Fortaleza Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Fortaleza”

Haz tu parte

Cierto hombre tenía una esposa que no era fuerte físicamente, y que imaginaba estar peor de lo que estaba. Ya que él era hombre fuerte hacia todo lo que a ella se le antojaba, hasta llevarla en brazos de una pieza a otra. Naturalmente sucedió que con el tiempo, ella se debilitó más y llegó a ser tan inútil como una muñeca.

Algunos de los amigos íntimos de aquel esposo le aconsejaron que volviera a educarla y enseñarle a andar y a cuidarse ella misma; así que siguiendo el consejo, empezó a dejar de hacer las cosas por ella. Cuando ella tropezaba y estaba a punto de caer, él se vía tentado a correr a su lado y ayudarla pero él sabía que  si no se hacía a un lado, ella jamás volvería a andar.

Existe mucha gente que menosprecia la fuerza que tiene y cree que es más débil de lo que en realidad es. Si bien es cierto que nuestras fuerzas no son suficientes para lograr muchas cosas y que necesitamos la ayuda de Dios para alcanzar nuestras metas,  los milagros no llegarán si tú no haces tu parte.

No te detengas a esperar ser más fuerte,  a tener más recursos económicos, a que mejoren las cosas en tu país o a que alguien más haga tu parte ni le dejes todo a Dios; Él te ayudará siempre pero también desea que tú hagas tu parte, que seas colaborador. Por ejemplo, si necesitas un trabajo búscalo, preséntate a empresas, piensa cuáles son tus habilidades que podrían servirte para emprender algún negocio y encomienda tus planes a Dios porque Él te ayudará. Si quieres que mejore la relación en tu familia, no te sientes a esperar, busca acercarte a los que amas como pacificador, el Señor se encargará de tocar sus corazones.

Recuerda lo que Dios le dijo a Josué: Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas” Josué 1:9 (NTV)

Puede ser  difícil pero solamente cuando peleamos nuestras batallas Dios va perfeccionando nuestro carácter, puliéndonos  y enseñándonos que con su ayuda podemos vencer.

Ya no esperes más, levántate y esfuérzate por alcanzar aquellas cosas que sueñas; quizás ahora no sepas cómo hacer algo pero Dios te dará la fuerza y la sabiduría que necesitas si le encomiendas tus planes y bendecirá todo lo que hagas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡El optimismo te hace más saludable!

Al vivir situaciones negativas podemos llegar a tener actitudes pesimistas con respecto a la vida. Hasta cierto punto, esto puede ayudarnos a tomar medidas de precaución, pero cuando se convierte en un hábito afecta nuestra salud y hasta nuestra esperanza de vida.

Diversos estudios científicos han demostrado que existe una estrecha relación entre la actitud de una persona y su salud. Por una parte puede prevenir enfermedades, y por otra, ayuda en el proceso de recuperación. Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Illinois1 descubrieron que las personas optimistas tenían entre 50 y 76 por ciento más probabilidades de obtener buenos puntajes en los exámenes médicos y además tuvieron el doble de probabilidades de obtener una puntuación en el rango ideal de salud cardíaca.

Asimismo, ser optimista también alarga la esperanza de vida. Un estudio publicado en Journal of Personality and Social Psychology2 encontró que las personas que tienen una autopercepción más positiva con respecto al envejecimiento viven 7.5 años más que aquellos que son pesimistas. «Los hallazgos sugieren que las autopercepciones de los grupos estigmatizados pueden influir en la longevidad», sostienen los investigadores.

Es importante notar que las personas optimistas no están libres de los problemas, sino que saben afrontar las situaciones con un pensamiento positivo. Su forma de ver la vida los lleva a manejar mejor el estrés y a practicar hábitos saludables. Todo esto ayuda a que su salud sea mejor y vivan por más años.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1Hernandez, R., Kershaw, K., Siddique, J., Boehm, J., Kubzansky, L., & Diez-Roux, A. et al. (2015). Optimism and Cardiovascular Health: Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA). Health Behavior And Policy Review, 2(1), 62-73. doi: 10.14485/hbpr.2.1.6
2Levy, B., Slade, M., Kunkel, S., & Kasl, S. (2002). Longevity increased by positive self-perceptions of aging. Journal Of Personality And Social Psychology, 83(2), 261-270. doi: 10.1037/0022-3514.83.2.261

¿Cómo orar para tener fortaleza?

