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5 instrucciones para vivir en armonía 1

5 instrucciones para vivir en armonía

“Por último, todos deben ser de un mismo parecer. Tengan compasión unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas. Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde. No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios, y él les concederá su bendición.”

1 Pedro 3:8-9 (NTV)

Pedro concluye el tema de las relaciones humanas diciendo que vivamos en armonía unos con otros.  Suena muy sencillo, ¿verdad? Pero, ¿haces lo que el Señor te pide? ¿Reflejas lo que Dios te dice?

Así como toda la Biblia se resume en amor, todas las relaciones humanas (sean con autoridades, pareja, amigos, vecinos o cualquier otra persona) se deben llevar con amor. ¿Sabes qué es el amor cristiano y cómo vivir con tu prójimo en armonía? Es amar como Dios nos ama y tratar como Él lo hace. Es poner en práctica estas cinco instrucciones del Señor y aplicarlas en nuestro diario vivir:

1. Ser de un mismo sentir. Quiere decir, vivir en unidad o cooperación unos con otros en medio de la felicidad o de la adversidad.

2. Tener compasión. Es un sincero sentir por las necesidades del otro, es ayudar sin recibir nada a cambio.

3. Amarse como hermanos (as). Significa que el amor por la persona debe ser incondicional y sin límites.

4. Ser humildes. Quiere decir, dejar el orgullo y todo el egoísmo a un lado. Servir al prójimo como lo hizo Jesús y no ser una persona arrogante.

5. No pagar mal por mal. Esto implica perdonar a la persona que nos hizo daño, orar por su vida y bendecirla.

Si realmente eres hijo (a) de Dios y el amor está en ti, estas cinco características serán parte de tu vida y diario vivir. Analiza tu vida y si te falta desarrollar alguna cualidad, pídele a Dios que te llene más de su presencia.

El apóstol Juan en su primera carta dice: “sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.” 1 Juan 4:7.



El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Tener muchos hermanos te hace más propenso al bullying? 2

¿Tener muchos hermanos te hace más propenso al bullying?

Según la Asociación Americana de Psicología, las personas que tienen más de un hermano están más propensos a ser víctimas de bullying, en comparación con aquellos que sólo tienen uno o son hijos únicos.

La familia no está libre del bullying. Es más, los estudiosos del comportamiento aseguran que existe abuso entre los hermanos; sobre todo de parte de los mayores. Un artículo publicado en la revista Developmental Psychology reveló que pese a que el bullying entre los hermanos es vista como «una parte normal del crecimiento», no deja de ser violencia familiar. El PhD Dieter Wolke, afirma que el bullying familiar «puede tener consecuencias a largo plazo, como el incremento de la soledad, delincuencia y problemas de salud mental».

Tras un experimento realizado por un grupo de investigadores, llegaron a la conclusión de que el bullying entre hermanos se define por el abuso:

  • Psicológico: Decir cosas hirientes a la otra persona, agresión verbal, etc.
  • Físico: Golpear, patear, empujar, etc.
  • Emocional: Decir mentiras, esparcir rumores, ignorar al hermano, despreciarlo, etc.

Asimismo concluyeron que el abuso entre hermanos es como un círculo vicioso. La víctima puede convertirse en perpetrador y así sucesivamente. Slava Dantchev, coautora del estudio, sostiene que «el bullying es más probable a ocurrir en familias con tres o más niños y el hijo mayor o hermanos mayores a menudo son los acosadores». También declara que las víctimas suelen ser en su mayoría las mujeres y los hermanos menores.

Los estudiosos además creen que un factor importante que promueve el bullying en las familias numerosas es la falta de atención de los padres. Como son varios los hijos que requieren atención, es probable que descuiden a algunos y no estén al tanto de lo que ocurre. Esta situación se da en familias de distintas culturas y niveles socioeconómicos.

Esto no significa que los padres no pueden tener más de dos hijos, sino que deben tomar precauciones. Una de las sugerencias de los estudiosos es dedicar el mismo tiempo y atención a los hijos por igual. De esta manera no existirá rivalidad entre hermanos y fomentarán la unión familiar.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Dantchev, S., & Wolke, D. (2019). Trouble in the nest: Antecedents of sibling bullying victimization and perpetration. Developmental Psychology. doi: 10.1037/dev0000700
Noche de paz, noche de amor 3

Noche de paz, noche de amor

A pesar que en navidad se declara que es una noche de paz y amor ¿Sabías que para algunos es la noche más triste del año? Esto debido a que algunas personas no están con sus familias o se encuentran sin empleo, por lo que no tienen los ingresos suficientes para comprar regalos a sus hijos o darles una cena diferente.

Recuerdo una anécdota de navidad cuando era adolescente. Un mes antes de esta fiesta dejamos mi celular como garantía para un préstamo porque no poseíamos los ingresos suficientes, pero mi madre había ahorrado dinero para recogerlo y además para la cena navideña. Sin embargo, ese día nos robaron todo lo que teníamos, incluido el celular que recién habíamos recogido.

Esa noche no había fiesta, cena, regalos o amigos, y tampoco se encontraba la familia completa porque mi padre estaba trabajando en otra ciudad; pero a pesar de todo, mi madre quien siempre fue muy fuerte, nos abrazó y la pasamos riendo junto con mis hermanos.

En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” 1 Juan 3:16-17

¿Cómo pasarás navidad este año? Quizá tienes los recursos para que tu familia y tú celebren esta fiesta; sin embargo, antes de pensar sólo en ti, piensa también en los demás y recuerda el propósito del nacimiento de Jesús que es brindar paz y amor.

Navidad se ha convertido en una fiesta bastante comercial, pero no es necesario invertir en los mejores juguetes o competir por la decoración o preparar la mejor comida; lo importante es agradar a Dios dando amor a las personas que nos rodean.

Si amas a Dios demuéstralo amando también a las personas necesitadas, vecinos, amigos o familiares que en este momento se encuentran solos o no tienen los recursos para celebrar; te animo a invitarlos a tu casa a compartir o llevarles algunos alimentos que les recuerden el amor del Señor.

¡Celebremos el nacimiento de Jesús!

 

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¿Alguna vez has sentido envidia? 4

¿Alguna vez has sentido envidia?

Una persona siente envidia cuando se compara a otros, teniendo un sentimiento de inferioridad. Por esta razón, algunas características de las personas envidiosas son: autoestima dañada, compararse constantemente, desear el mal de los demás, burlarse de otros, hacer falsos halagos, etc.

La envidia es un sentimiento humano, por lo que es posible que tú lo hayas sentido en alguna oportunidad; sin embargo,  se convierte en un problema cuando te entristeces constantemente por el bien ajeno y sufres como si se tratara de una desgracia ¿Te ha pasado?

Porque antes también nosotros éramos insensatos y rebeldes; andábamos perdidos y éramos esclavos de toda clase de deseos y placeres. Vivíamos en maldad y envidia, odiados y odiándonos unos a otros. 

Pero Dios nuestro Salvador mostró su bondad y su amor por la humanidad, y, sin que nosotros hubiéramos hecho nada bueno, por pura misericordia nos salvó lavándonos y regenerándonos, y dándonos nueva vida por el Espíritu Santo.” (DHH) Tito 3:3-5

Si aún el sentimiento de envidia está gobernando tu vida, es posible que no hayas conocido la nueva vida que el Señor quiere darte. Por esta razón, te animo a pedirle que Dios sane tu corazón, de esta manera puedas disfrutar del propósito que tiene para ti, y dejar de sufrir por lo que otros tienen.

Por último quisiera darte algunos consejos para superar la envidia:

Si un ser querido o amigo tuyo recibiera un premio estarías feliz, así mismo debes mirar a las personas que te rodean: ¡como hermanos!; entonces podrás alegrarte por ellos e incluso felicitarlos por su éxito.

No mires a la persona por la que sientes envidia como un enemigo, de lo contrario querrás ser mejor y competir, produciendo solamente amargura en tu interior. Cambia de mentalidad y míralo como parte necesaria en tu equipo de trabajo; además, declara la admiración que tienes por él o ella.

