Problemas Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Problemas”

El amparo

Creo que nunca dejaremos de requerir ayuda de algún tipo, pues la vida está llena de retos y circunstancias que desgastan nuestras fuerzas. Es ahí donde debemos saber dónde recurrir.

David estaba frente a un peligro inminente, estaba escondido en una cueva, huyendo del Rey Saúl que lo buscaba para acabar con su vida, oculto clamó a Jehová: “Ten compasión de mí, oh Dios; ten compasión de mí, que en ti confío. A la sombra de tus alas me refugiaré, hasta que haya pasado el peligro. Clamo al Dios Altísimo, al Dios que me brinda su apoyo. Desde el cielo me tiende la mano y me salva;” Salmos 57: 1-3a (NVI).

David se amparó en Dios ante el temor de perder la vida, pidió compasión con denuedo, buscó estar protegido directamente por Él y confió que tendría respuesta. También fue movido a confiar más en Dios que en sus propios recursos o en su habilidad de hombre astuto y guerreo, a creer en Sus promesas.

Es fácil que el temor nos invada en momentos de problemas o peligros, hasta nuestra fe puede menguar y derribar la confianza en Dios. Pero esto no pasa cuando conocemos los atributos de nuestro Salvador, pero si no  lo conocemos, sencillamente nos rendiremos ante cualquier inconveniente. Si fortalecemos diariamente nuestra fe por medio de su Palabra y oración, podremos vivir confiados.

Si continuamente vives en incertidumbre y conflictos, imita la actitud de David, refúgiate en Dios y serás bienaventurado.

“Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios,” Salmos 146:5  (RVR1960)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Los ojos de Dios están sobre ti

“A partir de entonces, Agar utilizó otro nombre para referirse al Señor, quien le había hablado. Ella dijo: «Tú eres el Dios que me ve»…” Génesis 16: 13 (NTV)

Que importante es saber que Dios nos ve en todo momento. Si estamos metidos en problemas o tomando malas decisiones, los ojos del Señor están sobre nosotros, al tanto de todo lo que sucede. Agar trató con desprecio a su señora, por lo cual Saraí fue dura con ella; frente a esta circunstancia, Agar no tolero la situación y huyó. A pesar del error que cometió la sierva, el Ángel de Jehová, la encuentra, y le instruye para dirigirse de forma correcta con su señora. Dios, al oír su aflicción, le dice que su descendencia iba a ser grande. En estos tiempos, Dios nos habla por medio de su Palabra, una prédica o a través de un hermano, para que seamos capaces de modificar nuestra actitud y apartarnos del camino equivocado. ¿Estás dispuesto a escuchar la corrección de Dios?

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Sobre las tormentas

¿Qué haces cuando una tormenta llega a tu vida? Sin duda alguna, todos atravesamos tempestades que pueden ser  pequeñas, grandes, breves  o bien pueden parecer eternas.

Las águilas son esas aves majestuosas de las que podemos aprender mucho. Estos hermosos animales, ya saben que vendrá una tormenta por anticipado, por lo que se refugian  en los lugares más altos para esperar los vientos que vendrán. Una vez que están ahí despliegan sus alas y usan las corrientes de aire para elevarse  por encima de la tormenta.

Es interesante notar que las águilas no se esconden ni huyen, sino que  mientras la tormenta  embravecida agita todo lo que está debajo de ellas,  el águila utiliza el viento para elevarse por encima de la tempestad.

Sin importar cuál sea la tormenta por la que estás atravesando, si es una enfermedad, una situación económica difícil, un problema familiar o de  cualquier otro tipo, vuela por encima de él.

Todo nos ayuda a bien y si Dios permite que atravieses una prueba es porque tiene algo muy valioso que enseñarte.

No te escapes de los problemas, haz como las águilas, busca un lugar alto y despliega tus alas. Busca refugio en nuestra roca de salvación que es Cristo y permite que Dios te lleve por encima de la tormenta.

Hoy, sin importar la situación que estés atravesando pídele a Dios que sea una roca de refugio continuo. No te conformes con esperar que pase la tormenta ni huyas, vuela por encima de ella y sé testigo de cómo Dios hace grandes maravillas en tu vida.

“Sé para mí una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente. Tú has dado mandamiento para salvarme, Porque tú eres mi roca y mi fortaleza.” Salmos 71:3 (RVR1960)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Todos necesitamos un amigo o amiga que sean crueles?

