fortalezas Archives | CVCLAVOZ

All posts in “fortalezas”

Despojando al intruso

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” Santiago 4:7 (RVR 1960)

El pecado es un mal que hace miserables a las personas a tal punto que las esclaviza; esto sucede cuando hay pecados no confesados o cuando hay un falso arrepentimiento; por su parte el diablo aprovecha esta situación edificando fortalezas en la vida de aquellos que lo permiten. Si deseas terminar con este mal es necesario que te arrepientas de corazón, esto muy importante ya que de esta manera estas confesando que le fallaste a Dios y que quieres someterte solamente a Él, luego debes resistir al diablo y sacarlo de tu vida, para que así sea el Señor Jesús el que reine en todo tu ser.

Por Neyda Cruz

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El poder del Espíritu Santo en nuestras vidas

Al crear Dios al ser humano, lo hizo maravillosamente complejo; cada uno fue dotado con habilidades y características que al ser moldeadas nos convierten en mejores personas.

Uno de estos aspectos es el temperamento, el cual heredamos de nuestros padres, por ello, tenemos una combinación de los cuatro temperamentos identificados.

El sanguíneo es conocido por ser extrovertido, cálido, vivaz y cordial, es receptivo, nunca le faltan amigos, suele hablar bastante y dejarse guiar por sus emociones.

El colérico es activo, práctico, autosuficiente, de voluntad recia, es un líder nato y tiene determinación, aunque es extrovertido no tiene muy desarrollado el aspecto emocional.

El melancólico es un perfeccionista, bastante sensible, con tendencia al auto sacrifico, es responsable y fiel, es del tipo introvertido por lo que le cuesta hacer amigos.

Por último, el flemático, suele ser sereno, equilibrado, lento y reticente, tiene un raro sentido del humor, eficiente y aunque procura ser un espectador, disfruta de la compañía de las personas y tiene buen control sobre sus emociones. (*)

Todos ellos florecen bajo la influencia del Espíritu Santo, quien transforma las debilidades inherentes a cada tipo, hasta convertirlas en fortalezas.

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.” Efesios 4:22-24 (RVR1960).

La forma en la que podemos dejar nuestra antigua manera de vivir y renovar nuestra mente, es buscando conocer íntimamente a Dios a través de Su Palabra, consideremos además que el autor es el Espíritu Santo.

“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” Colosenses 3:16-17 (RVR1960).

¿Y cómo sabemos que somos llenos del Espíritu y que es Él quien tiene el control?

Pues basta con ir a Gálatas 5:22-25:

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.” (RVR1960).

 Seamos obedientes a la Palabra de Dios, conozcámosla y dejemos que el Espíritu nos guíe.

(*) Descripciones hechas por Tim LaHaye en su libro Temperamentos controlados por el Espíritu Santo.

Por Cesia Serna

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Temperamento?

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17 (RVR1960).

Cuando nacemos recibimos de nuestros progenitores una combinación de rasgos genéticos entre los cuales se encuentra el temperamento.

Cada persona tiene cierto porcentaje de los cuatro temperamentos identificados como sanguíneo, colérico, melancólico y flemático; estos tienen características bien marcadas, así como fortalezas y debilidades.

Al ser un aspecto innato, muchas veces nos vemos actuando o reaccionando de manera opuesta a como quisiéramos; por lo que es precisamente en esta área que debemos trabajar con la ayuda del Espíritu Santo.

El temperamento puede ser controlado por el Espíritu, siempre y cuando le demos la oportunidad de moldearnos y aprendamos a depender de Él; esto se logra con una vida en comunión con Dios, no basta asistir a la iglesia o hacer una oración al día, significa entrega y obediencia a la Palabra, pero:

¿Cómo podemos obedecer Su Palabra si no tomamos el tiempo necesario para leerla y estudiarla?

Por Cesia Serna.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Rompe tus ataduras!

“El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura?” Isaías 58:6 (NVI).

La voluntad de Dios es que seamos libres de todo yugo, esto a través de la fe en Jesús y del Espíritu Santo que transforma y limpia, el ayuno es un arma espiritual de mucho poder que nos permite derribar fortalezas que son difíciles de destruir.

