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Más que una canción… 1

Más que una canción…

Muchos dicen que mentimos más cuando cantamos alabanzas ¿Por qué? Lo que pasa es que las canciones expresadas a Dios dan honra, obediencia y valor a su nombre; lo que en la mayoría de nuestros actos no demostramos. Existe una canción en particular que me encanta, una parte de la letra dice:

Te daré lo mejor de mi vida
Te daré lo mejor cada día
Será mucho más que una canción
Mi obediencia es mi mejor adoración.

¿Cuántas veces hemos cantado este tipo de canciones con todas nuestras fuerzas? Tal vez hasta te has quebrantado al expresarla, pero antes de hacerlo deberíamos reflexionar si realmente estamos dándole lo mejor a Dios cada día, si le estamos brindando adoración con nuestra obediencia, ¿no lo crees?

“El que sacrifica alabanza me honrará; Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salvación de Dios.” Salmos 50:23 (RVR 1960)

Alabar es expresar admiración y reverencia, es hablar bien de alguien. En este sentido, brindar alabanzas al Señor no solamente se trata de cantar, sino de darle la gloria a Dios con todo lo que somos. Cuando actuamos bien damos lugar a que las personas que nos rodean puedan admirar y reverenciar a Dios a causa nuestra.

Por ejemplo, cuando aquellos que estaban involucrados en una adicción o en un pecado se arrepienten y cambian, o cuando las personas observan que eres un hombre o una mujer diferente por ser íntegro o generoso, se sorprenden y comienzan a ofrecer honor al Señor.

Este tiempo te animo a cantar al Señor solamente palabras de verdad; examina tu vida y ordénala, que tú seas una demostración de honor a su nombre.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Ellos merecen que les demos honra 2

Ellos merecen que les demos honra

 “«Honra a tu padre y a tu madre». Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra».” Efesios 6:2-3 (NTV).

La Palabra nos dice que debemos ser obedientes a nuestros padres, sea que continuamos viviendo con ellos o que ya hemos formado nuestra propia familia. Siempre merecen aprecio, respeto y obediencia. Que ellos vean en nosotros actitudes de disposición para ayudarles y apoyarles cuando necesitan. Como hijos de Dios no debemos tomar en cuenta si fueron o no buenos padres. Nuestro Señor Jesús bendice la obediencia. En cambio sí desobedecemos estamos incurriendo en pecado, y por ende nos roba lo que nuestro Padre nos quiere dar.

Por Neyda Cruz

 

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¿Amas de verdad a tu cónyuge? 3

¿Amas de verdad a tu cónyuge?

“Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo” Filipenses 2:3 (LBLA)

Muchas veces escuchamos el comentario: “Si me ama que me aguante” Pero esto solo demuestra que hay egoísmo en lugar de amor, porque cuando uno ama busca el bien del otro. Resulta triste ver como algunos esposos ventilan los defectos que ven en sus parejas, sin importarles el daño que pudiera causales. Parecieran olvidar lo que Dios dice en su Palabra: (Esposo) Efesios 5:28-29 (TLA)  “El esposo debe amar a su esposa, así como ama a su propio cuerpo. El hombre que ama a su esposa se ama a sí mismo.  Porque nadie desprecia su propio cuerpo. Al contrario, lo alimenta y lo cuida, del mismo modo que Cristo cuida a la iglesia”. Pero también hay instrucciones para la esposa: Efesios 5:33 BLPH, “y que la esposa sea respetuosa con su marido” Si se te hace difícil poder bendecir a tu pareja con tus palabras y  acciones. Si reflexionas por un instante e identificas acciones egoístas de tu parte, toma la decisión de cambiar esto por una actitud de generosidad que no busques solo lo suyo sino el bienestar del otro.

Por Danitza Luna

 

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¡Cuidado, no digas nada más! 4

¡Cuidado, no digas nada más!

Se dice que la población femenina es la que más habla, utilizan alrededor de 20.000 palabras al día, en comparación con las 7.000 que los hombres pronuncian.

Hablar es un privilegio que posee el ser humano, pero también tiene responsabilidades; a muchos les resulta fácil opinar sobre la situación de otros a pesar que el interesado no esté presente en ese momento.

En el libro de proverbios encontramos un sabio consejo:

Hablar demasiado conduce al pecado. Sé prudente y mantén la boca cerrada.” Proverbios 10:19  (NTV).

Si bien tenemos la posibilidad de expresarnos con libertad, también tenemos que ser responsables con cada palabra o comentario que sale de nuestra boca, sería imprudente dedicarse solamente a hablar y hablar sin límite.

¿Alguna vez oíste estos refranes?

“El pez cae por su propia boca”, “En boca cerrada no entran moscas”

Una lucha diaria que todos tenemos (hombres- mujeres) es poder callar en el momento adecuado y justo, ¿No te ha pasado que en algunas conversaciones hablaste demás y luego te reclamas a ti mismo porqué dijiste eso?

Si te gusta hablar y a veces lo haces más de lo necesario, te animo a tomar en cuenta estas verdades:

     – Tus palabras pueden destruir “La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias” Proverbios 18:21 (NTV).

      – Piensa antes de abrir tu boca “Mis amados hermanos, (…): todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse” Santiago 1:19 (NTV).

      – No devuelvas lo que te dijeron “No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto. Al contrario, devuelvan bendición, pues Dios los ha llamado a recibir bendición” 1 Pedro 3:9 (DHH).

     – Edifica “No digan malas palabras, sino sólo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen” Efesios 4:29 (DHH).

Tienes el derecho de hablar lo que desees pero recuerda que también eres responsable de cada palabra que dijiste, no te permitas caer en pecado solamente porque no puedes controlar tu lengua.

Que tu boca y que cada palabra tuya sea para dar gloria y honra a Dios.

“Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.” Salmos 71:8 (RVR1960)

Por Judith Quisbert

 

 

 

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El ladrón 5

El ladrón

Los índices de delincuencia en muchos países se han hecho cada vez más visibles y alarmantes, cada día oímos de personas a las que les han robado sus pertenencias; nadie está libre de ser una víctima más de la fechoría que hay en las calles.

Este problema nos lleva a ser precavidos, pero ¿qué pasa con los ladrones de sueños y de los propósitos de Dios para nuestras vidas?

Bien sabemos que satanás es aquel ladrón que se encarga de robarnos la comunión con Dios y con ello nos quita todo, “El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; (…)” Juan 10:10 (NTV) A diferencia de los delincuentes que encontramos en las calles, este enemigo es astuto y puede llegar sin que nosotros lo podamos percibir.

Todos tenemos anhelos y metas que deseamos realizar o hemos recibido un propósito grandioso de las manos de Dios, pero debemos ser cuidadosos con el ladrón que puede quitarnos el sueño, poniendo sentimientos de fracaso, desánimo, duda o simplemente presentándonos otras oportunidades.

Ninguno está libre de ser atacado por este ladrón (satanás), pero no ignoramos sus planes, por ello es que debemos estar alertas, 1 Pedro 5:8 dice: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar.” (NTV)

Quizás el ladrón ha sido tan astuto que ha hecho que te alejes de Dios de una manera tan lenta que no te diste cuenta y hoy te encuentras sobreviviendo, tal vez ya no tienes sueños porque te llevó a fracasar en tu matrimonio, en tu noviazgo, en tu familia, en tu negocio o en tu vida personal. Pero Dios dice  “(…) ¡Miren, hago nuevas todas las cosas!” Apocalipsis 21:5 (NTV).

Dios puede devolverte lo que el diablo te robó e incluso puede darte cosas mucho mejores de las que perdiste.

Recuerda que si le entregas a Dios el control de tu vida, de tu hogar y de todo lo que posees Él velará por ti y te cuidará del ladrón que ataca nuestra vida espiritual.

“(…) ¡Nunca se dormirá el que te cuida!” Salmos 121:3 (DHH)

Por Judith Quisbert.

 

 

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¿Qué pide Dios de mí? 6

¿Qué pide Dios de mí?

“… ¿Se complace el SEÑOR tanto en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la voz del SEÑOR? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros.” 1 Samuel 15:22 LBLA

Honrar a nuestros padres significa amarlos, respetarlos y obedecerlos. Si es así con nuestros padres terrenales, cuanto más lo será con nuestro Padre celestial, quien entregó a su único hijo por nosotros. No era Jesús quien merecía el castigo por el pecado, pero en eso Dios muestra su amor con nosotros en que siendo pecadores Cristo murió por nosotros. Su Palabra nos dice: Obedece todos los mandamientos de nuestro Dios, y todas las leyes que nos dio por medio de Moisés. Si haces esto, te va a ir bien en todo lo que hagas y en cualquier lugar a donde vayas. 1 Reyes 2:3 TLA. Si quieres honrar a Dios, obedece su Palabra.

Por Danitza Luna

 

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¿Cómo podemos honrar a los demás? 7

¿Cómo podemos honrar a los demás?

Debido a su gusto por las flores y rosas, mi madre siempre dice que debemos darle rosas mientras está viva, en vez de ponérselas sobre la lápida de su tumba después que muera. Al pasar el tiempo me di cuenta de la sabiduría que hay en sus palabras, pues muchas veces honramos a las personas una vez que han fallecido, mas no en vida.

Romanos 12:10 dice: “Ámense los unos a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente.” Este versículo nos insta a reconocer el trabajo que hacen los demás, al mismo tiempo que demostramos amor fraternal. Esto no quiere decir que debemos adular o hablar con hipocresía sobre ellos, sino en cambio, respetarlos y evocar lo bueno de sus acciones o trabajo.

Si hay alguien en tu comunidad, ya sea un familiar, líder, amigo, o cualquier otra persona, que creas que merece ser honrado por ser un ejemplo para los demás, puedes realizar estas pequeñas acciones para condecorar su labor.

1. Reconocimiento en privado:

Unas cuantas palabras de aprecio y apoyo son una buena manera de hacerle saber a alguien lo que significa para nosotros. No es necesario entregar regalos costosos ni organizar grandes fiestas. Tan solo debes acercarte a esa persona y decirle las palabras que salgan de tu corazón.

2. Reconocimiento ante Dios:

Otra manera de honrar a los demás, es orando por sus vidas. Nadie mejor que Dios sabrá tus intenciones, y Él es quien se encargará de recompensar a esa persona, y a ti.

3. Reconocimiento ante los demás:

Si deseas puedes organizar una pequeña reunión donde más personas puedan expresar su afecto y reconocimiento ante alguien. Otra idea es hacer que todos escriban o firmen una tarjeta de agradecimiento para que posteriormente sea entregada a la persona a honrar.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La preciada sabiduría 8

La preciada sabiduría

Dios puso en Israel como nuevo rey a Salomón hijo de David para ocupar el lugar de su padre. El nuevo rey demandó únicamente algo a Jehová: Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?

La respuesta de Dios fue: “Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.” 2 Crónicas 1:1-13

El Señor añadió a su requerimiento riquezas, bienes y gloria; la cualidad que le fue dada lo llevó a reinar con prudencia y sensatez. En el presente aunque no seamos reyes de una ciudad es necesario obtener sabiduría para administrar nuestra vida, familia y en todo lo que estemos involucrados.

El libro de Proverbios, escrito por el mismo Salomón, está registrado un gran tesoro de conocimiento que son la fuente de guía para toda situación.

Uno de los pasajes dice: “Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá; ella te honrará, cuando tu la hayas abrazado” Proverbios 4: 7-8 Justamente eso pasó con el Rey de Israel, la sabiduría lo engrandeció porque supo pedir lo importante no lo pasajero.

Cada día, cada instante y en toda situación la sabiduría divina nos ayudará a trazar un mejor camino. Te animo a leer cada día un capítulo del libro de Proverbios y dispón tu corazón para practicar todo lo que aprendas.

Todo problema tiene una salida, pero también se puede prevenir las dificultades, por eso “Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida.” Proverbios 4:13

 

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¿Cómo están tus padres? 9

¿Cómo están tus padres?

Todos los días se escuchan noticias de ancianos que fueron abandonados, golpeados o humillados  por sus hijos. Me dio tristeza conocer la historia de un hombre que se sacrificó para que su familia tuviera un buen futuro y, lamentablemente, cuando ya estaba viejito sus hijos lo llevaron a un lugar lejano con el fin de quedarse con la casa. El anciano murió en un estado crítico de desnutrición.

“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.” Éxodo 20:12

¿Quieres vivir más años? La Biblia dice “Honra a tu padre y a tu madre”. No se refiere solamente a  una alta estima, una obediencia alegre o un lenguaje respetuoso; Significa estar pendiente de ellos, dedicarles tiempo, cuidarlos, alimentarlos, vestirlos, suplir sus necesidades.

En comparación con los otros mandamientos, este no solamente tiene una promesa específica, como vivir más tiempo: “para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da” no terminó ahí, Dios añade otra promesa.

Dijo:“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.” Deuteronomio 5:16

Si quieres vivir más años y además quieres que te vaya bien, el secreto es: “honrar a tus padres”. La Biblia No dice: “Hónralos si se lo merecen”. Es posible que te hayan maltratado o no hayan sido los padres que merecías, aun así, hónralos. En su tiempo rendirán cuentas a Dios, a ti te corresponde perdonarlos y amarlos.

En estos momentos te animo a examinar tu situación ¿Estás honrando a tus padres? ¿Conoces cuál es su necesidad? ¿Cuánto tiempo les dedicas en el día? ¿Les has declarado que los amas? ¿Tienes presente sus consejos? Si ya eres padre o madre, seguramente te será más fácil ponerte en su lugar. Llámalos por teléfono, aparta un tiempo para visitarlos y, en lo posible, trata de suplir sus necesidades.

A pesar de no ser perfectos, fueron instrumentos para que tengas vida.

 

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El primer lugar 10

El primer lugar

No soy de las personas quien disfruta ver una película más de una vez, pero “Facing the Giants” (Desafiando Gigantes) es la excepción. Cada vez que la veo mi espíritu se llena de fe y esperanza porque reconozco que definitivamente no hay nada imposible para Dios y que Él siempre recompensa la obediencia de sus hijos.

Grant Taylor era un entrenador de fútbol americano en una escuela secundaria pero en 6 años no había podido obtener ningún título con su equipo, razón por la cual estaba a punto de perder su trabajo y, además, enfrentaba problemas de infertilidad.

Devastado por las circunstancias, decidió darle el primer lugar a Dios en su vida, entregarle todos sus temores e inseguridades, buscar su dirección cada mañana y enseñar a su equipo una nueva filosofía de juego que honrara a Dios a pesar de los resultados que pudieran obtener. A partir de ese momento empezó a experimentar hermosos milagros, no solo en el área espiritual sino también en el ámbito laboral, personal y familiar.

Este hombre no buscó las bendiciones sino a Dios, el dador de toda bendición, y como resultado obtuvo que los anhelos más íntimos de su corazón se hicieran realidad más de lo que él pudo imaginar. No solo mantuvo su puesto, sino que le dieron un incremento salarial, le regalaron un carro nuevo, ganó con su equipo el campeonato estatal de ese año y Dios le permitió ser papá de dos niños.

Se hizo realidad en su vida lo que dice en Deuteronomio 28:1-2 : “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios”. (RVR 1960)

Es tiempo que dejes de quejarte cuando las cosas no salgan como esperabas, más bien, sé sincero contigo mismo y respóndete qué o quién está ocupando el primer lugar en tu vida en este momento. Es necesario que cambies tu manera de pensar y definas nuevas estrategias para alcanzar las metas que te propusiste, pero no renuncies a ellas.

No hay una fórmula mágica para alcanzar la felicidad, lo único a lo que podemos aferrarnos cada día es al amor incondicional de Dios y a su Palabra. Mateo 6:33 dice: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (RVR 1960)

Deja de ser un lector más de la Biblia y pon en práctica todos los principios que Dios nos manda en ella, verás cómo tu vida da un giro de 180 grados y los gigantes que creías que te vencerían son derrotados.

A pesar de no tener siempre todo lo que quieras, aprenderás a ser agradecido con lo poco o mucho que sí tienes, podrás darle la gloria y la honra a Dios en todo momento y lugar.

¡Las batallas de la vida son continuas y no las gana el más fuerte sino el que en ningún momento duda que es Dios quien da la victoria!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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