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¿Por qué no puedo?

Cuántas veces nos hemos preguntado ¿Por qué no puedo…? Tal vez has fracasado muchas veces y posiblemente es porque estás olvidando un aspecto muy importante.

La Palabra de Dios dice: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15:4-5 (LBLA)

Jesús hace una comparación para que comprendamos su enseñanza y menciona que Él es la vid y nosotros las ramas. El sembrador espera que de las ramas salgan hermosos frutos; así mismo, nuestro Padre celestial espera que nosotros demos frutos, pero este objetivo sería imposible si estuviéramos separados de Él.

Es absurdo esperar frutos de una rama que ha sido arrancada de su planta, la misma se secará prontamente porque no tiene fuente de vida. Asimismo, no podemos esperar algo del Señor si estamos lejos de Él, simplemente nuestra muerte espiritual.

¿Estás cerca o lejos de Dios? Si estás lejos de Él no podrás dar frutos por más esfuerzos o sacrificios que realices ¿escuchaste a algunas personas decir “no puedo cambiar”? La realidad es que separados de Dios no podremos alcanzar el carácter de Cristo, tampoco fortaleza o alguna bendición que queramos de lo alto.

Este tiempo te animo a acercarte al Señor, pero no por lo que puedas recibir de Él, sino por quién es y por agradecimiento, después conocerás su misericordia.

¿Qué quieres de parte del Señor?

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¡No dejes de congregarte!

“Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca.” Hebreos 10:25 (NTV)

¿Cuántos alguna vez hemos justificado nuestra ausencia a la iglesia? Quizá hoy despertaste con las ganas de quedarte en casa y descansar porque el tiempo así lo amerita. Es posible que la primera vez no sea tan conflictivo, pero si esta acción se vuelve a repetir una y otra vez, deberías alarmarte. No está mal escuchar prédicas y reuniones dominicales que se transmiten a través de Internet, es más, es una bendición para todos y en especial para aquellos que por algún problema físico u otros no pueden movilizarse, pero para los que no lo padecen y tienen la posibilidad de hacerlo pero no quieren, se convierte en una excusa y esto es peligroso.

Tomemos en cuenta las recomendaciones que la Biblia nos hace en el libro de Hebreos y no nos convirtamos en cristianos cibernéticos, ya que esto no sería saludable para nuestra vida espiritual, si es que en verdad deseamos permanecer en la fe. Hoy quiero animarte a ti que te ha costado volver a la iglesia, quizá tuviste muchas razones para alejarte, pero más allá de ello, este es el tiempo de considerar el congregarse como un ejercicio espiritual, porque no existe video que pueda remplazar el estar en la casa de Dios para adorarlo y mantener armonía entre hermanos que por supuesto son de ayuda en nuestro crecimiento espiritual.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Mantente conectado a Dios!

Recuerdo que un fin de semana me encontraba tan baja de energía como estaba la batería de mi teléfono móvil. En mi cansancio, lamentablemente, olvidé conectar el cable del cargador al toma corriente, enchufé a mi teléfono obviando lo otro y me dormí. Al día siguiente, me desperté renovada, pero no así mi celular, porque me di cuenta que seguía de la misma forma que la noche anterior. Estaba enchufado… ¡pero no conectado a la corriente!

A nosotros nos pasa lo mismo con respecto a Dios, cuando nuestro espíritu no se encuentra conectado al suyo, nuestro cuerpo y alma se quedan en tinieblas, nos empieza a costar trabajo controlarnos para no pecar y lamentablemente las consecuencias de no “conectarnos a Cristo” pueden ser peores de lo que imaginamos.

Puedes invertir horas y horas en estudiar la Palabra de Dios para seguir aprendiendo y no llegar al conocimiento de la verdad, como dice en 2 Timoteo 3:7. Logras desgastar tus fuerzas y tu tiempo al servicio de Dios, sin embargo te encuentras desconectado de su presencia.

No importa cuánto tiempo haya dejado mi teléfono en el cargador, porque al no estar conectado a la toma corriente, no sirvió de nada.

Es importante saber que multiplicar nuestros esfuerzos jamás podrá sustituir con estar conectados a la verdadera corriente que es Dios.

