humilde Archives | CVCLAVOZ

All posts in “humilde”

¡Un buen ayuno!

“Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien, para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa.” Mateo 6:17-18 (DHH).

El ayuno consiste en privarse por algún tiempo de algo que nos gusta, para enfocarnos en la oración y en la búsqueda de la presencia de Dios. Generalmente se lo asocia con no comer, pero también en este tiempo se ve mucho los ayunos tecnológicos, que consisten en privarse de ver televisión o de pasar tiempo en redes sociales. El ayuno no debe ser una carga para nosotros, ni debemos pregonar que estamos ayunando. Por el contrario debemos disfrutar ese tiempo para tener una comunión profunda con Dios con una actitud humilde y gozosa. Sin embargo la oración y la lectura bíblica deben estar ligadas al ayuno de manera que nuestros corazones sean más parecidos al del Señor y Él que nos observa sabrá como recompensarnos conforme a su buena voluntad.

¿Cuándo ayunas te gozas o te afliges?

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No supongas

Cuentan que en una pobre choza, cerca de un río vivía una humilde mujer conocida en aquella comarca con el nombre de “Pepa la dichosa”. La mujer era anciana y casi ciega pero su corazón siempre estaba repleto de la verdadera satisfacción que tienen los hijos de Dios.

Un día pasó por delante de la puerta de su casa un señor muy rico que había envejecido muy joven a causa de los afanes de la vida. Cuando pasaba por ahí oyó cantar a la pobre anciana, entró a su casa y le dijo:

  – Me parece que usted siempre está cantando.

  – Y tengo motivo para ello, respondió Pepa.

  – Desearía que me enseñara el secreto de su alegría, pues usted está sola y no tiene dinero. ¿Cómo es que usted posee tanta alegría?

  – Tal vez porque no tengo nada ni a nadie en este mundo, sino a Dios, respondió la anciana. Los ricos tienen tantas cosas que hacer, y siempre piensan que van a perder sus tesoros, o que les sobrevenga alguna desgracia; mientras que yo no tengo por el contrario nada que me moleste o inquiete, sé que mi Dios cuidará de mí.

  – Pero, dijo el caballero, supongamos que como ahora sucede; el frío y la nieve le impiden salir de la choza y…

  – Pero yo no supongo absolutamente nada, respondió Pepa cortándole la palabra; yo no necesito suponer sino que el Señor mi Dios usará de todo bien conmigo. Lo otro sólo lo hacen los que no conocen a otro Dios sino las coas del mundo: hacen suposiciones de una y otra cosa, y se afligen y tanto es así que yo, pobre mujer, con la fe puesta en Dios, me puedo preciar de más rica que todos ellos.

Cuando Pepa terminó el caballero salió fuertemente impresionado y convencido de que Pepa era más rica que él, pues ella poseía un tesoro de más valor que todas las riquezas juntas: El de la verdadera dicha.

¿En qué basas tu felicidad? ¿De qué depende tu gozo? ¿Eres de los que supone todo el tiempo?

En Mateo 6:25, Jesús mismo dijo: “Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?” (NTV)

La vida es mucho más que las cosas materiales pero normalmente perdemos de vista esa perspectiva y empezamos a centrarnos en acumular riquezas, a preocuparnos por cosas que suponemos que podrían pasar y esos pensamientos empiezan a ocupar un lugar central en nuestra vida y nos quitan el gozo, incluso pueden llegar a enfermarnos.

En 1 Pedro 5:7 encontramos un consejo muy sabio: “Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes” (NTV)

Si dejas tus preocupaciones en las manos de Dios, creyendo que Él está en control y sabe lo que es más conveniente para ti, su paz que sobre pasa todo entendimiento llenará tu corazón y sin importar en qué tormenta te halles, estarás siempre gozoso.

No se trata de sentarnos a esperar a ver qué pasa ni de cruzarnos de brazos esperando que las cosas sucedan o se solucionen solas, sino de darle el primer lugar a Dios y permitir que Él se encargue de nuestras vidas, familias, futuro y de las preocupaciones que tengamos.

