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Dios me hace ver 1

Dios me hace ver

¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? pregunta un antiguo profeta a Dios. A causa de la violencia y la injusticia circundante estaba “sacado”, como se diría en Argentina. Pero la pregunta es rica en material para la reflexión.

En su enojo a causa de lo que observa a su alrededor se molesta con Dios. Lo increpa porque lo “hace ver” toda esa maldad.

Las frase activa en esta pregunta es me haces ver. Cuando uno ve tanta destrucción social diseminada siempre está tentado a preguntarle a Dios por qué no interviene. O por qué hace algo que no entendemos.

Pero preguntémonos: Dios ¿está “haciendo ver” algo al profeta? O puesto de otro modo, ¿es la voluntad de Dios que todo eso suceda? Afirmo solemnemente que no. Pero la pregunta surge a causa de ver tanta violencia e injusticia impune.

El criminal camina libre por la calle mientras que la gente justa debe encerrarse tras rejas y alarmas. El juez juzga según el momento político y las próximas elecciones. El policía extorsiona a un ciudadano o le roba. El funcionario mete la mano en la caja.

El texto muestra que Dios, en lugar de explicarse, le dice algo como: Haz algo tú. Deja de quejarte y abre la boca. O escribe, en este caso.

John Stott, un presbítero anglicano y pensador cristiano escribió en 1984 el extraordinario libro “La fe cristiana frente a los desafíos contemporáneos”. El título en inglés es mucho más potente: “Participación: Siendo un cristiano responsable en una sociedad no cristiana”. Cosas de los traductores: tal vez no les parecía muy espiritual. O era poco comercial.

Pocas veces he visto un estudio más lúcido y acertado en el análisis de la sociedad actual desde una perspectiva cristiana.

Me he quejado innumerables veces ante el Señor por la condición de nuestros países. Pero más me he quejado por la irritante ausencia de los cristianos, ocupados en cómo ser felices aquí en la tierra y más tarde eternamente en los cielos.

Alguna vez también se me dijo: “Escribe”. Y lo sigo haciendo, muchas veces a pensar mío. Pero me inclino con respeto ante el pastor Stott y les digo: háganse un favor, dejen ya de lado ese librito de autoayuda espiritual que están leyendo y compren “La fe cristiana frente a los desafíos contemporáneos”.

Nunca un libro les habrá estremecido tanto la vida…

Espero que así sea.

Rebelión revisitada 2

Rebelión revisitada

La forma más elemental de la rebelión, paradójicamente, expresa una aspiración por el orden

(Albert Camus, El hombre rebelde)

La condición humana es injusta y hay poco lugar para la esperanza. Albert Camus creía esto pero sostenía que viviría en rebeldía permanente contra esa realidad.

Dice en una parte del libro mencionado: “Éste (el rebelde metafísico) se alza sobre un mundo destrozado para reclamar la unidad. Opone el principio de justicia que hay en él al principio de injusticia que ve practicado en el mundo.”

La rebelión contra cualquier sistema se inspira en la idea de que una vez eliminado éste se construirá otro orden. Pero lo que observa Camus es que el rebelde cuando ha vencido se alza como un nuevo poder.

Y ese nuevo poder con toda seguridad será injusto y opresor – de una manera distinta al anterior pero injusto y opresor al fin. De ahí la desesperanza.

Me atrae y me convoca la rebelión. Tengo la esperanza de un orden más justo y liberador aunque sea una ilusión, pero no quiero vivir aceptando el orden actual.

Si no me rebelo estaría diciendo que acepto, o que no me importa, que haya dictaduras y democracias dictatoriales, destrucción del medio ambiente, violencia y manipulación institucional, abuso de autoridad, guerra, narcotráfico, trata de personas, pobreza, injusticia laboral.

Estaría diciendo que me conformo. Y no, no me conformo. Estaría diciendo que no me importa, y sí me importa.

Entonces tengo que usar la palabra, la imagen y la acción para protestar y para incitar a la rebelión, para explicar a quienquiera oírlo que las cosas no tienen que ser así, que la maldad en cualquiera de sus formas transgrede la libertad.

