que le mienten a su pareja; los que codician, etc. a ellos, les pregunto: ¿Crees que nunca saldrá a la luz?

Es una pérdida de tiempo justificarse de los malos actos porque tarde o temprano el mentiroso cae en la propia trampa de su mentira y se descubre su mal proceder.

Si hay algo que estás escondiendo a tu esposo, padres, amigos, compañeros o líderes, no te confíes, no podrás hacerlo por mucho tiempo; antes de que las cosas terminen peor de lo previsto, debes confesar con la verdad a quienes se lo merecen y por supuesto a Dios, quien es fiel y justo para perdonarte y limpiarte de toda maldad.

Recuerda que a Dios nada se le escapa, ni lo bueno ni lo malo. Quizá nadie más haya visto lo que hiciste, pero con toda seguridad Él se encargará de recompensarte grandemente por tus buenos actos o juzgarte por tus actos ofensivos para otros.

 “Porque todo lo que esté escondido se descubrirá, y todo lo que se mantenga en secreto llegará a conocerse. Lo que ustedes digan en la oscuridad, se sabrá a plena luz del día; lo que digan en secreto, lo llegará a saber todo el mundo.” Lucas 12:2-3 (TLA)

¿Quieres ser libre de toda condenación? Camina en rectitud bajo los estatus de Dios, pero si fallas en el intento no lo pases por alto, pídele perdón y renuncia a esa manera de vivir; el pecado es imposible de esconder, tarde o temprano se dará a conocer.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Victoria o derrota?

Después de la victoria que tuvo el pueblo de Israel contra Jericó, la siguiente ciudad que tomarían sería Hai; según los espías que fueron a reconocer ese territorio con dos mil o tres mil guerreros sería suficiente para derrotarla porque no era una ciudad grande. Sin embargo, los de Hai los derrotaron haciéndolos huir y matando a treinta y seis israelitas. 

Josué estaba indignado y con gran tristeza, rasgó sus vestiduras y oró a Jehová preguntando porqué había permitido esta caída, y Jehová respondió: “Lo que pasa es que los israelitas han pecado. Yo les ordené que destruyeran todo lo que había en la ciudad de Jericó. Era un trato que habíamos hecho. Pero se quedaron con algunas de esas cosas. Se las robaron, las escondieron entre sus pertenencias, y luego mintieron acerca de lo que habían hecho. Por eso los israelitas no pueden vencer a sus enemigos. ¡Huyen porque ellos mismos merecen ser destruidos! Yo no voy a ayudarlos mientras no destruyan las cosas que les prohibí tocar.”  Josué 7: 11-12 (TLA)

Lo que pasó el pueblo de Israel es una gran lección para nosotros, Dios nos respalda en las luchas que enfrentamos, Él quiere que salgamos victorioso y conquistemos áreas para nuestro crecimiento. Pero también permite las derrotas cuando infringimos alguna de sus ordenanzas o mandamientos.

Examinemos qué hay detrás de nuestras derrotas pasadas y las luchas que vamos a enfrentar. Reflexionemos si hay algo que nos está alejando de Dios, si estamos siendo desobedientes o si tenemos algo escondido en nuestro corazón que no agrada a Dios.

Si hay algo escondido, tenemos la misericordia de Dios para entregarlo y retomar la santidad: “¡Vamos! Ordénale al pueblo que se purifique y se prepare para mañana. Dile lo siguiente: “El Dios de Israel dice que les ordenó destruir todo lo que había en la ciudad de Jericó, pero que ustedes se quedaron con algunas cosas que debían haber destruido.”. Josué 7: 13 (TLA)

¡Corramos la carrera de la fe libre de todo peso y la victoria de Dios estará garantizada!

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Él te limpiará de toda maldad

¿Alguna vez te has sentido en soledad, atacado por el pecado y agobiado por los problemas?