¡Confía en Dios y disfruta de su paz y el gozo que te brinda!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Si rechazas la corrección, sufrirás

“La sabiduría multiplicará tus días y dará más años a tu vida. Si te haces sabio, serás tú quien se beneficie. Si desprecias la sabiduría, serás tú quien sufra.” Proverbios 9:11-12 (NTV)

La persona que te ama te corregirá y exhortará cuando vea que estás equivocado o haciendo algo que no es correcto, pero nunca dejará que vivas a tu manera y obrando mal.

Dios quiere que seas una persona sabia y disciplinada, para eso Él pondrá en tu vida personas y circunstancias que te ayudarán a corregir todo aquello que no esté bien en ti.  “Porque Dios corrige y castiga a todo aquel que ama y que considera su hijo.” Hebreos 12:6 (TLA)

Pero, ¿a quién le gusta que le corrijan? A la gran mayoría de las personas no nos gusta la corrección ni que nos llamen la atención. Nos creemos autosuficientes y sabios en nuestra propia opinión.

A veces cuando alguien nos hace dar cuenta de nuestros errores respondemos de mala manera con palabras como: “es mi vida” “es mi problema” “puedo vivir como yo quiero” “no te metas en mi vida” “quiero estar solo (a)” “no vuelvas a hablarme” o simplemente con nuestra actitud decimos todo eso. ¿Te pones así cuando alguien quiere aconsejarte y ayudarte?

Te diré algo, no avanzarás mucho en la vida si no estás dispuesto a ser enseñado. Seguirás en el mismo error y poco a poco te volverás una persona carente de sentimientos, que se molestará  y maltratará cada vez que alguien quiera corregirte.

La palabra de Dios dice: “Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis.” Proverbios 8:33 (RVR1960)

Si quieres ser una persona madura y sabia necesitas que te corrijan. La corrección te ayuda a combatir defectos que quizás ni siquiera sabías que tenías, pero que los demás ven en ti.

Sé una persona humilde y no orgullosa para aceptar la corrección y los consejos que te den. No olvides que el regaño que más te duele podría ser el que más necesitas.

Proverbios 16:18 (PDT) dice: “Después del orgullo viene la caída; tras la arrogancia, el fracaso.” Y en Mateo 5:5 (NTV) Jesús dijo: “Dios bendice a los que son humildes, porque heredarán toda la tierra.”

La persona que te corrige quiere lo mejor para ti y que seas feliz. “Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él.” Hebreos 12:5. (RVR1960)

Oremos:

Padre amado, gracias por tu palabra, hoy aprendí que necesito ser corregido y enseñado. No quiero ser autosuficiente y sabio en mi propia opinión. Sé que la falta de humildad y no aceptar la corrección de parte tuya hará que sufra consecuencias. Por favor, haz de mi vida una persona sensible a tu voz y correcciones, quiero ser una persona sabia y temerosa de ti. Pongo mi vida este día en tus manos, dispuesto estoy a recibir todo lo que venga de parte tuya, en el nombre de Jesús, amén.”

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Dónde estás Dios?

“¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?  ¿A dónde podría huir de tu presencia?” Salmos 139:7 (NVI)

“Te necesito Dios, ¿Dónde estás?” Cuántas veces nos hemos hecho esa pregunta, aun sabiendo que Él está en todas partes. Nuestro Padre en su infinito amor nos responde: “…Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.” Isaías 57:15;  significa que Dios está con nosotros en todo momento, si te has sentido solo recuerda esta verdad, pues  Él te responde: contigo hijo.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Inclina la cabeza

Carlos llegó del trabajo con deseos de descansar en el sofá y leer su libro preferido. Sin embargo, armó un escándalo porque este libro se encontraba perdido, su esposa e hijos buscaron, pero no pudieron encontrarlo, entre gritos e insultos por el enojo de Carlos se fueron a dormir.