Comentario de nuestra audiencia:

“Quisiera que me den un ejemplo de una oración de fortaleza.”

Cada vez que oramos debemos ser sinceros y contarle a Dios todo lo que nos ocurre. A Él no le importan cuán complejas sean las palabras que usemos sino la honestidad y humildad en nuestra actitud (2 Timoteo 2:16). Además, Mateo 6:7-8 nos recuerda que la oración no se trata de repetir lo que otro dice, sino orar con nuestras propias palabras. Esto es porque cuando queremos decir algo, nadie puede expresar nuestros sentimientos y pensamientos mejor que nosotros mismos. Al utilizar nuestras propias palabras en una conversación manifestamos lo que hay dentro de nuestro corazón y mente. Y lo mismo sucede en la oración. (Para mayor información, leer el artículo ¿Cuál es la forma correcta de orar?)

Sin embargo, esto no quiere decir que no podamos seguir el ejemplo de algunas oraciones que encontramos en la Biblia. En el libro de Salmos hay algunas oraciones que pueden servirnos de modelo al momento de pedir fortaleza. Estos son algunos de ellos:

Salmos 3:1-5 (TLA)

«Dios mío,
son muchos mis enemigos;
son muchos los que me atacan,
son muchos los que me dicen
que tú no vas a salvarme.
Sólo tú, Dios mío,
me proteges como un escudo;
y con tu poder
me das nueva vida.
A gritos te llamo,
y desde tu templo me respondes.
Yo me acuesto,
y me duermo,
y vuelvo a despertar,
porque tú vigilas mi sueño.»

Salmos 30:10-12 (TLA)

«Mi Señor y Dios,
¡escúchame y tenme compasión!
¡No me niegues tu ayuda!
Tú cambiaste mi tristeza
y la convertiste en baile.
Me quitaste la ropa de luto
y me pusiste ropa de fiesta,
para que te cante himnos
y alabe tu poder.
Mi Señor y Dios,
no puedo quedarme callado,
por eso siempre te alabaré.»

Salmos 42:3-5 (TLA)

«Día y noche
me he bebido mis lágrimas;
mis enemigos no dejan de decirme:
«¡Ahora sí, tu Dios te abandonó!»
Cuando me acuerdo de esto,
me invade el sufrimiento;
recuerdo cuando iba
camino hacia tu templo
guiando multitudes;
recuerdo las grandes fiestas,
y los gritos de alegría
cuando tu pueblo te alababa.
¡Pero no hay razón
para que me inquiete!
¡No hay razón
para que me preocupe!
¡Pondré mi confianza
en Dios mi salvador!
¡Sólo a él alabaré!»

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Una familia unida

“Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente.” Eclesiastés 4:12 (NTV).

Mantener a la familia unida es muy importante y esto se logra cuando Dios está en el centro del hogar. Si la familia se encuentra frente a situaciones difíciles y hay conflictos entre los miembros, queda vulnerable a que pueda dividirse y desintegrarse, pero cuando Dios está en medio de ella nada puede destruirla. Recuerda que con Dios podemos vencer las adversidades.

Es importante que nuestras familias tengan comunión con Dios y puedan meditar en Su palabra en donde hallarán fortaleza para superar todo obstáculo.

¿Dios está dentro tu familia? Permite que Él la gobierne y la mantenga unida.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No dejes que el enojo te domine

“Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” Mateo 5:22 RVR 1960.

El odio es un sentimiento negativo que se caracteriza por el rechazo a una persona o el deseo que le vaya mal o bien que le suceda algo malo.  Esto es algo que no debiera existir en la vida cristiana, ya que Dios nos manda a perdonar a las personas que nos lastiman.  Sin embargo, esta no es una tarea fácil, pero contamos con la ayuda de Dios para poder hacerlo. Si persistimos en estar enemistados con nuestro prójimo, pecamos. También podemos hacer como que nada sucede, pero interiormente guardamos sentimientos de odio hacia alguien, esto  nos llena de amargura y nos convierte en mentirosos delante de Dios.  No dejemos que el odio nos destruya, en Hebreos 12:15 DHH dice: “Procuren que a nadie le falte la gracia de Dios, a fin de que ninguno sea como una planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente”. Dios nos estimula a que hoy dejemos ese odio, seamos libres y nos despojemos de todo mal sentimiento. Hebreos 12:1 DHH “Dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.”

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Lo que he aprendido de mi mamá

Son muchos los años que ha vivido mi mamá. No todo el mundo llega a la edad que ella ha llegado. Y si bien su cuerpo no está respondiendo en absoluto, sólo cosas básicas y necesarias para vivir, su mente también está clara. En la foto de este post ella tenía noventa años. De ahí en adelante todo ha cambiado vertiginosamente.

Toda la vida he dicho que de mi mamá he aprendido a ser fuerte. Ella siempre me animaba a hacer las cosas aún y cuando yo no supiera bien cómo hacerlas. He aprendido a ser fuerte también con los sucesos inevitables de la vida, como cuando alguien se nos va. Lloramos, pero luego nos hacemos a la idea de que están de viaje y más adelante los volveremos a ver. Cosa que creemos de corazón por la promesa que tenemos en Jesús de vida eterna a Su lado. Me enseñó a tomar decisiones importantes en el momento preciso. Me enseñó a creer en Dios.

He aprendido a amarla más profundamente que antes. También he aprendido a ser paciente. Antes tenía paciencia, pero no tanta como ahora. La compasión también ha aumentado en mí, ya que verla tan desvalida  despierta esa compasión a diario en mí. He tomado la buena costumbre de orar más. A toda hora, en todo momento. Sentir la presencia de Dios siempre con nosotros aún en los momentos más engorrosos que pueden llegar cuando estás cuidando una ancianita que no puede valerse para nada por si misma.

Es un aprendizaje diario y cansa por momentos, pero deja muchas satisfacciones. La satisfacción de seguir los mandatos de nuestro Dios de honrar a nuestros padres, la satisfacción de saber que hice todo lo que he podido por y para ella. Las conversaciones a las que a veces me responde y otras no porque está como desconectada. Pero es agradable saber que estoy cumpliendo con esta tarea que Dios me ha asignado.

Hay muchas que ya no tienen a sus mamis aquí y sé cuánto las extrañan. Ellas están con Dios y bien. Ya no están sufriendo ninguna enfermedad y muy bien acompañadas.

Cuéntame qué has aprendido de tu mamá. Me encanta saber de ustedes quienes nos leen todas las semanas.

Dios te bendiga y les deseo un muy feliz día de las madres.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Dinamita espiritual

“Pero este género no sale sino con oración y ayuno.” Mateo 17:21 (RVR1960)

Muchas veces nos hallamos turbados cuando atravesamos por pruebas que humanamente parecen ser imposibles de resolver y nos olvidamos que la combinación del ayuno con la oración pueden resultar una bomba atómica espiritual capaz de destruir toda fortaleza creada por el enemigo y liberar el poder de Dios en nuestras vidas. ¡Si estás en una encrucijada o necesitas tomar decisiones, ayuna y verás cómo Dios obra a tu favor y los poderes espirituales de maldad caerán!

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Protector

“El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?.” Salmos 27:1 (NTV).

Si te encuentras abatido, afligido y temeroso de lo que mañana pueda suceder, este mensaje es para ti. Cada día debemos recordar que Dios nos ama al punto de dar a su Hijo para que tú y yo fuéramos salvos. Nuestro Dios es luz en medio de la oscuridad, y también nuestra fortaleza. Solo en Él podemos sentirnos seguros y protegidos contra todo peligro, por lo tanto no debemos temer. Es importante desechar todo temor, sabiendo que Dios es nuestro protector en cualquier circunstancia.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Seguridad que reconforta

“Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Mateo 6:8 (RVR1960)

Es reconfortante saber que nuestro Padre ya sabe todo de nosotros, lo que estamos pasando y también cuales son nuestras preocupaciones. Su amor no cambia y nada escapa a Su voluntad. Ten la seguridad de que Dios sabe cuáles son tus necesidades y que según Su perfecta voluntad se ocupa de ellas y que también te dará la fortaleza que necesitas para no desmayar.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Las pruebas

Las mayores empresas fabricantes de vehículos del mundo se encuentran en Europa y Asia. Todas compiten entre sí para entregar a sus consumidores la mejor calidad de sus productos en cuanto a potencia, rentabilidad, duración y comodidad. Con el paso del tiempo la cantidad de autos a la venta ha aumentado demasiado haciendo que el consumidor final tenga dificultades para elegir uno.

Para tener un respaldo de calidad y establecer qué vehículo tiene el mejor desempeño, las empresas han visto por conveniente someter sus productos a diferentes pruebas. Una de ellas es el banco de potencia.

Se trata de un aparato construido básicamente por dos rodillos que pueden girar libremente, ambos, junto a un programa de ordenador interpretan la velocidad de aceleración de las ruedas del coche convirtiéndolas en datos.

Esta prueba necesita que el vehículo sea acelerado hasta el tope por varios minutos, en otra sesión se agrega un peso adicional (según lo que soporte el coche), de esta manera se puede medir la cantidad de dióxido de carbono que emite y se establece la calidad real del vehículo (motor, neumáticos, transmisión, etc.)

Las pruebas normalmente suelen forzar al máximo un automóvil, y aunque en muchas ocasiones un neumático o un motor revienta, al final siempre se logra determinar las falencias para corregirlas y sacar al mercado un producto de calidad.

Todas las empresas suelen poner a prueba sus productos,  pero no sólo ellos. Los equipos de futbol o de cualquier otro deporte verifican la condición física de un jugador antes de hacer una contratación. También los postulantes a un puesto de trabajo, voluntarios para la milicia, etc. todos son de una u otra manera sometidos a algún examen para así comprobar si son aptos para desempeñar un oficio.

Sin embargo, aunque no se trata de un producto para la venta o de algún puesto laboral en una empresa, el pueblo de Israel también fue puesto a prueba por Dios.

Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.” Versión Reina-Valera 1960 

Aunque normalmente se cree que las dificultades son provocadas por satanás, también es bueno recordar que son permitidas por Dios con un fin. El apóstol Pablo sabía esta verdad cuando estaba pasando por momentos muy difíciles en su ministerio.

Romanos 5:3 dice: “También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia.” Versión Nueva Traducción Viviente

El apóstol, aunque fue azotado, encarcelado, puesto en el cepo y condenado, sabía que las pruebas y las dificultades eran permitidas por Dios para provocar beneficios para su vida. El versículo continua diciendo: “Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.” Romanos 5:4-5 Versión Nueva Traducción Viviente

Dios permite las pruebas con el fin de ayudarnos a  desarrollar mayor resistencia y carácter. El versículo cierra diciendo que también se fortalece nuestra esperanza de salvación que no terminará en desilusión porque Él nos ama.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás listo para la prueba?

“Recuerda cómo el Señor tu Dios te guió por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos” Deuteronomio 8:2 (NTV).

Quizás hoy mismo estás pasando tiempos complicados a los cuales no les encuentras una explicación. Recuerda que muchas veces Dios permite que enfrentemos una prueba o que pasemos por un desierto para mostrarnos realmente de qué estamos hechos y cuál es la capacidad de resistencia de nuestra fe. Persevera sin desmayar, pronto la tormenta pasará y podrás gozarte en tu victoria.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Haz un milagro en mí!

“Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo. “2 Corintios 10:5 (NVI)

Es importante creerle a Dios antes que a los pensamientos de fracaso, baja autoestima o temor que llenan nuestra mente, ellos nos llevan a vivir una vida que no está en sus planes. A pesar de conocerle, a menudo nos damos cuenta que hay áreas que todavía no le hemos entregado completamente a Dios. Si te sientes identificado, es bueno que hoy le digas como en esta canción: “Entra en mi casa, entra en mi vida, mueve toda mi estructura, sana todas las heridas, dame de tu Santidad quiero amarte solo a ti, porque eres mi gran amor ¡Haz un milagro en mi!”. Recuerda que Dios desea darnos lo mejor, pero muchas veces somos nosotros los que debemos dejar que Él pueda obrar, dándole la libertad para que nos moldee. Él quiere darte vida en abundancia y que puedas mirar la vida a través de sus ojos.

 
 

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend