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Gracia ante los ojos de Dios

La Biblia, en Génesis 6, habla de la situación que vivía el mundo en ese tiempo y dice que la maldad de los hombres era mucha, a tal punto que el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. A Dios le dolió tanto el corazón al ver la conducta de los hombres, que decidió poner fin a todo ser viviente. Pero en medio de esa maldad, “Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.” Génesis 6:8.

Abraham y Sara ya eran ancianos y no podían tener hijos. Sin embargo, hallaron gracia ante Dios y Sara dio a luz un hijo (Génesis 18:3; 21:1-4). Humanamente hablando esto sería imposible, porque cuando nació el niño, Abraham ya era de cien años.

Moisés, no podía hablar bien y era fugitivo por matar a un egipcio. Pero, a pesar de su pasado y estado, halló gracia delante de Dios (Éxodo 33:12-13) El Señor escogió a Moisés para sacar a su pueblo de la esclavitud.

José, al que vendieron sus hermanos, el rey David, quién era pastor de ovejas, María la madre de Jesús y muchas otras personas también hallaron gracia ante los ojos de Dios.

¿Qué hicieron estas personas para hallar el favor de Dios? Leyendo la historia de cada uno de ellos, vemos que obedecieron las instrucciones del Señor y estuvieron en constante comunión con Él.

¿Quieres hallar gracia ante los ojos de Dios en este mundo? ¿Quieres el favor del Señor para salir de tu situación?

No necesitas ser una persona perfecta para recibir las bendiciones de Dios, sólo debes aprende a caminar con Él y obedecer Su palabra. Por lo tanto, para vivir en la gracia de Dios debes renunciar a tu manera de vivir y hacer la diferencia. ¿Cómo? Antes de tomar decisiones, pregúntale al Señor: ¿Qué haría en ese caso? No hagas nada que entristezca a Dios y te aleje de Su presencia.

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16.

Si obedeces la palabra de Dios, Su gracia estará contigo.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No te quedes sin hacer nada

Cuando Jesús salió de la sinagoga, se fue a casa de Simón, cuya suegra estaba enferma con una fiebre muy alta. Le pidieron a Jesús que la ayudara, así que se inclinó sobre ella y reprendió a la fiebre, la cual se le quitó. Ella se levantó en seguida y se puso a servirles. Lucas 4:38-39 (NVI)

Una muestra de amor al prójimo es pedir a Dios por ellos, la suegra de Pedro estaba muy enferma, pero le rogaron a Jesús por ella y enseguida el Señor la sanó. Cuán importante es que todos nos apoyemos mutuamente en oración.

La Biblia nos muestra muchas ocasiones como esta, cuando uno le pide a Dios en favor del otro.

– Cuatro amigos llevaron al paralítico hasta Jesús y el paralítico salió caminando entre todos los espectadores. (Marcos 2:1-12)

– Centurión ruega a Jesús por su siervo que estaba postrado en cama, paralizado y con terribles dolores. Pero por la fe del Centurión su siervo fue sanado. (Mateo 8:5-13)

– Jairo se postra ante Jesús, porque su hija había muerto. Pero el Señor hizo un milagro y la niña resucitó. (Mateo 9:18-26)

– Abraham intercede a favor de Lot y se salva de la destrucción junto a sus hijas. (Génesis 18:23-33)

– Moisés intercede a favor de Israel y el pueblo se salva de ser destruido. (Éxodo 32:11-14)

– Nehemías, intercede por la restauración de su pueblo y Dios estaba con él. (Nehemías. 1:5-11)

Podemos ver que cada uno de estos hombres se puso delante de Dios para interceder por la necesidad del otro. Ellos vieron a su prójimo y nación en necesidad, muchos de ellos inválidos físicamente, perdidos espiritualmente, sin esperanza, entregados a la idolatría, necesitados de un salvador, etc.

Pero el amor y la misericordia que estas personas tenían por sus seres queridos y su pueblo, no los detuvieron a mirar simplemente; al contrario, hicieron todo lo posible por buscar a Dios y pedir que los ayudara.

Seguro que conoces personas que necesitan de Dios, familias que están a punto de destruirse y países entregados a la idolatría. No olvides que Dios busca hombres y mujeres que estén dispuestos a ponerse en favor de esas vidas para que no sean destruidas.

En Ezequiel 22:30 (NVI) dice: “Yo he buscado entre ellos a alguien que se interponga entre mi pueblo y yo, y saque la cara por él para que yo no lo destruya. ¡Y no lo he hallado!”

Empieza a orar por tus seres queridos y por tu país. Recuerda que amar es interceder por las personas y hacer todo lo posible por llevarlos a Dios.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.;

Buenas y malas noticias

La Biblia en el libro de Números en el capítulo 13, narra la vez que Moisés envió 12 espías a la tierra de Canaán para ver lo que allí había y lo que podrían enfrentar al tiempo de conquistarla.

Como sabemos los 12 regresaron, pero 10 de ellos dieron un informe enfocado en todos los obstáculos que allí enfrentarían y sólo 2, Josué y Caleb, llegaron asombrados por lo que vieron y la oportunidad que Dios les había dado.

Ambos informes eran correctos: Había gigantes, murallas grandes y guerreros que enfrentar, pero también era la oportunidad de obtener una gran recompensa. El problema estaba en el enfoque de los espías: 10 de ellos pesimistas y sólo 2 optimistas.

El pueblo tuvo que elegir qué actitud quería tomar frente a la información que los espías les habían proporcionado.

Números 14:1-4 dice: “Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: !!Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto.”  Versión Reina-Valera 1960

Lamentablemente Israel se dejó influenciar por el enfoque negativo de los 10 espías y no por la oportunidad que tenían de entrar en la tierra prometida, pero sobre todo no creyeron en la promesa que Dios les había hecho.

Muchas veces escuchamos malas noticias y puede ser que sobreabunden en nuestro entorno, incluso todo lo que se dice podría ser verdad, pero enfrentar este tipo de circunstancias tiene un propósito: En el mundo siempre hay más voces pesimistas, pero como cristianos debemos aprender a reconocer quién tiene la última palabra.

Dios hizo varias promesas que están escritas en la Biblia y por si eso fuera poco Él tiene toda la intención de cumplirlas en la vida de sus hijos. Sólo necesitamos decidir qué es lo que vamos a creer: La voz pesimista de quienes dudan de Dios o la palabra que ya está escrita.

Hebreos 11:6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El pasado es el pasado

Robert E. Lee, un general que participó en la guerra civil de los Estados Unidos, fue a visitar a una amiga que vivía en otro estado; llegó a la casa y ella comenzó a mostrarle lo que quedaba de un árbol grande que había resultado dañado por los bombardeos durante la guerra. La mujer empezó a recordar lo que había sucedido y comenzó reclamar y expresar palabras de odio por lo vivido en ese tiempo, entonces el Sr. Lee le dijo: “Córtalo, y déjalo en el pasado”.

Al igual que esta mujer hoy muchos están atrapados en su pasado y el general de la historia nos da un valioso consejo: “Córtalo, y déjalo en el pasado”.

Isaías 43:18 dice: “Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer” (NTV). Dios hoy te dice que dejes el pasado donde pertenece.

Una mala decisión, una reacción equivocada, una acción vergonzosa pueden formar parte de tu pasado, pero eso depende de ti, tú eliges si deseas vivir cargando con tu equivocación o si la sueltas, con la confianza de que Dios tiene planes mejores para ti.

Sabemos de varios personajes en la Biblia que hicieron malas decisiones pero pudieron sobreponerse.

     – Moisés, mató a un egipcio y por causa de esto huyó al desierto pero Dios lo usó para liberar a su pueblo.

     – Jacob, engañó a su familia tomando el lugar de su hermano, pero Dios lo bendijo y le dio un nuevo nombre.

     – David, adulteró y asesinó, pero Dios lo restauró y llegó a ser un hombre conforme a su corazón.

     – Pablo, antes de ser apóstol era Saulo un asesino de cristianos, pero Dios lo transformó y fue usado grandemente.

En realidad a Dios no le interesa lo que hiciste, lo que le importa es cuán arrepentido estás y si estás dispuesto a volver a comenzar. Estos hombres de Dios que hoy están registrados en la Biblia, si bien tomaron decisiones equivocadas y sus acciones fueron vergonzosas, no se quedaron lamentándose y condenándose, comprendieron y experimentaron el poder del perdón de Dios.

Posiblemente te hayas equivocado muchas veces y piensas que lo que hiciste fue tan malo que no tienes perdón, pero recuerda que Dios es misericordia, amor y perdón y te rescató y con ello te dio una nueva oportunidad, “Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados”  Colosenses 1:13-14 (NTV).

¿Seguirás viviendo en tu pasado?

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Casi, casi…

“Y habló Jehová a Moisés aquel mismo día, diciendo: Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel” Deuteronomio 32:48-49

Cuando leo en la Biblia, la historia de Moisés, y especialmente su final, me deja un sabor bastante amargo.

Moisés, siendo hebreo, había sido criado en Egipto, siendo preparado con lo mejor de esta tierra para ocupar un cargo de autoridad. Sin embargo, en un momento se vio obligado a dejar este lugar de privilegio, a causa de una mala decisión. Moisés, un hombre con un corazón manso, había matado un hombre egipcio y esto le llevó a tener que huir, por temor a un castigo.

En este proceso Dios le entregó una misión tremendamente grande; libertar a su pueblo de la esclavitud. Él no se sentía preparado por problemas de tartamudez, hasta que finalmente acepta lo que Dios le estaba encomendando.

Pero nada fue fácil para Moisés, fueron cuarenta años interminables de desierto. Conviviendo con la queja y la murmuración de su pueblo. El mismo había visto una y otra vez el respaldo de Dios, dándoles cada día el maná, haciendo brotar agua del desierto, abriendo el mar rojo para que el pueblo pudiera pasar a salvo y volviéndolo a cerrar para eliminar al enemigo que los perseguía. Tampoco podemos olvidar la nube durante el día y la columna de fuego por la noche.  De otra manera el pueblo de Dios hubiera perecido en el desierto a causa del calor y el frío.

A pesar de todo esto el pueblo de Dios dudaba y murmuraba ante cada prueba, y lo hacían no solo contra Dios, sino que iban con todos sus reclamos delante de Moisés. Me imagino que difícil situación para este líder, que además de vencer los gigantes personales de temor, complejos, dudas y excusas, tuvo que soportar la constante queja y desánimo del pueblo.

Este líder de Israel venía bien pero en un momento, tuvo una mala reacción que desagradó a Dios, y esta actitud, le costó el no poder entrar en la tierra prometida, sólo le fue permitido verla de lejos. Qué pena, para Moisés, con todo lo que aguantó, con todo lo que hizo, se quedó con el casi… casi entra en la tierra prometida, pero tuvo que conformarse con verla de lejos.

Tal vez la reflexión que podemos hacer de este relato, sería “el casi no te sirve…..” casi obtengo un título universitario, sólo me faltaron unas materias…. casi permito que Dios cambie mi carácter, casi me convierto… casi obedezco a Dios con ese llamado… estuve a punto de hablarle a esa persona que tengo que pedirle perdón, pero no lo hice…

Cuantas veces hicimos casi todo… pero nos quedamos a mitad de camino, viendo de lejos las promesas que Dios nos dio. Renuncia al desánimo, a la murmuración, a la queja y a todo sentimiento que te hace pensar en bajar los brazos y abandonar. Esta carrera de la fe no es de los que corren sino de los que llegan a la meta. Que hoy podamos tomar la decisión de alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto en el Señor, definitivamente el casi no nos sirve.

Por Daniel Zangaro.

 

 

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¿Tienes una comunicación cercana?

La cercanía entre una persona u otra se puede observar por la forma en que se comunican. Cuando se ha desarrollado una amistad íntima uno se expresa en confianza con el otro. Por el contrario, cuando no se conoce lo suficiente a la otra persona existe temor a opinar,  a equivocarse, o posiblemente no tengan un tema para conversar.

Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Éxodo 33:11

Muchas personas mencionan que presentan dificultades en el tiempo de oración, puesto que prontamente se acaban sus palabras y no saben que decir, esa es la excusa que la mayoría usa cuando se les pregunta sobre su tiempo de oración. Es lamentable que sea así, sin embargo, es interesante aprender cuán cerca se encontraba Moisés de Dios.

La comunicación demuestra que tan cerca estás del que está a tu lado. La Biblia menciona que Moisés hablaba con Dios cara a cara, no era parte del montón, él disfrutaba de una conversación genuina con Él y se puede observar en diferentes pasajes de la Palabra de Dios, cómo cuando ayunó cuarenta días y cuarenta noches antes de plasmar los mandamientos.

La pregunta que quiero hacerte es ¿Cuánto tiempo te comunicas con Dios?

Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Mateo 26:40-41

Si eres la persona que se duerme o se aburre en apenas diez minutos de oración, se puede ver  claramente que tan cerca te encuentras del Señor y es preciso reflexionar sobre esta situación. En esta oportunidad te animo a acercarte más a Él, esfuérzate para pasar tiempo en su presencia y estudiando su palabra, traza la meta de que en poco tiempo Dios se vuelva uno de tus mejores amigos a los que puedas hablar en confianza.

¡Recuerda que la oración mueve la mano de Dios!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La obediencia

Cuando tomamos la decisión de obedecer a Dios, Él puede hacer su voluntad a través de nosotros y juntamente con ello se presenta la oportunidad de tener una manifestación íntima de su presencia.

Si decidimos hacer todo con nuestras propias fuerzas, Él no podrá revelarse a nosotros y nunca alcanzaremos a conocerlo. Pero cuando buscamos su intervención en cualquier circunstancia y consideramos sus mandamientos, permitimos que su poder tome control de nuestra vida.

Es verdad que obedecer puede ocasionarnos un conflicto ya que en muchas ocasiones nuestra lógica y sentido común son desafiados por la Palabra de Dios. En ese momento de batalla mental sale a relucir nuestra verdadera inclinación y podremos descubrir si somos auténticos seguidores de Jesús o simples simpatizantes.

Éxodo 7:1-6 cuenta el inicio del ministerio de Moisés, pero es también una interesante historia que muestra algunas características del proceso de obedecer: En primer lugar, es Dios quien toma la iniciativa y llama a Moisés a unirse a sus planes para liberar a su pueblo de la esclavitud egipcia. Juntamente con esa invitación, recibió también instrucciones precisas. Lo interesante es que sólo después de haber obedecido, Dios cumplía todo lo que había dicho que haría.

Posteriormente, Moisés y todo el pueblo salieron triunfantes de Egipto, pero lo más importante es que llegaron a conocer a Dios de una manera mucho más íntima y personal.

La Biblia está llena de historias de personajes cuya obediencia resultó en una bendición a sus vidas y a las personas que los rodeaban: Cuando Abraham obedeció, Dios le pudo dar un hijo y edificar una nación. Cuando David obedeció, Dios le hizo rey. Cuando Elías obedeció, Dios hizo que descendiera fuego del cielo y todos supieron quién era el verdadero Dios.

“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.” Deuteronomio 8:1-2 Versión Reina-Valera 1960

La obediencia a Dios es un desafío que en algún momento va a confrontar nuestra lógica, razonamiento y conceptos sobre la vida. Quizás lleguen dudas, pero recuerda: Él nunca ha fallado y depositar nuestra fe en sus promesas, permite que su Poder actué con mayor fuerza, porque ya no somos nosotros los que luchamos, sino es Dios quien toma el control.

 

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La oración de Moisés

El relato bíblico sobre la vida y llamamiento de Moisés, tiene bastantes pistas rápidas sobre la realidad en la relación de cualquier persona con Dios.

Quizás en nuestra mente veamos ese insigne varón como un ejemplo a seguir; la misma biblia lo llama “El hombre más humilde del mundo” (Números 12:3) y también es el único que ha podido ver (al menos) la espalda de Dios. Pero recordemos que al igual que nosotros, Moisés fue un hombre con temores, con defectos, con errores, con dudas y con muchas otras sensaciones que lo hacen igual a cualquiera.

En el libro de Éxodo en los capítulos 5 y 6 podemos leer el momento en el que Moisés le pide a Faraón que dejara ir al pueblo de Dios. Al escucharlo Faraón se negó rotundamente y aumentó la opresión a un extremo insostenible, al mismo tiempo que el pueblo Hebreo culpaba a Moisés haciéndolo responsable de todo aquel suplicio.

Cuando uno no ve resultados y tiene que enfrentar tanta oposición, no puede dejar de tomar ciertas posiciones: Enojarse definitivamente con todos y tomar otra actividad más tranquila, enojarse con Dios y pedirle que se busque a otro, sentirse profundamente frustrado y creer que uno al final entendió mal lo que Dios le había dicho que haga, y por último, (la menos probable) volver con humildad a Dios pidiéndole discernimiento sobre el difícil problema que está atravesando.

De esas 4 alternativas, cualquiera diría que la última es la actitud más cabal y correcta, pero la realidad es diferente. Normalmente las primeras tres son las reacciones más habituales de cualquier persona y Moisés, no fue excepción.

Éxodo 5:22-23 dice: “Entonces Moisés dijo al Señor en oración: Señor, ¿por qué tratas mal a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Desde que vine a hablar con el faraón en tu nombre, él ha maltratado aún más a tu pueblo, y tú no has hecho nada para salvarlo.” Versión Dios Habla Hoy (DHH)

Esa es la oración de un hombre desanimado, frustrado y con ganas de tirar la toalla.

Éxodo 6:12 agrega: “Pero Moisés le contestó al Señor: Ni siquiera los israelitas me hacen caso; ¿y cómo me va a hacer caso el faraón, si yo soy tan torpe para hablar?” Versión Dios Habla Hoy (DHH)

Una de las promesas bíblicas que más me gusta esta en Jeremías 29:13, en la que dice que Dios escucha cuando alguien clama a Él con todo su corazón. Esa promesa fue cumplida en la oración de Moisés. Dios Padre, con amor y paciencia, le explicó a su siervo todo lo que estaba ocurriendo (Éxodo 6:1-14).

Las circunstancias siempre nos causarán frustración, dolor, pesar, tristeza, coraje, etc. Todos esos sentimientos están muy ligados a una vida egocéntrica porque sólo nos permiten ver cómo todo afecta nuestra propia pasividad y/o confort.

Quizás lo más complicado en la vida es mantenernos centrados en Dios despejando por completo toda sensación de egoísmo, pero como dijimos antes, es muy difícil ver las circunstancias con otra perspectiva cuando el directamente afectado es uno mismo.

Dios sabe que es difícil para ti, sabe que las fuerzas te faltan y que cuesta ver todo con otros ojos. Pero aun así Él nos ama.

Deja atrás todos esos malos sentimientos que son como tapones en los oídos que no te dejan escuchar la voz de Dios, derrama en una humilde oración tu vida delante de Él exponiendo tu caso y espera una respuesta. Dios va responder con amor a tu clamor, así como lo hizo con Moisés.

“No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa.” Isaías 41:10 Versión Dios Habla Hoy (DHH)

 

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¡Ya ví la película Exodo!

La noche del jueves 23 de Octubre del 2014 tuve la oportunidad de ver en 3D la película “Exodus Gods and Kings” (su nombre es Inglés) es una película basada en el libro del Antiguo Testamento, Éxodo.

Lo mejor de todo es que la película no ha salido al cine, ni mucho menos en DVD o en formato BluRay, y no tuve que pagar absolutamente nada.

Pero antes de que me empieces a llamar hacker o ladrona te explico como fue la cuestión; representantes de la compañía que está promoviendo la película enviaron la invitación a CVCLAVOZ para el screening privado de la película.

¿Y qué es screening? Es una muestra de algunas escenas de la película para ser evaludada y criticada por parte del público. En este caso, el público era cristiano, judío y católico, y esto te lo digo basándome en las personas que estaban presentes en la sala de cine.

Antes de iniciar la muestra, nos informaron que la muestra duraba 50 minutos y que se pausaba con intervenciones del director de la película, Ridley Scott. También, nos exigieron apagar nuestros celulares, tabletas, computadoras, etc y tenían a un par de guardias en la sala por si acaso habia un bandido que quisiera grabar las imágenes en la oscuridad.

Lo que ví fue más allá de mis expectativas, la actuación de cada actor, la representación de los paisajes, edificios y la cultura en general de aquella era despertaron mi imaginación y me dieron una idea más clara de lo que vivieron Moisés y los israelitas en ese entonces.

Moisés es interpretado por un famoso actor de Hollywood llamado Christian Bale, seguro has escuchado de él ya que interpretó a Batman en la película “Batman: El Caballero de la Noche”

Pero el actor y personaje que más me impactó fue Joel Edgerton quien interpretó al faraón Ramses. En mi opinión, parecía muy real, como si estuviese viendo una grabación de un faraón real, la malicia y la prepotencia del personaje la supo irradiar muy bien el actor.

No te voy a contar más detalles de la película para no arruinar tu interés y porque quiero que vayas al cine o la busques en DVD (cuando este disponible) y la veas con tus propios ojos.

Pero te anuncio de una vez que hay un pequeño detalle que llamó mi atención de parte uno de los personajes y es que le falta una característica principal, no sé si es que no la quisieron mostrar en el screening o si no se preocuparon por incluirla en la película.

A mi parecer hubiese hecho el filme aún más real, después que salga la película revelaré cual es eso que en mi opinión faltó. Por ahora, solo nos queda esperar hasta el 12 de Diciembre del 2014 para poder ir al cine a ver “Exodus Gods and Kings” en 3D completa, hasta ese entonces me mantendré en ascuas.

 

 

 

 

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