La palabra rebelión tiene mala reputación en ciertas esferas. Una vez distribuí unos panfletos por internet firmados por Canuto rebelde (en mi país “canuto” es el nombre despectivo que la gente le da a los evangélicos).

Un señor me respondió: “Lo que usted afirma es muy bueno pero lo descalifica la rebeldía. Hermano, la rebeldía no es de Dios”.

Si hay algo que mi cristianismo me dicta es rebelarme contra toda forma de injusticia y de maldad. Si “Dios está airado contra el impío todos los días” es porque la maldad lo enoja. Y a mí debe enojarme lo mismo.

La rebelión no puede ser sólo verbal. Hay que encontrar la forma en que se convierta en acción concreta.

Profetas como poetas 3

Profetas como poetas

He aquí la mano del Señor no es muy corta para salvar ni es su oído muy pesado para oír; pero sus iniquidades fueron separadoras entre ustedes, y entre ustedes y Dios, y sus pecados han causado que El esconda su rostro de ustedes para no oír.

(Isaías 59:1-2, traducción aproximada de una versión en inglés de la Tanakh)

Dios está disponible para salvar, para escuchar lo que le tengan que decir, pero su maldad los ha separado de Dios y ha escondido su cara de sus maldades.

(Isaías 59:1-2, versión periodística)

Muchos otros y muy bellos ejemplos se pueden citar para mostrar la riqueza de la versión poética de la profecía. Tanto la cantidad como la riqueza de las palabras dejan ver la enorme diferencia entre la versión periodística informativa de las palabras de Dios y la poesía.

Sería bueno que nos preguntemos por qué los profetas usaron profusamente el género poético para significar su mensaje sobre el pensamiento y el sentimiento de Dios.

¿Será que Dios habla mejor en poesía? ¿Será que esa forma del habla causa una huella mucho más profunda que la de una frase periodística informativa?

Una analogía que puede servirnos es la permanencia de la noticia y la del poema. La noticia cumple su objetivo al describir los hechos objetivos. Mañana o pasado, como dice Hugh Grant en Notting Hill, servirá para “envolver pescado”. Tal vez sea interesante pensar que esta imagen es aplicable ¡no sólo al papel de diario!

La poesía, por la manera en que dice las cosas, se extiende en el tiempo y puede ilustrar diversos momentos, distintos estados de ánimo. Incluso puede documentar realidades muy separadas en el tiempo. Eso permite leer a los profetas en clave contemporánea.

El diplomático y poeta Paul Claudel escribió: Oh poeta, tú nada explicas, pero gracias a ti todas las cosas se vuelven explicables. Nos preguntamos, de paso: ¿es posible que los poetas sean mejores diplomáticos que los ingenieros?

Para la gente que no aprecia la poesía su texto puede resultar incomprensible. Pero hay otras personas que habitan en el mundo, hay otras sensibilidades que advierten el sentido del verso.

Es interesante que en la traducción RVR1960 se pierde el hecho, percibido en la traducción de la Tanakh, que las maldades humanas separan a las personas no sólo de Dios sino que levantan muros entre ellas mismas.

El traductor interpretó dos conceptos claves como un simple redundancia. Parece ser que le faltó algo de piel poética…

Dinero y pecado 4

Dinero y pecado

En este mundo, compañeros, el Pecado, si paga el viaje, puede andar libremente y sin pasaporte, mientras que la Virtud, si es pobre, es detenida en todas la fronteras.

(Herman Melville, Moby Dick)

Meditación impertinente. Así podría calificarse esta afirmación de Melville si se tiene en cuenta que la dijo en una época en que el sentir religioso en los Estados Unidos era muchísimo más sensible de lo que es hoy. Aunque no se puede negar que tal sensibilidad permanece en los sectores más clásicos del ser evangélico. Así que  la expresión el pecado tiene vía libre si paga el viaje seguiría sonando irreverente.

Es innegable sin embargo la verdad que contiene. Consideremos algunos hechos.

Gobernantes, magistrados, congresistas, personeros de alto rango, policías, empresarios multinacionales, líderes religiosos que han mentido, abusado, violado y que se robaron todo siguen teniendo libre tránsito en las altas esferas, mantienen una alta intención de voto (!), rasgan vestiduras ante la corrupción ajena, en fin.

Piensen en la persona que paga sus impuestos bajo estricto apercibimiento de embargo, cárcel y escarnio público y que además mantiene un registro público impecable. Halla enormes obstáculos en todas las esferas para lograr fundar un negocio limpio, ser oído en la justicia o en el edificio municipal o simplemente para caminar por la calle con un mínimo de seguridad y orden.

Si se mira bien, lo que franquea todos los caminos es la plata. La educación, la conducta irreprochable, las buenas costumbres tienen que esperar atrás: ¡Que pasen los millones de los señores y las señoras! Porque aunque sea un dicho castizo y viejo, “Con plata se compran huevos”.

Lo que duele más no es que alguien ofrezca plata para sobornar al político, al juez, al policía, al funcionario, al ministro de la fe. Lo que destruye toda esperanza y lo que lo llena de bronca a uno es que el político, el juez, el policía, el funcionario y el ministro de la fe soliciten y/o acepten la plata. De esto no nos salva nadie. Nadie, a menos que como ya mencionamos aquí antes, la gente buena haga algo.

Pero la gente buena está muy ocupada en sus importantes asuntos: bienestar personal y familiar, seguridad ciudadana, iglesia o club, compras al contado y a plazo, tranquila jubilación y por añadidura la vida eterna.

Así que, don Herman Melville, las cosas no han cambiado mucho, ¿no le parece…?

Tedio 5

Tedio

Fue – como siempre – hace muchos años. Nuestro “grupo de jóvenes” predicaba en un parque llamado Quinta Normal. El hermano Aguilera, que ya no era tan joven, se dirigía a la audiencia que solía juntarse a escuchar: estaba aludiendo a la angustia del tiempo presente y la necesidad de buscar a Dios.

En un momento se vuelve hacia mí para preguntarme, siempre en voz alta: “¿Cuál es la palabra que estoy buscando aquí, hermano Benjamín…?” Yo, que seguía atento su mensaje, respondí presto: “¡Tedio!”

Ya en aquellos días, tan lejanos, el aburrimiento se estaba convirtiendo en un signo de los tiempos.

Lo recordé a raíz de lo siguiente que leí en el diario algún fin de semana:

Bajo el peso del tedio. La industria del entretenimiento crece pero sobran los aburridos. Una sociedad hiperestimulada, que procura la diversión constante, genera paradójicamente un aburrimiento que surge de una atención flotante y de la falta de sentido personal”

Entonces, me acordé también de estas otras palabras:

“He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.” (Ezequiel 16:49)

Para el tedio hay que tener tiempo. Es imposible aburrirse cuando uno está atareado u obligado a cumplir con las exigencias de la vida o cuando se está ayudando a los demás.

Lo de la abundancia de pan es relativo porque hay mucha gente que no dispone de eso. Pero digamos, como hipótesis de trabajo, que hay hartura de comida, soberbia y mucho tiempo para flipear canales o jugar horas enteras frente a la pantalla.

Noten que una de las consecuencias de esta condición es no haber fortalecido la mano del afligido y del menesteroso. Es decir, el que está oprimido o angustiado y el pobre.

El aburrimiento no es sólo una expresión de abundancia o de una obsesión por el propio bienestar emocional. También revela la pérdida de la solidaridad o del interés en lo otro, en lo que está fuera de nuestro círculo vital.

Novecientos canales de cable, millares de películas on demand, toda clase de plataformas de juego virtual, videos y redes sociales. Papas fritas, popcorn, sodas o helado. Horas y horas. La mezcla perfecta para aburrirse hasta la náusea y olvidarse del sufrimiento y la necesidad ajena.

Como dice el diario: Falta de sentido personal.

¿Y Dios...? 6

¿Y Dios…?

“No estoy de acuerdo”, me escribió una vez una joven cuando hacía el programa Entrelíneas en Chile. “El único que puede cambiar las cosas es Dios”. Yo había hablado acerca de algún tema de los que siempre me preocupan y había apelado a la participación de los cristianos en la esfera pública. “Además,  agregó, la Biblia dice que todo va a ir de mal en peor hasta que el Señor venga y si tratamos de mejorarlas vamos a atrasar su venida”.

No debemos juzgar severamente el razonamiento de la joven auditora porque no es más que la consecuencia lógica de la enseñanza que urge a los creyentes a no participar en las cosas del mundo porque no somos de él. Ya discutimos este punto antes aquí. Me pregunto otras cosas hoy día.

Si Dios es el único que puede cambiar las cosas y tiene el poder para hacerlo, ¿porqué no las cambia? ¿Le es completamente indiferente el dolor inenarrable de miles de millones de seres humanos?

Si es necesario, como sugiere mi auditora de entonces, que haya mucha maldad en el mundo para que Él venga, ¿no le parece que ya hay suficiente cantidad y que estaría muy bueno que todo ese mal terminara por fin?

¿Es verdad eso de que si cambia el corazón de las personas la sociedad cambia? Hay países con muchos millones de personas con corazones “cambiados” y la sociedad sigue su curso descendente.

Por supuesto, estoy siguiendo aquella línea de pensamiento. Yo creo que las cosas van por otro lado.

No creo en intervenciones “mágicas” de Dios para arreglar los problemas del mundo. Me parece que sus fieles tienen la responsabilidad histórica en entender los conflictos que afectan a la sociedad y participar activamente en la mejoría de las cosas hasta donde, en plena conciencia, les sea posible. Decir que eso “atrasaría” su venida, la pura verdad, es una conclusión insostenible si no impresentable.

Pocas veces en otras esferas del quehacer social he visto tantas excusas para evitar la participación sacrificada en la realidad social. Hay organizaciones y colectivos que a gran precio personal y aún económico luchan por mejorar los días de la gente.

Esa indolencia es más cruel cuando ni siquiera proviene de convicciones teológicas sino del deseo de disfrutar de paz y seguridad económica no importa a qué precio.

Es hora de preguntarse “¿Y los creyentes?”, en lugar de “¿Y Dios?”

¿Cómo marcar la diferencia en el mundo? 7

¿Cómo marcar la diferencia en el mundo?

Comentario de nuestra audiencia:

“No sé cómo marcar la diferencia en este mundo tenebroso.”

Hoy en día la maldad se ha vuelto tan común que hasta nos parece normal. Quizá sea por es0 que marcar la diferencia nos resulte difícil, pero la verdad es que lograrlo por nuestra cuenta es imposible. Por nuestras propias fuerzas no podemos hacer nada que impacte a los demás y lleve luz en medio de las tinieblas. No obstante, como seguidores de Cristo somos luz del mundo (Mateo 5:14-16) y esto nos da a potestad de salir y llevar un mensaje de esperanza para quienes lo necesitan. Si realmente quieres ser la diferencia en la actualidad, estos son algunos actos que puedes poner en práctica:

  • Responde con amor los actos de odio. No caigas en el mismo círculo vicioso de responder odio por odio (Mateo 5:38-41).
  • Haz el bien en todo momento, sobre todo cuando creas que es difícil (Hebreos 13:16).
  • Ofrécete a orar por otros. Escucha sus necesidades y acompáñalos en oración (Efesios 6:8).
  • Ayuda a quienes lo necesiten en la medida de tus posibilidades (Deuteronomio 15:11).
  • Muestra compasión por aquellos que están pasando por problemas (Gálatas 6:2).
  • Demuestra que Jesús cambió tu vida y ama a los demás como Él te ama (Juan 15:12).
  • Sé un buen amigo y muestra amistad sincera y verdadera (Juan 15:13).
  • Permite que los que te rodean te vean como un ejemplo de bien (Mateo 5:16).
  • No discrimines a las personas y utiliza los dones y talentos que Dios te dio para el bien de otros (Mateo 10:8).
  • Actúa cuando ves que hay maldad o injusticia. Callar también te hace cómplice (Proverbios 3:27).
  • Sé generoso con los demás. Dios recompensará tus sinceras intenciones (Proverbios 22:9).
  • Comparte el amor y esperanza que recibiste de Dios. La gente está en busca de esperanza y tú tienes la solución: Jesús (Marcos 16:15).

