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¿Por qué ser lleno del Espíritu Santo?

“No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo.” (NTV) Efesios 5:18

La embriaguez es un pecado que nunca va solo, sino que lleva a otros males que terminan arruinando sus vidas. En cambio nosotros que conocemos a Dios y hemos aceptado ser llamados sus hijos si en verdad deseamos seguir sus pasos, debemos buscar la llenura de su Espíritu Santo, ¿Por qué? Porque más allá de ser una necesidad, es imprescindible para nuestra vida diaria, así como el agua lo es a nuestro cuerpo.

El profeta Isaías estaba consciente de la importancia que tenía la presencia de Dios sobre su vida, por lo cual mencionó: “El Espíritu de Dios está sobre mí, porque me eligió y me envió para dar buenas noticias a los pobres, para anunciar libertad a los prisioneros, para devolverles la vista a los ciegos, para rescatar a los que son maltratados y para anunciar a todos que: ¡Éste es el tiempo que Dios eligió para darnos salvación!” Lucas 4:18-19 (TLA).

¿Te gustaría que los enfermos sanen por la imposición de tus manos? ¿Quisieras vencer el miedo para predicar el evangelio?

Entonces… ¿Qué esperas para pedirle a Dios que derrame su Espíritu Santo sobre ti?

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Una vez más?

Todos los seres humanos cometemos errores, no existe nadie en el mundo que pueda decir: “Yo nunca me equivoqué”. Pero… ¿Te has puesto a pensar que tus errores y derrotas podrían ser el inicio de las lecciones más importantes de tu vida  y que incluso podrían llevarte al éxito?

Thomas Edison fue uno de ellos, quizá tuvo que equivocarse una y otra vez para llegar a cumplir su objetivo, pero cuando se le preguntó acerca de sus numerosos intentos errados para crear la bombilla eléctrica, él contestó: “no he fracasado, he encontrado 10.000 maneras que no funcionan”. En otras palabras él estaba diciendo que de sus fracasos había aprendido grandes lecciones, porque en el momento de realizar un siguiente intento, él sabía que no debería seguir por el mismo camino, hacerlo sería una pérdida de tiempo y sólo terminaría alejándose de sus propósitos. De una forma similar sucede en nuestras vidas cuando insistimos en seguir en el mismo error.

Es posible que hayas cometido muchos errores en tu vida, quizá una palabra tuya cambió numerosas situaciones en tu familia, trabajo o ministerio y crees que ahora estás viviendo las consecuencias de tus hechos. No te martirices más, debes entender que todo error tiene el potencial de enseñarnos algo bueno, para ello, tenemos que estar dispuestos a reflexionar sobre lo ocurrido, evaluar dónde nos equivocamos, y descifrar cuáles son las acciones que debemos tomar para evitar pasar nuevamente por el mismo camino y terminar frustrados.

El primer tropezón te sirvió para que aprendieras a andar, la primera vez que te caíste de la bicicleta te fue útil para que aprendieras a montar sobre dos ruedas y la primera vez que confiaste en un amigo y te traicionó sirvió para saber en quien confiar.

Nuestros errores podrían convertirse en nuestras más valiosas lecciones de vida, no aprender de ellos sería una gran tragedia.

Sin importar la cantidad de errores que hayas cometido en tu vida, hoy te animo a salir del  lugar en el que tu fracaso te ha puesto, ya no pierdas más tu tiempo lamentándote por tus tropiezos, diciendo: ¿qué hubiera pasado si no hubiera dicho, hecho o ido al lugar que no debía?  “Lo hecho, hecho está” lo que ahora importa  son los pasos que darás de aquí en adelante y si estás dispuesto a incluir a Dios en cada uno de tus planes.

Si con un corazón humilde fuiste delante de Dios, puedes estar seguro que Él te perdonó. Su palabra dice en 1 Juan 1:9 (NVI)

Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Puedes estar seguro que las cosas no seguirán de  la misma forma si te dejas guiar por su presencia.

Y como Jesús mismo sufrió, y el diablo le puso trampas para hacerlo pecar, ahora, cuando el diablo nos pone trampas, Jesús puede ayudarnos a todos. Hebreos 2:18 (TLA)

Por Ruth Mamani

 

 

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás dispuesto arriesgarte?

“ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida…”. Salmo 23:6 (RVR.1960)

¿Eres de las personas que utiliza la misma ruta de camino a casa o prefieres probar otros atajos?

Muchas veces nos sentimos cómodos al seguir siempre la misma ruta, que ni siquiera nos planteamos en cambiarla. ¿Te ha pasado esto alguna vez? Es posible que sí, por ello es necesario saber que muchos de los que hoy reconocemos como grandes científicos, sus primeros pasos estuvieron plagados de errores y fracasos, sin embargo cada uno de ellos fueron escalones para lograr algo excepcional. A veces, el temor a los cambios hace que no demos los pasos que sabemos que tenemos que dar. Por eso, te invito a tomar una nueva ruta; porque si quieres ver cambios en tu vida, debes comenzar por explorar nuevos caminos, siempre buscando la dirección de Dios. Einstein dijo que el principio de la locura es esperar que haya resultados distintos cuando hacemos siempre lo mismo. ¡No caigas en la rutina!

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Pasos de fe

Cuando Jesús iba camino a sanar a la hija de Jairo, lo seguía una multitud y en medio de esa cantidad de personas en movimiento Jesús sintió que alguien lo tocó; ese día, con un solo toque una mujer que sufría desde hace 12 años de flujo de sangre fue sanada, “se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre”  Lucas 8: 44.

¡Bastó un acto de fe para recibir sanidad!

La impresionante fe de esta mujer la llevó a tocar solamente el borde del manto de Jesús para hallar sanidad; quizás por mucho tiempo estás esperando un milagro de Dios en tu salud, familia, trabajo o economía y no has visto el más mínimo cambio, por el contrario todo parece estar peor.

Así como la mujer de flujo de sangre, tu fe debe llevarte a hacer movimientos con la certeza de que Dios actuará, si la mujer de la historia se hubiese resignado a vivir y morir con la enfermedad que padecía, jamás habría encontrado sanidad y libertad para su vida, pero cuando se levantó de su lugar y dio pasos para ver a  Jesús en medio de la multitud, obtuvo su milagro.

¿Estás esperando ver un milagro de Dios en tu vida? Comienza a dar pasos llenos de fe pues solamente así verás su mano poderosa obrar a tu favor.

Recuerda que la fe necesita de acciones:

– Si estás buscando trabajo entonces no te canses de tocar puertas porque en su momento Dios te abrirá la oportunidad que necesitas.

– Si estás enfrentando una enfermedad, dobla rodillas y busca un tratamiento pues Dios también hace milagros a través de la ciencia y la medicina.

– Si quieres que tu familia sea salva, no te canses de demostrar la obra de Dios a través de tu vida

Un solo movimiento de fe puede darte la oportunidad de ver los milagros de Dios, no te quedes sentado esperando que todo suceda, muévete y que tu corazón y tu mente estén llenos de FE.

(…) Les digo la verdad, si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Muévete de aquí hasta allá”, y la montaña se movería. Nada sería imposible” Mateo 17:20 (NTV)

Por Judith Quisbert

 

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Inseparable de ti…

¿Tienes un amigo inseparable? Es decir, no te imaginas la vida sin su existencia, han vivido momentos inolvidables, confían mutuamente a tal grado que no existen secretos entre ambos, están tan unidos que sólo pensar en que un día este amigo no estuviera sería pensar en un día sombrío.

Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Génesis 5:24

La Biblia hace referencia a que Enoc “caminó con Dios”. Caminar con alguien es ir en una misma dirección, al mismo ritmo, en unidad y comunión,  de tal manera que ambos se acompañen y ninguno quede atrás. Es decir, Enoc vivía una amistad genuina con Dios, estaba su lado, caminando junto a Él en una relación estrecha como si  fuera su mejor amigo.

Enoc estaba tan unido al Señor, que Dios decide llevárselo ¿No te gustaría tener esta misma amistad con Dios? La larga vida de Enoc terminó de forma maravillosa al ser arrebatado repentinamente a los cielos.

Los hijos de Dios tenemos la misma esperanza de ser arrebatados al cielo para encontrarnos  con el Señor.

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” 1 Tesalonicenses 4:16-18

¿Eres amigo de Dios? En este momento examina si estás siguiendo los pasos de Jesús, en unidad y comunión con Dios, de lo contrario, te animo a ser como Enoc.

Un día Dios nos llevará en un abrir y cerrar de ojos para encontrarnos con Él. Si te desviaste nunca es tarde para volver a sus sendas y empezar a ser amigo, y si te encuentras en la dirección correcta te aliento a seguir adelante porque Él cumplirá su palabra.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Cuidado con la trampa!

Juan debía llegar temprano a su casa para realizar un trabajo, pero al regresar se encontró con unos amigos quienes le insistieron ir a una fiesta. Él  aceptó con la condición de quedarse sólo por un momento. Cuando llegaron al lugar se le acercó una amiga que hace mucho tiempo no veía y  le rogó para que salieran a bailar; Juan, sintiéndose presionado, aceptó y posteriormente no pudo rechazar las bebidas que sus amigos habían comprado.

El proceso de la caída es así, damos pequeños pasitos hasta encontrarnos en el suelo. Muchas personas pecan porque hacen lo mismo que hizo Juan, “aceptan” y se exponen, él pensó que al condicionar a sus amigos diciéndoles “sólo por un momento” estaba luchando con la tentación, pero no se trataba de pelear, sino de escapar de ella.

Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Hebreos 4:15 (NVI)

La tentación es algo que nos atrae fuertemente y que nuestro cuerpo parece desearlo irresistiblemente. Jesús afrontó esto cuando se hizo hombre y Él sabe lo vulnerables que podemos ser cuando enfrentamos un momento de tentación;  la diferencia es que Jesús nunca pecó, pero nos comprende y tiene compasión de nosotros.

“Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes.” 1 Corintios 16:13 (NVI)

Uno pastor decía: “Si te quedas en la peluquería bastante tiempo, vas a salir con un corte de cabello” ¡Es verdad! No es pecado ser tentado, sino ceder a la tentación, tienes que “estar alerta” saber qué es lo que te tienta y alejarte de ello.

Jamás utilices palabras como: “Nadie sabrá”, “Mientras no dañe a nadie”, porque no son ciertas. Al final todo sale a la luz y hace mucho daño ceder a la tentación no sólo a ti, si no a las personas que te rodean.

Si has estado luchando con alguna tentación te animo a realizar una oración y pedirle a Jesús que te socorra para no caer. Él te conoce y sabe cómo te sientes, no dudes en correr a sus brazos y pedirle ayuda, después sé valiente y fuerte para permanecer firme, huyendo de la tentación.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Integridad completa

Muchos esperamos poder llegar a la estatura de Cristo, tratamos cada día de ser mejores, pero no lograremos nada si no dejamos por completo lo que en realidad nos afecta y es de tropiezo para nosotros.

No podemos crecer ni presentarnos limpios ante nuestro Padre si no somos íntegros. Algo íntegro es una cosa que posee todas sus partes intactas o, aplicado en una persona, hace referencia a un individuo correcto, educado, atento, probo e intachable.

Un hombre pasaba por una avenida y vio a una persona que estaba a punto de ser atropellada por un carro y lo salva poniendo incluso en riesgo su vida. Muchos le aplaudieron, dijeron que no muchas personas se arriesgan así por alguien que ni conocen, etc., e incluso llegaron los medios de comunicación con la intención de hacer público ese heroico acto. El hombre se negó rotundamente a ser entrevistado y salió corriendo. No era por timidez o porque no le gustaban las cámaras si no porque él estaba siendo buscado por haber hurtado varias cosas tiempo atrás en su trabajo.

Acá podemos ver un hombre muy valiente, solidario, etc. que salvó a alguien, pero tenía aquello que no lo hacía integro: el robo que hizo.

Muchos creemos que con una noble acción estamos siendo dignos de ser llamados hijos de Dios, sin mirar que  Él quiere hijos íntegros, personas que sean intachables en todas las áreas de su vida.

“Tú, en cambio, sigue los pasos de los hombres buenos y permanece en los caminos de los justos. Pues solo los justos vivirán en la tierra y los íntegros permanecerán en ella.” Proverbios 2:20-21 (RVR-1960)

Nadie es perfecto y eso lo sabemos, pero intentemos seguir los pasos de Cristo que en todo lugar, en todo momento y en cada área de su vida, como hijo, como hermano, como amigo era bueno, era íntegro.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás dispuesto a decirte No?

Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Mateo 19:16-22

Seguramente has escuchado la historia del joven rico, utilizada en muchas ocasiones como ejemplo de materialismo. Sin embargo, cometemos el error de no vernos reflejados en el mismo personaje de la historia. Imagina que has alcanzado grandes logros, tienes un trabajo estable y te consideras una persona buena, pero Jesús te dice: “Déjalo todo y sígueme” ¿Qué decisión tomarías?

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mateo 16:24

La declaración que nos hace nuestro Salvador es parecida a la del joven rico: “Si quieres seguirme, niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme” ¿Qué significa negarte a ti mismo? Es renunciar a ti y dejar que Él tome el control de tu vida.

Negarse a sí mismo, es bendecir al enemigo, perdonar aunque fuimos lastimados,  inclinar la cabeza para no pelear, dar el primer paso para reconciliarse con el prójimo aunque no hayas tenido la culpa, actuar bien aunque otros actúen mal contigo. Negarse a sí mismo es dejar de hacer lo que quieres para hacer lo que quiere Jesús, es seguir sus pasos.

El Señor te hace la invitación de seguirlo, la pregunta es: ¿Puedes seguir a Jesús? Es posible que dispongas de una biblia por años, que asistas a una comunidad cristiana, pero no servirá para salvarte si no sigues a Jesús, si escuchas pero no obedeces su palabra, si antes de ser como Él prefieres ser como tú.

¡No te pierdas más bendiciones, sigue a Jesús!

 

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¿Cómo salir de la deuda? Pregúntale a Andrés

Hola Andrés,

Quisiera saber cómo le hago para pagar mis deudas, ¡me están acabando y no sé qué hacer!

Reyna

West Palm Beach, FL

 

Reyna,

Qué buena pregunta para principios de año. Este es uno de los propósitos de año nuevo más comunes, casi tan frecuente como el de perder peso. Primero que todo, se necesita tomar la firme decisión de nunca más pedir prestado para absolutamente nada, ni siquiera para comer. Después, corta tus tarjetas de crédito. Eso no significa que ya las pagaste, pero hay algo por dentro que se desata y dice ¡YA NO MÁS! Esto te puede sonar exagerado, pero más exagerado es esclavizarse con las deudas y que los intereses hagan que termines pagando más de lo que verdaderamente cuestan las cosas. Y para empeorarlo todo, agrégale la ruina que llega a la casa porque el dinero no rinde. Tener deuda significa que has comprado cosas sin tener el dinero para pagarlas, lo que significa que el dinero se te acaba antes que el mes.

El plan de ataque es el siguiente. Hoy mismo haz una lista de tus deudas, de la más chiquita a la más grande. El plan es mandar pagos mínimos a todas, excepto la chiquita. Esa chiquita atácala con toda la fuerza, energía, pasión, coraje, ganas, esfuerzo y sacrificio. En otras palabras, exprime el presupuesto hasta que llore para poder mandar lo máximo a la deuda.

Ya que termines con la más pequeña, entonces tomas todo el dinero que estabas mandando a la pequeña y lo empiezas a mandar a la segunda adicionalmente al pago mínimo que ya le estabas enviando. Hazlo así hasta que termines con ella. Después, haces lo mismo con la tercera y así sucesivamente hasta terminar con la última.

No hagas esto en la cabeza, hazlo por escrito y ponlo en el refrigerador. Cada vez que pagues una deuda la tachas con una línea roja. Cada vez que pases por el refrigerador y veas tu plan de ataque le gritas la deuda, ¡Agrrr, te voy a vencer, ya no voy a ser tu esclava!

Haz los cálculos para saber cuándo vas a terminar; es una gran motivación saber que la salida existe, que un día podrás ser libre de deudas. Después de calcular el tiempo, pregúntate: ¿qué puedo dejar de usar, o cambiar de marca por una más económica, para poder atacar la deuda con más fuerza? ¿Cuándo terminaría si lo hago? Piensa en todo lo que compras, qué cambios puedes hacer. Fíjate en todo, no sólo en lo grande, por ejemplo: shampoo, pasta dental, papel higiénico, etc., etc., etc. Entre más cercana veas la puerta, más fácil será mantenerte enfocada. Espero que el 2015 sea un año de libertad para ti y tu familia.

Andrés

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