sabiduría Archives | CVCLAVOZ

All posts in “sabiduría”

Cueva de ladrones

Les dijo: «Las Escrituras declaran: “Mi templo será llamado casa de oración para todas las naciones”, pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones».(Marcos 11:17 NTV)

En los tiempos de Jesús el templo fue invadido por comerciantes y librecambistas que aprovechando la afluencia de la gente hicieron negocios que prosperaron con engaños, pero el problema no fue negociar sino que el lugar no era el indicado, estaban en el templo donde se manifestaba la presencia del Señor.

Aún Moisés, cuando Jehová se manifestó en la zarza que ardía, tuvo que quitarse los zapatos porque estaba en un lugar santo; cuando Jesús se encontraba en Jerusalén y fue al templo echó a los que compraban y vendían animales para los sacrificio, hizo caer la mesa de los cambistas y los asientos de los que vendían palomas porque eran personas irreverentes.

En estos tiempos existen pastores que hacen comercio desde el púlpito, predicadores de la mentira que prometen lo que no cumplen, se enfocan en el dinero y hacen ver a Dios como una entidad bancaria; la capacidad para reunir a las masas con promesas que mueven las emociones es tal que pueden llenar stadiums completos sólo porque la gente no toma en cuenta lo que dice la palabra y sólo quiere escuchar lo que le conviene.

“La sabiduría y el entendimiento valen más que el oro y la plata.” (Proverbios 16:16 TLA)

¿Dónde están las congregaciones donde se enseña que Cristo salva, sana, transforma y libera y vuelve por segunda vez?

Cuando existe sabiduría una nación, una iglesia no perece por el engaño, y así como todo tiene su tiempo, todo tiene su lugar; los mercados existen para los comerciantes y las congregaciones para los hijos del Señor, mezclar ambas cosas es inducir al desorden y descuidar lo más importante: buscar el reino de Dios y su justicia.

Por Carlos E.  Encinas 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Incontrolable?

“Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, porque el enojo da lugar al diablo.” Efesios 4:26-27 NTV

El enojo, es una emoción natural y surge como producto de una frustración hacia una persona, hacia nosotros mismos o alguna situación como el avasallamiento de nuestros derechos personales o como nuestra percepción de injusticia entre otras causas.

Cuando el enojo nos controla suele causar desastres; los psicólogos concluyen que una persona irritada puede fácilmente estar equivocada en sus reacciones porque la ira, el enojo y la frustración causan una pérdida en la capacidad de controlarse y pensar con claridad.

El consejo que nos deja Pablo en Efesios es muy importante, porque nos permite ver  que a pesar de que estamos invadidos por el enojo podemos llegar a controlarlo, incluso si esta emoción dura todo el día, pues llegará el momento en el que lo  soltaremos y no dejaremos que nos afecte.

Otro consejo que complementa el manejo de esta emoción está en Santiago 1:19-21 que dice: “Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse. El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea. Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma”.

No es fácil dejar de lado las emociones negativas que causan las diferentes situaciones de la vida, pero sí es posible actuar con sabiduría y sensatez si vamos de la mano de la Palabra de Dios.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Su consejo en mis decisiones

“El Señor dice: «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti.” Salmos 32:8 (NVI).

Permanentemente estamos tomando decisiones, algunas acertadas y otras no, sin embargo debemos ser conscientes que lo que decidamos hoy tendrá sus consecuencias en el futuro.

Por tanto, para decidir bien, debemos asegurarnos de que nuestras decisiones armonicen con la voluntad de Dios y la única manera de saberlo, es meditando en Su palabra y dejando que sus verdades entren a nuestra mente, puesto que de esa manera Dios nos instruirá y nos aconsejará el camino que debemos seguir.

