Mandamientos Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Mandamientos”

No te guíes por la vista

Se cuenta que un piloto de una importante línea aérea de los Estados Unidos fue enviado otra vez a la escuela de pilotos para que “refrescara su memoria” sobre cómo acercarse a un aeropuerto y aterrizar. Además de que temporalmente le retiraron su clasificación de capitán.

Aunque tenía doce años de experiencia como piloto comercial, había ignorado las ayudas de navegación que tienen los aviones a bordo a la hora de aterrizar. En su lugar se había dejado guiar por la vista, por lo que se equivocó y en vez de aterrizar donde debía, lo hizo en un pequeño aeropuerto a cincuenta kilómetros de distancia.

La gente del pueblo aplaudió y lo tuvo como un héroe por haber logrado que aquel gigantesco avión pudiera aterrizar en una pista corta y estrecha destinada a avionetas. Dieron su nombre a una calle y los jóvenes llevaban su fotografía en las camisetas. Sin embargo, la compañía aérea pensó de otra manera y castigó apropiadamente al piloto por desobedecer las normas de navegación y poner en peligro a los viajeros y al avión.

Y pese a que los 300 habitantes del pueblo firmaron y enviaron una petición de perdón alegando que un error lo tiene cualquiera. La compañía aérea no tuvo en cuenta esta solicitud.

Existen muchas ocasiones en las que guiados por nuestros conocimientos, vista o percepción, hacemos las cosas sin tener en cuenta las leyes divinas, solamente basados en nuestra opinión y experiencia. Es justamente ahí donde surgen los mayores problemas porque decidimos poner de lado el manual que Dios nos ha dejado, sus normas, y hacemos las cosas a nuestra manera.

Puede ser que ese piloto haya logrado aterrizar bien, y puede suceder que pese a hacer las cosas a nuestra manera no veamos las consecuencias o el lado malo, pero lo cierto es que no terminaremos bien si no seguimos las reglas divinas.

“Cumple los requisitos del Señor tu Dios y sigue todos sus caminos. Obedece los decretos, los mandatos, las ordenanzas y las leyes que están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y dondequiera que vayas” 1 Reyes 2:3 (NTV)

Aunque no entiendas muchas cosas de los mandamientos de Dios, síguelos, es la única forma en la que podremos ver cumplidos los planes de bien que nuestro Padre tiene para nuestras vidas.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

La Biblia, el único libro…

La Biblia es el único libro que puede darte esperanza, consuelo, sabiduría, nuevas fuerzas, salud, paz, años de vida y un futuro lleno felicidad. Es el único libro que puede cambiar tu vida, alimentar tu espíritu y protegerte de cualquier ataque o peligro al que estés expuesto.  Sus enseñanzas, recomendaciones, consejos, mandamientos e historias han sido escritos con el propósito de ayudarte a vivir una vida abundante y prepararte para la eternidad.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” 2 Timoteo 3:16-17.

Si estás enfrentando algún problema o dificultad, acude a la Biblia, tiene consejos para toda edad y para toda situación. Es a través de la Biblia que Dios te hablará y guiará a hacer lo correcto, porque Él habla a su pueblo y a aquellos que le buscan por medio de Su palabra. El Señor dice: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Juan 10:27-28.

Te animo a leer la Biblia y poner en práctica todo lo que leas, si lo haces, prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas.

“Si escuchas los mandatos del Señor tu Dios […] y los obedeces cuidadosamente, el Señor te pondrá a la cabeza y no en la cola, y siempre estarás en la cima, nunca por debajo. No te apartes de ninguno de los mandatos […], ni sigas a otros dioses ni les rindas culto.” Deuteronomio 28:13-14 (NTV) 

Asegúrate de leer la Biblia de manera regular y continua, que sea la máxima prioridad en tu vida.

“Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán.” Proverbios 3:1-2.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Nueva vida en Él

“Ustedes bien saben que, por medio del bautismo, nos hemos unido a Cristo en su muerte. Al ser bautizados, morimos y somos sepultados con él; pero morimos para nacer a una vida totalmente diferente. Eso mismo pasó con Jesús, cuando Dios el Padre lo resucitó con gran poder.” Romanos 6:3-4 (TLA).

El bautismo es un acto de obediencia al Señor en la cual un cristiano después de haber aceptado Jesús como Su Señor y Salvador es sumergido en agua, lo cual simboliza el fin de un modo de vida y el comienzo de algo nuevo. Es decir, que cuando nos bautizamos empezamos a vivir siendo obediente a los mandamientos de Dios. Sin embargo se necesita de una cierta madurez para tomar esta decisión y permitir que el Señor de ahora en adelante dirija nuestras vidas.

Entonces, ten presente que el bautismo es importante puesto que es un acto de obediencia en el cual una persona hace una proclamación pública de fe demostrando su nueva vida en Cristo. 

Y tú ¿Ya decidiste dar ese paso de obediencia?

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Amas a Dios ¿y a tu prójimo?

“Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” Mateo 22:39-40  (RVR1960)

El segundo mandamiento más importante que depende toda La Biblia es amar a nuestro prójimo, y muchas veces un “me cae bien” no parece representar la clase de amor que surge del texto bíblico. Suele pasar que cuando tenemos situaciones de conflicto con alguien tendemos a alejarnos o no hablarles más, sin embargo Jesús dice en su Palabra: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” 1 Juan 4:20  (RVR1960)

Por lo tanto es importante obedecer estos dos mandamientos que resume toda la ley y los profetas. Recuerda que nuestro amor a Dios será genuino y no solo de palabra, cuando seamos capaces de amar también a nuestro prójimo.

Por Cristhian Castillo

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Por qué Dios quiere que obedezcamos?

Para algunos, seguir a Jesús significa obedecer un sinnúmero de reglas y estar prohibido de hacer una lista de cosas. No entienden por qué tenemos que vivir bajo leyes y mandamientos si, se supone, Dios nos da libre albedrío. Esto puede parecer esclavizante para muchos y es por esa razón que rechazan a Jesús. Sin embargo, los límites existen por una razón y eso se puede entender cuando lo comparamos con los deportes.

El orden en los deportes

Cuando empecé a practicar un deporte, lo primero que hice fue aprender los movimientos básicos y continué entrenando. Sabía qué cómo debía moverme y cuál era la postura ideal de mi cuerpo para cada jugada. Me concentré tanto en eso que luego me di cuenta que en todo ese tiempo había estado pasando por alto el límite del campo. Cada línea pintada sobre el suelo estaba allí por un propósito, pero yo lo había ignorado por completo. El resultado es que cada vez que participaba un partido, perdía porque mis jugadas salían fuera del campo. Esto es frustrante porque mi contrincante gana puntos gracias a mis errores.

En la vida sucede algo parecido. Queremos libertad para hacer lo que se nos plazca y tenemos cierto desdén por las reglas. Pero cuando nos damos cuenta de que estamos perdiendo algo valioso o cuando enfrentamos las consecuencias de nuestras malas decisiones, recién apreciamos los límites.

Dios no estableció leyes y mandamientos porque quiere ser un tirano. Él las puso porque quiere protegernos y desea lo mejor para nosotros. Sin reglas hay caos. Él sabe esto y por eso nos pide obediencia: para que estemos seguros bajo la protección de sus mandamientos.

¿Imaginas cómo sería la vida si no existieran las normas de tránsito? Habrían incluso más muertes todos los días. Las normas existen para salvarnos la vida y mantener el orden en la ciudad. De la misma manera, Dios quiere cuidar nuestra integridad física y espiritual; por eso puso normas y mandamientos.

Si empezamos a ver la situación desde esta perspectiva, obedecer a Dios no es tan complicado como parece.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Bendición en la obediencia

Cuentan que cuando Livia hubo logrado que su imperial esposo, Augusto, no le negase nada, los demás romanos le pidieron el secreto de su éxito, a lo que ella contestó:
– Yo lo gobierno obedeciéndole a él primero.
Lo mismo sucede en nuestra relación con Dios; si somos obedientes Él nos bendice.
En la Biblia encontramos muchas historias acerca de la obediencia y la bendición que ésta trajo sobre aquellos que siguieron los consejos y mandamientos de Dios.
Muchas veces queremos la bendición de Dios pero no estamos dispuestos a cambiar nuestras vidas ni a seguir los mandamientos del Señor, queremos hacer todo a nuestra manera y lo único que logramos es ir de un fracaso a otro.
Deuteronomio 28:1 (NTV) dice: “Si obedeces al Señor tu Dios en todo y cumples cuidadosamente sus mandatos que te entrego hoy, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las demás naciones del mundo”.
La clave para tener una vida bendecida está en obedecer primeramente a Dios. Cuando seguimos sus mandamientos y buscamos su voluntad todo lo que hacemos prospera y vamos cumpliendo la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.
A veces la gente cree que Dios tiene “favoritos” y que sólo bendice a algunos de sus hijos, o que el Señor se ha ensañado con ellos y por eso todo les sale mal. Sin embargo, no se dan cuenta que han sacado a Dios del primer lugar en sus vidas, van a la iglesia sólo los domingos o lo buscan solamente cuando necesitan urgentemente su ayuda.
“Cumple los requisitos del Señor tu Dios y sigue todos sus caminos. Obedece los decretos, los mandatos, las ordenanzas y las leyes que están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y dondequiera que vayas” 1 Reyes 2:3 (NTV)
Si hasta ahora has estado viviendo a tu manera sin prestar atención a los mandamientos de Dios y sin consultar con Él tus decisiones antes de tomarlas, te invito a reflexionar y a acercarte nuevamente a Dios, confíale tus planes y búscalo, Él te está esperando y desea bendecirte.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Lo que sale del corazón

“Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.”

Marcos 7:15 (RV60)

El capítulo siete del evangelio de Marcos relata que los escribas y fariseos observaron cómo los discípulos de Jesús comían pan sin lavarse las manos y por eso los criticaron. El lavamiento de manos era una tradición impuesta por los ancianos, pero Jesús les dio una respuesta profunda.

“Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.”

Marcos 7:6-7 (RV60)

Cristo les reprochó que ellos interpretaran los mandatos de Dios a su manera y obligaran a la gente a seguir decretos de hombres, algo que ocurre en estos días; ritos y costumbres que se disfrazan de religiosidad y apartan a las personas de una relación real y sincera con Dios, incluso personas que servían al Señor dejaron a un lado la Palabra y obligaron a otros a seguir sus propias ideas.

Lo que sale del corazón, acciones y palabras, si no están fundamentadas en las escrituras, el amor y la justicia de Dios, son realmente contaminantes, porque al estar lejos del Señor solamente podrá salir robo, mentiras, homicidios, maledicencias. Esto no sólo afecta a la persona que habla sino a los que la rodean.

Jesús es la esperanza para este mundo lleno de maldad, Él puede transformar vidas, restaurar corazones, renovar la mente y cambiar la forma de hablar de las personas que le entregan su vida para mejorar personalmente y ser de bendición para muchos. La Biblia ayuda a discernir lo que es una palabra de hombre y lo que realmente proviene de Dios.

¿Qué sale de tu corazón? ¿Edificas a otros? ¿Sigues a Jesús?


Por Carlos E. Encinas



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Es Cristo el Señor de tu vida?

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46.

Jesús dio un claro ejemplo a sus discípulos de las personas que escuchan y obedecen sus enseñanzas. También de aquellas que oyen su palabra, pero son desobedientes a sus mandamientos. Afirma que la persona obediente nunca será destruida por los problemas o circunstancias de la vida; en cambio, el que escucha sus enseñanzas y no las obedece será completamente destruido.

¿Sabes lo que significa llamarle Señor a Jesús? Significa, mostrar obediencia absoluta a su palabra, es entender que Él tiene el poder y la autoridad sobre tu vida. Es darle el control de todas las áreas de tu ser y confiar en su voluntad, aunque las circunstancias no sean como tú esperas.

Si el Señor dice: “Ama a Dios con todo tu ser y a tu prójimo como a ti mismo.” “Honra padre y madre.” “Ama a tu esposa tal como Cristo amó a la iglesia.” “Respeta y sométete a tu esposo, como conviene en el Señor.” “No te entregues al pecado sexual, no rindas culto a ídolos, no seas ladrón, avaro, una persona que insulta o estafa”, entonces, debo escuchar y obedecer.

Solamente si obedeces puedes decir que Jesús es tu Señor. Pero si no hay obediencia, entonces eres de los muchos que dicen ser “cristianos”  pero viven a su manera. Jesús dijo: “El que me ama, mi palabra guardará.” Juan 14:23.