Aquí encontrarás más ideas: 4 maneras de marcar la diferencia en el mundo.

Recuerda que no estás solo en esto. Millones de personas, así como tú, están marcando la diferencia en los lugares donde se encuentran y tienen la plena confianza de que con Dios se puede todo. Así que no te desanimes y continúa siendo una luz que brilla radiante en medio de la oscuridad.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

El demonio en él… 8

El demonio en él…

Cuando vemos noticias como la de la familia de Colorado, donde la esposa estaba embarazada y el esposo la mató, no solo a ella, también al bebé aún no nacido y a las dos hermosas niñas que tenían 3 y 4 años…no podemos pensar otra cosa sino que se dejó llevar por el demonio.

Porque normalmente uno piensa que todo ser humano debe tener algo de bueno. Pero en el caso de este degenerado, no puedo yo encontrar nada bueno. Tan cínico y prepotente. Quiso engañar al mundo.

La verdad es que cuando lo vi haciendo las declaraciones de que si alguien sabía del paradero de su familia, a mi no me convenció. De hecho yo no sentí ninguna emoción y me pareció casi ridículo que ni siquiera se refería al embarazo de su esposa.

Creo que a todo el mundo le tiene que haber pasado lo mismo. No le creímos y por eso lo pudieron detectar como el homicida muy rápidamente.

Alguien hizo el comentario de que si alguien quería saber cómo era la cara del diablo, lo miraran a él.

Y es cierto. Nuestras mentes pueden divagar, pueden cruzarse diversos tipos de pensamientos en ella, pero la mayoría sabemos controlar los pensamientos negativos o contaminados con tanto que ocurre en el mundo. Hemos visto innumerables casos de supuestos buenos esposos que terminan haciendo actos aborrecibles.

Perdieron el control, y más importante aún, perdieron el temor del infierno. Hay gente que cree que el infierno no existe. Perdón, ¿no saben que la Biblia no miente? Por supuesto que existe el infierno y todos los que se dejen dominar por el demonio terminarán en él.

Los invito a que oremos por la familia de Shannan y por las almas de ella y sus criaturas, para que Dios las reciba en amor y les de paz y conformidad a sus familiares.El demonio en él… 9

Vendrá cuando menos lo esperes 10

Vendrá cuando menos lo esperes

“…cuando vean que suceden todas estas cosas, sabrán que su regreso está muy cerca, a las puertas.” Mateo 24:33.

Aunque no sepamos la hora exacta de cuándo regresará nuestro Señor Jesucristo, sí sabemos que Él viene pronto. Jesús dijo que antes de su venida, el mundo empeoraría. Países estarán enfrentados, habrá hambre, enfermedades y terremotos en diferentes partes del mundo. Pero sobre todo, “Abundará el pecado por todas partes, y el amor de muchos se enfriará…” Mateo 24:12.

Todos somos conscientes, y testigos, de que nuestra sociedad está cada vez peor. La Biblia dice que, tal como sucedió en tiempos de Noé, así también será cuando venga el Hijo del Hombre. (Lucas 17:26) Y, ¿cómo eran los días de Noé? Era una época de gran maldad en la tierra. Génesis 6:5 (NTV) dice: “El Señor vio la magnitud de la maldad humana en la tierra y que todo lo que la gente pensaba o imaginaba era siempre y totalmente malo.”

A diario vemos como las personas han perdido el amor al prójimo y lo único que hacen es lastimar. La pregunta es: ¿Estás preparado y listo para irte con el Señor? Puede que hayas escuchado muchas veces y desde hace años decir que Jesús viene pronto y hasta el día de hoy  no ha sucedido; pero la Biblia dice que aunque pase el tiempo, su palabra se cumplirá.

