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Elegido por Él 1

Elegido por Él

“Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre.” Juan 15:16 (NTV)

Cuando se trata de elegir algo para nuestras vidas, siempre escogemos cosas que sean útiles o de provecho, algo que nos sirva y ayude en el futuro. Por ejemplo, cuando se trata de alimentos, no buscamos frutas o víveres en mal estado porque no serían de beneficio para nuestro cuerpo. Tampoco adquirimos ropa sumamente vieja cuando se trata de vestir, por lo general buscamos algo bueno y en buen estado.

Jesús dijo: “Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes.” Esta afirmación quiere decir que para Dios siempre serás una personal especial, de gran valor e importante. Recuerda que fuiste diseñado por el mismo Señor, entretejido en el vientre de tu madre, creado a su imagen y semejanza.

Independientemente cuál sea tu estado o lo que digan los demás de ti, para Dios eres y siempre serás una persona importante y útil. Te eligió porque tienes capacidades y sabe que puedes lograr grandes cosas. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:10. (RVR1960)

La pregunta es: ¿Crees lo que el Señor dice de ti o dudas de Su Palabra?

La Biblia dice que el que duda es una persona que tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. (Santiago 1:6)

Confía en lo que Dios dice de ti y no dudes de su palabra. Él te eligió y no te desamparará. Te ayudará a vivir para Él y suplirá tus necesidades. Pero también debes escuchar y ser obediente a las instrucciones que el Señor te da.

“Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas.” Apocalipsis 4:11 (NVI)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Las palabras en el mundo 2

Las palabras en el mundo

La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas; nunca hubo en el mundo tantas palabras, con tanto alcance, autoridad y albedrío.

(Botella al mar  para el dios de las palabras, Gabriel García Márquez)

Solía pensar que la palabra estaba en peligro, que la imagen la iba a desaparecer en un mundo que ya no lee y pierde día a día el dominio de la pronunciación. Pero acabo de leer este discurso de García Márquez y tengo que admitir mi error.

Efectivamente la palabra está más viva que nunca y fortalecida por la audiovisualización de todo. Las canciones, los memes, los videos, los mensajes de texto, todo requiere la palabra. Es imposible que desaparezca. Es imprescindible aún para explicar la imagen muda por más evidente que sea su significado.

La palabra finalmente no va a morir. Lo que temíamos no acontecerá y podremos seguir viviendo con ellas, en medio de ellas, a través de ellas. Todavía será posible el discurso, el ensayo, el poema, la conversación, la difusión del pensamiento, el relato y las discusiones. Todavía será posible increpar, protestar, arengar, persuadir, seducir, molestar, irritar, violentar a través de la palabra escrita y hablada. Todavía podremos contar la vida o la ficción y reproducir así el sentido de las cosas que existen.

Alguna vez escribí por ahí que había sido una gran idea que Dios dejara su pensamiento impreso. Fuera en piedra, en papiro, pergamino o papel, se podía multiplicar y transmitir su idea al mundo. La verdad es que todas la religiones y las filosofías que han llegado hasta nosotros lo han hecho a través de la palabra impresa.

Siempre he preferido el papel pero sospecho que un día, cuando yo ya no esté para verlo, sólo será posible comunicar la palabra a través de medios virtuales. Pero siempre serán las palabras, aunque sean unos y ceros transformados en bits, bytes, kilos, megas, teras y lo que sea que venga después.

Serán siempre las palabras codificadas para seguir contando el drama y la belleza de lo humano. Para seguir creyendo y para seguir decepcionándose. Para esperar y para desesperar. Para reír y para llorar.

Bianca Estela Sánchez nos advierte en su libro “Un mundo sin palabras” lo que podría ser: Era un mundo sin historias / Aburrido. Sin estrellas. / A veces hasta los sueños / eran páginas desiertas…

La palabra petrificada 3

La palabra petrificada

La palabra, desde el instante mismo en que es pronunciada, se hace temblor definitivo, temor diseminado, inquietante factura pendiente de cobro. Adquiere vida propia, circula por bulevares y callejones, se mete en viejas librerías y aguarda en oscuros desvanes. Se queda grabada en corazones ansiosos y es un eco constante en los recovecos del recuerdo. No tiene fecha de vencimiento, no reconoce fronteras, es implacable.

La palabra dicha en la tibieza de una alcoba, al amor de una piel, en el estertor de la pasión penetra el tiempo y la distancia como la misma simiente de la vida. Al pronunciarla uno se veía como heraldo de buenas noticias. Era ni más ni menos el príncipe encantador, el caballero cruzado, el deshacedor de entuertos, el fin de todas las búsquedas y todos los viajes. Cuando pasó el tiempo, la palabra pronunciada vino a ser promesa rota, discurso estéril, desilusión inconsolable.

La palabra escrita es ícono que identifica, resume, delimita y fija para siempre al escribiente. Es su monumento, su memorial, su testamento. Así como nos irrita cuando nos dicen “Te lo dije”, así nos restriega el alma que nos digan, “Tú escribiste…” No es que dicen que dijiste o que suponen que pudiste haber dicho. Es que está escrito. Es objetivo. No está sólo en el tiempo, sino en el espacio, en papel o en registro digital.

La palabra hablada en plataformas y estrados es más que aire en movimiento; además es sonido grabado, imagen capturada. Semejante a la palabra escrita, gracias a la “magia” de la televisión y el internet, se la puede repetir hasta la náusea y machacar los sentidos de la audiencia para beatificarte o destrozarte hasta la muerte.

Pero para qué estamos con cosas: a veces es maravilloso que la palabra pronunciada viva para siempre. Y capaz que lo sea también el que recibas el crédito por ello, aunque en esto último la experiencia demuestra que las oportunidades son harto más escasas. 

¿Qué hacer cuando uno ya no prestó oído a la vieja admonición: “Sean pocas tus palabras”? Lo dicho es una cárcel: la única esperanza es que un día puedas salir…  bajo palabra.

El dibujo 4

El dibujo

La señorita Sonnia miró el dibujo un rato. Miró a Acevedo y dijo: “Este dibujo no lo hiciste tú”. “Sï lo hice, señorita”, respondió mi compañero con una voz un poco temblorosa. “No, quiero que me digas quién te lo hizo”. “Lo hice yo, señorita”. “No. Por última vez dime, ¿quién te lo hizo?” Acevedo, rendido y con un hilo de voz, confesó: “El Parra, señorita”. “El Parra… ¿Quién es el Parra?”

Yo observaba este verdadero drama a cuatro pupitres de distancia; un drama, digo, para un chico de doce años que estrena su primer año en el secundario. Me levanté y dije quedamente: “Yo, señorita”.

Era nuestro primer trabajo de dibujo, para presentar nuestra familia. De buena onda le había hecho el dibujo a Acevedo porque me dijo que no tenía idea de cómo dibujar semejante cosa.

La señorita Sonnia me llamó, mandó a mi compañero a sentarse y miró largamente el dibujo de mi familia. Parado a su lado, yo sentía que el cielo de pronto iba a caer sobre mí. No recuerdo mucho los detalles pero ella parecía asombrada. Hizo algunos comentarios que están entre los más elogiosos que recuerdo de mí, que no son muchos, y se quedó con la lámina.

En el cuadro yo había desplegado a toda mi familia en un espacio ideal: una suerte de gran cocina comedor donde aparecíamos haciendo lo que yo encontraba característico de cada uno. No era una pieza de gran factura como los de Rojas a quien yo consideraba un genio para el dibujo o los de Alfaro, especialista en dibujar aviones y barcos de la segunda guerra mundial.

Creo que lo que mi profesora advirtió fue por una parte la atmósfera plasmada en esa imagen y por otra la captura de situaciones relativamente complejas para ser graficadas, como el tío Carlos leyendo el diario, mi papá arreglando unos zapatos y mi mamá inclinada preparando el almuerzo.

Hace ya más de medio siglo de ese episodio. A esta distancia debería confesar que lo pintado allí fue totalmente imaginario. No teníamos tal espacio y mi familia no gozaba del espíritu comunitario ni del disfrute reflejado allí. Heredé en realidad de ella más bien un desapego de los placeres del hogar, condición que combatí durante mis muchos años de casado y que retomé en este tiempo de soledad adquirida a un precio no pequeño.

Del dibujo  nunca supe más. Tal vez quedó entre los papeles de mi profesora como la crónica de un mundo que nunca fue…

Almas perdidas 5

Almas perdidas

Detrás de púlpitos y plataformas asoman las desnudeces del hombre. La débil talla de los dioses caídos se yergue y circula simple como el agua de los estanques. Las máscaras  yacen abandonadas en un rincón. El feble esqueleto de los tinglados se arrumba entre mesas desvencijadas y sillas rotas.

Esa es la otra cara de la imagen. El reverso del lustre, de las reverencias y de los títulos nobiliarios liquidados de a tres por mil en la universidad de los inventos. Es la magnífica parafernalia del poder y la fama que asombra a los incautos y adormece las conciencias con milenaria y sutil diligencia.

Las palabras se repiten. Las consignas desatan la emoción de la muchedumbre ahíta de emociones y huérfana de toda reflexión. El lugar común, la frase hecha, el argumento predecible, las arengas vibrantes convencen a los últimos renuentes y mete todo en la batidora de la unidad y el destino manifiesto.

En la orilla de los caminos, lejos de cenáculos y asambleas, los pálidos profetas vagabundos reviven las viejas imprecaciones, advierten a los desprevenidos peregrinos, preparan un camino por el que nadie transitará hasta que caigan los muros y las grandes construcciones sean destruidas, hasta que no quede esperanza alguna y ya sea demasiado tarde para las contriciones y los lamentos.

Taumaturgos, prestidigitadores, saltimbanquis, trovadores, colombinas, arlequines, bufones y tahures todavía tienen su agosto disponible en las santas convocaciones. Virtuosos de la alegoría y la anécdota convierten en imágenes de talla las viejas cuestiones fundamentales o las administran en cápsulas solubles en agua para aliviar un rato el dolor de la evidencia, la bofetada de la realidad que se halla justo a la salida de los inmensos edificios.

El cansancio de los dioses todavía no desborda la redoma de la paciencia. A pesar del hartazgo de entonaciones y palabras, de los gritos de la fiesta, queda en la suprema corte alguna esperanza o algún designio secreto que le dé todavía algo de tiempo a la sinrazón. Alguna misericordia que permita ver al menos un vestigio de cordura, de retorno a la fortaleza de la antigüedad.

“Quién nos diera un albergue de caminantes, una cabaña lejana donde restañar la sangre de la conciencia y que pudiésemos llorar sin reproches inoportunos la caída de los emblemas y la tragedia – que es nuestra tragedia – de las almas perdidas…”

Tentación del pasado 6

Tentación del pasado

…Y así seguimos remando contra la corriente empujados sin pausa hacia el pasado. Es una imagen maravillosa, que representa la condición humana. El pasado es un refugio seguro, una tentación constante y, sin embargo, el futuro es el único sitio donde podemos ir.”

(Marcela Serrano, “Natasha” en Diez Mujeres)

Si ustedes han seguido hasta aquí esta serie de artículos que comenzó el año 2012 recordarán varios títulos relacionados con el paso del tiempo, la nostalgia, la infancia, la inocencia; en suma, el pasado. Este pasaje de Marcela Serrano sin duda me ha descubierto. Pienso ahora que no es sólo una condición de las personas que van envejeciendo; tuve nostalgias del tiempo ido aún siendo un adulto recién salido de la adolescencia.

La atracción del pasado se explica, para mí, en el amparo que ofrece. Actúa como un linimento para el dolor del presente. Es la búsqueda de alguna inocencia, el consuelo de algún regazo tibio y sereno en el cual me escondí alguna vez, porque no conocía aún la rugosa y dura superficie de la comunidad humana adulta, con sus reglas y condiciones, con su letra chica, con sus cláusulas que vaporizan de entrada la ilusión de lo bonito. Con su técnica inevitable. Con su crudo realismo: “y, sin embargo, el futuro es el único sitio donde podemos ir”). Y sí. Así es no más…

Hace algunos años, en “Blues bajo la lluvia” hice un anticipo de mi futuro que a más de alguien puede parecer sombrío. Pero está lleno de honestidad (si me permiten la indulgencia de decirlo yo mismo):

“… A la hora del naufragio sólo quedará la razón de la conciencia, el informe lapidario de la realidad vivida; los sueños, las ilusiones, la pasión desbordada tal vez sean consultadas, pero sólo como evidencia circunstancial que difícilmente podrá aligerar el peso del resultado final. Testigo de cargo será la bitácora de los días y la prueba número uno para la fiscalía será sin duda el retrato del cuerpo doliente, triste vestidura de antiguas prestancias y energías disminuidas.

En el momento definitivo no hay manera de pedir perdón. Las palabras finales tienen un dramatismo hasta cierto punto inservible: son sólo palabras. Alivian algo, lo que nos recuerda que para sanar estaba la vida, pero uno la ocupó en el vértigo del yo desbordado, en la intensidad del cuerpo, en los negocios urgentes que demandaba el tiempo.”

Él es tu creador 7

Él es tu creador

“Entonces Dios miró todo lo que había hecho, ¡y vio que era muy bueno!” Génesis 1:31. (NTV)

Hay millones de personas que viven en este mundo, pero ninguno igual a ti. Dios te creó único, con un don espectacular y un propósito especial. El problema es que a veces, no tienes conocimientos de eso y crees que no eres capaz de lograr algo.

Dios dijo: “Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros. Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños que corren por el suelo. Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó.” Génesis 1: 26-27 (NTV)

Tú no eres cualquier creación, eres un ser único creado a imagen y semejanza de Dios. “Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara.” Salmos 139:16 (NTV) Por lo tanto, no hagas caso a opiniones de los demás. Valora tu vida y todo el potencial que Dios te ha dado. Tú no naciste para ser cola, sino cabeza. No estás en este mundo para vivir derrotado, sino para que camines de victoria en victoria.

No mires tus errores ni le des importancia a las acusaciones de tu mente, el perdón y el amor de Dios no dependen de nuestro comportamiento. Dios nos escogió, no por nuestras virtudes ni méritos, pues “…siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Romanos 5:8.

Sigue adelante y no hagas caso a ninguna voz que no sea de Dios. “…el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6). El Dios que te creó te llevará el resto del camino porque tiene un compromiso inquebrantable contigo. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1:9.

“Yo soy Dios, tu creador; yo te formé desde antes que nacieras, y vengo en tu ayuda…” Isaías 44:2 (TLA)

Oremos:

Padre que estás en los cielos, gracias por crearme, sé que cumplirás tus propósitos en mí, terminarás la buena obra que has iniciado en mi vida y será glorificado tu nombre. Eres fiel a tu palabra y confió en lo que harás en mí. Gracias por tu amor y misericordia.  Te amo Señor. Amén

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Vértigo 8

Vértigo

Para hacer una llamada de larga distancia el tío Carlos acudía adonde su primo Juvenal, a tres casas de la suya; el primo era uno de los poquísimos vecinos que tenía teléfono. Pedía a la operadora una conexión a Valdivia y ella solía decirle algo como, “Señor, hay dos horas de espera a Valdivia. Lo llamaremos cuando esté lista”. El tío se iba a su casa, seguía pintando la flamante reja de madera que había construido para el jardín y cerca de las dos horas regresaba a lo de su primo. Cuando llegaba la llamada, la operadora decía, “Su conexión está preparada, señor Asenjo. Espere, por favor. (…) Hable!”

Yo debo haber tenido unos ocho años entonces. Crecimos sin teléfono, sin televisión, sin automóvil. A los doce años, lo más lejos que había viajado eran 350 kilómetros al sur en un tren tirado por locomotora de vapor a un lugar llamado Retiro después ocho o nueve horas de trayecto.

El fin de esta divagación histórica es subrayar el impacto que puede tener en la vida de uno el abrumador desarrollo de las tecnologías de información y comunicación, del transporte, de la imagen y de otros aspectos fundamentales de la vida. Durante toda mi época de estudios, desde la primaria hasta finalizar la universidad no existieron las computadoras personales.

El mundo se ha convertido en un vértigo. Ayer leía que están saliendo teléfonos con inteligencia artificial que van a analizar todas las cosas que hacen los usuarios a fin de anticipar y proveer información sobre los lugares que uno visita, dónde sale a comer, qué libros compró, que programas de televisión uno ve y cosas así. Es decir, se convertirán en una especie de asistente personal virtual.

Es dramático ver todo cambiando frente a los propios ojos y en un lapso de tiempo tan breve. Si uno piensa en los milenios que pasaron entre la incorporación de la agricultura y la primera computadora personal y los pocos años entre el primer teléfono y los actuales smartphones, no queda más que esperar que la velocidad de las transformaciones va a aumentar geométricamente.

¿Seré capaz de asimilar tanto cambio en el espacio ridículamente pequeño de mi vida o sucumbiré cual especie incapaz de soportar la dinámica de una evolución cada vez más vertiginosa?

Preguntas que fastidian 9

Preguntas que fastidian

En una ocasión observé la imagen de una chica que se había caído de una bicicleta, entonces su acompañante le pregunta: ¿Estás bien? Y ella responde en forma graciosa: “Sí, solamente me quebré el brazo” Considero que a nadie le gustaría responder esta pregunta en ese estado, y a través de una fotografía cómica se manifiesta lo absurda que puede llegar a ser esa pregunta en una situación así.

Otros ejemplos se pueden observar con preguntas como: ¿cuándo te vas a casar? En el caso de un soltero, o cuando estás casado: ¿cuándo van a tener hijos? ¿Estás embarazada?

Tenemos un año de matrimonio, estoy felizmente casada, pero aún no está en nuestros planes una descendencia; sin embargo, a donde vamos debemos responder estas dudas y realmente es cansador.

La palabra de Dios dice: “Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.” Romanos 15:2 (RVR 1960)

Es este aspecto, muchos cristianos se acercan con buenas intenciones a preguntar, pero la realidad es que en lugar de ayudar a veces fastidiamos a los demás. Por esta razón, es fundamental ser sabios, de tal manera que edifiquemos con nuestra presencia a los que nos rodean.

Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.” Marcos 12:30-31 (RVR 1960)

En este pasaje bíblico el Señor manifiesta dos mandamientos que son mayores que cualquier otro; el primero es amar a Dios con todo nuestro ser y el segundo es parecido: “amar al prójimo como a ti mismo”. En este sentido, es preciso analizar si amo a las personas que me rodean: ¿Los trato como a me gustaría que me traten? ¿Me pongo en su lugar?

En esta oportunidad te animo a obedecer la palabra de Dios mostrando amor a tu prójimo pero con sabiduría; es decir, trátalo como te gustaría que te traten, preocúpate por ellos siendo de edificación y agrado para su vida, recuerda que un hijo de Dios debe buscar ser de bendición y no una piedra en el camino.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Yo escribí 10

Yo escribí

(Notas escritas en un bus en un viaje reciente de Córdoba a Villa María)

Solía escribir mucho cuando viajaba. Formulaba el bosquejo de un proyecto de educación o borroneaba apuntes sobre el liderazgo que ejercía en una comunidad juvenil. También escribía bastante poesía y leía un montón. Han pasado los años y la imaginación se ha vuelto más remolona. Hay días en que incluso me cuesta un mundo escribir el artículo para este blog. A veces noto que hay muchas variaciones sobre un mismo tema.
Por otra parte, la poesía se nota un poco agripada. Lejos parecen estar los días en que la sentía a flor de piel. Todo me provocaba un verso, una imagen, un decir a veces violento y apasionado, en otras ocasiones lento y sutil. Hay demasiada materia a mi alrededor: mucha oficina, mucho escritorio, mucha computadora, mucho trámite. Así como se va estropeando la armonía entre la mente y el cuerpo, se fractura también la necesaria sincronía entre el ser y el deber.
También va quedando menos espacio para los sueños. Se sueña más cuando se es joven. El curso de los días va acortando la distancia con el horizonte, con la línea final. Ahora es más un tiempo de perspectivas, de precisiones, de ir nutriendo el alma de los jóvenes con grandes proposiciones, darles a ellos el material para los sueños.

“Me senté en la cuneta de la esquina de la casa de mis amigos, la dibujé y le agregué las palabras necesarias para completar la impresión. Una tarde vi aparecer una luna inmensa detrás de las montañas de la Faja Seis (tal vez cerca de Huichahue) y salió toda clase de sentimientos que quedaron guardados en un libro que jamás publiqué. Una vez iba en un bus desde Viña a Santiago y por la ventana me invadió una abrumadora melancolía de pinos y rayos de sol tardío que quedó registrada en una libreta de tapas negras. Relaté las impresiones de mi primer viaje en avión a Bolivia: nunca había visto nubes debajo de mí y entre los espacios vacíos la paleta verde y marrón del mapa meridional. Estampé en otros cuadernos de viaje la critica de mis iras institucionales, de mis peleas descomunales con los señores del magisterio y la bronca conceptual contra las imposiciones doctrinales del numen occidental…”

Yo escribí.

Breve anatomía del poder (3) 11

Breve anatomía del poder (3)

(Tercera parte y final)

Se hace más notable esta dolencia cuando los líderes menosprecian o subestiman la educación y los principios básicos necesarios para la gestión eficiente de un país, una empresa o una agrupación religiosa. El líder se escuda en cierta intuición innata, en la experiencia o simplemente en la operación “mágica” del Espíritu Santo. Pocos de ellos tienen la sabiduría y la habilidad de reconocer sus limitaciones y tomar apropiado provecho de la asesoría profesional especializada sin ceder al temor de perder su ascendiente sobre la gente.
“Aquí vale la experiencia y no los estudios” o “El Señor toma de lo que no es para avergonzar a lo que es” son recurrentes justificaciones de aquellos líderes, con lo cual no sólo logran una excusa convincente para la mayoría menos ilustrada, sino que se asiste también a la verdadera consagración de la mediocridad como estilo de gobierno y de conducta.
Algunas observaciones finales: Una de ellas es la frecuente e intensa relación que suele haber entre el poder ilimitado y la acumulación desproporcionada del patrimonio material del líder, erario que en rarísimos casos le hubiera sido posible acumular en el ejercicio de su oficio o profesión anterior.
Otra, es la estructuración de un sistema protocolar y comunicacional destinado a sostener y elevar la imagen del líder. Se alaba la genialidad, la benevolencia, la humildad, la fortaleza moral, la condición casi paternal del líder y se crea a su alrededor un escenario de homenajes y de elocuentes y extensos títulos que preceden al simple enunciado del nombre. Todo este aparato tiene el evidente objetivo de legitimar y fortalecer la permanencia del líder, ya sea por el bien de la patria, la empresa o la institución religiosa.
Será muy ilustrativo para el lector reflexionar con alguna profundidad en Deuteronomio 17:16-20 y relacionarlo con la historia del rey Salomón relatada en los primeros capítulos de 1 Reyes. El primer pasaje advierte acerca de los peligros del poder ilimitado, el exceso de riqueza y el factor sexual. El segundo revela el origen y las consecuencias de no prestar oído a tan sabios y precisos mandamientos. Tal vez sirvan a la hora de aceptar y ejercer cargos de importancia en la vida política, empresarial o religiosa.
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           Para la audiencia perceptiva quedará en evidencia que este trabajo no es reciente. Hay algunas ingenuidades, algunas ausencias – como la soledad del poder – y la falta de oficio investigativo. Tanto el espacio como la cultura del medio no permiten tal emprendimiento. Por ello, me disculpo y agradezco su indulgencia.

(Este artículo ha sido especialmente reeditado para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Reverencia 12

Reverencia

En la actualidad adquirir una Biblia es sencillo, sólo se tiene que ir a una librería a comprarla; sin embargo, en la antigüedad la copia de las Escrituras se hacía a mano, por tanto, implicaba gran sacrificio y amor por la Palabra de Dios.

La historia manifiesta lo impresionante que era la reverencia al Señor por parte del pueblo Judío, por ejemplo: al momento de escribir el nombre de Dios no se podía introducir la pluma en la tinta otra vez, debía utilizarse otra nueva, tampoco se podía prestar atención a alguien en ese momento, aunque se tratase de un rey.

“En el temor del Señor hay confianza segura, y a los hijos dará refugio.” Proverbios 14:26

En el Judaísmo existía un temor genuino, precisamente por la confianza que tenían a Dios y el refugio que encontraban en Él.

¿Tienes reverencia a Dios? Otro dato que la historia nos muestra, acerca del temor al Señor en su pueblo, era el estar desprovisto de toda imagen, tal y como lo establecen las escrituras: “No te harás imagen delante de Mí.” (Éxodo 20:4) Por este motivo no pronunciaban su Nombre, aunque las letras estuvieran escritas o conocieran  las vocales.

Se trata de entender que Dios está más allá de lo que podemos tocar con las manos, e incluso de nuestros conceptos. La  concepción de: “no hagas una imagen” también quiere decir: “no te lo imagines y no pronuncies su nombre”, porque en el momento que vas pronunciar su nombre otra vez lo reduces a la dimensión humana.

“Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia.” Hebreos 12:28 (LBLA)

En este tiempo la reverencia a Dios se ha perdido en gran manera; por lo cual te animo a ser diferente y mostrar que estás agradecido a Jesús por el reino inconmovible que hemos recibido por parte suya, dando un servicio aceptable a Dios con temor y reverencia a su nombre.

Te animo a estudiar su palabra, tener reverencia y temor para actuar conforme a lo que Él ha ordenado. ¡Ten confianza segura en Él y permite que sea tu refugio!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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