Si en estos tiempos has cambiado tu encuentro con Dios por la actividad o servicio, ¡ten cuidado!, porque no es lo mismo servir a tu creador que estar en su presencia. Mantente alerta a las cosas que te desconectan de tu padre, ya sabemos que el pecado es una de ellas, pero también lo es el cansancio. No podemos estar conectados si andamos inundados de actividades. A veces pasamos tanto tiempo haciendo cosas para Dios que descuidamos nuestra relación con Él.

“Si ustedes se mantienen unidos a mí, yo me mantendré unido a ustedes. Ya saben que una rama no puede producir uvas si no se mantiene unida a la planta. Del mismo modo, ustedes no podrán hacer nada si no se mantienen unidos a mí.” Juan 15:4 (TLA)

Uno de los mayores desafíos que enfrentamos a diario es permanecer unidos y conectados a la fuente de poder, riqueza, amor y perdón que es nuestro Dios.

Procuremos en todo tiempo estar unidos a nuestro creador para recibir el alimento que nos ayuda a estar fuertes y nos permite dar buenos frutos, que nos mantiene en su luz y nos aleja de las tinieblas. Porque es posible que podamos estar “enchufados” a todo en relación a Dios, pero a la vez estar completamente desconectados de Él.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Como la vid

Era la última noche que Jesús pasaba con sus discípulos, por ello quiso impartirles la última enseñanza, sabiendo que su tiempo en la tierra se acortaba.

Comenzó diciéndoles…

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía.  Ustedes ya están limpios por la palabra que les he comunicado.  Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.” Juan 15:1-5 (NVI).

¡Qué gran privilegio y, a la vez, tremendo desafío que Jesús nos deja al compararnos con las ramas de la vid! Lógicamente el pámpano sin la vid no tiene vida, por ello como creyentes somos llamados a no separarnos de Su presencia, porque si estamos unidos a Jesús, nuestros pensamientos serán como los suyos, nuestras palabras y actos llevarán el sello de su presencia. ¿No es este el deseo de todo verdadero cristiano?

Quizá se haga fácil permanecer a su lado cuando las cosas marchan bien, pero ¿cuál es tu actitud cuando todo parece ir en tu contra?  ¿Aún permaneces en la vid?

Dios es tan bueno que a pesar de nuestra lejanía en momentos de desesperación, Él desea ser nuestro amigo más íntimo, porque cuando le abrimos nuestro corazón, Él nos hace ver nuestros errores, incluso las malas motivaciones que podríamos tener en alguna situación; nos consuela en medio de nuestras tribulaciones, se regocija de nuestras grandes victorias sobre el pecado y recibe con agrado nuestras expresiones de gratitud y alabanza.

Todo esto es parte del “permanecer unidos” a Cristo ¿Te gustaría asumir este reto?

Te animo a que cada día puedas tomar la decisión de poner a los pies de Jesús todo lo que te suceda, con la confianza de que Él puede y desea proveer para cada una de tus necesidades,  ayudarte a discernir lo bueno y lo malo para que en ti puedas llevar todo buen fruto que proviene del permanecer en comunión con Cristo.

¡Deja atrás la autosuficiencia y únete a Cristo, porque separado de Él nada puedes hacer!

Por Ruth Mamani

 

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La Paz de Dios

La realidad que hoy vive la sociedad y el mundo actual es triste y dolorosa, a diario oímos sobre asesinatos, suicidios, violencia, violaciones, robos, abortos, etc. lo que genera en las personas intranquilidad y temor.

Pensar y anhelar “paz” para muchos es un ideal irreal, pues el contexto en el que vivimos provoca miedo y desesperanza, quizás sea difícil e imposible lograrlo humanamente  pero como hijos de Dios sabemos que esto es posible.

“Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús” Filipenses 4:7 (NTV).

En nuestra propia fuerza y con nuestro esfuerzo no podemos alcanzar esta Paz, pues como dice su palabra solamente Dios puede darnos ese descanso.

Te preguntarás ¿Cómo puedo tener la paz de Dios?

    Ora.-  La oración es una necesidad, cuando pasas momentos con Dios puedes expresarle y confiarle lo que te aflige y te da temor y es ahí cuando encuentras esa paz y su presencia te dará la seguridad que necesitas, Santiago 5:13 dice: “¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. (…) “(NTV).