Quizás albergas en tu corazón sentimientos negativos, como la amargura o rencor por el daño que te han hecho y no has podido perdonar aquello. Por ejemplo, la falta de perdón es una atadura que te roba la paz y santidad,  por lo tanto, es necesario que hagas algo al respecto y no permitas que este mal te aleje de vivir una vida plena.

Te animo a dar el primer paso para ser libre de todo, aparta un tiempo para ayunar y así soltar a las personas que te han dañado, renuncia al rencor, al resentimiento y a los deseos de venganza.

El ayuno además de derribar las ataduras en tu vida te llenará de fortaleza para que sigas adelante y tengas paz en tu corazón.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Te cuesta identificar tus fortalezas?

Cuando alguien te pide identificar tus fortalezas, ¿te resulta fácil? A algunos les parece más sencillo mencionar sus defectos que sus fortalezas, y según muchos psicólogos, esa es una señal de baja autoestima. Sin embargo, este comportamiento tiene una explicación que podría ayudarte a entender el por qué muchas veces no puedes reconocer tus propias virtudes. Las cuatro razones más comunes son:

Tus fortalezas son aquello que te parece fácil

El motivo más común por el cual te cuesta identificar tus fortalezas es porque es algo que haces con facilidad. Cuando una destreza se convierte en parte de tu vida, empiezas a verlo como normal y no como extraordinario. El problema es que asumimos que porque nosotros podemos hacerlo, no tiene nada de especial y los demás también tienen la misma habilidad. No obstante, las prácticas que nos parecen comunes, son en realidad, nuestras mejores fortalezas.

Te comparas con los demás

La comparación actúa como una venda que te impide ser imparcial. Y es que cuando te mides con los demás, crees que tus habilidades son insignificantes o inexistentes comparadas a las de ellos. Esto hace que identificar tus fortalezas te sea difícil o te cueste aceptar. En lugar de ponerte en una balanza para medir tus propias capacidades con las de otros, aprende a reconocer que tienes fortalezas y que no tienen que ser iguales a las del resto. Esto no significa ser orgulloso y menospreciar a los que te rodean, sino ver lo bueno en cada uno de acuerdo a sus propias capacidades.

Tienes una percepción muy cerrada con respecto a las fortalezas

Un obstáculo que no te deja ver tu potencial es tener una percepción cerrada con respecto al tema. Al tener cierto estándar de cómo deben ser o qué se consideran fortalezas, podrías estar dejando de lado aquello que mejor haces bien. Por ejemplo, muchos creen que ser extrovertido es una fortaleza ideal y ser introvertidos es una debilidad. No obstante, tanto la extroversión como la introversión son fortalezas para quienes las utilizan de esa manera. Por lo tanto, si quieres encontrar

Las personas te ven diferente a cómo te ves tú mismo

¿Te has dado cuenta que es más fácil identificar lo bueno en los demás que en ti mismo? Eso es porque nuestra autopercepción es diferente a la percepción que tienen los demás acera de nosotros. Los que te rodean pueden ver virtudes y defectos que tal vez sean desconocidos para ti. Si alguna tienes dificultades para identificar tus fortalezas, intenta preguntándole a alguien cercano a ti. ¡Te darás cuenta que tienes más habilidades de lo que crees!

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Acerca de la humildad

Una de las características que más destacan en el ser humano es el orgullo. A todos nos gusta sentirnos orgullosos de lo que hacemos. Nos gusta sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado, de lo que hacen nuestros hijos, nuestra familia. Y no tiene nada de malo sentirnos orgullosos de esas cosas, pero si eso es lo más importante para nosotros y estamos constantemente hablando de esos logros y esos orgullos, podemos caer en ser jactanciosos y hasta vanidosos.

Pienso que por eso es tan complicado hablar de la humildad. Hoy día para muchos es una falla. A la gente humilde la catalogan como sumisa, gente que no se destaca y que no tienen pasión. Quienes piensan así, son personas que tienen la idea equivocada de lo que significa ser humilde. Por supuesto que no quiere decir que hay que dejar que nos humillen. Tampoco significa hacer algo y dejar que otro se lleve el reconocimiento.

En Romanos 12:3 de la Biblia, podemos leer: “Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado”.

Se puede tener pasión por lo que hacemos, podemos destacar en lo que hagamos; el asunto es que eso que hacemos o aquello por lo que tenemos pasión no se nos vaya a la cabeza.