Si quieres ser feliz deberás superar la envidia, abandonar la competencia y amarte tal como eres  ¡Acércate a Jesús y permite que sane tu interior y te muestre el plan valioso para tu vida!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué harás cuando se encuentren en el cielo? 5

¿Qué harás cuando se encuentren en el cielo?

Cuentan que una mujer hablaba con su pastor y le decía:

     – Acepto todo lo que me dice, pastor, yo no le deseo a ella mal alguno, pero no quiero verla…

     – Entonces, ¡Vaya conflicto para usted, hermana, cuando entre en el cielo si ella muere antes! – Contestó el pastor.

     – ¿Cómo?… ¿Cómo? – Tartamudeó ella.

     – Sí, hermana… ya la imagino mirando por la puerta para entrar cuando ella no la vea, y viviendo toda la eternidad mirando de no encontrarse con ella por las calles de la Celestial Ciudad… o cuando cantemos los himnos, ¿no teme que se le note en la voz que usted está en guerra con un hijo de Dios?

La mujer como espantada rogó:

     – Pastor, ayúdeme en oración, que me voy a prisa a ver a la hermana.

No es fácil cumplir el mandamiento de amarnos los unos a los otros pero tampoco podemos ignorarlo. Todos nos molestamos y hasta enojamos con nuestros hermanos porque somos humanos y como tales pensamos diferente, sentimos distinto, nuestros  objetivos pueden no ser los mismos… el carácter y temperamento de cada uno es único y muchas veces hay choques.

Sin embargo, la palabra de Dios nos manda a amarnos y perdonarnos, lo que implica restaurar la relación y que no quede solamente en “pedirnos” perdón, sino que debe ser algo genuino, más allá de las palabras.

“Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.  Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos”. Colosenses 3:13-15 (NTV)

Todo lo que vivimos en esta tierra es un entrenamiento para lo que será el cielo, el congregarnos y aprender a amar a nuestros hermanos, pese a nuestras diferencias, también nos prepara para lo que será la eternidad, donde todos habitaremos juntos.

¿Tienes algún problema con alguien?  ¿Realmente has perdonado a quien te ofendió? Es hora de que perdones de verdad a esa persona y permitas que Dios restaure su relación; porque si no, ¿Qué harás cuando se encuentren en el cielo?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Pacificadores 6

Pacificadores

¿Recuerdas las palabras de nuestro Señor Jesucristo en el sermón del monte donde dice Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios? (Mateo 5:9)

Todos alguna vez hemos atravesado por un momento conflictivo donde nos sentimos tentados a responder de mala forma al prójimo, ya sea con el esposo, la esposa, los hijos, amigos, parientes y hermanos en Cristo.

Jesús aun siendo Dios, tuvo que atravesar por momentos difíciles donde, en lugar de responder con mal, respondió con bien y así él promovía la paz entre las personas que le rodeaban.

Te invito a ver un hermoso ejemplo ilustrado en la vida del padre Abraham:

También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar. Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra. Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. (Genesis 13:5-9).

¿Puedes notar el accionar de Abraham? Siendo una persona con autoridad, se dirigió hacia su sobrino con humildad y palabras blandas. Si analizamos con detalle el texto, vemos que Abraham tenía todo el derecho de ejercer su autoridad como tío, no sólo eso, él era el escogido y  llamado por Dios, podía reprender a su sobrino y no habría  nadie que le reproche. Sin embargo no fue así, su conducta hacia su prójimo nos deja un valioso ejemplo, cuando  dice: Lot, no haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos.

Cuántos remordimientos nos hubiéramos evitado si actuáramos como Abraham y dijéramos, “no haya altercado entre nosotros, porque somos hermanos” de seguro la vida en nuestras relaciones interpersonales sería más sencilla.

¿Qué hubiera pasado si Abraham hubiera tratado mal a Lot?, estoy seguro que hubiera provocado dolor, amargura, resentimiento en su sobrino y hubiera hecho que se alejara de él, mas no fue así.

Cuántas veces nosotros en vez de actuar como Abraham, explotamos en ira, dañamos a nuestro prójimo y provocamos que se alejen de nosotros, con dolor en su corazón, llenos de amargura y resentimiento. Cuando actuamos así, no sólo pecamos, sino que somos piedra de tropiezo para un alma. Jesús nos mandó a amarnos unos a otros y cuando dañamos a un hermano, provocamos distancia a tal punto que la relación con la otra persona ya no sea la misma. Tengamos cuidado.

Recuerda es muy fácil dañar a un hermano. Seamos personas que promueven la paz, y en vez de responder con mal, respondamos con bien.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Rivalidades entre hermanos o hermanas 7

Rivalidades entre hermanos o hermanas

En el espacio que me asignaron para presentar Ni Más Ni Menos aquí en CVCLAVOZ, en uno de los shows, hablé acerca de las relaciones entre hermanos o hermanas. Es un tema que da para escribir un libro en realidad, pero voy a ser breve.

Casi siempre surgen rivalidades. Las razones por las cuales surgen son diversas. Algunos por tener exacerbado el espíritu de competitividad. En otros, simplemente por la dificultad de aceptar a su pariente con las diferencias de temperamento, carácter, disciplina, organización y tantas otras cosas en las que pueden diferir.

Sin embargo, le dije a las personas que escuchaban el programa y hoy se lo digo a quienes lo leen, que por lo general, las rivalidades no duran de por vida. Y puse el ejemplo mío con mi hermana, la que viene antes que yo. Solíamos pelearnos y mamá nos castigaba a ambas porque no estaba segura de quién decía la verdad. Pero lo cierto es que hoy día nos llevamos muy bien. Somos muy cercanas y nos agrada estar juntas.

Se de casos cuyas rivalidades han permanecido, tal vez porque se han guardado rencores y porque han cometido errores que no han conversado para disculparse y para enmendar la situación.

Pienso que las rivalidades entre hermanos o hermanas es terriblemente lamentable. Siento que no deben existir. Todos somos diferentes y debemos aprender a querernos tal cual somos. El problema es que la mayoría, queremos que los demás sean como nosotros queremos que sean. Sucede que para algunos se hace insoportable convivir con las maneras de ser de otros. Es comprensible a veces, pero si se hablara con amor, pudiera ser que no existieran los roces.

También hablé del caso de un hermano con una hermana o varias hermanas. En ese caso no surgen casi rivalidades. Si el chico es menor, por lo general las hermanas le enseñarán normas de etiqueta, cortesía y caballerosidad para con las mujeres. En el caso de una hermana con un hermano, o varios hermanos, casi siempre suelen ser mujeres que han aprendido a ser rudas, fuertes, porque los hermanos les han enseñado eso ¡y a defenderse apropiadamente de cualquier rufián! Pero tampoco se ve mucha rivalidad en ellos.

Cuéntame cómo te llevas tu con tus hermanas o hermanos. Escríbeme a [email protected] y cuéntame. Se me hace muy interesante saber los diferentes puntos de vista.

Dios te bendiga.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Que no falte 8

Que no falte

“En casa de herrero cuchillo de palo” es un refrán popular que se refiere a una paradoja en la que faltan determinadas cosas en lugares donde deberían abundar.

Se interpreta que en la casa de un herrero debería ser precisamente el lugar donde los utensilios e instrumentos deberían ser labrados en hierro. De allí que el refrán señala la contradicción de algunas situaciones de la vida: un chef que nunca cocina en casa, el automóvil descompuesto de un mecánico o los dientes descuidados de los hijos de un odontólogo.

Pablo en una de sus cartas también habla de la falta de un ingrediente importante en un lugar donde se supone debería  encontrase en abundancia.

1 Corintios 3:1-3 dice: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” Versión Reina-Valera 1960

La carta empieza amonestando a los creyentes en Corinto por las riñas y peleas que había entre ellos. Como sabemos, la epístola se extiende 16 capítulos y justamente en el 13 Pablo habla específicamente del amor y de sus frutos. Esa es precisamente la cualidad que les hacía falta ya que conociendo a Cristo debería prevalecer, sobre cualquier diferencia, el afecto mutuo pero si no encontramos esa cualidad en el lugar donde debería abundar, entonces hay un problema.

Es tan importante que Pablo advierte en 1 Corintios 13:1-3 que cualquier talento, don espiritual, ofrenda abundante de bienes materiales e incluso darse a sí mismo para ser quemado no es nada sin amor.

Filipenses 2:1-4 dice: “Así que, si Cristo les ha dado el poder de animar, si el amor los impulsa a consolar a otros, si todos participan del mismo Espíritu, si tienen un corazón compasivo, llénenme de alegría viviendo todos en armonía, unidos por un mismo amor, por un mismo espíritu y por un mismo propósito. No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.” Versión Dios Habla Hoy

Que no falte el amor entre los hijos de Dios porque es el lugar donde se supone debería sobreabundar.

 

 

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Amor en abundancia 9

Amor en abundancia

“Y que el Señor haga crecer y sobreabundar el amor que tienen unos por otros y por toda la gente, tanto como sobreabunda nuestro amor por ustedes.” 1 Tesalonicenses 3:12 (NTV)

Escuche decir “el amor se acaba y no se puede hacer nada”, esto solo se puede dar cuando uno lucha en sus fuerzas, pero cuando Dios está presente, Él va renovando el amor en nuestra pareja, amigos, hermanos, es por eso que nuestro amor debe estar fundamentado en nuestra Roca firme, que es Jesucristo. Si somos sus verdaderos seguidores, su amor debe verse en nosotros y en nuestras relaciones.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

A nadie 10

A nadie

Me contaron de alguien lo agradecido que estaba que Dios había respondido sus oraciones y había hecho que el huracán que afectó a la península de la Florida se desvió y no pasó por su ciudad. No pude evitar pensar en los cristianos que oraron en la otra orilla para ser librados y no lo fueron. ¿A quién le respondería Dios – si es que Dios se ocupara de responder a estas interpelaciones?
Personalmente no creo que estas rogativas sean apropiadas. Es raro imaginarse a cristianos orando para que Dios haga algo en su beneficio y que perjudicaría a otros; en favor del argumento supongamos que algunos creyentes oraron para que el huracán se disolviera en medio del mar.
Me acordé de la historia de esos dos hermanos de la fe que oraban fervientemente para que ganara su equipo favorito, uno por el Colo Colo y otro por la Universidad de Chile. Sé que a algunos les puede sonar un poco superficial la cosa y les haga pensar que el autor de estas notas no tenía algo más consistente que escribir hoy.
Pero no despidan la cuestión muy rápido. Hay gente cristiana que realmente cree que Dios les ha librado de algo que finalmente resultó en daño para otros – incluso creyentes. La lógica detrás de esta suposición es que Dios sabe librar a los suyos. Si bien al verso invocado tiene validez dentro de otros contextos y con otros sentidos, ha sido usado por mucha gente cristiana sobre la base de que Dios se ocupa de ellos en desmedro de todos los demás.
Y claro, esta idea encuentra sustento en la convicción que nuestra gente tiene de que a Dios lo único que le importa son “sus hijos” y que a los demás puede perfectamente caerles un rayo sin mayores consecuencias para el reino. Y que las únicas cosas importantes en la vida son las que tienen que ver con el evangelio.
Es un pensamiento noble afirmar el valor de aquellas cosas. Pero la vida cristiana también comprende el mundo que nos rodea, con sus ingentes problemas humanos, relativos a la política nacional e internacional, la economía, los movimientos – y sufrimientos – sociales, la cultura y el medio ambiente.
Solía decir mi difunta madre que “a nadie le falta Dios”. Siento que tenía razón… a pesar de nosotros.

(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Cristianos "veteranos": Una frase que no deben decir 11

Cristianos “veteranos”: Una frase que no deben decir

Las personas que han sido cristianas por un largo período de tiempo tienen mayor experiencia en lo concerniente al manejo y funcionamiento de la iglesia. Muchos de ellos suelen contar historias de cómo se hacían las cosas en el pasado, de cómo antes trabajan en unidad y cumplían lo establecido en la Biblia. Aunque estas anécdotas sirven de inspiración para las nuevas generaciones, muchas de las veces, son más una manera de crítica que de aliento.

Frases como: “en mi época no se hacían estas cosas”, “antes hacíamos esto y aquello”, “no hay nada como los viejos tiempos”, etc., funcionan como un recordatorio de lo que ocurrió en un pasado que no se repetirá. No importa cuán buenas hayan sido estas acciones, ni lo mejor que eran en comparación a la actualidad; el problema es que se convierten una especie de atadura.

El ejemplo de Pablo:

Pablo fue una persona muy culta que seguía la ley al pie de la letra. Su obsesión por hacer las cosas de la manera correcta lo llevó a perseguir a los seguidores de Jesús. Sin embargo, cuando él descubrió la verdad, el amor y el perdón de Dios, comenzó una nueva vida. A partir de allí se dedicó por completo a comunicar el mensaje de Jesús a otros. En una de las cartas que escribió a las personas que vivían en Filipos, él admitió que pese a su amplia experiencia como cristiano, no se consideraba perfecto.

En la primera parte de Filipenses 3:13, Pablo reconoció que aún no había alcanzado la meta de ser como Jesús, pero también señaló que ya no se fijaba en el pasado. Con esto, Pablo no minimizó todo el trabajo que hizo por predicar a otros sobre Jesús, sino que la buena obra no debía de detenerse allí. Él dijo que prefería concentrarse en lo que le faltaba recorrer, en lugar de quedarse aferrado al pasado.

Al igual que Pablo, no debemos vivir en nuestros recuerdos y añorar algo que ya ocurrió. Esta actitud evita que avancemos y seamos proactivos en el presente. Los buenos tiempos pasados tuvieron su momento, pero ahora es necesario que utilicemos las herramientas necesarias para impactar a la generación actual. Después de todo, los tiempos pueden cambiar, pero el mensaje de Jesús siempre es el mismo.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Quiero estar solo 12

Quiero estar solo

Leticia precisaba comprar una silla de ruedas para su mamá, pero no disponía del dinero suficiente. El día que tenía que recibir su paga, el jefe de la empresa en la que trabajaba le descontó más de la mitad de su sueldo injustamente, pero ella no quería pedir ayuda, y menos que se enteraran de su problema.

Trató de conseguir otro empleo y sólo recibió malos tratos, hasta que un día se le agotaron las fuerzas, se sentó en una calle y se puso a llorar; justamente pasaba por ahí uno de sus primos y se acercó para consolarla. La sorpresa fue grande para Leticia al ver que al día siguiente se compró la silla, porque toda la familia e incluso amigos quisieron colaborar.

“Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; más cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Éxodo 17:11-12 (RVR1960)

Moisés debía permanecer con las manos en lo alto porque el pueblo del Señor se encontraba en una dura batalla, pero como humano él se cansaba y cada vez que bajaba sus manos el enemigo prevalecía. Es por este motivo que necesitaba el apoyo de Aarón y Hur quienes no permitieron que se rindiera.

A veces batallamos solos con los problemas y podemos desanimarnos en el camino, porque somos humanos, por esto mismo necesitamos que otros nos apoyen y ayuden a llevar el peso que tenemos. No sólo materialmente, sino en oración.

“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mateo 18:20 (RVR1960)

Muchas personas escriben y comentan que no asisten a una iglesia y escuchan prédicas por la televisión o internet, de hecho no es algo que este mal; sin embargo, resta importancia al propósito de congregarse en familia, el compañerismo y la comunión entre hermanos.

Si estás enfrentando una dificultad y todo este tiempo has estado peleando solo(a) te animo a pedir apoyo a tu familia, a tu iglesia, y si deseas puedes escribirnos, con gusto estaremos orando por tus necesidades. Pero no luches solo, porque Dios permitió que formes parte de una gran familia.

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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