Por lo general lo que queremos es que nuestros amigos, nuestra familia, nos apoye, nos incentiven y estén de acuerdo con nosotros en muchas cosas. Pero eso no es ser realista. Ni siquiera es saludable. Hay una teoría que dice que cuando nos ponemos en los zapatos de otra persona podemos tener una mejor visión y opinión de la situación. Pongamos de ejemplo a una amiga que ha tenido muchas selecciones amorosas desacertadas y te gustaría que dejara de hacerlo. Tienes que escoger entre dejarla que aprenda su lección sola o hablarle claro. Hay veces que el cariño hacia una persona puede hacernos crueles para ayudarlos a la larga.

En ese caso, es importante hacerlo de la manera correcta. Yo siempre digo que todo hay que hacerlo con amor. Hasta una crítica, si es que realmente es necesaria. Aunque tengo que reconocer que a veces me ha pasado, que pregunto algo como: ¿Por qué cada vez que yo digo algo, tú haces esto, o dices esto? En el impulso del momento y por la confianza que hay podemos decir algo duro, y si la persona que tenemos enfrente está sensible, puede resultar en una catástrofe. Lo bueno es que al haber amistad, o si es un familiar, uno conversa CON AMOR, y todo se resuelve.

Hay quienes dicen que prefieren ser crueles a veces con sus amistades o sus familiares, porque los quieren tanto que piensan que siendo así, los va a ayudar a lograr una meta o a sentirse mejor después. O los va a ayudar a reflexionar acerca del tema.

Lo cierto es que la comunicación es importantísima. Ser claros, honestos y tener en cuenta los sentimientos de la otra persona son detalles a tener muy en cuenta a la hora de tratar con nuestras relaciones.

No, no creo que necesitamos amigos crueles. Honestos si, claros, sí. ¡Pero con amor!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

El sufrimiento es parte de la vida

“Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará.” Mateo 10:22 (DHH)

La decisión de entregar nuestra vida a Jesús y seguirle es un viaje que implica sufrimiento, rechazo de la sociedad y persecución. Es por eso que seguir a Cristo no es fácil. En Juan 15:18-20 (NTV) Jesús dijo: “Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero. Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del mundo. Yo los elegí para que salieran del mundo, por eso el mundo los odia. ¿Recuerdan lo que les dije? El esclavo no es superior a su amo”. Ya que me persiguieron a mí, también a ustedes los perseguirán. Y, si me hubieran escuchado a mí, también los escucharían a ustedes.”

No pienses que la vida cristiana es pura felicidad y sin ningún tipo de problemas. Tampoco te sorprendas cuando lleguen problemas a tu vida o familia por ser fiel a Dios. El sufrimiento es parte de la vida cristiana.

“Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución.” 2 Timoteo 3:12 (NTV)

“…Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.” Hechos 14:22 (RVR1960)

Quizás te has hecho las siguientes preguntas: ¿Por qué sufren los justos?,  ¿Por qué es inevitable que seamos perseguidos? La respuesta es sencilla, no eres del mundo ni haces las cosas que enseñan en el mundo.

Si fueras un creyente que vive conforme a las normas y costumbres de este mundo, con seguridad no tendrías muchos problemas ni serías perseguido porque el diablo no se molesta cuando ve a un hijo (a) de Dios en desánimo y apunto de alejarse de su Señor.

Es posible que no estés experimentando ningún problema ni persecución; entonces,  sería conveniente  que te preguntes, cómo está tu relación con Dios y tu obediencia a su palabra.

Ten por seguro que cuando comiences a testificar de Jesús con tu vida, el mundo se va a sentir incómodo contigo y empezará a perseguirte. Pero no te preocupes, al contrario, gózate y alégrate porque tu galardón es grande en los cielos.

Te animo a leer Mateo 5:10-12 y recuerda que el sufrimiento es parte de la vida cristiana.

Oremos:

“Gracias Señor por tu palabra y por enseñarme que el sufrimiento es parte de seguirte. Te pido que me fortalezcas y ayudes a esforzarme por buscarte cada día. Quiero servirte y llevar a otros a tus pies para que te conozcan y experimenten tu amor. Amén.”

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Él es la solución

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.” 1 Juan 4:10 (NVI)

Con la caída de Adán y Eva toda la raza humana se separó de Dios, pero sus propósitos no se detuvieron. El Señor tenía un plan de salvación para el hombre, en un tiempo perfecto Cristo vino al mundo para llevarlo a cabo. Su nacimiento, su obra, sus milagros y sacrificio fueron los que marcaron un antes y después en la historia.

Hoy en día cuántos testimonios podríamos recolectar de las personas que le han permitido ingresar a su vida y ser quien dé solución a sus conflictos. En primer lugar a la separación de Dios, Jesús es el único camino al Padre; a la falta de autoestima sana, dándoles una nueva identidad en Él; a los que tienen problemas de vicios y ataduras da libertad; a los enfermos sanidad, y un sinfín de problemas que se presentan a lo largo de la vida, Él es la solución.

Pero hay millares de personas que aún no lo conocen, y esa también debe ser nuestra tarea, la de esparcir la buena nueva de la cruz, ¡Jesús es la solución! El Apóstol Pablo en Corinto centró el mensaje del Evangelio en este principio, de tal modo que no se hiciera vana la cruz de Cristo: “Pues Cristo no me envió a bautizar sino a predicar la Buena Noticia, y no con palabras ingeniosas, por temor a que la cruz de Cristo perdiera su poder.” 1 Corintios 1:17 (NTV)

Un Pastor dijo al respecto: “…si fuera Cristo el que estuviese siendo anunciado desde las grandes plataformas digitales, televisivas, radiales y congregaciones del mundo. Si el por ciento mayor de mensajes que se predican hoy en todo el mundo tuviesen la cruz de Cristo como su centro, entonces no estaríamos en el peor tiempo de la apostasía final profetizada en las sagradas Escrituras… Pero debido a la cercanía de la venida del Señor y al contexto anunciado en que ocurrirá ese evento glorioso, la cruz de Cristo no es el mensaje más popular de nuestros días.”

El Maestro es y fue la solución a todo ¿Podrías contar qué hizo Él por ti? Además, ¿Estás compartiendo con otros acerca de Jesús?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Esperanza en medio de la angustia

“Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás».” Salmos 50: 15 (NVI).

Cuando estamos sumergidos en problemas y no parece haber una salida, es cuando Dios promete ayudarnos, solo debemos clamar a Él, acercarnos para pedir que nos rescate y muestre una salida.  El Señor está dispuesto a socorrernos, pero la pregunta real es: ¿tú estás dispuesto a clamar por Su ayuda?

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Firme en la FE

“Estén alerta. Permanezcan firmes en la fe. Sean valientes. Sean fuertes” 1 Corintios 16:13 (NTV)

Es posible que la dureza de las batallas diarias estén agotando tus fuerzas. Quizás por mucho tiempo has luchado solo, sin lograr avanzar. A veces y después de tanto esfuerzo, pareciera que las cosas se ponen aún peor. En estos tiempos, es bueno recordar lo que hoy nos dice: “Permanezcan firmes en la fe”. Que los problemas no debiliten tu fe, fortalécete en el Señor para que puedas obtener la victoria.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Cuántos paracaídas empacaste hoy?

Charles Plumb, era piloto de un bombardero en la guerra de Vietnam. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil. Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en prisión.

A su regreso a Estados Unidos, daba conferencias relatando su odisea y sus experiencias en el lugar de detención.

Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó:

   – Hola, usted es Charles Plumb, ex piloto en Vietnam y fue derribado por el enemigo, ¿verdad?

   – Y usted, ¿cómo sabe eso?, le preguntó Plumb.

   – Porque yo doblaba y empacaba los paracaídas de su división, y parece que el suyo funcionó bien.

   – Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí- Respondió  Plumb emocionado y con mucha gratitud.

Aquella noche, Plumb no podía conciliar el sueño, se preguntaba cuántas veces había visto en el portaviones a aquel hombre y nunca le había dirigido un saludo, se dio cuenta de que había sido una persona arrogante y orgullosa frente a este humilde y servicial marinero.

Pensó también en todo el tiempo que aquel marinero pasó en el barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de personas que quizás no conocía.

Desde aquel día, Plumb comienza sus conferencias preguntando a su audiencia: ¿Quién empacó hoy tu paracaídas?

Esa es la misma pregunta que hoy debemos realizarnos: ¿Quién empacó nuestro paracaídas? ¿Estás empacando el paracaídas de alguien?

Muchas veces vemos a la gente, familiares, compañeros del trabajo, hermanos de la iglesia, amigos, conocidos del barrio y simplemente apenas los saludamos sin tener en cuenta que ellos podrían estar empacando nuestro paracaídas. Sus oraciones podrían ser las que cada día nos estén salvando de situaciones inesperadas.

¿Cuántos paracaídas empacaste hoy? Recuerda que la responsabilidad que se nos ha dado es enorme. En 1 Timoteo 2:2 encontramos que debemos interceder por nuestras autoridades, en Job 42:8 vemos cómo la oración de éste hombre por sus amigos obró a favor de ellos y podemos encontrar muchos ejemplos más.

