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Alto no sigas, puedes caer

»Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseo a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5:27-28 (DHH)

Hoy en día se considera algo normal mirar, muchos se excusan expresando que la mayoría lo hace. Dios desea que cuidemos nuestro matrimonio, dice que aún simplemente mirando, también se comete adulterio. Por  ello debemos cuidar lo que vemos ya que muchas veces para alimentar esa lujuria acuden a mirar pornografía y eso debilita la relación con tu cónyuge, no glorifica a Dios. Por eso nos brinda el siguiente consejo: “¡Bendita sea tu propia fuente! ¡Goza con la compañera de tu juventud, delicada y amorosa cervatilla! ¡Que nunca te falten sus caricias! ¡Que siempre te envuelva con su amor! ¿Por qué enredarte, hijo mío, con la mujer ajena? ¿Por qué arrojarte en brazos de una extraña?” Proverbios 5:18-20 (DHH) Escucha a Dios y pon un alto a lo que tus ojos ven. Si lo haces serás considerado como alguien prudente, pero para los que no, la Biblia dice: “Pero al que comete adulterio le faltan sesos; el que así actúa se destruye a sí mismo” Proverbios 6: 32 (NVI)

¡Sálvate de un triste final!

Por Danitza Luna

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Obedeces a Dios o cedes al pecado?

Tres jóvenes judíos Sadrac, Mesac y Abed-nego se encontraban frente al rey de Babilonia enfrentando una seria acusación, el delito fue no rendir reverencia a la imagen de oro que habían levantado en honor a él.

Cuando el rey los confrontó y además les advirtió sobre el castigo que recibirían si fuera verdad la acusación, ellos respondieron: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” Daniel 3:17-18

Sin dudar fueron echados al horno, y se acercó el rey para verificar su muerte; sin embargo, cuando lo hizo, se quedó sorprendido al ver que nada les había ocurrido. De inmediato los llamó para que salieran y muy sorprendido dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.” Daniel 3:28 (RVR1960)

Lo obediencia siempre nos traerá bendición no sólo personal sino también a los que nos rodean, así como estos jóvenes prefirieron ser quemados a ceder, no sólo hubo recompensa por su determinación sino que su actitud fue de testimonio a un rey incrédulo que llegó a alabar a Dios y mostrar favor ante el pueblo judío.

Por ello cuando nos encontramos en la encrucijada de obedecer a Dios o al mundo debemos elegir a nuestro Señor. No sólo para favorecernos sino porque somos la luz del mundo, la gente ve a Dios a través de nuestras vidas.

Aunque no recibamos nada en el instante, tenemos que estar seguros que es mejor la obediencia que los sacrificios.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Ellos merecen que les demos honra

 “«Honra a tu padre y a tu madre». Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra».” Efesios 6:2-3 (NTV).

La Palabra nos dice que debemos ser obedientes a nuestros padres, sea que continuamos viviendo con ellos o que ya hemos formado nuestra propia familia. Siempre merecen aprecio, respeto y obediencia. Que ellos vean en nosotros actitudes de disposición para ayudarles y apoyarles cuando necesitan. Como hijos de Dios no debemos tomar en cuenta si fueron o no buenos padres. Nuestro Señor Jesús bendice la obediencia. En cambio sí desobedecemos estamos incurriendo en pecado, y por ende nos roba lo que nuestro Padre nos quiere dar.

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Mientras me dure la vida

“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?” (Juan 9:1-2 RV60)

Los discípulos estaban junto al Maestro y se detuvieron en el camino cuando divisaron a un ciego y, como un niño pequeño pregunta a sus padres algo que no comprende y saca conclusiones apresuradas, ellos le preguntaron si ese varón se hallaba en esa condición por su pecado o por el pecado de sus padres.

El ciego no sufría por pecado suyo o ajeno sino que su vida tenía un propósito especial: que Jesús mostrara su gloria. Dios se glorifica en nuestras vidas y también nos usa, no existe nada imposible para el Señor.

“Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.” (Juan 9:3 RV60)

Jesús se detuvo mostrando compasión por ese hombre ciego de nacimiento, esa acción nos enseña que a pesar de las actividades que tenemos, la rutina a la cual nos habituamos, es importante hacer un alto para hacer el bien.