    Confía.- Los problemas que estás enfrentando pueden ser tristes y difíciles y es en esos momentos en que debes mostrar confianza en que Dios te sostiene,  “¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el Señor, porque el Señor dios es la Roca eterna” Isaías 26:3-4 (NTV).

    Entrega.- Como seres humanos no estamos capacitados ni preparados para sobrellevar problemas por ello es que muchos se rinden y se derrumban; si uno desea tener la paz, debe entregarle a Dios sus temores, problemas, sentimientos y todo aquello que le aflige, Mateo 11:28 dice: “Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso” (NTV).

Las muchas situaciones que enfrentamos a diario nos pueden quitar la paz y podemos pasarnos los días pensando en una solución inmediata o simplemente nos quedamos lamentando nuestra situación. Tal vez justamente ahora estás pasando esos tiempos, hoy quiero invitarte a disfrutar de la paz de Dios que permanece aún en medio de la tormenta.

“El SEÑOR le da fuerza a su pueblo; el SEÑOR lo bendice con paz.” Salmos 29:11 (NTV)

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. Juan 15:7  (RVR1960)

Lo que complace el corazón de un padre es la obediencia de su hijo. Todo aquel que quiera recibir algo del Señor tiene que permanecer en El y en Su Palabra. También es necesario obedecer a todo lo que Dios manda en la Biblia. Si quieres que el Señor te conceda los anhelos de tu corazón, se obediente a Su Palabra y todo lo que pidieres, será hecho.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Mentiras mezcladas

Hace unos días un diario inglés llamado “Independient” publicó una noticia inédita que dejó a sus lectores con muchas interrogantes respecto a lo que es arte contemporáneo.

Lo que pasó fue que dos estudiantes de la Universidad Robert Gordon en Escocia lograron ingresar una piña de 1 Euro al salón de exposiciones de la misma casa de estudios y de alguna manera la colocaron dentro de una caja de cristal como si fuera el trabajo de un artista plástico. Cuando el público ingresó al museo vieron todas las obras en exhibición entre las cuales también estaba esa fruta.

Al verla nadie se imaginó que se trataba de una broma, incluso algunos turistas se sacaban fotos al lado de ella. El mismo diario terminó la nota diciendo que ese caso se suma a otros muchos similares donde se ha puesto en discusión el concepto de los que es o no arte.

La confusión llegó porque la piña estaba en un lugar sobreprotegido y limpio al igual que otras obras de artistas reales. Ese conjunto de elementos evitó que haya preguntas para cuestionar si realmente debía estar en esa exposición.

Algo similar pasa con las palabras: muchas afirmaciones falsas vienen casi escondidas en oraciones elocuentes o artículos que destacan por el nivel de su lenguaje, pero en el fondo son huecas y no tienen sentido.

Incluso hay quienes toman ideas de grandes pensadores o fragmentos de obras literarias para usarlas a conveniencia. Por si esto fuera poco la Biblia no se ha quedado al margen. No es secreto cómo se toman versículos para proponer motivaciones emocionales, razonamientos humanos y filosofías terrenales.

Es como colocar una piña dentro de un cubo de cristal: quien no conoce la verdad va creer que es una obra de arte vanguardista. Pero ¿Cómo no ser engañado?

Existe una técnica de interpretación de textos llamada hermenéutica cuyos elementos principales son: comprender el contexto histórico de lo que se lee, considerar el uso del lenguaje de la época, entender lo que la totalidad del capítulo dice, comparar el versículo con otros pasajes o libros de la Biblia y cuidar que no existan contradicciones. La palabra de Dios desde Génesis hasta Apocalipsis tiene una coherencia interna que prevalece y tiene la facultad de mostrar al hombre quién es su creador.

Dios ha puesto en nuestras manos todas las herramientas necesarias para que no seamos engañados. Además la Biblia tiene toda la revelación completa y el Espíritu Santo nos guía, de modo que es responsabilidad de cada uno buscar la verdad y permanecer en ella.

Colosenses 2:8 dice: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Versión Reina-Valera 1960

No dejes que una mentira se mezcle entre las palabras de verdaderas que ya has recibido de Dios hasta ahora. Sigue estudiando para retener lo que es auténtico y rechazar lo falso.

 

 

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Una oportunidad

El 14 de septiembre de 2012 fue lanzado y publicado un videojuego cuyo nombre es FTL (siglas en inglés) el cual no tuvo tanto revuelo ni publicidad como los productos de algunas otras grandes compañías, pero lo que sí hizo es empezar con una filosofía que no se había explorado antes.

En el juego, un jugador controla la tripulación de una nave espacial que debe transportar información importante a sus aliados a lo largo de varios sistemas solares mientras es perseguido y atacado por fuerzas hostiles. Cada vez que se logra vencer a un adversario o superar algún obstáculo, se  ganan puntos de experiencia y recursos que pueden ser usados para mejorar el armamento y los escudos de defensa.

Hasta aquí parece que se trata de un juego más, sin embargo la diferencia está en dos atributos importantes: Cualquier mejora es irreversible, por tanto las decisiones de cambios afectarán su versatilidad durante una batalla y si la nave es destruida, todo se reinicia desde cero obligando al jugador a volver a empezar todo de nuevo. No existe la acumulación de vidas o un botón que otorgue una nueva oportunidad de continuar desde algún instante de la partida, hay que volver al principio.

¿Dónde está la filosofía en todo esto? La mayoría de los juegos permiten la acumulación de reinicios desde algún punto guardado o simplemente se puede revivir al instante, pero FTL no. Esto obliga al jugador a pensar minuciosamente cualquier movimiento que vaya a hacer, a aprovechar sus recursos de la mejor manera posible y a cuidar lo que ha ganado.

En el fondo el videojuego no se trata tanto de ganar llevando el mensaje a los aliados ya que cada vez la dificultad aumenta, sino de resistir lo más que se pueda. ¿Te parece este un concepto familiar?

Colosenses 1:21-23 dice: “Ustedes antes eran extranjeros y enemigos de Dios en sus corazones, por las cosas malas que hacían, pero ahora Cristo los ha reconciliado mediante la muerte que sufrió en su existencia terrena. Y lo hizo para tenerlos a ustedes en su presencia, santos, sin mancha y sin culpa. Pero para esto deben permanecer firmemente basados en la fe, sin apartarse de la esperanza que tienen por el mensaje del evangelio que oyeron. Éste es el mensaje que se ha anunciado en todas partes del mundo, y que yo, Pablo, ayudo a predicar.” Versión Dios Habla Hoy.

El diccionario define la palabra permanecer como el mantenerse sin cambios en un determinado estado, condición o situación. Esta pequeña parte de la Biblia explica lo que es la salvación: no es una meta, es un camino otorgado por el sacrificio de Cristo que antes nadie podía transitar, pero que ahora se ha abierto.

En el juego dijimos que cualquier decisión podría afectar el recorrido de la nave definiendo su desempeño durante cada batalla, la vida es igual ya que cada decisión puede cambiarla por completo: qué carrera estudiar, con quién casarse, dónde vivir, qué amigos seleccionar, etc. son determinaciones que quedarán para siempre en la mente y en el corazón sin que nadie pueda borrarlas. Es verdad que algunas se pueden redirigir o mejorar con el paso del tiempo, pero eso no significa que dejan de ser parte de uno mismo, al final cada momento vivido se convierte en una historia personal.

La intención con esto no es convocar a la histeria y a la ansiedad colectiva, pero sí es encender esas luces de alerta en caso de que no exista la seriedad que se merece. Filipenses 2:12, pide que nos ocupemos de la salvación ya que se trata de una oportunidad para llegar a un lugar llamado cielo, entonces no está demás tomar las decisiones correctas para permanecer y vencer hasta el final.

 

 

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¡No es justo!

“¡No es Justo! ¿Por qué a mí si yo no hice nada para merecer este castigo?”. Eran pensamientos de una adolescente que cuestionaba a Dios el porqué de tantas injusticias en su vida y las que veía a su alrededor.

Es verdad que existen terribles hechos como: la pérdida de un ser querido, caer en las redes de alguien que planificó tu caída económica, ser despedido de tu empleo a causa de alguien más, la pérdida de tu casa, etc. Muchos hemos sido víctimas de este tipo de situaciones que en algún momento nos han llevado a dudar del amor de Dios y aun de su existencia.

Pero… ¿hay algo comparado con el sufrimiento que Jesús padeció de camino a la cruz? ¿Era justo que lo golpearan y lo maltrataran? ¿Cuál fue su culpa para padecer tanto dolor? ¿Por qué no se defendió cuando lo acusaban falsamente? Son tantas las preguntas que podemos hacernos con respecto a este hecho que la única respuesta que se halla es: “por amor a ti”.

“Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).

Tal vez en estos días has estado pasando por situaciones realmente lamentables y no puedes evitar que estas palabras, que en algún momento fueron también mis favoritas, salgan de tus labios.

Aun si no entiendes el porqué de todo lo que estás viviendo, agradece a Dios, póstrate ante su presencia, entrégale cada una de tus cargas en sus manos y descansa en Él. El calvario por el que estás atravesando es momentáneo.
Este maravilloso sacrificio que Jesús hizo no terminó con su muerte, porque al tercer día Él resucitó.

¿Estás dispuesto a permanecer en Jesús? Porque Él quiere resucitar tu economía, tus relaciones familiares y bendecirte en sobremanera.

Vamos, acepta la maravillosa oferta que Dios te da.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16:33 (RVR)

Por Ruth Mamani

 
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Permanecer juntos

El elefante es el animal terrestre más grande del mundo y pertenece a la familia de los paquidermos. Existen hoy en día tres especies principales y diversas subespecies diseminadas por gran parte de África y Asia.

Este animalito cuenta con un periodo de gestación de 22 meses, la cría al nacer pesa 120 kg y al convertirse en adulto puede llegar a los 10.000 Kg. Su esperanza de vida es de 70 años.

Una curiosidad es que su cerebro pesa 5 kg, haciéndolo por mucho el más grande entre los animales vertebrados terrestres. Se cree que esta es la principal razón por la que estos mamíferos cuentan con una variedad de comportamientos asociados a la inteligencia como el duelo, altruismo, adopción, juego, uso de herramientas, compasión y autorreconocimiento.

Sin embargo, no todas son buenas noticias. Muchas crías o algunos miembros de la manada que se encuentran debilitados o enfermos, se convierte en victimas fáciles de los depredadores.

En la sabana africana los elefantes siempre andan en manada para cuidarse los unos a los otros, pero cuando una cría se distrae y se aparta o cuando alguno por alguna razón no puede seguirle el paso al resto, puede llegar a ser una presa fácil para los leones, tigres o hienas.

Los enemigos letales de los elefantes siempre andan en manada y esperan que alguna víctima se aparte de la protección de su grupo para atacarlo. Esta es una técnica de caza usada por carnívoros dentro del reino animal, pero que sabiamente el apóstol Pedro la usa para hacernos una advertencia sobre el diablo.

1 Pedro 5:8 dice: “Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.” Versión Reina-Valera 1995

En este caso las víctimas somos nosotros y satanás es quien busca oportunidad para abalanzarse ferozmente sobre cualquiera que se halle desprotegido. Esta es una realidad que no podemos ignorar.

Hebreos 3:12 dice: “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón tan malo e incrédulo que se aparte del Dios vivo.” Versión Reina-Valera 1995

Es triste ver como pequeñas sutilezas muchas veces provocan que uno se aleje de Dios o de un grupo, e incluso si hubiere alguna razón, ¿no sería lo más prudente hacer todo lo posible para continuar dentro del cuidado que Señor ha provisto para sus hijos?

Lucas 12:32 dice: “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.” (RVR 1960) Es Jesús hablándole a un grupo que permanece unido y no a un ermitaño. El reino de los cielos no fue entregado a uno que se quedó en solitario o prefiere estar apartado.

¿Tienes alguna razón que parezca valedera para haberte alejado de tu iglesia o de tu grupo de fe?, este podría ser el momento perfecto para exponerlo delante de Dios a través de una oración y luego dejar todo atrás. Recuerda que amar verdaderamente al Señor es obedecer sus mandamientos (Juan 14:23) y eso incluye el permanecer juntos.

“Solamente os ruego que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que, sea que vaya a veros o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.” Filipenses 1:27 Versión Reina-Valera 1995

 

 

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¡Nada podremos hacer!

¿Te sientes impotente porque no puedes hacer nada frente a la dificultad que tienes? ¿No pudiste alcanzar las metas que te propusiste? ¿No estás recibiendo los frutos de tu esfuerzo? Es posible que esté faltando un aspecto muy importante en tu vida para recibir lo que estás esperando.

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:4-5

Este versículo nos ilustra la absoluta necesidad de estar unidos a Jesucristo.

El Señor Jesús nos compara con ramas para que entendamos cuánto necesitamos de Él. Una rama lejos de un árbol se seca y puede ser convertida en leña, pero unida al árbol permanece verde y da frutos. De igual forma, es un trabajo inútil pretender ver resultados separados de Cristo.

La palabra “permaneced” básicamente quiere decir “quedarse” y permitir que Jesucristo sea el sustentador de nuestras vidas, porque el hombre sin Cristo no es capaz, ni tiene fuerza para llevar fruto por sí mismo y, como dice su palabra, “nada puede hacer”.

Es importante aclarar que la unión con Cristo implica ser obediente a Dios, permitir que su Palabra llene nuestra mente y transforme nuestra vida, se refiere a orar de una manera consistente para conocerlo a Él y su voluntad, asistir a una iglesia para crecer espiritualmente con la familia de la fe.

Si deseas salir adelante es preciso que aceptes a Jesucristo en tu corazón, si ya lo hiciste, analiza si estás permaneciendo en Él, orando y estudiando su palabra, de lo contrario te animo a empezar de nuevo y me gustaría ayudarte si me lo permites.

¡No olvides que lejos de Dios nada podremos hacer!

 
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Corre Forrest, corre

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.” Hebreos 12: 1-3.

¿Quién no recuerda al tierno personaje interpretado por Tom Hanks?, quien pese a tener un leve retraso mental y motriz, tenía una asombrosa capacidad para correr muy rápido lo cual sirvió para abrirle muchas puertas en la vida.

La carrera de la vida no es fácil y la palabra carrera quizás exprese de manera exacta el modo de vida actual de muchas familias. Todo se hace a las apuradas, hay cada vez menos tiempo para compartir y encima la tecnología parece contribuir al aislamiento. Es muy común hoy en día ver a cada miembro de la familia concentrado en su teléfono más que en la conversación o interacción con los demás.

Para correr mejor y más libres, debemos despojarnos de todo el peso que significa el pecado, esto se refiere a todo lo que sabemos que nos separa de Dios. La paga del pecado es muerte y cuando desobedecemos la voluntad de Dios todo esto se transforma en un peso que llevamos en nuestra propia vida.

También son una carga, las heridas no sanadas, la falta de perdón, la amargura del corazón, los enojos, pero también todo lo que tiene que ver con el pasado. Así como no se puede correr de manera eficiente si uno está permanentemente mirando para atrás, tampoco se puede ganar una carrera cuando llevamos una carga tan pesada.

El pasaje citado nos dice donde debe estar nuestra mirada: “puestos los ojos en Jesús” en su victoria en la cruz para no decaer ni desmayar. Esto mismo me recuerda a Pedro caminando sobre el agua pero solo podía hacerlo mientras su mirada se mantenía en Jesús, cuando puso su atención en el viento y lo embravecido del mar, automáticamente comenzó a hundirse.

Por eso y ante tantas presiones, la Palabra nos dice que la vida es una carrera para ser corrida con paciencia. Cuando pienso en esto, recuerdo a los maratonistas que comienzan la carrera despreocupados por los que van delante o por quienes pretenden pasarlos. Íntimamente saben que la carrera es larga y no es de los más rápidos la victoria, sino de aquellos que resisten o espiritualmente hablando, de los que permanecen.

Y hablando de permanecer la Biblia nos dice: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:5-7

¿Qué significa permanecer en nuestra vida cotidiana? Leer la Palabra de Dios, orar, servirle, obedecerle, escuchar su voz y confiar en El, especialmente cuando las circunstancias de la vida parecen ir en una dirección contraria a la deseada.

La manera de llegar a la meta es permanecer ligado a Él, corriendo con paciencia y con la mirada puesta en Jesús el autor y consumador de la fe. Si te sientes cansado, desanimado, a punto de abandonar, levanta tu mirada a Jesús, permanece en Él, no abandones, todavía Él quiere darte nuevas fuerzas para que pronto puedas cruzar la meta como un verdadero vencedor en Cristo.

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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