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5 instrucciones para vivir en armonía

“Por último, todos deben ser de un mismo parecer. Tengan compasión unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas. Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde. No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios, y él les concederá su bendición.”

1 Pedro 3:8-9 (NTV)

Pedro concluye el tema de las relaciones humanas diciendo que vivamos en armonía unos con otros.  Suena muy sencillo, ¿verdad? Pero, ¿haces lo que el Señor te pide? ¿Reflejas lo que Dios te dice?

Así como toda la Biblia se resume en amor, todas las relaciones humanas (sean con autoridades, pareja, amigos, vecinos o cualquier otra persona) se deben llevar con amor. ¿Sabes qué es el amor cristiano y cómo vivir con tu prójimo en armonía? Es amar como Dios nos ama y tratar como Él lo hace. Es poner en práctica estas cinco instrucciones del Señor y aplicarlas en nuestro diario vivir:

1. Ser de un mismo sentir. Quiere decir, vivir en unidad o cooperación unos con otros en medio de la felicidad o de la adversidad.

2. Tener compasión. Es un sincero sentir por las necesidades del otro, es ayudar sin recibir nada a cambio.

3. Amarse como hermanos (as). Significa que el amor por la persona debe ser incondicional y sin límites.

4. Ser humildes. Quiere decir, dejar el orgullo y todo el egoísmo a un lado. Servir al prójimo como lo hizo Jesús y no ser una persona arrogante.

5. No pagar mal por mal. Esto implica perdonar a la persona que nos hizo daño, orar por su vida y bendecirla.

Si realmente eres hijo (a) de Dios y el amor está en ti, estas cinco características serán parte de tu vida y diario vivir. Analiza tu vida y si te falta desarrollar alguna cualidad, pídele a Dios que te llene más de su presencia.

El apóstol Juan en su primera carta dice: “sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.” 1 Juan 4:7.



El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Permanecer

Ya ejercí demasiado el acto de estar sentado dentro de un auto mirando los más bellos paisajes… en países remotos. Esa forma de viajar me deja un vacío, es como si toda aquella belleza que en el momento me exalta, con el correr de los días pasa a ser un recuerdo efímero, casi vano.

(Francis Mallmann, Permanecer, el verdadero valor de viajar, La Nación Revista)

Muchas personas me hacen ver la suerte que tengo de haber viajado por muchos lugares y haber “visto tanto”. Efectivamente, uno conoce una diversidad de sitios, percibe diferentes aromas, experimenta variados climas, texturas, lenguajes y formas de ser.

Pero como Francis Mallmann describe tan bien, con el tiempo todo eso se va dejando por ahí y se transforma finalmente en artículo de trastienda entre libros, aparatos, cuadernos, lámparas y alfombras en desuso, todo cubierto de polvo y tiempo.

Ha habido lugares en lo que sí pude permanecer un tiempo y entrar en algunos espacios interiores. Nunca un extranjero puede penetrar el círculo más íntimo de una cultura; tendría que haber nacido y vivido ahí una buena parte de la vida al menos.

He observado también que cuando uno permanece un tiempo en un lugar va descubriendo cosas que no nota al principio. Algunos usos del idioma como “¿Me prestas estito un rato?” o “Yo no le dije nada pero”. En la mesa le sirven a uno gallo pinto, causa rellena o café con almojábanas. En otros sitios la llave del agua es la canilla, la notaría es la escribanía y la micro urbana es el bondi.

En la cultura anglosajona hay que respetar el espacio personal; no te puedes acercar mucho y no hay que suponer que un beso en la mejilla o un abrazo cordial van a ser recibidos gratamente como en el interior cordobés. Pero cuando eres amigo, mientras menos te atiendan en su casa más de confianza te consideran: “Sírvete tú mismo” te dicen y al principio uno cree que no eres persona grata.

Por cierto son ejemplos muy sencillos pero ilustran el hecho que de a poco se van entendiendo peculiaridades invisibles a la pasada. Después de diez años de permanencia en la ciudad donde vivo en Argentina he podido comprender no solo los giros del idioma sino formas de ser, de sentir, de relacionarse, de trabajar. Pero estoy cierto que siempre seré entre ellos el chileno.

Es decir, alguien que aunque esté cerca siempre estará un poco lejos.

¿Dejarlo todo?

Conocí un joven que se enamoró profundamente de una extranjera mientras estudiaban en la misma institución. Cuando ella debía regresar a su país, él decidió irse también, dejando su familia, trabajo y todo lo que tenía ¿Dejarías lo que es significativo para ti, por amor?