“En cuanto a mí, ciertamente no pecaré contra el Señor al dejar de orar por uedes. Y seguiré enseñándoles lo que es bueno y correcto”. 1 Samuel 12:23 (NTV)

¿Listo para seguir empacando paracaídas? Dios nos ha confiado la vida de muchas personas y es nuestra responsabilidad que sus paracaídas siempre estén listos.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Seguridad en la oración

“Respondiendo Jesús le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete tu fe te ha salvado. Y en seguida recobro a vista, y seguía a Jesús en el camino.” Marcos 10:51-52 (RVR1960)

Cuando nuestra capacidad para resolver los problemas o suplir ciertas necesidades quedan fuera de nuestro alcance, buscamos a alguien que nos ayude y haga algo por nosotros para sacarnos de la situación en la que nos encontramos. Pero aún así esta ayuda es limitada y muchas veces insuficiente. Es en estas situaciones cuando podemos clamar a Jesús y entregarle todos nuestros problemas con fe, humildad y con la seguridad de que Él responderá.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Sin esperanza en medio de la enfermedad?

Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Lucas 13:10-11 (RVR1960)

Dieciocho años tuvo que esperar esta mujer para ser libre de su enfermedad, probablemente ya resignada a vivir toda su vida de esa manera, pero “cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.” Lucas 13:12-13.

Es importante notar, ¿Dónde estaba la mujer encorvada para que Jesús la viera e hiciera  su obra de sanidad? En la sinagoga y en plena presencia de Jesús. ¿Qué significa eso? Que la verdadera libertad y victoria ante cualquier situación consiste en  estar en la presencia del Señor.

La palabra de Dios dice: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” 2 Corintios 3:17 (DHH)

Para la mujer del relato, su condición o el dolor que sentía  nunca fueron un obstáculo para  acercase a Jesús, su amor por estar con el Señor era más importante que lamentarse por la situación que tenía. Ella decidió ir al encuentro con Jesús y recibió sanidad.

Si tienes problemas de salud, no dejes que eso te impida acércate a Dios, recuerda que el Señor nunca cambia: es el mismo ayer, hoy y siempre. ¡Es hora de buscarlo y recibir su sanidad!

“He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.” Jeremías 33:6. (RVR1960) 

Dios desea que tengas vida y vida en abundancia (Juan 10:10). No olvides que Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por amor a nosotros, llevó nuestros pecados y enfermedades en la Cruz del Calvario y  por su llaga fuimos nosotros curados. (Isaías 53:4-5.)

Él sigue siendo el mismo y quiere restaurar tu vida. ¡Acércate a su presencia!

Oremos:

Padre nuestro que estás en los cielos, reconozco que sólo tú eres Dios y que para ti no hay nada imposible. Por eso hoy te pido que extiendas tu mano sanadora hacia tu hijo (a) que está delicado de salud; por favor quita el dolor o cualquier enfermedad de su cuerpo. Tengo fe que tú, Dios, tienes el poder para sanar y restaurar vidas. Confío que tu obra de sanidad está hecha. Gracias por tu amor y por tu misericordia. Que sea haga tu voluntad, en el nombre de Jesús, amen.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Aférrate

Hace unos meses en una ciudad de Perú, las fuertes lluvias provocaron un repentino aluvión de lodo y agua. Una mujer, que fue arrastrada por las aguas, se encontraba en medio de vestigios de maderas llena de lodo, entre caídas se ponía de pie y se sujetaba de los objetos que habían a su alrededor para salir de esa corriente de agua, con bastante esfuerzo llegó a una orilla y fue rescatada.

La mujer pudo resistir esta tragedia porque se aferró a la vida, no se rindió, a pesar de ser golpeada por los objetos que llevaba la corriente, paso a paso salió de esta desdicha.

Esta situación me hace pensar en lo importante que son la fe y la perseverancia, ya que en alguna etapa de la vida nos encontraremos con situaciones complejas que podrían ahogarnos siempre y cuando lo permitamos.

Aferrarse a Dios nos ayuda a tener la esperanza viva a pesar de las dificultades, aunque no sea sencillo tenemos su Palabra que nos recuerda que no estamos solos ni abandonados.

Él comprende perfectamente cómo estamos hoy y quiere levantarnos no sólo para nuestro bienestar sino para completar la obra que ha empezado en nosotros.

Quizá creas que no hay nadie en el mundo que te entienda, pero si lo hay, Dios es tu creador y también tu ayudador. Él quiere sanar tu corazón, sacarte de ese pozo de soledad, depresión, tristeza, dolor o desesperación: “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 (RVR1960)

Confíale la situación que estás pasando y recibe su fortaleza, verás que tu fe aumentará y tu visión cambiará “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.” Salmos 27:13 (RVR1960)

Tu vida tiene mucho valor como para dejarte vencer, los problemas son temporales pero su amor es eterno.

¡Aférrate a la vida de la mano de Dios!

“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.” Nahúm 1:7 (RVR1960)

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend