Obediencia Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Obediencia”

Hacer lo incorrecto sabiendo que no es correcto

“Nadab y Abiú, hijos de Aarón, (…). De esta manera, desobedecieron al Señor al quemar ante él un fuego equivocado, diferente al que él había ordenado.” Levítico 10:1 (NTV)

Estos dos varones eran los hijos de Aarón, líderes espirituales de Israel (sacerdotes), tenían acceso al lugar más sagrado de la tierra, habían sido instruidos para servir, pero un error les costó la vida.

Estos sacerdotes, sabían que nada extraño y lleno de pecado podía ingresar al lugar santo y santísimo, pero aun así lo hicieron.

Como hijos de Dios conocemos sus leyes, por ejemplo:

– Las relaciones en yugo desigual (noviazgos con no creyentes o de distinta creencia).

– Las relaciones pre-matrimoniales (conocido como fornicación)

– El adulterio (tener una relación emocional y física con una persona casada), etc.

Este versículo describe claramente esta situación “Recuerden que es pecado saber lo que se debe hacer y luego no hacerlo.” Santiago 4:17 (NTV).

Transgredir las leyes de Dios trae sus consecuencias, no podemos esperar ser bendecidos cuando sabemos que estamos obrando mal, por ejemplo: tener una relación con  una pareja que no comparte su fe o cuando se está tratando de establecer un hogar con una persona que ya tiene uno.

Dios es claro en cada situación y tenemos la libertad de decidir “¡Ahora escucha! En este día, te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la prosperidad y la calamidad.” Deuteronomio 30:15 (NTV), todos tenemos esa posibilidad de decidir entre lo que es justo y lo que no es, por ello las mejores decisiones son aquellas que se hacen en medio de la oración y a la luz de su palabra.

Es necesario mantener una vida ordenada si uno desea disfrutar de las bendiciones que Dios tiene para sus hijos, la obediencia es la puerta para ver su mano en medio de nuestras necesidades.

Procura siempre respetar las leyes de Dios, si lo haces traerás bendición a tu vida y a los tuyos, Él quiere hijos íntegros, sabios y justos que obren conforme a su palabra.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No lo descuides…

“Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Juan 14:23 (RVR1960)

La vida está llena de preocupaciones y distracciones, que a veces se nos hace tan difícil concentrarnos en lo que verdaderamente importa. Cuando María y José regresaron de la fiesta de pascua por la multitud de gente que habitaba en ese lugar no se dieron cuenta que Jesús no estaba con ellos, lo que les tomó tres días encontrarlo. Es más fácil perder la presencia especial de Dios de lo que es recuperarla una vez que la hemos perdido. Necesitamos ser más cuidadosos en permanecer en la presencia de Dios y no distraernos por algo que tal vez no merezca recibir nuestra atención. ¿Te gustaría ser dirigido por Jesús en cada paso que des? Comienza con ser obediente a su palabra y decirle no a las distracciones.

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Libertad en tus finanzas!

“Así como el rico gobierna al pobre, el que pide prestado es sirviente del que presta.” Proverbios 22:7 (NTV).
Uno de los mayores problemas en el que se encuentran involucradas las personas son las deudas; proverbios describe la posición del que contrae el préstamo (sirviente), un lugar no muy agradable.
Cuando uno tiene deudas sabe la desesperación y la angustia que se siente cada fin de mes y más aún cuando hay necesidades personales o en el hogar y el consejo de Dios ante esta situación es: “No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. (…).” Romanos 13:8 (NTV).
Los préstamos no son una buena opción, pero a veces nos encontramos en la necesidad de hacerlos y no es malo, pero si uno decide acceder a prestarse debe hacer el firme compromiso de ser responsable con esa deuda.
Dios a través de su Palabra nos enseña principios que se deben considerar para vivir una vida libre, eso incluye la forma en que manejamos nuestras finanzas, por ello quiero compartir contigo algunas verdades:
– Dios es dueño de todo
“Tuyos, oh SEÑOR, son la grandeza, el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Todo lo que hay en los cielos y en la tierra es tuyo, oh SEÑOR, y este es tu reino. Te adoramos como el que está por sobre todas las cosas.” 1 Crónicas 29:11 (NTV)
– Jehová suplirá hasta tus más pequeñas necesidades
“Y este mismo Dios quien me cuida suplirá todo lo que necesiten, de las gloriosas riquezas que nos ha dado por medio de Cristo Jesús.” Filipenses 4:19 (NTV)

    – El Señor bendice el trabajo de quién se esfuerza.