Ser humildes es ser realistas con la percepción que tenemos de nosotros mismos. Podemos reconocer nuestras fortalezas, pero también nuestras debilidades y nuestras limitaciones.

Jesús hizo mucha referencia a esto con respecto a los fariseos, a quienes les gustaba destacar, tener un lugar de honor y oraban de manera que la gente se enterara de que estaban orando.

Lo cierto es que ser humilde es ser honesto sobre quién eres y por esto, es bueno analizarnos, conocernos y pedir a Dios a diario que nos muestre si estamos cayendo en la trampa de ser orgullosos o jactanciosos.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Sobre qué estás edificando tu vida?

Los huracanes, las inundaciones y los tornados han causado grandes pérdidas materiales y humanas en países que han experimentado estos desastres. Por esta razón algunos constructores han decidido edificar casas que son como fortalezas, con ventanas que pueden resistir grandes vientos, fuertes clavos para techos que sólo pueden ser cortados y muros que no sean movidos por los desastres naturales.

Algo similar sucede con nosotros, cada área de nuestra vida  es una casa por construir. Cuando se presentan los problemas, es cuando vemos qué tipo de cimiento tenemos en cada una de ellas.

¿Sobre qué estás edificando tu vida? ¿Sobre tu experiencia, inteligencia, sabiduría humana o sobre la Roca?

Si llevas una vida inestable y sientes que no hay respuesta ni cambio en ningún área, es porque estás edificando tu casa sobre la arena. Tal vez te desanimas fácilmente cuando llegan los problemas y sientes desfallecer, pensando que huir de esa situación es tu mejor salida.

El fruto que das, es el que refleja el cimiento en el que está construida tu vida:

“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”

(Gálatas 5:19-21 NVI)

Para que tu vida sea edificada sobre un cimiento fuerte, debes tomar decisiones radicales que te permitan crucificar todo lo que ofende a Dios. Esto podría llevar tiempo porque hay que cavar hondo y se necesita de disciplina para tener estabilidad, pero si quieres subir un nivel más, deberás crear hábitos espirituales: La oración, la meditación de su Palabra y el congregarse; así cuando vengan los vientos de problemas puedas estar firme en tu fe.

Es hora de trabajar en un sólido proyecto de vida, en el que escribas tus metas y definas cómo las vas a lograr. Analiza dónde estás parado, si tu vida está edificada sobre la roca o sobre la arena, porque que tus sueños se hagan realidad, dependerá del cimiento sobre el que los construyas.

“Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.” Lucas 6:47-48 (RVR).

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quieres que te perdone multitud de pecados?

Como humanos, cada día enfrentamos una constante batalla contra nuestras debilidades; a veces caemos de manera constante y nos preguntamos si Dios podría perdonar tantos errores. La respuesta es ¡Sí!, Él puede perdonarte una multitud de pecados porque te ama, solamente te pide que tu también sepas amar.

La palabra de Dios dice: “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.” 1 Pedro 4:8

La ausencia de amor paraliza el perdón porque impide tener compasión por el otro, sólo se observan las debilidades o errores y no las virtudes o fortalezas que  la persona tiene. Aquel que no ama, no podrá perdonar.

Matthew Henry dijo que el ferviente amor es un afecto sincero, fuerte y duradero, que quiere y busca el beneficio de otra persona. Este amor nos lleva a cubrir no sólo las debilidades de otros, sino también sus pecados; nos lleva a cubrir más de dos o tres pecados, una multitud de ellos.

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” Mateo 6:14-15

El no perdonar a otros nos separa de Dios. Un requisito para el perdón de nuestros pecados es que perdonemos y solamente podremos hacerlo si tenemos un “ferviente amor” por el otro, así como ese amor que Cristo tiene por nosotros.

La palabra de Dios dice que “el amor verdadero no guarda rencor.” 1 Corintios 13:5 Es por esto que Cristo no guardó rencor cuando fue crucificado injustamente, al contrario, antes de morir dijo: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”

¿Quieres que Dios te perdone? Solamente aprende a amar como Él te ama, “fervientemente”, perdona, apoya y cuida a las personas que lo necesitan, entonces no solamente te perdonará uno, sino multitud de pecados.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Chariot Tracking Code

Send this to a friend