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¿Cuánto más seguirás durmiendo?

“¡Basta ya de dormir, perezoso! ¡Basta ya de estar acostado! Mientras tú sueñas y cabeceas, y te cruzas de brazos para dormir mejor, la pobreza vendrá y te atacará como un vagabundo armado.” Proverbios 6:9-11 (DHH).

La pereza se convierte en un problema cuando se vuelve un hábito cotidiano. Sabemos que el perezoso no alcanza sus objetivos, constantemente se retrasa y entrega trabajos de mediocre calidad. Esta conducta si permanece en el tiempo puede llevar a las dolorosas consecuencias del sufrimiento y la pobreza. Sin embargo podemos cambiar de actitud y vencer la pereza, trabajando con diligencia en todo lo que hagamos, siendo productivos y responsables, siempre dando nuestro mayor esfuerzo para no tener que sufrir las consecuencias en un futuro.

Si la pereza te está atrapando, no lo permitas. Sé diligente y productivo en lo que hagas para que  puedas alcanzar tus metas, haciendo todo como para Dios y no para el hombre. Se espera de un hijo de Dios, que la excelencia sea su signo distintivo.

Por Giovana Aleman

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Pereza o pobreza?

“Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo; Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado.” Proverbios 6:9-11 (RVR1960).

En la Palabra somos advertidos por el Señor acerca de no caer en la pereza, pues descansar y no hacer nada, provocarán que la pobreza y la escasez toquen a la puerta; si bien dejar las cosas “para después” es sencillo, con seguridad las consecuencias no lo serán.
Por eso, es importante atender a esta amonestación y procurar ser diligentes en todo lo que hacemos, sea en el trabajo, estudios, cuidado de la casa, etc.

“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.” Proverbios 13:4 (RVR1960).

Por Cesia Serna

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

4 tipos de procrastinadores

Los procrastinadores son quienes aplazan una tarea para después. En estos tiempos, esta práctica puede parecer normal y hasta graciosa; sin embargo, un estudio demostró que hace perder 55 días al año.* Por tal motivo se debe tomar medidas de acción drásticas que permitan dejar esa costumbre. Para identificar los tipos de procrastinadores más comunes, veamos los siguientes ejemplos:

1. Procrastinador perezoso

Es la persona que tiene flojera de hacer un trabajo en el momento. Lo deja todo para después, y pese a que el tiempo avanza, cree que tiene oportunidad para actuar a última hora. Sus frases más comunes son “lo haré mañana” y “todavía hay tiempo”. Puede que logre culminar sus deberes, pero su trabajo es mediocre y mal realizado. Esta actitud puede costarle su reputación en el centro de estudios o trabajo y afectar sus relaciones personales.

2. Procrastinador preocupado

Es la clase de persona que se preocupa excesivamente y no hace nada. Si le dejan una tarea, en lugar de hacerla, piensa en todo lo que podría salir mal. Considera las opciones que le ayudarán a alcanzar su meta; no obstante, siempre se va por el lado negativo. El resultado es que pasa más tiempo estresándose que poniéndose en acción. Además, esta práctica puede hacer que los demás lo vean como un compañero en quien no se puede confiar.

3. Procrastinador ocupado

Es quien tiene tanto por hacer que al final no hace nada. Tiene trabajo acumulado y su tiempo es muy limitado. No obstante, esto se debe a que no establece prioridades en su vida ni en sus deberes. Sus frases más frecuentes son: “no tengo tiempo” y “tengo mucho que hacer”. Si bien puede tener empeño y deseos de hacer las cosas a tiempo, no distribuir sus horas puede ser contraproducente en su productividad.

4. Procrastinador soñador

Es el típico soñador que fantasea mucho, pero no hace nada. Se pasa el día soñando con lo que le gustaría tener. Imagina cómo sería alcanzar sus metas y tiene grandes ilusiones con respecto al futuro. No obstante, el tiempo pasa y nunca actúa. Cuando le dejan una tarea, se idealiza a sí mismo cumpliéndola, pero en la vida real no hace el menor esfuerzo por lograrla.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

*Alois, J. (2015). RateSetter Scolds Brits: Stop Procrastinating on Personal Finances | Crowdfund Insider. Recuperado el 30 de Julio de 2018, de https://www.crowdfundinsider.com/2015/02/62020-ratesetter-scolds-brits-stop-procrastinating-on-personal-finances/

¡Todo requiere esfuerzo!

“Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.” Proverbios 10:4 (NVI).

Pasar la vida pensando en lo que nos gustaría alcanzar pero no dedicarle el esfuerzo que se merece para lograrlo, tiene un nombre y ese es la pereza, la misma nos lleva a perder el tiempo, limitándonos a soñar, siendo incapaces de dar un paso para alcanzar dichos sueños. Proverbios 13:4 Menciona que el perezoso ambiciona, pero nada consigue, más el diligente siempre verá cumplidos sus deseos. Si por alguna razón te has dejado dominar por la pereza, quiero animarte a que puedas erradicarlo de tu vida, porque lo único que hará es llevarte a la pobreza y no sólo eso, sino que además perderás tú tiempo. Pero si le permites al Espíritu Santo que moldee tu vida, Él te ayudará a abandonar la pereza para ser una persona productiva en tu familia y en la obra del Señor.

Por Ruth Mamani

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué es el trabajo para ti?

En esta oportunidad quisiera que respondas una pregunta: ¿Disfrutas del trabajo que realizas? Generalmente cuando hablamos de “trabajo” se piensa en una carga que estamos obligados a llevar, pero pocos se alegran de realizarlo.

Aunque trabajar arduamente tiene ventajas, el error es caer en la “sobre-ocupación” con el fin de lograr el éxito y estabilidad; cuando en realidad el exceso de trabajo trae  resultados negativos.

La palabra de Dios dice: “Lo mejor que puede hacer uno es comer, beber y disfrutar del trabajo que hace. También vi que esto viene de Dios.” Eclesiastés 2:24 (PDT)

Las escrituras nos enseñan a equilibrar nuestro trabajo; si bien Dios nos impulsa a trabajar y abandonar la pereza, no promueve que uno se esclavice trabajando. Cuando dejamos de disfrutar comienza el estrés, la impaciencia, a dar el mínimo esfuerzo, porque ya no es una bendición, sino una carga pesada que se debe llevar.

Lamentablemente muchos descubren tarde estas grandes verdades. Por ejemplo: cuando enferman de estrés, cuando perciben que han perdido momentos importantes con sus hijos que ya han crecido o en el peor de los casos cuando enfrentan un divorcio por el alejamiento emocional de su cónyuge.

Lo mismo sucede con el ministerio que tenemos, a veces dejamos de disfrutar el servicio que realizamos para el Señor y en lugar de gozarnos en hacerlo, se vuelve una carga debido a que no estamos equilibrando nuestra vida; Dios dice que seamos sabios en el trabajo que realizamos y aprendamos a disfrutarlo.

Recuerda que el exceso de trabajo no trae nada bueno; podrás tener dinero extra, pero no alcanzará para pagar las consecuencias en tu salud física y emocional. En esta oportunidad te animo a despertar antes que sea demasiado tarde, administra sabiamente el tiempo, tanto en tu trabajo, familia, servicio, y así disfrutar todas las áreas de tu vida.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Hasta cuándo vas a dormir?

Me gusta observar a las hormigas por el trabajo que realizan juntas y aunque por su tamaño  parecieran ser insectos sin importancia, hay mucho que aprender de ellas.

En Proverbios 6:6-8 (NTV) encontramos: “Tú, holgazán, aprende una lección de las hormigas. ¡Aprende de lo que hacen y hazte sabio! A pesar de que no tienen príncipe ni gobernador ni líder que las haga trabajar, se esfuerzan todo el verano, juntando alimento para el invierno.”

Dios nos da una lección a través de estos diminutos insectos que no se rinden ante nada, pues a menudo llevan o arrastran con firmeza objetos que duplican o triplican su tamaño; puedes poner obstáculos en su camino tratando de detenerlas, pero siempre hallan la forma de continuar con su tarea. No se afanan ni dejan labores para último momento, ellas prevén y administran  bien su tiempo, haciendo un arduo trabajo para tener alimento durante el invierno.

Por el contrario, el perezoso es un animal muy lento, tanto que cada movimiento pareciera ser meditado previamente. Por ello Proverbios nos advierte para no caer en la pereza  de dormir en lugar de trabajar, lo cual no significa que nunca debamos descansar, simplemente evitar hacerlo cuando debemos cumplir con una labor.

Antiguamente Dios les dio a los judíos el día de reposo, un día a la semana para descanso y restauración. Actualmente, es posible que nosotros tengamos más de un día para descansar, por ello es importante no caer en la pereza, la cual no nos permite utilizar las facultades que Dios nos ha dado tanto físicas, como intelectuales para satisfacer nuestras propias necesidades.

Si en estos días has estado disfrutando de periodos de  sueños y tiempos extras a los cuales podrías sacarle provecho, pero a causa de la pereza has perdido más de una oportunidad, entonces sería prudente detenerse a pensar y actuar como lo haría una hormiga, no sólo en lo laboral sino también en lo espiritual.

¡Despierta! ¿Hasta cuándo vas a dormir? Porque si observas a tu alrededor, hay mucho por hacer. Recuerda que Dios dijo que la mies es mucha pero los obreros son pocos, por lo tanto, puedes estar seguro que siempre habrá un lugar destinado sólo para ti.

¡Es momento de actuar mientras las fuerzas nos lo permiten!

¿Acaso no se acuerdan, amados hermanos, cuánto trabajamos entre ustedes? Día y noche nos esforzamos por ganarnos la vida, a fin de no ser una carga para ninguno de ustedes mientras les predicábamos la Buena Noticia de Dios. 1 Tesalonicenses 2:9 (NTV)

Por: Ruth Mamani

 

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Señales de que eres más perezoso de lo que crees

Hay circunstancias en las que no tenemos ganas de hacer ciertas cosas. Sin embargo, hay personas que permiten que la pereza se apodere de su vida y se convierta en parte de sus costumbres. Esto puede parecer insignificante, pero una vez que la pereza ingresa, toma el control de todo a su paso. Para detectar esto, aquí hay algunas señales que te ayudarán a corregir este comportamiento a tiempo:

1. Te gusta dormir y te cuesta levantarte:

“Tanto duerme el perezoso…” Proverbios 19:15 (TLA)

Puede que tengas buenas ideas sobre lo que quieres lograr durante el día, pero pasas la mayor parte de tu tiempo sin hacer nada. Cuando te das cuenta, ya es de noche y has malgastado tus horas en cosas que realmente no valen la pena. Siempre te propones la meta de cambiar esta situación, pero aplazas el momento en que lo harás.

2. No terminas lo que haces:

El perezoso se queda sin comida...” Proverbios 12:27 (TLA)

Te gusta iniciar proyectos, pero nunca los terminas. Siempre aplazas tus tareas, deberes y responsabilidades y usualmente pierdes oportunidades por tu desgana. Te molesta que los demás tengan mejores cosas que tú, pero nunca te esfuerzas por concluir lo que comienzas.

3. Tu economía no es buena:

Pero tú, holgazán, ¿hasta cuándo seguirás durmiendo? ¿Cuándo despertarás? Un rato más de sueño, una breve siesta, un pequeño descanso cruzado de brazos. Entonces la pobreza te asaltará como un bandido; la escasez te atacará como un ladrón armado.” Proverbios 6:9-11 (NTV)

Es muy probable que te guste gastar más de lo que tienes. Pones pretextos para no trabajar, pero cuando te das cuenta que no tienes los ingresos que te gustaría tener, optas por tomar una actitud de rechazo y crítica a los demás. Siempre esperas que el dinero provenga de algún lado, pero no quieres trabajar para conseguirlo.

4. Pones excusas para todo:

El perezoso dice: «No puedo ir a trabajar ahora porque afuera hay un león y puede matarme».” Proverbios 6:9-11 (PDT)

Inventas un sinnúmero de excusas para evitar hacer aquello que no quieres. Muchas veces has justificado tu pereza con “genialidad” y crees que mientras más descanses, estarás desarrollando mejor tus habilidades. La constante frecuencia con que pones excusas te ha convertido en mentiroso, pero como es algo que siempre haces, te parece normal y no consideras que sea algo malo.

5. No te esfuerzas:

Al que es perezoso hasta comer le cuesta trabajo.” Proverbios 26:15 (TLA)

Te desanimas con facilidad. Si algo no sale de acuerdo a tus planes, renuncias y no lo vuelves a intentar. Cada cosa que haces está hecho de manera mediocre y nunca das el 100% de tu esfuerzo. Piensas que no tienes talento, pero en realidad, es que tu falta de perseverancia te está privando de disfrutar de tu máximo potencial.

6. Eres inmaduro:

¿En qué se parece el perezoso a la puerta? ¡En que los dos se mueven, pero ninguno avanza!” Proverbios 26:14 (TLA)

Las circunstancias de la vida deberían haberte enseñado a no ser el mismo de ayer; sin embargo, no hay ningún cambio en ti. Te gusta la comodidad de la rutina y no te gustan avanzar hacia cosas nuevas y mejores. Usualmente criticas a quienes procuran el cambio, pero eso solo demuestra tu inmadurez.

7. No te gusta aprender:

Perezoso, sigue el ejemplo de la hormiga; mira lo que hace y aprende de ella.” Proverbios 6:6 (PDT)
El perezoso se cree muy sabio; piensa que no hay nadie como él.” Proverbios 26:16 (TLA)

Rechazas cualquier tipo de enseñanza porque crees que nadie tiene nada bueno qué ofrecerte. Eres rápido en dar tu opinión y te enojas si alguien te contradice. En lugar de aprender del éxito de otros, inventas falsas teorías sobre cómo adquirieron lo que tienen y los envidias.

8. Tienes malas relaciones con los demás:

Los perezosos irritan a sus patrones, como el vinagre a los dientes o el humo a los ojos.” Proverbios 10:26 (NTV)
El vago y el destructor, ¡hasta parecen hermanos!” Proverbios 18:9 (PDT)

Tu pereza te causa problemas con quienes te rodean. Los demás no confían en ti porque saben que no eres digno de fiar. Debido a tu falta de esfuerzo y porque no terminas lo que haces, todos tus proyectos usualmente terminan en la ruina. Esto te genera mal carácter y arruina tu relación con los demás.

 

 

Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Tiempos de descanso

“Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor” Hechos 3:19 (NVI).

Si en verdad queremos vivir tiempos de descanso de parte de nuestro Señor, debemos empezar por arrepentirnos de nuestro mal proceder y dejar toda pereza espiritual. Hoy te animo a buscar el perdón de Dios, sin importar los errores que hayas cometido, Él te espera con los brazos abiertos ¡Vuelve al Padre!

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Fue por amor?

“Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.” 1 Corintios 13:3 Versión Reina-Valera 1960

Hoy en día, vemos muchas cosas que se hacen, supuestamente en nombre del amor. Si vemos los programas televisivos o las novelas actuales y nos adentramos en la trama de la historia, generalmente en lugar del amor, se termina exaltando el adulterio, el divorcio, el egoísmo y otros valores, que difieren mucho del verdadero amor.

Sin embargo la Biblia, nos dice claramente, que no importa tanto lo que hagamos, sino la motivación correcta por la cual lo hacemos.

Los ejemplos bíblicos son bastante fuertes, por ejemplo; si repartiese todo mis bienes  para dar de comer a los pobres… Nos habla, no de cualquier persona, sino de alguien que es lo suficientemente generoso, desprendido, no arraigado a los bienes materiales, que es capaz de despojarse de todo lo que tiene por la necesidad del prójimo. Aun así, la Biblia nos dice que si hace todo esto pero no tiene amor, no sirve de nada.

A veces leemos que ante una campaña política, se reparten alimentos, ropa, subsidios económicos a los pobres, pero la pregunta es: el verdadero interés está en ayudar a los pobres o en insertar en la opinión pública la idea de que nos interesa ayudar a los pobres, para recoger más votos? La verdadera y profunda motivación es la que determinará si hay en nosotros amor para el prójimo o si solo lo hacemos por nosotros mismos.

Que en este día, podamos ser conscientes que no basta solo con hacer o con buenas intenciones, sino que es necesario un corazón lleno de amor.

Realiza tus tareas cotidianas con amor a Dios y al prójimo, deja de lado la queja, la pereza, y haz todo esto como para Dios y no para el hombre.

Valora al que trabaja contigo, hoy puedes darle una muestra de amor, esto realmente hace la diferencia.

Como dice la Biblia, que podamos mostrar a Jesús por el amor que nos tenemos unos con otros.

Juan 13:35 “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.

Por Daniel Zangaro.

 

 

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10 tips para una casa más ordenada

Mantener tu casa en orden te da una sensación de agrado al entrar en ella. La limpieza y pulcritud evidentemente dependen de nuestro tiempo, pero como yo digo: “mi casa es lo suficientemente limpia para ser saludable y los suficientemente desordenada para ser felices”. En otras palabras: no hay que ser obsesivo…pero si ordenado.

1- Haz tu cama en las mañanas siempre.

2- Ten al lado de tu lavamanos un limpiador de vidrios y el papel para limpiarlo. Luego que te cepilles los dientes, limpia el vidrio. No toma sino diez segundos.

3- Todas las tardes después de recoger el correo, siéntate y elimina lo que no es importante.

4- Haz limpieza cada tres meses de lo que no usas. Cualquier cosa que lleves más de un año sin usar, no la necesitas. Puedes regalarlas, donarlas o venderlas. Ropa, muebles, zapatos.

5- No dejes nada tirado. Se va acumulando y luego no sabes por donde comenzar. Dedica unos minutos diarios a ordenar y limpiar.  Lo que te vayas quitando lo vas guardando donde va.

Smiling middle-aged female customer choosing apparel on shelves at store

6- Si no necesitas algo, no lo compres.

7- Si tienes demasiado artefactos de decoración, se hace más engorroso limpiar. Deshazte de algunos de ellos. También puedes regalarlos, venderlos o donarlos.

8- Dedica un día quincenalmente a cada clóset para organizarlo y limpiarlo de nuevo.

9- Coloca divisores en las gavetas y tramos de los clósets o gaveteros para tener mejor organizadas tus prendas.

10- Revisa tu lugar de primeros auxilios y medicamentos y deshecha lo que esté pasado de fecha de caducidad. Si hay que comprarlo de nuevo, haz tu lista y lo repones.

 

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La pereza

“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada”. Proverbios 13:4

Nada bueno puede salir de la pereza, ya sea en el plano físico o en el espiritual. Por algo la Biblia nos habla de tomar el ejemplo de las hormigas que trabajan todo el verano para tener suficiente alimento durante los duros meses del invierno.

El perezoso no suele hacer previsión es seguidor de la ley del menor esfuerzo, hace lo estrictamente necesario y lo más rápido posible para sacárselo de encima. No siente compromiso con lo que hace y como suele retrasarse con facilidad todo le resulta pesado y a veces termina haciendo las cosas de mala gana. La advertencia de la Palabra es que las consecuencias de la pereza son la escasez y la pobreza. En el mismo sentido, Benjamín Franklin afirmaba: “La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.” Romanos 12:11 nos dice: “En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”.

La pereza espiritual no tiene consecuencias menores que la física, la falta de oración, lectura de la Palabra o el no asistir a una iglesia, indefectiblemente llevarán a un enfriamiento espiritual extremadamente peligroso. En estos casos la fe comienza a debilitarse y aunque aparentemente no pasa nada, el fuego se va perdiendo gradualmente.  A veces la persona continúa asistiendo a la iglesia, pero lo hace más por rutina o legalismo que por amor a Dios. Puede estar físicamente presente, haciendo lo mismo que en otros tiempos, sin embargo su corazón ya no está en las cosas de Dios.

La pereza también puede llevarnos a quedar a mitad de camino y no alcanzar a conquistar todo lo que Dios tiene previsto para nuestra vida. Él tiene planes de bien para nosotros, pero por más buenas intenciones, deseos y preparación que tengamos si somos perezosos para ir a conquistar, todo quedará en un sueño o en buenas intenciones.

Por todo esto, te animo a que si identificas síntomas de pereza tanto física como espiritual en tu vida, lleva esto delante de Dios, renuncia a ella y permite que El obre una transformación gloriosa en tu vida. Como hijos de Dios estamos llamados a ser diligentes y no perezosos.

Por Daniel Zangaro

 

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Escoge lo bueno.

Vivimos en tiempos donde se llama a la malo bueno y a lo bueno malo. Excusamos nuestra falta de carácter y rectitud, escudándonos en que nuestra corrupción se justifica porque hay otras personas igual o más despreciables que nosotros. La avaricia, la pereza, el orgullo, la inconsciencia o incluso la ignorancia se han convertido en el motor de la sociedad, olvidando que la historia nos enseña que sólo el íntegro deja un legado digno de ser imitado; que nuestras atrocidades y sus consecuencias tarde o temprano nos alcanzan. Creemos, tontamente, que saldremos librados de nuestros atropellos y olvidamos que la paz interior, el respeto de terceros y la aprobación honesta de nuestra descendencia, jamás la obtenemos a través de actos incorrectos. Hacer lo correcto, aunque no sea lo normal, siempre nos dará un mejor pago en el largo plazo.

Es por esto que debemos preocuparnos por hacer lo que está bien, no lo que hace la mayoría. Actuar rectamente, interesarnos en las actividades de nuestros hijos, ponerles límites, educarlos nosotros; ser fieles a nuestro cónyuge, pagar impuestos; cumplir nuestros compromisos en el trabajo y ser honestos son, tristemente, actividades en peligro de extinción en un mundo corrompido como el nuestro. Sin embargo, sé que muchos hombres y mujeres se mantienen fieles a valores humanos dignos aunque otros no les vean; pues saben perfectamente que es muy fácil engañar a los demás con una fachada artificial de rectitud, pero ¿cómo mentirnos a nosotros mismos? La Biblia es clara y nos enseña lo bueno y lo malo, por eso Dios pone delante de ti un camino bueno y sus bendiciones y uno malo y sus consecuencias; cuando tengas que pensar en qué hacer cuando te encuentres en medio de dos caminos a optar, recuerda el concejo de Dios escoge la Vida. Deuteronomio 30:15-19

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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