Ahora bien, si no sabes que decidir con respecto a un asunto, ten en cuenta la instrucción de Dios a través de Su palabra, Él te aconsejará y te dará sabiduría para que tomes buenas decisiones.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Versículos bíblicos sobre la sabiduría

Vivimos en tiempos en donde se valora la sabiduría y la inteligencia. Las personas que tienen estas capacidades son bien vistas y recibidas en la sociedad, pero esto no significa que sean cualidades fáciles de adquirir. En la Biblia encontramos versículos bíblicos en donde vemos cómo podemos ganar sabiduría:

≪Porque el Señor es el que da la sabiduría; el conocimiento y la ciencia brotan de sus labios. Él da sabiduría a la gente que es justa con los demás, y protege a los que viven honestamente≫

Proverbios 2:6-7 (PDT)

≪Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche.≫

Santiago 1:5 (RVC)

≪En cambio, los que tienen la sabiduría que viene de Dios, no hacen lo malo; al contrario, buscan la paz, son obedientes y amables con los demás, se compadecen de los que sufren, y siempre hacen lo bueno; tratan a todos de la misma manera, y son verdaderos cristianos.≫

Santiago 3:17 (TLA)

≪Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata.≫

Proverbios 16:16 (RVR1960)

≪El orgullo solo genera contiendas, pero la sabiduría está con quienes oyen consejos.≫

Proverbios 13:10 (NVI)

≪La arrogancia acarrea deshonra, la humildad trae sabiduría.≫

Proverbios 11:2 (BLPH)

≪Que nadie se engañe. Si alguno de ustedes presume de sabio según los criterios de este mundo, mejor será que se convierta en necio, para alcanzar así la verdadera sabiduría.≫

1 Corintios 3:18 (BLPH)

≪El que es sabio y entendido entre ustedes es el que lo demuestra con su buena conducta, y con acciones hechas con humildad y sabiduría.≫

Santiago 3:13 (NBV)

≪El temor del Señor corrige y da sabiduría; antes que honra, humildad.≫

Proverbios 15:33 (RVC)

≪El sabio de corazón aceptará los mandamientos, pero el de labios insensatos será arruinado.≫

Proverbios 10:8 (RVA-2015)

≪El que es entendido refrena sus palabras; el que es prudente controla sus impulsos. Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca.≫

Proverbios 17:27-28 (NVI)

≪Adquiere sabiduría e inteligencia, y nunca te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca. Ama a la sabiduría. Nunca la dejes, y ella te cuidará y te protegerá. En primer lugar, adquiere sabiduría; sobre todas las cosas, adquiere inteligencia. Hónrala, y ella te enaltecerá; abrázala, y ella te honrará.≫

Proverbios 4:5-8 (RVC)

≪Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios. Pero la gente ignorante no quiere ser corregida ni llegar a ser sabia.≫

Proverbios 1:7 (TLA)

≪Todo el que quiera ser sabio que comience por obedecer a Dios; conocer al Dios santo es dar muestras de inteligencia.≫

Proverbios 9:10 (TLA)

≪Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.≫

Proverbios 3:13-14 (RVR1960)

≪Hijo mío, prueba la miel, que es buena; ¡dulce al paladar es la miel del panal! Así de dulce te será la sabiduría. Si la encuentras tendrás tu recompensa, y al final tu esperanza no se verá frustrada.≫

Proverbios 24:13-14 (RVC)

≪La sabiduría comienza por respetar al Señor; los que obedecen sus mandamientos demuestran que son inteligentes. ¡La alabanza a Dios permanece para siempre!≫

Salmos 111:10 (PDT)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Cómo resuelves los conflictos?

Es necesario que todos consideremos resolver los conflictos sabiamente, esto nos ayudará a vivir saludable y pacíficamente con las personas que nos rodean y, para empezar, será necesario aprender a comunicarnos asertivamente.

Para comprender mejor este tema me gustaría darte un ejemplo: Imagina que compartes tu cuarto con un amigo, a ti te gusta que todo esté ordenado, eres quien limpia constantemente la habitación, pero siempre que llega tu compañero desordena todo y perturba tu paz. Ante esta situación puedes responder de tres maneras: primero quedarte callada (o) para evitar el conflicto; segundo, puedes utilizar la violencia para defender tus derechos, y por último, puedes ser asertivo, comunicar tu inquietud de forma clara y sin lastimar. ¿Cuál de las respuestas elegirías?

La Biblia dice: “Las palabras del sabio son placenteras, pero los labios del necio son su ruina.” Eclesiastés 10:12 (NVI)

La asertividad está asociada a la madurez, por esta razón podría decir que alguien que sabe comunicarse asertivamente es una persona sabia, ya que logra comunicar sus pensamientos y defender sus intereses sin agredir, como tampoco ignorar su necesidad.

Cuando tengamos que resolver un conflicto con alguien nos daremos cuenta si somos asertivos y sabios para hacerlo ¿Cuál es tu actitud al momento de resolver el conflicto?

Si eres alguien que guarda silencio, tienes que saber que tienes derecho a comunicar tus intereses y reclamar tus derechos; si eres alguien que utiliza la violencia recuerda que esto no es sabio, por lo que solamente tendrá consecuencias negativas, te animo a practicar la asertividad y esforzarte por ser un ejemplo de hijo de Dios.

No olvides que Dios desea que maduremos y seamos sabios, crezcamos en Él.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Sabios administradores de nuestro dinero

“En casa del sabio hay riquezas y perfumes, pero el necio gasta todo lo que tiene” Proverbios 21:20 (DHH).

Ser un buen administrador del dinero es actuar con sabiduría y disciplina en nuestros recursos económicos, donde planificamos un presupuesto ya sea semanal, mensual o bien como mejor nos parezca con el fin de cubrir los gastos y las necesidades personales o familiares.

Un buen administrador también es aquel que  ahorra e invierte con control y discreción en aquello que a la larga le dé frutos para llevar una vida de bienestar junto a sus seres queridos. Por otro lado, una persona que no administra bien, es la que no planifica ni ahorra, sino que termina despilfarrando todo lo que tiene.

Teniendo en cuenta esto, debemos ser sabios administradores de nuestro dinero. Esto significa hacer un presupuesto y sujetarnos a él. No hacer compras por emoción que solo terminarán endeudándonos, ser sabios en el uso de las tarjetas de crédito, para que de tal manera podamos tener una economía familiar ordenada que nos evite posibles tensiones y sobresaltos.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Hablarte a ti mismo te hace más sabio!

Hablarte a ti mismo es normal. La mayoría de personas lo hace, ya sea en voz alta o en la mente. Pero pese a que es común, hasta ahora no se han desarrollado muchas investigaciones en este tema. Sin embargo, un grupo de estudiosos descubrió que hablarte a ti mismo te hace más sabio.

El psicólogo Igor Grossmann, de la Universidad de Waterloo en Canadá, y su equipo hicieron un hallazgo importante. Al comienzo del estudio se evaluó a casi 300 participantes para medir su razonamiento y sabiduría en diversas áreas. Luego se les pidió que mantuvieran un diario durante cuatro semanas. Cada día ellos tenían que describir una situación que habían vivido. La mitad de los participantes escribió usando la primera persona (ej: ≪yo hice…≫). Mientras que la otra mitad, en tercera persona (ej: ≪Juan hizo…≫). Al final del estudio, los participantes volvieron a ser evaluados con una prueba de razonamiento y sabiduría. Los resultados fueron los siguientes:

  • Las personas que se hablan así mismas mejoran en su humildad intelectual, perspectiva y capacidad para encontrar un compromiso. Además son mejores en la regulación y estabilidad emocional.
  • Las personas que se hablan así mismas pueden predecir cómo sus sentimientos de confianza, frustración o enojo por un familiar cercano o amigo podrían cambiar durante el próximo mes.
  • Las personas que no se hablan a sí mismas sobreestiman sus emociones positivas y subestiman la intensidad de sus emociones negativas en el transcurso del mes. En cambio, los que se hablan a sí mismos son más precisos.

En general, las personas que se hablaban a sí mismas obtuvieron mejores puntajes en la prueba de razonamiento y sabiduría. Los estudiosos creen que esto se debe a que son más objetivos. Ellos pueden analizar la situación desde un punto de vista neutral. Esto les permite ver un hecho y entender cómo se sienten todos los implicados. Además, pueden darse consejos a sí mismos y alentarse.

Otras investigaciones han confirmado que lo que nos decimos a nosotros mismos tiene un impacto en nuestra salud mental y física. Por lo tanto, practica hablarte a ti mismo en tercera persona. Repite palabras de aliento, aconséjate como si fueras un ser querido y recuérdate tus cualidades. ¡El enfoque de tus palabras tendrá un gran impacto en tu vida!



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Robson, D. (2019). Why speaking to yourself in the third person makes you wiser – David Robson | Aeon Ideas. Recuperado el 27 agosto de 2019, de https://aeon.co/ideas/why-speaking-to-yourself-in-the-third-person-makes-you-wiser

Administrando

“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” 1 Timoteo 6:17 (RVR1960).