Cristo sanó a muchos ciegos que adquirieron esa condición por enfermedad o por algún accidente pero en esa ocasión dio a conocer que Él lo puede todo, aunque según las personas que estaban ahí, era un caso que parecía no tener esperanza.

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.” (Juan 9:4 RV60)

Es importante hacer lo que a Dios le agrada mientras el día dure y la oscuridad no esté presente; esto quiere decir que mientras nos dure la vida debemos hacer lo correcto porque nadie tiene el control del día o de la hora cuando partirá a la eternidad.

“aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.”(Efesios 5:16 RV60)

¿Vives solo para ti o usas parte de tu vida para servir a los demás? Un minuto puede ser suficiente para ayudar ¿Qué haces con tu tiempo?

Por Carlos E. Encinas

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Despojando al intruso

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” Santiago 4:7 (RVR 1960)

El pecado es un mal que hace miserables a las personas a tal punto que las esclaviza; esto sucede cuando hay pecados no confesados o cuando hay un falso arrepentimiento; por su parte el diablo aprovecha esta situación edificando fortalezas en la vida de aquellos que lo permiten. Si deseas terminar con este mal es necesario que te arrepientas de corazón, esto muy importante ya que de esta manera estas confesando que le fallaste a Dios y que quieres someterte solamente a Él, luego debes resistir al diablo y sacarlo de tu vida, para que así sea el Señor Jesús el que reine en todo tu ser.

Por Neyda Cruz

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Ser llenos del espíritu Santo

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” Efesios 5:18 (RVR)

Desde el momento en que aceptamos a Jesús en nuestros corazones tenemos el sello del Espíritu Santo como garantía de nuestra salvación, pero muchas veces  cedemos al  pecado y terminamos apagando su presencia en nuestras vidas, por ello es importante que busquemos su llenura.  Quizás has sentido que el deseo por buscar el rostro de Dios, orando y meditando en su palabra, ha menguado. Es posible que lo hayas remplazado por otras actividades que se han convertido en distracciones, si  es así, hoy te pregunto: ¿Dónde están puestas tus prioridades?

Si deseas que las cosas marchen bien y que toda actividad te acerque a su voluntad, empieza por someterte cada día a su dirección y sumergirte en el río de Su Espíritu. Verás cómo todo cambia para bien.

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Dinero y pecado

En este mundo, compañeros, el Pecado, si paga el viaje, puede andar libremente y sin pasaporte, mientras que la Virtud, si es pobre, es detenida en todas la fronteras.

(Herman Melville, Moby Dick)

Meditación impertinente. Así podría calificarse esta afirmación de Melville si se tiene en cuenta que la dijo en una época en que el sentir religioso en los Estados Unidos era muchísimo más sensible de lo que es hoy. Aunque no se puede negar que tal sensibilidad permanece en los sectores más clásicos del ser evangélico. Así que  la expresión el pecado tiene vía libre si paga el viaje seguiría sonando irreverente.

Es innegable sin embargo la verdad que contiene. Consideremos algunos hechos.

Gobernantes, magistrados, congresistas, personeros de alto rango, policías, empresarios multinacionales, líderes religiosos que han mentido, abusado, violado y que se robaron todo siguen teniendo libre tránsito en las altas esferas, mantienen una alta intención de voto (!), rasgan vestiduras ante la corrupción ajena, en fin.

Piensen en la persona que paga sus impuestos bajo estricto apercibimiento de embargo, cárcel y escarnio público y que además mantiene un registro público impecable. Halla enormes obstáculos en todas las esferas para lograr fundar un negocio limpio, ser oído en la justicia o en el edificio municipal o simplemente para caminar por la calle con un mínimo de seguridad y orden.

Si se mira bien, lo que franquea todos los caminos es la plata. La educación, la conducta irreprochable, las buenas costumbres tienen que esperar atrás: ¡Que pasen los millones de los señores y las señoras! Porque aunque sea un dicho castizo y viejo, “Con plata se compran huevos”.

Lo que duele más no es que alguien ofrezca plata para sobornar al político, al juez, al policía, al funcionario, al ministro de la fe. Lo que destruye toda esperanza y lo que lo llena de bronca a uno es que el político, el juez, el policía, el funcionario y el ministro de la fe soliciten y/o acepten la plata. De esto no nos salva nadie. Nadie, a menos que como ya mencionamos aquí antes, la gente buena haga algo.

Pero la gente buena está muy ocupada en sus importantes asuntos: bienestar personal y familiar, seguridad ciudadana, iglesia o club, compras al contado y a plazo, tranquila jubilación y por añadidura la vida eterna.

Así que, don Herman Melville, las cosas no han cambiado mucho, ¿no le parece…?

¿Perdiste el gozo?

“Contra ti y sólo contra ti he pecado; he hecho lo que es malo ante tus ojos. Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices y que tu juicio contra mi es justo” Salmos 51:4 (NTV).

El pecado trae consecuencias muy dolorosas, una de ellas es la pérdida del gozo por el gran dolor que experimentamos por haberle fallado a Dios. Si permitimos que esa tristeza permanezca por mucho tiempo, esto nos impedirá vivir con gozo.

Debemos recordar que cuando confesamos nuestros pecados, recibimos el perdón de Dios y por lo tanto, somos libres de esa culpa que va consumiendo interiormente nuestro ser. En el libro de primera de Juan 1:9 (RVR), nos dice que: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

Dios nos ama tanto que además de perdonarnos nos limpia el corazón por el daño que hizo este mal.

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quién es más valioso?

En el devocional anterior a este escribí sobre el compromiso genuino que los discípulos tenían con Jesús, a tal grado que daban su vida misma por Él. En esta oportunidad quisiera hacer énfasis en la vida y muerte de Esteban:

Esteban, hombre lleno de la gracia y del poder de Dios, hacía grandes prodigios y señales milagrosas entre el pueblo.” Hechos 6:8 (NVI).

La Biblia nos presenta a Esteban como un hombre de Dios, lleno de su gracia y poder, aquel a quién acudían las personas necesitadas porque realizaba prodigios y milagros; podemos compararlo a la obra que hizo Jesús cuando estaba en la tierra y, de la misma manera, también sufrió una muerte injusta.

 “Al oír esto, rechinando los dientes montaron en cólera contra él. 

Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo y vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios. — ¡Veo el cielo abierto —exclamó—, y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios!

Entonces ellos, gritando a voz en cuello, se taparon los oídos y todos a una se abalanzaron sobre él, lo sacaron a empellones fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo. Los acusadores le encargaron sus mantos a un joven llamado Saulo.

Mientras lo apedreaban, Esteban oraba. —Señor Jesús —decía—, recibe mi espíritu. Luego cayó de rodillas y gritó: — ¡Señor, no les tomes en cuenta este pecado! Cuando hubo dicho esto, murió.” Hechos 7:54-60 (NVI)

Esteban fue acusado con mentiras por algunos líderes religiosos de ese tiempo, y sin recibir un juicio justo fue apedreado por la multitud. Lo increíble en este triste final es que antes de morir Esteban se mostraba fuerte, incluso al igual que nuestro Señor, pidió que esa transgresión contra él no fuera tomada en cuenta por su padre Dios.

Si bien Jesús estaba rodeado de una multitud de personas, recuerda que solamente tenía doce discípulos; esto debido a que son pocos los que realmente aceptan pagar el precio. Para Esteban su vida no era tan importante como cumplir el propósito del Señor ¿Quién es más importante para ti?

Si te has alejado porque dices: “no me valoran, me miran feo o me han tratado mal, me he traslado de casa y ahora vivo lejos, no es cómodo, etc.” entonces estás considerando tu vida más valiosa que el Señor y si fuera el caso estás desobedeciendo el primer mandamiento. Te animo a empezar de nuevo y decidir ser un discípulo de Cristo.

 

 

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Volví a caer

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.” Salmos 139:23-24

Alguna vez te has preguntado ¿Por qué razón cometo una y otra vez el mismo pecado, aun sabiendo que está mal el hacerlo? Cada uno de nosotros tenemos debilidades, que si no las rendimos delante de Dios, nos llevan a flaquear y como resultado cometemos pecado; esto sucede cuando no buscamos de corazón a Dios y no meditamos en sus Escrituras. Nos enfocamos más en lo terrenal, y nos olvidamos de lo celestial, llevándonos así a una flaqueza espiritual.

El caminar con Jesús todos los días nos prepara para resistir el día malo. Te invito a que separes el mejor tiempo para buscar a Dios de todo tu corazón por medio del estudio y la aplicación de su Palabra en tu vida cotidiana.

Por Neyda Cruz

 

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¿Cómo es el verdadero arrepentimiento?

Arrepentirse es más que sólo sentirse mal por una falta cometida. Cuando es verdadero, el arrepentimiento lleva a un cambio radical en la conducta, pero también a recibir perdón, paz y redención de parte de Dios. Algunas consecuencias del verdadero arrepentimiento, según la Biblia, son los siguientes:

Reconocer los pecados

«Después de apartarme de ti, me arrepentí; después de reconocer mi falta…» Jeremías 31:19 (RVC)

Cuando alguien está realmente arrepentido acepta y reconoce sus pecados. En cambio, cuando esta actitud no es honesta, la primera señal es la justificación. Las personas que defienden sus malas acciones e intentan hacerse ver como inocentes, demuestran que no están arrepentidos de corazón.

Dejar de pecar

«Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento.» Mateo 3:8 (NVI)

Reconocer el pecado no es una simple cuestión de palabras. Cuando el arrepentimiento es sincero, la actitud del corazón debe reflejarse en las acciones. Esto quiere decir que ya no se debe cometer los mismos errores, sino que deben cultivarse virtudes que sirvan para reparar las faltas y redimir aquello que se dañó.

Produce obediencia a Dios

«Por eso, dejen de pecar y vuelvan a obedecer a Dios. Así él olvidará todo lo malo que ustedes han hecho, les dará nuevas fuerzas.»Hechos 3:19 (TLA)

El verdadero arrepentimiento hace que una persona redireccione su camino. Nadie conoce el futuro ni cuál es la decisión que más nos conviene, excepto Dios. Es por esta razón que cuando alguien está arrepentido de corazón, quiere enmendarse y ya no pecar más, la mejor elección que puede tomar es obedecer a Dios en todo.

Lleva a la salvación

«La tristeza que proviene de Dios produce arrepentimiento para salvación, y de ésta no hay que arrepentirse, pero la tristeza que proviene del mundo produce muerte.» 2 Corintios 7:10 (RVC)

La Biblia dice que el arrepentimiento sincero no es malo pues nos lleva a aceptar que somos pecadores y que necesitamos la salvación que Jesús nos ofrece. Cuando hacemos esto, nuestros pecados serán perdonados y tendremos nuestro futuro celestial asegurado.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Vestiduras blancas

Las personas que usan el blanco para vestirse transmiten una imagen de bondad, pureza e inocencia, ya que este color simboliza paz, humildad y amor. Sin embargo, vestir de blanco no sólo es algo físico sino espiritual, se refiere a mantenerse puro en santidad, sin manchas de pecado.

En Eclesiastés 9:8 (RVR1960) dice: “En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.”

¿Será posible mantenerse puros en medio de mundo lleno de tentaciones y pecado? Definitivamente sí, porque aunque pecamos, el Señor nos brinda su perdón a través del arrepentimiento y la confesión: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” Isaías 1:18

En medio de este mundo corrompido y que cada día está más influenciado por la maldad, debemos estar aferrados a Dios para mantenernos en pureza y santidad, estudiar su palabra para que ella nos guíe y nos dé discernimiento de lo bueno y malo, también estar en oración para exponer todas las luchas que llevamos a diario y recibir la fortaleza del Espíritu Santo.

Hay mucho que nosotros podemos hacer para mantener nuestras vestiduras blancas, pero debemos estar conectados con Dios porque sin Él estaremos perdidos y sumergidos en el pecado.

Mantener tu relación con Dios te ayudará a ser puro.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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