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Escucha la Advertencia

Una señora fue advertida por su doctor sobre la necesidad de operarse de un pequeño tumor. Ella alegó que, no siendo cosa grave, esperaría unas semanas, hasta que no estuviese tan ocupada.

Seis semanas más tarde se repitió el aviso y la respuesta.

Pasó algún tiempo y un día la señora, notando cierto malestar, fue al doctor dispuesta y decidida para la cirugía pero el médico le confesó:

     – No, ahora ya no puede ser operada, porque el cáncer ha crecido tanto que ha tocado puntos vitales y no tiene remedio.

Lo mismo sucede con el pecado, si no se corta a tiempo y se le permite crecer libremente, contamina todo de tal manera que un día puede ser demasiado tarde, no solamente terminando con nuestra vida física, sino con consecuencias espirituales eternas.

En Hebreos 3:15 dice: “Recuerden lo que dice: «Cuando oigan hoy su voz, no endurezcan el corazón como lo hicieron los israelitas cuando se rebelaron»” (NTV).

Muchas veces, porque no se ven las consecuencias inmediatas se minimiza el efecto de un pecado y se piensa  que se podrá seguir así por mucho tiempo más; sin embargo,  cuando uno cae en cuenta, ya no es algo que se pueda controlar, sino que ese mal controla aspectos de la vida y, posiblemente, además de afectar a quien lo comete, familiares, amigos y gente cercana se ven afectados.

Si sabes que hay algo en ti que está mal, que le desagrada a Dios, pídele ayuda para cambiar eso, ruega por su fortaleza y corta de raíz aquello que te está contaminando, no permitas que crezca hasta el punto de que ese pecado tome control sobre tu vida.

Escucha la voz de Dios y obedece ahora que estás a tiempo. El Señor siempre está dispuesto a perdonar a quien se acerca con un corazón arrepentido. Busca de su ayuda y fortaleza.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Algún día lo lograré?

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” Romanos 8:1

Para mantener una llama de fuego sólo hace falta alimentarla con más combustible o algo que la mantenga encendida. Es similar lo que  ocurre con nuestra carne, con esos deseos pecaminosos que muchas veces nos dominan, si los vamos dotando de lo que los hace más fuertes dentro de nuestro ser sin duda caeremos una y otra vez en la trampa del pecado.

¿Cómo vencer los pecados que nos consumen y no nos dejan avanzar? Dice Romanos 8:6 “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” Muchas veces nos ocupamos más del  pecado en vez de nutrirnos de la Verdad para superarlos.

Leí que las personas que trabajan en los bancos, pasan buen tiempo contando dinero una y otra vez; una vez que pasan esa etapa, les introducen billetes  falsos y por estar en contacto con los verdaderos les es fácil reconocer de inmediato el dinero falso.

Si estás luchando con algún pecado, simplemente empieza a aumentar tu tiempo con Dios, ora a diario, no como una rutina más sino como algo especial. También la Palabra de Dios irá alimentando tu espíritu para que así tu interior sea transformado. Notarás que los malos deseos irán desvaneciéndose, el temor a Dios aumentará y tu santidad será más fuerte.

“porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.” Romanos 8:13

¡Vence el mal con el bien!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Fuego que destruye

“¿Acaso puede un hombre echarse fuego sobre las piernas sin quemarse la ropa? ¿Podrá caminar sobre carbones encendidos sin ampollarse los pies?” Proverbios 6: 27-28 (NTV).

El pecado de adulterio, por lo general, se concibe primero en la mente, durante un tiempo, para luego concretarlo de manera física. Si nos ponemos a pensar, el que juega con fuego tiene muchas probabilidades de terminar quemándose; de igual manera sucede cuando una persona que está casada coquetea o abre su corazón a alguien del sexo opuesto, terminará dañando su vida y también la de su familia.

Sin embargo, para evitar esa situación los cónyuges deben priorizar su matrimonio teniendo una relación amorosa, leal, recordar los votos que hicieron en el altar de amarse y respetarse hasta que la muerte los separe.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El mal y la ira

¿Por qué este mal temerario? ¿Por qué tanta ira? pregunta Théoden, rey de Rohan. Las puertas han sido derribadas y el ejército de orcos y uruk-hai están penetrando el castillo del Abismo de Helm (El Señor de los Anillos: Las dos torres).

Lo mismo se pregunta Habacuc el profeta, con enojo semejante. Digo esto para recordarles que ver la verdad de los hechos no es patrimonio exclusivo de los creyentes

El mal es la marca del tiempo presente. No es que no haya bondad por la cual valga la pena luchar como afirma Samwise Gamgee en otro momento del relato.

Es que el mal ha ganado el campo en todas las esferas: gobierno, legislatura, justicia, administración pública, policía, empresas, entidades educacionales, instituciones de salud, estadios, villas de pobreza y barrios privados.

Ante tanto mal temerario que debilita la ley, relativiza la maldad y destruye vidas, nos invade la ira. Hay veces que uno se cansa de tener esperanza. Los que deberían conducirnos en la lucha contra el mal son parte de él, son sus servidores.

¿Qué ha de hacer el justo? ¿Seguir sometiendo la cerviz? ¿Encerrarse en su cuarto secreto a orar no más y esperar que un milagro ocurra? ¿Seguir poniendo la otra mejilla?

No sólo el Señor de los Anillos propone la idea de unos pocos – los menos – enfrentando el mal aunque cueste la vida. Ahí están las películas Matrix, Erin Brockovich, El informante. Ahí están las vidas segadas de Verónica Guerin, Mahatma Gandhi, el cardenal Oscar Arnulfo Romero, Julio César Ruibal, José Ignacio Rucci.

Si no conocen estos nombres, háganse un favor: dejen un rato de lado sus textos de autoayuda y lean, investiguen, incomódense un poco.

¿Qué va a hacer? ¿Así es la vida? ¿Son los últimos tiempos? ¿Estaba escrito? ¿No vale la pena? ¿Qué argumento tenemos para escabullirnos de la pregunta de Théoden: ¿Por qué este mal temerario? ¿Por qué esta ira?

Leamos Habacuc 2:9 al 12, sintamos y asumamos la ira que proclama:

!Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! Tomaste consejo vergonzoso para tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado contra tu vida. Porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá. !Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad!

Y hagamos algo.

Nadie puede ir al Padre si no es por Él

“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.” Juan 14:6 (NTV)

Es indispensable, esencial, necesario, importante conocer el camino para llegar a cualquier lugar,  porque si no lo conoces con seguridad tendrás dificultades para llegar al sitio que quieres o más que seguro te perderás y no llegarás.

Por ejemplo, para llegar a tu casa o donde vives, tu eres la única persona indicada para dar la dirección exacta a las personas que no la conocen y quieren visitarte.  En Juan 14:2 Jesús habló de la casa de su Padre y dijo que en ella hay muchos lugares donde vivir y prometió prepararnos uno para que habitemos por siempre.

Junto a esta promesa agregó la dirección exacta: “Yo soy el camino” “nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.”  El apóstol Pablo también se refirió al único camino que puede llevarnos al Padre y dijo: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”, Hechos 4:12.

No hay donde perderse, que ningún argumento o enseñanza te haga creer que hay muchas otras maneras o formas de llegar al Padre. La verdad es que, “Hay un Dios y un solo Mediador que puede reconciliar a la humanidad con Dios, y es el hombre Cristo Jesús.” 1 Timoteo 2:5 (NTV)

Cristo es el único camino para llegar al Padre, porque Él pagó con su sangre el precio de nuestra redención, pagó por la libertad de nuestros pecados y la condenación eterna. De no ser por Él, nunca podríamos acercarnos a Dios porque el pecado crea una barrera entre Él y los seres humanos, ya que Dios es Santo y no tiene ninguna relación con el pecado.   Pero el sacrificio de Jesús eliminó esa barrera y ahora tenemos acceso libre para poder hablar con Dios y recibir su ayuda.

¿Ya aceptaste a Jesús como tu único Señor y Salvador? ¿Tienes preguntas sobre la fe?

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¡Perdona y sentirás paz!

“de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.” Colosenses 3:13 (NVI).

Recordemos que el costo de nuestro pecado es algo que no podemos pagar pero Dios a través de su gracia nos da Su perdón. Cuando no queremos perdonar a las personas que nos dañaron, nuestra vida se llena de amargura y resentimiento. Por eso, no esperes a que te pidan perdón, da tú el primer paso, perdonando de la misma forma que Dios te perdonó.

Al perdonar, sentirás que una gran carga se va de tu vida y recibirás paz en tu corazón, lo cual hará que te sientas mejor con Dios y contigo mismo.

¡Animo, da el primer paso y perdona!

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿La glotonería es pecado?

Como seres humanos, necesitamos de agua y alimento para que nuestros cuerpos funcionen adecuadamente. Sin éstos, podemos agravar nuestra salud al punto de morir. Sin embargo, hay personas que comen en exceso y no comen para vivir, sino que viven para comer. Para muchos, es una forma de lidiar con los problemas, una salida para la ansiedad, un refugio de la depresión, etc. Parece algo inofensivo y que no tiene nada que ver con la vida espiritual. Pero la Biblia señala lo contrario.

El problema con la glotonería es que lleva a poner a la comida en el lugar de Dios. Pablo, en su carta a los filipenses, señala que hay gente ≪cuyo dios es el vientre y […] que sólo piensan en lo terrenal≫ (Filipenses 3:19). Más adelante afirma que nosotros debemos comportarnos diferente porque nuestra ciudadanía está en los cielos. En uno de sus escritos, Billy Graham explicó que si bien la Biblia no dice explícitamente que la glotonería es pecado, ≪cualquier cosa que nos consuma, todo lo que nos haga pensar en otra cosa, es pecado≫. Además, la ciencia ha comprobado que los asuntos que ocupan nuestra atención son los que determinan nuestra conducta. Si nuestra atención está en la comida, eso es ella quien gobernará nuestra vida y no Dios.

Ahora bien, en Mateo 15 hay una historia en donde Jesús dice que lo que entra en la boca no contamina al hombre, sino lo que sale de la boca. Lo que dijo Jesús no es un permiso para comer cualquier cosa que aparezca frente a nuestras narices. No es un consentimiento para embutir nuestros estómagos con basura. En ese momento en específico, Jesús se refería a que en el tiempo habían personas religiosas que le prestaban más atención a las costumbres que a las verdaderas intenciones de sus corazones.

Por otra parte, 1 Corintios 6:19-20 dice que nuestros cuerpos no son nuestros. Dios nos hizo y pagó un precio por nosotros cuando Jesús dio su vida. Es por eso que debemos cuidarlo, y esto implica protegerlo y mantenerlo en buenas condiciones. Comer en exceso no es cuidar el cuerpo que Dios nos dio porque esta práctica conlleva a enfermedades físicas que, en muchos casos, resultan mortales. Esto no quiere decir que vivamos en ayuno permanente. Debemos comer para alimentar nuestra cuerpo y de esa manera, honrar a Dios (1 Corintios 10:31).



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Billy Graham Evangelistic Association. (2019). I Live to Eat. Is Gluttony a Sin?. Recuperado el 16 de mayo de 2019, de https://billygraham.org/answer/i-live-to-eat-is-gluttony-a-sin/

Fidelidad

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.”

Hebreos 13:4 (RVR1960)

En las últimas décadas se ha observado un incremento en el índice de divorcios, pareciera que el matrimonio perdió importancia y credibilidad, ya que la causa de las rupturas, en su mayoría, se deben a la infidelidad de uno o ambos cónyuges.

Si has caído en la infidelidad o estás pensando hacerlo, considera cuidadosamente tus acciones, ten presente que no solo estas fallando a tu cónyuge, sino que también estás pecando contra Dios, quien será el que te juzgará, si decides manchar tu vida y matrimonio buscando un placer momentáneo, que además traerá dolor y sufrimiento para ti y tu familia.


Por Cesia Serna



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Libertad de las adicciones

“Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres.”