Muchos hemos atravesado momentos complicados a causa del dinero por no saber administrarlo. Tomar decisiones a la ligera sobre nuestra economía tiene graves consecuencias.

Elaborar un presupuesto y priorizar los gastos en los que incurriremos, son aspectos que ayudan a manejar las finanzas de mejor manera; sin embargo, es imprescindible pedir sabiduría a Dios, con Su ayuda podremos administrar bien nuestros recursos.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Haz tu parte

Cierto hombre tenía una esposa que no era fuerte físicamente, y que imaginaba estar peor de lo que estaba. Ya que él era hombre fuerte hacia todo lo que a ella se le antojaba, hasta llevarla en brazos de una pieza a otra. Naturalmente sucedió que con el tiempo, ella se debilitó más y llegó a ser tan inútil como una muñeca.

Algunos de los amigos íntimos de aquel esposo le aconsejaron que volviera a educarla y enseñarle a andar y a cuidarse ella misma; así que siguiendo el consejo, empezó a dejar de hacer las cosas por ella. Cuando ella tropezaba y estaba a punto de caer, él se vía tentado a correr a su lado y ayudarla pero él sabía que  si no se hacía a un lado, ella jamás volvería a andar.

Existe mucha gente que menosprecia la fuerza que tiene y cree que es más débil de lo que en realidad es. Si bien es cierto que nuestras fuerzas no son suficientes para lograr muchas cosas y que necesitamos la ayuda de Dios para alcanzar nuestras metas,  los milagros no llegarán si tú no haces tu parte.

No te detengas a esperar ser más fuerte,  a tener más recursos económicos, a que mejoren las cosas en tu país o a que alguien más haga tu parte ni le dejes todo a Dios; Él te ayudará siempre pero también desea que tú hagas tu parte, que seas colaborador. Por ejemplo, si necesitas un trabajo búscalo, preséntate a empresas, piensa cuáles son tus habilidades que podrían servirte para emprender algún negocio y encomienda tus planes a Dios porque Él te ayudará. Si quieres que mejore la relación en tu familia, no te sientes a esperar, busca acercarte a los que amas como pacificador, el Señor se encargará de tocar sus corazones.

Recuerda lo que Dios le dijo a Josué: Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas” Josué 1:9 (NTV)

Puede ser  difícil pero solamente cuando peleamos nuestras batallas Dios va perfeccionando nuestro carácter, puliéndonos  y enseñándonos que con su ayuda podemos vencer.

Ya no esperes más, levántate y esfuérzate por alcanzar aquellas cosas que sueñas; quizás ahora no sepas cómo hacer algo pero Dios te dará la fuerza y la sabiduría que necesitas si le encomiendas tus planes y bendecirá todo lo que hagas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué estás sembrando en tus hijos?

“Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos y denles enseñanzas cristianas.” Efesios 6:4 (TLA)

Muchas veces tendemos a quejarnos del comportamiento rebelde de nuestros hijos, sin ponernos a pensar en nuestra actitud hacia ellos. ¿Te has puesto a pensar si la conducta de tu hijo es producto de lo que tú has sembrado en él? Quizá el que lo ha provocado a la rebeldía eres tú ¿No será que en vez de comprenderlo, amarlo y darle afecto incondicional cometes el error de resaltar sus errores más que sus virtudes e incluso comparándolo con otras personas? Es verdad que todos cometemos errores, por ello quiero animarte a meditar en tus caminos; tal vez anhelas un cambio en la vida de tu hijo pero aunque pasa el tiempo y cada vez parece hacerse más grande, nada sucede, la pregunta es: ¿Estás haciendo algo para que las cosas cambien? ¿No será que el que está fallando eres tú? Tal vez necesites perdonar y pedir perdón a tu hijo. Recuerda que un día tú también fuiste hijo y quizá aún lo seas, y aunque tus padres hayan sido duros contigo, no hagas lo mismo con los tuyos. Pídele sabiduría a Dios para tratarlos con amor y llevarlos a los caminos del Señor.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La bella luz

Hubo una vez, cuando la luz de la mañana era semejante a nuestra edad, que nos sentíamos infinitos. Nada era pasado ni futuro, sólo presente ubérrimo, pletórico de vida, absoluta y completamente irresponsable. Ni siquiera éramos conscientes del pan que comíamos, la ropa era un accidente circunstancial y la escuela el lugar de reunión para diseñar el plan magnífico que nos haría existir ese día.

En efecto, no teníamos pasado. Todavía no conocíamos el remordimiento ni las condiciones que el amor y la gente le van poniendo a uno para ser parte de la historia. Sin registros testimoniales, éramos polvo en el viento, luciérnagas crepusculares, lobos esteparios, completamente embriagados de energía y luz. Ningún oscuro profeta vendría a lanzar maldiciones sobre nuestra sana locura. Todavía no aprendíamos que la memoria nos convocaría más tarde a sus solemnes indagatorias, a sus juicios sumarios, a su constante y ubicua presencia. ¡Oh, temprana epopeya del ser! ¡Qué ignorantes éramos de la brevedad de esos días maravillosos! Si lo hubiéramos sabido. Si sólo lo hubiéramos sabido…

Vino el tiempo con su discurso regulador, con sus notables moralejas para apaciguar el ardor de los días y meternos de lleno en la métrica social, en el concierto de las instituciones y en las responsabilidades cotidianas. El color y la luz de la existencia se tornaron marrón, como las fotografías viejas, esos últimos vestigios de nuestra generación. La razón, esa Frau Rottenmeier que no sabe del fuego de los crepúsculos en la montaña, se introdujo por cada intersticio de nuestra piel y se adueñó para siempre de nuestra fuerza creadora. Puso en fila nuestro sueños, los hizo tomar distancia y los metió en las aulas de la disciplina. Ella gobierna el mundo y nosotros sólo sabemos esperar la campana del recreo.

Así, la sabiduría oficial quedó como propiedad de los dirigentes, los códices, los reglamentos de la comunidad y de los predicadores que detentan el secreto de los antiguos preceptos. Nosotros somos marginales, artesanos poco confiables, a quienes a veces les dejan poner un poco de color a las celebraciones y los dejan recitar sus poemas en las fiestas anuales, pero hasta ahí no más. “No se confíe usted de estos seductores de la emoción, estos traficantes del sentimiento que ponen las cosas correctas patas para arriba; son simpáticos, pero peligrosos.”

A veces hoy, nos sentimos infinitos pero ya se ve un poco patético…

“Dime como manejas tu dinero y te diré quién eres”

Administrar correctamente las finanzas es una tarea un tanto complicada para muchos pues a diario debemos tomar decisiones en esta área de nuestra vida y seguramente nos hacemos la misma pegunta una y otra vez: ¿Debo comprar? ¿Lo necesito enserio?

Podemos encontrar muchos libros acerca de cómo administrar nuestros ingresos pero la Biblia es el mejor manual para manejar correctamente el dinero.

Proverbios 21:20 dice: “Riquezas y perfumes hay en la casa del sabio; en la casa del necio hay despilfarro” (NTV) la Biblia llama sabio a quién maneja correctamente sus ingresos y necio a quién no lo hace.

Estos son algunos principios bíblicos que te ayudarán en la administración correcta de tu dinero:

1.- Reconoce que Dios es dueño de todo.- Si bien el hombre puede obtener grandes riquezas debe reconocer que todo cuanto posee es gracias a Dios, Hageo 2:8 dice: “La plata es mía y el oro es mío, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.” (NTV)

Cuando tengas que tomar decisiones en el área financiera de tu vida, siempre ten presente a Dios, respeta su ley expresada en su palabra y todo cuanto hagas será prosperado.

2.- Sé siempre agradecido.-  Proverbios 30:8-9 expresa una gran verdad: “…No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.” que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte,” (NTV)  Sin importar si hay mucho o poco siempre debemos mostrar gratitud, este principio debe regir en todas las áreas de tu vida, el ser agradecido es una virtud.

Es verdad que cuando pasamos por una estrechez financiera es difícil ser agradecido, pero también se corre el riesgo de olvidar a Dios cuando se está disfrutando de la abundancia, por ello sin importar la circunstancia es que uno debe mostrar agradecimiento porque es Dios quien nos sustenta.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Chariot Tracking Code

Send this to a friend