Medita un momento en lo que está sucediendo en el mundo y las palabras que Jesús dijo referentes al tiempo antes de su regreso, te darás cuenta que todo se está cumpliendo.

Que no te sorprenda el regreso de Jesús, porque vendrá secretamente para llevarse a Su Iglesia de este mundo. En un abrir y cerrar de ojos, cada creyente será arrebatado para ir al encuentro del Señor.

Preparémonos y estemos atentos, que el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo esperemos.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De la tentación e ideas afines 11

De la tentación e ideas afines

El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra sobre ella

(Jesús en Juan 8:7)

Agregaré un par de ideas más al artículo “La tentación de no pecar” y ya. Todo esto del pecado es un asunto espinoso y no conviene adentrarse mucho. Pronto saltan las insuperables diferencias entre quienes sostienen diversos puntos de vista.

El Maestro sugirió no tirar piedras en este tema. Y tengo que decir antes de nada justamente eso: no tengo autoridad para tirar piedra alguna. En Argentina dicen que todos tenemos algún muerto en el placard. Me explico, creo.

Decía en el artículo anterior que tal vez fuera didáctico decir algo sobre caer en pecado. Es sintomático que cuando la gente escucha esta frase inmediatamente la relaciona con lo sexual. Nadie dice que alguien que miente, que roba, que envidia, que chismea, que se enriquece con la plata de la grey cayó en pecado. Parece que sólo se cae en el terreno sexual…

Aparte de que el verbo “caer” es harto impreciso, por no decir equívoco. Aún en las situaciones más extremas, cuando parece que no hay otro recurso, uno igual decide un curso de acción u otro; no es que tropieza y de pronto se encuentra en la situación.

Yo exceptuaría de esto a situaciones de profundo desorden mental, bajo la acción de alguna sustancia o de tortura, donde es posible decir que no hay una decisión moral. En situaciones normales uno siempre resuelve en algún momento lo que va a hacer, sea bueno o malo. Lo escribo en cursivas porque sobre eso también hay discrepancias.

Y para cerrar el tema, por mi parte al menos, digamos que siempre hay un componente social, un elemento estructural en la maldad. Especialmente cuando es institucionalizada. Gobernantes, políticos, jueces, policías, empresas, operadores sociales, propagandistas conforman un contundente cuerpo de influencia y acción que puede enfermar a una sociedad y contaminarla con conductas destructivas.

A mis antiguos maestros bíblicos les molestaba mucho eso del pecado social. Como buenos hijos de su cultura individualista y personalista no aceptaban que buena parte de la maldad individual es producto necesario del sistema político, económico y cultural de un país. Ellos no entendían que nuestras democracias distan mucho de ser verdaderamente representativas y justas. Que por acá abajo las cosas son anchas y ajenas.

Eso sería todo sobre tentaciones y asuntos relacionados. Gracias por leer.

¿Puedes amar a alguien muy malo? 12

¿Puedes amar a alguien muy malo?

Pienso que cuando algo nos parece injusto queremos hacerlo notar, queremos que se haga justicia, porque tenemos la tendencia de querer ayudar, querer hacer el bien, querer que reine el bien.

Hay situaciones y hay personas con las que yo honestamente confieso, que no creo que pueda dar amor. Cuando veo que hay gente tan mala y encima cínica, tengo que confesar que no les puedo demostrar amor. Los rechazo.

Dime tú. ¿Piensas que puedes amar a alguien que sabes que es… por ejemplo, un pederasta? ¿Amarías a alguien que ha torturado a otros? ¿Puedes amar a alguien que ha destruido un país y ha hecho que todos sufran de hambre y necesidades?

Hay quienes dicen, que: “claro, es fácil amar a los bondadosos, a los que hacen bien, se portan bien. Lo difícil precisamente es aprender a amar a esos otros”. Y es verdad que Dios sí los ama, como seres humanos, como Su creación que son…pero – PERO- no ama lo que hacen, no ama lo que hacen mal, no ama lo que les encadena a la maldad.

Con Dios aunque muchos no lo quieran ver así no hay grises. Lo que no está bien, está mal. No hay medias tintas. No hay nada medio bien o medio mal. Y siempre he dicho que para Él una mentira es tan pecado si le quieren poner ese calificativo, tan pecado como matar a alguien. Nosotros, los seres humanos, una vez más, como siempre, queriendo ser mejores que Dios, o sintiéndonos más “inteligentes” que Dios, decidimos que no puede tener el mismo castigo una persona que mata que alguien que roba. Y así hemos hecho nuestras leyes. Ha funcionado. ¿Ha funcionado? No estoy totalmente convencida. Seguimos viendo casos extraños, casos que no podemos comprender qué les pasó para que se comportaran de esa manera, para que hicieran la barbaridad que hicieron. Siguen existiendo quienes se creen más “vivos” que los demás y son capaces de atropellar y de pisotear, o de usar, de manipular, de atravesársete o meterse delante de ti en una larga fila. Sigue habiendo quienes se creen más que todos los demás y son capaces de mentir abiertamente pensando que no van a sufrir consecuencias. Esas consecuencias son a causa de nuestras acciones, no es como algunos dicen: “castigo de Dios”. Siempre hay “vivos”. Siempre hay el que piensa que puede transgredir las leyes y salirse con la suya. Siempre hay alguien que se deja llevar por la maldad. Se deja controlar por sus malos pensamientos. Es posible que todos los tengamos, (los malos pensamientos, en ciertos momentos de nuestra vida o por ciertas circunstancias) pero solo algunos nos dejamos dominar por ellos. Esa es la madurez, el no dejarnos dominar por impulsos o por pensamientos, o por ocurrencias.

Que Dios nos ayude, que cada vez evolucionemos más y crezcamos en amor, en justicia, en valores, en ética, en equidad, en armonía, en paz, en humildad y  que nos acerquemos más al ideal que Él, nuestro Amado Dios quiere que nosotros lleguemos a ser. Bendita sea la misericordia y la gracia de Dios, que con ella fuimos lavados de toda maldad, y que como a Pablo, nos baste Su gracia maravillosa y sea todo lo que necesitemos. (2 Corintios 12:9)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Lo importante es que tu corazón esté limpio 13

Lo importante es que tu corazón esté limpio

“Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén.  Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán”. Lucas 13:22-24

Tristemente no todos podrán gozar una eternidad con Cristo, sino sólo aquellos que tengan el corazón limpio. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Mateo 5:8

No importa de qué denominación o congregación seas, si tu corazón no está limpio, lamentablemente, no podrás ver a Dios ni pasar la eternidad con Él. De nada sirve que tengamos años en la iglesia y sigamos mintiendo, odiando, codiciando, robando y dando mal testimonio. No es bueno engañarnos a nosotros mismo, es mejor examinar nuestro corazón y ver cómo estamos delante de nuestro creador.

Jesús dijo: “No todo el que afirma que yo soy su Señor entrará en el reino de Dios. Sólo entrará el que obedezca a mi Padre que está en el cielo. Vendrá el día en que muchos me van a decir: “Tú eres nuestro Señor, nosotros profetizamos en tu nombre, y por ti echamos fuera demonios. Además hicimos muchos milagros en tu nombre”. Entonces les diré claramente: “Nunca los conocí, apártense de mí, porque ustedes se dedicaron a hacer el mal.” Mateo 7:21-23 (PDT)

Si hay pecado en nuestra vida, es mejor humillarnos y ponernos a cuentas con Dios, no olvidemos que somos el templo del Espíritu Santo y que Él no puede habitar en un corazón contaminado.

Pidamos perdón al Señor todos los días y busquemos con perseverancia llenarnos del Espíritu Santo, porque una vez que el Espíritu de Dios desciende sobre nuestra vida, nunca volvemos a ser igual.

Que este tiempo nos sirva para reflexionar sobre nuestra condición espiritual y buscar a Dios con todo nuestro corazón. Acerquémonos al trono de la gracia de nuestro creador y recibamos su misericordia y gracia.

Que tu mayor necesidad este día sea ser lleno del Espíritu Santo.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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