Al día siguiente Carlos encontró el libro en el escritorio de su trabajo, olvidó que lo había llevado para concluir su lectura.

¡Qué difícil es inclinar la cabeza! En esta historia, a Carlos le corresponde pedir perdón a su esposa e hijos por su equivocación y por supuesto que no será fácil. A la mayoría de las personas le gusta elevar la cabeza en lugar de bajarla, generalmente uno quiere tener la razón y que su palabra tenga mayor valor a otras, esto es “Soberbia”; que se define como altivez, orgullo, arrogancia y envanecimiento.

Es importante aclarar que a Dios no le agrada la altivez, por tanto, mira de lejos a estas personas y no las atiende (Salmos 138:6). La Palabra de Dios advierte que tarde o temprano será su caída y quebrantamiento.

Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu… Proverbios 16:19

La soberbia es pretender vivir sin Dios. Esto hace referencia a todas las personas que viven a su manera, haciendo lo que quieren aunque esto no agrade a Dios. La Biblia dice: “no mentirás” pero mienten a diario; “amar a Dios sobre todas las cosas” y no apartan tiempo para orar y estudiar su palabra; “amar al prójimo” y no desean perdonar. ¡Esto es soberbia!

 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para nuestras almas”. Mateo 11:29

En este momento Jesús te hace una invitación  y te pide que lleves su yugo, siendo como Él: humilde y manso.

¿Quieres estar cerca de Dios? Entonces toma una decisión, deja de ser tú y permite que Cristo viva en ti, renuncia al orgullo y permite que Él tome el control, no pierdas más bendición y compañía del Señor.

Pide perdón y dile: ¡Quiero menguar para que crezcas tú!

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Tienes más capas que la cebolla!

Shrek, era un ogro muy temido por todas las personas del lugar, donde iba aparentaba fortaleza e inspiraba temor, sin embargo su amigo el burro lo confronta sabiamente diciendo: “Estás tan envuelto en tus capas cebollita que ocultas tus sentimientos” Shrek no quería que nadie vea como en realidad se sentía y por eso se disfrazaba aparentando ser un terrible y espantoso ogro ¿No te ha pasado?

Muchas veces nos ponemos capas que nos ayudan a protegernos de los demás y a encerrarnos en nosotros mismos, esto hace que seamos incapaces de expresar nuestros sentimientos. No está mal buscar protección, lo malo es que esas capas no nos permiten ser nosotros mismos, ya que impiden que los demás descubran lo que realmente hay dentro nuestro. Tenemos tanto miedo a que nos lastimen, que nos cerramos para no permitir que alguien nos vuelva a herir

Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. – 1 Samuel 16:7

Cuando el profeta Samuel fue a buscar al elegido de Dios para gobernar, todos estaban esperando una figura fuerte, que haga intimidar de tal modo que enfrente cualquier adversidad en el reino. Nadie se imaginaba que se trataba de un joven sencillo como David, ni siquiera su propio padre, a tal punto que ni siquiera lo mandó a llamar, recién lo hizo cuando se convenció que sus otros hijos no eran los escogidos…

La verdad es que las personas pueden lastimarnos si escuchamos palabras necias, sin embargo, lo importante no es lo que ellos piensen de ti, sino lo que Dios piensa, porque solo así, aunque los demás no lo crean, llegarás lejos. Dios quiere que todos sepan quién eres, ya que detrás de ese ogro, se encuentra un ser sensible, un padre dulce, un jefe humilde, un esposo cariñoso, un amigo…

Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Daniel 10:12

Si te cuesta expresar tus sentimientos delante de los demás, la buena noticia es que no tienes que fingir delante de Dios. Ahora mismo, puedes disponer tu corazón y orar  siendo sincero con él. Deja de llevar tus cargas solo, reconoce ante su presencia tus imperfecciones, errores, fallas, tristezas. Dios escuchará tu oración, a él no le importa que tan fuerte te veas por fuera, o que parezca que tengas el control, a él le importas tú.

Si hay un lugar seguro para abrir tu corazón y mostrarte tal cual eres, es en la presencia de Dios. En su presencia hay plenitud de gozo.

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Ellos

Tienen asistentes que manejan abultadas agendas y asesores de imagen que se ocupan del color de sus camisas y el estilo de peinado. Tienen representantes que redactan contratos y reciben suculentos cheques a nombre de su cliente. Acuerdan con los interesados los términos del evento, incluyendo los siguientes ítems: vuelo en primera clase para el personaje y en business para su staff; limosinas con vidrios negros, suites en hotel de cinco estrellas y habitaciones ejecutivas para el equipo, todas en el mismo piso; frutas frescas, agua mineral Perrier, toallas blancas de doble densidad, camerino privado a no más de diez metros de la plataforma con iluminación y el sonido según un esquema previamente aprobado por sus técnicos.
Las entrevistas son manejadas con el secretario de prensa, con cuestionarios conocidos de antemano (no se admiten preguntas incómodas en cámara) y por las cuales se acuerdan honorarios adicionales.
Un aspecto importante es la seguridad del personaje, por lo cual debe haber un equipo de cinco guardaespaldas – que se note que son guardaespaldas, no son hipócritas como los otros que los tienen camuflados como personal administrativo. Ellos deben mantener a los fanáticos y admiradores a prudente distancia, aunque se puede manejar algún contacto “espontáneo” del personaje para mostrar un poco su lado humano.
Algunos son trovadores que recibieron la iluminación algo tarde en la vida pero todavía a tiempo; otros han estado siempre ahí y por cierto olvidaron sus modestos comienzos cuando enviaban CD’s a las radios del circuito a ver si ponían sus temas por favor. Otros son conferencistas que inventaron un modelo revolucionario para vencer el fracaso financiero o la depresión endógena; ofrecen cátedras multimediales que aseguran la victoria final o se especializan en denunciar los escándalos de la nomenklatura. Han escrito una decena de libros extraordinarios que, por cierto, pueden adquirir al final de la charla en el lobby del recinto, que incluyen un DVD con una selección de conferencias grabadas en estudio.
Ellos son los profetas del nuevo siglo. Han asumido la sacrificada responsabilidad de anunciar al más humilde, al más sencillo, al más profundo, al más anónimo, al más extraordinario personaje de la historia, que jamás escribió un libro y que por no tener un equipo de seguridad apropiado, fue apresado, torturado y asesinado un oscuro fin de semana…

La oración de Moisés

El relato bíblico sobre la vida y llamamiento de Moisés, tiene bastantes pistas rápidas sobre la realidad en la relación de cualquier persona con Dios.

Quizás en nuestra mente veamos ese insigne varón como un ejemplo a seguir; la misma biblia lo llama “El hombre más humilde del mundo” (Números 12:3) y también es el único que ha podido ver (al menos) la espalda de Dios. Pero recordemos que al igual que nosotros, Moisés fue un hombre con temores, con defectos, con errores, con dudas y con muchas otras sensaciones que lo hacen igual a cualquiera.

En el libro de Éxodo en los capítulos 5 y 6 podemos leer el momento en el que Moisés le pide a Faraón que dejara ir al pueblo de Dios. Al escucharlo Faraón se negó rotundamente y aumentó la opresión a un extremo insostenible, al mismo tiempo que el pueblo Hebreo culpaba a Moisés haciéndolo responsable de todo aquel suplicio.

Cuando uno no ve resultados y tiene que enfrentar tanta oposición, no puede dejar de tomar ciertas posiciones: Enojarse definitivamente con todos y tomar otra actividad más tranquila, enojarse con Dios y pedirle que se busque a otro, sentirse profundamente frustrado y creer que uno al final entendió mal lo que Dios le había dicho que haga, y por último, (la menos probable) volver con humildad a Dios pidiéndole discernimiento sobre el difícil problema que está atravesando.

De esas 4 alternativas, cualquiera diría que la última es la actitud más cabal y correcta, pero la realidad es diferente. Normalmente las primeras tres son las reacciones más habituales de cualquier persona y Moisés, no fue excepción.

Éxodo 5:22-23 dice: “Entonces Moisés dijo al Señor en oración: Señor, ¿por qué tratas mal a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Desde que vine a hablar con el faraón en tu nombre, él ha maltratado aún más a tu pueblo, y tú no has hecho nada para salvarlo.” Versión Dios Habla Hoy (DHH)

Esa es la oración de un hombre desanimado, frustrado y con ganas de tirar la toalla.

Éxodo 6:12 agrega: “Pero Moisés le contestó al Señor: Ni siquiera los israelitas me hacen caso; ¿y cómo me va a hacer caso el faraón, si yo soy tan torpe para hablar?” Versión Dios Habla Hoy (DHH)

Una de las promesas bíblicas que más me gusta esta en Jeremías 29:13, en la que dice que Dios escucha cuando alguien clama a Él con todo su corazón. Esa promesa fue cumplida en la oración de Moisés. Dios Padre, con amor y paciencia, le explicó a su siervo todo lo que estaba ocurriendo (Éxodo 6:1-14).

Las circunstancias siempre nos causarán frustración, dolor, pesar, tristeza, coraje, etc. Todos esos sentimientos están muy ligados a una vida egocéntrica porque sólo nos permiten ver cómo todo afecta nuestra propia pasividad y/o confort.

Quizás lo más complicado en la vida es mantenernos centrados en Dios despejando por completo toda sensación de egoísmo, pero como dijimos antes, es muy difícil ver las circunstancias con otra perspectiva cuando el directamente afectado es uno mismo.

Dios sabe que es difícil para ti, sabe que las fuerzas te faltan y que cuesta ver todo con otros ojos. Pero aun así Él nos ama.

Deja atrás todos esos malos sentimientos que son como tapones en los oídos que no te dejan escuchar la voz de Dios, derrama en una humilde oración tu vida delante de Él exponiendo tu caso y espera una respuesta. Dios va responder con amor a tu clamor, así como lo hizo con Moisés.

“No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa.” Isaías 41:10 Versión Dios Habla Hoy (DHH)

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De qué sirven tus ojos si “No” puedes ver…

Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle. Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban.

Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. Marcos 3:1-5

Los fariseos eran personas doctas en la ley de Dios. Sin embargo, no podían percibir la misericordia que Dios quería hacer con aquel hombre en ese momento, su corazón estaba tan duro que aunque tenían ojos no podían ver la necesidad que tenían delante de ellos.

La ceguera espiritual es precisamente “no ver la vida como Dios la ve” Es no entender las cosas espirituales, por tanto, no entender a Dios.

Mi Pueblo tiene ojos, pero no ve; tiene oídos pero no escucha… Isaías 43: 8

El Señor hace un reclamo a su pueblo porque teniendo ojos y oídos no escuchan, ni ven lo que Dios quisiera que vean. Pregúntate: ¿Cuándo fue la última vez que vi la aflicción de los que me rodean? ¿Conozco la necesidad de mi casa, parientes, amigos o  enemigos? Recordando que también debemos bendecir a nuestros enemigos.

Justamente ayer salí con la mentalidad de identificar necesidades y hacer algo al respecto, lo que me sorprendió es la existencia de una gran necesidad. Lo poco que pude hacer fue colaborar a una señora que no disponía alimentos para su bebe, pude darle algo de comida que tenía y las monedas que me quedaban. También a una anciana, quien necesitaba ayuda para tomar movilidad y conocer la palabra de Dios.

La pregunta es: ¿Por qué no vi tanta necesidad antes? Pude darme cuenta que me encontraba con una ceguera espiritual, no estaba viendo lo que Dios ve, por tanto ¿Cuántas veces habré descuidado el servicio de Dios por mi ceguera?

Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: !!Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: !!Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron. Mateo 20:30-34

Es necesario ser humilde para reconocer que estamos ciegos. Los fariseos no pudieron reconocer lo que Dios quería aunque conocían su palabra de memoria ¿De qué lado estás? Si eres seguidor de Cristo te darás cuenta que el Señor vino para servir y no para ser servido. Acércate con humildad a Jesús y pídele que te abra los ojos espirituales.

¡No endurezcas tu corazón y sé sensible a la voz de Dios!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Dispuesto a recibir

Georg Friedrich Handel nació en Alemania el 23 de febrero de 1685, fue un excelente compositor considerado como un genio de la música  universal. Sin embargo no todo fue fama y fortuna en su vida.  En diferentes etapas le tocó experimentar el sabor amargo de la indiferencia y el rechazo de un público que parecía no complacerse con sus composiciones musicales.

Una noche estaba muy triste sentado en su cama, revisando la correspondencia. Entre tantas cartas poco alentadoras se encontraba una en especial que decía “oratoria”. Esto indicaba lo que era costumbre en esa época, que un amigo o familiar le había enviado un manuscrito con poesías o composiciones musicales.  Handel al ver el titulo de la carta, se levantó ofuscado y violentamente  la rompió en muchos pedazos.  Es que aquel título lo llenó de ira, al no poder comprender el porqué de su falta de inspiración y el evidente fracaso que estaba experimentando.

Pasaron las horas, pero aquella noche aquel turbado hombre no podía dormir. En un momento decidió levantarse, vio los papeles que había roto, tomó los pedazos, los unió y comenzó a leer el titulo que decía  “El Mesías” y prosiguió “¡Consolaos! ¡Consolaos!”.

Mientras recitaba aquellas palabras, su mente se llenaba de música y sus dedos parecían impacientarse por interpretarla en el piano. El músico decidió buscar en su Biblia lo relacionado con la vida de Jesús y mientras recorría cada página, más y más fluía la inspiración.

Cuando concluyó su composición, fue a mostrársela a sus más agresivos críticos quienes le dijeron: “¡Nunca en nuestra vida hemos escuchado algo tan maravilloso!”, El compositor con la cabeza inclinada, respondió: “Dios me ha inspirado.” Y hasta el día de hoy Handel es recordado por su obra “El Mesías.”

Sin duda muchas veces sufrimos la sequía de un proyecto o nos sentimos sin ideas para poder salir de un conflicto o quizás el emprendimiento comercial en el que tanto invertimos, no da los resultados tan esperados.

Hay tiempos en que nos gana la desesperación y ni siquiera podemos vislumbrar  una salida. Sentimos que las cosas se han ido de control y todos nuestros intentos terminan en un nuevo fracaso.

El problema de Handel era que sus reclamos al cielo eran tan fuertes que no podía escuchar  la voz de Dios. Tuvo que pasar un tiempo de quebrantamiento,  soportando el fracaso, la crítica y la indiferencia del público, quienes no disfrutaban de su estilo musical. Pero, allí estaba Handel, arrodillado recogiendo los papeles que él mismo había roto, dispuesto a cambiar su enojo por una mejor actitud.

 Solamente un corazón dispuesto a recibir, puede escuchar la voz de Dios para solucionar un conflicto.

Salmos 138:6 “Porque Jehová es excelso y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos.”

No podemos tener nunca la osadía de querer ser escuchados por Dios, cuando nuestra boca está llena de reclamos y exigencias. Pero podemos estar seguros que Él siempre atiende a quien se presenta con un corazón humilde.

Es verdad que en ocasiones las dificultades nos causan terror y miedo, pero Dios siempre se hace presente cuando tenemos un corazón humilde.

Que tus quejas, reclamos y frustraciones, no te quiten la preciosa oportunidad de escuchar la voz de Dios.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend