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Te está llamando

Nadie es perfecto en este mundo, todos hemos hecho cosas malas que desagradan a Dios, las cuales nos hacen merecedores de castigo. De hecho la Biblia dice que el castigo del pecado es muerte. Pero también dice que el regalo de Dios es vida eterna por medio de Cristo Jesús. (Romanos 6:23)

De acuerdo a Romanos 5:8, Dios muestra el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. ¿Por qué necesitábamos que Cristo muriera por nosotros? Porque cuando Adán y Eva pecaron, el pecado entró en todos los hombres. La Biblia dice que todos hemos pecado y no podemos alcanzar la Gloria de Dios. Es decir, nuestro pecado nos separa de Él.

Dios hace todo lo posible por reconciliarnos, quiere que todos lleguen al arrepentimiento y realmente lo conozcan. Envió a su Hijo Jesús a la tierra para pagar por todos nuestros pecados, incluso por aquellos que seguimos cometiendo, a fin de salvarnos.

Murió en nuestro lugar, sufrió el castigo que merecíamos, llevó nuestra culpa y saldó el precio por nuestra libertad. Él nunca pecó. Pero Dios lo trató como si hubiera pecado, para declararnos inocentes por medio de Él.

Hoy quiero que sepas que Dios tiene un plan increíble contigo y quiere usarte, quiere salvarte de una vida de pecado e infelicidad, y darte una vida abundante y eterna.

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él conmigo.” Apocalipsis 3:20 (RVR1960)

No rechaces ni menosprecies la invitación de Dios, Él está dispuesto a entrar en tu corazón y ser el dueño de tu vida. El Señor no te hace esta invitación para luego abandonarte, sino para que llegues a alcanzar la estatura del varón perfecto y puedas vivir con Él eternamente.

Si estás de acuerdo en aceptar a Jesús, habla con Él en este momento. La salvación es un asunto personal entre Dios y tú.

Puedes decirle: Señor Jesús, reconozco que soy pecador y que estoy lejos de ti, pero hoy me arrepiento y te pido perdón por cada uno de mis pecados. Te abro mi corazón y con toda la fe te recibo como mi Señor y Salvador, porque sé que moriste en mi lugar y quieres lo mejor para mí. Gracias por buscarme y darme esta salvación tan grande. Amén.

Si has hecho esta oración creyendo en Jesús, ten por seguro que Él entró en tu corazón y ahora eres salvo.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Ser profesional…

Si aspiramos a alcanzar una profesión, ser competentes o expertos en algún área, es primordial invertir tiempo y esfuerzo. No conozco a ninguna persona que haya logrado superarse sin realizar sacrificios, como dormir o comer poco en algunas oportunidades, con tal de cumplir con la responsabilidad que asumió.

En el camino del Señor sucede algo parecido, la Biblia dice: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” 2 Timoteo 2:15

Muchos piensan que ir a la iglesia los domingos es suficiente para conocer al Señor, pero Dios en su Palabra nos enseña que seamos siervos preparados ¿Consideras que estás aprobado? ¿Conoces a profundidad las escrituras? Si tu respuesta es negativa es posible que no estés esforzándote por esta carrera que es fundamental para alguien que ha decidido seguir a Cristo.

Es primordial cambiar de mentalidad, lo que conoces del Señor no es suficiente y no darás grandes pasos si no te esfuerzas e inviertes tiempo para lograr ser un obrero aprobado ¿Estás dispuesto a seguir a Jesús? Es necesario aclarar que este llamado no es solamente a pastores o maestros, sino para todos aquellos que han creído en Él.

Te animo a empezar a buscar al Señor todos los días, orando, estudiando la Biblia, asistiendo a la iglesia y enseñando su palabra; entonces conocerás realmente quién es Dios y lo que quiere para tu vida, lo más probable es que te estés perdiendo de las maravillas que están en su voluntad.

¡No te conformes porque Dios tiene un plan para ti!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El mal (algo más)

Es obvio que se necesitan más de 400 palabras para ilustrar lo complejo. Hablando del mal no sólo la Biblia sino muchos otros textos y la misma historia dan extensa cuenta de su presencia y del misterio de su origen.

En el relato de Génesis la prohibición de Dios dada al hombre creado de no tocar el árbol de la ciencia del bien y del mal parece sugerir que este último ya estaba presente. Es algo que valdría la pena pensar.

¿Cómo se introdujo el mal? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Es una cosa impersonal, algo así como una fuerza? ¿O está personificado en alguien? Son preguntas imposibles de responder en el contexto de nuestra irreductible finitud.

De cada respuesta que demos a las preguntas previas surgen muchas otras y no es posible aquí formularlas todas.

(Para otro momento y quizá otro escenario valdría la pena explorar el caso del diablo. Muchos cristianos resuelven la cuestión diciendo que el diablo es quien “hace” hacer lo malo).

El tema “Eje del mal” que he publicado hace unos días aborda brevemente el factor humano. Propongo algunas ideas adicionales sobre el asunto.

Niñas violadas y asesinadas. Grandes sumas de dinero robadas al erario público por conspicuos personajes. Grandes corporaciones que contaminan mares, ríos y lagos con plásticos y productos químicos o radiactivos. Asesinatos por encargo en el mundo del hampa narco.

Mujeres y hombres encadenados al trabajo esclavo para fabricar productos baratos. Políticos, jueces y policías sobornados para otorgar impunidad a los malhechores. Asesinato de mujeres. Destrucción progresiva del medio ambiente. Ruido, polución, violencia callejera, robos.

No es el cumplimiento de un plan cósmico. No es la acción exclusiva del enemigo de nuestras almas. No es un imperativo inevitable que “hace” hacer esas cosas.

Es el factor humano.

Son seres que deciden, conscientemente en la absoluta mayoría de los casos, lograr un provecho material o una perversa satisfacción personal destruyendo o maltratando a otros seres.

Nos solemos dormir o despertar preguntándonos: ¿Algo o alguien puede detener esta locura? ¿Habrá alguna fuerza humana contraria a este mal que se nos viene encima cada día como río?

Yo creo que existe esa fuerza. Y no es una fuerza dormida. Está despierta pero ocupada en sus propias cosas. Dominada por la idea de “No te metas conmigo y yo no me meto contigo”.

Para que el mal triunfe sólo es necesario que los buenos no hagan nada (Edmund Burke).

¡Hasta que sobre y abunde!

Cuando Abram volvía de haber derrotado a Quedorlaómer y a sus reyes amigos, el rey de Sodoma salió a su encuentro en el Valle del Rey. Allí Melquisedec, que era rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino, y bendijo a Abram, diciéndole:

«Abram, que te bendiga el Dios altísimo, creador del cielo y de la tierra. El Dios altísimo merece todas las alabanzas, pues te dio la victoria sobre tus enemigos».

De inmediato, Abram le dio a Melquisedec la décima parte de todo lo que había recuperado.

Génesis 14:17-20 Traducción en lenguaje actual (TLA)

En ocasiones como hijos de Dios tenemos que pasar por momentos de necesidad para reconocer nuestra dependencia del Padre, pero no olvidemos que su plan ha sido y será siempre bendecirnos. Si te preguntas cuál es la razón, simplemente su amor y misericordia hacia nosotros.

El ser llamados  hijos de Dios lleva consigo grandes privilegios, pero también deberes y obligaciones que nos corresponde cumplir. Si en verdad deseamos alcanzar las bendiciones de nuestro Padre Celestial, debemos obedecerlo, aun si esto no nos agrada, porque pueden existir muchos principios en la Biblia que nos ayudarán a seguir los pasos de Jesús, pero uno muy importante, que revela nuestra fe y sujeción a Dios, es el diezmo.

Muchos piensan que el diezmo es cosa del Antiguo Testamento, pero ignoramos lo que dice en  Juan 8:39 (RVR1960): “Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.”

Como hijos de Dios fuimos justificados por la fe y, por lo tanto, somos hijos de Abraham; Jesús dijo que los hijos de Abraham deben hacer las cosas que él hizo, y mencionó que todo miembro de su pueblo debería dar la décima parte de todo aquello con lo que hubiera sido bendecido. Así el Señor probaría la fidelidad de sus hijos y su confianza en Él y en su Palabra. Por otro lado, el diezmo les permitiría entender que Dios es el dueño absoluto de todas las cosas y que el hombre es solamente el administrador.

Si hasta hoy has pasado por alto este tema, sería bueno que lo consideres, porque el diezmo no es otra cosa que la estrategia de Dios para derramar de sus bendiciones sobre sus hijos. Malaquías 3:10 (NVI) nos menciona: “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.”

Mas esta promesa no debe ser motivo por el cual un creyente diezme, debido a que no adoramos a Dios por los beneficios materiales que podamos recibir, sino porque simplemente es Dios y sólo Él es digno de toda alabanza.

Si nos vamos a los versículos 8 y 9 del mismo capítulo de Malaquías encontraremos la razón por la que Dios nos llama ladrones, quizá suene muy duro pero debemos entender que los diezmos han sido destinados para la extensión de su reino y participar de ello es obedecer a Dios.

Es posible que hoy te encuentres en una situación financiera muy difícil, pero el Señor te desafía a probarlo en medio de tu necesidad y verás su mano de bendición hasta que sobre y abunde. ¿Estás dispuesto a hacerlo?

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Algo está llamando tú atención?

Cuando uno de mis sobrinos era más pequeño y lo enviábamos a la tienda, casi siempre retornaba a casa con algo distinto a lo que le habíamos encargado ¿Qué pasaba?, era nuestra pregunta. Decidimos seguirlo y descubrimos que en el camino se encontraba con sus amigos y se ponía a jugar o se quedaba viendo la tienda de videos.

El objetivo de mi sobrino era ir a la tienda y comprar lo que se le había pedido pero las distracciones que había en el camino desviaban su atención de lo que debía hacer.

Todos tenemos un propósito en esta tierra, nadie es resultado de una casualidad o un descuido, Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” Efesios 2:10 (NTV)

Dios nos creó para hacer algo hermoso con cada uno de nosotros, pero a veces lo olvidamos, dudamos y nos detenemos. Y en lugar de cumplir el propósito de Dios para nuestra vida, nos distraemos y nos desviamos del camino.

Las distracciones son las armas preferidas que usa el enemigo para desviar nuestra atención y así sacarnos del camino correcto; eso que el enemigo ha puesto delante de ti puede estar haciendo que tu vida espiritual esté muriendo.

El exceso de trabajo, los problemas, enfermedades, relaciones conflictivas y necesidades son algunas de las cosas que el enemigo usa para distraer. ¿No te ha pasado que cuando te dispones a orar, leer la biblia o congregar siempre ocurre algo que impide que lo hagas?

Tal vez no puedas evitar esas distracciones  pero tú decides si te detienes y haces lo que el momento te presenta o continúas caminando a aquello que Dios te ha llamado hacer.

“Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.” Salmos 138:8 (RVR1960)

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cuáles son tus sueños?

Es vital que una persona esté expectante de alcanzar metas, de lo contrario sería alguien que vive sin motivación, ni deseos de superarse.

Desde que uno es niño sueña con ser como su padre o alguien de su admiración como un cantante, doctor, un rescatista, etc. Cuando crecemos la visión cambia porque ponemos los pies en la realidad, pero generalmente deseamos crecer en las diferentes áreas de nuestra vida, ser personas que se destaquen del resto.

Soñar  no es un aspecto negativo, aunque estos deseos sean casi imposibles de alcanzar; el problema está cuando dejamos de imaginar. Cuando pasa el tiempo nos damos cuenta que el camino no es tan sencillo por lo que muchos pierden las esperanzas, entonces se resignan a la realidad que llevan hasta su muerte, sin esperar algo mejor para sus vidas.

Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador.” Génesis 37:19 (RVR 1960)

José era conocido como “el soñador” ¿Cómo te conocen a ti? Él sabía que tenía un propósito. Cuando seguimos a Jesús conocemos los planes que tiene para nuestra vida, renueva nuestras fuerzas y nos impulsa a alcanzar nuestras metas ¿Eres alguien que sueña o se conforma?

En la actualidad muchos han dejado de soñar por los conflictos que están enfrentando o la forma en la que se encuentra el mundo. Pocos son los que tienen motivación para pelear pero en esta ocasión quiero darte una luz de esperanza:

Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación
.” Habacuc 3:17-18 (RVR 1960)

Aunque parezca que tu esfuerzo es en vano, que no valoren tu trabajo o no veas lo que tanto anhelas en este momento, no te rindas, no dejes de confiar en Dios. Recuerda a José, él fue vendido por su propia familia, acusado injustamente fue llevado a la cárcel y aun así no perdió la fe. Después de lo que enfrentó llegó la bendición a su vida y vio sus sueños realizarse, convirtiéndose en el gobernador de Egipto.

Si te has conformado con la vida que llevas, te animo a abrir tus ojos. Nunca dejes de alcanzar metas no importa la edad que tengas, y puedes empezar cambiando el ambiente que te rodea siendo el mejor cristiano, esposo, amigo y otros. Porque solamente de esta manera darás pasos hacia adelante.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cuál es el valor del barro?

El barro es un material barato, no es elegante y es bastante común, por tal motivo  nadie le da importancia hasta que es formado.

En la historia de nuestra cultura se observan hermosos monumentos o utensilios que fueron diseñados con barro y que en la actualidad se encuentran en museos o lugares turísticos. Dichos elementos de barro tienen un gran valor por la obra maravillosa que muestran.

Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros. Isaías 64:8

Es interesante analizar que el Señor nos hizo de barro, podía haber elegido diamantes, oro e incluso madera, pero prefirió el polvo ¿Por qué? Quizá para mostrarnos que sin Él no tendríamos ningún valor, éramos simplemente fango, hasta que nos tomó en sus manos y decidió formarnos.

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.” 2 Corintios 4:7

Por consiguiente, no solamente nos da valor, sino que deposita un gran tesoro dentro de nosotros, vasos frágiles y débiles, que en cualquier momento pueden quebrarse. La realidad es que cuando más reconocemos nuestra debilidad más se glorifica Dios en nuestras vidas.

En sus enseñanzas nos ha mostrado que “lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios” (1Corintios 1:28) es decir, en nuestra propia existencia podemos observar que Él utiliza lo insignificante para mostrar su gran poder, además que quiere utilizar nuestras vidas para hacer su obra maestra, el Señor tiene un plan para cada vida.

Eres una persona afortunada por existir, el Señor te formó con un propósito y te dio un gran valor, recuerda que “Él hace mucho con poco” por tanto, si estás vivo no te conformes ¡busca el motivo de tu existencia! Te animo a buscar a tu creador, no te quedes sin presenciar la increíble obra del Señor.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Algún problema en ser pasivo?

Es primordial aclarar la diferencia entre alguien pacífico y pasivo. La persona pacífica es partidaria de la paz, es decir, enemiga de los enfrentamientos; sin embargo, la pasiva, es conocida como aquella que no hace las cosas por sí misma, sino que espera que otros las hagan por ella, es una actitud opuesta al compromiso o la acción constante.

Por ejemplo, esta actitud se puede observar cuando se trabaja en equipo, algunos se comprometen con el trabajo y se esfuerzan para obtener buenos resultados, en cambio, el pasivo prefiere esperar a que alguien le diga lo que debe hacer, de lo contrario no hará nada.

Seguramente no te gustaría que esta persona esté en tu equipo, del mismo modo, nadie quiere tener una pareja pasiva; es decir, que no muestre compromiso en la relación, que espere que lo busques, que lo consientas y se olvide de los detalles o fechas importantes… eso tampoco le gusta a Dios.

Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón Jeremías 23:13

Si deseas encontrar al Señor entonces debe existir una acción constante de tu parte, en la que lo busques de todo corazón. Muchos no lo encuentran porque simplemente se entregan a medias, quieren seguirlo pero no asumen un compromiso y continúan sumergidos en su propia comodidad.

Ser alguien inactivo, en otras palabras, estar cómodos en la banca de la iglesia, no es algo que el Señor espera de nosotros. Así como nuestros padres quieren nuestro progreso para alcanzar un futuro exitoso ¡también Dios! Él desea que nuestro estado espiritual no se estanque, que seamos cristianos encendidos de oración, obedientes a su palabra y serviciales.

En esta oportunidad deseo animarte a ponerte de pie, decide aplastar el desgano, basta de esperar que otros te empujen a orar, a asistir a la iglesia ¡Muévete! Recuerda que Dios tiene un gran plan para tu vida y no lo cumplirás estando sentado, sal a predicar, ora por tu pastor, por los necesitados y apoya al que necesita una mano o consuelo.

¡Qué las personas conozcan un hijo de Dios activo!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Cuando Dios dice “NO”

El hombre fue creado con la capacidad de soñar y anhelar, si nos damos la tarea de preguntar a las personas que en este momento están transitando las calles sobre si tienen sueños y metas, la gran mayoría responderá con un rotundo SI.

Muchos de nosotros queremos alcanzar grandes cosas y algunos ya estamos trabajando para lograrlo, pero olvidamos que si bien conocemos la dirección a la que queremos llegar es Dios quién tiene la llave de la puerta. “Los planes son del hombre; la palabra final la tiene el Señor” Proverbios 16:1 Dios Habla Hoy (DHH)

Imagina que estás a punto de dar el primer paso para conseguir aquello que anhelas y Dios te dice en ese momento “NO” ¿cuál sería tu reacción? ¿Seguirías amándole y sirviéndole igual?

Samuel Hernández en su canción “Dios me dijo que no” dice:

Yo le dije al señor, que sanara a mi madre
y me dijo que no, es un proceso que tenemos que pasar
a mi tiempo yo obraré, entiéndelo Samuel
porque yo soy Jehová.

El NO de Dios es una respuesta que no esperamos e incluso que no queremos oír, porque es la negativa a lo que queremos y esto nos lleva a pensar ¿Dios no quiere darme lo que anhelo y sueño?

Él quiere lo mejor para ti, sus planes son perfectos para tu vida porque te soñó y te trajo a la existencia con un propósito  Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos” Efesios 1:4 (NTV).

Quizás en ese momento no comprendas el NO, pero ten por seguro que esa respuesta no es el resultado de un capricho o del azar sino que es parte de un plan.

Al finalizar la canción que mencionamos dice lo siguiente:

Al fin he comprendido, hacer tu voluntad
Que eres mi dueño y mi guía lo eres tú…
Lo que el Espíritu diga  eso se hará…
Porque aquí en ti y en mi
Manda Jehová.

No hay nadie en esta tierra y fuera de ella que nos conozca a la perfección, solamente Dios y Él sabe lo que realmente necesitamos, si te dijo “NO” no te desesperes, no te enojes y no te frustres porque su voluntad es agradable y perfecta.

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El plan (2)

Dios tiene un plan maravilloso para tu vida, le dice en un momento a su compañera de asiento el entusiasta joven que le predica en el avión. Nunca sabremos si al final del viaje aquella sorprendida pasajera habrá hecho una decisión por Cristo según el manual de los creyentes sobre el evangelismo personal.
Hay muchas líneas de reflexión y de análisis crítico sobre el modelo predominante de compartir a Jesús. Me hago cargo – a medias no más – de lo incorrecto que es hacerlo, porque si hay una crítica válida que se puede hacer a los cristianos es su incapacidad para la autocrítica.
Quisiera detenerme, en el breve espacio que nos permite esta columna, en la noción de Dios tiene un plan. No se encuentra esta frase en los 31.104 versículos que tiene la Biblia. El par de veces que aparece a palabra plan, nunca alude a Dios; sí hay alusiones a cuáles sean los propósitos, los deseos, los sueños, los anhelos que tiene acerca de sus hijas e hijos. Pero no hay una sola línea que hable de un plan. “Plan” es una palabra moderna, creada por occidente, una civilización dominada por el utilitarismo, la razón práctica y la secuencia lineal de causa y efecto. Nótese que la palabra plan es incorporada en versiones contemporáneas y paráfrasis de la Biblia pero no existe en las versiones originales.
Es imposible saber certeramente, por el solo hecho de que Dios es el absolutamente Otro infinito, que tiene un plan matemáticamente diseñado para una persona. Uno podría, si quiere, suponerlo; pero afirmarlo con tanta certeza es bastante presuntuoso. Creo que es más humilde decir: “Dios tiene buenos propósitos para tu vida, buenos pensamientos, quiere lo mejor para ti.” Cualquier afirmación sobre un plan matemático no es más que una especulación, por supuesto agradable a los oídos y compatible con el programa educativo evangélico.
Y todo esto sin decir la presión que se coloca sobre la gente cuando se le instila la idea del plan para su vida. ¿Cuál será, precisamente? ¿Coincide con los anhelos o los sueños que yo tengo? ¿Y qué pasa si hago una decisión que esté reñida o no corresponda al plan? ¿Qué me pasará si no cumplo el plan?
Y tal vez sea mejor no comentar eso que suele decir la gente: “Todo fue plan de Dios”, para explicar tragedias o situaciones dolorosas en su vida.

(Este artículo fue especialmente escrito para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Sigue el plan de Dios

“Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer” Deuteronomio 5:33 (NVI)

Generalmente el hombre trata de buscar atajos para llegar más rápido a donde se propone ir, aunque con esto, muchas veces se arriesga a extraviarse del camino correcto; esto también puede suceder en la vida del creyente, Dios tiene un propósito para cada hijo pero muchos nos salimos del plan porque simplemente queremos acortar el tiempo y buscamos atajos que quizás nunca nos acercarán al objetivo. Por lo tanto, decide afirmar tus pasos y caminar según el plan de Dios.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El tiempo que no volverá

John Randolph dijo: “El tiempo es a la vez el más valioso y el más perecedero de nuestros recursos”

Hoy al despertar varios de nosotros hemos tenido la necesidad de mirarnos en un espejo y muchos nos dimos cuenta que el rostro y el color de cabello son la clara señal de que los años han pasado, pero lo que realmente debiera importarnos es cómo y en qué estamos invirtiendo nuestro tiempo.

Si le diéramos la importancia que se debe al “tiempo” podríamos invertirlo y no malgastarlo, ya sea en un vicio, en el rencor, en las peleas o haciendo maldad. No podemos vivir ligeramente sabiendo que la hora, los minutos y segundos que pasan jamás volverán.

El apóstol Pablo, conocía el valor incalculable del tiempo, por eso nos dice “(…) aprovechen bien el tiempo” Colosenses 4:5 (DHH), porque sabía que el enemigo es astuto y utilizará distracciones para hacer que perdamos aquello que nunca recuperaremos (tiempo).

Hoy varias personas se encuentran sentadas viendo cómo su vida pasa porque se detuvieron a lamentar su pasado, otras se encuentran tratando de sobrevivir lo que viven en el instante o peor aún algunos se quedan quietos por temor al futuro.

No permitas que los temores del pasado, los problemas del presente y el miedo a lo que vendrá te detengan y te hagan perder tu tiempo, toma la mano de Dios y confía en su provisión, protección y ayuda.

Si eres joven y estás comenzando a dar pasos para alcanzar lo que anhelas, recuerda que tu mirada debe estar en Dios y lo demás vendrá por añadidura. Esto no significa que no te debes esforzar y trabajar para alcanzar logros; tu juventud es el mejor tiempo para dar lo mejor de ti en el servicio, en tus estudios y en tu familia.

1 Timoteo 4:12 dice: “Evita que te desprecien por ser joven; más bien debes ser un ejemplo para los creyentes en tu modo de hablar y de portarte, y en amor, fe y pureza de vida” (DHH)

Si ya los años han pasado y quizás no tienes lo que un día soñaste ¡Tranquilo! disfruta el presente y lo que tienes, pero haz planes para mejorar tu futuro, trabaja en tu relación con Dios y sirve junto a tu familia.

En realidad no importa en qué parte del camino te encuentras, lo importante es que inviertas el tiempo que tienes en lo que de verdad tiene valor. Recuerda que el tiempo que pasa no volverá, hoy podemos estar aquí y mañana no.

¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma” Santiago 4:14 (NTV)

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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