No olvides que no todos los que digan, Señor, Señor, entrarán en el reino de los cielos, sino los que hacen la voluntad del Padre que está en los cielos. (Mateo 7:21)

Si has vivido en desobediencia y desordenadamente, cambia tu actitud y empieza hoy a obedecer. Recuerda que Jesús murió por ti y te dio una nueva vida para que seas libre. Piensa en tu forma de actuar y vive para Cristo, quien resucitó por ti y preparó un lugar en los cielos.

No seas un oidor solamente, obedece y pon en práctica las instrucciones de Dios. Caso contrario, solamente te engañas a ti mismo.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Permanece en Él si quieres tener éxito

¿Quieres que Dios cambie tu vida y tener éxito en todo lo que hagas? Jesús dijo: “Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí.” Juan 15:4-5. (NTV)

Si anhelas que este 2019 sea un año diferente para tu vida, la clave es que permanezcas en Jesús porque sin Él nada somos, ni dada podemos hacer. Esto quiere decir que debes creer en Dios y obedecer sus mandamientos. “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.” Juan 14:15-16.

No es con tus fuerzas que lograrás cambiar tu vida, alcanzar tus metas, realizar tus planes o enfrentar tus desafíos. Sólo Dios, por medio de su Espíritu, puede darte la capacidad de hacer Su voluntad y que lo honres con tu manera de vivir.

Si has llevado una vida a tu manera hasta el día de hoy, reconoce este día que necesitas a Jesús en tu vida y que sin Él nada podrás lograr. Pídele que te ayude a permanecer en Él y ser obediente a su palabra. Entrega todas tus preocupaciones a Dios en oración, como dice las escrituras, y confía en Él.

No olvides que Dios es el que produce en nosotros el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Filipenses 2:13) y que el éxito de la vida cristiana está en obedecer la palabra de Dios. “Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas.” Josué 1:8 (NTV)

Que este 2019 sea para ti un año de agradar a Dios y permanecer en Él.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Todo lo que tienes es gracias a Él, no lo olvides

“Tengan cuidado de no olvidarse del Señor su Dios. No dejen de cumplir sus mandamientos, decretos y leyes que les he ordenado hoy. Cuando hayan comido y estén satisfechos, y vivan en las buenas casas que hayan construido, y vean que sus vacas y ovejas han aumentado, lo mismo que su oro y su plata y todas sus propiedades, no se llenen de orgullo ni se olviden del Señor su Dios, que los sacó de Egipto, donde eran esclavos.” Deuteronomio 8:11-14.
Cuando estamos en problemas o tenemos necesidades, buscamos a Dios con todo nuestro corazón. Pero a veces, cuando somos bendecidos y gozamos de tiempos buenos, nos olvidamos de Él. Olvidamos que todo lo que tenemos es gracias al Señor, por eso Él nos dice y alerta. “Tengan cuidado de no olvidarse del Señor su Dios. No dejen de cumplir sus mandamientos, decretos y leyes que les he ordenado hoy…”
No cometas el mismo error y pecado que el pueblo de Israel cometió. Después de ser liberados de la esclavitud y ver grandes milagros de Dios, la mayoría de las personas se habían olvidado de Él y de las cosas que había hecho para sacarlos de Egipto. Muchos de ellos ya ni se acordaban de las señales ni del poder de Dios que vieron con sus propios ojos.
Ten cuidado con la comodidad y el orgullo. No te olvides de Dios y de las cosas que Él ha hecho por ti. Recuerda que gracias a Él tienes vida, salud, alimento y todo lo necesario para seguir adelante.
Dios es quien te colma de favores y misericordias. Hónralo en todo tiempo, sirviéndole y amándole de todo corazón sobre todas las cosas. Vive una vida agradable para Él y reconoce todos los días que Él es el Señor. Todo lo que tienes es gracias a Él.
El Señor dice: “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” Deuteronomio 4:9
Aparta un tiempo cada día para estar a solas con Dios y agradécele por todas sus bendiciones.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Preguntas que fastidian

En una ocasión observé la imagen de una chica que se había caído de una bicicleta, entonces su acompañante le pregunta: ¿Estás bien? Y ella responde en forma graciosa: “Sí, solamente me quebré el brazo” Considero que a nadie le gustaría responder esta pregunta en ese estado, y a través de una fotografía cómica se manifiesta lo absurda que puede llegar a ser esa pregunta en una situación así.

Otros ejemplos se pueden observar con preguntas como: ¿cuándo te vas a casar? En el caso de un soltero, o cuando estás casado: ¿cuándo van a tener hijos? ¿Estás embarazada?

Tenemos un año de matrimonio, estoy felizmente casada, pero aún no está en nuestros planes una descendencia; sin embargo, a donde vamos debemos responder estas dudas y realmente es cansador.

La palabra de Dios dice: “Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.” Romanos 15:2 (RVR 1960)

Es este aspecto, muchos cristianos se acercan con buenas intenciones a preguntar, pero la realidad es que en lugar de ayudar a veces fastidiamos a los demás. Por esta razón, es fundamental ser sabios, de tal manera que edifiquemos con nuestra presencia a los que nos rodean.

Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.” Marcos 12:30-31 (RVR 1960)

En este pasaje bíblico el Señor manifiesta dos mandamientos que son mayores que cualquier otro; el primero es amar a Dios con todo nuestro ser y el segundo es parecido: “amar al prójimo como a ti mismo”. En este sentido, es preciso analizar si amo a las personas que me rodean: ¿Los trato como a me gustaría que me traten? ¿Me pongo en su lugar?

En esta oportunidad te animo a obedecer la palabra de Dios mostrando amor a tu prójimo pero con sabiduría; es decir, trátalo como te gustaría que te traten, preocúpate por ellos siendo de edificación y agrado para su vida, recuerda que un hijo de Dios debe buscar ser de bendición y no una piedra en el camino.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Amas a Dios?

Jesús dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” Mateo 22:37 (NTV)

Qué fácil es decir “Amo a Dios” pero, ¿demostramos realmente que lo amamos? El Señor en su palabra nos dice: “Si me amáis, guardad mis mandamientos. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. ” Juan 14:15,21 (RVR1960)

El verdadero amor a Dios se demuestra obedeciendo sus mandamientos y poniendo en práctica sus principios (1 Juan 5:3). Muchos podemos decir que amamos a Dios, pero si no estudiamos, meditamos y ponemos en práctica su palabra, entonces lo que decimos es mentira.

El que verdaderamente ama a Dios:

   – Guarda sus mandamientos. “Si me amáis guardad mis mandamientos.” Juan 14:15. La obediencia es el resultado y fruto de nuestro amor por Dios. Si el amor que tienes a Dios es verdadero entonces vivirás en obediencia a su palabra.

   – Ama a su hermano. “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” 1 Juan 4:7-8.  Nadie que ama y conoce a Dios puede albergar odio en su corazón y estar enojado con su hermano. Si has tenido una discusión con tu prójimo, necesitas pedir perdón o perdonar.

   – Odia el mal o pecado. “Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra.” Salmo 97:10. La persona que ama a Dios no se relaciona con el pecado y rechaza el mal. Si tu prioridad es agradar al Señor, serás radical para alejarte de todo aquello que no agrada a Dios.

   – Soporta la tentación. “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.” Santiago 1:12 (RVR1960). Una persona que ama es fiel al amor de su vida. Si tu amor por Dios es leal te mantendrás firme y resistirás la tentación.

Estas actitudes son las que caracterizan a una persona que ama a Dios, ¿crees que aún te falta desarrollarlas? No te preocupes, es un proceso que no se logra de la noche a la mañana, pero que con la ayuda de la palabra de Dios y su Espíritu Santo lo lograrás.

Que a partir de hoy, amar a Dios y reflejar ese amor a través de nuestros actos sea nuestra prioridad.

“Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él. En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados. Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto, sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros. Nadie jamás ha visto a Dios; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor llega a la máxima expresión en nosotros.” 1 Juan 4:9-12 (NTV)

Oremos:

“Señor, guarda tu palabra en mi corazón y enséñame a ponerla por obra en cada asunto de mi vida. Quiero amarte como tú mereces y vivir para ti. Encomiendo mi vida en tus manos y estoy dispuesto a obedecerte, en el nombre de Jesús. Amén. “

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Chariot Tracking Code

Send this to a friend