Juan 8:36 (NVI)

Los vicios tales como el alcohol, tabaco, sexo, el juego o las drogas, pueden terminar destruyendo no solo a la persona que se encuentra atada a ellos, sino a sus seres queridos. Superar una adicción no suele ser fácil, sin embargo con la debida ayuda, tanto en lo espiritual como en lo profesional, se puede salir adelante.

Si te sientes atrapado por una adicción, recuerda que no es necesario que permanezcas en dicha condición, porque Jesús puede hacerte completamente libre de las adicciones. Él ha venido para que puedas ser verdaderamente libre no solo de los vicios sino también del pecado. Jesús quiere restaurar completamente tu vida para que puedas tener un nuevo comienzo con la esperanza de un futuro prometedor para ti y tus seres queridos.

Jesús puede darte libertad ¡Acércate a Él!


Por Giovana Aleman



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Alto no sigas, puedes caer

»Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseo a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5:27-28 (DHH)

Hoy en día se considera algo normal mirar, muchos se excusan expresando que la mayoría lo hace. Dios desea que cuidemos nuestro matrimonio, dice que aún simplemente mirando, también se comete adulterio. Por  ello debemos cuidar lo que vemos ya que muchas veces para alimentar esa lujuria acuden a mirar pornografía y eso debilita la relación con tu cónyuge, no glorifica a Dios. Por eso nos brinda el siguiente consejo: “¡Bendita sea tu propia fuente! ¡Goza con la compañera de tu juventud, delicada y amorosa cervatilla! ¡Que nunca te falten sus caricias! ¡Que siempre te envuelva con su amor! ¿Por qué enredarte, hijo mío, con la mujer ajena? ¿Por qué arrojarte en brazos de una extraña?” Proverbios 5:18-20 (DHH) Escucha a Dios y pon un alto a lo que tus ojos ven. Si lo haces serás considerado como alguien prudente, pero para los que no, la Biblia dice: “Pero al que comete adulterio le faltan sesos; el que así actúa se destruye a sí mismo” Proverbios 6: 32 (NVI)

¡Sálvate de un triste final!

Por Danitza Luna

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¿Obedeces a Dios o cedes al pecado?

Tres jóvenes judíos Sadrac, Mesac y Abed-nego se encontraban frente al rey de Babilonia enfrentando una seria acusación, el delito fue no rendir reverencia a la imagen de oro que habían levantado en honor a él.

Cuando el rey los confrontó y además les advirtió sobre el castigo que recibirían si fuera verdad la acusación, ellos respondieron: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” Daniel 3:17-18

Sin dudar fueron echados al horno, y se acercó el rey para verificar su muerte; sin embargo, cuando lo hizo, se quedó sorprendido al ver que nada les había ocurrido. De inmediato los llamó para que salieran y muy sorprendido dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.” Daniel 3:28 (RVR1960)

Lo obediencia siempre nos traerá bendición no sólo personal sino también a los que nos rodean, así como estos jóvenes prefirieron ser quemados a ceder, no sólo hubo recompensa por su determinación sino que su actitud fue de testimonio a un rey incrédulo que llegó a alabar a Dios y mostrar favor ante el pueblo judío.

Por ello cuando nos encontramos en la encrucijada de obedecer a Dios o al mundo debemos elegir a nuestro Señor. No sólo para favorecernos sino porque somos la luz del mundo, la gente ve a Dios a través de nuestras vidas.

Aunque no recibamos nada en el instante, tenemos que estar seguros que es mejor la obediencia que los sacrificios.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Ellos merecen que les demos honra

 “«Honra a tu padre y a tu madre». Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra».” Efesios 6:2-3 (NTV).

La Palabra nos dice que debemos ser obedientes a nuestros padres, sea que continuamos viviendo con ellos o que ya hemos formado nuestra propia familia. Siempre merecen aprecio, respeto y obediencia. Que ellos vean en nosotros actitudes de disposición para ayudarles y apoyarles cuando necesitan. Como hijos de Dios no debemos tomar en cuenta si fueron o no buenos padres. Nuestro Señor Jesús bendice la obediencia. En cambio sí desobedecemos estamos incurriendo en pecado, y por ende nos roba lo que nuestro Padre nos quiere dar.

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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