“La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.”
Proverbios 10:4 (RVR1960) Dios bendice el esfuerzo de sus hijos para que ellos puedan prosperar en todo lo que emprendan.

    -Tenemos un Dios que bendice cuando hay obediencia
“Honra al Señor con tus riquezas y con lo mejor de todo lo que produces. Entonces él llenará tus graneros, y tus tinajas se desbordarán de buen vino.” Proverbios 3:9-10 (NTV).
La ofrenda y el diezmo son una acción de obediencia a su palabra, es una decisión que se hace con el corazón.
– El Padre ayuda a quién también ayuda.
“Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:10 (NTV).

Dios quiere que vivas en paz y con gozo, considera estos principios en tus finanzas y te evitarás de muchos tiempos de problemas y tristezas.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Tanto Amor!

Cuando estamos consientes de lo que significa la obediencia, que no es otra cosa más que cumplir la voluntad de nuestras autoridades (Dios, padres, líderes, jefes, etc.) sentimos temor, porque muchas veces se trata de abandonar la zona de confort  para alcanzar un bien mayor.

Seguro que Jesús sintió lo mismo, pero su obediencia a su Padre y el amor a una humanidad sin esperanza lo impulsó a seguir, porque incluso cuando Él se hallaba en el  Getsemaní imploró otra vía para nuestra redención. Sin embargo, cuando estaba claro que la respuesta del Padre era “No, esta es la única manera”, Jesús lo hizo.

Pero no olvidemos que Jesucristo sacrificó más que su vida, sustituyó la maldad con santidad. Nuestro Salvador hizo esto para que pudiéramos ser transformados en hombres y mujeres santos y con un futuro eterno.

La famosa declaración de Jesús está en Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (RVR 1960)

¿Te das cuenta cuánto nos ama Dios?

Dios permitió el sufrimiento y la muerte de su único Hijo para que tú y yo experimentemos vida abundante  aquí en la tierra y vida eterna con Dios.

Su amor no fue simples palabras, fue un sacrificio que produjo consecuencias eternas. Y aún si fueras la última persona en el mundo que necesitara la salvación de Dios, Jesús hubiera venido a morir en la cruz sólo por ti.

¡Qué gran privilegio! Pero la preguntas es ¿Respondemos correctamente a su sacrificio de amor? ¿Nos humillamos, le ofrecemos alabanza y acción de gracias por su enorme sacrificio?

Con esto no quiero decir que te sientas responsable de amarlo como respuesta a lo que hizo por ti, sino que lo ames porque Él te amó primero, aun siendo pecador vio tu vida con agrado para regalarte una eternidad a su lado. Hoy puedes acercarte a Él sin  importar el tamaño de tu pecado, no olvides que ante todo ÉL TE AMA.

Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 2 Corintios 5:21  (RVR1960)

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Interrogación y rebelión

Si en el mundo sagrado no se encuentra el problema de la rebelión es porque, en verdad, no se encuentra en él ninguna problemática real pues todas las respuestas han sido dadas de una vez. La metafísica está reemplazada por el mito. Ya no hay interrogaciones, no hay sino respuestas y comentarios eternos, que en tal caso pueden ser metafísicos. Pero antes de que el hombre entre en lo sagrado, y también para que entre en él, y desde que sale de él, y también para que salga, hay interrogación y rebelión.
(El hombre rebelde, Albert Camus).