 “El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Mateo 13:44 (RVR 1960)

En esta enseñanza, el Señor hace una comparación del reino de los cielos con una anécdota de la vida real. Antiguamente no existían los bancos o empresas financieras para depositar los ahorros, estos eran ocultos bajo la tierra en baúles o cajas, llenas de oro o de billetes de esa época, por lo que encontrar un tesoro en un campo no era algo extraño para esta época.

Este ejemplo muestra cuán valioso es el reino de Dios, el hombre que lo encuentra, en realidad halla un tesoro y da todo lo que tiene por adquirirlo. Por esta razón, podemos comprender porque  muchas personas que se entregan a Jesús, sorprendentemente en algunos casos, dan todas sus posiciones a los pobres e incluso dejan su nación para ir a predicar por el mundo, arriesgando su propia vida.

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.” Filipenses 3:7-8 (RVR 1960)

Muchas cosas pueden ser valiosas para ti, pero cuando conoces a Cristo te das cuenta que existe algo de mayor valor, por lo que ya no duele renunciar a todo por amor a Jesús. Esto mismo sucedió con Pablo, quién dice: “por amor del cual lo he perdido todo”. Si aún no has encontrado el verdadero tesoro  quizá sea difícil comprender todo esto, por eso  te animo a buscarlo.

Quisiera terminar con una pregunta ¿has conocido a Cristo?

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Corazón de siervo

“y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será siervo de todos.” Marcos 10:44 (LBLA).

Te imaginas que un día llegara tu jefe y te dijera: “Por favor quítate los zapatos, seguro debes estar muy cansado, lavaré tus pies para que te sientas mejor.” ¿Crees que sería posible? Es probable que no, pero algo así sucedió hace mucho tiempo atrás. El hijo de un gran rey estaba lavando los pies de sus discípulos ¡Qué gran ejemplo de servicio que nos dejó nuestro Señor Jesús! ¿Te gustaría imitarlo? Busca circunstancias donde puedas servir, toma la toalla y haz lo mejor que está dentro de tus posibilidades, porque sólo así podrás experimentar ser un siervo en las manos de Dios.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Por qué angustiarse?

“¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!” Salmo 43:5 (NVI)

Ante las situaciones difíciles de la vida, es bastante comprensible que nos angustiemos o haya inquietud en nuestro corazón. Sin embargo el salmista nos dice, que podemos poner nuestra confianza en Dios porque Él es nuestro salvador. Especialmente en tiempos de angustia, no te inquietes ni te desesperes, levanta tu mirada por encima del problema y confía en que tu Dios tiene todo el poder y la voluntad de bendecirte. Solo espera en El y El hará.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Siente con el corazón

“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”. Romanos 12:15 (RVR1960)

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro para saber lo que siente; hoy vivimos en una sociedad menos empática e indiferente, que a veces parece no tener corazón. Dios quiere que seas  más sensible con lo que pasa al tu alrededor, alégrate con aquel que está feliz, llora con el que esta triste; siente con el corazón y se genuino cuando te gozas o consuelas a alguien.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Sentir

Oler la lavanda, por supuesto. En esa bolsita de Antequera todavía quedan unos brotes secos que me recuerdan los días de “Cien años de soledad” y el perfume de espliego de Pietro Crespi. Reposa en la almohada y acompaña mis blues de madrugada. Evoca esos campos estallados de azul violeta de la subida de Victoria en los encendidos días del verano en el sur. Me regresa a la colonia Atkinson’s que solía usar cuando era un enamorado adolescente y no tenía aún las preocupaciones y memorias del presente.
Palpar el marfil de las teclas del piano cuando era un inconcluso y definitivo aprendiz. Deslizar mis dedos por la seda de aquella bufanda de caballero grande cuando tenía dieciséis años y vestía traje y corbata. Hundir mis manos en el trigo recién trillado en los potreros del fundo Retiro, en medio de los gritos de la peonada: “¡Yegua, yeguaaaa…!” Pasar mis manos por la rizada mata de pelo recién lavado de la Ahinoam cuando era niña y peinarlo pausadamente.
Sentir cómo se deshacían en la boca las frutillas recién tomadas en el patio de atrás de la tía Elena. Examinar en detalle el jugo de los mangos maduros en la playa de Pucusana en el litoral peruano. Reconocer el cuerpo y la textura del Malbec mendocino a la temperatura justa y a la hora exacta. Identificar los distintos ingredientes de la misteriosa receta de la salsa boloñesa. No poder comparar con nada el gusto exótico y extraño del maracuyá.
Oír siempre el sonido profundo del río, con su insistencia rumorosa y la breve pronunciación de la espuma en las orillas. Acompañar el rito de la memoria con lo mejor de Sabina. Cabalgar en los hombros de Orión con la banda sonora de “Blade Runner”. Sentir toda la vida de vuelta en la fantasía in crescendo de “Samba pa’ti”. Iluminar la noche con el “Claro de Luna” de Beethoven.
Ver sin vergüenza por onceava vez “Orgullo y Prejuicio”. Mirar hasta que sea completamente de noche los álamos y entonces ver la Cruz del Sur al final de los eucaliptus. Encontrar el instante justo en que las personas no se dan cuenta y fotografiarlas sin pose. Leer todos los libros y ver todas las películas posibles antes de morirse. Volver a mirar los helechos húmedos de la cuesta “Los Añiques” y la cascada del velo de la novia en Liquiñe…