Fuimos creados para tener una relación íntima con Dios, pero por nuestras malas decisiones nos hemos apartado de Él y hemos roto toda comunión con el Padre. Quizá sea esta la razón de la existencia del libro de Levítico que nos impulsa a buscar la santidad y a vivir una vida en adoración a Dios.

Mientras el pueblo de Israel vivía en Egipto estaba atrapado en la inmundicia, pero cuando fueron liberados e instalados en las faldas del monte Sinaí, experimentaron el descanso y un encuentro real con Dios.

Pero, ¿cómo podría un pueblo impío acercarse a un Dios Santo? Para ello era necesario tratar con el pecado hasta erradicarlo.

La mejor ilustración que la Biblia hizo del  pecado es la lepra, una enfermedad bacteriana que se transmite de persona a persona y si no se trata correctamente puede ser sumamente contagiosa y causar graves lesiones no sólo en la piel, sino también en las extremidades, ojos y mucosas.

Por esas características antiguamente los leprosos eran separados de su familia y amigos.

“Los enfermos de lepra deberán romperse la ropa y andar despeinados, y mientras dure su enfermedad serán considerados gente impura. Vivirán apartados, fuera del campamento. Además, se cubrirán la mitad del rostro e irán gritando: “¡Soy impuro! ¡Soy impuro!” Levítico 13:45-46 (TLA)

¡Qué manera de declarar su enfermedad e impureza! ¿Te imaginas en la actualidad diciendo esas palabras? Por supuesto que nadie lo haría, pero en esa época era imprescindible y no sólo eso, sino que todo aquél que poseía ese mal debía ser refugiado en lugares alejados y como el sumo sacerdote era el responsable de la salud del campamento, era su deber expulsar y recibir sólo a aquellos de quienes la lepra había desaparecido; él decidía si esa persona estaba verdaderamente sana. Del mismo modo, nuestro Sumo Sacerdote Jesús es capaz de declararnos limpios y readmitirnos a su reino mediante su sacrificio en la cruz y, a través de nuestra fe en Él, podemos recibir el perdón de nuestros pecados.

No podemos negar que a diario somos tentados a caer en el pecado, pero tampoco podemos ignorar el poder que tenemos para rechazarlo y decidir vivir en santidad.

Si hasta hoy le has dado lugar a tu carne, si estando en la soledad te has visto tentado a revisar páginas pornográficas ¡No lo hagas! Podrás esconder pecados a los que te rodean, pero no a Dios, Él no puede ser burlado.

Hoy decide acercarte a tu creador para pedirle perdón, su palabra dice en 1 Juan 1:9 (TLA)

“Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.”

No permitas que la lepra espiritual manche tus vestiduras, te separe de Dios y destruya todo lo bueno que Él ha hecho en ti. Recuerda, fuiste sellado con el Espíritu Santo de Dios para hacer buenas obras.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué estás escondiendo?

Un plan que tenía como objetivo ocultar el error (pecado) de un rey, no resultó como se esperaba y terminó en tragedia, esta es la historia del rey David, Betsabé y su esposo Urías que encontramos en 2 Samuel 11 y 12.

Todo lo sucedido entres estas personas fue una tragedia para un reino y una familia. A pesar de que David conocía a Dios y tenía una relación cercana con Él, no dudó en tratar de esconder su pecado, pero su plan no salió como había pensado y todo empeoró al punto de que una persona perdió la vida.

Parecía que había sido el crimen perfecto, pero recordemos que a Dios nada se le puede esconder, por ello Natán fue usado para confrontar a David “Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre (…)” 2 Samuel 12:7 (NTV)

Aunque David trató por todos los medios ocultar lo que hizo, fue descubierto  “Tú lo hiciste en secreto, pero yo haré que esto suceda abiertamente a la vista de todo Israel” 2 Samuel 12:12 (NTV), de esta misma manera, hoy muchos tratan de esconder sus faltas e ignoran que mientras más tiempo pase, el pecado puede seguir dañándolos y hundiéndolos.

¿Tienes algo que esconder? Somos seres humanos que fallamos y nos equivocamos pero también tenemos un Dios Bueno y Misericordioso que espera que nos acerquemos a Él y reconozcamos nuestra falta “Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció” Salmos 32:5 (NTV).

Es cierto que Dios sabe lo que hiciste, pues Él estaba ahí, pero necesita que reconozcas tu falta, pide que esas palabras de arrepentimiento genuino salgan de tu boca.

David halló el perdón porque habló y reconoció su pecado, hoy te animo a ser sincero con Dios y que le digas en lo que fallaste, pues solo así serás librado de la culpa que puedes cargar una vida.

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡No lo escondas!

Wolfgang Amadeus Mozart ha sido considerado como el mayor genio musical de todos los tiempos, desde muy pequeño mostró asombrosas facultades para la música, lo que le hizo diferenciarse de los demás como un niño prodigio. Tal vez no necesitaba esforzarse tanto para llegar a alcanzar sus sueños, pero  Beethoven sí y por tal razón, durante sus primeros años de vida, estuvo expuesto a una exigente formación musical por parte de un padre obsesionado en convertirle en «el nuevo Mozart». Tal  ambición, unida a un carácter impulsivo, ligado al alcoholismo, repercutió en la vida personal, académica y social de Beethoven.

Quizá este último, no nació con las mismas dotes que el primero, pero por un arduo trabajo y el impulso de su padre, llegó a ser uno de los más grandes de la historia musical. Sin duda había adquirido más habilidades de las que a un principio tenía y todo iba bien hasta que antes de cumplir los 30 años Beethoven se dio cuenta que comenzaba a tener problemas de sordera.  ¿Te imaginas lo que esto significa para alguien que dedicó toda su vida a la música? En un principio intentó disimular su enfermedad, pero llegó al  punto de no poder esconderla más, porque cada vez escuchaba menos, entonces prometió no darse por vencido, sino más bien, continuar con lo que había llegado a convertirse en su pasión.

No sé con cuál de estos dos personajes te identificas más, pero si Dios te ha confiado uno, dos o cinco talentos, debes trabajarlos y no esconderlos. Hemos sido diseñados con habilidades que van de acuerdo a nuestra capacidad y nuestra responsabilidad es usarlas para la edificación de su iglesia.

En la Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30) se ilustra la expectativa que Dios tiene  de que le saquemos el máximo provecho a lo que nos ha confiado.

¿Cuántos talentos tienes? Sean muchos o pocos, lo importante es que los pongas a trabajar y des el 100% de ti porque si los escondes, como dice la parábola, te será quitado lo que tienes y le será dado al que tiene en abundancia y, para colmo de males, se te expulsará a las tinieblas. Esto fue lo que sucedió con el tercer siervo.

Si aún no has descubierto tus dones, empieza por experimentar áreas de servicio en tu congregación, porque hasta que no estés envuelto en ellas no sabrás para lo que eres bueno y no importa la edad que tengas, nunca es tarde.

Si eres alguien que  conoce su lugar en la iglesia, pero el miedo a las críticas te impide a explotar al máximo tus dones, te animo a poner por obra lo que Dios te ha confiado. ¡No permitas que el temor silencie tu potencial para hacer a lo que estás llamado a hacer!

“Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.” Mateo 25:29 (RVR)

Por Ruth Mamani.

 

 

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Cerca de Dios

“El Señor es bueno, un refugio seguro cuando llegan dificultades. Él está cerca de los que confían en él” Nahúm 1:7 (NTV)

Hay situaciones que llegan a nuestra vida en forma de amenaza, nos traen inseguridad, angustia y nos preguntamos a quién acudir en busca de ayuda. La Biblia nos dice que Dios es nuestro refugio en medio de las dificultades. Por lo tanto si hoy te encuentras de esta manera, acosado por los problemas y situaciones que te roban la paz, puedes ir confiadamente al refugio del Señor y hallar verdadero descanso aún en tiempos difíciles.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cuándo nadie me ve?

Ananías y Safira tenían un plan, vender su tierra y dar un porcentaje de la venta para la obra de Dios, pero en algún momento decidieron esconder la verdad y trataron de engañar a Dios y a Pedro y esto les costó la vida.

Muchos tenemos la falsa de idea de que podemos esconder cosas importantes o vergonzosas, creemos que nadie sabe lo que pasó porque no hubo una persona presente cuando sucedió el hecho. Es fácil engañar a las personas pero debes recordar que uno de los atributos de Dios es que es “omnipresente”, es decir que aunque no lo veas Él está ahí viéndote.

Proverbios 15:3 dice: Los ojos del Señor están en todo lugar, vigilando tanto a los malos como a los buenos” (NVT), entonces cuando uno piensa que puede hacer cosas indebidas porque nadie lo sabrá está muy equivocado porque Dios es testigo de cada acción.

Muchos hemos oído decir “tarde o temprano todo se sabrá” y cuán ciertas son estas palabras y la Biblia misma registra esta verdad, “No hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse públicamente” Lucas 8:17 (NVT)

Cada vez que te encuentres frente a una decisión entre hacer lo malo y vergonzoso o hacer lo correcto, recuerda que Dios está viéndote y que no podrás sostener esa mentira por mucho tiempo, piensa, reflexiona y decide por aquello que no te traerá vergüenza en un futuro.

Por Judith Quisbert

 

 

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Doble vida

Las historias de superhéroes  hoy en día están muy de moda debido a la gran inversión que hacen los estudios cinematográficos produciendo esas fabulosas historias que hasta hace algunos años sólo se podían encontrar en revistas.

La mayoría de esos héroes tienen apariencia física similar a cualquier persona, pero por algunas circunstancias llegaron a obtener sus súper poderes lo que los hace distintos. Lo interesante es que algunos desean ocultar su identidad detrás de máscaras y trajes coloridos para luego pasar desapercibidos llevando vidas comunes mezclándose en la sociedad.

Lo que ellos intentan es llevar una doble vida; por un lado parecen personas normales, pero en algún momento del día o de la noche desaparecen y se convierten en superhéroes encapuchados, dispuestos a pelear contra las fuerzas de maldad.

Siendo un poco realistas, nadie podría con una responsabilidad tan grande, ya que terminaría siendo consumido por una de esas dos vidas. Esta no es una crítica a esos superhéroes de historietas, pero refleja la condición a la que es reducido el que practica y esconde el pecado.

Para los ojos de los que lo rodean parece un individuo normal, pero en algún momento de intimidad siente la necesidad de alimentar ese pecado; ver pornografía, fumar, tomar alcohol, drogarse, etc. También están aquellos que frecuentan a otras mujeres siendo casados, gustan de visitar a escondidas esos lugares en los que se comercia con el sexo, buscan relaciones extra matrimoniales usando perfiles falsos en redes sociales, etc.

En la vida real no existen súper humanos con capacidades extraordinarias para soportar una doble vida y cuando se trata de pecado, tampoco. En algún momento cualquiera termina siendo consumido totalmente por sus malos deseos.

 “¡Ay de aquellos que se esconden del Señor para ocultar sus planes, que hacen sus maldades en la sombra y dicen: Nadie nos ve. Nadie se da cuenta!”  Isaías 29:15 Versión Reina-Valera 1960

Llevar una doble vida de pecado tiene sus terribles consecuencias. Pero no tiene por qué terminar todo mal. La Biblia dice que todos venimos de una vida de pecado, pero la obra redentora de Dios a través de Jesús, trae perdón y redención.

“Pero el que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Precisamente para esto ha venido el Hijo de Dios: para deshacer lo hecho por el diablo.” 1 Juan 3:8 Versión Dios Habla Hoy

Acércate a Dios confesando tu pecado, Él te brindará su perdón y extenderá su misericordia sobre tu vida, para redimirte de todo mal.

“Pero si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios, que es justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad.” 1 Juan 1:9 Versión Dios Habla Hoy

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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