A veces se encuentra uno con una lectura que expresa de modo cristalino aquello que adentro era balbuceo, inquietud, trabajosa interrogación. En unas pocas palabras resume lo que uno ha sentido, oscuramente, por tanto tiempo. He aquí, en esta cita un poco extensa para este espacio tan breve, algo que explica con magistral precisión cuestiones que me han abrumado por tanto tiempo: ¿Por qué la gente “de la fe” no se hace preguntas? ¿Por qué no se enoja y no se levanta contra lo que está mal, incluso dentro de su propio universo? ¿Por qué esa resignación, esa desidia, esa indiferencia ante el crimen impune, la violencia, la opresión, la injusticia, el abuso, la discriminación flagrante?

Por esto: porque todas las respuestas han sido dadas de una vez, aún aquellas que respondían lo que la gente nunca se había preguntado. Está todo asegurado, está todo explicado. No hay más interrogación: hay fe, hay mito, hay leyenda, hay tradición, hay un sistema de pensamiento definitivo. No hay angustia existencial, no hay confrontación. Hay obediencia ciega, hay resignación, hay sumisión completa a los dirigentes y guardianes del sistema.

La interrogación y la rebelión son antes de entrar en el reino. Y si uno se interroga y se rebela dentro del reino, la única consecuencia es la salida, el extrañamiento, el exilio o el autoexilio, la expulsión, la excomunión. Es decir, la pregunta y la rebelión sólo son posibles fuera. El reino es intangible, intocable.

Como bien anota Camus, las respuestas y los comentarios son eternos. Por lo cual, todo aquello que esté mal dentro del sistema, quedará silenciado, disimulado, resignado. Y todo eso se hará en nombre de la integridad del sistema, el nombre de los superiores intereses de la misión, el nombre de la continuidad de la arquitectura jerárquica, imprescindible para que todo continúe adelante…

¡Como las estrellas del cielo!

Imagina que tienes un deseo en tu corazón y recibes la promesa de que lo tendrás, pero “como las estrellas del cielo” Por ejemplo, es como pedir al Señor un empleo y que Dios te conceda ser gerente de la empresa ¡Es más de lo que imaginas! ¿Cómo recibir semejante bendición?

“y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” Génesis 22:16-18 (RVR 1960)

Abraham fue el hombre que recibió esta promesa y después,  el Señor le pidió a su único hijo, aquel que él anhelaba con toda su alma. Lo asombroso es que Abraham no se lo negó, le entregó lo que más amaba demostrando su obediencia a Dios y que todo, innegablemente “todo”, le pertenecía a Él.

¿Le has entregado todo a Dios? Es posible que Él no esté en primer lugar en tu vida y que además no estés obedeciendo su palabra, si fuera el caso estás olvidando que Él es todopoderoso.

Él cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.” Salmos 147:4 (RVR 1960)

Los favores que el Señor quiere darte son innumerables, no se pueden contar así como las estrellas del cielo o como la arena que está en la orilla del mar, pero Dios puede hacerlo. Él sabe cuántas estrellas existen en el cielo y, además,  no olvida sus nombres; así mismo, conoce cada una de las bendiciones que te dio y aún quiere darte.

En esta oportunidad te animo a seguir el ejemplo de Abraham y no reservarte nada para ti, si crees en Dios entonces le entregarás todo, incluso lo que más amas en la vida. Recuerda que el Señor tiene grandes promesas para ti ¡No te pierdas ninguna!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Buen ejemplo

Mi hija está en una etapa donde ha empezado a imitar lo que ve a su alrededor. La primera vez fue cuando yo me atoré con algo que comía y me puse a toser, ella sin que nada le pasara hizo lo mismo, tosía, eso nos causó mucha gracia. También cuando damos las gracias por los alimentos, repite con nosotros el “amén”.

Así seguirá imitando lo que está viendo de las personas que están próximas a ella y más que todo de nosotros, sus padres. ¡Qué gran responsabilidad es la paternidad!

En una ocasión cuando tomé el transporte público, cargaba a mi bebé y todos los asientos estaban ocupados, me acerqué a un adolescente y le pedí que por favor me cediera su asiento, este muchacho sí se retiró pero fue donde su mamá y me imitó y ambos se soltaron en gran carcajada burlándose. Me dio mucha rabia, no por la actitud de él sino porque su madre fue cómplice.