Un mal consejero

A veces creemos que no servimos para nada y  quizás, por algunos fracasos, estamos arrepentidos de levantarnos una y otra vez.

En la Parábola de los talentos, Jesús intenta que entendamos aspectos que tal vez ignoramos. Y es que cuando el hombre les dio a sus siervos los talentos, lo hizo para pudieran trabajarlos. Él no lo hubiera delegado esa responsabilidad si hubiera sabido o pensado  que no podrían lograrlo o que les era imposible, ya que en esos tiempos un talento era mucho dinero.

Cuatro de los que recibieron los talentos, los trabajaron y le regresaron al hombre mucho más de lo que habían recibido, pero hubo uno que no lo hizo; al contrario, guardó el talento y al final, cuando lo presentó a su señor le fue quitado.

Pero, ¿por qué guardo en la tierra su talento? Por miedo, está palabra tal vez se nos hace muy familiar, el temor es aquel mal consejero que nos dice que no podremos, que estamos destinados a fracasar y que no somos capaces. Incluso hace que perdamos mucho más que dinero.

Dios nos comisiona cosas que nosotros no nos animamos a cumplir por miedo, pero Él no se equivoca, jamás nos mandaría a hacer algo de lo que no somos capaces.

“Porque yo soy el Señor, tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: “No temas, yo te ayudaré.” Isaías 41:13 (NVI)

El miedo a veces pondera lo que el enemigo quiere que pensemos de nosotros y subestima el poder que Dios ejerce a través de sus hijos. El miedo es un mal consejero que no deja que crezcas y camines.

Dios no te hubiera dado la vida si no supiera que puedes con ella, ni te encomendaría ser su discípulo si no creería  que eres capaz de ser un canal de bendición para otros. No permitas que el miedo evite que cosas maravillosas sucedan en tu vida.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Sientes temor?

¿A qué sientes miedo? El miedo se trata de una alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro, el temor es algo más profundo ya que implica respeto y reverencia.

“Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.” Lucas 12:4-5

Muchas personas sienten gran temor por los delincuentes y asesinos que pueden matar y se encuentran en las calles o merodeando alrededor de los hogares, pero Jesús enseña  que no se debe tener temor de ellos, sino de Dios quien puede poner fin a tu vida física y también espiritual, enviándote a un sufrimiento eterno.

“El temor de Jehová es el principio de toda sabiduría; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos.” Salmo 111:10.

Es fácil cometer errores cuando emprendemos algo, por lo que muchas personas quisieran tener sabiduría en el momento de tomar decisiones y así evitar pasar  por las diferentes frustraciones que conlleva la ignorancia ¿Quieres ser un hombre o mujer sabio? El primer paso  para serlo es que tengas temor a Dios. La pregunta es: ¿Tienes respeto o reverencia a Dios?

El temor a Dios es la base para nuestro andar en sus caminos; si tienes temor entonces vas a servirle y apartarte de lo que no le agrada, entenderás lo mucho que Dios aborrece el pecado y, por lo tanto, buscarás reverenciarlo.

Te animo a pedir perdón a Dios por todos tus pecados y también para que puedas apartarte de ellos, toma la decisión de servirle y alejarte de lo que desagrada a Dios; si hay alguien por quien debes sentir temor es a Él, quien es dueño de la vida.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Palabra fácil

Esta mañana, viniendo al trabajo, leí un grafitti, un rayado en el muro de una panadería: “No hay revolución sin evolución de conciencias”. Esas frases se encuentran todos los días en Twitter, Facebook, Instagram y otros muros inefables que nos ha ofrecido desde hace tiempo la internet. Son parte de esa cultura pop que ha usurpado el espacio del pensamiento, la reflexión y el rigor conceptual y ha instalado un nutrido rosario de frases hechas de a peso la docena que han sido sacadas de algún libro o de una recopilación de frases famosas, o bien efectivamente han sido escritas por un febril activista de masas en una mesa de café a las tres de la mañana.
Son fragmentos del discurso emotivo y visceral que mueve a la masa, que le ahorra el trabajo de pensar y la prepara para obedecer ciegamente a los dictados del agitador o demagogo de turno. Esas frases del tipo el pueblo al poder, avanzar sin transar, somos más y vamos a ganar, son capaces de generar un desorden o un estallido que cambiará el curso de la historia, en la mayoría de los casos para mal y unas pocas veces para bien.
No deja de sorprendernos, aunque el cuero se va acostumbrando a todo, cómo el lenguaje se va reduciendo cada vez más, la palabra se va transformando en emoticones y términos abreviados que nos remiten al lenguaje gutural de los bebés o de las primitivas comunidades cavernícolas.
No se trata solamente del deseo obsesivo de esquivar el tiempo y el espacio y mucho más el trabajo de la lectura y la reflexión, porque hay muchas otras manifestaciones de la cultura que van por el mismo derrotero. Lo más angustiante de todo esto es que uno se da cuenta (y la mayoría de la gente no) que esa reducción acelerada y la progresiva destrucción del hábito de pensar críticamente da como resultado una masa manipulable, un agregado de seres humanos a los que se puede convencer con un tuit, un meme, una frase ardiente en un discurso político o en una predicación emocionada.
Posiblemente la revolución sí requiera de conciencias más evolucionadas. Entonces la tragedia de este grafitti no es únicamente su brevedad; lo es también la imposibilidad de que haya conciencias evolucionadas porque la palabra y la imagen se van reduciendo hasta el punto en que desaparece el ser y predomina el mero sentir.

Información y conocimiento

La clave hoy no es tanto pensar sino sentir. La gente no quiere comprender sino estar informada.

Esta es una observación extraída del libro “La Educación desde la Comunicación” de Jesús Martín Barbero, una lectura que debería ser obligatoria para maestros y comunicadores (en realidad para cualquier persona que quiera entender el mundo que vivimos hoy).

Existe la engañosa idea de que estar informado es igual a conocer y entender la realidad. En realidad, lo que leemos o escuchamos como información es un resumen de lo que ha escrito un periodista o un editor, quien ya ha hecho una lectura previa y una interpretación de los hechos acorde con su cosmovisión y con los intereses del medio para el que trabaja. Así, la información es cierta información, una representación mediada. Si consumimos noticias en lugar de examinar contenidos, terminamos pensando en aquello que los conductores de los medios quieren que pensemos; que consideremos noticia lo que ellos quieren que creamos que es noticia. Eso por una parte.

Por otra, leer o escuchar noticias solamente agrega información en nuestra cabeza si no discriminamos los contenidos. ¿Nos están contando toda la noticia? ¿Qué contenidos están dejando fuera o están editando? ¿Cuál es la orientación política, filosófica, cultural o moral del medio? Nunca los medios de comunicación son neutrales. Siempre intentan hacernos creer que son objetivos, pero eso no es posible. La realidad siempre es filtrada por creencias y convicciones.

El conocimiento es algo muy distinto. Francis Schaeffer, notable pensador cristiano, solía decir que educación no es acumulación de información sino la capacidad de ver las relaciones que la información y los contenidos tienen con todos los aspectos de la realidad. En este sentido, advertía, muy pocos individuos son educados.

La mayoría de las personas no está interesada en pensar. La velocidad de la vida, la hiper especialización de la educación moderna, los medios digitales (con su más alto exponente, el smart phone) además de las presiones del trabajo, la familia y la vida urbana utilizan la mayor parte de la energía diaria de la gente. Así que a la noche lo único que las personas quieren saber es qué está pasando en la ciudad y en el mundo y luego conectarse a algún programa de farándula para reírse de la estupidez humana y de sí mismas.

La información ha reemplazado al conocimiento igual que la charla banal a la buena conversación.

¡Y no lo viste venir!

La fe es un asunto que algunos dicen no tener, sin embargo ponemos fe en muchas cosas simples de la vida, ponemos nuestra confianza en un auto que nos llevará a nuestro destino, un teléfono que hará la llamada, una computadora que hará su trabajo, pero hay cosas que definitivamente son imposibles de creer, es allí cuando Dios todo lo puede hacer, y tú lo puedes ver.

Disfruta del video con la producción y realización de YesHeis.

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