¿Qué estamos enseñando a nuestros hijos? ¿Nuestras actitudes son dignas de imitar o fomentamos su mal comportamiento?

La Biblia dice: “Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. “Deuteronomio 6:6-7 (NTV)

Como padres debemos amar a Dios y así mostrar a nuestros hijos con nuestras actitudes el amor hacia Él. Además, no podemos esperar que otras personas lleven a nuestros hijos al conocimiento de Jesús como Salvador, es nuestro deber.

Escudriñemos las Escrituras pues es el manual de instrucciones para criar a nuestros hijos. Dios creó a la familia, y ellos necesitan aprender quien es Él, y cómo obedecer y respetar a su Creador.

“HIJO mío, no te olvides de mi ley; Y tu corazón guarde mis mandamientos: Porque largura de días, y años de vida Y paz te aumentarán.” Proverbios 3:1-2

¡Contamos con la ayuda del Señor para esta gran responsabilidad!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Contra la orden

El mar agitado choca contra el barco de carga con todo su poder, al parecer este era el fin, el fin de tantos sueños, de tantas palabras y promesas, su futuro dependía de ese barco y su estabilidad, las personas gritaban y corrían de un lado para el otro con el objetivo de aligerar la carga, esa escena parecida a una película del año 2000 “la tormenta perfecta”,  podía asustar hasta al hombre más valiente del planeta, solo que la diferencia era la existencia de un culpable, Jonás.

Muchas veces ocurre que Dios nos quiere decir algo, pero colocamos excusas y nos sumergimos en nuestras actividades, navegando en nuestra barca sin un sentido claro en la vida cuando en realidad debemos escoger por lo mejor, tenemos la osadía de volcar nuestra mirada e ir contra la orden del Creador.

Solo cuando las cosas no salen como queremos y nuestras acciones perjudican a otros nos damos cuenta de que algo estamos haciendo mal y decimos – ¡Señor, que sucede! –

Nos engañamos a nosotros mismos pensando que hacemos la voluntad de Dios cuando en realidad hacemos lo que queremos como un niño encaprichado por una golosina, cuando nos damos cuenta estamos en medio de la tormenta y la única solución es… que nos tiren al mar (rendir nuestro orgullo).

“Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor”. (Jonás 1:15)

Y nuestras perspectivas cambiarán, no moriremos porque Dios es nuestro guardador, solo que Él quiere trabajar en nuestras vidas y tiene algo especialmente preparado para nuestro crecimiento.

“Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.” (Jonás 1:17)

Jonás reconoció la soberanía de Dios, allí dentro del pez, es como si el viejo Jonás hubiera muerto y se preparara el nacimiento de un nuevo Jonás que obedecería a Dios cueste lo que cueste, aún así el profeta sabía que Dios no lo desampararía.

“Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío”. (Jonás 2:6)

El gran pez vomitó a Jonás cerca a Nínive, el lugar donde tenía que dejar el mensaje de parte de Dios, así lo hizo, anunció el juicio de Jehová por causa del pecado de los habitantes de Nínive, los cuales se arrepintieron de corazón y Dios los perdonó.

Jonás aprendió sobre la obediencia a Dios, y la soberanía del creador sobra la creación.

¿Y tú aun conociendo esto vas contra la orden de Dios? ¿Conoces lo que Dios quiere para ti?

Por Carlos Eduardo Encinas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Hacedor de sueños

“Aun antes de que haya palabra en mi boca, Oh Señor, Tú ya la sabes toda”. Salmos 139:4 (NBLH)

Amar y temer a Dios nos lleva a esforzarnos en obedecerlo y servirle en muestra de gratitud. Como respuesta, Él da prosperidad a sus hijos que se esfuerzan. Hace algunos años, uno de mis amigos vio un auto que le gustaba mucho y dijo en su corazón: “¿cuándo llegaré a tener uno de estos?” Este era un anhelo que tenía y que nunca se atrevió a expresar. Sin embargo, el Señor recompensó su obediencia y la ayuda que hace con amor en su obra. Él concede los anhelos ni siquiera pronunciados, aquellos que están guardados celosamente en lo más profundo de nuestro ser. Por tanto, te animo a someterte a su palabra: “El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.” Juan 14:23. ¿Esperas la bendición de Dios? Da el primer paso, comienza por obedecerle.

Por Danitza Luna

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Deja que las bendiciones llenen tu casa

“Así eran algunas mujeres en el pasado: confiaban en Dios y obedecían a sus esposos”. 1 Pedro 3:5 (TLA)

Cuando Dios pide a la mujer que se sujete a su marido no significa que ella sea anulada, por el contrario, está obedeciendo a lo que Él dispuso y esto trae bendición y protección para su matrimonio, porque también el esposo debe amar a su esposa. Si se te hace difícil sujetarte, el Espíritu de Dios te ayudará cada día a hacerlo. ¿Qué esperas para poner tu esperanza en las promesas de Dios?

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Eres rebelde?

La rebeldía es la actitud de la persona que, desafiante, se niega a obedecer y opone resistencia a quien tiene autoridad sobre ella. Hoy en día, hay muchos padres que se lamentan por lo rebeldes que son sus hijos; a pesar de todo el esfuerzo, amor y sacrificio que han hecho para darles una mejor vida lo único que han recibido son dolores de cabeza, tristeza y decepción.

Así también actuamos cuando nos negamos a obedecer a Dios, nos portamos como esos hijos rebeldes, necios, orgullosos y malagradecidos. En esa actitud le damos la espalda y corremos tras nuestros caprichos, hacemos oídos sordos a Su voz y Su corrección en vez de ser disciplinados pues toda corrección es por nuestro bien.

Si a un padre le duele profundamente que su hijo no responda favorablemente cuando quiere guiarlo por un buen camino, ¿Cuánto más a Dios que hace todo para que nosotros no nos perdamos y permanezcamos bajo su cobertura?

En Isaías 1:2-3 Jehová se dirigió a su pueblo, que se había revelado en contra de Él, de esta manera: “¡Escuchen, oh cielos! ¡Presta atención, oh tierra! Esto dice el Señor: «Los hijos que crié y cuidé se han rebelado contra mí. Hasta un buey conoce a su dueño, y un burro reconoce los cuidados de su amo, pero Israel no conoce a su amo. Mi pueblo no reconoce mis cuidados a su favor».” (NTV)

¿Alguna vez has sido desafiante con Dios? ¿Te has negado a obedecerle y estás haciendo lo que a ti te parece? Pues bien, nuestro Padre que es Omnisciente (que  sabe o conoce todo) quiere ser quien te guíe para que tu vida sea un reflejo de su amor y su poder.

Si reconoces que en alguna ocasión o tal vez hoy mismo estás siendo rebelde con Dios, que estás actuando a tu manera, puedes cambiar de dirección y volverte a Él; sólo es cuestión de pedirle perdón y comenzar a caminar bajo sus enseñanzas.

“¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas. »Vengan ahora. Vamos a resolver este asunto —dice el Señor—. Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana. Isaías 1:16-18 (NTV)

¡Seamos hijos obedientes!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué pide Dios de mí?

“… ¿Se complace el SEÑOR tanto en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la voz del SEÑOR? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros.” 1 Samuel 15:22 LBLA

Honrar a nuestros padres significa amarlos, respetarlos y obedecerlos. Si es así con nuestros padres terrenales, cuanto más lo será con nuestro Padre celestial, quien entregó a su único hijo por nosotros. No era Jesús quien merecía el castigo por el pecado, pero en eso Dios muestra su amor con nosotros en que siendo pecadores Cristo murió por nosotros. Su Palabra nos dice: Obedece todos los mandamientos de nuestro Dios, y todas las leyes que nos dio por medio de Moisés. Si haces esto, te va a ir bien en todo lo que hagas y en cualquier lugar a donde vayas. 1 Reyes 2:3 TLA. Si quieres honrar a Dios, obedece su Palabra.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend